Los personajes, lugares y todo lo referente con Harry Potter no me pertenecen ¡demonios! Pues como verán no soy ni JK ni mucho menos de la Warner, no reporto beneficio económico alguno y no estoy en condiciones de afrontar una demanda… dicho esto…

Gracias a quienes logearon y me dejaron review (ya los conteste), y las que no logearon , pero también me dejaron mil gracias:

Yamila: por fin de vuelta. Gracias

Rocio: je je…dejatelas largas…gracias

Lucre: aquí toy. Gracias.

Jennifer felton: j eje..Draco, nunca cambia, gracias.

Naru: pronto la venganza de Ron…gracias.


EN TODAS MIS VIDAS

CAPITULO XV.

UN NUEVO COMIENZO

POR: Sophye Potter.


-¡hummm! sabes se me acaba de ocurrir una idea estupenda para olvidarnos de esas tonterías de bodas frustradas, padrinos de bodas desnudos y de Malfoy, tu cumpleaños es en pocos días y podríamos planear una fiesta espectacular

-no se, no me siento con muchos ánimos

-anda no seas aguafiestas, imagina la cara de Homer Wargner cuando se de cuenta que no lo invitaste

Ginny sonrió maliciosa y añadió. –bien, entonces planeemos esa fiesta espectacular, pero será después de mañana, porque mamá me quiere de regreso hoy en la madriguera, para convencerse de que estoy bien, fue un verdadero milagro el que me dejara levantarme

Nataly sonrió con gusto imaginándose a la terca e independiente Ginevra siendo ayudada a ponerse en pie por su madre, aunque el conocer a la mujer cortaba un poco la risa, pues adoraba a Molly Weasley desde que la vio por vez primera

-Oye, hablando de volver a la Madriguera¿Qué te parece si me acompañas, así puedo irme pronto y comenzamos a planear todo en mi piso

-¿me estas invitando a comer la deliciosa comida de tu madre¡¡Claro que si te acompaño, lastima que ya no tengas hermanos disponibles porque me encantaría comer allá diario

la noche ya había caído, cuando Ginny y Nataly regresaron por fin al piso de la pelirroja, después de asegurarle a Molly que Ginny estaría bien, no haría ningún esfuerzo, no trabajaría, no leería, ni saldría a bailar, y que no se desvelaría, ni hablaría con desconocidos, cosa bastante difícil viajando con polvos flu por la chimenea.

Un dulce y agradable aroma llenaba el pequeño apartamento y Nataly se sentó cómoda en un sillón observando a su alrededor unos pocos pero bien distribuidos arreglos de rosas y girasoles y sobre la mesita la hermosa orquídea

-no puedes negar que el detalle fue magnifico. Le dijo después de leer unas pocas de las tarjetas que Ginny cuidadosamente había colocado dentro de una cajita

-claro, magnifico, tomando en cuenta que el tipo no me soporta, y ni nos hemos tratado…se me hace mas bien que esta un poco…bueno bastante obsesionado¡ah! Pero si todo es una especie de broma me va a oír…

-¿te molestaría mucho que fuera una broma?

-¡claro, nadie se burla de mi…bueno, al menos con mi consentimiento, y menos él

-¿no te gusta aunque sea un poco?

Ginny se sentó frente a Nataly e inconscientemente comenzó a tocar con extremo cuidado y cariño la pequeña maceta que sostenía la solitaria flor.

–no puedo negar que es muy atractivo, y que me sorprendió el que me obsequiara flores, pero hay algo que me dice que me aleje…sabes, es como si ya supiera que puede hacerme sufrir mucho, pero hay también otra parte que me dice que es sincero. Y ni siquiera se en que es sincero, quizá sinceramente quiere tener una aventura conmigo, o solo sinceramente le gusto, o que se yo, pero es un tipo bastante complejo como para fiarme

-hummm¿pero te gusta? Preguntó nuevamente Nataly con picardía

-bueno si…un poco…si me…

Una humareda en la chimenea corto la conversación y frente a ellas apareció un desenfadado y al parecer muy, muy relajado Draco Malfoy.

-Hola preciosas¿Cómo están?

El intenso rubor que cubrió las mejillas de Ginny y la sonrisa nerviosa que salio de la boca de Nataly le habrían dado un par de pistas a Draco de que hasta un momento antes él era el tema de conversación, pero debido al estado tan poco conveniente en que el heredero de los Malfoy se encontraba no pudo darse cuenta, en su lugar se acerco hasta Nataly y deposito un beso en su mejilla y antes de que Ginny pudiera cuestionar el hecho de que Malfoy estaba en su apartamento sin ser invitado el rubio la beso levemente en los labios.

-Nataly, perdona, pero, me podrías dejar con Ginny, necesito hablar con ella

La chica le sonrió aun mas divertida al ver la cara de incredulidad y suplica que le hacia la pelirroja para que nos e marchara, tomo su bolso y con un "encantada, que se la pasen bien" desapareció por la chimenea

-¡pero que demonios haces aquí! La voz de Ginny por fin había regresado

-necesitaba verte. Le dijo mientras se sentaba a su lado y la tomaba con suavidad de la barbilla, hasta hacer que lo mirra a los ojos. –no puedo estar lejos de ti, te necesito como al aire

Ginny sintió que un estremecimiento recorría su cuerpo y por un minuto deseo con todas sus fuerzas olvidarse de todo y perderse en los brazos y en los labios de Draco y amarlo, aunque eso significara sufrir

-estas tomado Draco, no sabes lo que dices. Su voz era suave, como si le costara mucho trabajo hablar

-si lo se Ginny, es verdad, quizá tome de mas, pero nunca he hablado mas en serio, te necesito.

No supo lo que fue, quizá la medicina de san Mungo aun le estaba haciendo efecto, talvez el hecho de que Draco lucia tan indefenso y sincero o el verlo y descubrir que le gustaba reflejarse en sus ojos, y que le dijera que la necesitaba la hicieron sentirse en un mundo diferente, pero no quería separar la vista del rubio que centímetro a centímetro libraba la distancia que lo separaba.

La mano del hombre aun posada en su rostro acaricio la mejilla y poco después la abrazo y recorrió con ansia y dulzura su espalda mientras sus labio se unían en un beso dulce al principio hasta tornarse mas pasional y desesperado

Se sentía embriagada como si el saber que Draco había bebido por no poder estar juntos fuera lo que necesitaba, y correspondió a sus beso con la misma pasión, mientras sentía como si una lucecita se encendiera en su interior y le dijera que Draco era el indicado, sus bocas exigían cada vez mas y sus manos exploraban el cuerpo del rubio como si supieran el camino correcto, sintió como los labios del rubio acariciaban su cuello y sus manos se abrían camino entre los botones de su blusa, que se apartaba a su tacto, sabia también que sus dedos acariciaban el cabello y la espalda del hombre, sintió como las manos recorrían sus piernas y aunque el tacto era sorprendentemente enloquecedor la hicieron volver a la realidad.

Esa realidad en que ella estaba en el sillón de su apartamento precisamente con Draco Malfoy a punto de tener sexo, (y como lo deseaba), pero precisamente por ser con él, no podía darse el lujo de equivocarse.

-basta Draco. Lo dijo como un susurro, que mas parecía una suplica a que continuara, pero con cada segundo su cabeza se despejaba un poco más.

-no, Draco, basta.

Ahora pareció que el rubio la escuchaba, su mano se detuvo en su muslo y los delgados labios volvieron a los rojos de la pelirroja.

-¿Por qué, se que quieres estar conmigo, puedo sentirlo

Cada palabra que salía de la boca del rubio amenazaba con hacerla perder nuevamente el control, así que como pudo se quito a Draco de encima y dándole la espalda se abotono la blusa y acomodo lo mejor que pudo la falda.

-¡no puedo creer que este pasando esto! Dijo Ginny para si misma pero lo suficientemente alto como para que el la escuchara.

-yo tampoco. Dijo él al fin y se sentó apoyando los codos en las rodillas y cubriendo con las palmas su rostro, mientras Ginny aun le daba la espalda

-se supone que no debería forzarte ni asustarte, pero me es imposible estar lejos de ti, es un sentimiento insoportable, y solo cuando estoy contigo todo tiene sentido, no me olvides Ginny, es lo único que puedo pedirte

Fue como si algo penetrara en la mente de Ginny, Draco parecía tan derrotado, con el rostro escondido entre sus manos, que sin pensarlo se sentó nuevamente junto a él, y sin saber porque tomo una de sus manos obligándolo a mirarla

-no te he olvidado y precisamente por eso no podemos estar juntos, después de todo lo que hemos peleado todo nuestra vida, y de el rechazo reciproco de nuestras familias no puede haber algo entre nosotros, vamos Draco en Hogwarts me odiabas, incluso ese día, cuando tu padre murió… pero se quedo callada, como si algo en su memoria la hubiera obligado a olvidar lo que iba a decir, y no paso por supuesto desapercibido a Draco.

-el día de la muerte de mi padre, lo recuerdas?

-yo…no…no se lo que iba a decir, sabes, es algo confuso para mi, siento que muchas cosas ya las había vivido, pero no recuerdo cuándo ni lo que ocurrió, supongo que es consecuencia del accidente…

Draco la miraba y parecía que todo el alcohol había desaparecido de su sangre pues la miraba lucido como buscando cualquier oportunidad de que recordara mas, Ginny no había olvidado del todo el pasado y eso quizá pudiera facilitarle un poco el camino, porque aunque Ginny no se daba cuenta quería estar con él.

-si, bueno esa ocasión en especial fue muy triste, pero sabes si te hubieras quedado habríamos comenzado una gran amistad, y no seriamos ahora como la familia de Romeo y Julieta, aunque para ser sinceros nunca te considere como una enemiga

Ginny tembló imperceptiblemente con la mención de la antigua historia y sus brazos se cruzaron a la altura de su pecho buscando protegerse de un ataque inexistente

-¿Qué buscas Draco¿Qué es todo ese cuento de que estas enamorado de mi, no soy una de esas chiquillas tontas que se deja deslumbrar por lo guapo que eres, ni me impresiona tu dinero o tu posición social

-¿así que te parezco guapo? Draco casi sonreía

-bueno, no nos hagamos tontos, no eres tan feo, pero ese no es el punto…

-¿o sea que soy feo, pero no tanto? Draco y Ginny ya se habían puesto de pie y estaban separados por escasos dos pasos que el rubio libro en un instante, y sabiendo que Ginny no se resistiría la tomo por la barbilla y murmuro muy cerca de su boca, "yo en cambio pienso que tú eres preciosa"

-no…no lo hagas Draco

-¿Qué no te bese¿Por qué?

-porque entonces no podría detenerte y se que me arrepentiría después

El la miro y bajo los brazos derrotado, le dio la espalda y se alejo unos pasos de ella, lo suficientes como para no tocarla.

–bien, no te besare, pero con la condición, que cenes conmigo mañana.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

-¿no aceptaste verdad?

-¿y que querías que hiciera, la otra opción era decirle "no gracias Draco Malfoy, lo que pasa es que me pones nerviosa y me da un poco de miedo cenar a solas contigo"

-¿tienes miedo?

-bueno, pues si, la verdad, antes no lo hubiera admitido, pero es que me hace sentir tan vulnerable que olvido lo patán que es, y además de todo me hace perder la cabeza, es como si no pudiera negarme a nada de lo que el dice

-¿quieres decir que tú y él…?

-no, claro que no, pero solo porque se detuvo cuando se lo pedí, también se me hace muy extraño que los gemelos no estén molestos con mi supuesta amistad con Malfoy, de Ron no me extraña que este furioso y luego esta Luna y su misteriosa intervención en el accidente, y esta cena que no tuve valor para negarme…por Merlin Nataly, soy una exGrifffindor y no tuve valor

-pues menos mal, porque una cena con un bombón como ese no surge todos los días, y además así te quitas la duda de que es lo que tanto te intriga de ese hombre, en cambio yo, no se si darle gracias o no a Merlin de no haber vuelto a ver a Zabini, y cuéntame¿lo vas a invitar a la fiesta?

-claro que no, ni pensarlo

-bueno, ya veremos después, aunque yo apuesto que tarde o temprano lo vas a invitar.

Varias horas después.

-Gracias Malfoy, la cena fue excelente, pero creo que ya es hora de despedirnos

-claro que no, son las nueve de la noche y la velada apenas comienza, que es una cena en un lugar como este sin ir después al club mas exclusivo de la ciudad donde por cierto se presentan los vampiros vegetarianos, la banda mas popular del momento

Ginny lo miro sorprendida, le encantaban los vampiros y probablemente sola no conseguiría entradas, pero su vestido rojo de noche era tan inapropiado para ir al club como tener una aventura romantica con Draco en su apartamento

-¿Qué dices vamos?

-es que…bueno, nuestros atuendos no son apropiados, y no quiero que me vean como bicho raro. (a Ginny le hubiera gustado agregar "pero te ves tan guapo en esa túnica de gala que seria una lastima te la quitaras")

Miro como el rostro de Draco se cubría con una ligera capa de rubor y se pregunto si lo habría dicho en voz alta o si Draco le había leído el pensamiento.

-eso no es problema, somos magos¿recuerdas? Podemos cambiar nuestro atuendo a placer, así que vamos, los Vampiros Vegetarianos nos esperan.

Ginny nunca pensó que una velada con su antiguo enemigo y según decían ahora reciente amigo podía ser tan excitante y divertida, pensó que estaba acostumbrado a finas y delicadas copas del mejor cristal llenas de bebidas exóticas como vodka burbujeante o champagne flotador, pero después de cinco minutos en los vestidores salio fresco y desenfadado, vistiendo unos jeans gastados y una camisa de cuello alto, y Ginny recordó que solo era un par de años mayor que ella misma, y por lo tanto sus gustos podían ser muy similares, además casualmente habían elegido los mismos colores para vestir.

-vamonos. El rubio tendió la mano a la pelirroja y esta no dudo un segundo en tomarla y dejarse guiar, hasta aparecer en un club que sostenía un letrero con "HOY EL P3 PRESENTA EN EXCLUSIVA A LOS VAMPIROS VEGETARIANOS" La fila para entrar era enorme y la gente se apretujaba para que los dejaran pasar, Ginny miro un poco desconsolada la cantidad de gente que había antes que ellos, pero después encogió los hombros y sonrió, después de todo tenían entradas y eso aseguraba que pudieran pasar.

Aun de la mano de Draco le dio un pequeño tiron para que la siguiera hasta el final de la fila, pero el rubio la atrajo a su cuerpo y sonrió.

–ven, se hace tarde.

Ginny lo vio dirigirse al mal encarado y enorme hombre que cubría la puerta de acceso, ni siquiera hizo falta que le dirigiera una palabra pues al verlo avanzar solicito quito la cadena y ayudo a Ginevra a subir el pequeño escalón. Segundos después estaban en el más fabuloso club de la ciudad, y Ginny seguía pensando que lo era, a pesar de haber estado ya en varias ocasiones dentro.

No supo ni aun cuando le contaba a Nataly al día siguiente y le mostraba varias fotografías donde lucían ellos dos con los Vampiros que al parecer eran muy conocidos de Draco y los recibieron y convivieron con ellos después del show, como había salido tan bien la cita, bueno si a eso podía llamársele cita, el caso fue que después del pequeño incidente cuando apenas habían llegado al club en que un hombre algo pasado de copas le toco el trasero, y Draco furioso lo golpeo, estuvieron a punto de ser agredidos por el rudo grupo de amigos del sujeto, aunque todo termino cuando los hombres de seguridad sacaron a los buscapleitos y ellos dos continuaron su camino hasta una de las mesas mas cercanas al escenario. Ginny agradeció a Draco el que la hubiera defendido y este no respondió nada, solo deposito un tierno beso en su cabello y retiro la silla para que la pelirroja se sentara. Después el concierto había sido un éxito y las fotografías daban muestra de ello, pero lo que mas emociono a Ginny fue que el rubio la llevara hasta la puerta de su casa, y antes de un tierno y emocional beso la invitara a comer esa tarde.

-¿aceptaste, supongo? Pregunto Nataly

-¿Cómo le dices a Malfoy que no? Después de una noche tan mágica, sinceramente me emociono y conmovió que me invitara, creo que después de todo no es tan idiota como pensaba.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Pero a la hora de la comida Ginny estaba completamente tentada a cambiar la opinión que tenia del rubio pues llevaba ya diez minutos esperando que este se dignara a aparecer. Estaba a punto de salir furiosa del taller cuando descubrió una lechuza que se acercaba volando a toda velocidad, el ave se poso cerca de la pelirroja y estiro la pata para que tomara la sencilla nota. "lo lamento, no podré llegar, te veo en la noche" la lechuza alzo el vuelo nuevamente y Ginny se quedo mirándola hasta que desapareció en medio del cielo, y la dejo, debatiéndose entre varios sentimientos, desilusión por no haber visto al rubio, rabia por dejarla plantada y sin avisarle y preocupación, esperaba que no le hubiera pasado nada grave.

La bien labrada y elegante puerta de la habitación en penumbras se abrió dejando entrar a una joven y rubia mujer que miraba todo con un poco de aburrimiento, pero al posarse en la cama donde un hombre descansaba su mirada cambio a tristeza y parpadeo varias veces intentando espantar las lagrimas de sus ojos.

-Draco¿estas bien¿cómo te sientes?

El hombre se incorporo en su cama, y miro a la mujer frente a él

-Luna ¿Qué haces aquí?

-solo vine a ver como te encontrabas, el día se acerca y no se como has reaccionado con este cambio de destino, pero ya veo que no estas nada bien, Ginny también sentía los desvanecimientos y dolores en el corazón¿los sientes tu?

-si, jamás creí sentir tanto dolor, es como si me clavaran una espada en el corazón una y otra vez

-Draco...quizá si... (Luna tomo aliento y dijo despacio y bajito)...quizá si realizara nuevamente el ritual podría hacer que olvidaras...

-no Luna, ya no es una opción, no renunciare a Ginny bajo ninguna circunstancia, si debo morir lo haré, pero amándola

-bien...se que es tu decisión, probablemente mañana sea muy tarde Draco, siento en mi corazón que el tiempo se acaba y nuestras esperanzas se van, pero aun hay una oportunidad, y debemos aprovecharla, dime si puedo ayudarte en algo

Draco la miro mientras un nuevo gesto de dolor cruzaba su rostro, paso las manos sobre su cabello y murmuro tristemente. –no, esta tarde tuve que cancelar una cita que tenia con Ginny, y no se que tanto nos afecte

-talvez si yo...hablara con ella...

-no creo que sea prudente, de cualquier manera gracias Luna, el saber que no soy el único enterado me da un poco de ánimos y me ayuda a convencerme que no estoy loco, solo espero por el bien de los dos que esta oportunidad no se esfume.

La rubia lo miro tristemente, sonrió sin alegría y lo acompaño en silencio mucho rato, hasta que las sombras de la habitación y la respiración acompasada del rubio le dijeron que era tiempo de marcharse.

Las ocho de la noche, y finalmente, después de mirar por la chimenea del taller infinidad de veces y asomarse a la calle otro tanto Ginny tubo que confesarle a Nataly no sin disgusto lo que el rubio le había hecho, lo que la pelirroja no entendía era el porque de esa angustia que sentía oprimiéndole el pecho, necesitaba verlo, era como una especie de presentimiento, pero no sabia donde, había un recuerdo en su cabeza dando vueltas en el que aparecía ella en una enorme oficina con Draco, pero no podía recordar donde era, quizá también era un deseo...¿pero un deseo de que?

-¿por qué no lo buscas?

La voz de Nataly la saco de sus recuerdos, la miro y meneo la cabeza negando, -claro que no, si hubiera querido verme habría hecho cualquier cosa, eso solo demuestra lo que ya pensaba, que solo soy un juego para él

-bueno, yo no opino lo mismo, pero como eres tan testaruda y siempre quieres tener la razón, nada hará que cambies de opinión

-si, claro, lo mejor será que me vaya a descansar

-¿quieres que sigamos con la fiesta?

-no, mejor mañana, estoy demasiado... iba a decir preocupada, pero la mirada inquisidora de Nataly la hizo cambiar de opinión. ...demasiado cansada.

Nataly no le dijo nada, solo sonrió comprensiva, le dio un beso en la mejilla y le dio las buenas noches, esperando que Draco pudiera borrar la tristeza que se leía en los ojos de su amiga.

Ocho diez, ocho quince...Ginny miro el espejo por décima vez y su mirada le hizo comprender lo preocupada que estaba, ocho veinte, tomo un trago de cerveza de mantequilla y se puso a hojear una revista cosmobruja... ocho y media, las manecillas del reloj avanzaban cada vez mas despacio, necesitaba verlo, algo le decía que Draco la necesitaba.

Tomo un suspiro y sin saber porque avanzo hasta la chimenea, tomo un puñado de polvos Flu y con determinación anuncio "Malfoy Mannor" comenzó a dar vueltas y repentinamente llego hasta una enorme chimenea, los giros cesaron de pronto y su mente se ilumino un poco más.

Sabia el camino, podía verse en su memoria avanzando por la ancha y bien cuidada escalinata de mármol, siguió con firmeza y sus manos recorrían el pasamanos, camino hasta el final del pasillo y sus manos abrieron sin titubear la puerta, sabia que en la sobria habitación predominante en colores negro y gris encontraría los ojos grises de Draco y podría descubrir en ellos lo que tanto necesitaba.

La habitación estaba en penumbras y el haz de luz que entro con ella por el marco de la puerta la brindo la claridad suficiente para distinguir la silueta de Draco Malfoy dormido en la enorme cama en medio de la habitación.

Se acerco cuidando de no hacer ruido y a solo un paso del lecho se detuvo, sus ojos se habían acostumbrado a las penumbras y observo su rostro, dormía pero no placidamente, podía observar su respiración agitada, como si cada sorbo de aire le costara mucho trabajo, estaba además empapado en sudor y parecía que tenia fiebre.

-Draco, murmuro Ginny el miedo se reflejaba en su voz, pues parecía que temía despertarlo, pero aun así lo llamaba. En sueños Draco parecía estar pasándola muy mal.

-Draco, ahora Ginny se acerco mas y movió el brazo del rubio que no despertó aun, la pelirroja lo intento una vez mas, sintiéndose mas y mas angustiada a cada instante, todo el enojo que había sentido minutos antes se había esfumado, le parecía muy tonto estar molesta viendo el estado del rubio, ahora le sorprendía incluso que le hubiera mandado la lechuza.

-Draco, despierta por favor, la chica acaricio el rostro del rubio y sus ojos brillaron cuando se reflejo en los grises del rubio que la miraban llenos de sorpresa

-Ginny... la respiración entrecortada le hacia comprender a Ginny que el rubio quizá estuviera delirando.

-me alegra que estés aquí...aunque me gustaría que fuera en otras circunstancias. El rubio alzo con dificultad la mano y acaricio dulcemente el rostro de la mujer. –te amo Ginny

Ella le sonrió y tomo su mano que estaba mas caliente de lo normal, y de pronto lo recordó Draco estaba ardiendo en fiebre

-Draco¿estas solo, hay alguien que pueda ayudarme, una persona o un elfo?

-no...No...Estoy solo Blanky mi elfo se fue con mi madre y la servidumbre tiene el día libre.

-ven, ponte de pie estas ardiendo en fiebre y necesitamos bajarla¿tienes algún kit de pociones?

-si en las cocinas

Las cocinas, las cocinas¿y donde demonios estarían las cocinas?

-espera un momento. Ginny se puso de pie y abrió una de las tres puertas de la habitación, la primera tenia un enorme guardarropa, se dirigió a la segunda y en ella encontró un lujoso y enorme bañera, entro en ella y puso a llenar la tina, sabia que probablemente estaba loca, pero no podía evitarlo, cuando el baño estuvo listo volvió a la habitación

-ven Draco, te voy a ayudar a levantar. Puso el brazo del rubio sobre sus hombros y con dificulta le ayudo a ponerse de pie y se encaminaron al cuarto de baño, vamos te ayudo.

Ginny lo miro un poco apenada, pues no había calculado el que Draco tenia que desnudarse para entrar en la bañera

-yo...espera, te ayudo, le ayudo a quitarse la bata y evito mirar cuanto pudo, pero era casi imposible, el cuerpo de Draco le parecía tan familiar, incluso estaba segura que el lunar en su hombro lo había besado mas de una vez.

El la miro y entro con dificultad en la bañera, donde la frescura del agua lo hicieron sentir al instante mejor.

-¿estarás bien solo?

-si claro¿a donde vas?

-a buscar las pociones

Ginny no dijo mas y salio del curto de baño un tanto perturbada por la cercanía con el rubio¿pero que le pasaba, era Draco Malfoy, eso lo debía tener presente.

Bajo las escaleras sin dudar y se dirigió hasta una de las puertas ocultas detrás de un enorme lienzo. Por alguna razón sabia que era el lugar indicado.

Encontró sin ningún problema las pociones curativas y además en un arranque de preocupación inusitada preparo una sopa de pollo y un poco de bebida, estaba segura que Draco no había comido.

De regreso a la habitación lo encontró envuelto en un pijama limpio sentado en uno de los sillones, y aunque parecía un poco mejor su rostro cansado y la actitud de su cuerpo no engañaron a Ginny.

-espera. Arreglare la cama. La joven saco su varita y de un leve movimiento las sabanas se cambiaron por unas limpias y la cama estuvo lista para que el hombre volviera a acostarse.

-ven acuéstate

-Ginny, no tienes que...

-lo se, pero quiero hacerlo, además necesito que me expliques algunas cosas

Draco la miro con curiosidad y asintió, -claro, que quieres saber

-no, primero debes comer y te prepare una poción revitalizante, mañana estarás mejor.

El rubio comió la sopa que le pareció deliciosa y platicaron de cosas sin importancia, hasta que un silencio se prolongo y Draco supo que Ginny le preguntaría algo, aunque no sabia si podría o no contestarle

-Draco, Quiero saber que es lo que me sucede, porque siento que debo confiar en ti, porque supe el modo de llegar a tu casa, y sobre todo porque todo esto me es tan familiar. –quiero saber la verdad, y quiero que seas tú quien me lo diga.


FIN DEL CAPITULO

Lo se, lo se, si tuviera vergüenza no me atrevería a pedir un review…Gracias a dios que la perdí hace mucho, así que…¡SI QUIERES HACERME FELIZ DEJAME UN REVIEW!


¡GRACIAS!