Capitulo 11:
El comedor estaba muy silencioso, a pesar de que había mucha gente en el. Estaba la gente del castillo que solía comer con Roy, los criados y sus mujeres y la familia de Roy. El único que faltaba era este último.
Aunque nada le habría gustado más que retirarse a sus habitaciones, Riza se sentó en la silla de Roy y dio la orden de empezar a servir la comida. Falman le había dicho que Roy no se presentaría aquella noche a la cena y, por tanto, como señora del castillo, le correspondía supervisar la cena.
No quería ser la señora de aquel lugar. En realidad, lo único que deseaba era marcharse de allí, pero después de la defensa publica que Roy había hecho de ella aquel día, no le quedaba otra opción mas que sentarse en la mesa y representarlo.
Los criados llevaron humeantes ollas de un guiso y lo sirvieron en grandes cuencos de madera que había dispuestos en la mesa. El estomago de Riza que nunca se acentuaba durante los días de la menstruación, se revelo ante la vista y el olor del guiso de pescado que le habían puesto al frente. Sin embargo, consiente de que la gente la observaba, hundió la cuchara en el menjunje y se la llevo a la boca. Al ver la señal, todos comenzaron cenar. Fue lo último que Riza comió, aparte de algunos trozos de pan.
Aquella noche el comedor no era el lugar alegre que solía ser. De ves en cuando Riza se dio cuanta de que le dirigían miradas furtivas. Intento iniciar una conversación con los que se sentaban cerca de ella, pero sin resultado, porque comenzaban a hablar entre ellos sin incluirla es sus charlas.
Ser ignorada era algo nuevo para ella. Mientras recibía su educación, había sido la esperanza de su padre para conseguir una alianza con la familia real. Aunque el hijo de su padre tomaría el control de sus tierras, títulos y riquezas, ella mantenía a su familia en el centro de la vida social de la corte de Jean. Ella era la señora del corazón del rey y todo el que quería acceder a el recurría antes a ella. Pero en aquel castillo era una intrusa sin poder ni influencia.
Cuando le pareció que todos se habían saciado, le hizo una seña a Falman para que se acercara.
-¿Crees que lord Roy vendrá esta noche?- le pregunto.
Falman se ruborizó y busco con la mirada a alguien en la mesa. Sin necesidad de mirar, Riza supo a quien le estaba pidiendo consejo.
-No, mi señora- respondió en ingles-. Mi señor dejo claro que no aparecería en toda la cena.
-¿Y donde ha ido?- pregunto ella.
Falman comenzó a tartamudear e intento empezar una frase tres veces antes de decir:
-No sabría decírselo, mi señora.
Riza escucho la verdadera respuesta que escondían sus palabras: "Todos sabemos donde esta, pero no os lo revelaremos".
-Muy bien. Si todo el mundo a terminado, me retirare- se levanto, y todos los demás lo imitaron.
Le hizo una señal a Shieska con la cabeza y se dirigió a las escaleras que conducían a sus habitaciones. Se detuvo frente a al puerta de Roy, pero no escucho nada que delatara su presencia. Entro en su habitación y recordó que Hughes tampoco había acudido a al cena. Sospechaba que estarían los dos juntos. La puerta se abrió y Riza espero que Shieska la ayudara a desvestirse, pero en lugar de eso hablo Trisha.
-No habéis comido.
Riza estaba muy cansada por todos los acontecimientos del día y por la menstruación y no deseaba tener un enfrentamiento con la madre de Roy.
-Os agradezco vuestra preocupación, pero es injustificada. He tenido suficiente- comenzó a recolectar los cepillos y los peines sobre el tocador.
-No habéis comido nada por la mañana ni durante el día. Le he dicho a Shieska que le pida al cocinero un caldo que os sentara mejor al estomago que la cena de esta noche.
Riza estaba sorprendida. Aquella mujer sabía lo que le ocurría y se había preocupado de su bienestar. Su propia madre había muerto al darla a luz, y las únicas atenciones de carácter personal que había recibido en la casa de su padre habían sido las estrictamente necesarias para prepararla para su futura posición real. Se giro para mirar a Trisha, pero no se le ocurrió que decirle.
Las envolvió un incomodo silencio hasta que escucharon los pasos y la vos de Shieska. Iba hablando con alguien mas mientras caminaba y, al asomarse al pasillo, Riza vio que ese alguien era el sirviente de Roy. Cuando el hombre se dio cuanta de que los estaba mirando, se hizo a un lado y le permitió a Shieska que entrara en la estancia.
Shieska hizo una reverencia a las dos mujeres y dejo la bandeja en la mesa. Trisha hizo que la doncella saliera y dijo:
-Comed antes de que se enfríe, Riza.
El estomago le protesto antes de que pudiera rechazar la comida y, ya que estaba hambrienta, se sentó y comenzó a tomar el caldo humeante. En el había trozos de zanahorias y de cebada, pero no era tan espeso como el guiso de pescado de la cena. La madre de Roy camino hasta la ventana y se quedo allí en silencio. Riza puso pequeños trozos de pan en el caldo, que pronto le lleno y asentó el estomago, y se lo termino rápidamente. Bebió una pequeña cantidad de agua y miro a Trisha, que en ese momento le daba la espalda.
-Tengo que hablar con vos de lo que ha ocurrido hoy.
-Lady Trisha, estoy cansada, no me siento bien y me gustaría retirarme. En realidad no me gustaría hablar de ello, pero si creéis que debemos hacerlo, ¿no podría ser por la mañana?
Riza camino hasta su cama y se sentó. Lo único que deseaba era meterse bajo las mantas y las pieles y permanecer allí días enteros. Se quito el velo que le cubría el cabello y espero la respuesta de la madre de Roy.
-El hecho de que esos hombres os insultaran fue culpa mía- dijo Trisha, sorprendiéndola. Sus miradas se encontraron y Riza vio la culpa reflejada en los ojos de la madre de Roy-. Cuando mi hijo anuncio que se casaría con vos, yo hable poco sabiamente y en presencia de otros. Si hubiera hablado con Roy en privado, nadie conocería vuestro pasado.
Riza, atónita, sintió que las lágrimas se le agolpaban en los ojos y le hacían un nudo en la garganta. Nunca nadie se había disculpado por hablar a sus espaldas. Había oído toda clase de insultos, pero jamás habían admitido haberlos usado contra ella. T ahora aquella orgullosa mujer lo estaba haciendo. ¿Que podía decir?
-He hablado con Roy sobre ello y les he dejado claro a las mujeres que me sirven que estaba equivocada-continuo Trisha-. Si creéis que hay algo mas que pueda hacer para evitar mas daño, decídmelo.
-¿Qué ha dicho lord Roy?
-ha admitido mi debilidad por los rumores y me ha pedido que me disculpe ante vos- Trisha se acerco un poco mas- Estaba preocupado porque os culparais por lo que le hizo a aquellos hombres.
Confundida, Riza sacudió la cabeza.
-Pero Roy es el señor de todo esto y nadie puedo cuestionarlo. Puede castigar como mejor le parezca, no importa la persona o los motivos. Es… un hombre peculiar.
-Cierto. Es prudente y reflexivo y cuesta mucho hacerlo enfadar, pero eso no le impide hacer lo que considera necesario.
-¿Dónde esta ahora?
Trisha dudo antes de respondes. ¿Que ocultaban todos?
-Supongo que estará en el tejado del castillo. Le gusta ver la puesta de sol desde allí.
De repente Riza ya no sintió el cansancio, se levanto y pasó junto a Trisha. Necesitaba encontrar a Roy y hablar con el, saber si lo que había hecho por su culpa lo había…herido. Subió las escaleras que llevaban al tejado, aunque no sabia que decir ni que quería escuchar de el. Al llegar arriba del todo empujo la pesada puerta y salio al exterior. Un guarda se acerco a ella y le pregunto por que estaba allí, mientras el viento le revolvía el cabello y el vestido.
-Busco a lord Roy.
El hombre señalo con la cabeza en dirección al muro oeste y Riza lo vio allí. Estaba de pie observando la rápida puesta de sol, con el cabello y la capa arremolinados por el viento. Ella se acerco hasta quedarse a su lado.
La oscuridad era cada ves mayor y la tarde se estaba volviendo fría. Riza tembló al darse cuenta de que había olvidado llevar algo de abrigo.
-Acercaos mas y compartid mi capa- dijo Roy, abriendo la capa para ella-. ¿Qué os trae aquí?
Riza se sintió envuelta por su calidez. Roy la situó delante de el, también frente a al puesta de sol, y la rodeo con sus brazos y la capa, apoyando después la barbilla en su cabeza.
-¿Por qué habéis azotado a esos hombres hoy? No había razón para…
-¿Defender vuestro honor? Sois mi esposa y debo hacerlo.
Riza se giro para mirarlo y el aflojo un poco el abraso, pero sin soltarla completamente.
-Pero vos sabéis la verdad. Sabéis que hablaron de lo que se dice de mi y que yo no quiero ser vuestra esposa.
Roy frunció el ceño y Riza se pregunto que estaría pensando. Le había dicho con total sinceridad que no quería estar allí ni permanecer casada con el, ya que consideraba que su matrimonio era una farsa temporal. Pero los cimientos de sus argumentos habían empezado a derrumbarse tras su intimidad física. Aun así, Riza estaba convencida de que Jean encontraría alguna forma de terminar con aquel matrimonio. Y se había sentido aliviada al tener la menstruación y saber que aquella intimidad no había tenido ningún resultado que pudiera dificultar aun más la anularon.
-¿Tan ogro soy que no podéis ser nada feliz siendo mi esposa?- lo dijo con un tono divertido, pero en sus ojos se reflejaba la seriedad.
-Amo a Jean.
-Eso ya lo habéis dicho. Muchas veces.
-¿No me creéis? ¿Pensáis que Jean abandonará todo lo que hemos compartido?- pregunto. Una parte de ella deseaba que Roy le diera la respuesta que necesitaba oír.
- Creo que el primer amor siempre esta lleno de deseos y esperanzas que normalmente se evaporan al enfrentarse con a realidad. Y creo que vuestra oposición a nuestro matrimonio se basa en sentimientos adornados por vuestra creencia del amor que sentís por Jean. Y sugiero que esos sentimientos no son completamente fiables cuando tienen que ver con el rey.
Incapaz de enfrentarse a esa posibilidad, cambio de tema.
-Vuestra madre se ha disculpado conmigo.
-Ah. ¿Es eso lo que os ha impulsado a buscarme? ¿Tal ves mi madre lo ha empeorado todo con su buena disposición a mejorarlo?
Roy se quito la capa y la puso sobre los hombros de Riza. Ahora ella podía verlo cara a cara.
-No, mi señor. Sus palabras parecían sinceras.
-Y lo eran. Pero os pido que no la avergoncéis hablando mas de sto. Es una mujer orgullosa que ha reconocido sus errores. Si encontrarais en vuestro corazón la fuerza suficiente para abandonar este asunto, os pediría que lo hicierais.
La sinceridad de su petición la sobresalto. Apretó un poco más la capa contra su cuerpo y asintió con la cabeza.
-Quería contaros las razones que he tenido para intervenir hoy.
-Mi señora, no nesecito conocer vuestras razones. Vuestras acciones me dieron la oportunidad de mostrar clemencia. No es preciso saber nada más.
-¿Y mostrar clemencia es importante para vos, mi señor?
Riza quería saber por que Roy había hecho lo que ningún hombre haría. Su propio padre nunca había tenido piedad al imponer la disciplina. Una vez, ella fue testigo de cómo casi mato a un sirviente a golpes por arruinarle su túnica favorita.
El se rió ásperamente y sonrió.
-¿Acaso no es un deber cristiano mostrar clemencia con aquellos a los que se ha de cuidar? Los monjes de la abadía tuvieron mucho que ver en mi educación porque así lo quiso mi madre. Durante un tiempo, antes de que mis hermanos murieran, pensaron que me uniría a ellos, esa era mi intención. Su influencia fue muy distinta a la de mis otros mentores.
-¿Tenéis hermanos?- ella había crecido separada de su hermano y de su hermanastra.
-Y una hermana. Creo que fue su perdida lo que causo que mi madre se comporte como lo hace, ella solía ser muy dulce. Sus muertes la cambiaron- dijo suavemente.
Riza sintió una alarma en su interior. No quería saber aquello. No iba a estar en aquel lugar mucho más tiempo y no deseaba conocer mas cosas personales de aquel hombre. Se quito la capa y se la tendió
-Mi señor, voy a retirarme a mis habitaciones. Ha sido un día largo y cansado.
Sintió la urgencia y la nesecidad de escribir a Jean y empezó a elegir mentalmente las palabras que usaría. Solo había dado unos pasos cuando el la llamo.
-Antes de que os valláis, quería pediros algo.
Ella se giro para mirarlo.
-¿Mi señor?
-En realidad, tengo que haceros dos peticiones- se acerco a ella-. El hermano Marcoh no fue preparado en la abadía y por eso su conocimiento de latín no es tan amplio como podría ser.
-Entonces, ¿Por qué no lo remplazáis?- pregunto ella.
-Sus habilidades curativas son muy útiles para mi gente y no quiero deshacerme de el. Se que sabéis leer y escribir latín, y me gustaría que trabajarais con el, ayudándole a traducir los manuscritos al ingles.
-Seguramente vuestro ayudante podrá hacer esa tarea, mi señor.
-Mi señora- Roy le tomo una mano entre las suyas-, el hermano Marcoh se esta haciendo viejo y el abad Grumman no puede enviarnos ahora un sustituto. Necesito a alguien que ayude a Marcoh, temporalmente, a leer los manuscritos que llegan desde la abadía. Seguramente alguien bien educada como vos podría hacerlo sin esfuerzo.
Negarse podría hacerla parecer mezquina y, para su sorpresa, descubrió que no quería que el lo creyera.
-Estaré encantada de intentarlo, mi señor. Mientras el no tenga problemas en trabajar con una mujer y no me censure.
Muchos religiosos relacionados con la corte de Jean la hacían sentirse incomoda. Uno de los prelados de Jean tenia la costumbre de hablarle duramente cuando el rey no estaba presente y censurarla. La insultaba en vos baja solo para que ella pudiera oírlo, pero lo hacia con tal énfasis que la hacia estremecerse.
-No- contesto Roy, sacudiendo la cabeza-. Es un alma gentil que apreciara la ayuda que reciba.
La amabilidad en su vos la asusto de nuevo y sintió la nesecidad de huir. Asintió con la cabeza y se di la vuelta para marcharse.
-Lo buscare mañana por la mañana, mi señor- dijo mientras se alejaba d el.
-Aun queda la segunda petición, Riza.
-¿Mi señor?- se giro para mirarlo y espero.
-Tendréis que hablarle a mi gente en su lengua. Mientras estéis aquí, por supuesto.
Riza no le hizo ningún asentimiento con la cabeza ni de palabra; simplemente se dio la vuelta y camino hacia la puerta.
-¿Mi señora?- volvió a llamarla.
-¿Otra petición, mi señor?- cruzo los brazos sobre el pecho, impaciente-. Hablasteis solo de dos.
-Me gustaría que me llamarais solo por mi nombre cuando estamos solos- se había acercado a ella, tanto que Riza tenia que inclinar un poco la cabeza hacia atrás para mirarlo a los ojos. Sus labios estaban lo suficientemente cerca como para besarlos, pero Roy no lo hizo.
Su vos profunda se derramo sobre ella y sintió un calor en su interior. Realmente Roy era extremadamente atractivo. La respuesta de su cuerpo la alarmo; no quería sentirse atraída hacia aquel hombre. Quería irse de allí y no volverlo a ver.
Asintió con la cabeza y se alejo caminando hacia atrás. Cuando hubo suficiente distancia entre ellos, se dio la vuelta y camino hacia la puerta.
--------------------------------------------------------o-----------------------------------------------------
Ya esta, espero que les haya gustado el chap, como siempre les recuerdo que mañana habrá actualización y que agradezco a todos los que siguen la historia y por supuesto a los que me dejan su opinión, así que:
The Hawk eye: Me alegra que te hay gustado el chap y te aseguro que se ira complicando mas, adema Roy buscara las formas de mantener a Riza ocupada, gracias por tu apoyo, nos leemos mañana.
Xris: Es verdad que Riza siente una gran culpa, pero de apoco ira aprendiendo a ser ella misma, ya que mas adelante se ira viendo como la educaron, y que es lo que quería su padre, mañana siguiente chap, nos leemos.
Unubium: Es una lastima que Riza la este pasando tan mal pero hay muchas cosas que debe aprender, pero de todas formas Roy tratara de hacerla sentir bien en su hogar, nos leemos luego, ciao.
Nairelena: Si, Riza comenzara asentir culpa, pero no todo es como lo parece aun falta mucho por descubrir, nos leemos mañana, ciao
Sherrise Adjani: Estas perdonada, no te preocupes, mientras sigas leyendo la historia te lo perdono todo, me alegra que te siga gustando aunque luego se complicara un poco mas, por el momento solo están en la etapa de reconocimiento, luego vienen los problemas, nos leemos mañana, ciao.
Rinsita-chan: Como podrás ver Riza esta empezando a confundirse y mas adelante se ira conformando sobre su situación, ya veras, gracias por seguir apoyándome y con respecto a la fuerza de la sangre el chap ya esta hecho pero lo subiré el viernes temprano así que cuanto contigo, ciao.
Walku-chan: Me alegra que te haya gustado el chap y, es verdad, a Psiren siempre le toca ser amante pero espero que en esta historia no quede tan mal como en otras, ya verán, recuerda que mañana hay actualización así que nos leemos, ciao.
Al Shinomori: En primer lugar ¡MIL FELICITACIONES POR TU NUEVO TRABAJO!, de verdad amiga, me alegra mucho y espero que te valla fantástico, con ganas y realizado algo que a uno lo satisface el trabajo siempre resulta perfecto y te llena de satisfacciones, y no te preocupes, estoy segura de que en algún momento nos podremos encontrar para hablar, sabes que lo estaré esperando ansiosa.
Sobre la historia tienes razón, Riza si era virgen pero aun hay muchas cosas que aclarar, mas a delante, veras como todo encaja, un beso para ti y nuevamente mis felicitaciones y ls mejores deseos, tu amiga que te quiere mucho, vale black
