N.A: Hola A todos, muchas gracias por estar leyendo mi historia, la verdad es que debo informarle que en este capitulo existe un lemmon, por lo cual ruego a todos los menores de 15 años que se abstengan de leer el chap, o si lo hacen es bajo su propia responsabilidad y no de la adoptadora, sin mas, dejo que disfruten de la historia.

Capitulo 7.

El corazón de Roy se lleno de orgullo cuando llego al comedor. Su gente se había esforzado para impresionar a su nueva señora. La estancia olía a flore y hierbas frescas, habían limpiado los masas y todo el mundo parecía un poco mas limpio, como si se hubieran puestos sus mejores galas. Incluso Maes se había afeitado y parecía al fin el noble ingles que era y no el guerrero que quería aparentar ser.

Se dispusieron a esperar a Riza. Llegaba algo tarde, pero Roy decidió concederle unos minutos. Se estaba bebiendo su segunda copa de vino cuando ella entre, y Roy pensó que la espera había merecido la pena.

Riza había elegido para la ocasión un vestido de color rosa y, tras haber descansado un día y una noche, caminaba con paso firme y subió los escalones hasta quedarse frente a el. Su belleza casi hizo que Roy saltara por encima de l mesa para darle la bienvenida en ves de rodearla. Y Maes debió de adivinar sus impulsos, porque se aclaró la garganta ruidosamente y Roy comprendió el mensaje.

Control.

Dignidad.

¡Demonios!

Roy camino rápidamente hacia ella y contuvo la respiración mientras Riza le acalla una reverencia, como haría una mujer sumisa a su marido. El le tomo la mano y la ayudo a incorporarse, sorprendido por su comportamiento. Había esperado una actitud desagradable., pero en lugar de ello quien se presentaba ante el y ante su pueblo era una mujer perfecta.

Se llevo la mano de Riza a los labios y le beso el interior de la muñeca, mirándola a los ojos para ver su reacción. Riza se sorprendió, pero fue un gesto tan leve que solo Roy se percato de ello. Mientras ella se ponía a su lado, Roy entrelazó los dedos con los de ella y se volvió hacia su pueblo.

-Os agradezco vuestros esfuerzos por hacer que esta cena sea una ocasión especial. Ahora, os pido que deis la bienvenida a mi…mujer, lady, Riza Hawkeye.

La mirada de Riza se encontró con la suya y Roy vio el asombro en ella. Entonces se dio cuenta d que había hablado en ingles y de que probablemente ella no habría entendido nada, aparte de su nombre.

-Mi señora, les he dado las gracias por hacer que vuestra primera cena aquí sea una ocasión especial. Han trabajado mucho para daros la bienvenida- dijo en normando. Después continúo en ingles para dirigirse a su pueblo-: Mi señora no habla nuestro idioma, al menos no de momento, así que os pido vuestra ayuda para hacer que se sienta bienvenida.

Roy sintió que se le cerraba la garganta cuando comenzaron los aplausos en el fondo del comedor y después se fueron expandiendo por toda la estancia. Alguien grito el nombre de Riza y otra persona exclamó "¡viva!". Roy sonrió al mirar a su mujer.

Riza inclino la cabeza en un signo de gratitud y después le devolvió la sonrisa. Al conducirla a su asiento, Roy se sorprendió de nuevo cuando Riza se detuvo frente a lady Trisha y le hizo otra reverencia. El gesto de respeto no paso desapercibido y la multitud la vitoreó de nuevo. Riza dudo un momento al ver a Maes, y luego continúo hasta las sillas dispuestas en el centro.

Una ves sentados, y ante una señal de Roy, los sirvientes les llevaron un cuenco para lavarse las manos. Después rodearon la mesa para dejar sobre ella fuentes llenas de pescados, aves, ternera y cordero, así como rebanadas aun calientes de pan blanco y recipientes con manequilla recién batida. Las viandas se completaban con coles y guisantes hervidos con granos de mostaza y pimienta y nabos cocidos. Roy asintió con la cabeza y todos comenzaron a servirse. Roy había ordenado que para esa ocasión todo estuviera perfecto.

Roy paso la comida ofreciéndole a Riza selecciones de los platos; ella las aceptaba sonriendo con una gracia que Roy no le había visto antes. Las conversaciones los envolvieron y Roy tradujo para ella. Poco tiempo después retiraron los platos principales y el cocinero les sirvió una tarta templada de manzanas y peras especiadas con clavo y canela, la favorita de Roy.

Todo esta saliendo mucho mejor de lo que esperaba. Su esposa era una mujer variable. ¿Tal ves habría aceptado ya su destino y su matrimonio podría funcionar? Pensó en el aroma del jabón que ella usaba y en la suavidad de su mano cuando se había posado sobre la suya. Tenía su glorioso cabello recogido en dos grandes trenzas y Roy sentía un deseo casi irrefrenable de acariciarlo. Cuando Riza se inclino un poco hacia el para compartir un comentario, Roy estuvo tentado de tomar sus labios en un beso.

Pero una mirada ala expresión preocupada de su madre le hizo recordar lo que había querido olvidar: Que Riza podría estar embarazada y que el debía saberlo antes de llevarla a la cama. De otra manera, Roy criaría al bastardo del rey como a su propio heredero sin saberlo.

Pero cuando volvió a sentir el aroma de Riza y escucho de nuevo su vos, ya no estuvo tan seguro de que lo que pensaba su madre fuera lo correcto. Riza era su mujer y cualquier hijo que ella tuviera seria legalmente su heredero.

Riza lo miro a los ojos y el le aparto suavemente del rostro un mechón de pelo. Ella se inclino un poco mas hacia Roy, convirtiendo ese roce casual en una caricia. El sintió que el calor lo invadía ante la aceptación que Riza mostraba. Supo que la poseería aquella noche, sin esperar una respuesta a la pregunta que su madre le había hecho.

Suponía que su mujer no era ninguna virgen inocente. Conocería los signos del amor físico y parecía aceptar sus atenciones. No, no esperaría. La poseería esa noche.

Como si le hubiera leído los pensamientos, Riza se acerco un poco mas y le dijo.

-¿Me dais vuestro permiso para retirarme a mis habitaciones, mi señor?

El deseo de besarla se intensifico hasta el punto que Roy pensó que se moriría si no saboreaba su boca. Riza sonrió y espero su respuesta.

Roy se aclaró la garganta y asintió.

-Por supuesto. Madre, ¿podéis acompañar a Riza?

Aunque la expresión de Trisha se endureció, asintió y se levanto. Riza se puso de pie y le hizo una reverencia a su esposo. El volvió a besarle la mano y la vio abandonar la mesa y dirigirse a las escaleras que llagaban a sus habitaciones. Trisha le dirigió una mirada antes de seguir a Riza.

Roy sabia que su made estaba preocupada, pero nada podía cambiar el hecho de que Riza era su esposa. Tenia que dar aquel paso para establecer la relación.

-El carácter de tu mujer a mejorado con el descano y la comida, ¿no es así?- dijo Maes, interrumpiendo sus pensamientos.

-Eso parece.

Maes lo agarro del brazo y lo hizo sentarse nuevamente.

-No debes parecer demasiado ansioso, o perderás tu ventaja, Roy.

-¿Qué ventaja?

-Aquí tú eres el amo. Aunque estas lleno de lujuria, debe parecer que controlas tus acciones.

-Ella es mi esposa y estoy en mi derecho de poseerla- respondió.

-Que no te engañe como se ha comportado ante ti y ante tu pueblo. Es mucho más que una mujer sumisa.

-¿Y que es?

-Todavía no lo se, pero ten cuidado con ella.

-¿Me estas diciendo que crees que es un peligro para mi o para Silloth?- era algo absurdo, pero había aprendido a confiar en las opiniones de Maes-. ¿Que sospechas?

Maes inspiro profundamente y dejo escapar el aire, echando una mirada a los que aun estaban sentados en la mesa. Después sacudió la cabeza y hablo con calma.

-Vete. Metete en su cama. Ahora no estas pensando con la cabeza y mis palabras no significaran nada para ti hasta que hayas satisfecho tu deseo con ella- Roy comenzó a protestar pero su amigo lo interrumpió-. Perdóname, Roy. Vete. Y goza de tu cama matrimonial- antes de que pudiera contestar, Maes tomo la jarra de vino, se la tendió y salio de la estancia.

Su cuerpo le hizo recordar ala mujer que estaba esperándolo y, sin decir nada mas, tomo la jarra de vino y se dirigió a sus aposentos.

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A Riza le quemaba la piel donde Roy la había tocado. Se estremeció al recordar sus labios sobre su mano y su muñeca y como le había rosado el rostro.

Afortunadamente la cena había terminado y, si podía soportar la hora siguiente, estaría libre de el y sus atenciones durante varios días. Esa era la única razón por la que había jugado así con el; de esa forma tendría algo de libertad para pensar en su manera de volver a Jean.

Subió las escaleras en silencio, acompañada de Shieska y la madre de Roy. Pronto llego al tercer piso y entro en su habitación. Le hecho una mirada a la puerta que comunicaba las estancias de Roy con las suyas y se sentó frente a su tocador. Shieska vertió agua caliente en un cuenco y se lo tendió para que pudiera lavarse.

La tensión creció en la estancia mientras la madre de Roy la observaba desde la puerta. Finalmente, Trisha hizo salir a Shieska y cerro la puerta tras ella.

-Mi hijo es un buen hombre, Riza.

-Por supuesto, mi señora. Lo es.- se giro para mirar a la mujer.

-Si le dais una oportunidad, podría haceros muy feliz.

Riza se obligo a sonreír y asintió con la cabeza.

-Por supuesto- repitió.

-Pero si lo engañáis, os arriesgareis a perderlo todo. Ha sido amable con vos y se ha esforzado en daros la bienvenida a pesar de vuestro pasado. No confundáis su amabilidad con debilidad, porque lo estaréis subestimando.

-¿He hecho algo que os ofenda, mi señora? Os pido disculpas por mi comportamiento durante el viaje. Fue muy duro y largo y estaba agotada- bajo la cabeza y espero la respuesta de la madre de Roy.

-No estoy ofendida, querida. Simplemente os aconsejo, como mujer que conoce las dificultades de ser una extraña en un nuevo lugar.

Afortunadamente, una llamada en la puerta las interrumpió. Riza se levanto y abrió, ignorando la dura mirada que la siguió.

-Mi señora, mi señor Roy viene hacia aquí- le informo un sirviente.

Riza lo despidió con un gesto de la mano y se enfrento a Trisha.

-Si me disculpáis, debo prepararme para la llegada de mi señor.

Trisha se acerco a ella y le dijo en vos baja:

-Se que no sois una mujer estupida. Seguid mi consejo.

Riza puso la mirada de inocencia que había perfeccionado a lo largo de los años y la madre de Roy se marcho al escuchar que su hijo se acercaba.

Shieska cerró la puerta tras la salida de Trisha y Riza oyó que Roy pasaba por delante de su puerta y que hablaba con su sirviente. Se quedo de pie frente al fuego y dejo que Shieska comenzara a desvestirla, quitándole la túnica y el vestido. Cuando la muchacha fue a quitarle la camisa interior, Riza la detuvo y la hizo salir del cuarto.

Jamás había estado desnuda frente a un hombre y ahora dudaba en hacerlo. Se paso las manos por los pechos y se pregunto que pensaría Roy de ella ¿se daría cuenta del error que cometía al juzgarla? En aquellos momentos echaba de menos tener alguien en quien confiar y a quien preguntarle.

El crepitar de la leña en la chimenea la saco de sus pensamientos y se ido cuenta de que no estaba sola. Girándose vio a Roy, en el quicio de la puerta. Podía oír su respiración agitada y casi podría jurar que sentía su calor. Noto como se el ruborizaban las mejillas pero decidió que no era el momento de arrepentirse. Satisfaría su deseo y se libraría de el cuanto antes.

La fina camisa de Riza era casi transparente y permitía que la luz que arrojaba el fuego la atravesara. Levanto los brazos, soltó los lazos de las trenzas y, sacudiendo la cabeza, permitió que su cabello cayera suelto a su espalda.

Roy dio varios pasos hacia ella, se quito la amplia túnica que llevaba y quedo desnudo frente a ella. Riza no pudo evitar admirar su cuerpo. Roy se acerco unos pasos más y la tomo en sus brazos con tanta fuerza que Riza casi no pudo respirar. Entonces el hundió las manos en su cabello y las enredo en el una y otra ves, hasta que Riza no pudo moverse.

Le tomo los labios con su boca caliente y húmeda. La lengua de Roy, que sabia a vino y a lujuria, se enredo con la suya. Aunque Riza estaba atrapada en su abraso, no estaba completamente inmóvil, y en un acto reflejo se apoyo en el, dejando que Roy sintiera su cuerpo.

Entonces de repente, el la soltó y se aparto de ella unos pasos. Sorprendida y completamente ruborizada por su comportamiento, Riza lo observo mientras el pasaba la mirada por todo su cuerpo, deteniéndose en su vientre y en sus pechos. Roy tenia la respiración agitada y Riza se dio cuenta de que la suya también lo estaba. Incapaz de evitarlo, Riza sintió que su cuerpo se tensaba bajo la mirada de sus esposo y que su feminidad de humedecía.

Después de retroceder varios pasos, Roy hablo.

-Os pido perdón, mi señora. He permitido que mi ardor empañara mi buen juicio.

Ella no sabia que decir. Su cuerpo se estaba estremeciendo con unas sensaciones que nunca había creído posibles. Su plan de mantenerse indiferente estaba comenzando a fallar.

-Me temo que haya algo que debo preguntaros antes de…- no pudo pronunciar las palabras, pero ella sabia lo que quería decir, el debía haber oído lo que se decía de ella- ¿Estáis embarazada?

Era lo último que se habría esperado que le preguntara. Habría comprendido que Roy mostrara curiosidad por su pasado con el rey, incluso que le preguntara por sus supuestas experiencias sexuales, ¿pero aquello?

-¿Embarazada, mi señor?

-Es una pregunta sencilla. ¿Lleváis en vuestro interior al hijo del rey?

-¿Por qué me preguntáis tal cosa? ¿Y en este preciso momento?- se sentó frente al tocador y empezó a cepillarse el cabello. No entendía porque se sentía tan humillada, no debía importarle lo que Roy pensara de ella.

-Os lo pregunto por la rapidez con la que se ha celebrado nuestro matrimonio, por vuestro pasado en su cama y por su habilidad de engendrar hijos en otras mujeres.

Lo dijo de tal manera que Riza se sintió sucia. Sintió que la sangre le hervía en las venas y que comenzaba a enfurecerse. Quería vengarse de Roy, herirlo como el lo estaba haciendo con ella.

-¿Y me creeríais si os respondiera que no? Creo que tenéis miedo de que os compare con el y descubra de que sois menos hombre de lo que es Jean. Creo que…

En un instante Roy se abalanzó sobre ella y Riza supo que había dicho demasiado. El le desgarro la camisa y la arrojo al suelo. La tomo en sus brazos, la acaricio por todas parte y se hundió en su boca, con mas fiereza que antes. Antes de que Riza se diera cuenta de lo que pretendía, Roy la llevo a la cama y los dos cayeron sobre el colchón sin que sus bocas se separaran. Riza estaba debajo de el, completamente cubierta por su cuerpo.

-Ahora sois mía, ante Dios y ante el rey, y no te compartiré con nadie- le susurró al oído-. Yo seré el único hombre en el que penséis cuando estéis en la cama.

Le separo las piernas con una rodilla y Riza rogó mentalmente para que todo acabara pronto. Roy sentía demasiado deseo y demasiada rabia como para detenerse. Riza por primera ves estaba comprobando lo que tantas veces le habían dicho, que los hombres odiaban que los comparan con otros, especialmente en la cama.

No hizo nada para animarlo, pero tampoco se resistió a el. Roy le puso las manos bajo el cuerpo y le elevo las caderas. Pero en ves de hundirse simplemente en ella, como Riza creyó que haría, se detuvo y la miro. La miro realmente y, en un instante, cambio. Aun seguía deseándola, pero dejo caer sus caderas y se recostó contra ella, de manera que sus caderas y sus pechos entraron en contacto.

Riza noto el calor del torso de Roy en los pechos y la dureza de sus muslos sobre ella. Roy le tomo las manos, entrelazó sus dedos como había hecho durante la cena y le levanto las manaos por encima de la cabeza. Su beso fue abrasador, pero tan suave que la asusto. Riza podía enfrentarse con la lujuria y con que la tomara a la fuerza, pero esa suavidad casi la deshizo.

Roy la beso por toda la cara y en el cuello. El cuerpo de Riza reacciono y se arqueo contra el mientas Roy dirigía sus labios hacia sus pechos. Riza no pudo controlar el gemido que se escapo de sus garganta cuando Roy le tomo un pezón entre los labios, en su boca caliente, acariciándolo con la lengua hasta que se endureció completamente.

Roy fue deslizando los labios hacia abajo y finalmente le soltó las manos. Riza las llevo a sus hombros, pero en vez de apartarlo lo acerco mas hacia si.

Torturándola, Roy le beso el vientre y los muslos. Riza se dio cuenta demasiado tarde de sus intenciones y le agarro la cabeza justo cuando el alcanzaba su objetivo.

Y entonces ella se encontró perdida.

Roy no se detuvo hasta que ella empezó a gemir de placer y aumento su calor interior. En ese momento se puso sobre ella y se deslizó dentro. Sin demasiada presión y sin prisa. Con un empuje que la lleno completamente. Ella ahogo un grito y noto como se le llenaban los ojos de lágrimas, pero luego lo sintió moviéndose en su interior y le pareció algo completamente diferente a todo lo que había vivido hasta entonces. Entonces algo pareció estallar dentro de ella, y comprendió que ya estaba perdida.

Confundida e impotente por como su cuerpo respondía ante el, abrió los ojos y lo vio sobre ella. Noto que se le tensaba el rostro y los músculos y supuso que todo terminaría también para el. Y lo hizo, dejando escapar un gemido.

Durante varios minutos Roy se quedo sobre ella sin moverse, y después salio de su interior. La miro silenciosamente durante un momento. Riza se obligó a no acariciarlo. Tenia que recuperar el control. Roy no podía pensar que había ganado y que podía tomarla siempre que quisiera. Además el la había humillado.

-¿Os habéis saciado para toda la noche o vais a tomarme de nuevo, como Jean siempre hacia?- pregunto Riza tratando de parecer convincente y de que el no notara su engaño.

Roy se aparto de ella y se fue sin decir una sola palabra, cerrando de golpe la puerta que comunicaba sus habitaciones. Pasaría algún tiempo antes de que volviera a cercarse a ella.

Con piernas temblorosas, Riza salio de la cama y se lavo con el agua, aun templada que quedaba en la jofaina.

Su camisa estaba rota e inútil, así que se metió en la cama desnuda y se tapo con las mantas hasta los hombros. Sentía el cuerpo extraño, como si fuera diferente a como solía ser. Mientras dejaba que el tiempo la invadiera pensó en como había funcionado su táctica.

Podía enfrentarse a la furia de Roy, pero era su amabilidad lo que temía. Esa amabilidad podía deshacerla. Tendría que protegerse contra ella o estaría perdida.

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Ya esta, espero que el capitulo no los haya aburrido porque quedo bastante largo, así que solo me queda agradecer a todos los que leen y especialmente a los que me dejan su opinión así que:

Xris: Como ves Riza esta bastante complicada, pero dentro de poco ira cambiando su opinión de el, nos leemos mañana, ciao.

Unubium: No te preocupes, se que los PC a veces son algo traicioneros, pero me alegra que sigas la historia y espero que te haya gustado el chap, así que recuerda que mañana hay actualización, ciao.

The Hawk eye: Me alegra que ahora puedas leer todos los días, y como ya ves Riza si saca quicio a Roy, solo esperemos que a el la paciencia no se le acabe rápido, nos leemos mañana.

Motoko Asakura: Me alegra que sigas la historia, y recuerda que mañana hay actualización, ciao.

Espiaplan: Como ves Riza no es tan sumisa como aparente, la verdad es que ella se esta vengando de Roy que no tiene culpa de nada, pero mas adelante… gracias por tu poyo, nos leemos mañana.