¡Hola! No he recibido ningun review pero a pesar de eso sigo escribiendo. No creo que sea necesario pero les recuerdo que los personajes son de J.K.R., exceptuando claro, los que ustedes no conocen y son mios, y en parte algunos son de mi hermana, pero aun así tengo derechos sobre ellos.
Los Weasley llegaron a la estación a tiempo. Emely y Sean habían viajado aparte. La señora Weasley se despidió de todos, aunque fue algo fría al despedirse de Emely, pues consideraba que esta era responsable por el cambio de conducta que sufrió Ginny en el verano. Ginny últimamente se vestía muy tirada, aprendió a tocar la batería y se comportaba de una manera extraña. Además, se había hecho muy amiga de Emely.
Emely se despidió efusivamente de la familia Weasley y de su hermano. Luego se marchó corriendo hacia el tren porque había visto a su amigo Charles. Los demás se fueron en un compartimiento aparte. Antes de terminar de subir al tren Harry vio algo que llamó su atención. Era una brillante luz que provenía de alguien, o al menos eso creía él. No le comentó a nadie, pues desde que él se marchaba al colegio algo extraño siempre le ocurría. Pero Emely también había visto la extraña luz antes de entrar al compartimiento con su amigo.
Emely había recibido unos días antes un bolso de parte de su amiga Nahiony que estaba cerrado con llave y decía: "Por favor no me habrás hasta que vayas en el tren a Hogwarts". Emely no lo había abierto, a pesar de que estaba muerta de curiosidad. El tren por fin estaba en marcha.
- ¿Qué crees que tenga?- le preguntó un apuesto joven sentado en el mismo compartimiento que ella
- No tengo la menor idea. Nay no suele enviarme cosas así – le respondió Emely
- Pues, ¿Qué esperas para abrirlo?
- Aléjate, no vaya a ser un montón de escorpiones – bromeó Emely mientras sacaba su varita y rompía el hechizo del candado.
- Ella abrió el bolso cuidadosamente. De el comenzó a salir una figura humana.
- Creo que me envió a su hermano – dijo decepcionada
- ¿Cómo te llamas? – le preguntó Charles al recién llegado. Draco no estaba seguro de quienes eran aquellas dos personas, pero supuso que eran amigos de Nahiony.
- Me llamo Draco Malfoy. Ustedes, ¿Cómo se llaman? ¿Conocen a Nahiony Darcy?
- Soy Emely, Nahiony me contó de ti. Yo soy su mejor amiga. El es Charles. Ambos somos nuevos.
- No están algo grandes para el primer año - dijo Malfoy mientras se acomodaba en uno de los asientos.
- Nos somos del primer año – dijo algo indignado Charles – somos estudiantes internacionales. Ambos vamos al sexto año.
- Qué interesante. ¿De que instituciones son?
- Yo soy del Grecorromano – dijo orgullosamente el chico
- Yo estuve el año pasado en la Escuela de Magia Australiana.
- ¿Eres de Australia? – preguntó asombrado Draco
- No, soy inglesa. Pero mi madre viaja mucho y por eso he asistido a distintas escuelas todos los años.
- Ah – exclamó Draco – ¿Entonces tú eres de donde? – dijo refiriéndose al joven
- Soy de Italia, aunque también nací aquí en este país.
- Eso explica tu acento – dijo Malfoy a quien los dos chicos le caían bien.
- Pero basta de nosotros y cuéntanos de ti – exigió Emely, a quien el chico le recordaba tanto a su mejor amiga.
Harry todavía estaba inquieto por lo que había visto y no notó cuando Hermione se aseguró de que nadie los estuviera viendo u oyendo y aseguró la puerta.
- Tengo que contarles algo muy interesante e importante – les dijo reclamando la atención del grupo. En ese compartimiento solo iban el trío y Ginny.
- ¿Qué pasa?- preguntó Ron intrigado
- Pues estuve investigando y llegué a la conclusión de que Sean Snape es medio vampiro.
- ¿QUÉ? –exclamaron Ron y Ginny, pues Harry no le veía nada de malo a eso
- Qué pasa Hermione, ¿Ahora odias a los de sangre mezclada? – dijo Harry en tono de voz que no parecía suyo
- No es que lo odie, es que él es peligroso, además de raro y fuera de lo común
- Con razón es tan sexy – dijo Ginny cuando la primera impresión pasó
- ¡Ginny! – se quejó Ron. – Entonces, ¿Snape se mezclo con vampiros? – dijo con asco
- ¿Pero qué tiene eso de malo? – se quejó Harry
- Estuvimos todo este tiempo y no sabemos si nos pudo haber hecho algo, aunque no lo dudo. – Dijo Hermione viendo de reojo a Ginny – Además, Lord Voldemort tenía un gran ejercito compuesto por vampiros.
- Tu crees que él sea del lado oscuro – dijo Harry comenzando a caer en cuenta. Harry vio por la ventana. Hacía un rato que había comenzado a llover y ahora estaba que no se veía nada excepto la cortina que caía uniformemente. – Pero, Dumbledore no lo hubiese aceptado en la Orden si el fuera del otro bando
- Existe lo que se llaman espías
- A mi me cae bien – dijo Ginny en defensa de su nuevo amigo – yo no creo que porque sea mitad vampiro sea malo.
- Yo también considero lo mismo – dijo Harry – y si el hubiese querido hacernos algo ¿No crees que ya lo hubiese hecho? Aunque es cierto, jamás había oído de un brujo que fuera vampiro.
- Ni yo. – Acepto Hermione derrotada – tal vez es por el hecho de que el proviene de dos linajes "puros".
- ¿Vampiros "puros"?
- Sí, de esos que nacen así. Según lo que averigüé él es nieto del Conde Drácula.
- ¿El Conde de verdad existe? – Dijo Harry sorprendido – Y yo que pensaba que era un cuento… - pero no terminó la frase porque afuera se oyeron las pisadas apresuradas de alguien y, como eran desconfiados, ya tenían listas sus varitas para atacar.
Emely y Charles la habían estado pasando bien con Malfoy. Inclusive decidieron ayudarle algo con su apariencia, pues Draco la había descuidado mucho desde las vacaciones. Emely salió para ir al baño mientras que Charles le hacia un makeover a Draco. Emely ya regresaba al compartimiento cuando de camino vio a alguien muy parecida a Nahiony. "Ella está en Francia" se dijo mientras se dirigía al compartimiento de la extraña. Abrió la puerta violentamente.
- ¿Qué quieres? – le dijo irritada una hermosa joven de cabello rubio cobrizo ondulado, ojos azules y muy parecida físicamente a la amiga de Emely.
- Disculpa, te confundí con otra persona. – dijo mientras cerraba la puerta y se marchaba apresuradamente hacía su compartimiento, pues la lluvia aumentaba. De repente los chicos casi la atacan.
- ¿Qué les pasa? – les gritó Emely enfadada al ver a los cuarto con sus varitas dirigidas hacia ella
- Disculpa – dijeron avergonzados. Hermione no quería dejar pasar la ocasión de comprobar sus hallazgos. – Eh, Emely, ¿Tu hermano es un Zervos, verdad?
- Si ¿Y?
- Los Zervos son vampiros.
- Eh - dijo Emely con cara de confundida
- Él es vampiro también
- Si no te has dado cuento él usa magia – dijo Emely tratando de safar
- Porque es mitad vampiro – dijo Hermione tratando de sacarle la verdad a Emely
- Acaso… - Emely se dio por vencida, tenía prisa – No te metas con lo que no te incumbe Granger. El que mi hermano sea o no mitad vampiro no es algo que te deba importar - y se marchó enojada hacia el compartimiento donde había dejado a los otros chicos.
- Creo que es verdad – dijo Ron medio riendo cuando regresaron al interior del compartimiento.
Emely entró a su compartimiento por fin. Para su sorpresa, Charles había hecho un buen trabajo mientras ella había estaba fuera.
- ¿Verdad que se ve mejor ahora?- le dijo riéndose
- Claro que sí, pero necesita hacer algo de ejercicio. – le respondió ella riéndose y olvidándose de lo ocurrido. – Te ves muy bien Draco
- En serio – dijo él desconfiando. Ellos le caían bien, pero no le tenía tanta confianza.
El tren se detuvo. Los estudiantes se bajaron.
Los que van al primer año – llamó Hagrid. Todo iba normal. Charles y Emely fueron con Hagrid. Los otros chicos se fueron en los carruajes, pero antes de montarse Harry la vio. Allí estaba la chica que había visto en el tren. Por lo visto no era del primer año, pues se estaba montando en un carro. Los chicos lo llamaron. Harry se subió. Estaban en la selección. Ya el último chico del primer año había sido nombrado. Dumbledore se levantó.
- Queridos estudiantes, este año tenemos el honor de aceptar a dos nuevos estudiantes internacionales. Ambos estarán en el 6to año y se les hará una selección. Por favor profesora McGonagall.
Ella sacó un pergamino. Lo desenrolló, pero no pronunció de una vez el primer nombre. Su cara palideció mientras pronunciaba "Black, Charles". Un apuesto joven de pelo negro, ojos claros y buen cuerpo salio de una puerta. Tenía una hermosa sonrisa. Se sentó en el banco y la profesora le puso el sombrero en la cabeza. Harry estaba pasmado. Él había sido el único en ver los recuerdos de Snape y, por lo tanto, sabía cuánto este chico se parecía a Sirius. Miró hacia la mesa de los profesores. Snape tenía la cara pálida y una expresión de asco. A su lado esta el nuevo profesor, pero no vio bien quien era, pus en ese momento el sombrero dijo: - Gryffindor. Todas las chicas aplaudieron. Charles se sentó entre Lavander y Parvati.
Antes de que Harry dijera algo, McGonagall llamó a: -Snape, Emely, con cara de asco. Un enorme murmullo surgió en el gran comedor. Emely se sentó y pocos segundos después el sombrero dictaminó ¡Slytherin! Los de esa casa no sabían si aplaudir o no. Emely se sentó frente a Draco que la miraba sorprendido. La chica del cabello dorado estaba a pocas sillas de ella.
Dumbledore dio su normal discurso sobre las precauciones y artículos prohibidos, entre los cuales se encontraban todo tipo de sortilegios Weasley. Luego pasó a presentar al nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras. El joven al lado de Snape se levanto. Los chicos no lo podían creer.
- El profesor Sean Murray – lo presentó Dumbledore. Pero los chicos sabían bien que ese no era su apellido, sino Snape. Pero mejor así.
Harry apenas cenaba mientras veía, no disimuladamente al nuevo chico. El tenía un extraño acento extranjero.
- ¿De que institución provienes? – le preguntaron las chicas
- Del Grecorromano, entre Italia y Grecia. – respondió mientras atacaba una pieza de pollo
- OH, Entonces eres italiano. ¡Que lindo! – dijo Lavander.
- Si.
- ¿Y porque decidiste venir a Hogwarts? – preguntó Hermione con mas de una intención
- Pues, porque mi amigo esta aquí, porque quiero, porque siempre quise venir a Inglaterra…
- Ah.
La cena terminó sin más conflictos. El nuevo chico siguió al grupo hasta la casa común. Ron lo estuvo guiando todo el tiempo y hablándole sobre el equipo de Quidditch. Harry no podía articular ni una palabra. Todos se acostaron. Harry se durmió con la extraña sensación de que Sirius, después de todo, no se había marchado completamente.
Espero que les haya agradado el chap. Si quieren saber más acerca de mis personajes y sus backgrouns, lo podrán leer en Antología. ¡Espero sus reviews!
