N.A: Hola a todas, muchas gracias por los comentarios, aquí esta el siguiente chap, espero que les guste y se valla aclarando al historia.
Capitulo 1:
Abbeytown
Sillota-in-Solway, Inglaterra
Julio se 1178, año de nuestro señor.
-¡Mi señor!
Roy se giro al oír la llamada del hermano y se detuvo. El hermano Breda, alto y pesado, se aproximaba a el.
-Buen hermano, ¿Qué necesitáis de mí?
Roy conocía a la mayor parte de los hermanos por su nombre, ya que había pasado con ello mucho tiempo desde que era niño, ya fuera con su padre o solo. El hermano Breda llevaba 14 años siendo miembro de la comunidad, dedicándose a diversas tareas en la abadía.
-El abad requiere de vuestra atención, señor. En su despacho.
Roy asintió con la cabeza y, con el casco aun en la mano, siguió al hermano Breda al despacho del abad Grumman. En unos minutos estaba ante el.
-Entrad un memento, mi señor. Hoy alguien que desea veros y he pensado que querríais tener algo de intimidad- dijo el abad.
Roy entro en la estancia y se encontró frente a un enviado real, que llevaba la insignia del rey Havoc. El abad salio discretamente sin mirar a ninguno de los dos.
-Mo señor- dujo el hombre inclinándose ante el-. Esto es de parte del rey.
Roy se quito la cofia de maya, se piso el casco bajo el otro braza y tomo el pergamino sellado que le tendía el mensajero. No podía imaginarse que contendría, y una parte de el no quería saberlo. Rompió el sello de cera y se aparto un poco del hombre para desarrollar y el pergamino y poder leerlo. Y cuando las palabras comenzaron a tomar sentido, se quedo sin respiración.
Jean quería recompensarlo por el pasado de su padre y por sus propios servicios hacia la corona. Le concedía una esposa para demostrarle su estima y respeto, así como una gran cantidad de oro. Y otro titulo.
Roy trago saliva, impactado por las palabras escritas. Su padre no había ido ningún tonto, y el tampoco lo era. Sabia que, simple y llanamente, lo estaban comprando, y el precio que pagaban por el era lo suficientemente alto como para preocuparse.
El mensajero pregunto si debía esperar respuesta y Roy negó con la cabeza.
-Mi respuesta será mi presencia ente el rey.
-Le trasmitiré vuestro deseo de servirlo, señor.
La palabras del hombre sonaron mas a pregunta que a afirmación. Evidentemente, el deseo del rey de que se casara con una de sus vasallos no era ningún secreto en la corte, ya que incluso el mensajero conocía el contenido de la misiva.
-Soy un sumiso esclavo del rey. Vivo para servirlo en cualquier cosa que necesite.
El mensajero asintió con la cabeza y le hizo una reverencia antes de salir de la sala. El abad Grumman volvió a entrar y espero a ver la reacción de Roy ante la noticia.
-Debo casarme por orden del rey- dijo Roy sabiendo que podía confiar en el abad.
-¿Casaros, señor? ¿Ha dicho el rey con quien?
-Con lady Riza Hawkeye.
-¿La conocéis?- pregunto Grumman, leyendo las palabras del rey por encima del hombreo de Roy-. Riza Hawkeye…El nombre me resulta familiar…Tal ves vuestra madre sepa algo de ella.
-Si pertenece a la corte de Jean, mi madre sabrá toda su historia.
-Es cierto, señor. Vuestra madre posee grandes conocimientos sobre el rey y su gente. Si dedicara todo su esfuerzo a otros asuntos, su alma ganaría algo mas de sabiduría.
Roy sabia que el abad desaprobaba el gusto de su madre por los cotilleos y las habladurías referentes a al corte, pero en esa ocasión podría ayudar a decidir si, con aquel matrimonio, el rey lo recompensaba o lo castigaba.
-Hablare con ella de esa debilidad, buen abad- dijo mientras enrollaba el pergamino- y lo guardaba en la túnica que llevaba bajo la cota de maya
Grumman le puso una mano en el hombro e se rió.
-Primero le preguntareis lo que queréis saber y liego la reprenderéis por su debilidad, ¿verdad, señor?
-Me conocéis demasiado bien, Grumman. ¿Por qué desperdiciar una valiosa información? Estamos hablando de mi futuro. Descubriré todo lo que pueda antes de responder a la llamada del rey y tomar la esposa que me ofrece.
-Roy, no os dejéis engañar por el lenguaje florido de la carta ni por la belleza de la mujer. Se os ha ordenado que la toméis por esposa, y que lo hagáis ya.
-No he pasado por alto esa parte del mensaje, Grumman.
-Entonces id con Dios, mi señor. Rezare por vos y por lady Riza hasta que estéis de nuevo a salvo en nuestras tierras.
Roy tomo la mano del abad entre las suyas y recibió de el una bendición. Si decir nada mas, se dirigió hacia su caballo. El viaje duraría unos dos días, a menos que apretara el paso. Y tenía que volver a casa y preparar el viaje para presentarse ante el rey y su futura esposa, así que urgió a sus hombre a ir mas rápido.
Durante el viaje no dejo de pensar en al mujer con la que se casaría y que seria la madre de sus hijos y herederos. Había pensado en el matrimonio durante bastante tiempo, pero siempre había ocurrido algo que había interferido en sus planes. Sin embargo, ahora el rey le ofrecía la oportunidad en bandeja.
Así que sentía una gran expectación cuando finalmente sus hombres y el entraron en la fortaleza de Sillita. Y no había dado más de tres o cuatro pasos cuando su madre lo llamo a gritos, haciéndolo detenerse en seco.
Lady Trisha se acercó a el a paso vivo, seguida de sus doncellas y otros sirvientes. Estaba claramente alterada a juzgar por el rubor de su rostro y su respiración agitada.
Roy sintió que el estomago se le encogía cuando la vio agitar varios pergaminos.
-¡Júrame que no te casaras con Riza Hawkeye!
Pero, ¿Cómo lo sabia si acababa de llagar y el mensajero no había pasado por allí. ¿Cómo podría haberse enterado?
-Madre, el rey a ordenado ese matrimonio. Voy a cumplir sus deseos y a traer aquí a mi esposa. ¡Como conocíais su nombre?
Roy estaba empezando a convencerse, al igual que Grumman, de que su madre pasaba demasiado tiempo ocupándose de habladurías de los demás. Tal ves su futura esposa pudiera distraerla de tales menesteres…
-No puedes casarte con ella.
-El rey me ha ofrecido a Riza Hawkeye, como ya parecéis saber. Y el rey es muy generoso al hacerlo…- se quedo sin palabras al recordar la ingente cantidad de dinero que el rey estaba dispuesto a otorgarle si tomaba a aquella mujer como esposa. Pero su madre sabia lo que esta ocurriendo realmente, así que dijo-: Decidme todo leo que necesito escuchar.
Roy inspiro profundamente y miro a su madre.
-En verdad el rey es muy generoso, Roy, pero no en este caso. Te va a dar tanto oro porque quiere que te cases con su ex prometida. Riza Hawkeye es la amante del rey.
¿La amante del rey?
Una ves oídas las palabras de su madre, Roy se dio la vuelta y se dirigió a sus habitaciones. Tenía que prepararse para tomar como esposa a los desperdicios del rey.
Al menos ahora sabia que lo estaban castigados, ya fuera por algo que hubiera hecho el mismo o su padre. ¡Que otra razón podría haber para que lo insultaran de esa manera?
