UNA PRUEBA DE AMOR

CAPITULO 9: TORMENTA

El cielo se torno obscuro, nubes negras lo cubrían completamente, ligeras gotas de lluvia que después se convirtieron en gruesas y pesadas caían sobre todo el inmenso bosque, estruendosos ruidos provocados por los relámpagos se escuchaban con fuerza y toda criatura se mantenía refugiada.

Una figura salía de entre las sombras aguardando en un espacio abierto, permaneciendo inmóvil, vientos helados mecían las largas telas de su vestimenta, agachando la mirada comenzaba a recordar…

- Es igual… - una gota resbalo por su rostro – igual a aquél día…

Flash Back

- Mama?... mama!... que te sucede? – una pequeña trataba de despertarla, voltea a su alrededor y observa temerosa a las demás personas en el mismo estado – Pero… que pasa? – al decir eso cae inconsciente.

- Pronto… - dijo el causante permaneciendo oculto – faltan pocos…

En una oficina varios oficiales discutían sobre el extravío de un grupo de turistas.

- Estaban bajo tu cargo!... – dijo exaltado uno de ellos - ¿Cómo es posible que los hayas perdido de vista?

- Dices que desaparecieron así como así? – otro secundo.

- Se que es imposible… - dijo lleno de angustia al sentirse responsable – ¡pero tienen que creerme!... es como si se los hubiera llevado el viento.

- Habrá que realizar un rastreo de inmediato – dijo ya el de mayor rango entre ellos – No podemos permitir que esto se llegue a saber entre los otros visitantes…

La búsqueda duro varias horas y tras haber recorrido hasta el último rincón llegaron a encontrarlos, pero no como esperaban.

- Cariño, que sucede… - dijo un hombre abrazando a su amada al haber notado la preocupación en sus ojos.

- No, nada… estoy bien – respondió sin pensarlo – solo estoy un poco cansada…

- Ahh…- sonrío tiernamente y poso su mano en su vientre – supongo que es normal, recuerda que debes cuidarte mucho en tu estado.

- Sí, lo sé – acaricia su mentón – lo haré.

- Yo cuidare del pequeño Touya, así que descansa un poco en la habitación – tras haber dicho eso su esposa se retiro.

Un brusco golpe causado por una puerta al azotarse contra la pared conmociono a todos los que estaban reunidos en la sala de descanso, uno de los oficiales entra alterado…

- Necesito a 5 voluntarios! – dijo casi de forma imperativa causando gran extrañeza ante los oyentes – Rápido! – dijo más exaltado aún – "Es urgente".

Ante tal solicitud hombres de fuerte apariencia se pusieron de pie, incluyendo al Sr. Kinomoto, quien tan solo le pidió a su hijo aguardar a su regreso.

Trascurrió el tiempo y por fin se logró observar desde las ventanas las siluetas de aquellos que con tantas ansias esperaban. Sin embargo, tan solo al atravesar la entrada la expresión de rostros de alegría cambió radicalmente por una de total asombro, pues traían entre brazos a los supuestos extraviados.

- Pero que les habrá pasado? – comentaba uno.

- Estarán bien? – secundaba otra.

El Oficial a cargo hizo acto de aparición y en seguida dio explicación a tal suceso.

- Por ahora solo puedo decirles que se desconocen las causas que hayan provocado esto, al parecer aquellas personas solo sufrieron un desmayo pero aún así…- hace una pausa y mira al exterior – No podemos estar seguros que estén bien, ya que… "no muestran alguna señal de llegar a despertar" - sus últimas palabras parecieran haber emitido un eco.

Habrá que esperar hasta mañana para ver si muestran mejora alguna – comentó otro oficial – Por favor les suplicamos que vayan a sus respectivas habitaciones y descansen…

A pesar de la cordialidad todos los presentes se retiraron no muy convencidos y temiendo que algo peor estaría por venir.

Un hombre abre la puerta intentando hacer el menos ruido posible y encuentra ya dormidos a su esposa e hijo, cierra las cortinas de la ventana y comenta antes de apagar la luz.

- Será mejor no decirte nada de este incidente – mira fijamente a lo que más adora - No deseo que pases un mal rato…

Despertando junto con los demás, el grupo de personas que permanecían reposando en un cuarto desconocido, fueron abordados de inmediato por lo Oficiales que los mantenían bajo observación. Muchas preguntas fueron realizadas pero en sí no se obtuvo ninguna respuesta en concreto que fuera de utilidad, al parecer este extraño suceso quedaba bajo total desconocimiento.

Los demás al enterarse de que la situación estaba bajo control y que no había indicio de peligro alguno, reanudaron su actividades.

El feliz matrimonio fue el primero en salir, decididos a tomar su desayuno bajo la calidez de ese hermoso día. Tan solo estar los 3 juntos era más que suficiente para llenar cada momento de una interminable alegría.

Por otra parte otras personas que tuvieron la idea de tan solo dar un recorrido fueron acechados por aquél ser que estaba dispuesto a poner un fin a todo esto.

Tras su regreso, la hermosa mujer se detiene en un determinado sitio que le traía bellos recuerdos.

- Ocurre algo cariño? – pregunta al percatarse que su amada observaba con detenimiento el tronco de un árbol.

- Bueno sucede que… - con su mano recorre la corteza dando lugar a sus pensamientos – "Fue aquí, donde te conocí… aún puedo verte estando sentado lleno de temor, abrazando tus piernas tratando de ocultar tus lagrimas, a ese niño perdido…"

- Nadeshiko? – se acerca con su hijo cargándolo en hombros.

- Es solo que, - le sonríe dulcemente - hay muchas cosas en este mundo que no tienen explicación…

A punto de llegar se logra ver mucho moviendo entre los Oficiales, y los presentimientos no se hicieron esperar…

- Han desaparecido! – gritaba eufórico uno de ellos – Yo estaba siendo su guía para mostrarles el área este, y en tan solo unos segundos…

- No puede ser… - dijo el Oficial a mando en forma molesta – como es posible que vuelva a ocurrir algo así?...

- Hay algo aquí!... – otro terció ya invadido por el pánico – Debemos irnos… ¡cuanto antes!

- No sin antes encontrarlos, - ordenó a sus subordinados quienes partieron al instante - espero no de la misma forma que los anteriores…

La joven pareja se acerca al Oficial, preguntando con curiosidad el motivo de tanto alboroto.

- Disculpe, - Fujitaka se dirige ante el con absoluto respeto – Que esta sucediendo?...

- Usted… - reconoce su rostro – si no me equivoco fue uno de los voluntarios ayer¿no es así?

- Si, por supuesto… - Nadeshiko lo mira desconcertada al no saber de lo que hablaban – acaso otra vez…

- Lamentablemente si, el otro grupo también desapareció esta mañana – hace una mueca de enojo – y no sabemos las razones…

- Ya veo… - suelta de la mano a su esposa y da unos pasos al frente – permítame ayudarles a encontrarlos.

Al Oficial le agrado escuchar eso pero consideró que no era lo más apropiado – Agradezco su ofrecimiento, pero no es necesario…

- Esta seguro?

- Si, nosotros nos haremos cargos – da media vuelta y antes de retirarse – Solo les pediremos que permanezcan en las cabañas, ya que ahora este lugar no es seguro…

Horas más tarde todos se encontraban descansando cerca de la chimenea. El ambiente se tornaba tenso y los rumores circulaban.

- Ya se tardaron mucho – una madre comento sujetando fuertemente a su pequeña – Tal vez…

- Basta, no debemos hacer especulaciones falsas…

- Pero abuelo, no tenemos ni idea de que es lo que esta pasando – los nervios hacían su voz cortante.

- Tuvimos suerte de que a nosotros si nos hayan encontrado – un señor se sumo a la conversación – Con ellos quizás no suceda lo mismo…

- No digas eso – otro secundó – hay que ser pacientes…

- Pacientes? – insinuaba otro – ya casi va a obscurecer y no tenemos noticia alguna…

- No hay otra opción más que esperar – inquirió el más viejo – Al menos los Oficiales habrán de regresar…

Sentados en uno de los sillones, una pareja y su hijo observaban desilusionados la desesperación de las personas.

Un calido beso en la frente atrae la atención del pequeño, quien de inmediato dirige su mirada hacia su madre.

- Touya – su voz era tan dulce a sus oídos – No tienes por que ver eso, ven recuestaste… – lo acerca con su mano – tal vez puedas sentir a tu hermanita…

- Aún es muy pronto¿no crees? – su esposo sonriente comentó.

- Puedo sentirla!... – dijo emocionado el niño – Mama!... la puedo sentir!...

Nadeshiko sonríe y murmura – Touya es especial…- esas palabras causaron asombro ante el Sr. Kinomoto.

- Nadeshiko, discúlpame… - acaricio uno de sus largos cabellos – yo no te dije acerca de…

- Shhhhh…. – con un dedo en su boca le pide que guarde silencio – Ya se durmió… no hace falta decir nada, confío en ti… - al decir eso el simplemente posa una mano alrededor de su espalda.

La larga espera al fin termino, la llegada de los Oficiales e incluso con las otras personas calmo la situación.

Se había tomado una decisión que por las circunstancias todos aceptarían, sin embargo justo en ese momento…

- Entonces mañana temprano… - argumento uno de los Oficiales – La salida será a las 8:00 AM, estén todos listos.

- Habrá que informar todo esto a la Dirección – sugirió otro – Todo lo que ha pasado esta fuera de nuestras manos!...

Como si se tratara de un sismo, las cabañas comenzaron a sacudirse con gran fuerza ocasionando que algunos cayeran por el movimiento. La mayoría entró en pánico al no entender lo que ocurría y los gritos escaparon de sus gargantas…

En un punto medio del lugar se reunieron esperando estar así a salvo, cuerpos temblando por el susto y niños llorando inconsolables finalizaron cuando todo quedo en silencio y el movimiento seso.

Los oficiales se pusieron de pie y en seguida revisaron los alrededores en tanto los demás se recuperaban. Al no haber encontrado nada sospechoso vuelven pero ahora algo más causó otra sacudida.

- Yukari?... Yukari!... Que tienes responde? – los ojos de la pequeña lentamente se cerraban y cae en el regazo de su madre.

- Que pasa?... – uno de los Oficiales rápidamente se acerca, al ver a la niña toca su frente y se sorprende retirando su mano en seguida – esta helada!...

- No se que le sucede… - dijo la madre casi rompiendo en llanto – Por favor ayúdeme!...

Mirando atónitos aquella escena los presentes empiezan a rodear a la mujer.

- Pero demonios ocurre? – dijo uno ya desesperado y exige una explicación a uno de los Oficiales – Ustedes díganos!... hagan algo!...

- Por favor tranquilícese – responde sin saber más que decir – Trate de… - antes de poder terminar solo puede ver como se desploma junto con los demás.

Todos los oficiales corren a auxiliarlos y descubren que al igual que a la niña sus cuerpos estaban fríos, casi congelados…

Touya despierta por tanto ruido - Mama que les pasa a esas personas? – pregunta jalando su vestido – están enfermas?...

- No mi amor, es solo que… - no pudiendo dar una respuesta.

- Cariño mira…. – señala

- Es… Están desapareciendo! – gritó aterrorizado un Oficial y los otros observaron como los cuerpos se desvanecían en pequeñas lucecitas que se dispersaban por todo la habitación.

En eso Nadeshiko sintió un escalofrió que recorrió toda su espalda, mira a través de la ventana y reconoce a la figura que estaba parada a tan solo unos metros de la entrada.

- Ha… Haku… - balbuceante volvió a mencionar su nombre – Debo irme…

- Que dices? – su esposo dice extrañado – a donde?

Nadeshiko abre la puerta y todas aquellas luces salen en una ráfaga que comienzan a rodear al sujeto de vestimenta obscura.

- No puede salir!...- ordenaba uno de los Oficiales – Es peligroso!...

Touya corre hacia su madre y la abraza con todas sus fuerzas, suplicándole que no se fuera. Nadeshiko acaricia sus cabellos y le dice con su dulce sonrisa de siempre – Mama ahora vuelve…

- Espere!... – un Oficial se acerca con todas las intenciones de detenerla pero en eso comienza también a desvanecerse al igual que sus compañeros.

- Sabes que hacer? – Fujitaka la mira seriamente.

- Es responsabilidad mía todo esto – le entrega a Touya en sus brazos – "Tienes que confiar en mi"…- sale mostrándole una sonrisa.

Padre e hijo miran como desparece conforme se aleja quedando absortos y escuchando el inicio de lo que seria una tormenta.

En un lugar distinto pero que era conocido por que solían crecer una flores muy especiales, dos personas permanecían frente a frente bajo una fuerte lluvia pero aún así no importaba ni siquiera afectaba.

- Shinjite? – su voz gruesa y fría se escucho debajo de aquella capucha que cubría casi todo su rostro – La esperanza… ¡No existe!

Aún rodeado por aquella enorme cantidad de luces, alzó su mano y comenzó a concentrarlas formando una especie de esfera.

- Me han robado…- la bola de luz empezó a brillar con más intensidad – Todo lo que tenia!... Todo lo que quería!... ahora yo… yo…

- Por favor detente!... No lo hagas!... – a punto de dar un paso la detuvo encerrándola como en una especie de burbuja.

- No te acerques!... – gritó lleno de ira – Por ti, yo por ti… - colocó la esfera en su pecho y la empujo poco a poco introduciéndola en si mismo.

- Haku… - soltó unas lágrimas al no poder impedir lo que hizo.

- Haku?... el ya no existe!... – carcajea – tú lo destruiste!...

- Eres tú!... – golpeaba las paredes de su prisión invisible – Que les has hecho?

- Solo le estoy ayudando, - de su cuerpo comenzó a emanar una energía obscura – le he dado el poder que necesita para hacer lo que no puede…

- Como te atreves…. – dijo entre sollozos.

- Pero se me olvidaba, debo darte las gracias… – acerca la burbuja hasta el punto de quedar cara a cara con ella – si no hubiese sido por ti, nada de esto sería posible… - con uno de sus afilados dedos toca la burbuja – con justa razón, eres tan hermosa… una belleza incomparable!...

- Yo te detendré… - casi como un susurro dijo esas palabras, palabras que nunca había dicho.

- No te esfuerces… - dijo burlonamente – nadie podrá hacerlo, ahora que he obtenido más poder solo pienso en querer más... ahora que recuerdo, creo que quedaban más personas…

Al haber escuchado eso, Nadeshiko repentinamente cambió el tono de su voz – A ellos ni los toques… no lo permitiré!...

- De verdad? – de una de las esquinas sujeta su capucha y se la retira de su cabeza mostrando una terrible apariencia – como planeas impedirlo?

- Esos ojos… - se perdió ante esa mirada llena de maldad.

- No seas tonta te daré otra oportunidad, seré benevolente contigo… - la libera de la burbuja y cae duramente en el suelo – Solo que esta vez tendrás que quedarte a la fuerza conmigo, después de todo el aún te sigue…

- No lo menciones, no te atrevas… - se levanta con una postura totalmente diferente, dispuesta a luchar – Se que yo he sido la culpable, pero las cosas no podían ser de otra forma…

- Que dices? – dijo molesto al escucharla – Maldita, ya verás!... haré que sufras hasta que te arrepientas!... – le lanzó una poderosa cantidad de energía en forma de rayo pero esta fue rechazada sin siquiera tocarla – Como?... como es posible?

- Siento mucho haberte causado tanto dolor, perdóname… - unió sus manos y de estas libero un inmenso resplandor – Yo… aún te quiero mi más querido amigo!... - aquellas palabras resonaron en las dos personas que vivían dentro de aquel ser.

"Por favor bríndenme un poco de su poder para poder hacer lo correcto"…- pedía desde lo más profundo de su corazón y en sus manos apareció aquél objeto que una vez había sido tan solo un preciado regalo de su amado – Tal y como dijiste mi amor, "se lo que tengo que hacer"…

- Que es lo que haces?... acaso piensas que podrás derrotarme con eso! – a pesar de haber mucha seguridad en sus palabras no eran del todo ciertas.

- La única manera de poder lograrlo, no es solo con esto… - sus cabellos empezaron a elevarse a pesar de la lluvia por la cantidad de poder que estaba controlando – Mamá volverá Touya… - dijo casi entre murmuros y miró hacia el cielo imaginándose los rostros de sus seres queridos.

Una gran explosión pudo ser vista a lo lejos, su sonido se propago por todo el bosque y los corazones de aquellos dos que esperaban su regreso latieron más a prisa.

Tirada y recibiendo las gruesas gotas sobre su cuerpo Nadeshiko quedó inconsciente. A lado de ella, aún de pie, la observó resignado… "dándose por vencido".

Como luciérnagas perdiéndose en el aire todas las luces que habían estado dentro de sí fueron liberadas.

El cielo se despejo y la luz del sol ilumino de inmediato cada parte del bosque, todo volvió a la normalidad y las personas aparecieron justo donde estaban, sin entender que les había pasado pero muy felices de estar bien.

Antes de retirarse y dejar escapar nuevamente aquél tesoro que tanto quería finalizó…

- Ahora entiendo la fuente de tu poder, por amor… por protegerlos…

Recostada en una cama, el tiempo pasaba y no había señal de que llegará reaccionar. Un beso, de el, solo de el pudo volverla a la vida…

- Nadeshiko, mi amor… has despertado! – lagrimas en sus ojos podían reflejar la emoción que sentía.

Ella lo mira tiernamente y siente un ligero bulto – Touya… - acaricia a su hijo quien dormía recostado en sus piernas.

- Estas bien? – dice al ver que la expresión en su rostro ya no era la misma.

- Lo estoy, y soy muy feliz… "como nunca en mi vida" – su esposo se da cuenta que había algo oculto en sus palabras.

- No te preocupes, todavía seguiré aquí con ustedes – coloca su mano en su vientre – Podré tenerte en mis brazos pequeña…

- Quieres decir que…

- No me gusta verte así… "triste".

- Por favor dime que no es verdad!... – hincado sujeta su mano.

- Lo siento cariño, las cosas tienen que ser así…"es algo inevitable".

Conteniendo su llanto al saber lo que eso significaba, tomo fuerzas para mostrar valor y no hacer sentir peor a su amada – Entiendo, yo cuidaré de ellos… "Te lo juro".

End Flash Back

Con la apariencia de un ángel al descender de un difícil vuelo, la chica de ojos verdes pisa suelo y se prepara para su enfrentamiento.

- Te he estado esperando… - escuchó nuevamente esa voz intimidante.

- He venido por el, así que dime donde esta!...

- Vaya eres muy valiente para hablarme así… - aparece frente a ella – Eso me gusta, "no jugaremos esta vez"…

- Lo mismo opino!...

Una nube de humo impide la visibilidad por unos momentos y al desvanecerse Sakura observa algo que le impacta.

- Kero!... – grita al verlo encerrado en una especie de campo invisible – Que le has hecho?

- Si quieres salvarlo tendrás que vencerme, aunque… ¿crees poder tu sola? – dijo burlonamente – Donde esta aquél chico?... acaso tuvo miedo?

- No hables así de el… - dijo furiosa por el comentario.

- Ahh ya veo… - ríe maliciosamente – esta herido, y fue por protegerte… ¿No es así? – a pasos lentos comienza a acercarse a ella – ahora tu piensas hacer lo mismo por el… "Es tan tierno"…

- Cállate!... – alza su báculo con ambas manos – Yo… ¡yo te derrotaré!...

- Pruébalo…

NOTAS DE LA AUTORA:

Espero les haya agradado este capitulo (aunque creo que estuvo muy melancólico), a pesar de que la mayoria fue un "Flash Back" explico más que nada lo que tantas veces mencione en capitulos anteriores, "La tragedia que hace años ocurrio", y apoco no fue tragedia?... Ahora si, he resuelto una parte muy importante del misterio...

Bueno pues que creen?

Ya estoy de vacaciones y por lo tanto tengo más tiempo libre XD…

En fin, aprovechare mi valioso tiempo para ver muchas series y a ver a donde salgo, (la cuestión es divertirse y olvidar todo el rollo de la escuela).

Como siempre dedicamos un espacio para agradecer a mis fieles lectores (aunque esta vez tan solo fueron dos, pero ya vendrán mas… )

Vanesa Li Potter – Creo que este capitulo no será la excepción si de dejarte con la duda se trata (lo cual me imagino te agrada), no sabes cuan feliz estoy de que mi historia te guste, (ya ves que por ti me pongo como desquiciada a escribir y publicar lo más pronto posible). Y con respecto a los momentos SyS, jejeje+ claro que los habrá, ese es el ingrediente principal! ("Si arriba lo cursi").

Carito – Uhhh tengo una nueva lectora…. ¡BIENVENIDA, te confieso que tu comentario me fascino (Sonrojada como tomate), en verdad que me halaga mucho que opines así de mi fic, espero continúes al pendiente de la historia y verte por aquí seguido…

Por ultimo quiero decirles a todos que hay libertad de expresión en esta historia, así que no se limiten en dejarme unas palabritas para saber que piensan (sea bueno o malo).

Y si gustan hablar con la autora tampoco hay problema… (Cualquier medio esta permitido)

Y no perdamos la costumbre XD…"Hasta la Próxima"