UNA PRUEBA DE AMOR
CAPITULO 15: DESEO.
Caminando a paso lento y con toda calma, dos jóvenes iniciaban el recorrido por una de las áreas del bosque que presentaba a sus alrededores hermosos y altos pinos que impedían la entrada de los rayos del sol dando un aspecto algo sombrío y frío, sin embargo muy acogedor ya que el aire que se respiraba era puro y fresco, del tipo que llena tus pulmones de una sensación de exquisita paz y armonía.
Al haberse adelantado el grupo a unos cuantos pasos de ellos, aprovecharon la privacidad del momento para dirigirse miradas que indicaban infinidad de sentimientos, sentimientos que se acumulaban uno tras otro dentro de sus pechos y que escapaban en constantes suspiros. Todo lucía perfecto, con tan solo estar juntos…
- Dime.. ¿No extrañaras todo esto? – sonriente la chica rompió el cautivador silencio entre ambos.
- Si, lo haré, pero no solo por los lindos paisajes – apretó levemente la mano que había estado sujetando durante todo el trayecto.
- ¿Entonces por que más? – preguntó ansiosa, deteniéndose frente a el.
- Es simple, tengo maravillosos recuerdos de este lugar, y todos tienen que ver contigo, lo cual lo hace más grandioso aún…
- Shaoran, - se sonrojo al instante por su comentario – Yo también pienso lo mismo…
Sin vacilar ni dudarlo, el chico la sujeto entre sus brazos, acurrucándose entre sus delicados y suaves cabellos, deleitándose con el aroma que se desprendía de estos, si, definitivamente así es como quería permanecer, por siempre, toda su vida…
De repente un intenso escalofrío recorrió su espalda, causando que soltara a su acompañante inesperadamente por tan desagradable sensación, la cual inmediatamente se percató de que algo ocurría.
- ¿Estas bien?
- No es nada, - dijo pensando solo en el hecho de no querer preocuparla.
- ¿Estas seguro? – insistió al notarlo algo nervioso.
- Estoy bien, - sacudió su cabeza, como queriendo despejar su mente.
- Acaso.. ¿Sucederá algo malo? – insinuó.
- ¿Por que lo dices?
- No lo se, creo que eso fue lo que percibí…
- Tranquila, no va a pasar nada… - poso sus manos en sus hombros – No lo permitiré, lo prometo…
- Confío en ti, - acarició su mejilla - se que jamás te apartarás de mi lado…
Shaoran queriendo demostrar toda la seguridad y fuerza de aquella promesa, sello sus labios en un tierno y apasionado beso, esperando hacerla entender que no habrá nada ni nadie que pueda separarlos, nunca…
- ¡Hey chicos! – ambos escucharon la voz de su amiga no muy lejos.
- Es Naoko… - Sakura confirmo para si.
- No se queden atrás.. ¡¡Dense prisa!! – grito una vez más, señalándoles el camino que habían tomado.
- Si, ya vamos… - la pareja respondió a coro.
Con delicadeza una jovencita se levantó de un sillón que por largo rato había ocupado pacientemente, acarició la frente del muchacho que cuidaba con esmero y murmuró unas palabras a su oído.
Tras una breve pausa para recabar el suficiente aire a sus pulmones, su voz empezó a expresar todos aquellos sentimientos que por mucho tiempo había guardado…
daisuki to omou kara ne kizutsu ittari tomadottari
tsumetai hoho wo yose atte kokoro ga umareta
itsumo ima sugu ni aitai
Por que pienso en ti con cariño
que termino herida y confundida
nació el corazón
cuando juntamos nuestras mejillas
Siempre tengo ganas de verte
- "Por favor abre tus ojos…" - pensaba en tanto continuaba interpretando su canción – "Quiero volver a verlos, una vez mas…"
mukuchi ni naruhodo suki yo yasashi sa doushitara mieru no
dakishimete motto tsuyoku atataka na mune wo shinjiru yo
sayonara solitia ashita he
Te amo tanto que pierdo las palabras
¿Qué tengo que hacer para ver tu amabilidad?
por favor abrázame fuerte
confió en tu calido corazón
adiós soledad
hasta el mañana…
- En verdad que, la voz de Tomoyo es bellísima… - murmuró para sí un diminuto ser, quien había sido despertado de su siesta.
chiisana watashi dakara zenbu demo tarinai yone
nanni mo kakusanai de anata ni agetai
mada shiroi yoake wo miokutte
Por que soy tan pequeña, que doy todo, pero no es suficiente
esta mano, que no esconde nada del todo, te la ofrezco
para que podamos ver juntos un nuevo amanecer
Entregando en cada nota un pedazo de sur ser, el corazón y alma de aquella joven cantaban al unísono – Hiragizawa, yo no me daré por vencida…
konnani daiji na hito ni doushite meguri aetano to
itai hodo tsunagu yubi de sabishi sa kienu yume wo miru no
sayonara solitia
¿Por qué no pude darme cuenta de lo importante que eras para mí?
aguantándome entre estos dedos que casi duelen
Veía este sueño desaparecer en tristezas
adiós soledad
- "Vamos Tomoyo"… "Yo se que tu puedes"… animaba el guardián entre pensamientos a la vez que aguardaba con expectación el resultado de aquel gran esfuerzo – "Si alguien puede, esa eres tu…"
mou hitori jyanai kara ashita mezameru no anata to
Por que ya no estoy sola
mañana al amanecer, estaré contigo
Como si su subconsciente alcanzará escuchar tan hermosa melodía, señales de vida se hicieron notar en aquel cuerpo inconsciente.
daisuki na hito dakara ne sobani iru mamotteru
anata he tsunagaru daichi ni umerete yokatta
Por que eres la persona a quien más amo,
quiero estar a tu lado, y protegerte,
por estar ligada a ti, me alegro de estar viva.
- Tomoyo fue grandioso!! – meneaba su colita - nunca antes te había escuchado cantar así…
- Gracias, - sus mejillas enrojecieron - yo solo…
La chica cortó su oración al instante en que fijo su mirada en Eriol.
- ¿Qué pasa? – siguió su vista y comprendió de inmediato – Es-esta abriendo los ojos!!
- Hiragizawa… - corrió a su lado.
Tomó su mano y la apoyó contra su mejilla, observando con atención cada movimiento en su rostro.
Al fin la luz se reflejó en las pupilas del chico, quien cegado por la misma a duras penas podía mantener abiertos sus parpados.
En un acto involuntario provocado por un mar de emociones, Tomoyo abrazó a la persona que ansiosa deseaba poder despertar.
- Daidouji… - fueron sus primeras palabras, y estas escaparon de su boca en un solo soplido.
- Perdón, - levantó su cabeza, y al encontrar su mirada con la suya, exclamo con emoción – ¡Has vuelto en sí!
- Disculpa si te he causado problemas… - la chica le ayudó a incorporarse, recargándolo en el respaldo de la cama – Al parecer has estado muy al pendiente de mí, te lo agradezco.
- No tienes porque, - agachó levemente la vista, denotando cierto nerviosismo en su voz - lo hago con mucho gusto…
- No cabe duda que, - esbozó una sincera sonrisa – eres una persona muy noble.
- Dime..¿acaso ya te encuentras mejor?
- No te preocupes, tan solo estaba algo cansado…
- Hiragizawa, yo ya lo se todo… - Hiragizawa abrió sus ojos de lleno ante tal declaración – Así que no hay necesidad de que trates de ocultarme nada.
- Me imagino que, fue Li quien les contó… - Tomoyo asintió – Bueno, supongo que no había más remedio ya que mi estado debió alterarlos un poco…
- Todos estábamos muy angustiados… - juntó sus manos – No teníamos idea de que es lo que te ocurría…
- Descuida, puedes estar tranquila…
- Se que dices eso para evitar que me preocupe, pero… ¡Yo quiero hacerlo! – dijo con firmeza.
Eriol se mantuvo callado, inexpresivo, atento a las palabras de su compañera.
- Ya no quiero, - dudó unos instantes continuar con su arrebatada confesión – Yo ya no quiero guardarme nada…
- A que te refieres, - el joven mago indagó con interés.
- Había pensado que eso sería lo mejor, - tomo asiento a la orilla de la cama – pero me he dado cuenta que nada bueno puede resultar de tomar una decisión así, por que nunca puedes estar seguro de cuando puedes perder aquello que tanto…
- Daidouji.. – Eriol a pesar de encontrarse aún ligeramente adormilado, comprendió perfectamente la razón de su llanto.
- Y-Yo-yo-yo…
- Calma, - poso su fría mano en su cálida mejilla causándole un leve escalofrío – tus sentimientos…"Los comparto".
Tomoyo quedo perpleja.
- Tal vez no podrás creerlo, pero tú también me importas mucho – le sonrió con su habitual amabilidad.
- Hiragizawa yo…
- Por favor, a partir de hoy llámame Eriol.
Una inmensa alegría se reflejó en aquellos azules ojos, de hecho la marea fue tal que por primera vez en su vida la chica experimentó esa sensación de revoloteo de mariposas en su estomago.
- Daidouji.. ¿te encuentras bien? – indagó al no percibir reacción alguna.
- Sí, discúlpame… - carraspeó para disipar sus nervios – tan solo me deje llevar…
- ¿Dejarte llevar? – el chico no entendió tal expresión.
- Descuida, no es nada – rió un poco – ah por cierto, yo también quisiera pedirte un favor…
- ¿De que se trata?
- Quiero que tú también me llames por mi nombre.
- Será un placer, Tomoyo… - y con suma gentileza y cariño, dio un beso a su mano.
Pasada una hora, los oficiales indicaron al grupo que era tiempo de volver e iniciar los preparativos para la despedida, ya que gracias a la gran idea por parte del profesor Terada y por supuesto el apoyo brindado por la Sra. Sonomi, se ofrecería en la cabaña principal una pequeña pero significativa fiesta.
- ¡Me siento muy entusiasmada! – Chiharu exclamó entre brincoteos.
- Lo mismo opino - secundó Naoko.
- La verdad no me esperaba que fueran hacer algo así, - dijo Rika todavía sorprendida – Que mejor forma de terminar este esplendido viaje que con una celebración.. ¿No les parece?
- Sí!! – todos asintieron.
- Pero, - Yamazaki intervino – sería mucho mejor si fuera una fiesta de disfraces.. ¿No creen?
Las chicas bajaron y negaron su cabeza con resignación.
- ¿¿Queee?? – se rasco la cabeza confundido.
Chiharu dio un largo respiro y continúo – En fin, nos espera una gran noche así que… ¡¡Hay que darnos prisa!!
Nuevamente hasta el final de la fila una pareja caminaba absorta en su propia conversación.
- Espero que Eriol este mejor… - comentó una decaída Sakura.
- Descuida, el va estar bien… - Shaoran apoyó un brazo en su hombro para animarla – Además Daiduoji esta cuidando de el, así que no debes preocuparte.
- Lo que realmente me inquieta es la solo idea de que tal vez no despierte, que…
- No pienses eso, tienes que ser fuerte y darle todo tu apoyo – dijo con seriedad en tanto convirtió ese anterior gesto en un abrazo.
- Pero.. ¿Cómo puedo hacer algo así?
- Muy fácil, debes creer en el… - la miro a los ojos - Al igual que yo lo hago, y apuesto que Daidouji debe también hacerlo.
- Tienes razón, eso es lo que haré – una repentina seguridad acompañó sus palabras – Si algo he aprendido durante este viaje es… "No perder la esperanza"
Shaoran sonrió al escuchar eso, y tomando su mano apresuró el paso.
Mientras tanto, dos personitas merodeaban de un lado a otro en el sitio de cabañas intentando encontrarse con alguien más, sin embargo tan solo confirmaban sus sospechas de que por ahora ellos eran las únicas almas del lugar.
- Hiragizawa, perdón, Eriol… ¿De verdad te sientes bien?
- Por supuesto, - confirmo avanzando con plena serenidad – Ademas me hacía falta respirar aire fresco.
- Supongo que estás en lo cierto, lo que menos debes necesitar ahora es más reposo y estar encerrado en cuatro paredes.
Eriol sonrió en acuerdo.
- Tengo un poco de hambre.. ¿Te parece si vamos al comedor?
- Sería estupendo, pero.. ¿No tendríamos que esperar a los oficiales o profesores para hacerlo?
- Tranquilo no habrá problema, bueno tal vez uno… - analizó tocándose la barbilla.
- Dime.. ¿Cuál sería?
- Que tendremos que prepararnos la comida, por que dudo mucho que quede algo del desayuno todavía.
- Ah por eso no te preocupes, con mucho gusto te ayudare.
- Te lo agradezco.
No muy lejos, una criaturita los seguía con gran precaución ya que no podía dejarse ver por aquella persona que acompañaba a Tomoyo.
- Me alegro de que ese chico por fin haya despertado pero… - su estomago gruñó ferozmente – muero de hambre así que no puedo esperar hasta que el no este para comer¡tendré que ir por la comida yo mismo! – sus ojos brillaron con determinación.
Momentos después todos volvían de su largo paseo, e inmediatamente se asignaron tareas a cada uno para así poder terminar todos los preparativos de la fiesta antes de tiempo.
Como si fuera ya costumbre, la decoración y arreglos estarían a responsabilidad de Rika, quien junto con sus amigas se mostró muy ansiosa por comenzar cuanto antes.
- La mama de Tomoyo dijo que todo el material y accesorios estaban ya en la cabaña que utilizaríamos como salón – argumento Naoko a las demás.
- Tendremos que trabajar mucho, pero valdrá la pena ya que este será un evento que todos recordaremos – Rika inquirió muy optimista.
- ¡Hagamos nuestro mejor esfuerzo! – alentó Chiharu
- ¡¡Si!! – ambas respondieron emocionadas.
- Por cierto, - Naoko cambió el tono de su voz - hace un buen rato ya que no vemos a Tomoyo y a Hiragizawa.. ¿No lo creen?
- Es cierto, - medito Rika – en donde podrán estar….
- La pregunta en cuestión no es "Donde", sino "Que" es lo que hacen… - dijo intrigadoramente la chica de coletas.
- Miren – señalo la otra con lentes – Por que mejor no le preguntamos a Sakura, allí viene…
- Sakura!!! – las tres agitaron su mano para darse a notar, ya que cabía la posibilidad de que su amiga pudiera estar distraída como muchas veces y ni siquiera las viera.
Dicho y hecho, como una ráfaga de viento pasó delante de las tres y si no fuera por que una piedra se atravesó en su camino haciéndola tropezarse hasta caer, seguiría sin percatarse de la presencia de sus amigas.
- Sakura.. ¿estas bien? – Rika le ayudó a levantarse.
- Ten más cuidado, no puedes andar corriendo así y mucho menos sin fijarte por donde pisas – aconsejo Naoko.
- Lo siento... – se limpió el polvo en sus rodillas – Creo que estaba un poco distraída.
- ¿¿Un poco?? – las tres dijeron a coro.
Sakura las observo extrañada.
- Si no es por que te tropezaste ni cuenta te habrías dado de que te estábamos llamando – dijo Chiharu en forma de queja.
Sakura hizo varias reverencias tratando de disculparse por su error – Perdón, no fue mi intención, no lo vuelvo hacer, en verdad que…
- Relájate Sakura, no estamos molestas – Naoko dijo entre risas.
- Sí, es más de seguro tú tenias algo muy importante que hacer – Rika secundó.
- Y dinos.. ¿Qué es lo que era? – Terció Chiharu.
- Bueno, buscaba a Tomoyo y a Eriol.. ¿No los han visto?
- Nosotras pensábamos preguntarte por ellos.. - dijo Chiharu.
- Ehhh??... pero por que a mi??
- Bueno pues tú fuiste la última que los vio, y quien nos dio las buenas noticias también – dijo Naoko.
Sakura rió apenada por recordar la confesión de su amiga.
- Entonces, no tienes idea de donde están… - insinúo Rika.
- Vaya ahora entiendo tu apuro… - Chiharu posó sus manos en la cintura.
- ¿Y Shaoran? – cuestionó Naoko al resultarle raro no verlo a su lado.
- Decidimos buscarlos por separado, espero al menos el haya tenido más suerte que yo…
- ¿No quieres que te ayudemos? – sin dudarlo se ofrecieron.
- No, esta bien - agitó su cabeza en ambas direcciones – no tienen por que…
Antes de poder terminar, una voz las interrumpió.
- Sakuraaaaa!!
- Pero si es Shaoran… - Sakura lo reconoció en seguida.
- ¡Ya los encontre! – hizo un ademán para que viniera – ¡Date prisa!
- Si, de acuerdo… - regresó a ver a sus amigas – discúlpenme, debo irme…
- No te preocupes, te acompañamos – dijo Rika cordialmente.
- Pero.. ¿no les causaría ningún contratiempo?
- Claro que no, igualmente vamos al mismo lugar – aclaró Chiharu.
Una vez allí, efusivos y cariñosos abrazos a la nueva pareja no se hicieron esperar, cosa que a los dos sorprendió mucho.
- Me da mucho gusto por ustedes, en verdad – Rika fue la última en felicitarlos.
- Muchas gracias – Tomoyo estaba ya sonrojada hasta las orejas.
- Vaya nunca imaginé que organizaran una fiesta de despedida, ahora entiendo el por que de tantas cosas regadas por todas partes – comentó Eriol.
- Bueno es que, usaremos la cabaña principal como cede del evento – dijo Chiharu.
- Y nosotras seremos las encargadas de la decoración – Naoko completó.
- Que bien¡entonces es un hecho que esta fiesta será un éxito! – aseguró Tomoyo – todas ustedes son muy buenas con todo eso, especialmente tú Rika…
- No es para tanto, - dijo Rika algo apenada.
- Por cierto, tú mama y el profesor Terada quieren verte Tomoyo – dijo Chiharu.
- Esta bien, iré a verlos cuanto antes – se levantó de su asiento – los alcanzo luego…
- Nosotros también nos vamos – dijo Shaoran mirando de reojo a Sakura, dándole a entender que tenían algo que hacer.
- Ah sí, y ya saben si se les ofrece cualquier cosa no duden en pedírnosla.
- Espero con ansías ver como quedara decorado este lugar, - Eriol los siguió al saber que el era ese algo por el cuál tenían que irse y hablar con mayor privacidad.
Apartados lo suficiente, Shaoran fue quien tomo la palabra.
- Hiragizawa.. ¿Por qué no me dijiste que esto sucedería?
- Si te lo hubiera dicho, dudo mucho que aceptaras mi ayuda…
- No seas tonto!! – reprochó con severidad – hubiéramos buscado otra manera.
- Sabes muy bien que no la había.
Shaoran mordió sus labios – Aún así, nunca pensé que tu vida fuera a correr tanto riesgo, si no es que todavía lo está…
- Eriol¿es eso cierto? – dijo Sakura.
Eriol asintió – Desafortunadamente mi poder ha disminuido considerablemente, y continúa haciéndolo…
- ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó con temor a que su presentimiento fuera acertado.
- Mi vida se extinguirá.
Breves instantes los tres se mantuvieron callados, meditando sobre la probabilidad de ese aterrador hecho, el cual estaba por demás fuera de sus manos.
- Dinos, no hay nada que podamos hacer.. ¡¡lo que sea!! – dijo Sakura al borde de la angustia.
- Así es, es lo menos que podemos hacer por ti, ya que por nuestra causa tú te encuentras así – Shaoran luchaba por no perder la cordura.
- Se los agradezco, pero en verdad no existe posibilidad alguna y yo me he resignado a la idea desde que me decidí a utilizar aquella técnica.
- Osea que… ¡¡Sabías que esto ocurriría!! – reclamó con coraje, al sentirse incapaz de poder hacer algo.
- Eriol, no debiste… - la voz de Sakura temblaba, de sus ojos caían lagrimas.
- Gracias a ti, a tu poder, fue que pudimos derrotar aquel ser – confesó el castaño – sin tu ayuda, jamás hubiera podido salvar a Sakura, yo…
- No es así… - bajó la mirada – tu fuiste quien lo hizo.
- Solo lo dices por…
- ¡Es la verdad! – alzó la voz – No trates de minimizar tu esfuerzo.
- Hiragizawa…
- Aún si yo te hubiera dado todo mi poder sin el valor que tuviste no habría tenido sentido, tu mejor que nadie debes saber de donde es que proviene la verdadera fuerza…
Sakura de inmediato supo la respuesta al recordar las palabras del amigo de su madre; "El proteger a quien amas, la verdadera fuerza proviene de esa devoción"
- ¿Cuánto tiempo?, dime… - Shaoran empezaba a consentir su decisión - ¿Lo sabes?
- Digamos que… - sin perder esa amabilidad que lo distinguía, contesto – Hoy disfrutare de una fabulosa fiesta.
Shaoran apretó los puños, tal vez albergaba la fe de que pudiera tener más tiempo.
- ¿Tomoyo lo sabe?
- Preferí no revelárselo, de lo contrario estaría así como ustedes.
- Pero no es justo para ella, sabes acaso lo mucho que ella sufriría si tú llegarás a morir, y más aún si se lo ocultaste…
Eriol suspiro – Parece que ahora se han invertido los papeles, - Shaoran se quedo perplejo ante su comentario – recuerdo haberte reclamado por una situación similar.
- Entonces porque no haces lo correcto.
- Porque a diferencia de ti, yo no tengo vida por seguir y lo que me queda es mejor disfrutarla lo más posible.
- Entiendo, - agacho la cabeza - respetaré lo que has decidido.
- Shaoran…
- Sakura, el esta en su derecho y si queremos hacer algo por el debe ser eso.
- Pero… - antes de dejarla terminar la encerró entre sus brazos para que desahogara todo su llanto.
El sol cambiaba de posición, los minutos transcurrían lenta y apaciguadamente, como si de antemano estuvieran enterados de la tragedia por venir y trataran de hacer perdurar este día por siempre.
Todo estaba ya listo, las chicas habían hecho un esplendido trabajo en la decoración del lugar, otros chicos prepararon todos los bocadillos y bebidas, la música corrió a cargo de otros, y un grupo mas se encargo de realizar recuerdos que serían un lindo detalle para nunca olvidar este magnifico viaje.
Eran ya las 7 de la noche, faltaba media hora más para poder dar inicio a la celebración, y mientras los alumnos continuaban arreglándose, los adultos estaban ya dentro del salón esperando su llegada.
- Si que fue una estupenda idea la suya, profesor Terada.
- Gracias por el cumplido, pero usted también tiene crédito en esto.
- ¿Yo? – la mujer disimulo su pena con una risilla – Pero que cosas dice…
- Bueno, sinceramente dudo mucho que sin su apoyo hubiésemos logrado hacer todo esto posible.
- Fue todo un placer para mi poder haber brindado esta oportunidad a los niños, - recargo su rostro en una mano – Hacía mucho tiempo ya que este lugar no se llenaba de tanta alegría, parece como si hubiese recobrado su antiguo esplendor y vida…
- Concuerdo con usted, se percibe un ambiente completamente distinto.
- ¿Qué quiere decir?
- Bueno debo confesar que desde nuestra llegada había cierto misterio, no más bien era como una sensación de tristeza y soledad en el aire, no sabría como explicarlo pero…
- Entiendo a que se refiere, yo también la sentí – desvió su mirada para contemplar hacia la ventana, como queriendo rememorar viejos y amargos momentos – sin embargo, por fin eso se acabo…
- Disculpe… - no escuchó lo último que dijo.
- No es nada, descuide tal y como usted lo ha dicho se respira algo diferente, así que hay que disfrutar de esta esplendida noche…
- Tiene razón, - se pone de pie - iré por algo de beber.. ¿usted no gusta?
- Si, por favor – la mujer sonrió complacida.
- Enseguida vuelvo….
Viéndolo partir, solamente así, se atrevió a comentar – Durante largos años este lugar se vio envuelto por la pesadumbre y sufrimiento de aquél desdichado ser, pero ahora al fin ha regresado esa paz que alguna vez existió con el descanso de su alma – suspiró nostálgica – supongo que debes estar muy feliz por ello¿No Nadeshiko?
Tras pasar una tormenta dentro de una habitación a causa de unas chicas que con gran esmero se arreglaban para tan especial ocasión, nuevamente volvía la paz.
- ¡Te ves muy bien! – elogió una de ellas.
- ¿En verdad piensas eso? – Rika dijo con timidez.
- Por supuesto – confirmo Chiharu – Luces fabulosa!!
- Tu tampoco te quedas atrás… - Naoko intervino – Yamazaki estará impresionado al verte.
- Eso lo dudo, - dijo no muy ilusionada – es difícil captar su atención, y por lo regular en este tipo de cosas no es el más observador.
- Verás como esta vez si lo hará, estoy segura – Rika la animó.
- Bueno será ya mejor irnos, - sugirió Naoko – y de paso, vayamos a ver si Tomoyo y Sakura ya están listas.
Tras unos golpes a la puerta, las tres entraron al cuarto de ellas.
- ¿Cómo van? – preguntó Naoko .
- Ya falta poco – respondió Sakura con cepillo en mano – sucede que aún no termino el peinado que le estoy haciendo a Tomoyo.
- No sabia que hicieras cosas así Sakura, de hecho de haberlo sabido antes te habría pedido que me hicieras el mío – Chiharú comentó emocionada.
- Ese es el problema, nunca antes lo había hecho – una gotita resbalo de su frente – y no logró que me quede bien.
- Aún así me gustaría que algún día lo intentaras también conmigo.
- ¡Claro!, haría mi mejor esfuerzo…
- Por cierto, - dijo Rika – tu vestido está muy bonito.
- Gracias, Tomoyo fue quien lo hizo.
- ¿Y donde está ella? – Naoko cuestionó.
- Ah, está en el bañó cambiándose – tomo asiento en una de las camas, y las demás la imitaron – no quería estropear su peinado colocándose el vestido al final.
- Ah ya veo… - dijo Chiharu – ¿Li y Hiragizawa ya se adelantaron?
- No, prefirieron aguardar afuera.
- Lo mismo hizo Yamazaki – Naoko soltó una carcajada – como se nota que los hombres no tienen paciencia para este tipo de cosas.
La perilla de la puerta giró, descubriendo al abrirse a una radiante jovencita.
- Estas preciosa!! – las 4 dijeron a coro, aplaudiendo maravilladas.
- Muchas gracias… - contesto algo avergonzada por el bullicio
- Hiragizawa se quedara con la boca abierta al verte – Chiharu argumento muy segura.
- Y Sakura en verdad que hiciste un excelente trabajo con su cabello – Rika secundó – va muy bien con ella.
- Por eso quería que fuese Sakura quien me peinara – dijo Tomoyo – sabía que pondría todo su empeño en hacerlo lo mejor posible.
- Pero todavía falta algo más – Sakura le mostró dos broches que hacían juego perfectamente con su atuendo – Son un regalo de mi para ti, espero te gusten…
- Por supuesto, - la abrazó – son muy lindos.
- Bueno pues hay que apurarnos – Chiharu sugirió – No hay que hacerlos esperar más…
En ese mismo lugar pero sobre el tejado, dos chicos contemplaban el basto cielo nocturno con cierto sentimiento de quebranto en sus almas.
- Piensas evitar hablarme el resto de la noche…- el ojiazul rompió el incomodo silencio.
- No es eso, - torció la boca.
- Comprendo que estés molesto conmigo pero…
- No es contigo, más bien conmigo mismo, - se llevó las manos a su cabeza al estar un poco cansado de estar tanto tiempo recostado.
- No tienes por que estarlo, no es tu culpa…
- Pero eso es lo que siento, soy el responsable.
- Fue mi decisión.
- ¿Por qué lo hiciste? – lo miró con dureza - ¡Dime!
- Tenía mis motivos.
- ¿Y cuáles son?.. ¿Cuál era tu propósito?
- El mismo que el tuyo – bajo sus parpados – salvar a Sakura.
- No creo que haya sido sólo eso, presiento que aún ocultas muchas cosas…
- No tendría razón, y más ahora que…
- ¡Basta! – se levantó - Quiero saber la verdad.. ¡Exijo que me la digas!
- Ya no tiene caso…
- Hiragizawa – apretó sus manos – tú me ayudaste cuando más lo necesitaba y yo, yo no puedo hacer lo mismo por ti, no lo soporto…
- Li, me es suficiente con eso – se puso de pie también – ustedes están a salvo y eso es lo importa.
- Te equivocas, para nosotros no lo es…
Eriol lo regresó a ver intrigado.
- Eres nuestro amigo y es más que obvio que nos preocupe lo que te pueda pasar.
No hubo respuesta, sus palabras no salían de sus labios.
- Si tú quieres resignarte, yo no lo haré – declaró tajantemente – no dejaré que mueras, no lo permitiré.
Un tercer individuo que rondaba por allí cerca no dio oportunidad al joven mago de poder contradecir aquella decisión.
- ¡Hiragizawa!.. ¡Li! – cómo si fuera pregonero continuaba llamándolos - ¿Dónde están?.. ¡Respóndanme por favor!
De un salto ambos bajaron de la azotea y justo al doblar la esquina se toparon con su compañero.
- Vaya al fin los encuentro – sonrió complacido – pensé que me habían abandonado…
- Discúlpanos Yamazaki – dijo Shaoran – no teníamos idea de que nos estuvieras buscando.
- Bueno pues es que no quedaba de otra, - empezó a reírse – así como a ustedes a mi me dejaron esperando, y pues pensé que sería menos larga con su compañía.
- En verdad que yo no entiendo por que rayos se tienen que demorar tanto para cambiarse, ni que fuera nada del otro mundo – se quejó el castaño.
- Al final te darás cuenta – Eriol comentó – verás como bien valdrá la pena.
Yamazaki y Li se regresaron a ver igual de confundidos e impacientes.
Tal y como la experiencia y sabiduría del gran Clow habían predicho los chicos obtuvieron su recompensa, porque justo al momento de abrirse las puertas del dormitorio donde estaban las chicas, su impresión fue tanta que se quedaron boquiabiertos.
- ¿Y ahora ustedes que les pasa? – Naoko cuestiono extrañada.
- ¿Qué no piensan decir nada? - reclamo Chiharu.
- Shaoran.. ¿te encuentras bien? – Sakura preguntó algo preocupada al ver su mirada como perdida.
- Uhhh si… - alcanzó responder.
- ¿Estas seguro? – insistió.
- Ess-estas… - no conseguía articular con normalidad.
- ¿Eh?
- Estás hermosa - logró finalmente decir.
- Shaoran, - se sonrojo al instante – me da gusto que te agrade.
En tanto, otro caballero hizo su entrada de una manera más intima acercándose a su pareja y susurrando en su oído.
- Es para mi un placer el poder contemplarte así de preciosa, Tomoyo…
Como tetera expulsando el vapor caliente, así se sintió la azorada jovencita al no poder contener su pena.
- Todas lucen realmente bellas en esta noche, - Eriol expreso con temple y cortesía, provocando con ello sonrisas de agradecimiento.
- Yamazaki.. ¿tú que opinas? – dijo Chiharu aún con las manos posadas en su cadera.
No obtuvo contestación alguna.
- ¡¡Yamazaki!! – lo tomó por el cuello de su traje – ¡¡deja de hacerte el tonto!!
- Chiharu… - dijo casi entre murmullos - ¿En verdad eres tú?
- Como te atreves… – una venita se asomo en su frente - ¡¡Claro que soy yo!!.. ¿¿Quién más??.. ¿¿Ehhh??
- Ja,ja,ja,ja++++ - se rascaba la nuca en tanto era sacudido como vil muñeco de trapo – es que pareces otra, te ves muy diferente…
- ¡¡Tu no tienes remedio!! – reprochaba furiosa - ¡¡No aprecias lo que hago por ti!!
- Pero si estoy feliz.. ¿que no me ves? – seguía riéndose en tanto los demás acompañaron su humor.
Una vez calmada la situación y aclarado los malos entendidos, el grupo de amigos se dirigió a prisa a la cabaña principal para así poder dar inicio a tan inolvidable noche.
El ambiente era perfecto, todos vestían elegantemente, incluso los adultos, a quienes nunca antes habían visto usar ropa alguna que no fuera del trabajo, y por lo tanto causaron gran asombro por lo espectacular que lucían.
La mayoría se encontraba ya bailando en el centro de la pista, pues con tan suave y armoniosa música era inevitable el querer invitar a tu acompañante a disfrutar al menos de una pieza, mientras otros más consentían sus paladares con la gran variedad de platillos del delicioso festín.
Al ser los últimos en llegar captaron la atención de todos los presentes, pero las miradas se centraron en dos individuos a los cuales durante todo el transcurso del día no veían y que ahora hacían acto de presencia uno a lado del otro y tomados de la mano.
- ¿Te ocurre algo Tomoyo? - de inmediato se percató del estremecimiento en su cuerpo.
- No es nada, sólo me siento algo nerviosa…
- ¿Y a que se debe?
- Bueno, es que… - se acercó más a el, enredando su brazo con el suyo – No estoy acostumbrada a que me observen tanto.
- Te comprendo, - acarició su hombro para calmarla – pero es natural, con lo hermosa que estas…
- No me refería a eso, - sus mejillas se tornaron del color de sus labios, un rojo carmesí.
- ¿Entonces a que?
- Ya no tiene importancia, - y al decidir aventurar su ojos a otro lugar que no fuera su rostro, descubrió a su madre contemplándola desde el fondo – Eriol, ven conmigo…
- ¿Todo bien? – dio un beso en su mejilla.
- Sí, es solo que deseo presentarte a alguien.
- Entiendo…
- Chicos, nosotros iremos a buscar donde sentarnos – Naoko intervino – Nos alcanzan luego.. ¿De acuerdo?
- De acuerdo, - respondieron a coro.
Entre charlas y risas, las preocupaciones parecieron esfumarse y por unos instantes dos amantes se dejaron envolver en la magia de tan esplendida velada.
- Sakura… - vacilante se atrevió a llamarla.
- ¿Sí Shaoran?
- ¿Te gustaría bailar conmigo?
- ¡Me encantaría! – respondió con una sonrisa de oreja a oreja.
Ofreciendo su mano levantó a la dama de su asiento y la escoltó hasta el centro de la pista. Sin despegar su mirada de la de ella la sujeto firmemente por la cintura, sus pies al principio con timidez empezaron a moverse hasta que inconscientemente y sin entenderlo fueron siguiendo a la perfección el compás de la música, en tanto Sakura al igual que él simplemente se dejó llevar, pues al parecer sus mentes estaban en un sueño mientras que sus cuerpos intentaban llegar allá.
- Se ven tan lindos juntos… - comentó Rika emocionada.
- Hasta parecen los personajes de un libro que he leído – Naoko opinó.
- ¿Y cual es ese? – Chiharu preguntó.
- Romeo y Julieta – suspiró – es una historia muy romántica…
- Ah ya veo, cuando volvamos voy a leerla – Rika dijo con mucha ilusión.
Antes de que Chiharu pudiera proponer lo mismo a Yamazaki este se le adelantó.
- Yo también lo haré…
- ¿En serio? – abrió sus ojos con asombro - ¿Pero por qué?
- Porque se que eso te pondría feliz - se puso de pie – además…
Chiharu no daba crédito a lo escuchaba y poniéndose también de pie creyó que al fin había llegado el momento que tanto esperaba.
- ¡Me han dicho que en esa historia hay muchos duelos con espadas! – con una cuchara comenzó a dar estocadas al aire.
Desplomándose en el suelo la chica volvió a la realidad.
- ¡¡Yamazaki!! – gritó desde suelo, lo cual puso al chico los pelos de punta. Sin embargo no fue un reclamo lo que esta vez recibió – Nunca vas a cambiar… - sonrió.
Con incredulidad la miraron los tres.
- Y por eso y más es que te quiero – empezó a reírse, y agarrando la manga de su chaleco agregó - ¡Vamos a bailar! – lo jaló anticipándose a cualquier otra sorpresa, mientras Naoko y Rika los vieron alejarse aún sin comprender lo que sucedió.
Por otro lado, dos jóvenes mantenían una importante conversación.
- Permítame presentarme – hizo una reverencia – mi nombre es Eriol Hiragizawa y es un placer conocerla.
- Vaya que jovencito tan más educado, para mi es también un gusto el conocerte – dio un apretón de manos – como ya sabrás, soy la madre de Tomoyo.
- Sí, y sino es una descortesía de mi parte me permito decir que una mujer muy bella también.
- Por supuesto que no – se sonrojo un poco – eres muy amable.
- Mamá, quiero que sepas que… - por primera vez Tomoyo estaba nerviosa.
- Dime hija - podía ver en la expresión de su cara que le estaba costando trabajo hablar - ¿Te sucede algo?
- No, bueno sí…
Eriol se puso a un lado de Tomoyo y murmuro - ¿Quieres que sea yo quien se lo diga?
- No está bien, puedo hacerlo – respiro profundamente – Mamá, Eriol y yo…
- Ah ya veo – interrumpió – así que era eso.
Ambos se quedaron atónitos.
- Al principio no me di cuenta porque pensé que venían a decirme algo sobre lo que ocurrió esta mañana, pero por lo que veo Hiragizawa está mucho mejor.. ¿no es así?
- Sí, disculpe las molestias que pude ver ocasionado a usted y a su hija.
- No fue ninguna molestia, más bien estaba preocupada, pero fue Tomoyo quien me convenció de que hiciéramos el último recorrido por el bosque sin ustedes asegurándome de que iban a estar bien – se cruzó de brazos – Pero por lo visto eso no era todo…
- Mamá no pienses que yo quería…
- No lo haría, - se acercó y poso sus manos en los hombros de ella - confío mucho en ti hija y jamás me has decepcionado, todo lo contrario.
- Gracias – su madre le sonrió con dulzura y posteriormente le dio un reconfortante abrazo.
- Y en cuanto a ti Hiragizawa – lo miró con cierta dureza la cual inmediatamente ablandó – Déjame decirte que mi hija no pudo hacer mejor elección, espero continúes haciéndola feliz como hasta ahora.
Eriol agachó la vista unos instantes y se dijo a sí mismo - ¿Podré hacerlo?
Tomoyo se percató de tal comportamiento y en seguida intento cubrirlo – Por supuesto que lo hará, así que como me ves hoy me verás todos lo días...
- Para mi eso es más que suficiente, pero bueno ya no se queden aquí hablando conmigo toda la noche, vayan con sus amigos y diviértanse.
- Sí – los dos asintieron.
La noche transcurría tranquila, la fiesta estaba en su apogeo, no había nadie que no estuviera disfrutando de ella en compañía de sus amigos o pareja.
A unos cuantos pasos, un hombre observaba con atención a una jovencita que permanecía sentada y aislada, como si esta hubiese decidido no formar parte del festejo y le bastara ver a los demás hacerlo.
- Srita. Sasaki.. ¿Por qué se encuentra aquí sola? – tomó asiento frente de ella.
- Profesor Terada – bajó de la nube en la que estaba al verlo a el – No me di cuenta cuando llegó.
- Eso es porque estaba distraída, dígame… - la miro fijamente - ¿en que pensaba?
- Yo… - empezó a juguetear con sus dedos – en nada.
- Supongo que no querrá decírmelo, - sonrió – no se preocupe, hay cosas que no son tan fáciles de expresar como otras.
- ¿A usted le ha pasado lo mismo? – indagó curiosa.
- Por supuesto, a todos nos pasa – recargó sus hombro en la mesa – es difícil decir lo que sientes ante los demás, por que no siempre recibes lo que esperas.
- Quiere decir que… - agachó la mirada – es preferible callar.
- Yo no dije eso, sólo que nunca tienes garantizado que tus sentimientos sean correspondidos por la persona que tú quieres, y por eso mismo es que dudamos en abrir nuestro corazón por temor a ser heridos.
Rika no se atrevía a mirarle a los ojos, es como si estos le atravesaran su alma.
- Sin embargo, es peor hacer lo que dijo.
La chica alzó la cabeza - ¿Qué?
- El callar, eso solamente nos lástima aún más.
- ¿Y cómo es eso?
- Se alberga en nuestro corazón un vacío que nos vuelve débiles y pesimistas, incapaces de tener valor y fe.
- ¿Y que sí uno confiesa lo que siente y es rechazado?
- Es más fácil superar una caída que una derrota, y más si esta fue provocada por nosotros mismos, - extendió su mano para poder tomar la de ella – Srita. Sasaki, comprenda que si nunca dejamos salir lo que tenemos dentro, jamás podremos alcanzar aquellos que tanto deseamos.
- Profesor… - sus ojos se enternecieron al escuchar esas palabras.
- Bueno, desde que la vi aquí sentada me imaginé dos cosas, una que tal vez se encontraba deprimida por algo y después de haber hablado con usted me doy cuenta que no, entonces quizás sea la segunda…
- ¿Y cuál es la segunda? – dijo sin ser soltada de la mano.
- Qué no le gusta bailar, - rió - ¿Será eso?
- No, claro que no - movió su cabeza de un lado a otro – ¡Si me gusta y mucho!
- Entonces… - al levantarse el, Rika también lo hizo – ¿Le parece si por esta noche es mi pareja?
Como deseaba Rika el poder pellizcarse en estos momentos para darse cuenta que esto no era sueño.
- ¿Srita. Sasaki?
- Sólo con usted bailaría profesor… - sonrió fascinada.
Pasaron las horas, y poco a poco los alumnos se fueron retirando a sus respectivas habitaciones para descansar, pues habían tenido una velada muy larga y llena de emociones, y aunque no lo pareciera mañana regresarían, así que debían estar listos desde temprano.
- ¡Nosotros ya nos vamos! – dijo Chiharu junto con Yamazaki - ¿Te quedas Naoko?
- No yo también me voy, - se despidió del compañero con quien había estado bailando toda la noche y se unió a ellos – Por cierto¿Dónde está Rika?
- ¿Pues que no estaba contigo? – cuestionó Chiharu con sus manos en la cadera.
- Sí, pero ella no quiso bailar y me dijo que no había problema en que yo lo hiciera.
- ¿Ósea que la dejaste sola?
- Bueno, yo…
- Amigos, - en eso Rika llegó en el momento preciso - ¿Qué ya se van?
- Te esperábamos a ti, - dijo Chiharu.
- Pensé que ya te habías ido – secundó Naoko – disculpa por haberte dejado sola.
- Descuida, fui yo la que no acepté el ir contigo y créeme fue mejor así – había un peculiar brillo en sus ojos.
- ¿Por qué lo dices? – Chiharu replicó - ¿Con quien estabas?
La plática se vio interrumpida por el Profesor Terada, quien ya empezaba a recoger todo.
- Será mejor que ya se vayan a dormir no quiero que mañana no se quieran levantar, - con una caja en manos los regresó a ver - ah y Srita. Sasaki déjeme decirle que es usted una gran bailarina, mis más sinceras felicitaciones…
Las dos amigas intercambiaron una cómplice mirada y rieron ante una Rika ruborizada hasta las orejas, y Yamazaki quien ya se caía de sueño para variar no comprendió.
- Oigan.. ¿Sakura y Li ya se fueron verdad? – insinúo Rika ya repuesta de su bochorno.
- Sí, al igual que Tomoyo y Hiragizawa – confirmó Chiharu.
- Ah ya veo, de seguro Hiragizawa aún debe sentirse mal – inquirió Naoko – Lo más seguro es que se hayan ido juntos, al fin y al cabo están en la misma cabaña.
- Tienes razón, - ambas concordaron con ella.
Todo sonámbulo Yamazaki completo – Entonces, hay que irnos ya…
En la obscuridad del bosque difícilmente se podía deducir a que pertenecían las sombra que la luz de la luna creaba, y así mismo el misterio que encerraba cada una en su andar.
- ¿Te incomoda que te traiga aquí? – dijo casi en un susurro, pues el silencio que los rodeaba lo permitía así.
- No, estoy bien – sin voltear a verlo respondió.
- Necesito decirte algo pero tenía que ser en privado – la rodeo con un brazo – Dime.. ¿no te molesta en absoluto?
- De hecho, por la seriedad en tu voz ya quiero saber que es lo que me dirás… - comentó intrigada.
- Como siempre eres muy perspicaz, no sólo con aquellos quienes te rodean sino que inclusive cuando se trata de tu persona no se te escapa nada.
- Podría decir lo mismo de ti, - se acercó más a su cuerpo, como presintiendo que este le fuera ser arrebatado – No tuve que usar palabras para que comprendieras lo que yo siento.
- Tomoyo, - se detuvo – Gracias…
- ¿Por qué lo dices?
- No llegue a conocerte tanto como yo habría querido, pero lo mucho o poco que fue me agrado – con sus dedos acarició un largo mechón de cabello que caía de su frente – Eres maravillosa…
- Tú también lo eres para mi - recargo las manos en sus hombros.
- Me gustaría permanecer así por siempre, contemplando tu belleza, nada más…
- Eriol… - cerró sus ojos, y un escalofrío recorrió su cuerpo al sentir como sus labios tocaban los suyos.
Todo a su alrededor pareció detenerse, sólo existían ellos dos y este momento, el de su primer beso, una sensación indescriptible cuando lo recibes de la persona a quien más amas.
- Quiero que sepas… - se separó escasos centímetros de su rostro.
- ¿Sí? – con sus mejillas encendidas y sin normalizar aún sus latidos consiguió decir.
- "TE AMO"
La respiración de la chica se contuvo, su mente le repetía sin cesar aquella frase y de forma impulsiva, siendo la única manera en la que ahora podía reaccionar, lo abrazó fuertemente denotando así su respuesta.
Eriol correspondió su gesto y murmuró – Perdóname…
Dicho eso, Tomoyo sintió como aquél cuerpo calido que encerraba entre sus brazos se tornaba frió y ausente, y al abrir sus ojos una horrible realidad se reveló.
- ¡Eriol! – gritó aterrada - ¿Qué te sucede?.. ¡¡Eriol!!
Una silueta traslúcida había quedado en lugar del joven, y esta a su vez se desvanecía lentamente. La desesperada chica intenta sujetarlo pero resulta inútil y cae de rodillas.
- ¿Por qué…? – sollozante se lamentó, y a causa del shock sufrió un desmayo.
Cerca de allí, un mal augurio se cumplía.
- ¿Te ocurre algo? – un castaño preguntó a su acompañante, la cuál tenía un semblante pálido en su rostro.
Llevándose las manos al pecho ella respondió – Sentí un dolor aquí, una angustia terrible.
- Rayos, esperemos no sea demasiado tarde.
A prisa ambos se adentraron aún más en el bosque hasta que finalmente dieron con el paradero de su amiga.
- Tomoyo!! – corrió hasta ella.
- Maldición, - Shaoran apretó sus puños - no debimos dejarlos solos.
Sakura recargó el cuerpo de su amiga en su regazo e insistente continuaba llamándola – ¡Tomoyo¡.. ¡Tomoyo¡, por favor reacciona… ¡Tomoyo!
- Sakura tranquilízate – sugirió con sosiego – ella sólo esta inconsciente, no le ha pasado nada.
- ¿Estas seguro?
- Sí, - se arrodilló junto a ella – despertará en cualquier momento.
- ¿Y Hiragizawa?
- Él es quien me preocupa - bajo la vista – tal vez…
- ¡Ni lo pienses! - alzó la voz.
- Sakura… -
Los dos se miraron confusos, temerosos, sin saber que hacer.
- Yo, ya no puedo sentirlo – finalmente se atrevió hablar – su presencia se ha ido.
Observando con condolencia a su amiga, Sakura también admitió – Yo tampoco, pero…
- ¿Qué?
- ¡¡Me niego a aceptarlo!!
- Créeme, siento lo mismo que tú – declaró honestamente – pero dime.. ¿Qué podemos hacer?, ni quiera él lo sabía…
- ¡Si la magia fue la que provocó todo esto la magia también puede traerlo de vuelta! – argumentó con firmeza.
- Sakura.. ¿en que estás pensando?
- Se que mi poder ni el tuyo es suficiente, lo sé… - con delicadeza recostó a Tomoyo en el suelo.
- No me digas que… - se levantó al mismo tiempo que ella lo hacía.
Extendiendo su brazo le mostró aquello que temía – Quizás con esto tengamos una oportunidad.
- El cristal… - centro su mirada en el brillante objeto.
- Estoy segura que si lo intentamos…
- ¡NO! – la interrumpió bruscamente.
- ¿Shaoran? – en un rápido movimiento el chico le arrebató el collar de sus manos.
- No puedes, no debes utilizar el poder de este cristal de nuevo – lo empuño duramente – Yo… ¡no quiero!
- ¿Por qué? – dijo algo asustada por su reacción - ¿Qué tienes?.. ¿Qué es lo que sucede?
- Sólo escúchame.. ¡No lo hagas!
- No puedo hacer lo que dices…
- Sakura…
- No puedo abandonar a Eriol.. ¡no lo haré!
- Entiende es peligroso, tu vi… - cortó la frase, arrepintiéndose por responder tan precipitadamente.
- ¿Qué ibas a decir? – se acercó unos pasos a él - ¿Por qué es peligroso?
- Nada, olvídalo, mejor hay que buscar otra manera de…
- ¡Shaoran! - ya exaltada procuró no gritar – quiero la verdad.
El chico miró al piso con resignación y confesó – Fue el mismo Hiragizawa quien me advirtió que tú no podías volver a hacer uso del poder del cristal porque tu vida estaría en riesgo…
- Eriol dijo eso… - se llevó dos dedos a su boca, como tratando de asimilar lo que oyó - ¿Cómo es que el sabía de esto?
- El no me dijo muchas cosas, sólo sé que fue un milagro que a ti no te haya ocurrido nada después de haber utilizado el cristal cómo lo hiciste en la batalla contra aquél ser, o… tal vez fue porque no lo usaste a su máxima capacidad.
Tras meditarlo breves instantes la actitud de la chica no se inmutó – Aún así…
Shaoran regresó a verla con una expresión diferente, con absoluto asombro.
- Dime.. ¿acaso tu no harías lo mismo por mi?
- Por supuesto, claro que lo haría – de golpe contesto.
- Pues esa es mi razón, - fue caminando hasta el – quiero hacerlo y se que tengo una posibilidad, no importa que sea mínima.
- Sakura… - dejó que siguiera hablando acurrucada entre sus brazos.
- Sé que no quieres que lo haga porque se trata de mí, - lagrimas empezaron a formarse en sus ojos – pero si estuviera en tus manos tomarías la misma decisión.. ¡niégamelo!
- Por favor no digas eso, - la estrechó con más fuerza.
- No vas a perderme, no lo harás… - con voz entrecortada decía.
- ¿Qué quieres de mí? – apoyó el mentón en su hombro.
- Tu confianza, en mí, en nuestro amor…
- La tienes, y la tendrás siempre… - puso el dije en una de sus manos y antes de permitirle decir algo más concluyó – ¡Hazlo!
Limpió la humedad en sus mejillas, cerró los ojos y exclamó: "Todo saldrá bien".
No podía borrar el miedo que reflejaba su rostro, no podía dejar de pensar que aún no era demasiado tarde para detenerla, la duda lo devoraba despacio.
Recitando cosas que el chico no alcanzaba escuchar, y aunque así fuera no conseguiría entender, la energía empezó acumularse a su alrededor, envolviéndola en un flujo constante y luminoso. Poco a poco la luz que la cubría irradió con mayor intensidad hasta que todo su entorno se disipó.
"¿Qué es lo que pretendes hacer jovencita?" – una voz la abordó sorpresivamente.
- ¿Quién eres tú?
"No es primordial el revelar mi identidad, descuida no tienes porque asustarte"
Sakura tenía que reconocer que por algún motivo esa voz le parecía muy apacible y bondadosa.
- Dime.. ¿En donde estoy?.. ¿Qué es lo que ocurrió?
"Eso es algo que tu sola te puedes responder"
- ¿Yo? – reflexionó un momento e inquirió – ¿Acaso estoy en un sueño?
"Bueno, ese es otro de los modos en que las almas abandonan el cuerpo humano"
- ¿Modo?.. ¿que quiere decir?
"¿Por qué has venido aquí sino es donde debes estar?"
- Por favor, necesito saber que es lo que está sucediendo – desconcertada pedía su ayuda – No sé porque estoy aquí.
"Al menos sabes que fue lo que trajo a este lugar"
- Yo estaba… - era extraño pero le fue difícil recordar – ¡Yo estaba utilizando la magia del cristal! – y como relámpago a la cabeza le rebotó esa última palabra - ¡¡El cristal!!
"Así es, estás aquí a causa de ello"
- Entonces.. ¿Qué es lo que me está pasando?
"Te he dado ya la respuesta"
- ¿Mi alma? – se cuestiono ella misma – Esto que yo soy.. ¿es solo mi alma?
"Estás perdida en un espacio infinito, y el camino de regreso está en ti averiguarlo"
- ¿Cómo voy hacer algo así si todo lo que me rodea se ve blanco?.. ¡No hay nada!
"Y estará así a menos que logres aquello por lo cuál decidiste venir"
- ¡Yo quiero salvar a un amigo!
"¿Qué sucedió con el?"
- No se que es lo que le pasó, simplemente desapareció.
"Eso es porque dejo de existir en el mundo que tú conoces"
- No puede ser - la tristeza se percibió en su voz – Esta muerto…
"No precisamente, más bien consumió toda su energía vital"
- Su energía vital dices.. ¿no hay forma de devolvérsela?
"Tendría que ser una cantidad mayor de la que el empleo"
- Sé que mi poder no es suficiente, pero si lo uno con el del cristal probablemente…
"Si lo haces el resultado sería el mismo solo que habría un intercambio, tu vida por la de el"
- ¿Qué…? – abrió sus ojos de par en par.
"¿Estarías dispuesta a eso?"
- Yo…yo… - no podía ni hacerse a la idea ya que su ausencia causaría el mismo sufrimiento que la de Eriol.
"No obstante, hay otra alternativa…"
– ¡En serio!, te ruego que me digas cuál es….
"Con el simple poder del cristal bastaría"
- ¿Y que es lo que debo de hacer?
"Deslindarte de el…"
- No comprendo.
"Dejaría de pertenecerte, pero eso no es todo… también se anularían por completo los recuerdos que tienes desde el momento en que apareció en tu vida"
- ¿Qu-Qué es lo que dices…?
"Y no sólo me refiero desde que tu eres su poseedora, sino desde que llegó a otras manos que no fueran las de su creador"
- Insinúas que ni siquiera mi mamá - nostálgica miró el pendiente en su mano – ni mi papa…
"Nadie más que su creador, decide.. ¿estas dispuesta a perder esas memorias?"
- ¿Nunca podré recuperarlas?
"¡Nunca!, debido a que si entregas el cristal significará que jamás existió"
- ¿Y que pasará con los demás?
"Compartirán tu situación y es impredecible como afectará eso el curso de sus vidas"
- ¿Impredecible…? – sus manos le temblaban, por más que buscará no encontraba otra salida.
"Tu tiempo para que puedas regresar se te acaba, sino tomas una decisión pronto tendrás el mismo destino que tu amigo"
- Yo, no puedo… no… mi familia, mis amigos, y… Shaoran – lloraba inconsolable.
"Es preferible que elijas cualquiera de las dos opciones que tienes a quedarte en la misma situación en la que estas"
- Tengo que elegir… – gotas continuaban precipitándose de su rostro.
"Se que tomarás la decisión correcta…" – se reservó ese comentario.
- De acuerdo – exhaló con desdicha – he tomado una decisión.
No era necesario que se la hiciera saber, podía leerla en sus ojos – "Entiendo, entonces que así sea…"
- Sólo una cosa, - mordiéndose los labios trataba de contener su llanto – ¿cuando regresé todo habrá cambiado ya?
"Como anteriormente te dije, eso es impredecible…"
- Ya veo, me hubiese gustado saberlo para al menos… - sonrió irónica – que cosas digo, por favor termina con esto.
"Eres una niña muy valiente"
- Usted, supongo que nunca sabré quien era pero sinceramente le agradezco el haberme ayudado…
"Me conoces, ya desde hace un tiempo…" – volvió a guardarse su opinión.
- Estoy lista…
"Pronto despertarás de tu sueño… Adiós Sakura"
El ruido estruendoso de las campanas, que sonaban ya por tercera vez, levanto a todos los alumnos de sus camas, como había sido ya costumbre hace una semana.
- 5 minutos más por favor… - suplicó una chica bajo un montón de cobijas.
- Vamos Sakura, tienes que levantarte – su amiga le quitó una por una sus cobijas – Recuerda que hoy…
- Por eso mismo.. ¡no me quiero ir! – se volvió a cubrir con una que le arrebató de las manos.
- Esta bien, por lo mientras terminaré de arreglar nuestros equipajes – empezó a acomodar una que otra prenda que faltaba – cuando te comportas así, te pareces a Kero.
- ¡¡Kero!! – de un brinco se puso de pie - ¿Adonde se fue?
- Descuida, ayer lo encontré en la cocina ya dormido – rió – al parecer comió demasiado.
- Ah… - suspiró – que bueno. ¿Y los…?
- Fueron ya a desayunar al comedor - se adelantó - ¿Quieres que vayamos?
- Bueno.
- ¡No se olviden de traer algo para mi! - de la nada apareció entre ellas la diminuta bestia.
- Claro, pero esta vez asegúrate de esperarnos – dijo Sakura.
- Ah ya me disculpe por haberme escapado ayer, pero es que en verdad tenía mucha hambre…
- Ya no importa, - le sonrió – si puedo, te traeré un postre.
- ¡¡¡Gracias!!!
Fue extraño como tan rápido se pasó la mañana, muchos aprovecharon las últimas horas para tomarse fotos o grabar alguna que otra cosilla que sirviera de recuerdo. Muy pronto el autobús que los llevaría de vuelta a sus casas se encontraba ya cargado de todo el equipaje y solo faltaba que fuera abordado.
- Niños por favor hagan una fila – indicó el Profesor Terada el lugar donde la quería – empezaremos a subirlos conforme a su número de lista.
- Recuerden que deberán sentarse en el mismo asiento que ocuparon la vez pasada¿de acuerdo? – secundó la Sra. Daidouji.
- ¡Si! – respondieron a coro.
Del otro lado del camión, alguien daba un vistazo final al panorama.
- Tenemos que formarnos – una voz conocida la distrajo.
- Shaoran…
- ¿Qué es lo que tanto ves?
- No lo sé, simplemente no puedo despegar mi ojos, tengo esta sensación rara de que…
- ¡Kinomoto Sakura!.. ¡Li Shaoran! – ambos fueron interrumpidos por el llamado del Profesor.
- Hay que irnos - se dio media vuelta.
- Si ya voy - continuó contemplando un rato más – Espero volver, quiero volver…
Al haber entrado al autobús, su amiga ya les tenía reservados sus lugares.
- Aquí Sakura, Li… - Tomoyó se recorrió para que se sentarán.
- Que bueno que nos tocó estar juntas de nuevo – La ojiverde comentó alegre.
- Si, pero al que no le agradó tanto la idea fue a Lí – ahogó sus risillas con una mano.
- ¿Por qué lo dices?
- Por que allí viene quien falta de sentarse en esta fila, y precisamente a lado de Li… - Tomoyo disimuladamente señaló al que se acercaba por el pasillo.
Sakura regresó a ver a Shaoran, quien estaba cruzado de brazos y con el ceño fruncido.
- Hola, disculpen la demora, se me había olvidado algo.
- Eriol…
- Si soy yo, pareciera que has visto a un extraño.
- No como crees, sólo me sorprendiste.
- ¿Te encuentras bien el día de hoy Sakura?
- No me hagas caso, soy muy despistada…
- Eso es algo característico de ti, y que te va muy bien – le sonrió.
- Ya siéntate de una buena vez… - espetó Shaoran impaciente y sin quitarle los ojos de encima tanto a el como a Sakura.
- Por supuesto, será todo un honor volver a sentarme contigo – Shaoran sólo torció la boca y desvió la mirada.
El viaje de regreso no fue nada largo, pero si un poco abrumador, ya que todos habían quedado tan fascinados con el bosque que les hubiese encantado permanecer mucho más tiempo de lo previsto. Aún así, mantenían la ferviente ilusión de volver algún día.
Llegaron a buen tiempo a la escuela y posteriormente cada quien tomó rumbos distintos, los padres de algunos alumnos ya los esperaban allí, otros más tuvieron que regresar por su cuenta.
- Creo que no van a venir… - Sakura dijo recogiendo su maleta del suelo – será mejor que ya me vaya.
- Si quieres te podemos llevar – propuso Tomoyo muy amablemente – A mi mamá le parecería bien.
- No te preocupes, estaré bien – movió su mano de arriba para bajo para relajarla – además me va venir de maravilla caminar después de estar tanto rato sentada.
- ¿Estás segura? – insistió una vez más.
- Por supuesto, mañana nos vemos en la escuela.
- Procura dormirte temprano y descansar… - se volteo hacia los chicos – Hasta luego y tengan mucho cuidado.
Los tres la miraron y asintieron en acuerdo, agitando sus manos al verla partir.
- Bueno, pues yo también debo irme ya – Eriol intervino de inmediato – tengo algunos pendientes… - y sin más se retiró.
Sakura dio un respingo y se dispuso a irse, miró Shaoran y con cierta inquietud preguntó – ¿Te gustaría que nos fuéramos juntos?
- Yo… - guardo silencio por unos instantes y agregó – Esta bien.
Como si se tratara de un paseo, ambos avanzaron parsimoniosamente por las apacibles calles de la ciudad, las cuales estaban casi abandonadas por los residentes, quizás se debiera a la hora y el día que era, 3:00 PM del domingo, muchas de las familias estarían disfrutando de la comida, o en el caso de la que Sakura formaba parte, trabajando.
- Shaoran – dijo su nombre en un murmullo.
- ¿Qué ocurre? – cuestionó sin desviar sus ojos del pavimento.
- ¿Hice algo que te molestara? – infirió apenada – Es que, desde que nos regresamos me has evitado.
- No es eso, - se apresuró a contestar – es sólo que…
- ¿Qué?
- Olvídalo… - suspiró – No me prestes atención.
- ¿Y por qué no lo haría? – insinuó – Tu eres mi…
Shaoran paró la oreja.
- "Amigo"…
Un vació repentino se sintió al pronunciar esa palabra.
Siguieron caminando un par de cuadras más, hasta que sus destinos los forzaron a separarse.
- Gracias por acompañarme… - le mostró una tímida sonrisa.
- No fue nada, - se cruzó de brazos.
- Bueno, adiós… - se giró y empezó a caminar despacio.
- ¡Sakura espera!
La chica se frenó al momento, y Shaoran fue hasta ella.
- No pienses que estoy enojado contigo, - la sujeto por un brazo – no lo estoy, jamás lo estaría.
- ¿Shaoran?
- Es sólo que… - sus labios temblaron, no pudo continuar – recuerda que yo también te considero mi "amiga".
Sus ojos se cruzaron, algo más querían decir con esa mirada. Un repentino abrazo hizo que tuvieran valor para marcharse, sin voltear atrás.
La noche hizo su aparición, con un manto de radiantes estrellas en el cielo y una luna en su forma completa, esplendorosa.
Deambulando por la sala pretendía acabar con su impaciencia, sin resultado, no podía apartar de su mente la preocupación por su papá y su hermano.. ¿Dónde podrían estar?, ya se habían demorado mucho, quizás ni siquiera recordaban que hoy volvía, no…no es posible.
- Ya tranquilízate Sakura – sugirió Kero – me vas a marear con tantas vueltas.
- ¡Ya se tardaron!.. ¿Qué tal si algo les paso?
- Deben estar por llegar.. ¿Por qué mientras mejor no te acuestas?
- Tienes razón…
Decidiendo cesar a su espera, se encamino hasta las escaleras para ir a su cama, a fin de cuentas si estaba agotada. A punto de subir el primer el escalón, la puerta se abrió.
- ¡Monstruo!
- ¡Es Toya! – expresó emocionada – Rápido Kero ve arriba.
El que la llamara así no la irrito en lo absoluto, fue corriendo hacia el y lo agarró por la cintura.
- ¡¡Ohhh!! – gritó por el sorpresivo comportamiento de su hermanita - Veo que regresaste con más fuerzas que nunca.
- ¡Te extrañe mucho! – lo apretó más - ¿Y papá?
- Esta con bajando unas cosas del auto junto con Yuki.
- ¿Yukito está aquí?
- Sí, vino a darte la bienvenida – le despeinó los cabellos – ahora déjame pasar, me estorbas.
- ¡Papá! – no esperó a que entrara y lo abrazó con todo y bolsas.
- Hija, - se alegro enormemente de tenerla nuevamente entre sus brazos – Qué bien que estés aquí, sana y salva.
- Te eche mucho de menos… - sus ojos se empaparon un poco.
- Disculpa el haberte hecho esperar, pero…
- No te preocupes, no me…
- Sakura.. ¡me da gusto verte! – Yukito interrumpió.
- Yukito¡que bueno que viniste! – exclamó sonriente – déjame ayudarte.
- No hace falta – alzó las bolsas para que nos las alcanzara - ¿Ves?, no pesan mucho.
- Entremos, - declaró el adulto – Hoy tendremos un pequeño festejo por el regreso de mi hija.
Con un pastel y demás platillos, la familia Kinomoto y un miembro de la Tsukishiro, convivieron dichosas como en los viejos tiempos. Incluso sus charlas y risas duraron avanzada la noche, y sólo hasta que tuvieron noción de lo tarde que era se atrevieron a dar una pausa.
- Yukito.. ¿Por qué no te quedas hoy con nosotros? – Sakura hizo la invitación.
- Sí, sabes que en está casa eres bienvenido – secundó Fujitaka.
- Siento que abuso mucho de su hospitalidad – se rascó la cabeza.
- No digas tonterías, - Touya reprochó – Eres como parte de la familia.
- Gracias…
- Bueno, será mejor que ya nos vayamos a dormir – recomendó el Sr. Kinomoto – Mañana hay que levantarse temprano.
Ya en su habitación, Sakura complació a su leal guardián llevándole un poco de todo lo que cenaron hoy.
- Ya extrañaba la comida de tu papa – dijo entre dientes, pues no paraba de tragar – ¡Todo está delicioso!
- Que bien que te haya gustado – fue hasta su ventana y punto de cerrar las cortinas de esta, se quedo observando detenidamente afuera.
- ¿Qué sucede? – Kero preguntó al verla.
- No nada, tuve la sensación de que alguien estaba allí…
- ¿Dónde? – el animalito voló y se posó en su hombro.
Sakura señaló el tejado de la casa de enfrente.
- Pues yo no veo nadie - pegó sus ojitos al vidrio – que se me hace que de lo cansada que estás, ya hasta alucinas.
- ¡¡Kero!! – le grito ofendida y jaló las cortinas, tapando así la ventana – Ya me voy dormir.
La chica se metió en las sabanas, y apagó la luz de su lámpara de mesa - ¡Buenas noches!
- Que carácter… - Keró abrió el cajón del escritorio, y se introdujo en el – Buenas noches.
Una sombra se trasladaba con cautela y sigilo a una posición diferente.
- Tus sentidos no han perdido su agudeza, Sakura… - el susurro de una voz inquirió – Después de todo, hay cosas que nunca cambian.
"Y nunca lo harán…"
- Lo dices por… - cerró los ojos y dibujó una imperceptible sonrisa en su rostro - ¿Sus sentimientos?
"Así es, eso el algo que jamás podrás borrar"
NOTAS DE LA AUTORA:
Una enormes diculpas por la enorme demora en publicar, en verdad se me cae la cara de vergüenza porque de seguro muchos habrán pensado que me había olvidado por completo de este fic, y dejenme decirles que ni un solo día lo hice, todo lo contrario, tuve muchas dificultades para poder escribir lo que ustedes leyeron hace unos momentos.
Se habrán dado cuenta ya que este ha sido, y por mucho, el capítulo más largo de todos, y no fué precisamente porque haya sido el final, sino más bien porque fué el más complejo, ya que por más que avanzaba no quedaba conforme y terminaba borrando todo, además fué dificil el que yo estuviera completamente satisfecha con el desenlace de la historia, tengo la ideología que si no disfruto lo que yo misma escribí mucho menos lo harán los que lo lean.
Sinceramente agradezco de todo corazon todo el apoyo que ustedes me brindaron durante el tiempo que mantuve con vida esta historia, está por demás mencionarles lo importante que fueron todos sus comentarios para mí, sin ellos no habría tenido la motivación y las ganas de seguir.
Se que tal vez en las partes finales de este capítulo se quedaron con muchas dudas, pero dejenme decirles que lo hice con un propósito, sino han olvidado mi fic es una extensión de la 3ra temporada de CCS y por lo tanto no quería alterar el final de esta, sin embargo eso no me impide cambiar todo lo que se me antoje tiempo después, y esa será la razón de que exista un epílogo. Por favor no piensen que me voy a tardar siglos como lo hize para actualizar en esta ocasión , todo lo contrario será algo breve pero muy explicativo.
En fín, como siempre les recuedo que no se limiten ni cohiban en hacerme llegar todas sus opiniones respecto a este capítulo, y a su vez dedico el espacio para agradecer a mis siguientes lectores:
Asumi Tokugawa: No fue nada, todas las atenciones que tuve contigo las hice con mucho gusto, ya sabes que el sentimiento es mutuo y que me caes muy bien, todas tus palabras me alagan bastante¿que haría sin ti?, sólo espero no haberte decepcionado con mi final.
Ebblin-Chan: WOW, que honor que hayas hecho algo así, mis respetos, no imaginé que a alguien le haya agradado tanto mi fic como para leerse los 14 capítulos seguidos, en verdad que estoy muy feliz, muchas gracias.
Jenny: Lo siento, pero como bien sabrás todo tiene que llegar a un fin tarde o temprano, así que al menos deseo que este final haya sido digno de la historia. Y en cuestión de la Chiharu y Yamazaki, te apoyo, son muy graciosos y tiernos los dos.
Vannesa Li Potter: Hasta el momento no he podido leer tu historia, pero prometo hacerlo, no es que no quiera, tu mejor que nadie debes saber lo ocupada que se ve uno con la escuela y demás, sin embargo al menos con haber terminado esta historia me quito un peso de encima y podré disponerme hacerlo lo más pronto posible, cuidate.
Aoi Hikari No Tsuki: Me alegro de que te conserves bien, y espero no te hayas desesperado mucho en aguardar esta actualización, no fué mi intención mantenerte en suspenso tanto tiempo, y con respecto a tu duda, tus pensamientos son acertados ya que Tomoyo le dijo a Sakura que Eriol le gustaba y que tenía pensando decirselo, por lo tanto para hacerla de emoción consideré no ponerlo, jejejeje+++. Eres muy linda, gracias por animarme y elogiarme tanto, haces que me sonroje como tomate.
Cindel: Oh creo que esta vez si me pase de mala contigo, porque de plano me tarde muchisimo, los iento en verdad, espero todavía sigas interesada en mi historia y más ahora que es el final, en el cuál agregue mucho romance, espero te haya gustado.
Chocolate Con Menta: Desafortunadamente Haku, a pesar de haber sido un personaje con el cuál se encariñaron mucho, tuvo que terminar así. La historia cobró mucho sentido gracias a su participación. También no entendiste mal lo de Eriol y Tomoyo, tal vez no te lo esperabas, pero fué algo que me solicitaron varios lectores y fue por eso que consideré hacerlo, y bueno ya tendrás resuelta tu duda respecto a que ahora descubrieron lo de Eriol, no les duró mucho, bueno al menos en mi historia. Cuidate.
Espero haya sido de su agrado, y si tienen interés en conitnuar leyendo algo más de mí, les informo que tengo otro fic con el título de "Pure Love" de la serie Bleach, así que echenle un vistazo.
Me despido con los mejores deseos de mi parte, cuidense y hasta la próxima.
