EN TODAS MIS VIDAS
CAPITULO FINAL.
POR SOPHYE POTTER.
La mayoría de los personaje y lugares pertenecen a JK y a la Warner y no gano dinero escribiendo¡¡QUE MUNGA¿¿NO??
Agradecimientos y disculpas: Gracias a todos ustedes que han leído esta historia de principio a fin, se que no he sido una muy buena escritora, que demoró casi un año más de lo que yo hubiera querido, y el único argumento que tengo para mi defensa es que el tiempo pasa demasiado de prisa. En fin espero que les guste y mil gracias por leer. Ha por cierto espero también, claro que me dejen un review.
Gracias a todos los reviews logeados y a los no tambien y ademas...
Gracias tambien a: azazel Balck, eis , pauly, morgana riddle , Naru , TM Dined , Mechei Chan, Rocio y Lucre.
En todas mis vidas
Capitulo…..FINAL. Una nueva historia.
El tiempo pasaba, y los besos y caricias se hacían mas intensas, Ginny sentía que reconocía a Draco, quizá después de todo si eran almas gemelas ¿o de que otra manera habría logrado el rubio arrancarle tantos suspiros?
-Draco, espera, debo irme
-quédate conmigo, me encantaría ser el primero en felicitarte por tu cumpleaños
-en realidad no tendré 24 años hasta las 11:35 de la noche del día de mañana
-quédate conmigo Ginny… las palabras del rubio fueron acompañadas de un profundo beso, sus labios rozaba, bebían y exploraban los de la pelirroja. Sus manos tocaban el cuerpo de la mujer y sentían cada centímetro de la piel.
-¿te quedaras conmigo?
Ni siquiera fue necesario que Ginny respondiera, pues sus labios atraparon los del rubio besándolos con pasión en muda contestación.
Y Draco supo que esa podía ser la última noche de su vida con Ginevra…o quizá la primera noche de una nueva vida.
Un estallido en la chimenea los obligo a separar sus labios y cuando el humo se disipo y las llamas siguieron brotando como segundos antes Ginny se incorporo sorprendida y por la reacción de Draco supo que él tampoco esperaba esa visita en especial.
Una mujer ya mayor, pero que Ginny pudo reconocer claramente como Narcisa Malfoy, los miraba con aire de suficiencia, a pesar del tiempo pasado la mujer se conservaba de maravilla.
-Draco, nunca pensé encontrar esto…
-y yo madre nunca pensé que vendrías a visitarme, después de tantos años y sobre todo después que te negaste tan rotundamente a venir a mi boda
-¿tu boda? Esa farsa querrás decir, y claro que no iba a venir, no quería ser cómplice de la estupidez que mi único hijo iba a cometer, pero ahora es diferente, supe que no te casaste y quiero saber el motivo.
-hemmm… será mejor que me vaya, ustedes tienen mucho de que hablar y no quiero importunarlos
Ginny sintió que la mirada de Narcisa se posaba firmemente en ella como si apenas se diera cuenta que había alguien más en la habitación con su hijo, aunque claro, Narcisa la había visto antes de que el humo se disipara y tenía una vaga idea de quien se trataba
Pero Draco la tomo de la mano y la acerco a su cuerpo
-no Ginny, quédate, es hora de que mi madre acepte mis decisiones y tú eres la mas importante de todas ellas
-Draco…creo que será mejor que los deje charlar a solas, tienen tanto que decirse…
El rubio la miro a los ojos mientras entrelazaba sus manos con los de ella. –quédate Ginny
-si jovencita, quédese, de cualquier modo yo no estaré mucho tiempo aquí y lo que menos quiero es complicar más la vida de mi hijo
Ginny asintió educadamente, pero en su interior no cabía en asombro¿de verdad Narcisa había cambiado tanto? "No quería complicar por el momento"¿pero que diría cuando supiera que ella era una Weasley?, seguramente obligaría a Draco a que se alejara de ella considerándola poca cosa para su hijo, incluso podía llegar a creer que estaba detrás de su fortuna…podía creer tantas cosas…
-¿a que has venido madre?
La mujer permanecía aun de pie y con una serenidad propia tomo asiento e indico a los dos jóvenes que hicieran lo mismo.
-quiero saber porque no te casaste
-¿no te lo dijeron? Pensé que mi tía te habría informado
-solo que no hubo boda y que Pansy había salido de Inglaterra, según dijo para no volver
-no lo sabia, pero no me extraña, y no hubo boda madre porque me di cuenta que no podía casarme con ella si no la amaba
-¿y supongo que estas enamorado de esta chica?
-si madre, estoy enamorado de Ginevra Weasley y en cuanto me acepte pienso casarme con ella
-¿Una Weasley? Bueno, por lo menos es una sangre limpia ¿y tú¿Estas enamorada de mi hijo?
La mujer no espero contestación aunque la miraba un poco ceñuda. –bueno no importa, estoy segura que si aun no lo haces muy pronto lo harás, Draco es un buen hombre y puede hacer feliz a cualquier mujer, incluso a una Weasley.
-bien, ya sé todo lo que quería saber, tendrás pronto noticias mías Draco, no pienso volver a Inglaterra, pero no estaré lejos de ti.
Se puso de pie con el mismo aire aristocrático que Draco poseía y después de una leve mirada a ambos se alejo hasta la chimenea.
-espero la invitación a la boda. Y sin decir una palabra más, desapareció en medio de una nueva humareda.
Ginny miro a Draco confundida, descubriendo que el rubio estaba igual o más perplejo que ella
-¿siempre es así? Quiero decir, esto fue tan extraño
-lo fue, pero hace mucho tiempo que no la sentía tan tranquila, supongo que este tiempo lejos le ha sentado bien
-¿Cómo llegaron a esto? Es decir, viven lejos el uno del otro¿no la extrañas?
-si, pero Inglaterra es un lugar muy doloroso para ella, y prefiero que este lejos pero bien
-yo no podría soportar no ver a mi familia por tanto tiempo, siempre hemos estado juntos y no me imagino no poder visitarlos o saber de ellos
Draco sabia que la velada no iba a tomar el rumbo que él hubiera querido, pero no le importaba demasiado, se conformaba con que Ginny estuviera a su lado auque solo fuera para charlar, así que la abrazo contra su pecho, deposito un dulce beso en su cabello, y subió los pies sobre la mesita de centro mientras Ginny se abrazaba a su cuerpo esperando escuchar la historia del hombre a su lado
La estrellas brillaban firmemente en el cielo cuando Nataly termino de empaquetar y sellar el vestido que terminara poco antes, miro el reloj y se asombro de la rapidez con la que pasaba el tiempo, pero sonrió, la fiesta del día siguiente seguro que seria un éxito, el tonto de Homer Wargner no había sido invitado y desde bastantes días atrás Ginny ni siquiera se acordaba de él. Estaba completamente concentrada en el extraño romance que vivía con Draco, "hay que disfrutarlo mientras dure" le dijo la pelirroja el primer día, pero Nataly sabia que Ginny se mantenía reacia a entregarse por completo a esa nueva relación, después de todo, los desengaños pasados eran muchos y Ginny no quería volver a sufrir.
Deposito cuidadosamente el enorme envoltorio en el mostrador y se quito el gracioso delantal mientras repasaba mentalmente las cosas que aun le faltaban por hacer. "nada que no pueda esperar a mañana" se dijo y tomando desenfadadamente su bolso se dispuso a salir.
Terminaba de desaparecer el cerrojo de la puerta cuando un ruido a sus espaldas la hizo voltear
-¡Hola! No creí que aun te encontraría aquí, al parecer los astros están de mi lado, pero me sorprende que no haya una legión de hombres esperando por ti
Nataly miraba al hombre de pie frente a ella, que parecía salido de la portada de corazón de bruja, por el atuendo tan elegante y sobre todo por la sonrisa, él era indudablemente un sueño
-bueno, en realidad yo también estoy sorprendida…
-si, lo se, no siempre se encuentra uno chicas tan bonitas como tú solas a estas horas de la noche…
-no, no de eso, es que pensé que a estas horas estarías en Rumania
¿Estabas pensando en mí?
-bueno….
Pero el hombre no esperaba contestación porque enseguida agrego
-Porque yo no he dejado de pensar en ti desde el momento en que salí de tu apartamento, es como si algo me dijera que necesito conocerte, dame una oportunidad…
-yo…no se que decir
-solo di que aceptas cenar conmigo esta noche, conozco un lugar donde venden mariscos, es realmente genial…aunque no recuerdo como es que di con el
Nataly le sonrió, los mariscos eran su comida preferida y no tenia dudas el lugar era "El calamar mágico" su restaurante favorito
-claro que si, me encantaría cenar contigo.
Zabini, entonces, al escucharla saco de detrás de su espalda la mano que hasta el momento había permanecido oculta y puso frente al rostro de la chica una bella rosa roja.
-es para ti
Nataly tomo la rosa y beso la mejilla del moreno, después entrelazo su brazo con el que él le ofrecía y se alejaron caminando tranquilamente al restaurante que quedaba a solo unas cuadras de distancia
-¿No se suponía que debías estar en Rumania mañana?
-si, pero la ventaja de ser una celebridad, mi querida Nataly, es que mucha gente esta dispuesta a hacerte un lugar en los trasladares ya programados y conseguí uno para mañana muy temprano
A Nataly no le importaba en realidad lo que Zabini había tenido que hacer para estar con ella, estaba demasiado halagada y emocionada como para pensar en otra cosa que no fuera disfrutar la noche y sobre todo la compañía.
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Mientras….
-…aunque siempre me pareció fría la manera en que mis padres se trataban, después de un tiempo comprendí que el amor tiene diferentes formas de demostrarse, mis padres se amaban y cuando Lucius murió, mamá no tardo mucho en darse cuenta que yo no amaba a Pansy, pero estaba dividida entre el deseo que siempre habían tenido de que los Parkinson y los Malfoy emparentaran y el que yo fuera feliz, después de un tiempo decidió que mi felicidad era mas importante y me prohibió terminantemente casarme con ella, quería que buscara una mujer a la que pudiera amar incondicionalmente, pero a mi siempre me había parecido imposible que esa mujer existiera, de manera que me daba igual casarme con Pansy que con cualquier otra, y además con ella tenia la ventaja de conocerla desde mucho tiempo antes…
-¿nunca creíste en el amor verdadero?
-no, nunca, hasta que te conocí y me di cuenta que no podía vivir sin ti, y si eso no es amor no se entonces que puede ser mas grande que lo que yo siento por ti.
Ginny no dijo nada, pero se apretó mas fuerte contra el pecho del rubio mientras miraba como las llamas de la chimenea comenzaban a menguar, hacia ya varias horas que la madre del rubio se había marchado y desde entonces Ginny había descubierto muchas cosas que nunca hubiera imaginado, como: que era adicto a las ranas de chocolate, que los Chudley cannons le habían ofrecido un puesto en el equipo de quidditch, que Severus snape había sido su padrino, y que no toleraba la sopa de calabaza.
No supo si fue el cansancio del día, o la voz de Draco que la arrullaba o el hecho de sentirse segura, protegida y amada, pero fue cayendo en un sueño apacible y bello en el que ella y Draco compartían una barra de chocolate mientras a unos metros veía correr un par de niños que reían felices, persiguiendo un enorme perro.
El frió comenzaba a sentirse con mas intensidad y Ginny busco instintivamente la sabana para protegerse, sus dedos se toparon con una pequeña separación y al sentirse desorientada abrió los ojos mientras recordaba el lugar en donde estaba, el sofá frente a la chimenea en Malfoy Mannor, pero estaba sola y las llamas ardían como si solo minutos antes alguien avivara el fuego.
Un temblor lleno su cuerpo y se cubrió lo mejor que pudo con la capa del rubio, no pudo reprimir del todo un gemido cuando sus costillas chocaron contra algo duro y a tientas descubrió lo que había. Un pequeño estuche negro descansaba en su mano y la pelirroja sintió una oleada de calor a pesar del intenso frió cuando imagino lo que contenía, pero no quería creerlo del todo.
Se incorporo levemente en el sillón y lo abrió con cuidado viendo dentro una hermosa alianza de matrimonio…con dedos temblorosos lo saco del estuche y con la tenue luz que le brindaba la chimenea comenzó a observarla detenidamente, estaba segura de que le quedaría, pero era tan extraño el sentimiento en su estomago, como si la urgiera a probársela, sentía que ya la había visto antes y que le pertenecía.
Estaba a punto de colocarla en su dedo, cuando un ruido procedente de las cocinas la hizo salir de la ensoñación en la que había caído, guardo el anillo en el estuche y lo metió al bolsillo de la capa de Draco de donde seguramente había resbalado, después, a toda prisa se dirigió a las cocinas, pues sintió una extraña punzada en el corazón al recordar lo enfermo que había encontrado a Draco poco mas de una semana atrás.
Se quedo de pie fuera da la amplia habitación observando extrañada la escena. Draco recargado en uno de los gabinetes mientras el viejo elfo limpiaba los restos de una poción del suelo, Ginny suponía que era parte de la misma poción que burbujeaba en un caldero cerca del lugar donde el mago estaba.
Había jurado además que un segundo antes de que Draco se diera cuenta que ella había llegado, una mueca de dolor estaba instalada en su rostro, justo donde ahora había una sonrisa.
-¿Draco¿Te encuentras bien?
-claro linda, solo supervisaba que la poción de bringley estuviera bien preparada
-¿es poción revitalizante¿Te sientes mal¿Quieres que vayamos a San Mungo? La cara de Ginevra reflejaba tal miedo y ansiedad que el mago salvo la corta distancia que los separaba y la abrazo
-tranquila, la poción no es para mi, es para wymbriel que como ya es tan viejo la necesita para moverse con la facilidad que sus labores requieren.
Pero Ginny no le creyó ni una sola palabra, aunque sintió que su corazón se relajaba y se obligo a aceptar por valida la explicación que el rubio le brindaba aunque sabia que era realmente ridícula. Y claro Draco también lo sabia, pero no podía decirle que el terrible dolor que lo despertara un par de horas atrás había sido tan insoportable que lo obligo a arrastrarse hasta las cocinas por un poco de poción y ahí descubrió con sorpresa que no quedaba lo suficiente, por lo que tuvo que precisar de la ayuda del viejo elfo, y cuando estuvo lista había bebido de prisa, pero el tazón había caído de sus manos y eso fue lo que seguramente había alertado a la pelirroja.
-ven, vayamos a descansar que mañana tienes un día muy ajetreado. Y la tomo del brazo mientras pasaban al salón
Draco le sonrió débilmente y miro el sillón en el que se habían quedado dormidos, era cómodo para estar en el, pero para dormir era demasiado pequeño
-¿quieres que?... pregunto el rubio sin terminar del todo la oración, cuando Ginny le devolvió la sonrisa y se abrazo a él
-tengo frió
-podemos ir a mi habitación
Ginny le sonrió y se encamino con él escaleras arriba, pero cuando apenas llevaban unos cuantos peldaños se detuvo…
-Draco, la túnica se quedo sobre el sillón
-hummm, no importa, el elfo la recogerá.
La habitación estaba en penumbras, pero apenas entraron una tenue luz dorada la invadió y vieron como la cama estaba lista para albergarlos
-ven aquí
La pelirroja avanzo el par de pasos que la separaba del extremo del lecho donde Draco se había sentado y este la atrajo hasta que quedo sentada sobre sus rodillas
-quiero amanecer contigo, que la primera cosa que vea al despertar sea tu rostro, sentir como tu pelo se enreda entre mis dedos y que cuando salga el sol lo veamos juntos. Quiero despertar junto a la mujer que amo
Ginny lo miraba con la ternura reflejada en sus ojos y se moría de ganas por besar sus labios y decirle que eso era lo mas bello que nadie le había dicho jamás, y deseo tener el suficiente valor para decirle que ella también lo amaba…pero no pudo…en su lugar se abrazo a su cuello y escondió en el su rostro
-Draco yo…
El pensaba que sabia lo que quería decirle, que no estaba lista aun…que era demasiado tarde, que estaba cansada, que necesitaba un poco de tiempo…, y aunque no quisiera reconocerlo lo agradeció, estaba tan débil, pero no podía evitar también sentirse un tanto frustrado, pues significaba aguardar un poco mas de tiempo y desgraciadamente eso era lo único que Draco no tenia…Tiempo
-no te preocupes, me conformo con sentir como te quedas dormida entre mis brazos y como ahí mismo vas a amanecer…
Pero Ginny quería decirle que quería estar con él, y que quería ser suya, que le gustaría sentir su aliento recorriendo su cuerpo y que sus manos, como antes le enseñarían el camino que creía recordar…
Pero tampoco lo dijo, sus pensamientos murieron en sus labios y cuando el rubio se recostó en el lecho ella se conformo con abrazarlo fuerte y quedarse dormida, mientras disfrutaba del calor y el aroma de Draco Malfoy, el hombre que le había devuelto la esperanza en el amor.
Los pájaros cantaban en sus nidos despertando con su melodía al nuevo día.
Pero no todo el mundo dormía, sentados en la terraza de un amplio y bonito apartamento Nataly miraba al hombre frente a ella, su sonrisa no había menguado y aun cuando no habían dormido y la noche había resultado bastante fría, parecían muy contentos
Una carcajada broto de su garganta cuando el moreno termino de contarle una historia verídica sobre un traslador equivocado a un pueblo caníbal
-¿y como saliste de esa?
-después de que me quitaron la varita y me estuvieron sazonando por dos horas los encargados del ministerio se dieron cuenta del error cuando crew el verdadero caníbal intento darle una mordida al hechizador de trasladores
-ja ja ja, y regresaste oliendo a pimienta, pero aun sin ser caníbal supongo que yo te habría dado una o dos mordidas, imagino que lucias delicioso… ja ja ja
-hummm, pero Draco tuvo que hacerme una poción para quitarme la comezón por la pimienta
Se quedaron un momento uno al lado del otro observando como el sol comenzaba a iluminarse a lo lejos salpicando de luz el cielo, y sin proponérselo o siquiera pensarlo Blaise estrecho la mano de Nataly mientras sentía en su interior que había encontrado su hogar.
-es tarde
dijo el moreno tiempo después, cuando el sol hubo ganado la batalla y el cielo había quedado de un resplandeciente azul
-tienes que irte ¿no es verdad?
-si, es necesario
-Gracias Zabini, ha sido una noche, extrañamente fantástica, me gusto mucho platicar contigo
-si…a mi también no recuerdo haber pasado una noche igual, pero tengo que irme
-claro
-Nataly ¿te gustaría salir alguna vez conmigo?
-si, claro, me encantaría
-bien, entonces nos vemos pronto
-si…
Lo cierto era que ninguno de los dos tenia ganas de despedirse, a pesar de sus palabras ambos seguían sentado al lado del otro mirándose a los ojos y un poco, solo un poco cohibidos
-debo irme
-claro
-pero me gustaría quedarme
-a mi me gustaría que te quedaras
-pero tengo llamado
-lo se
-vendré pronto
Nataly le sonrió y su mano que aun seguía siendo estrechada por la del moreno se soltó y fue a posarse dulcemente en la mejilla del chico. Fue un gesto tan sencillo pero tan íntimo que Blaise Zabini se acerco unos centímetros a la chica, inclino levemente la cabeza y rozo con dulzura y suavidad esos labios que tantas noches había soñado.
Poco antes….
Aun no amanecía cuando abrió los ojos, todo era oscuridad, los pesados cortineros de la habitación impedían el paso de la luz y los destellos dorados se habían extinguido…pero ella seguía ahí, a su lado, y sintió como su corazón se llenaba de algo tan profundo como nunca creyó posible, amaba a la mujer que respiraba acompasadamente a su lado, y ese amor era tan intenso que estaba seguro que la encontraría otra vez, quizá ella aun no lo amara, pero en otra vida, en otro tiempo su amor iba a ser para siempre…
En otra vida…pensó y se dio cuenta que se sentía cansado, tan cansado como nunca antes, pero no le importaba, disfrutaría ese día como si fuera el ultimo de su vida…porque después de todo quizá si lo fuera.
Abrazo a la pelirroja un poco mas fuerte y con ese simple y ligero movimiento sintió como si le clavaran una espada en el corazón… era muy pronto para sentir tanto dolor, hacia apenas unas horas que había tomado la poción en las cocinas.
El dolor era terrible pero sabía que de ponerse en pie Ginny despertaría, y se veía tan bella durmiendo entre sus brazos que no hizo el intento de incorporarse ni aun cuando al paso de los minutos el dolor se hizo más intenso.
No supo como, algunas veces el dolor era tan terrible que lo sacaba del sueño en que se encontraba sumergido y otras veces como esta, tan insoportable que solo sumiéndose en la inconciencia lo podía tolerar, quizá se había quedado dormido, o quizá había perdido el sentido, el caso es que cuando Draco despertó se encontró solo en la habitación, la escasa luz que se filtraba entre las cortinas le dio una idea de la hora que era, y el enorme reloj de péndulo en el extremo de la habitación lo confirmo…ya pasaba del medio día y se encontraba solo en la enorme alcoba, pero el dolor seguía…quizá seguiría para siempre.
Ginny salio de la ducha envuelta en una acolchonada toalla, y sin molestarse lo mas mínimo por las gotas de agua que resbalaban de su cabello hasta el suelo avanzo a la cama y se dejo caer con los brazos abiertos, disfrutando esa nueva sensación en su cuerpo, era como si hubiera encontrado algo que llevaba mucho tiempo perdido, como si su corazón se sintiera completo por primera vez en su vida…era esa extraña y maravillosa sensación que experimentaba cuando Draco la abrazaba…era el amor.
El Plof de una pequeña explosión en la chimenea la hizo saltar en medio de la cama… ¿seria posible que Draco…?
-Ginny… Un enorme bostezo impidió que Nataly continuara hablando, aunque después prosiguió -¿Ginny¿Que te pasa?
-nada¿Por qué preguntas?
-¿nada? Si como no, que te lo crea un escarbuto, esa sonrisa no es consecuencia de "nada"
-¿sonrisa¿Cuál sonrisa? Pero era verdad, sus facciones se habían suavizado
-esa, esa que no te deja ni siquiera disimular¿Qué paso? Es algo de Draco supongo
-si. Ginny se sentó nuevamente en la cama y cerca de ella Nataly la imito mientras esperaba paciente que su amiga comenzara
-encontré en su bolsillo un anillo de compromiso…
-¿y te lo dio?
-no, aun no, pero es tan bello que estuve a punto de probármelo
-¿estuviste a punto?
-si, y no lo hice, porque preferí esperar
-¿entonces vas a aceptar?
-bueno, aun no se si sea para mi, de cualquier modo no lo voy a presionar, dejare que las cosas tomen su curso y si me va a proponer algo ya habrá tiempo de pensar
-¿estas enamorada de el?
-si
-¿y se lo has dicho?
-no, me da un poco de miedo, y además no ha habido la oportunidad de decírselo
-¿el te lo ha dicho?
-si. Y la sonrisa de la pelirroja se hizo más evidente
-bueno Ginevra, una cosa si te digo. Pobre de ti que no me pidas ser tu madrina
Ginny le sonrió y acepto agradecida el abrazo que Nataly le daba de todo corazón.
-Bien, pues todo esta listo para la fiesta, y ya solo falta una cosa
-¿si¿Cuál?
-tengo una reservación para dos personas en el spa mas exclusivo de Inglaterra, ese que esta en el entronque del camino de Hogwarts a Hogsmeade, te aseguro que quedaremos bellísimas, y Draco aprovechara para proponerte matrimonio de una vez.
Minutos después ambas salieron directamente de la chimenea hasta llegar al lujoso lobby del spa "como por arte de magia"
Si Ginny hubiera tardado un par de minutos habría visto como Draco llegaba a su apartamento…pero no lo vio, y aunque sintió un pequeño sobresalto en su pecho no le dio importancia, ni siquiera cuando un par de horas después cuando estaba sumida en una burbujeante bañera llena de poción refrescante-revitalizante, sintió la necesidad de salir corriendo y buscar a Draco. Pensó que eran los nervios de esa noche y haciéndole caso a la chica que lavaba su cabello comenzó a relajarse, después de todo cada vez faltaba menos para las 8:00 de la noche, la hora en que se había quedado de ver con Draco.
ANTES EN OTRO LUGAR.
No podían ser estrellas eso que veía. Era medio día, no había podido dormir en toda la noche, y a decir verdad los últimos días habían sido una completa pesadilla, siempre pensando si Draco le daría la alianza a Ginny, si alguna vez volvería a ver a Sirius…o si después de esa noche tendría que esperar pacientemente la muerte para después volver a nacer y comenzar otra vez la búsqueda hacia la felicidad. No quería hacerlo, su corazón se negaba a aceptar el destino que estaba a punto de cumplirse, su recuerdo se aferraba a Sirius, a la esperanza que había visto en sus ojos, al amor que en ellos se reflejaban…pero aun así no podían ser estrellas, era medio día…
Se tallo los ojos y miro nuevamente al cielo, había cuatro puntos brillando tenuemente a lo lejos, miro nuevamente y se imagino lo que su padre podría al día siguiente en el quisquilloso, podrían ser esos Clipacios de cabeza brillante que aparecían cuando un evento importante estaba por suceder…aunque siempre eran de mal agüero. Pero seguramente en los diarios muggles aparecerían como OVNIS, bueno, los muggles siempre estaban buscando esa clase de explicaciones. Luna siguió mirando por un largo rato los puntos brillantes en el cielo hasta que uno desapareció en alguna especie de explosión dejando en su lugar un vapor lila brillando en medio del firmamento, pero los otros tres seguían inamovibles.
¿Tendría algo que ver con ellos¡vamos! seria muy engreído pensar que podía ser, los Clipacios eran demasiado raros, y nunca se habían vinculado con los humanos, y sobre todo esperaba estar equivocada, porque la explosión de un clipacio era tan extraña que no se sabia aun lo que significaba, sobre todo porque la mala suerte siempre los acompañaba.
Sujeto su cabello en un flojo chongo y salio del apartamento decidida a olvidar por ese día el destino, (como si pudiera), o por lo menos a cansarse lo suficiente como para no tener fuerzas para pensar cuando llegara el momento… justo a las 11:35 de esa noche se decidía el futuro, en el cumpleaños numero 24 de Ginevra, al cual por supuesto no estaba invitada. Mejor así, que Ginny nunca recordara, mejor que Draco no la tuviera cerca si todo fallaba, mejor comenzar a aceptar el destino…
mejor recordar a Sirius, buscar el azul de sus ojos en el único lugar en donde nunca se había sentido sola, porque adivinaba su presencia en cada grano de arena, en cada ola…recordaría a Sirius en la playa, con el azul del mar, y vería la puesta del sol protegiendo en su corazón la ultima esperanza…que Ginny se hubiera enamorado de Draco y lo expresara en voz alta, o que el rubio le entregara la alianza…prácticamente esperaba lo mismo que el amor triunfara sobre el destino.
6:30 de la tarde¿podía pasar el tiempo tan rápido para algunas personas y tan despacio para otras?
Draco miro el reloj en su muñeca y sintió un extraño calor en el estomago cuando recordó a la pelirroja, pero de inmediato fue sustituido con un punzante dolor en el pecho, trato de ponerse de pie inútilmente, a su lado un tazón vacío de poción daba fe de lo que ocurría, había bebido mas del doble de la dosis recomendada y solo había servido para tener la suficiente fuerza de abrir los ojos y levantar la mano para mirar la hora¿y si Ginny venia a buscarlo? Si no se había enamorado de él siendo una persona casi normal¿cambiaria en algo el que lo viera tan enfermo?, no lo sabía y no quería averiguarlo, tomo aire profundamente y en un esfuerzo que parecía casi sobre humano murmuro el nombre el viejo elfo domestico que apareció al segundo en la enorme habitación
-amo
-wymbriel , necesito que me traigas mas poción
-pe...pero amo. Ha tomado demasiada, mucho mas de la dosis recomendada incluso para un par de días, es muy peligroso que…
-lo se, se lo que implica, y aun así quiero que obedezcas y me traigas mas
-lo haré amo, auque creo que lo mejor será que descanse un poco y no se angustie tanto por el futuro, usted es joven y tiene una vida entera por delante
Draco dejo caer pesadamente la cabeza en la almohada y cerro los ojos tragando saliva con dificultad, y deseo que lo que el elfo decía fuera verdad. Si solo pudiera ponerse de pie…si solo pudiera ver aunque fuera por una ultima vez a Ginevra…
Y en otro lugar….
-demasiado lujo Nataly
La chica le sonrió y movió con coquetería el cabello que lucia unos holgados rizos y brillaban con cada movimiento
-es solo parte de lo que nos merecemos, además tómalo como mi regalo de cumpleaños
Ginny sonrió y suspiro tranquila, nunca se había sentido así, tan segura de algo, tan completa
-¿crees que venga Zabini?
-no, me dijo que no podría, pero aun así espero verlo pronto
Ginny sonrió nuevamente y juntas se dirigieron a la salida, faltaba muy poco tiempo para la recepción de su cumpleaños.
La luz de sol se extinguía, el astro se ocultaba en el horizonte y las estrellas comenzaban a brillar… el tiempo había pasado demasiado de prisa, el cielo antes iluminado era de un azul intenso, y mas aun desde donde ella se encontraba.
Las rocas ocultaban su figura de las miradas curiosas de los turistas que caminaban, algunos abrazados cobijados por el brillo de las estrellas, otros buscando escapar de la oscuridad, avanzando hacia sitios mas iluminados dejando atrás la playa y el impenetrable océano.
Pero ella seguía ahí, como desde horas antes, mirando el mar y el cielo, los clipaceos seguían en medio del firmamento brillando mas intensamente en medio de la oscuridad y en ausencia de la luna, y ella esperaba, no sabia que, pero esperaba con paciencia.
Comenzó a juguetear con una vara seca sobre la arena, y recordó como si estuviera viviendo nuevamente la visita a la puerta…"Esperanza es lo único que te queda" le había dicho el guardián y sonrió aunque sin verdadera alegría, era verdad, la esperanza era su única compañera, sabia que desde su prisión en la torre Sirius probablemente la estaría mirando, bien pues hasta el ultimo momento guardaría en su corazón la esperanza, rogando porque ese destino cambiaria, porque ella había amado tanto en todas sus vidas que estaba dispuesta a seguir amando a Sirius y seguiría intentando recuperar su amor hasta que la muerte se lo impidiera, y entonces volvería a nacer y volvería a buscarlo una y otra vez…todas la veces que fueran necesarias.
No supo que había cambiado, pero de pronto se sintió libre como si se quitara un enorme peso de encima y comenzó a dar vueltas con los brazos abiertos en la playa, sintiendo la calidez de la arena en sus pies descalzos, deleitándose con la libertad de su cuerpo girando, sintió que Sirius estaba a su lado, quizá no corpóreamente, pero su alma y su corazón estaban con ella, como siempre desde el día en que se habían conocido y lo amo mas por eso.
¿Cuanto tiempo había pasado? no lo supo, pero se encontró recostada en el suelo, aun disfrutando de la sensación de cercanía de Sirius y sin querer contener sus impulsos se puso en pie y tomo la vara, escribió sobre la arena con letras enormes "SIRIUS BLACK TE AMO". Sabía que el hombre lo vería y que aunque fuera por un segundo lograría arrancar una sonrisa de su rostro.
Una luz tenue pero lo bastante potente para llamar la atención de Luna lleno el cielo, allá a lo lejos en el firmamento donde los clipaceos habían permanecido estáticos una nueva nube de vapor los envolvía, cuando rato después se comenzó a disipar, la rubia descubrió con asombro y mucha curiosidad que solo había dos puntos brillantes.
Otro de los clipaceos había explotado.
Ginny observo quizá por décima vez su reflejo en el espejo y miro el reloj sobre la mesa, eran las ocho y treinta de la noche y Draco no daba señales de vida, debía irse, seguramente los invitados habían comenzado a llegar, la fiesta se haría en el prado a escasa distancia de la madriguera y la pelirroja se alegro de que el clima fuera tan bueno, todo parecía perfecto…excepto el hecho de que el rubio no llegara.
Un pequeña explosión se escucho en el piso de abajo y todas las dudas de la pelirroja se disiparon, seguramente Draco había llegado.
Bajo sonriente, pero no era el rubio el que la esperaba, en su lugar Nataly la miraba sonriente y lucia genial, casi tanto como ella.
-¡hola¿no llego Draco?
-no aun no
-bueno, en realidad no quería llegar sola y con suerte aun los encontraría aquí… ¿nos vamos?
-y si llega Draco?
-También pensé que algo así podía pasar, veras has estado tanto tiempo con él estos últimos días que seguramente sus negocios y eso a lo que se dedique requerían urgentemente de su presencia, entonces hoy como te rapte por casi todo el día, lo mas lógico es que se haya entretenido resolviendo esos pendientitos, además Draco sabe perfectamente donde es la recepción y apuesto a que no tarda en llegar…. ¿entonces?
Ginny no parecía muy convencida en irse¿y si Draco se había puesto mal como la ocasión pasada?, no, no quería siquiera pensar en eso, debía ser como Nataly decía, probablemente en unos minutos llegaría y borraría con un beso la preocupación de su rostro.
-¿Ginny?
-si, esta bien, es solo que estoy un poco preocupada, esta mañana Salí sin despedirme y todo el día he tenido ganas de verlo, que me hubiera gustado que llegara aquí
-No te preocupes nena, seguramente no tarda en llegar, ya sabes como son los hombres, quieren hacer una entrada triunfal, y mas con tu familia, supongo que pensó que mientras mas gente haya menos probabilidades tiene de encontrarse con Ron
-supongo. Sonrió Ginny y asintió, obligándose a dejar de lado las ganas de trasladarse a Malfoy Mannor y comenzar a gritar en busca de Draco.
El silencio y la oscuridad eran tranquilizadores, sentirse ajeno aunque fuera por unos segundos a todas las preocupaciones y dolores era como recibir un poco de vida en su cansado cuerpo, pero ya era tarde, o por lo menos lo parecía. Cerró los ojos intentado olvidar solo un segundo mas donde se encontraba y además palpando el terreno al respirar hondo. Su sorpresa fue bastante positiva cuando se dio cuenta que podía hacerlo sin mayor dificultad, el dolor en el pecho había menguado hasta hacerse lo bastante soportable como para moverse, y su cuerpo que horas antes se había negado a obedecer ahora lo hacia con muy poca renuencia.
¿Qué horas serian¿Lo bastante tarde como para haber perdido la batalla contra el tiempo? No importaba¿seria acaso el sentirse relativamente bien el paso anterior a la muerte?
Se puso de pie con decisión y miro el reloj de péndulo en la esquina mas alejada. Era tarde, pero no demasiado, 10:45 Ginny debía estar preocupada, o por lo menos su corazón deseaba que la pelirroja estuviera irritada, y si se podía un poco intranquila…aunque fuera un poco.
Entro en el cuarto de baño y pocos minutos después salio con el cabello aun un poco húmedo producto de la ducha y con una túnica de gala negra que hacia resaltar el color de su piel y su cabello rubio.
-es hora. Murmuro para si mismo, mientras con sumo cuidado como si fuera un objeto extremadamente delicado depositaba en el bolsillo de la túnica un estuche que contenía una hermosa alianza.
Ginny miro el cielo donde dos luces alumbraban el firmamento, a primera vista uno podría decir que eran estrellas, pero el tamaño era considerablemente mayor, además no titilaban y por si fuera poco había sacado bastantes buenas notas en astronomía como para confundir ese fenómeno, y mucho mas por que según comentaba su madre había explotado horas atrás una de esas extrañas luces.
Sus cavilaciones fueron interrumpidas por Neville Longbotton que le sonreía y orgulloso le presentaba a su prometida Margarett Mendivell, sonrió encantada. Durante las horas pasadas había pasado por esa misma situación bastantes veces, había vuelto a ver a Colin y Dennis, Seamus y algunos otros excompañeros del colegio, sus sobrinos que habían corrido gustosos a su encuentro, sus hermanos Bill y Charlie, sin Fleur que de ultima hora había tenido que modelar para un evento de Madame Malkim, Hagrid que había venido desde Francia especialmente para su cumpleaños y Harry y Sophie que como regalo y a parte de una bella pulsera le habían dado la primicia de la llegada a la familia de un nuevo integrante. Neville se despidió poco después y ella quedo un poco separada de los demás, mientras escuchaba como los vampiros vegetarianos la banda del momento anunciaban que tocarían "poción de amor"
La lenta melodía comenzó a sonar, pero ella no le tomaba atención, sus ojos estaban fijos otra vez en el cielo en el que los astros brillantes parecían casi imperceptiblemente acercarse, y después como si un imán atrajera sus ojos a la tierra, a través del mar de gente que había entre ella y la entrada lo observo…su figura delgada y elegante, resaltando entre el negro de la túnica el gris de sus ojos, sintió como su respiración parecía detenerse y una agradable sensación de mariposas revoloteando en su estomago la invadía. Pero aunque trato de llamar su atención lo perdió de vista…
-esta canción me encanta¿quieres bailar?
Ginny sintió como la voz del rubio llegaba justo detrás de su oído y un segundo después lo pudo ver de frente sonriéndole y extendiendo la mano que ella acepto encantada…
Parecía un sueño, flotar entre la demás gente bailando en sus brazos, sentir su cuerpo tan cerca y sin necesidad de decir una palabra, todo lo que la pelirroja quería era quedarse para siempre junto a él, donde todo tenia sentido, en sus brazos se sentía completa. Cerro los ojos y se abrazo mas fuerte, sintiéndose embargada por el olor de su perfume y el latido de su propio corazón que le confirmaba lo que le había costado tanto aceptar. Que por fin había descubierto lo que era estar realmente enamorada.
La melodía terminó y otra mas siguió sin que a ellos les importara, solo querían seguir así, abrazados
-por cierto Ginevra Weasley, feliz cumpleaños. Dijo en rubio y la beso con infinita dulzura en los labios…
Ginny no pudo responderle pues fueron interrumpidos por un torrente de aplausos de los invitados que desde pocos segundos antes habían comenzado a mirarlos.
Ginny sonrió a todos y tomo a Draco de la mano guiándolo hacia uno de los senderos de enamorados que Nataly se había empeñado en crear, y ahora realmente le parecían una estupenda idea
-¿estas bien?
-de maravilla. Comento el rubio mientras apoyaba su espalda contra el tronco de un árbol, abrazaba a Ginny mas cerca y la besaba un par de veces en la mejilla haciendo un camino hasta su boca de la que urgentemente se adueño
Ginny dejo ir todas las preocupaciones y se entrego a los besos y caricias que el rubio le prodigaba, hasta que con un placentero escalofrió sintió las manos del rubio sobre la piel desnuda de su cintura
-Draco espera…
-¿Qué pasa?
-pueden vernos
-¿y el problema seria…?
-hay niños cerca¿lo recuerdas?
-bueno si tú quisieras nos podríamos escapar a un lugar donde no los haya
Ginny lo miro y lo volvió a besar mientras ella misma acariciaba al rubio sobre la camisa blanca, por debajo de la túnica y murmuraba a la par de sus labios
-me gustaría, pero mas tarde, cuando todo esto haya terminado, ahora debemos regresar. Y sin dejarlo reaccionar lo arrastro de vuelta a la zona mas iluminada, donde de inmediato fueron interceptados por las gemelas Patil, las novias de sus hermanos y se enfrascaron en una banal y un poco ridícula conversación.
-ven bailemos
Ginny agradeció con todo su corazón el que Draco la rescatara, y con una sonrisa acepto encantada su brazo y se alejaron a la pista…
Una canción paso y luego otra, Draco no sabia que hora era pero seguramente no faltaría mucho para las 11:35, seguía bailando una suave melodía con Ginevra…
-¿ya es tu cumpleaños?
-no creo, pero según Fred y George nadie podrá evitar saber el momento preciso en que sea, no se lo que hayan planeado, tengo mucha curiosidad, pero no puedo evitar la misma la preocupación…
Draco la miro un poco confuso y dejo que la pelirroja continuara
-… ¿recuerdas cuando Umbrigde estaba en el colegio?, bueno pues me advirtieron que eso seria nada comparado con su "regalo", espero que no se les haya ocurrido montar pantanos portátiles y quieran hacer una especie de peleas en lodo…
Draco atrajo un poco más el cuerpo de la chica y riendo aun por las preocupaciones de Ginny la consoló
-no te preocupes, seguro es algo mas
-si seguro
Y siguieron abrazados y en silencio moviéndose al compás de la música
-te amo Ginny
Murmuro el rubio al oído de Ginny y sintió como ella suspiraba y a continuación su voz
-yo también te a…
Pero lo que dijo no lo escucho pues un estruendo proveniente de un extremo del jardín impidió que nada mas que el murmullo de los fuegos artificiales se escuchara, miles de luces giraban entre los invitados y sobre ellos adquiriendo las mas variadas formas, desde flores y pequeños pájaros hasta escarbutos e hipogrifos, mientras un enorme león de fuego corría entre las mesas y lograba asustar a unos cuantos niños…
Ginny miro con los ojos brillantes a Draco, y permanecieron observando unos segundos el brillante espectáculo, pero algo mas llamo su atención.
En medio del cielo donde los pájaros de colores y las mariposas aun bailaban y daban imposibles piruetas, una enorme luz crecía y aunque lo creía imposible lograba opacar los fuegos artificiales de los gemelos.
Y Ginny de pronto sintió como si algo en su corazón se derrumbara, observo su propio reflejo en los ojos grises de Draco justo cuando una enorme luz inundo el cielo y millones de destellos blancos que parecían estrellas parecían caer a la tierra…
Los clipacios habían desaparecido en una estruendosa explosión.
Y así como todo comenzó terminó de pronto, la voluta de humo que provocara el extraño fenómeno se extinguió, a través de los fuegos artificiales el cielo se torno luminoso y una pequeña luna nueva apareció en el horizonte…
…Ginny seguía en medio de la pista con los brazos de Draco Malfoy alrededor de su cintura y sus ojos no podían, o quizá no querían despegarse de los grises, de pronto fue conciente del latir de su corazón al compás del propio corazón del rubio. Parecía como si lo mirara por primera vez después del accidente que sufriera tiempo atrás, pero no era así, era mas bien la sensación de recuperar algo que es tuyo y que por mucho tiempo ha permanecido perdido…era la mágica sensación que desde hacia cientos de años no había vuelto a experimentar, la del amor correspondido.
-¿Draco?
Y él también la miraba y a la vez se maravillaba de la sensación de bienestar que inundaba su cuerpo, sintió como la poción revitalizante ya no era necesaria, como lo que antes le parecía importante ya no lo era, porque ahora lo único importante, lo único urgente era besar a la mujer que con tanta dulzura y apremio murmurara su nombre, besarla a ella que en un simple segundo le había devuelto la vida y le había prometido la felicidad.
Y lo hizo, en medio de luces multicolores y mariposas mágicas Draco estrecho a Ginevra y con dulzura sus labios se unieron, en un beso lleno de amor, mientras las manos de la pelirroja acariciaban con delicadeza el rostro del hombre a su lado y recordaban cada uno de los rasgos del hombre que amaba…ese que en todas sus vidas había amado.
Y fue esa misma explosión lo que llamo la atención de Luna Lovegood, sus ojos habían estado perdidos en la inmensidad y negrura del mar, aunque sus pensamientos estaban con Sirius, en esa vieja fortaleza, pero las palabras de consuelo que salían de su boca no sabia si las dirigía a Sirius o a ella misma, tampoco sabia la hora, pero estaba segura que si aun no eran las 11:35 no debía faltar mucho.
-Nunca perderé la esperanza Sirius, volveremos a estar juntos, no se si en esta vida, pero te prometo que si no es en esta en todas mis vidas siguientes luchare y se que lo conseguiré, estaremos juntos…
Pero aunque estas palabras salían de sus labios una llama rebelde seguía ardiendo en su corazón, negándose a aceptar la derrota, sentía que esta vida era la adecuada, que no había nada mas delante, sentía como si en cualquier momento algo la fuera a despertar del intranquilo sueño en el que estaba sumida y encontraría a su lado a Sirius, cada segundo lo sentía mas cerca, pero no sabia lo que eso significaba…
Entonces vino la explosión, parecía como si una enorme ola hubiera alcanzado el cielo, pues el humo tenía el color del agua de mar en un día frío, por leves segundos el resplandor fue abrumador, y después todo había desaparecido, los clipacios del cielo quedaron solo en el recuerdo.
Y como si fuera un tipo de embrujo, solo unos segundos después en el horizonte una fina y casi imperceptible luna tomo posesión del firmamento, su tenue luz trazo destellos en el océano y pronto el reflejo pareció dibujar un sendero…el camino hacia algún lugar…
Luna se sentía atraída por la playa y bajo sin saber porque del peñasco en el que estaba…el reflejo de la luna en el mar era hermoso y la tranquilidad de las aguas era tal, que podría aun con esa escasa luz ver a las sirenas si es que estas querían salir.
Pero no fueron sirenas lo que sus ojos distinguieron. Cerca de la playa una figura parecía acercarse bastante como para que el agua no alcanzara a cubrirlo, pero aun lo suficientemente lejos para no distinguirlo, y seguía avanzando empujando a su paso el agua que cada segundo dejaba ver un poco mas su cuerpo
Ella no necesitaba ver su rostro para reconocerlo, porque en el momento que la luna se dibujo en el horizonte sintió como su corazón se liberaba de una prisión y tubo plena seguridad de que Draco lo había logrado. Por sus mejillas corrían lágrimas de felicidad cuando entro apresurada al agua de la playa al encuentro del hombre que había esperado tantas vidas.
Bajo la tenue y mágica luz de la luna vio como Sirius Black la alcanzaba y sus ojos azules brillaban por la emoción, mientras ella se arrojaba a sus brazos y aun con lo difícil de la situación en el mar comenzaron a dar vueltas abrazados hasta que felices cayeron al agua , para salir segundos después completamente empapados, y unidos en un emotivo abrazo seguido por una cadena interminable de besos, Luna Lovegood lo había conseguido, recuperaba su amor eterno y con un poco de suerte, también dos mejores amigos.
Cerca de la madriguera….
Pero a pesar de sus deseos el beso termino y Ginny se encontró temblando de emoción entre los brazos del rubio y mirándolo a los ojos, acariciando su rostro y apretándose contra su cuerpo, buscando las palabras que pudieran resumir eso que sentía en su interior y que era tan mágico
-Te amo Draco
El Hombre la miro y beso levemente los labios rojos
-entonces creo que este es el momento oportuno para hacerlo.
De la bolsa de la túnica saco una pequeña caja de terciopelo, sonriéndole como tan pocas veces hacia, la miro a los ojos y a continuación se arrodillo a su lado, para sombro y dicha de la pelirroja.
-Casate conmigo Ginevra Weasley
Ginny se arrodillo a su lado y tomo el rostro del rubio entre sus manos mientras murmuraba emocionada
-claro que si… te amo Draco Malfoy, y lo que mas deseo en el mundo es ser tu esposa.
Sus labios se unieron nuevamente y enseguida el rubio coloco la alianza que simbolizaba todo lo que la pelirroja significaba para el
Mientras, las mariposas de colores, las hadas y las luces multicolores seguían danzando a su alrededor.
Los gemelos tenían razón pensó Ginny, era mejor, infinitamente mejor de lo que había sido en Hogwarts.
Ginny no quería pensar en nada mas que en esa felicidad que la invadía, pero aun en la burbuja de felicidad en la que se encontraba inmersa pudo ver, como mucho tiempo después de la media noche mientras ella seguía bailando con Draco, un pequeño alboroto se formo y minutos después vio que Nataly se dirigía a la pista de baile con Zabini, el mismo Zabini al que recordó de pronto había visto desnudo y que después un poco cohibido la felicito…si, seguro que él también había recordado.
Pero no todo era miel sobre hojuelas, porque pudo ver como Ron le enviaba miradas asesinas a Draco y también como Harry no parecía muy contento de verla en brazos de alguien que había sido su peor enemigo en el colegio…Harry seguro lo superaría pronto, pues era bastante maduro y comprensivo, pero Ron no seria tan condescendiente…aunque después de haber derrotado una maldición gitana, Ginny se creía capaz de todo, incluso pudo imaginarse a Ron y Draco tomando una cerveza de mantequilla en las tres escobas como si fueran buenos amigos.
Definitivamente las calamidades habían quedado atrás.
EL REENCUENTRO
El reloj marcaba las 2:30 de la tarde cuando Ginny abrió los ojos aun con bastante dificultad y se encontró en medio de una enorme cama cobijada por los brazos de Draco Malfoy, miro a su alrededor y descubrió que las cobijas estaban intactas y aunque su vestido seguía en su sitio tenia un poco de frió, seguramente eso era lo que la había despertado. Pensó un hechizo y a continuación las cobijas los cubrieron y Ginny se concentro en mirar el rostro de Draco. Parecía tan vulnerable, pero ella sabia lo fuerte que era y todo lo que había tenido que soportar esos últimos días, recordó también lo que habían estado platicando la noche pasada después de terminada la fiesta y porque Draco le había pedido matrimonio con una nueva alianza, en lugar de aquella del retrato, que según le dijo yacía guardada a pocos metros de ella, en la cómoda.
-quiero que este sea el comienzo de un nuevo destino. Le dijo. Y Ginny sintió que así seria. Que un nuevo destino comenzaba para ellos, y que ahora ya no habría ni gitanas ni maldiciones que impidieran su felicidad. Tenían una vida entera por delante y empezaba después de cada segundo que pasaba, mas aun después de ese segundo, que comenzó a sentir como el rubio la estrechaba.
Sabía que en pocos segundos despertaría, le haría el amor por primera vez después de vencer la maldición, con pleno conocimiento de que se amaban.
Los labios del rubio buscaron los de la pelirroja y sus manos comenzaron a trazar senderos. Se amaban por primera vez, como lo harían muchas veces, en esa vida y si acaso había mas, como lo harían en todas sus vidas.
El sol comenzaba a ocultarse ante la mirada de Draco y Ginny que sentados en el jardín no podían creer todo lo que habían tenido que pasar para llegar a ese momento, sus manos unidas y la sonrisa en los labios no dejaban dudar que su felicidad era verdadera.
Una chillona vocecita los interrumpió y Ginny pudo ver como el elfillo le decía algo al rubio que asentía, el elfo desapareció y Ginny se encontró siendo ayudada a ponerse de pie.
-tenemos visitas. Le anuncio y en efecto sus ojos se encontraron con los azules de Luna que la miraban emocionados y felices.
La abrazo y segundos después vio a Sirius, tan joven como cuando había caído tras el velo, pero tan fresco y pulcro como si todos los años de azkaban nunca hubieran existido, y lo abrazo, sintiéndose feliz de verlo libre e imaginándose también lo feliz que estarían su familia y sobre todo Harry pues sabia que nunca había podido aceptar su desaparición… Todo era tan prometedor
Y tiempo después cuando Nataly y Zabini entraron por la misma puerta que Sirius y Luna Ginny supo que ahora su felicidad era completa, tenía una vida nueva y una anterior funcionando en total sintonía. Y sentía que no le podía pedir nada más a la vida…
Pero Draco sabia que podía aunque parecía imposible hacerla mas feliz y se lo demostró solo un par de semanas después, cuando por fin sus vidas se unieron en una hermosa y espectacular boda.
LA BODA
La vida de Molly Weasley parecía la mas común del mundo, bueno, tan común como puede ser teniendo como familia a tan particulares individuos, y habiendo recuperado un lejano aunque muy querido integrante de su familia Sirius Black. Molly pensaba que nada podría superar la sorpresa que sintió cuando una mañana al bajar a preparar el desayuno se encontró con el guapo y distinguido semblante del hombre y solo se convenció de que era el cuando Harry se lo aseguro y sobre todo cuando escucho su atronadora y sincera risa.
Bien, pues esa sorpresa fue superada minutos después cuando le anuncio su boda con Luna Lovegood, que por cierto se había realizado una noche atrás y la joven rubia le enseño la alianza que sellaba las palabras dichas por Sirius.
Luna era aunque de lejos una nueva integrante de su familia.
Pero las sorpresas de Molly Weasley llegaron al máximo cuando esa mañana un lujoso automóvil se acerco hasta la puerta de su hogar. Se encontraba sola y terminaba de lavar los trastos del desayuno cuando el sonido la desconcentro.
"Quizá de hayan perdido pensó" y secándose las manos en el delantal salio para ayudar a los desafortunados aunque adinerados forasteros.
Una mujer madura, de aspecto serio y aristocrático salía en ese momento del auto y miraba con curiosidad la construcción, pero segundos después sus ojos se posaron en la mujer regordeta y de aspecto bondadoso que la miraba sin ocultar la sorpresa.
-Molly, Tanto tiempo sin verte, me alegra que sea en estas circunstancias
La mujer no cabía en si de asombro y ni siquiera atino a contestar, pero cuando la visitante le pregunto si podía pasar reacciono y juntas se dirigieron hasta el modesto salón, donde Molly Weasley pareció recuperar el habla.
-Narcisa¿Qué haces aquí?
-Vengo Molly, por supuesto a hablar de nuestros hijos
Molly no pudo ni quiso ocultar la molestia que le causaban las palabras de la mujer, se lo había dicho a Ginny un par de noches atrás. La familia de Draco no estaría de acuerdo con su relación, pero a su hija no parecía importarle y ella estaba decidida a defender la felicidad de Ginny y Draco aun en contra de la madre de su futuro yerno
-no creo Narcisa que debas meterte, ellos ya son bastante mayores para decidir lo que hacen y si se quieren casar es su problema y su vida.
Y la contestación de Narcisa fue lo que Molly aun no podía creer, y que le había dado la mayor sorpresa de su vida, de toda su vida.
-claro que es nuestro problema, mas bien nuestra obligación como madres, la boda debe ser magnifica, tal como merece un Malfoy, y déjame decirte que no pudo encontrar una esposa mejor que Ginevra.
Si, era verdad, la mejor manera de ganarse la benevolencia de Molly Weasley era siendo amables con sus hijos, y ese elogio era el mejor que la mujer le podía dirigir a su hija.
Así que después de no verse por diez años, Molly y Narcisa pasaron las siguientes dos semanas organizando una magnifica boda, y en ese momento ambas mujeres veían como sus esfuerzos valían la pena, sus hijos estaban por jurarse amor eterno ante el altar.
Ginny jamás pensó que el día mas feliz de su vida seria al lado de Draco Malfoy, ese odioso y engreído chico que había conocido en Hogwarts, ni tampoco nunca imagino que su vida seria como uno de esos cuentos de hadas que les contaban a los niños muggles, tan llenos de desgracias, pero coronados con un maravilloso final feliz, y que cosa podía ser mas feliz que unir su vida al hombre que amaba y que todas sus vidas había amado.
Sus pensamientos se alejaron un momento solo para contestar acepto y perderse en esa enigmática sonrisa que el rubio le obsequiaba cada vez que lo miraba, ese era el cielo, y seguramente Draco era una especie de ángel, porque de otra manera no podía imaginar tanta felicidad.
Draco por su parte no podía pensar, todo su ser se concentraba en sentir, algo que durante veinticinco años no había podido hacer y ahora una simple mirada o el mas leve roce de Ginny despertaba un sin fin de sensaciones en su cuerpo y en su alma, miro a los ojos a la mujer que ya era su esposa y se perdió de nuevo en ellos, solo un segundo antes de besar sus labios y recibir la bendición.
Draco y Ginny habían superado todos los obstáculos y ahora su futuro estaba lleno de una prometedora felicidad.
Salieron de la iglesia, Ginny se dio la vuelta para lanzar el tradicional ramo, y en ese momento una nueva sensación la invadió. El ramo salio flotando de sus manos y fue a posarse a las manos de una linda chica morena que veía emocionada la escena.
Ginny dio vuelta justo a tiempo para ver la sonrisa de la chica, Draco también la observaba y juntos vieron como abrazaba a un chico también moreno que la esperaba paciente. Segundos después ambos se esfumaban en el aire. Draco y Ginny los habían reconocido, era la vieja pareja Gitana, a la que tantas vidas atrás desgraciadamente habían separado. Ahora lo sabían la maldición era ya cosa del pasado.
Se amaban y se amarían por toda la vida, y como decían los votos hasta que la muerte los separara, y quizá, solo quizá un poco mas.
FIN.
Epilogo.
La noticia.
No había pasado un año aun de que la boda Malfoy-Weasley se celebrara y Ginny se concentraba demasiado en ponerse un pendiente de perlas, regalo por supuesto de su suegra Narcisa, pero las manos le temblaban tanto que parecía mas bien una misión imposible, y cuando el pendiente resbalo por tercera vez de sus manos soltó un suspiro de exasperación y tomo su varita
-areperse. Murmuro y al instante el pendiente quedo perfectamente colocado en su oreja, se miro nuevamente al espejo y pego un brinco cuando la puerta se abrió, aunque fue muy extraño porque Draco jamás azotaba las puertas o hacia demasiado ruido, quizá había sido eso, la ausencia de ruido lo que a Ginny la había sorprendido
-¿Qué te sucede cariño?
Ginny se había quedado embelezada mirando a Draco, como si fuera la primera vez, siempre le ocurría, era como si con cada mirada se enamorara un poco más
-nada, no te preocupes
Draco la había invitado a cenar y no era nada extraño, pues siempre que tenían oportunidad lo hacían, pero ahora era diferente, los malestares habían vuelto, y se sentía tan nerviosa, que no sabía como iba a pasar una hora sin decírselo
Y sin embargo paso la hora y un poco más, cuando Maxy, la mesera que los atendía se acerco a ellos con la carta de los postres Ginny la miro expectante, aunque se dirigió a Draco…
-Sabes, la semana pasada vine aquí con Luna y Nataly, y pedimos un postre riquísimo que me gustaría que probaras
-claro, seguro que es delicioso.
Y así lo creía de verdad, todo lo que su adorable mujer le decía resultaba siempre cierto, y si ella dijera que la poción multijugos era una delicia el la tomaría, solo para descubrir que era verdad.
Ginny le sonrió a la camarera y esta se alejo regresando con una bandeja tapada, después con un guiño de la pelirroja se alejo y los dejo nuevamente solos.
El rubio miraba expectante la bandeja, pero no dijo nada, en su lugar miro a Ginny, y son poder evitarlo la beso levemente y sonrió.
-bien, probemos el delicioso postre que mi mujer me ha recomendado. Y con solemnidad levanto la tapa…
Pero no era helado o goma de mascar, ni siquiera fruta o un exótico platillo, ahí en medio de la charola había un pequeño sombrerito de mago junto con un trajecito de recién nacido.
Ginny miraba al rubio y no pudo evitar que lagrimas de alegría resbalaran de su rostro cuando las manos del hombre acariciaron la pequeña ropita y un trozo de papel resbalo. "vas a ser papá" leyó Draco antes de que sus ojos se encontraran con los de su mujer
-¿un hijo? Y cuando Ginny asintió Draco se puso de pie eufórico y comenzó a dar vueltas con la pelirroja en brazos mientras el "voy a ser papa" se escuchaba orgulloso por el salón, y varios rostros vecinos volteaban a mirarlos.
AL PASAR LOS AÑOS
La vida había sido buena, pensó Ginny mientras sostenía la mano de su marido y miraba las fotografías colgadas el las paredes de su habitación, que revelaban lo realmente bondadosa que había sido la vida, muchas caritas felices, que habían ido creciendo, el mayor de sus hijos Adrián se había casado con Misell la hija de Nataly, y había también sobre las paredes evidencias de esa y las demás bodas de sus hijos, cuatro hijos en total y ahora doce nietos.
-la felicidad es para siempre ¿verdad Draco?
El anciano apretó con más fuerza la mano de su mujer y miro sus ojos que conservaban la fiereza y belleza de sus días de juventud.
-si, lo es, porque tú eres la felicidad en esta y en todas mis vidas.
Y cerrando los ojos se quedaron dormidos, esperando con ilusión el mañana.
EN TODAS MIS VIDAS.
El cabello enmarañado luchaba con el viento que se negaba a dejarlo en paz, había sido así siempre, desde Hogwarts, cuando hacia aire era mejor sujetarlo, pero era muy obstinada, al menos eso decía su madre.
Miro el reloj y corrió un poco mas rápido, era su primer día en la academia de aurores y no quería llegar demasiado tarde.
Ginevra Walden se paro en seco, tampoco quería llegar corriendo y completamente agitada, cerro los ojos, respiro profundo y sujeto con mas fuerza sus libros antes de intentar abrir la puerta de la academia…
" ¿Porque nunca podía recordar si abría hacia adentro o hacia fuera?"
Pero no fue necesario hacerlo porque justo cuando ella iba a jalar alguien empujo la puerta…y la consecuencia fue la chica derribada con sus libros volando por todas partes
"Genial lo que me faltaba" pensó furiosa mientras su mirada que echaba chispas recorría el camino hasta encontrar al causante de su humillante situación
-ERES UN… pero de pronto paro de gritar cuando ente ella y al parecer realmente apenado un joven que parecía solo un poco mayor le ofrecía la mano,
-lo lamento, no suelo abrir de golpe las puertas, es solo que olvide mi escoba en el estadio y quería ir a recogerla
La sonrisa del chico impacto a Ginevra, pues el joven de ojos grises y cabello rubio que según pudo notar parecía salido de la revista corazón de bruja, esa que su vieja bisabuela Milly atesoraba, la miraba como si lo hubiera hechizado
-bueno a cualquiera puede pasarle. Dijo Ginevra apenas tuvo tiempo de reaccionar. Me voy, llego tarde a mi primera clase
-¿estudias para Auror? La pregunta hasta al rubio le sonó estupida, obvio si estaba en la academia para aurores seguro estudiaba para auror
-si, supongo que tú también
-si, claro.
-Bueno creo que nos veremos luego. Dijo Ginevra y con un movimiento de varita los libros volvieron a sus brazos
-espera, no fue mi intención tirarte en tu primer día. Dijo el rubio
-lo se. Contesto ella
-quisiera compensarlo, de verdad estoy muy apenado… ¿Qué te parece un café?...después de clases
Ginevra sonrió
-claro me encantaría, Soy Ginevra Walden
-y yo Draco Moltow
Y cuando sus manos se tocaron Ginny sintió como si una ligera corriente atravesara su mano hasta su corazón y al observar los ojos grises de Draco supo que podía perderse para siempre en ellos
Ginevra, un nombre hermoso, pensó Draco, casi tanto como la dueña del nombre, sentía que esa mano que sostenía entre la suya era el pasaporte a algo mágico, por un segundo sintió que se abría el cielo y que en el estaban solo ellos dos.
La verdad es que ambos aunque aun no lo sabían, se iban a amar en esta, y si había mas, en todas sus vidas.
Ahora si FIN.
Bien ahora si esto es todo, de verdad espero que les haya gustado y si es así ya saben déjenme un review, se acepta de todo…si todo-todo. Después de tanto tiempo ausente no puedo ponerme exigente.
Un beso a todos y hasta la próxima.
