Gracias por comenzar a leer mi SFB!
Recuerden que Harry no me perternece, solo me pertenecen los personajes que ustedes no conozcan. Nahiony Darcy es copropiedad de Tgirlbyangel.
- Buenos días – dijo una voz femenina que entraba al comedor para desayunar – al parecer fui la única que se levantó tarde. Emely se sentó junto a los demás que desayunaban. Sean que estaba al lado de ella ya había terminado su desayuno y estaba leyendo un periódico en griego llamado Bloody News. – ¿Alguna nueva? – Le preguntó a su hermano.
- No, nada que ya no sepas.
- Oí que tu abuelo se fue de viaje. Dime ¿Quien está a cargo ahora?
- Mi tío favorito. ¿A qué no adivinas quien tiene casa nueva aquí en Inglaterra?
- ¿Juno?
- No, mamá no, pero vas cerca.
- ¡Mary Jane!
- No. Lo tienes en frente.
- Vaya que emocionante – le contesto su hermana en tono aburrido – ¿Dónde queda?
- Está en Liverpool. Aquí tengo una foto.- la casa de Sean no era mas que un castillo gótico en Liverpool, ubicado en un cerro y con un hermoso panorama.
- Es hermosa – exclamó Ginny
- ¡Wow! No creo que la hayas comprado.
- No, no la compré, a decir verdad mi madre me la regaló. Pertenecía a una de mis tías, pero ella se mudó a Brasil y nunca volvió, así que mi madre la adquirió y creo que ha estado deshabitado por siglos - La connotación con que Sean pronunció la ultima palabra era algo extraña, por lo que no pasó desapercibida para Hermione. - Cuando regresé del Grecorromano mamá se iba de viaje - otra palabra con extraña connotación - y nos echó a todos de casa. A mí me dio la llave del castillo y a los demás un reproche por vagos.
- Típico. ¿Adónde se mudaron tus hermanos?
- ¿QUÉ? ¿Más Snapes? – dijo Ron mientras se atragantaba con la comida
- No, Emely es mi única hermana, los demás son... adoptados por así decirlo.
- Ah – dijeron con tono de alivio mientras los otros dos se miraban
- En fin, – continuó Sean – Mary Jane se fue a terminar la Universidad.
- Si el porro la deja – intervino Emely
- El pianista se compró unos almacenes en Brooklyn.
- Espero que la universidad a la que asiste Mary Jane no esté en Nueva York. – Sean se reía
- ¡Oh! Se me olvidó decirte que ella, además, se compró una finca en Colombia
- ¡Ah! Ahora sí que va a fumar. ¿Qué paso con Menino?
- Antes de que yo regresara ya lo habían adoptado una pareja de recién casados que, según él, son...
- Déjame adivinar, de esas parejas que creen en el amor eterno... – Ambos se echaron a reír – Cambiando el tema adivina quién tiene un nuevo hermano
- Lo sabía. Anne no pisa Inglaterra si no es parar tener hijos – Emely puso una cara de indignación
- ¡Estás loco! Yo no soy la del nuevo hermano. Anne preferiría adoptarte primero.
- Bien si no es ella ¿Quién?
- Vive en Arabia
- Nahiony. Eso no es noticia nueva
- Pensé que interesaría saber que su padre no es su padre... – dijo Emely levantándose para irse mientras Sean tenía cara de no asimilarlo. El trío todavía estaba en la mesa "hablando", pero en realidad sólo estaban oyendo los chismes.
- ¡Espera un momento! ¿Quieres repetirme lo que acabas de decir?
- Nahiony tiene un medio hermano de padre que no es el que nosotros conocemos
- Entonces el jeque no es su padre
- No.
- Y ella tiene un medio hermano de un padre al, que me imagino, no conoce.
- Sí, y lo peor es que ambos tienen la misma edad – en este punto los chicos estaban callados y absortos en lo que parecía una novela de televisión – él apenas le lleva unos pocos meses.
- ¿Cómo se enteró? ¿Cuándo te lo dijo?
- Su madre lo llevó con ellas como el hijo de un conocido, pero luego le dijo la verdad y ahora él está en su casa. Me enteré el día que ella se enteró de la verdad. Estaba histérica y, como quería que él desapareciera, le recomendé que llenara su habitación de escorpiones.
- ¡Qué cruel! – exclamó Ginny
- Bueno, es que en verdad los medios hermanos son una molestia, aunque deben ser peores si lo conoces después de grandes.
En ese momento sonó un celular. Sean contestó. Era Nahiony, así que él se retiró y Emely le siguió murmurando que le prestara el teléfono. Nahiony Darcy era el nombre de la mejor amiga de Emely. Ella tenía el apellido de su madre, que era inglesa, y vivía junto a su padre, el adoptivo, que era un jeque del petróleo en Arabia. Asistía a Beuxbaton y era en verdad un ángel. Emely la conoció cuando ambas tenían unos 7-8 años y Emely se hallaba perdida, como de costumbre, en el desierto arábigo. Emely le había presentado a su hermano hacía unos veranos atrás y ambos, Nahiony y Sean, se habían vuelto amigos inseparables.
Esa noche Severus fue a cenar con los chicos y al trío se les hacia imposible soportarlo fuera del colegio. Todo marchaba tranquilo y sin novedades hasta que Emely le preguntó:
- ¿Cuándo me vas a dar mi nueva escoba? – Severus se quedó viéndola como un bicho raro que le molestaba.
- ¿De que escoba hablas?
- De la que me prometiste regalar cuando pasara mis TIMOS.
- No, no recuerdo haberlo hecho.
- Claro que sí. – comenzó a discutir Emely, pero en griego – Fue cuando le regalaste una a Sean al recibir sus TIMOS, me dijiste que me comprarías una para cuando los míos
- Si pasabas con excelentes calificaciones
- Pero lo hice – Emely se había parado
- No te sulfures, Emely – dijo muy calmado Sean
- Pero
- Sacaste menos notas que Sean – contestó su padre
- ¿Qué?
- Emely no hagas un escándalo en la mesa por una escoba. – le recomendó Sean al ver que todos los demás los miraban esperando algo
- Me importa un comino que me vean
- Emely… - pero ella ya estaba enojada y de repente sacó algo de su bolsillo y se lo tiró a Sean. Parecía polvo.
- ¡EMELY!- Sean se había puesto muy rojo, Snape estaba parado y vociferándole maldiciones a una Emely que iba muy enojada hacia el piso de arriba. El polvo que ella había usado era uno del tipo mágico mezclado con ajo, al cual era alérgico Sean. Los chicos no se enteraron muy bien el por qué de la actitud de ella, pero disfrutaron ver a una Sean rojo y lleno de pústulas.
Al otro día Emely bajó radiante a desayunar, aunque sólo los gemelos se le sentaron al lado. Sean bajo mas tarde y ni siquiera la miró. Todos desayunaban en un absoluto silencio. De repente, un grupo de exóticas aves inundaron la casa, todas traían paquetes que depositaban cerca de Emely y revoloteaban hasta el patio en donde esperaban la respuesta. Harry se quedo mirando a Emely, que estaba ocupada con un trozo de marfil.
Molly casparreó. Emely se fijo en el reguero de plumas y el desorden que habían hecho las aves.
- Discúlpeme,- dijo Emely- pero es que hace días que no recibía el correo. No tiene alguna comida para aves. Es que están algo cansadas
- ¿África del Norte? – pegunto Sean dirigiéndose a su hermana
- Eh, sí. Mañana es que llegan las del Oriente medio – le respondió fríamente mientras desenvolvía un paquete que contenía comida – Genial, hace meses que no como comida marroquí. ¿Quieren? – les pregunto a los chicos.
A decir verdad la comida se veía en buen estado y apetitosa. Molly esbozó una mueca, Hermione no sabia si esa comida estaba en buen estado y los otros no se decidían. El primero que cogió, para sorpresa de todos fue Sean
- ¿Qué? Es vegetariana -. Los gemelos cogieron un poco y les pareció buena y Ginny también se animó.
- ¿No quieres Hermione? – pregunto Emely
- No gracias.
- Si es por la conservación, está en buen estado porque para eso se utiliza un hechizo.
- ¿Qué es? – preguntó Fred
- No quieres saberlo. – dijo Sean – No es agradable enterarse de que es lo que está hecho
- ¿Por que lo dices?
- Pues un día estábamos en África y nos ofrecieron algo de comer, Sean estaba encantado con la comida y quería saber que era, así que le dije lo que era: vegetales con grillos y caca de camello. – todos miaron la comida con ganas de vomitar
- No seas mentirosa, eran sólo vegetales con insectos. La única aquí que ha comido mierda eres tú. – todos se rieron y siguieron comiendo. Luego Emely se fue a atender su correspondencia.
- Aquella tarde surgió el tema de la escoba de nuevo al Emely ver la nueva escoba de Ron y la de Harry.
- Tu me vas a comprar una nueva escoba – le dijo a Sean que estaba hablando con Ginny
- En tus sueños.
- Claro que sí. Es tu culpa que no me quiera dar mi escoba.
- Claro que no – los demás estaban atentos por si había que impedir una pelea – es tu culpa. Y, si tanto quieres una nueva escoba ¿Por qué no te la compras tú?
- Sabes bien que no puedo obtener el dinero de mi cuenta hasta que no tenga 21.
- ¿Y tu mesada?
- ¿Qué mesada? ¿Acaso crees que 100 galeones dan para algo?
- ¿100 GALEONES MENSUALES?- preguntó Ron – Con 100 yo haría mucho.
- Pues a mi no me rinden. Tú me debes una escoba.
- Ya te dije que no.
- ¿Pero por qué tu padre no te la regala? – pregunto Hermione tratando de encontrarle una solución razonable al asunto
- Sólo porque saque una EE en mis TIMOS
- ¿Sólo una EE? – pregunto Harry, aunque en su mente pensó que Snape debería estar muy furioso.
- ¿No crees que es algo… poco para la hija de Anne?- dijo Hermione
- Creo que mal entendieron. Una EE entre mis Sobresalientes. Pero no, él quiere que yo sea perfecta como su hijo preferido.
- Emely – amenazó Sean
- ¿Qué? Acaso el niñito de mami y papi no quiere que hable de él, porque el muy ¡ #! Solo sabe sacar Sobresalientes - el tono de la conversación estaba poniéndose acido.
- Chicos – trato de intervenir Ginny
- Ah, otra vez con los celos - dijo Sean – ya me las a pagar por lo del ajo
- ¿Ah sí?
- Sí – dijo Sean en tono cortante y sacando su varita. Emely también tenía la suya afuera y ambos parecían que iban a dar un duelo
- Chicos, por favor, no se peleen - dijo Ginny – además Emely no debe usar magia fuera del colegio.
- ¿Y quién me lo impide? – Exclamó con tono arrogante – Yo… - no pudo terminar porque Sean le tiró una maldición que los chicos no conocían y la dejo inconciente.
- ¡La mataste! – gritó Ginny
- Claro que no. Solo le di su merecido. No por nada saque sólo sobresalientes - dijo Sean riéndose mientras recogía el cuerpo de Emely – No cenare esta noche, y creo que ella tampoco – dijo refiriéndose a Emely. Nos vemos mañana chicos. Grim Reaper vete afuera. – y Sean se marchó.
Desde el punto de vista de Harry aquellos últimos días habían sido geniales entre los Weasley, Hermione y los Snape. Cuando vio por primera vez a Emely con su primo pensó que estaba loca, aunque no estaba muy lejos de la verdad. Ella era muy bonita y él consideraba que si no fuera por su nariz algo ganchuda y su apellido, podría encontrase en peligro de enamorarse de ella. Otra cosa que a Harry le llamaba la atención de ella era su extroversión, su forma de vestir y en especial una perforación en su oreja derecha constituida por un arete fino y largo que atravesaba la oreja de forma vertical.
Al parecer era muy popular entre muggles y brujos. Su conclusión provenía de que su correo era bastante abundante, así como las horas en que se la pasaba en el Chat ya que Emely tenía un ordenador portátil hechizado. Ese verano Harry se encontraba más observador que nunca, tal vez por el hecho de que los hijos de Snape eran muy interesantes.
En su opinión Sean era totalmente idéntico a su padre físicamente, porque él y su hermana eran demasiado modernos en ideas sobre los muggles y los brujos. Ron estaba súper celoso porque Ginny se la pasaba todo el tiempo al lado de Sean, haciendo "no sabía qué"; y Hermione estaba obsesionada con la idea de que él tenia algo raro. En realidad se la pasaba entre libro y oyendo conversaciones entre Sean y Emely. Harry creía que estaba algo paranoica, así que consideró buena la idea de no decirle que Sean y Emely sabían legimency, pero Sean le daba la impresión de que no necesitaba ver a los ojos de los demás para saber lo que estaban pensando.
En las noches Harry solo podía dormir con la poción para no tener pesadillas, hasta tenía calculado que porción era la que debía tomar para poder levantarse temprano al otro día. Las visitas de Severus no le caían bien. No porque él lo destetaba, sino mas bien por el hecho de que hasta Snape podría ser un buen padre. Sirius había sido lo mas cercano a un padre que tuvo y ahora no estaba por su culpa - "Y la de Dumbledore" -pensaba. Pero ahí estaba Grim Reaper. Él se parecía tanto a Sirius, si no fuera porque era un perro. Desde que Grim Reaper se había escapado del bolso Harry lo había adoptado como mascota. Como un amigo en las noches que no se quería ir a acostar pensando en lo que habría dentro del sobre que contenían las notas de los TIMOS; porque todavía no se atrevía a abrirlo. No, no podía abrirlo. Tenía miedo a que hubiese sacado lo suficiente para ser auror. Pero no solo por eso. Tenía miedo además de que los Snape se rieran del "famoso Potter" que solo sacaba si acaso un sobresaliente.
Un día llegó Bill con Fleur a la casa, y en el tiempo que estuvieron Sean se la pasó con Fleur hablando francés, para decepción de Ginny, y Emely hablando con Bill sobre Egipto y sus tumbas. A Bill le caía bien Emely, pues conocía bastante sobre las tumbas y la magia egipcia.
- Así que estudiaste un año en Egipto, eso es interesante – oyó Harry que Bill le decía a Emely
- Sí, y tú trabajaste en Gringots. Te he visto varias veces – le respondió ella, que encontraba a Bill bastante agradable y bien parecido
- ¿Te enteraste de la nueva tumba que hallaron?
- No. ¿En dónde?
- No tengo la ubicación exacta pero creo que tu madre ira a la expedición y también ese señor muggle que sabe demasiado
- De seguro que mamá irá y aunque él sea viejo, creo que tiene alrededor de 100 años, sabe mucho sobre la comunidad mágica egipcia
Otras cosas que Emely solía hablar con Bill eran de unas extrañas tarjetas con criaturas mágicas que él también coleccionaba. A Harry le pareció extraño que Ginny también las coleccionaras.
- Las encontré debajo de la vieja cama de Bill cuando se marchó – le dijo a Emely cuando salió el tema
- Genial, a mí solo me faltan 2 – dijo Emely.
- A mi solo una – dijo Bill – La del dragón blanco siberiano
- Wow – respondieron ambas a la vez
- ¿Dragón blanco siberiano? – preguntó Harry con una extraña sensación
- Sí, es una rara especie – respondió Emely extrañada por la pregunta. –
- ¿Cuales te faltan a ti? – cambio de tema Ginny preguntándole a Emely
- A mi también me falta la del Dragón blanco y una… ¡OH! Es vergonzoso, la 1ra de la colección, se me perdió – aclaró Emely
- Yo la tengo repetida – dijo Ginny – pero me faltan algunas que creo que tienes
Después de intercambiar algunas tarjetas Emely y Bill se las arreglaron para explicarle a Harry como era lo del Dragón. Este era una especie rara y de la cual sólo había unos cuantos ejemplares. Se decía que eran muy poderosos. Esa noche Bill le propuso matrimonio a Fleur, a pesar de que sólo tenían menos de un año de noviazgo pero, como decía Bill, si no lo hacía era posible que nunca lo hiciera.
Obvio, Fleur dijo que sí. La celebración sería en las vacaciones de navidad (algo sencillo – dijeron) después del 25 y todos los presentes estaban invitados. Emely estaba llorando porque Bill le caía muy bien y no le agradaba la idea de que ya se había enganchado con alguien, pero, según su hermano, siempre hay otra oportunidad. Poco después ambos se marcharon hacia Egipto a "ver eso de la tumba".
Los días pasaban. Emely y Sean solían tocar algo de rock todos los días en que estuvieran buen humor, con guitarras eléctricas hechizadas. Ginny aprendió a tocar la batería, no sabían cómo, pero últimamente estaba muy cambiada y Molly no quería ver a Emely cerca de ella. Las relaciones de Molly Weasley con los Snape no iban bien, especialmente desde el día que ellos se fueron a un concierto.
- ¿A dónde piensan ir? – detuvo Molly a los hermanos Snape que casi iban por la puerta de salida. Habían estado planeando ir a un concierto de rock esa noche y en eso estaban cuando ella los detuvo.
- Vamos a salir- dijo Sean que no quería dar explicaciones
- No pueden. – Los cortó Molly – Es tarde y no queremos un accidente.
- Usted no nos lo puede impedir – replico Emely. En eso Dumbledore y Severus llegaron. Emely y Sean se miraron mutuamente (seguro que se comunican algo – pensó Harry)
- ¿Pasa algo? – pregunto Dumbledore viendo la escena
- Queremos i a un concierto esta noche y la señora Weasley no nos quiere dejar ir – explicó Emely
- ¿Podemos ir? – le pregunto Sean a su padre
- No sexo, no drogas, lárguense de aquí – fueron las únicas palabras que Severus le dijo
- Pero… - miró contrariada Molly – ¿No irán en ese auto tan llamativo?
- Claro que no. – respondió Sean – No quiero rayarlo, así que iremos en mi moto. Buenas noches. – y se marcharon en una hermosa moto voladora, que no le gustaba para nada a Severus.
Los dos no regresaron hasta el otro día por la tarde – visitando la nueva casa de Sean – según ellos. Al otro día llegaron las cartas de Hogwarts. "Son muchas" pensó Harry. La señora Weasley comenzó a repartir los sobres.
- Harry, Ronald, Hermione, Ginny, ¿Emely? – Los chicos dijeron – ¡Oh no!-. Severus, que estaba presente palideció. –
- ¿Qué? ¿Vas a asistir a Hogwarts? – se dirigió a su hija con un tono entre preocupado y asustado.
- Si, al parecer es en Inglaterra donde esta la acción. – Dijo en broma – No pongas esa cara…
- ¿Por que no me dijiste?
- ¡Sorpresa! Voy a ir a Hogwarts
- Pero, ¿Por qué no vas al Grecorromano?
- Porque Anne no quiere que vaya a colegios con sociedades oscuras incluidas. – Aclaró Emely – y pensé que seria interesante ir a Hogwarts. –
- ¿Acaso Dumbledore no vio tus expedientes?
- Abuelito no dijo nada de mis expedientes…
- Dumbledore, no abuelo. – corrigió Snape. – No puedo dejar que vayas a Hogwarts. – concluyó Snape quien se fue de prisa, lo más seguro a aclarar el asunto de Emely con Dumbledore.
- ¿Para quién es esa carta? - preguntó Emely a Molly, quien todavía tenía un sobre en su mano
- Creo que esta equivocada porque es para un tal Sr. C. B. Waterfalls –
- Es mía – dijo Sean – Bueno, de un amigo mío que me pidió que le hiciera el trámite porque sus padres están algo ocupados cazando recompensas. – Dijo mientras tomaba el sobre y veía su contenido.
Ron, Hermione y Ginny habían sido elegidos como prefectos, Harry había recibido una carta que lo admitía de nuevo en el equipo de Quidditch. Emely sugirió que todos fueran a comprar sus útiles al callejón Diagon, pero como siempre Molly se negó a que sus hijos y amigos fueran con los Snape.
- Pero mamá – replicó Ginny – nada nos pasará porque allí trabajan los gemelos.
- ¿Pero y Hermione y Harry?
- Nadie persigue a Hermione – dijo Ron que quería salir
- Y necesito ir para a… comprar algo – dijo Hermione con el mismo entusiasmo.
- Harry se sintió mal porque él sabía que era por su culpa que la señora Weasley no los quería dejar salir. – Vayan sin mí – dijo tratando de disimular – yo no tengo ganas de salir. Emely que reconocía que Harry era un muy mal mentiroso se le ocurrió una idea.
- ¿Y si él viene con nosotros de manera que nadie lo reconozca? – le dijo a Molly
- ¿Cómo? – preguntó ella
- ¿Pero me va a dar el permiso si se ve irreconocible? – dijo Emely
Sólo si es totalmente irreconocible, y sin moretones – dijo Molly Weasley dudando de la capacidad de Emely. Emely haló a Harry hacia un cuarto y en quince minutos lo dejó totalmente irreconocible, y sin usar magia del todo, pues había solo usado pociones.
Harry tenía ahora un manejable cabello castaño, al igual que el color de sus ojos y sobre todo no tenía la cicatriz. Emely había resuelto todo con varias pociones para cambiar la apariencia de las personas, aunque no completa como la multijugos, que solían durar alrededor de 6 horas. La cicatriz y otros detalles con una crema reparadora de imperfecciones que tenía algo más de durabilidad. Molly tuvo que ceder ante las peticiones de los chicos y estos obtuvieron un permiso de 5 horas a lo máximo fuera de la casa.
Ya casi habían terminado de comprar todo lo necesario y cada quien estaba por su lado; Hermione se encontraba todavía en Flourish and Blotts entretenida con un libro, Ginny estaba con Ron y los gemelos, los hermanos Snape estaba en una heladería y Harry, sin querer estaba oyendo la conversación de estos últimos.
- Oye Sean, ahora que estaré aquí en Inglaterra ¿Podrías quedarte tú también? – le preguntó Emely a su hermano
- Claro, para eso están los hermanos mayores. Pero ¿Por qué quieres que me quede?
- ¿Te acuerdas del Gran Centauro?
- Claro, ¿Fuiste a donde él? – preguntó Sean con tono, para Harry, de sorprendido – ¿Por qué fuiste?
- Para aclarar algo… - decía mientras ambos se miraban directamente a los ojos y Harry, que los estaba observando, supuso que de alguna manera se estaban diciendo algo importante - …estaba confundida… necesitaba saber si pasaría… pero es tan confuso… si él no lo logra ¿Qué crees que pase? – Le preguntó Emely a un Sean con cara muy seria
- No sé… tendremos que esperar a ver que él hace, pero ¿Segura de que lo que dijo es cierto?
- Con 500 años haciendo lo mismo tienes dudas, no te culpo pero… - en ese momento llegaron los otros chicos y los Snape dejaron el tema para recoger y regresa a la madriguera. Ya en el auto Harry seguía dándole mente a la frase que dijo Emely "y si él no lo logra". Estaba segura que ese él era él, Harry y el logro era matar a Voldemort. Y si él no lo lograba, ¿Qué sabían los Snape que él no supiera?
Harry no tuvo mucho tiempo después para seguir con esa idea porque el fin de las vacaciones estaba cerca. Para su disgusto Sean mandó al perro para donde su amigo y ahora Harry se sentía algo vacío. Emely recibió un paquete de Nahiony que decía que no lo abriera hasta que estuviera camino a Hogwarts. Era el 1ro de Septiembre, estaban en el anden 9¾ y volvería a Hogwarts. ¿Qué le espera en un futuro? No lo sabía, pero estaría preparado para cualquier cosa.
En el próximo cap. veran que sucedió con Draco.
Si les ha ido gustando lean Antología donde explicaré detalles que no aparecen en esta historia de mis personajes y de donde surgieron. Hasta el próximo capitulo.
Martiza.
