UNA PRUEBA DE AMOR
CAPITULO 7: LA PROMESA
En un resplandeciente amanecer el sol se elevaba discretamente iluminando todo a su paso, algunos pajarillos entonaban dulces melodías que solo podían ser escuchadas en pleno auge primaveral. Con tal solo abrir una ventana se respiraba un aire fresco y puro acompañado por un paisaje en el cuál predominaban vivos colores, causados por la infinidad de flores que acababan de brotar esa mañana. Ese panorama invitaba a cualquier presente a salir y disfrutar de ese hermoso día, especialmente a cierta inquieta chiquilla que solo esperaba no hacerlo sola…
- Vamos abuelito... ¡date prisa! – bajaba los escalones de la entrada dando de brincos.
- Ya voy… ya voy… - respondía mientras cerraba con llave la puerta principal – pero¡por que tanta prisa!... ¿cuál es la urgencia?
- Es que… - daba de giros que hacían mecer la tela de su largo vestido – Hoy es nuestro primer día aquí¿Verdad?...
- Si… - dijo asintiendo su cabeza y sin saber a que se refería su pequeña.
- Bueno pues… - corrió hacia el y sujeto su mano que para ella era enorme a comparación de la suya – no puedo esperar más… ¡Quiero conocerlo todo!
- De acuerdo…- le sonrió – ¡vamos!
Caminaron abuelo y nieta a paso lento para poder contemplar la maravilla a sus alrededores, pues era impresionante ver tanta belleza natural. Se detuvieron a las orillas de un lago y bajo la sombra de un inmenso árbol tomaron asiento sobre un verde y suave césped.
- Estoy muy feliz de estar aquí…- murmuraba sin dejar de abrazarlo.
- Lo sé, estaba seguro que este lugar te encantaría…
- Y… ¿Cómo lo encontraste? – lo miró con ojos curiosos e inocentes.
Soltó una ligera carcajada – Siempre haces este tipo preguntas, verás pequeña… - acarició su cabeza con una mano – hace muchos años, incluso antes de que tu nacieras… solía venir con tu mama.
- ¿De verdad? – dijo impresionada.
- Si, sin embargo llegué a enterarme de que una compañía pretendía comprar este terreno para construir una fabrica… y por ningún motivo iba a permitirlo.
- Que malos – dibujo una cara triste en su rostro - no puedo creer que quisieran destruir todo esto, es que… aquí es tan bonito,
- Te entiendo pequeña…pero no hay por que preocuparse – se levanta y la niña lo imita – ahora yo he adquirido este bosque y nunca nadie podrá jamás hacerle ningún daño, además pretendo conservarlo para que muchas personas puedan conocerlo… como tú!
- Gracias abuelito… - sujeta su mano – estoy realmente feliz…
Caminaron de regreso a la cabaña discutiendo ahora sobre como nombrarían a este lugar especial.
- Que te parece "Pajaritos" – sonriente opinaba.
- Puede ser, aunque sabes…he estado pensando y creo que el nombre más apropiado es "Shanjezi"…
- ¿Shanjezi?... nunca antes había escuchado ese nombre – se rascaba su cabecita - ¿Qué es eso?
- Bueno sucede que precisamente cuando tú eras tan solo una bebe, una pequeña familia vivía aquí.
- ¿Y que paso con ellos?...
- Pues no lo sé, intenté averiguar su paradero pero me fue imposible… no dejaron rastro alguno cuando se fueron.
- Ohh… me hubiese gustado conocerlos.
- Pues por eso mismo lo hago…
- ¿Qué?
- "Shanjezi", ese era su apellido y del cuál no he vuelto a escuchar…
- Ya veo…¡Me gusta!
- Que bien… entonces está decidido.
- ¿Oye abuelito?...
- Si?... que sucede?
- Y como eran ellos?
- Mmmm – mira hacia el cielo y de repente toma por sorpresa a la niña sujetándola desde su cintura para cargarla y darle unas ligeras vueltas…- te diré cuando terminemos de comer¿de acuerdo?...
- ja ja ja ja ja ja… – reía alegremente mientras sentía como si pudiera volar – ¡Esta bien abuelito!
- Entonces… entremos, prepararé algo muy rico.
Pasaron unos minutos y después de un gran festín nuevamente la chiquilla salió corriendo a la entrada principal y preguntó…
- ¿Puedo jugar abuelito?...
- Si, esta bien… - dio unos pasos hacia fuera y tomo asiento en una de las mecedoras de la entrada – solo no te alejes demasiado.
- Esta bien! – corrió emocionada perdiéndose de la vista de aquél viejo hombre.
- "Me alegra que no hayas recordado preguntarme lo que no tuve valor de responderte… pero no sé por cuanto más podré evadir el tema"…
La pequeña exploraba a sus alrededores y ciertas veces se detenía para contemplar una de las tantas flores que podía encontrar, incluso tomaba una que otra y las guardaba dentro de uno de los bolsillos de su vestido.
Llegó a un lugar en donde los árboles eran más altos que los otros, lo cuál provocaba que todo estuviera cubierto por la sombra de los mismos. Sintió un escalofrío y antes de tomar el camino de regreso se topo con algo que la sorprendió.
- ¿Quién eres?... – dijo con voz suave y manteniéndose quieta.
Un niño de extraña apariencia recargado sobre unos de los troncos, permanecía sentado sujetando sus piernas con las manos y así mismo cubrir rostro. Se podía escuchar ligeros sollozos que daban entender que había estado llorando por mucho, mucho tiempo.
- Disculpa… - sigilosamente se acercaba a el al no haber recibido respuesta alguna – es… estás bien?...
De repente ambos recibieron un sobresalto, el niño se puso de pie al percatarse de que no estaba solo y la pequeña retrocedió unos pasos.
- Como? – por fin el niño habló, pero su voz se percibía temerosa – Me puedes ver?...
- Claro que te puedo ver – nuevamente se acerco, esta vez lo hizo segura y con su usual alegría - ¿Quién eres?...
- Yo… yo…- Dudoso pensaba al responder – Mejor dime… ¿Quién eres tu?
- Mi nombre es Amamiya… Amamiya Nadeshiko… ¿Cuál es el tuyo?
- Haku…
- ¡Que bonito nombre!... – le sonrió tiernamente – y… ¿por que estas solo?
- Bueno, yo… siempre he estado solo – desvió su mirada la cuál era de un niño perdido.
- y tus papas? – Siguió su mirada - ¿Dónde están?...
- Yo… no sé, no tengo padres.
La pequeña sintió haber escuchado eso pensando en que talvez su pregunta fue un tanto imprudente… al estar frente a el tomo su mano la cuál se sentía fría y sin vida. Y comento.
- Puede ser que no me creas, pero yo también no tengo papás – el niño se quedo impresionado al escuchar eso – así que, puedo entenderte perfectamente… yo también he llegado a sentirme sola.
- Tu… ¿que es lo que haces para no estar triste? – sus ojos empezaron a humedecerse dando señal de querer dejar salir un mar de lagrimas con tan solo recordar todo lo que ya había sufrido.
- Mi abuelito esta conmigo, y también Sonomi…
- ¿Sonomi?
- Si… la quiero mucho, ambos siempre me cuidan y me aman…
- Amar?... – soltó su mano - ¿Ellos te aman?...
- Si… yo también a ellos.
- ¿Qué es eso de amar?...
- Amar – miro hacia al suelo llena de nostalgia y serenidad – amar es cuando das todo por una persona y siempre quieres estar junto a ella… por que eso te hace… "Feliz".
- Feliz… - miró hacia un lado - yo no tengo nadie quien me ame y a quien amar.
- No digas eso… si quieres yo puedo ser tu amiga.
El niño aún sin entender como sucedía todo y así de repente, no lograba mostrar ninguna reacción que indicara como responder a tal propuesta.
- Te puedo llamar por tu nombre "Haku"…
- Si…
- Gracias…- soltó una ligera risa – vamos a pasear juntos.
La niña lo tomo nuevamente de la mano y esta vez fue para guiarlo por un recorrido que el conocía perfectamente pero que nunca se había molestado en admirar, la observaba detenidamente de espaldas pensando en que ella había sido la única persona la cuál lo había tratado bien y amablemente…
Los dos niños dieron una larga y placida caminata, poco a poco y gracias a la dulzura de Nadeshiko fue que Haku entro en confianza y comenzó a sentirse alegre y muy a gusto con ella. Podría decirse incluso que por primera vez entendía el significado de lo que era un amigo.
Después y a punto de atardecer Nadeshiko sugirió que se recostaran sobre una pradera llena de flores y así descansar, ya que pronto ella tendría que regresar a la cabaña.
- Nadeshiko… - la llamo en tanto mantenía su mirada fija en aquél cielo matizado de colores rosados y naranjas.
- ¿Que sucede Haku?...
- ¿Te volveré a ver? – esta pregunta sonó llena de preocupación.
- ¡Claro que si! – se voltea para poder mirarlo - ¿Por qué lo dices?
- Es que… realmente quisiera volver a verte.
- Haku, yo también quiero hacerlo.
- Pero dime… ¿Algún día tendrás que irte?
- Bueno… yo, lo más probable es que si… - se levanta para quedar sentada y apoyada sobre sus manos.
- ¿Pero por que? – dijo angustiado - ¿Qué acaso no te gusta este lugar, tu me enseñaste todas las cosas bonitas que hay aquí…
- Lo se, pero mi hogar no esta aquí… - lo mira y sonríe – pero yo volveré…
- como?...
- Recuerdas que te dije que mi abuelito había comprado este lugar y prometió que siempre lo cuidaría… pues lo más seguro es que vengamos aquí seguido.
- ¿Comprar? – dijo entre murmullos – "Creo haber escuchado esa palabra antes"…
- ¿Sucede algo Haku?
- No, nada…
- Bueno, tengo que irme ahora… sino mi abuelito se preocupara por mi¿me acompañas?
- Si…
Ya de regreso el camino a pesar de que fue a paso lento transcurrió en un instante. Y en la entrada de la cabaña el abuelo de Nadeshiko aguardaba pacientemente a ver una señal de su querida nieta esperando a que todo estuviera bien.
- Oh… ya esta aquí – agitó su mano para darle la bienvenida – Nadeshiko!
- Abuelito!... – sonriente alzo sus brazos y corrió hacia el.
El viejo de inmediato la sujeto para poder cargarla y darle un fuerte y cariñoso abrazo.
- Como estuvo tu paseo… ¿Te divertiste?
- Muchísimo… de hecho hice un nuevo amigo.
- Amigo? – dijo extrañado.
- A por cierto!... tengo que despedirme de el… - se acerca al barandal y alza su brazo – ¡Nos veremos mañana Haku!...
- Que imaginación tienes mi pequeña… - comentó después de haber mirado a todos lados y no haber visto a nadie.
- ehhh?
- Vamos… - puso su mano en su hombro – Hay que entrar.
Al cerrarse aquella puerta, el niño dio vuelta y fue a adentrarse nuevamente en aquél bosque que consideraba ya su hogar.
Comenzaba a obscurecerse y diferentes sonidos de animales nocturnos que se mantenían siempre alertas comenzaban a escucharse. Algunos brillantes ojos aparecían tan solo para asechar a una nueva presa. Vientos helados hacían mecer las copas de los árboles, las cuáles, observadas desde abajo parecían tener varios brazos de formas esqueléticas.
Así rodeado de las sombras fue recordando uno de los tristes momentos de su pasado.
Flash Back
Murmullos de la gente se escuchaban en voz alta, los cuáles criticaban a una madre con su hijo al pasar.
- "Pero como se atreven"… "Ellos no deberían estar aquí"…"Míralos son tan raros"… "Deben ser demonios"… "Hay que hacer algo, ya no soporto verlos más…"
- Mamá… - un niño le jalaba del vestido para que le prestara atención - ¿Por qué nos miran así?... Me asustan!...
- Cálmate cariño – acariciaba sus cabellos – no pasa nada, no te harán daño.
- ¿Por que mama?... ¿Por qué siempre nos tratan así?...
- Ellos no tienen la culpa, solo le temen a lo desconocido…
- Pero nosotros no les hemos hecho nada malo… ¿verdad?
- Claro que no… - lo mira dulcemente tratando así de tranquilizarlo – regresemos a casa…
End Flash Back
Al día siguiente a punto ya de ser medio día, un niño sentado a la orilla del lago espera emocionado la llegada de una persona.
- Haku! – un grito se escucho no muy lejos.
El niño rápidamente se levanta y busca de donde proviene.
- Aquí!... Por aquí Haku!...
Al fin logra ver aquella niña corriendo alegremente a su encuentro.
- ¿Te hice esperar mucho?... – dijo con una sonrisa.
- No, no… no te preocupes.
- Que bueno! – se acerca a el y le hace entrega de algo.
- ¿Qué es esto?... – lo observaba detenidamente – nunca antes lo había visto.
- Es un regalo… pruébalo te va gustar mucho.
- Regalo… ehh? - a punto de comérselo con todo y envoltura Nadeshiko lo detiene y explica…
- Así no… primero tienes que abrirlo, lo haré por ti!
- Ahh… gracias.
- Toma, ahora si comételo – se lo dio justo en la boca.
El niño saboreo aquél nuevo alimento, y de inmediato reflejo una cara de total satisfacción y deleite…
- MMMMMM… pero que rico! … esta delicioso! – sus ojos se tornaron brillantes - ¿Cómo se llama esto?...
- Es chocolate… ¿Verdad que es muy sabroso?
- Por supuesto, jamás había probado algo tan rico…
- ¡Que bueno que te gusto!... y eso que no has probado los pasteles, me puedo comer uno así de grandote yo solita – con sus manos intento mostrar las medidas.
- Entonces¿que te gustaría hacer hoy?...
- Tu conoces muy bien todo el bosque… ¿no es asi?
- Creo que si…- se sobaba su nuca - ¿Por qué?
- Quiero que muestres el lugar que más te gusta…
- y… por…
- Por favor… ¿Si? – ante unos ojos así el niño no pudo negarse…
- Esta bien, sígueme… - La tomo de la mano y comenzaron a caminar.
Nadeshiko emocionada mientras iban en camino le platica sobre muchas cosas del lugar de donde ella vivía, la mayoría de ellas Haku las desconocía o jamás las había escuchado. Sin embargo de cierta forma mostraba interés de algún día poder conocerlas
Se detiene, por lo cuál Nadeshiko corre adelante de el y pregunta...
- ¿Ya llegamos?... ¿Es aquí? – miraba a sus alrededores.
- No, en realidad creo… - confundido intentaba recordar.
- Tal vez detrás de estos arbustos…
- Nooo!... espera – demasiado tarde intenta detener a Nadeshiko pues esta ya había atravesado por aquellos montones de hierbas, cuando al fin la encuentra al frente de ellos estaba algo que nunca hubiese deseado volver a ver.
- Que… que… - entre balbuceos trataba de hablar - ¿pero que paso aquí?
Imágenes invadieron su frágil mente…
Flash Back
- Mamaaa!... – Gritaba un niño desesperado y rompiendo en llanto al ver lo que una vez había sido su hogar ser devorado por las llamas.
- Haku… - la voz de una madre se escucho desde el interior – Huye… ¡Huye Haku! – repetía incansable.
- No… no me iré sin ti!…
- Debes irte… - su figura se alcanzaba a ver rodeada por el fuego – Quiero que vivas, quiero que seas feliz…
- Mama!... – lágrimas incontenibles brotaban de sus ojos – no me dejes, por favor te lo ruego…
- Perdóname Haku… ahora estarás solo…- poco a poco aquella mujer se consumía dentro de ese calor infernal – recuerda que te amo… ¡jamás lo olvides!
Una multitud enfurecida e incontrolable rodeaba por la parte de enfrente aquella humilde casa, pretendiendo terminar con todo rastro de ella y de sus habitantes. Sus voces llenas de ira y odio se escuchaban a lo lejos…
- Mueran malditos demonios!..., Con esto tendrán!..., Que no quede ninguno vivo!..., Acaben con ellos!..., Por fin ya no los volveremos a ver!...
En tan solo unos minutos nada quedo de aquella vivienda. La gente que ocasiono todo e inclusive la curiosa fue abandonando el lugar, dejando atrás una montaña de cenizas con unos cuantos troncos de la base que llegaron a soportar.
Sin importar ya si llegaran a verlo, el niño se acerco al lugar donde yacía su madre y dejándose caer de rodillas comenzó a llorar.
End Flash Back
- Haku?... Que sucede?... – Nadeshiko vio su mirada perdida y unas gotas deslizarse por su rostro – Sabes que era este lugar?... Que sucedió?...
El niño no respondía, se encontraba totalmente paralizado y fuera de sí… en eso sintió un calido abrazo como solo pudo recibirlos de su madre.
- Todo esta bien, tranquilo… - lo apretó más fuerte – no es necesario que me digas nada…
- Nadeshiko – con sus manos limpio sus ojos y de inmediato sonrió por ya no sentirse solo.
- No tienes por que estar triste…nunca más! – Lo mira fijamente – yo estaré a tu lado…
A partir de ese momento los niños llegaron a ser inseparables. Cada día era una nueva aventura llena de diversión y pareciera que el tiempo no les alcanzaba para poder disfrutar de todo.
El bosque estaba lleno de vida, cada nueva cosa que crecía lo hacía con más belleza y esplendor. Este lugar se había convertido en el sitio ideal para el nacimiento de una hermosa amistad que ellos juraron sería eterna.
Una noche mientras el abuelo y su nieta se encontraban a la mitad de la cena. El viejo tuvo que darle una mala noticia… "El día en que se tendrían que ir"…
- Y cuando? – resignada preguntaba.
- Será mañana temprano… así que es mejor que vayas preparando tus maletas desde hoy.
- ¿No nos podríamos quedar un poco más abuelito? – intentaba convencerle.
- Lo siento cariño, pero recuerda que tú tienes que volver a la escuela…
- Tienes razón – hizo una carita triste – es que… no me gustaría dejar de ver a Haku.
- Ahhh ya veo… Es por eso! – El abuelo aún seguía pensando en que todo era invención de Nadeshiko – No te preocupes, regresaremos cada vez que tu tengas vacaciones, así que lo volverás a ver…
- Es cierto… - comentaba, y se dijo a si misma – "Mañana iré a buscarlo… ¡Tengo que despedirme!..."
- Además – El abuelo interrumpió los pensamientos de la niña – que no se te olvide que tenemos que hacernos cargo del Bosque… no por algo lo salvamos de que lo destruyeran.
- Si abuelito…
Al día siguiente la niña salió desde muy temprano tratando así de encontrarse con Haku y poder despedirse de el. Después de tanto correr y no encontrarlo por ningún lado escuchó la voz de su abuelo llamándola para que ya partieran.
- Ya voy abuelito… - gritaba no muy lejos y entre murmullos decía – "Donde estas Haku"…
La niña regreso con su abuelo, el cuál había ya colocado la última valija dentro del coche. Abre la puerta de atrás indicándole a su nieta que subiera…
- Vamos pequeña sube…
- Es que… - miraba hacía el suelo.
- ¿Qué es lo que pasa¿Te sientes bien?
- Bueno es que, no logré encontrar a Haku…
- Lo siento pequeña – se acerca y la carga – Pero tenemos que irnos ya o se hará tarde.
- Esta bien – dijo ya sin opción.
Nadeshiko aborda y se sienta, su abuelo le pide que se coloque el cinturón y empieza a arrancar el auto. La niña voltea y mira por la ventana de atrás esperando ver a Haku, pero poco a poco se alejaban y no había rastros de el…
En ese instante se alcanza a ver un niño en plena carrera tratando de alcanzar el auto, gritando lo más fuerte que podía…
- Nadeshiko!... Nadeshiko!... Espera!...
La niña logra escuchar y de inmediato reconoció aquella voz, por lo que le pide a su abuelo detener el coche por unos instantes. Sale del auto y corre hacia el…
- Haku… pensé que ya no te vería…
- Perdona, pero es que estaba buscando algo para ti.
- ¿Qué cosa?
- Toma – abre su mano y de esta observa una bellísima flor – apuesto que no habías visto una de estas…
- No jamás… - dijo sorprendida.
- Quiero que la conserves… ¡llévatela!
- ¿Estas seguro?
- Solo he visto una de estas… y quiero que tú la tengas.
- ¿Entonces no sabes como se llama?
- No, pero, tú ponle un nombre… el que tú quieras.
- Se llamará "Shinjite"…
- ¿Qué significa eso?
- "Creer"… La esperanza.
- Me gusta…
- Me esperaras?...
- El tiempo que sea necesario… no importa.
- No será mucho, te extrañaré – se acerca y le da un abrazo que en seguida le corresponde el niño – Hasta pronto!...
"Así cada año fue doloroso verte partir pero al mismo tiempo solo podía aguardar al momento en que volverías otra vez"…
"Te vi crecer cada vez más hermosa, incluso ni un ángel podía atreverse a igualarte… tu eras única, lo eras todo para mi"…
"Recuerdo casi como si fuera ayer aquella última vez que te vi… antes de perderte"
- Basta Haku!... me estas empapando toda – dijo una joven que intentaba cubrirse de las constantes salpicadas.
- Entonces te das por vencida?
- Si… si… pero ya para – alzo sus brazos en señal de rendición.
- Muy bien… estamos en paz – al estar desprevenido Nadeshiko aprovecho para atacarlo con todo y directo en la cara…
- Ja ja ja ja ja ja … - entre risas escapaba de su vista …
- ¡Me las pagarás! – Trató de alcanzarla pero tropezó y cayó por completo al agua.
Nadeshiko desde la orilla del lago continuaba burlándose amistosamente.
- Eres una tramposa – comentó Haku – Ya verás!...
- Ya no te enojes, mejor ven para que te seques – dijo mientras sacaba una toalla de su mochila.
- Esta bien…
Recostados sobre el pasto y recibiendo unos cálidos rayos de sol, ambos disfrutaron de unos minutos tan solo contemplando las nubes en el cielo…
- Sabes?... – Nadeshiko rompió con el silencio – ya ha pasado mucho tiempo¿verdad?
- A que te refieres?
- Desde que tu y yo nos conocimos…
- Ah eso!… bueno yo ni siquiera me he dado cuenta – miró hacia el suelo – solo se que no quiero dejar de verte nunca…
- No has cambiado nada… - soltó una ligera risa – pero, yo también pienso lo mismo…
- Nadeshiko, yo…- la observa fijamente.
- Dime…
- Yo… - ninguna palabra salía de su boca y solo en su mente se atrevían – "Tengo que decírselo… lo que yo siento por ella…"
- Haku?... Haku! – lo llamaba – que pasa¿que quieres decirme?
- Ahh!... nada, nada – negaba con su cabeza – bueno este si… ¿has considerado vivir aquí?
- Por que lo preguntas?...
- Pues ya que veo que desde hace unos meses han venido diferentes personas a construir muchas cabañas y otras cosas que no se que sean… lo pensé.
- Ahh… sucede que mi abuelo planea convertir este bosque en un tipo de parque familiar…
- Que?
- Sí… después de todos los arreglos y cuidados que llevo acabo con el bosque – voltea a verlo - ¿recuerdas también cuanto tiempo no llevo hacer esa gran barda que rodea el terreno?… pues eso y lo de ahora es con el fin de dar a conocer este lugar a futuros visitantes…
- Quieres decir que va a venir mucha gente… - dijo no con mucho agrado.
- Si… ¿acaso no te gusta la idea?
- Bueno es que, yo no…
- Además no debemos ser egoístas… – interrumpió - este lugar es maravilloso y no hay como poder compartirlo con las demás personas…
- Compartir… - dijo casi entre murmullos y continúo aun con voz mas baja - ¿Con ellos?
- ¿Dijiste algo? – miro al chico y este lo negó rotundamente – ¡esta puede ser tu gran oportunidad!
- ¿Para que?...
- Para poder conocer a más personas… ¡Tener más amigos! – se levanta y extiende sus brazos – podrán verte al igual que yo…
- Mmmmm – el chico permaneció recostado, visualizando en el cielo aquellos recuerdos donde tuvo su primera oportunidad con las personas – Hace tiempo ya que no quiero que me vean…
Flash Back
Niños a las afueras de una pequeña villa jugaban alegres pateando entre si una pelota, sus risas fueron percibidas por otro que dudoso decidió acercarse.
- Ahhh… - alzo unos de sus brazos - puee… puee… ¿puedo jugar también?
- ¿Quee? – respondieron a coro y voltearon hacia donde escucharon aquellas temblorosas palabras.
El niño saludo amigablemente reflejando una sonrisa…
- Pero si es el demonio! – dijo uno de ellos y ante esa declaración provocó que las niñas corrieran de regreso a la villa entre lloriqueos que llamaban a sus padres…
- ¿Qué haces aquí? – se acerco uno seguido por sus amigos – Vete no te queremos!
- Yo… - retrocedió unos pasos – solo quería…
- Te dije que te fueras! – cogió una piedra y se lanzó directo hacia la cara – Lárgate!
- Pero…- dijo ya en suelo, se toco su frente y observo su mano manchada de rojo.
- Sino entiendes te haremos entender… - tomo otra piedra imitado por sus amigos.
- Nooooo… - se levanta de golpe y empieza a correr asustado.
- Vamos! – dijo y echo carrera – hay que seguirlo…
El temeroso niño fue a dar a un punto sin salida donde delante suyo solo había un enorme barranco…
- Te encontramos! – Jugaba con la piedra pasándola de mano en mano – no tienes a donde escapar…
- Por favor… - de rodillas ya suplicaba que lo dejaran en paz.
- Arrójenlas! – casi como si fuera una orden los niños tiraron las piedras.
- ¿Pero? – dijo uno acercándose - ¿Dónde esta¿A dónde se fue?... – miraron hacia todos lados pero no lograban ubicarle.
Fueron a la orilla de aquel precipicio – Debe haberse tirado! – concluyó uno de ellos.
- Tienes razón – dijo mirando la profundidad de la caída – Ya debe de estar muerto… vamonos!
Mientras se alejaba aquél grupo el niño aun invadido por el miedo permanecía en el mismo lugar, sin embargo no había sido visto por ninguno de ellos. Se preguntaba la razón pero no conseguía entenderla…
End Flash Back
- Haku?...
- Ehh? – alzó su mirada y se topo con la de Nadeshiko que estaba a tan sólo unos centímetros de la suya - Nadeshiko!
- Ja, ja, ja, ja, ja, ja+ - se reía sin parar – tan distraído como siempre, tal y como dije "no has cambiado nada"… - le ofrece su mano para que se pusiera de pie.
- ¡Gracias!… bueno creo que es hora de que te muestre tu sorpresa – sacó de uno de sus bolsillos un pañuelo – Pero tendrás que ir vendada de los ojos...
- Que?... Por que?...
- Ya te lo dije… ¡Es una sorpresa!
- Esta bien… - dijo mientras le colocaba el pañuelo.
Caminaron unos minutos los cuales se prolongaban demasiado para una chica que no sabia a donde es que al fin se detendrían, en tanto continuaba preguntando…
- Ya llegamos? – dijo entre risas…
- Por enésima vez no!... ya falta poco…
- En serio?
- Sii… es más ya estamos aquí! – la jalo para dejarla justo en lugar ideal – ahora si… te quitaré el pañuelo y a la cuenta de tres abres tus ojos…¿de acuerdo?
- Muy bien…
- A la 1… a las 2… y alas 3!
- Ooohh… - con su vista un poco borrosa logró observar a su alrededor un campo cubierto como de una manta blanca – Pero si es…
- Si… estas en lo correcto.
- Shinjite? – tomo asiento – estas flores son como aquella que me diste cuando vine aquí por primera vez…
- Así es…- se sienta a lado de ella – te gusto tu sorpresa?
- Me encantó!... pero que no dijiste que solo habías visto una de estas.
- Y así fue… pero la verdad no sé por que hace poco tiempo comenzaron a crecer en estos alrededores.
- Este lugar que no es… - Nadeshiko reconoció que aquí fue donde encontraron aquél montón de escombros y cenizas.
- Lo sé… pero eso ya no importa, además me agrada más la forma en como se ve ahora.
- Tienes razón… - le sonríe – me da gusto que pienses así.
- Hagamos una promesa…
- Cual?...
- Que tú y yo siempre estemos juntos…
- Esta bien – alzó su mano levantando solo su dedo meñique – pero para que sea efectiva pon tu mano así…
- Así?...
- Aja…- enredo su meñique al suyo – te parece si también prometemos algo más…
- Si claro… lo que tu quieras!
- Que nosotros cuidemos de este lugar… Si?
- Muy bien, entonces esta prometido! – ambos sonrieron.
El día de la partida de Nadeshiko nuevamente llegó, algo de lo cual los chicos ya estaban acostumbrados sin embargo seguían detestando…
- Otra vez… - dijo Haku cabizbajo – es necesario que te vayas?
- Sabes que sí… ya te explique las razones.
- Pero aún así, quisiera que te quedaras…
- Algún día podrá ser así… - le sonríe dulcemente y toma su mano – se paciente…
- Solo por ti…
- Recuerda que te extrañaré muchísimo mi más querido amigo…
- Yo más… ¡no te imaginas cuanto!
- La próxima vez que venga será en mi cumpleaños… - dijo ya alejándose – le he pedido a mi abuelo que mi regalo sea celebrarlo aquí… ¡contigo!...
- Y cuantos años cumplirás?...
- 16!... 16 años!...
- 16?… - seguía despidiéndose agitando su mano – Estaré ansioso por verte…
Pasaron los días, meses y años, pero no había ninguna señal de su regreso. Un chico esperaba incansable viendo infinidad de personas que iban y venían, buscando en ellas el rostro que tanto anhelaba ver.
Algunas veces la desesperación se apoderaba de el por no saber nada de ella y a cada instante se preguntaba¿Dónde esta?... ¿Estará bien?... y la más importante ¿Cuando volverá?...
Mantenía una parte de la promesa que le hizo… "El cuidar de su lugar especial", ya que a pesar de sus esfuerzos resultaba difícil por que no toda la gente pensaba al igual que ellos y algunos llegaban a destruir parte de la naturaleza.
Observando aquellas flores que eran como un símbolo de su amistad, recordaba que debía tener "Esperanza" y creer en que estarían juntos nuevamente, era lo que más deseaba… lo único que pedía… repitiéndose a todo momento…
- ¡Tengo que confesárselo, mis verdaderos sentimientos… "Te amo Nadeshiko".
En un verano como los demás, visitantes de todas partes llegaban al bosque que se había convertido ya en un reconocido lugar para disfrutar de las vacaciones o simplemente descansar.
Como siempre un chico observaba distante a la multitud intentando verle, pero terminaba por retirarse y dejar pasar el tiempo sentado en un silencioso y solitario lugar.
Se escuchó no muy lejos las risas de una madre que jugaba alegremente con su hijo, sería imposible pensar que pudieran llegar hasta donde se encontraba el, por que nadie, absolutamente nadie podía llegar hasta allí…
Al sentir que estaban a tan solo unos metros se puso de pie para alejarse más…
- Vamos pequeñito… - lo sujetaba de su mano - te mostraré un lugar muy bonito.
- ¿En donde esta mama?...
- Es por aquí…
- Pero si esa voz? – el chico se detuvo y regreso hacia donde estaba – No cabe duda!... tiene que ser….
Al llegar ya no les encontró, sin embargo el sabía perfectamente a donde es que llevaba ese camino.
- Si… eres tu! – corría para poder alcanzarles – por fin has vuelto!...
Al ver sobre aquél manto de flores blancas bailar a una mujer, no pudo evitar que lagrimas de felicidad cayeran de sus ojos. Se acercaba a pasos lentos pues la emoción no lo dejaba actuar con normalidad.
- Eres tal y como te recuerdo – dijo entre murmullos – no has cambiado nada… ¡sigues tan bella como siempre!
A punto de saludarle, un niño se acerca y la abraza cariñosamente diciéndole – Ya esta aquí papa!... - Un hombre de rostro gentil se acerca y carga al pequeño, acaricia la mejilla de su amada y le da un calido beso.
Aquella escena fue por demás impactante, por unos instantes aquél sujeto permaneció inmóvil tan solo observando… después salió huyendo lo más rápido que pudo sintiendo un dolor inmenso que le desgarraba su pecho y lo hacía llorar incontrolable.
- No puede ser ella!... es mentira!... tu jamás me harías algo así ¿verdad?... jamás me abandonarías!...
Ocultándose bajo la sombra de un inmenso árbol escapaba de aquél dolor, una fuerte lluvia se dejo caer sorpresivamente permitiendo esconder así su llanto. Había vuelto ese niño perdido y triste, el que otra vez se quedaba solo…
Una voz extraña lo llamó por su nombre repitiendo sin cesar "Yo te ayudaré", al principio sintió miedo pero decidido a saber como sería posible que pudiera ayudarlo se dirigió hasta donde provenía…
- Al fin has venido a mi Haku, te he estado esperando por mucho tiempo…
- ¿Quién eres tu? – dijo muy confundido - ¿Y como es que sabes mi nombre?
- Yo soy tu…
- Que? … - impresionado retrocedió unos pasos.
- He estado siempre en tu interior… ¡Te conozco perfectamente!
- Como es posible?... ¡No trates de engañarme!
- Te han lastimado nuevamente… ¿No es así?
- Que sabes tu? – dio media vuelta para salir de allí – déjame en paz!
- Yo te puedo ayudar….
- Te he escuchado decir eso… - se detuvo - pero dime ¿Cómo lo harás?
- Muy fácil…
- Ehh? - una obscura energía comenzó a emanar de su cuerpo y aquella voz se hizo más grave e imponente.
- ¡Yo te ayudare a que nadie más te llegue a herir!... ¡haré que todos aquellos que llegaron a lastimarte desaparezcan!... yoo… ¡TE DARE PODER!
Un grito pudo escucharse a lo lejos, fue tan penetrante que los pájaros a los alrededores huyeron despavoridos.
En ese mismo lugar pero ahora pasado los años se acerca una persona con una vestimenta negra que lo cubría de todo el cuerpo y parte del rostro.
- Poder!... – aprieta con fuerza uno de sus puños – Eso es lo que necesito ahora más que nunca para poder llevar acabo mi venganza, esa niña…
- Al fin te he encontrado… - una bestia alada aparece por detrás suyo.
- Acaso tu eres… - gira un poco su cabeza para poder verle – su guardián?
- Eso es algo que no te incumbe… - gruñe agresivamente mostrando sus dientes – Maldito no se que les has hecho a todos… ¡pero no voy a permitir que continúes!
- Piensas detenerme – se ríe burlonamente – tu solo?
- No se que es lo que seas, aun así… ¡no pienso abandonar a Sakura!
- Sakura? – sonríe maliciosamente – así que ese es su nombre… - se voltea para quedar frente a frente a la bestia – "Nuevamente ocurrirá en este lugar una terrible tragedia "…
NOTAS DE LA AUTORA:
Pues como verán este ha sido un capitulo muy largo (je,je,je,je+ Lo siento pero tenia que ser así…)
Se darán cuenta que aquí explico más que nada los orígenes de nuestro villano, y en sí cuál había sido su relación con Nadeshiko (La mamá de Sakura).
Espero haya podido resolver muchas de sus dudas, aunque todavía faltan algunas cosillas más por aclarar, bueno ya saben que de todos modos cualquier comentario como siempre es bienvenido, por ahora agradezco a las siguientes personas:
Vanesa Li Potter – Que padre que te haya gustado mi historia, así que a petición tuya he actualizado lo más pronto que me ha sido posible, también he resuelto uno de los misterios… XD
Jenny – Me parece excelente que el capitulo anterior te agradara, y yo también concuerdo contigo sobre el hecho de que Sakura sea quien tome la iniciativa… (Ya era hora! ). En fin, en algo que posiblemente si te pueda fallar en estos momentos sea en el introducir algo de Tomoyo y Eriol, a pesar de que a mi también me encanta esta parejita, no me será posible meter algo de ellos por que en sí la historia esta llegando a su clímax y pues no se presenta la ocasión. Aunque si algo si te prometo es que si lo habrá, (yo me encargo de esoo o) solo déjame llego a los capítulos finales, así que pendiente chica…
Bueno pues por ahora es todo, "Hasta la próxima"
