Capitulo 18:

-¿Cuándo vas a dejar de actuar como un tonto enamorado y a decirle lo que todos los demás en la fortaleza ya saben?

Se encontraban en los jardines de la fortaleza. Riza también estaba allí, trabajado con el hermano Marcoh, recogiendo hierbas. Roy tomo a su amigo de la túnica y lo arrostro lejos para que no pudieran oír sus voces.

-¡Maldito seas, Maes! ¿Es que no te importa mi intimidad?- tiro a Hugues al suelo.

Maes se levanto, se sacudió el polvo y se rió.

-Es tu esposa. Simplemente, llévatela a la cama.

-Tal y como tratas a las mujeres, no me extraña que aun no te hayas casado.

-Mi forma de tratar a las mujeres hace que muchas estén deseando meterse en mi cama. Cuando llegue el momento, me casare con una mujer sumisa y obediente, no con una obstinada como has hecho tú.

-No me sorprendería si te encontraras con tantos retos en tu matrimonio como yo- dijo Roy riéndose-. Y dime, ¿has venido solo a atorménteme o me traes otras noticias?

-Armstrong se ha ofrecido a guiar tu escolta a Abbeytown. Dice que todo esta listo para que partas mañana.

Roy aun no le había dicho a Riza que iba a acompañarlo a la abadía por la mañana. Aunque había insistido en que la elección de quedarse o marcharse seria suya, iba a hacer todo lo posible por conseguir que se quedara. Y aquella visita a al abadía formaba parte de su plan.

-Todavía no se lo has dicho, ¿verdad?

-¿El que?- pregunto Roy.

Maes lo golpeo en el hombro y se rió.

-Que va a ir mañana a la abadía contigo. Y que estas enamorado de ella.

-Se enterara del viaje antes de la cena. Y lo otro no es algo que tenga intención de revelarle.

-Roy, como he dicho antes, todos en Silloth saben lo que siente por ella, excepto ella. Tu mirada la sigue a todas partes. Nunca estas muy lejos de ella. Dile simplemente que es tuya, que se va a quedar y termina con este tormento.

Roy se rió. Si fuera tan fácil…

-No puedo competir con el amor que siente por Jean. El ha sido su primer amor, y a pesar de conocer su traición, aun lo ama.

-¿Te ha dicho ella que todavía lo ama? Es demasiado inteligente para eso, no puede tener buenos sentimientos por el.

-Es una mujer- replico Roy. No había revelado el otro laso que uniría siempre a Riza con el rey.

-Pero no es una tonta. Y menos ahora que conoce los engaños y las mentiras- dijo Maes, sacudiendo la cabeza.

-¿Cuándo te has puesto de su parte? Antes no confiabas en ella.

-Siempre he admirado a las mujeres decididas, Roy. Ahora, ¿Qué vas a hacer? Si Jean te la ha dado, no creo que este de acuerdo en anular el matrimonio.

Mientras hablaban se habían metido en el interior de la fortaleza, y habían llegado al comedor. Roy aminoro el paso y bajo la vos.

-Tengo la esperanza de que cuando se adapte a nuestro matrimonio, lo aceptara. Nunca quise que se enterara de la horrible verdad, y ahora… Ahora soy incapaz de obligarla a quedarse o a permanecer casada contra su voluntad.

-Ya estas casado, Roy. Ella debe entenderlo.

-Claro que lo entiende. Sabe que tengo derecho como su marido, a mantenerla aquí y a castigarla como considere oportuno. Es una mujer inteligente, como tú te empeñas en recordarme.

-Entonces, ¿vas a rendirte y dejar que se valla?

-Demonios, no- dijo Roy, dándole una palmada a su amigo en el hombro-. Voy a conseguir que desee seguir casada conmigo.

-¡¿Te vas a rebajar a eso?!

-Oh, si. A lo que sea necesario para hacer que se quede. Ahora conozco sus debilidades y voy a jugar con ellas hasta que se rinda a mi.

-¿Los engaños? ¿La intriga?- pregunto Maes, frotándose las manos.

-No, Maes. Ya ha tenido bastante de eso. La voy a tentar con honestidad, la franqueza y con libros.

-¿Libros? Roy, ¡esa mujer te ha vuelto loco!

-Libros, amigo mió. Es una mujer cultivada y yo se donde hay libros valiosos y especiales que esta deseando tocar.

-Creo que mi plan de meterla en tu cama y de darle placer hasta que acepte quedarse contigo es mejor. Incluso hacer que se sometiera tendría mas sentido. ¡Estos ingleses…!

-Recuerda que tú también lo eres. Pero no te preocupes, amigo mió. Habrá tiempo para el placer cuando la convenza. Mucho tiempo- Roy se rió y Maes sacudió la cabeza.

-Todavía hay mucho de monje en ti, Roy. Sabes que aprecio mucho a tu madre, pero todo esto es su culpa, pasaste demasiado tiempo estudiando y no el suficiente pelando.

-Eso solía decir mi padre antes de morir.

-Si no tienes nada urgente que hacer ahora, podríamos solucionarlo luchando un poco.

Las ganas de Maes de una buena pelea nunca se veían mermadas. Ni siquiera en las ultimas semanas, cuando Roy lo había vencido varias veces. La invitación era una buena señal, así que Roy informo a Fueri de sus intenciones y salieron al patio. Después buscaría a Riza y la informaría de sus planes para viajar a Abbeytown, cuando terminara con la arrogancia de su amigo.

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-Permitidme que os presente a mi mujer, lady Riza.

Sintió que la mano de su esposa temblaba, pero Riza siguió sonriendo mientras se inclinaba ante Grumman. El abad le tomo la mano y la acerco mas a el.

-Entrad, mi señora. Tengo un vino que guardo para las ocasiones especiales. Sentaos y descansad de vuestro viaje.

Riza miro a Roy y después siguió al abad al interior de la estancia. Roy se quedo en la puerta mirándola.

¿Era pecado desearla tanto? La observaba hablando con Grumman sobre Silloth y la deseaba. Cuando vio que se llevaba a los labios una copa de vino, casi se murió de ganas de abrasarla. A pesar de lo que le había respondido a Maes, solo pensaba del placer que compartirán si ella decidía quedarse.

-¿Mi señor?- llamo Grumman. Roy estaba tan absorto pensando en su mujer que no había oído al monje-. Por favor, uníos a nosotros.

Roy se sentó en un lugar desde donde podía ver la cara de Riza. Parte de su nerviosismo se había ido, pero Roy sabía que aun estaba intranquila. Temía que el abad la censurara, igual que había temido en su momento que lo hiciera el hermano Marcoh.

-Habladme de vuestro viaje, cuando partisteis de Normandia- dijo Grumman-. Yo nací en la provincia de Aquitaine, pero pase gran parte de mi vida en Normandia. Ha pasado tanto tiempo desde que oí hablar de mi tierra natal…- sonrió-. Pero nunca olvidare el sol brillante y la calidez de sus tierras- le dijo el monje en normando.

-Mi señor Roy desea que hable en ingles, buen abad- contesto, sonriéndole-. Si no os importa, quisiera obedecer.

Al oírla hablar así, Roy pensó que casi parecía un castigo, en ves de una manera de ayudarla a ganar fluidez con el idioma.

-O podríamos hablar en latín, y así no se enteraría de lo que estamos diciendo de el. Nunca fue bueno con ese idioma- sugirió Grumman en la lengua de Roma mientras le sonreía.

Los ojos de Riza se iluminaron con una mirada picara, brillando como no lo habían hecho en semanas, y se rió.

-O en griego. Me gusta como suena el latín, pero manejo mejor el griego.

Roy los observaba hablar entre ellos. Sabia que si preguntaba algo, ella dejaría de hablar en aquella lengua, y le hacia feliz ver que estaba disfrutando de algo tan simple como una conversación. Nunca había visto a Riza tan animada, y sintió una punzada de celos. ¿Era así como se comportaba en la corte, cunado se sentía segura de si misma y era el centro de la atención?

Un minuto después, Grumman le hizo una seña con al cabeza y se levanto.

-Es un placer oír hablar esta lengua mi señora. Muchas gracias por darle esta alegría a un anciano. Y perdonadme, mi señor, por robaros tanto tiempo de vuestra esposa.

-No me importa, Grumman, porque veo que conoceros le ha agradado.

-Ahora debo pediros que me dediquéis vuestro tiempo, mi señor, ya que tenemos muchas cosas que revisar del ultimo mes. Mi señora, ya que no tenemos mujeres religiosas en nuestra comunidad, siento deciros que tendréis que restringir vuestros movimientos y los de vuestra doncella a este edificio, la iglesia y el patio.

-Lo entiendo, abad. Lord Roy, ¿nos quedaremos aquí esta noche o volveremos a Silloth?

-Tengo una pequeña casa cerca de la abadía, lady Riza. Pasaremos la noche allí antes de iniciar el viaje de vuelta- intento leer algo en su rostro o en sus ojos, pero permanecieron inexpresivos.

- Mi señora, si vais a la cuarta puerta por este pasillo- dijo Grumman, señalando a la izquierda cuando llegaron a al puerta-. Podéis decirle al hermano que allí esta que yo os envío.

Roy se esforzó en no sonreír. Sabia lo que había tras esa puerta y le encantaría ver la cara de su mujer cuando lo descubriera. Con Shieska siguiéndola de cerca, Riza le hizo una reverencia y salio de la habitación.

-¿Se lo habéis dicho?

-Pensé que seria mejor sorprenderla.

-¿Creéis que le gustara?- pregunto Grumman en un susurro.

-Oh, si, creo que le encantara.

-Dejemos que encuentre placer en los tesoros de esa sala mientras nosotros nos ocupamos de nuestros asuntos.

-¿Habéis avisado al hermano Breda de su llegada?

-Si. Aunque si reacciona como sospecho que lo hará, Breda necesitara ayuda.

Roy se rió y siguió a Grumman en dirección contraria a la que había tomado Riza. Sabia que una ves que su mujer abriera aquella puerta, no querría marcharse.

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Pequeñas partículas de polvo flotaban en el aire a su alrededor mientras ella no hacia nada mas que moverse por la sala. El monje esperaba en una esquina, con una sonrisa en los labios, y Riza supo que Roy había planeado aquello.

La estancia estaba llena de estanterías que iban del suelo al techo en las que reposaban manuscritos de todo tipo. Riza intento leer algunos títulos desde el centro de la habitación, pero estaba demasiado lejos. Se acerco un poco y se quedo sin respiración al ver los tesoros que había en aquella habitación.

-No puede ser- murmuro al reconocer libros de los que había oído hablar, pero que jamás habría soñado con ver en toda su vida.

La Iliada en griego, la Canción de Roldan, muchas copias de la Biblia y de otros manuscritos religiosos. Al caminar por la habitación vio libros escritos en el lenguaje carolingio de sus antepasados, y otras obras de famosos escritores y oradores de Roma. Allí estaba la Eneida de Virgilio, y otros libros en italiano y en latín, así como en lenguas de países orientales con las que no estaba familiarizada. ¡Podría ser cierto? ¡Un volumen de Dioscorides, el gran físico y herbolario! La nesecidad de tocarlos era tan apremiante…

-Mi señora, si me decís cual queréis examinar, lo bajare para vos- le dijo el hermano Breda.

-¿De verdad? ¿Puedo leer uno?- su mano se movió con voluntad propia para tocar el primer libro que había visto. La Iliada de Homero.

-El abad Grumman ha dicho que podéis leer lo que queráis.

Contuvo el aliento mientras el monje se acercaba y tomaba el libro de la estantería. Ella lo siguió hasta una mesa, donde lo deposito. Breda le hizo una seña par que se sentara y ella obedeció rápidamente, sin querer perder aquella oportunidad. Durante su educación había leído pasajes de manuscritos y de obras de grandes filósofos y escritores, pero nunca había visto una colección tan completa como aquella. Era demasiado costosa, incluso para las abultadas arcas de su padre.

Las páginas estaban escritas con una bella caligrafía y los bordes mostraban hermosas ilustraciones a color, contando con dibujos lo que decían las palabras. Aquiles frente a los guerreros de Troya. La guerra que destruyo Troya y arraso tantas vidas griegas y troyanas. Helena, la mujer mas bella de aquella época…

Le hecho un vistazo a la habitación una ves mas, sin atreverse a creer que estuviera rodeada de tantas piezas exquisitas de literatura. El hermano Breda estaba de pie cerca de ella, y entonces se dio cuenta de que Shieska aun estaba en la puerta.

-Ven, Shieska- dijo, haciéndole una seña para que se sentara a su lado-. Deja que te lea algunos pasajes.

-¿Leéis griego, mi señora?- pregunto el monje.

-Si, hermano. ¿Y vos?

-No. Se me da bien el latín, pero no el griego- dijo algo avergonzado-. El abad espera que aprenda, pero yo creo que no tendré tiempo suficiente en lo que me queda de vida.

Ella se rió. Sabia que su conocimiento de los idiomas eran inusuales, y mucho mas en una mujer, pero estaba orgullosa de tenerlos.

-¿Os molestaría si leyera en vos alta? Hace años que no practico el griego y ahora he tenido dos oportunidades para hacerlo en una hora.

-No, mi señora. Hoy mi deber es estar a vuestro servicio, así que será como deseéis.

A Riza se le llenaron los ojos de lágrimas, porque sabía que había sido Roy el que había preparado aquello. ¿Cómo era capas de elegir las cosas más importantes entre tantos pequeños detalles?

Shieska se sentó a su lado y el monje tomo asiento en una silla de respaldo alto, cerca de la mesa. Riza abrió el libro por la primera página y empezó a leer.

Dos horas después, cundo Roy fue a buscarla, sus compañeros estaban dormidos, pero ella seguía leyendo.

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Ya esta, fin del chap y recuerden que la próxima actualización es el lunes, así que espero contar con ustedes.

Como siempre agradezco a todos los que leen y especialmente a los que me dejan su opinión así que:

Mariana: Me alegar que la historia te siga gustando y ya veras que luego las cosas van tomando un nuevo giro, así que nos leemos el lunes.

Xris: Como ves Roy esta haciendo todo lo posible por conseguir que se quede con el, y ya pronto tomara una decisión, además ya se ha dado cuento de que Jean la uso igual que su padre, aunque todavía falta revelar unas cuantas cosas mas, así que nos leemos el lunes, ciao.

The Hawk eye: Me alegro que este chap te haya gustado mas, se que el anterior había sido muy traumante para varias de ustedes, pero ya ves, las cosas parecen ir mejorando, así que ya sabes, el lunes siguiente actualización nos leemos.

Espiaplan: Ya me preguntaba que había ocurrido contigo, me alegra saber que el problema era con tu PC y no con la historia que no te había gustado, así que ya ves, las cosas han ido mejorando pero aun falta un poco para que todo sea color de rosas, así que nos leemos el lunes, ciao.

Al Shinomori: Hola amiga, me alegra mucho que te haya gustado el chap, era bastante mas tierno que los anteriores y como ves este también muestra una relación mas cordial, ya pronto sabremos la respuesta de Riza, así que solo queda leer el lunes, un beso y gracias por tu apoyo, ciao.

Rinsita-chan: Gracias por ser tan fiel y dejar cada día tu opinión, me alegra que te haya gustado el chap y ya veras que pronto las cosas mejoran entre ellos, así que nos leemos el lunes.

Nairelena: Me alegro que te haya gustado el chap y dentro de poco se sabrá la respuesta de Riza, pero lo de la niña aun falta un poco porque allí hay otro problemita que sabrán mas adelante, gracias por el apoyo y esperare paseante tu opinión, ciao.

Kamy-chan: Me alegra que te haya agradado el chap, ahora las cosas se van mas tranquilas pero la verdad es que dentro de poco todo se complicara un poco, así que ya sabes, espero seguir contando contigo, ciao.

Unubium: Si, al parecer todo va bien pero ya veras, dicen que hay que cuidarse de las aguas mansas… aun faltan bastantes sorpresas, además yo también pienso que Jean se a portado horrible con Riza pero aun queda mas, mucho mas, nos leemos el lunes.

Vickyta-chan: La que tiene que agradecer a todas ustedes soy yo, ya que el apoyo que me han dado me hace muy feliz y siento que al parecer estoy haciendo las cosas bien, dentro de poco se sabrá la decisión de Riza así que solo queda esperar, nos leemos el lunes.