Capitulo 17:
El agua caliente la calmo y la limpio, pero después de vestirse Riza sintió una inquietud que no pudo explicar.
Hacia un día soleado y le apetecía caminar pero no quería encontrarse con la gente de Silloth.
La playa. Podría caminar por la playa. Hacia más viento y más frió que la última ves que había estado allí con Roy, así que se llevo la capa. Ya que la mayoría de la gente que trabajaba en la fortaleza estaba comiendo, salio sin encontrarse a ningún sirviente. El guardia dudo al verla acercarse, pero o la detuvo.
Riza camino junto a la muralla hasta alcanzar el camino que llevaba a la playa y lo bajo, decidida a pasear junto a la orilla, pero sin llegar a mojarse. Al llegar se giro y miro la fortaleza. La marea estaba alta, bloqueando el paso por la costa del norte, así que se dirigió hacia el sur.
Unos minutos después se encontró con los guardias que solían vigilar la zona. Cuando intento pasarlos sin hacer ningún comentario, silbaron y les hicieron señas a los guardias que estaban en las almenas.
El sistema de comunicación era fascinante. Cada tono de silbido significaba algo diferente, igual que los diferentes números de silbidos.
Riza los observo mientras mantenían esa conversación a larga distancia. Uno de los guardias le hizo señas para que continuara y otro comenzó a seguirla, aunque dejando algo de espacio. Riza estuvo a punto de rechazar su protección, pero se lo pensó mejor.
Disfrutando de la brisa marina, se quito el velo y la redecilla e la cabeza y dejo su cabello suelto, aun húmedo del baño, para que se secara al viento. Camino a paso vivo y pronto dejo a tras al guardia que se había quedado apostado en la playa.
Su vida estaba vacía. Sin destino, sin un camino que recorrer. Las palabras que su hermana le había escrito habían roto en mil pedazos todo lo que ella pensaba de su amor por Jean y del de el por ella. Ella, que se preciaba de ser inteligente, era una tonta por no darse cuenta de todo lo que pasaba.
Podía echarle la culpa a las maquinaciones de su padre, ya que la había empujado y formado en una sola dirección sin pausa y sin dudarlo. Pero ella lo haba querido, y a Jean también. Y todo lo que implicaba ser su prometida: las joyas, el poder, la importancia…
Cualquier duda que hubiera podido tener sobre si era una acción noble o no había desaparecido hacia tiempo, según iban aumentando sus recompensas. Más sirviente, más vestidos, más atenciones. Lo más triste era lo defraudada que se sentía de si misma.
Riza vio una gran roca y se dirigid hacia ella. La superficie estaba suave y calida, así que se sentó para disfrutar de la brisa. Cerro los ojos e intento descubrir cuando había cometido el primer error.
Recordó que, cuando tenia unos ocho años, su padre le hablo por primera ves de sus planes para convertirla en una reina. Hasta entonces, todos sus tutores habían alabado su talento para la escritura, la lectura y los idiomas, pero desde entonces nada resulto suficiente y nunca se esforzaba bastante ante sus ojos.
Permanecía aislada en una propiedad de su padre al sur de Anjou, y todos sus movimientos fueron analizados y criticados hasta que alcanzó la perfección que perseguía su padre.
Su querida niñera fue despedida por ser demasiado blanda con ella y Berthilde apareció un día para supervisar su educación. Al principio, cualquiera rechazo por su parte era castigado con golpes, con dejarla sin comer o cualquiera otro método que asegurara su sumisión. Pero pasado un tiempo, su naturaleza se amoldo a lo que su padre le pedía, y los sueños de su progenitor pasaron a ser también los suyos.
A su padre no se le escapaba ni el menor detalle y se había asegurado de que, a pesar de conservar su virginidad, supiera como complacer a un hombre en la cama. El conde Hawkeye no dejo ni un cabo sin atar en su estrategia de regalar al príncipe y al futuro rey la mujer perfecta para que ocupara el trono junto a el.
Riza se preparo durante ocho años. Su padre le dejo bien claro que el fracaso no era una posibilidad y, cuando finalmente la llevaron a la corte para presentarla a Jean, era una mujer educada, refinada, hermosa, implacable y decida a tomar el lugar que le debían, a ella y a su padre, por su inquebrantable lealtad al rey Havoc.
Entonces, ¿Dónde estaba su error? ¿Cómo podía una niña haber detenido a Ranuf Hawkeye en la consecución de sus deseos? ¿Cómo se le decía que no era lo que ella deseaba?
Riza se volvió a recoger el cabello en la redecilla y miro hacia la playa, donde aun estaba el guardia. Inclinándose, se tumbo en la roca e intento pensar en sus errores.
Su padre se encargo de que Jean viera todos sus talentos y, mientras varios nobles se disputaban su mano, Jean y el negociaban la posesión del príncipe sobre ella.
Y consiguió una prometida. Jean estuvo obsesionado con ella durante meses y meses y se la llevaba a cualquier sitio del continente donde tuviera que viajar. Era posesivo y se negaba a compartir su atención con cualquier otro.
Si tenia que ser honesta consigo misma, debería decir que aquella parte le había gustado, ya que sentía que en ese momento Jean era solo suyo, de nadie mas. Entonces sabia que tenia toda su atención y su amor.
¿O tal ves no? ¿Fue ese su error, creer que lo que Jean le daba era amor? ¿Pensar que no pertenecía a nadie que no fuere ella?
No, pensó mientras empezaba a dormirse. Su error había sido desear mas según le iban dando todo lo que anhelaba. La necesidad de sentir el cariño y la atención de Jean creció cada ves mas y mas y, con ella, lo celos. Se sintió abrumada por la creciente tensión de la corte, y fue en ese momento que traspaso la frontera.
No podía imaginar que Jean no haría lo necesario para remediar su error y que la niña fuera legitima. Ella pensaba que, el cumpliría con lo que le había prometido a cambio de su perdón.
Pero ahora lo había perdido todo: su posición, su poder y, lo que era peor, no había luchado por la bebe, todo por un hombre que la había traicionado. Había acatado las órdenes pensando que una vez casada podría interceder por ella, pero en ves de eso, Jean la había abandonado. A pesar de ser tan inteligente, era una estupida.
Aquel fue su último pensamiento antes de que la calidez del sol la sumiera en un profundo sopor.
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-¿Qué ha ido donde?- pregunto Roy. Maes le había dicho que Riza había salido de la fortaleza-. ¿A nadie se le ocurrió detenerla?
-La están siguiendo, Roy. Esta a salvo.
-Si esta en mis tierras, será mejor que este a salvo- camino hacia su caballo-. ¿Qué dirección ha tomado?
-Roy, ha estado a la vista de los guardias todo el tiempo. Cálmate.
-Maldita sea, Maes. He preguntado que dirección ha tomado.
-Se ha ido hacia el sur. Camino hacia la orilla y luego hacia el sur.
Roy monto en su caballo y salio disparado al galope. Riza no había abandonado la fortaleza ella sola desde que había llegado a Silloth. ¿Por qué lo hacia ahora? ¿Con que propósito y hacia donde iba?
Le pareció que tardaba una eternidad en cubrir la distancia que ella había caminado, pero pronto diviso a uno de sus soldados y, cuando lo paso, el hombre le señalo unas grandes rocas de la playa.
Riza no se movía. ¿Estaría enferma? Al llegar al lugar bajo de su caballo y se acerco a ella. Parecía dormida. Su respiración era suave y constante. La observo durante unos segundos y se dio cuenta de que era demasiado joven como para haber vivido tantas cosas, las buenas y las malas. Unas nubes cubrieron el sol y Riza tembló al sentir que la calidez del sol disminuía. Roy sabía que tenía que despertarla.
-Riza- le dijo mientras le tocaba el hombro-. ¿Estas bien?
Ella abrió los ojos y, después de parpadear, fijo en el su mirada.
-Estoy bien… Roy- dijo mientras el la ayudaba asentarse-. No penes estar tan cansada cuando me senté aquí.
El asintió y dejo caer la mano. Seguramente ella no querría que la tocara ahora. No después de lo que había hecho para humillarla.
-¿Hasta donde se extienden tus tierras?- pregunto ella mirando hacia el sur.
-A unos dos días caminando hacia el sur. Silloth y las tierras unidas a el son mi propiedad mas grande- Roy la miro, y vio que su expresión era indescifrable-. ¿Estas intentando salir de mis tierras?
-¿Y donde iría?- pregunto en vos baja.
Roy no estaba seguro de si ella quería una respuesta o no, pero decidió que aquel momento era bueno para comentar su decisión con ella.
-Podrías ir al convento donde vive tu hermana. Podrías ir a alguna de tus propiedades. Incluso podrías ir a la propiedad de mi madre, cuando ella se marche a vivir allí.
-Entonces- suspiro-, ¿me estas echando?
-¿No es eso lo que siempre me has estado pidiendo que hiciera?- ella asintió lentamente con la cabeza, pero su mirada estaba vacía-. Le diré al abad Grumman que haga una petición al obispo para la anulación del matrimonio. Hasta que nos la concedan, podrás elegir donde quieres vivir- Roy sentía que el corazón le pesaba mientras pronunciaba aquellas palabras que cambiarían sus vidas-. También buscare el apoyo del rey en este asunto.
-¿Lo harás?
-Estoy seguro de que, después de leer las cartas que le has estado escribiendo, terminar con nuestra unión y te llevara de nuevo a su… lado- las palabras le quemaban la garganta y sintió que se le encogía el estomago.
-¿Sabias lo de mis cartas?- el asintió y Riza le toco una mano- No merecías esto, Roy. Una esposa que no es una esposa. Un rey que no mantiene su palabra con un vasallo tan leal como tu- volvió a suspirar y aparto la mirada-. Iré donde quieras que valla. Al menos puedes tener un poco de felicidad con tu querida si me voy de la fortaleza. Puedo estar lista para irme por la mañana.
Roy no podía creer lo que acababa de oír.
-¿Querida?
-Aquella mujer, Psiren. ¿No es ella tu querida y el niño, tu hijo?
El la tomo por lo hombros, girándola para que lo mirara.
-Riza, independientemente de lo que Psiren haya sido para mí en el pasado, no ha compartido mi cama desde que tu y yo nos casamos. Solo es una amiga. Y el chico no es mi hijo. Psiren es viuda y se ocupa del cuidado de su sobrino- Riza frunció el ceño. ¿Acaso no lo creía?-. No voy esparciendo hijos en otras mujeres que no sean mi esposa. Yo no tengo bastardos, al contrario que… - se detuvo justo antes de reconocer que sabia de la existencia de la hija de Riza.
-¿Al contrario que Jean? Ha engendrado al menos a diez hijos en diez mujeres, además del que espera con la reina- lo miro-. Tal ves ya lo sabias. Creo que yo era la única en todo el reino que lo desconocía.
Roy pensó en el encuentro que habían tenido justo antes de la boda. Entonces ella creía ciegamente en Jean, y ahora sabía la verdad.
-¿Cómo te has enterado? ¿Te lo ha dicho mi madre?
-¡No!- exclamo-. No le eches a tu madre la culpa de esto. Lo he sabido gracias a al carta de mi hermana. Eso y muchas cosas más.
-¿Y sigues queriendo regresar con el rey sabiéndolo?
-El rey no me quiere, Roy. Se ha deshecho de mi- dijo con vos hueca, pero Roy pudo sentir su dolor- Mi corazón fue uno entre todos los que uso. Me utilizó y, cuando mi padre creía tener todo a su favor, le ofreció también a mi hermana.
-¿A tu hermana?- Roy sacudió la cabeza. Aquello no lo sabía.
-Si. Como ella no estaba tan bien formada como yo, no pudo tener el honor de ser la esposa del rey, así que mi padre decidió que seria su amante- Roy se sobresalto al oír sus palabras-. Pero luego se escapo y rogó al obispo que la admitiera en el convento. Así fue como termino allí.
-Riza… - empezó a decir, pero sin saber como continuar.
-¿Has oído hablar de la mujer a la que Jean llamaba su "adorable rosa inglesa"?- el asintió. Todo el mundo en Inglaterra había oído hablar de la aventura que el rey tenia con Rosamunde Clifford- Yo no lo sabia. A mi solía llamarme su "adorable lirio de Alencon"
Riza se aparto de el y camino unos pasos. Roy buco en su corazón algo que decir, algo que aliviara la terrible traición que Riza había sufrido. Pero no pudo encontrar nada que no sonara artificial o falso.
-Intentaste avisarme, pero no estaba preparada para escuchar. El día de nuestra boda ya era demasiado tarde, pero no podía creerte. Aun estaba viviendo los deseos de mi padre.
-¿No ha sido poco amable tu hermana en revelarte todas esa cosas cuando no puede hacerte ningún bien saberlas?
-Dominique no es una persona cruel. Roy. Pensó que me estaba dando buenas razones para disfrutar de nuestro matrimonio. Ella no sabía que yo no había elegido esto. Pensó que, de alguna manera, había conseguido escapar de los planes de nuestro padre y quería hacerme saber que he tomado la decisión acertada- las lagrimas comenzaron a correrle por las mejillas-. No sabía que tu tampoco me quieres.
-Riza, si que te quiero.
-Oh, si, de esa manera. Se que deseas llevarme a al cama.
-No.- Dijo, negando con la cabeza-. Bueno, si, de esa manera también. Pero te he querido como mi esposa desde que nos conocimos en esa pequeña estancia de Woodstock.
-Pero yo te insulte y te rechacé. ¿Por que ibas a considerarme tu esposa?- se enjugo las lagrimas de las mejillas.
-Porque nesecito mas una esposa que una compañera de cama. Nesecito una esposa que supervise mis tierras y a mi pueblo. Nesecito una esposa con la que pueda hablar de muchos temas y que pueda pensar y hablar por si misma.
-Ves mas en mi de lo que realmente hay, Roy- el le tomo una mano, se la llevo a los labios y le beso la palma-. No puedo prometerte que mi pasado valla a desaparecer, ni que pueda cumplir todas las expectativas que tengas en una esposa.
-Riza, puedes elegir- dijo, y ella se sorprendió al escucharlo- No te obligare a quedarte. Pero mi oferta de enviarte con tu hermana sigue en pie- desvió la mirada antes de decir el resto, ya que le resultaba doloroso admitir la verdad-. Se que no me amas como amas a Jean, pero seré un buen marido si te quedas.
Sabia que si ella accedía en ese momento a quedarse, seria por los terribles secretos que había compartido con el y por cierto sentido de obligación. Y Roy no quería eso. Riza empezó a contestarle, pero el le puso un dedo en los labios para detenerla.
-Si te quedas, será tu elección. Ya no puedo seguir teniendo una esposa que no es mi esposa. Si te quedas, tu vida no será como la que tenías en Alencon o en la corte. Supervisar Silloth y mis otras propiedades implica una gran cantidad de trabajo, e incluso mi mujer hará su parte. Mi madre va envejeciendo y no puede hacer las cosas como las hacia en su juventud. La señora de Silloth tendrá muchas responsabilidades. Tomate algún tiempo para decidirte. Ven a mi cundo lo hayas hecho.
Ella asintió. Roy subió a su caballo, le tendió una mano y lo ayudo a subir detrás de el. Riza se apretó contra su espalda, le paso las manos por la cintura y Roy espolones ligeramente el caballo para iniciar la marcha. Si a alguien en le pueblo le pareció extraño ver aparecer juntos a Roy y a Riza después de un día tan turbulento, nadie hizo ningún comentario. Y, al atravesar las puertas de la fortaleza, Roy rezó para ser la elección de Riza.
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Ya esta, fin del chap y recuerden que mañana es la ultima actualización de la semana. Como siempre agradezco a todos los que leen y por supuesto a los que me dejan su opinión, así que:
Xris: Espero que el chap te haya gustado y ya ves que las cosas se van aclarando, y al final lo que hizo Roy sirvió para que ella le contara parte de la verdad, como siempre gracias por tu apoyo y nos leemos mañana.
Al Shinomori: Como siempre amiga, muchas gracias. Por lo menos ya sabes mas o menos lo que decía la carta, por eso Riza reacciono así, no es para menos saber que la persona que amas te obligan a casarte con otro y luego el va y se casa con otra, pero bueno, también es verdad que Roy tiene que ser bastante tonto para no haberse dado cuenta de la verdad, pero creo que esta demasiado convencido de lo que el resto decía de Riza, como para creer que exista otra posibilidad, gracias por tu apoyo, suerte en el trabajo y un beso gigante.
Unubium: Es verdad, Roy se paso, pero te aseguro que dará mejores resultados de lo que el mismo esperaba, gracias a Dios que no nacimos en esa época. Nos leemos mañana, ciao.
The Hawk eye: Se que el chap resulto traumante para muchas, jamás se esperaron una reacción así por como se había mostrado Roy en toda la historia, pero ahora ves que no dio tan mal resultado porque por lo menos Riza le dijo lo que ocurría, espero que este chap te haya gustado mas que el de ayer, ciao.
Nairelena: Es verdad que Riza se lo gano a pulso, quizás fue un poco extremo pero ella fue la única culpable de hartar a Roy, pero ya ves que al final no todo resulto tan mal, gracias por el apoyo, ciao
Rinsita-chan: Como ves tu imaginación no estaba tan errada, Riza ya se entero por medio de la carta que Jean se había casado y de que tampoco se había portado muy bien con ella, así que era lógico que reaccionara tan mal, ahora solo queda esperar al chap de mañana, ciao.
Sherrice Adjani: Se que no odias a Riza, pero de verdad la situación se esta poniendo desesperante (tengo una tendencia a que me gusten las historia que desgastan los nervios, perdóname), pero ya veras que dentro de poco todo mejora, pero no se si será para mejor así que… nos leemos mañana.
Walku-chan: Gracias por tu apoyo diario, ni siquiera te imaginas como me suben el animo, como ves lo que hizo Roy trajo algo positivó por lo menos, Riza confió un poco en el, ahora solo queda esperar hasta mañana, ciao.
AnneNoir: No tienes nada que agradecer, por el contrario, muchas gracia a ti por darte el tiempo de leer esta adaptación y de dejarme tu opinión, me alegra mucho que te haya gustado, y no te preocupes, mañana es la siguiente actualización, ciao.
P.D.: Tu historia es excelente.
Kamy-chan: Gracias por todos los reviews, y espero que el reto de la historia te siga gustando, aunque se que en algunas partes no estarán tan seguras, gracias por el apoyo y nos leemos mañana.
