¡Gracias por leer mi fic Babycakes! Les quiero recordar que Harry no me pertenece. Por favor envíenme reviews cuando terminen de leer. :)


- ¿Qué escogiste como carrera? – le preguntó Hermione al nuevo chico.

- Yo escogí ser Charms Breaker – dijo el con orgullo

- ¿Por qué? – preguntó Ron

- Pues porque mis padres trabajan como caza recompensas y este parecía un trabajo algo lucrativo e interesante – contestó Charles mientras seguía al grupo - ¿Ustedes qué van a ser? – preguntó el con curiosidad

- Yo voy a ser auror – dijo Ron con un tono de seguridad – al igual que Harry. - Charles no sabía porque el chico Potter no le hablaba.

- Yo voy a ser una medimaga – dijo Hermione

- ¿Ah sí? – dijo Charles asombrado- mi amiga Emely también, pero creo que no le dejaron otra opción

Charles era alto, con un cuerpo atlético que reflejaba lo buen deportista que era. Su piel estaba algo bronceada y él reflejaba un marcado acento extranjero. Su pelo negro azabache era algo largo, bien cuidado y le daba estilo. Sus ojos azules le recordaban al trío a Sirius, especialmente a Harry, quien veía en Charles a Sirius cuando joven.

Llegaron al comedor. La profesora McGonagall entregó los horarios de clases. Los lunes no serían en definitiva el mejor día de la semana. Para empezar tendrían pociones dobles en la mañana, lo que les arruinaría el desayuno y luego tendrían Defensa contra las artes oscuras. Esa clase en específico no era el problema. El problema era que la impartiría un Snape, no importaba si se cambiaba el apellido a Murray.


- Estas habitaciones son de lo peor. Jamás imaginé que Hogwarts fuera un lugar tan poco llamativo – se quejó Emely con Serenity, después de haber pasado una noche compartiendo la misma habitación que con Pansy Parkinson y otras chicas bastante feas de Slytherin.

Serenity era la única chica del 6to año que, según Emely, se podría hablar. Serenity Darkmoon. Ese era el nombre de la chica de cabellos rubio rojizo del tren que se parecía tanto a su querida amiga Nahiony. Ella pertenecía a una familia de sangre pura, todos del lado oscuro y ella era algo parecido a una oveja blanca, solo que en su sangre todavía había algo de oscuridad y por eso estaba en esa casa.

A pesar de que en el banquete ninguna se habló, aquella mañana hicieron las paces. Al salir de la habitación hacia la sala común se encontraron con Draco y sus guardaespaldas. Draco Malfoy y Serenity no se llevaban muy bien. En realidad, ella era la última persona de Slytherin con quien el hubiese deseado hablar. A pesar de las diferencias entre ellos, Emely prácticamente los obligó a acompañarla a desayunar.

Desde el viaje en el tren Draco se veía distinto. Él estaba diferente del que había sido antes para los que lo conocían. A decir verdad, las vacaciones con su hermana lo habían cambiado un poco. Físicamente se decidió a seguir los consejos del chico Black. El resultado era inmediato. Todas las chicas de Slytherin estaban locas por él, especialmente Pansy, que se convirtió en su sombra desde que llegó a Hogwarts.

- ¿Qué van a estudiar ustedes? - les preguntó Emely para romper el hielo

- Yo estoy estudiando para ejercer la diplomacia mágica. Con los contactos que tengo me puedo conseguir un buen puesto en el ministerio – dijo Draco

- Yo estudio… - dijo Serenity. Crabbe y Goyle no dijeron nada y a Pansy, Emely la interrumpió para hablar del equipo de Quidditch, pues ella esperaba conseguir alguno de los puestos vacantes.

En eso estaban cuando llegaron a la puertas del gran comedor. Justo en ese momento se encontraron con los chicos de Gryffindor. Emely y Charles fueron los únicos que se saludaron. Ambos grupos se separaron. Cuando los del 6to año de Slytherin recibieron sus horarios también se quejaron por tener que coger clases con los de Gryffindor tan temprano un lunes. Pero después del desayuno las cosas comenzaron a tomar un rumbo distinto.

En la entrada del aula de pociones los de Gryffindor tuvieron su primer choque del año con los de Slytherin. Emely y Charles eran los únicos que veían sin intervenir en el tira y hala de los estudiantes. El profesor Snape abrió la puerta. Los estudiantes callaron en seguida. Entraron. Harry vio como el profesor lo miraba, de seguro indignado porque él estuviera ahí, pues al parecer, no lo podía echar. Harry todavía no había abierto sus TIMOS, así que no sabía que tan bien le había ido, como para que Snape pusiera esa cara.

Aunque todavía puso una cara más amenazante cuando vio que Charles Black se sentaba junto a Emely. Aquel día fueron muchos los puntos que Gryffindor perdió, pues al parecer la combinación Potter – Black no le hacia nada de gracia a Snape.

Lo mas curioso de todo fue que Emely, que a Harry le parecía que se estaba aburriendo, le pegó fuego a la túnica de Goyle. El muy tarado no se dio cuenta hasta minutos después cuando ya estaba ardiendo bastante. Todos se rieron mucho, pero fue Black quien pagó la broma con 20 puntos menos para la casa y una detención. Él estaba por defenderse pero Harry le hizo señas para que no lo hiciera. Charles le hizo caso, pero aun así tenia que cumplir un castigo injusto.

- Qué horror es ese profesor – dijo tan pronto doblaron la primera esquina para ir a comer. – Ahora entiendo de donde es que esos dos sacaron esa actitud – dijo refiriéndose a sus nuevos amigos

- ¿No te molesta que por culpa de ella estés castigado?- le preguntó Harry dirigiéndole por primera vez la palabra

- Pues no es tanto su culpa. Yo le dije que sería divertido si algo se incendiaba, a ella también le pareció divertido y como no le cae bien ese tarado lo incendió – su voz sonaba como la de alguien a quien dichas cosas le sucedían a menudo.

- ¿Acaso eras un bromista testarudo?

- Lo dudas – fue lo único que le respondió Charles con una mirada burlona antes de que los dejara para acompañar a Lavander y Parvati a almorzar.

- Se parece tanto a él – dijo Harry a sus amigos

- ¿Tú crees que pueda ser familiar suyo?

- No lo sé. Si hubiese tenido hijos nos lo hubiese dicho, ¿No crees?- dijo Harry inseguro

- Quien sabe, los Black son una familia muy antigua – dijo Ron a quien la posible amistad entre Harry y Charles le causaba comienzos de celos – tal vez lo sea o tal vez no.

Después de almorzar los chicos esperaban con ansias la clase de defensa. Las chicas, excepto Hermione, estaba encantadas con el nuevo y joven, sin decir encantador profesor. Para sus intereses, Charles les dijo que el nuevo profesor sólo tenía 18 años. Todas estaban esperando ansiosamente que abriera la puerta. Los chicos no estaban tan interesados, excepto tal vez porque era un profesor demasiado joven en comparación a los demás profesores de Hogwarts. El profesor Murray abrió la puerta. Los chicos se sentaron y esperaron instrucciones.

- Quiero todas sus cosas abajo. Hoy tendremos un examen sorpresa para saber que tanto saben… - dijo mientras los exámenes y las plumas aparecían en sus pupitres

- Pero para eso estaban los TIMOS

- Creo que no debe cuestionarme – dijo a Ron – cuando terminen pueden salir.

- Todos llenaron confundidos sus exámenes. Hermione fue la primera en salir. A decir vedad, El prof. Murray había subido mucho en su estima.

- Un examen sorpresa el primer día de clases, creo que solo a él se le ocurriría - se quejó Ron.

- Creo que será un buen profesor – dijo Hermione

- Dilo solo por ti – dijo amargamente Ron

- ¿Pero no eras tú la que lo estaba discriminando? – dijo Ginny en tono de burla

- Ya basta, el que sea un buen profesor esta bien lejos de que sea… ¿Qué tienes ahí Harry? – dijo Hermione cuando Harry bajo de las habitaciones con un sobre en la mano

- Pues… eh… son mis TIMOS…

- ¿No los has abierto? – dijo Ron incrédulo

- No.

- ¿Por qué? – preguntó Hermione algo preocupada

- Pues yo

- ¿Qué hay chicos? – dijo alegremente Charles al pasar el retrato de la dama gorda. Su mirada se detuvo en el sobre de los TIMOS de Harry – ¿No has abierto eso?

- No yo… - pero no pudo terminar. Por alguna razón Charles se sentía en confianza con Harry a pesar de solo haber cruzado unas palabras con él y le había quitado el sobre y lo estaba abriendo.

Harry trataba de quitárselo pero Charles se lo estaba impidiendo. Si alguien que hubiese conocido a James y Sirius dirían que sus hijos se comportaban exactamente igual a ellos. A pesar del esfuerzo de Harry por conseguir su carta Charles ya la estaba leyendo.

- Qué pena Harry, sacaste 5 Pobres

- ¡Qué!

- Sólo bromeo

- Ah

- Pero en serio tienes una P en Historia

- Bueno, no creo que haya sacado más de ahí - Harry recordó con mucho dolor que aquel había sido el fatídico día en que Sirius había muerto.

- Hum, tienes Sobresaliente en Defensa contra las artes oscuras…

- Lo sabía – dijo Harry

- …en Transfiguraciones, Herbología, encantamientos, cuidado de criaturas mágicas, pociones (Sííí), excede expectativas en astronomía y un aceptable en adivinaciones.

- Entonces saqué 6 sobresalientes - dijo Harry con una sonrisa de oreja a oreja

- Si pero no entiendo por que cogiste adivinaciones – dijo Charles mientras le devolvía la carta a Harry – es una ciencia inexacta - los ojos de Hermione brillaron mucho

- ¿Cómo te fue a ti? –

- Eh, bueno después de Sean yo era el mejor estudiante del colegio, eso implica tener todo Sobresaliente – dijo con cierto tono arrogante que le quedaba divino. Hermione, como todas las chicas, no resistía el encanto natural que Charles tenía.

- ¿Quieres ser mi novio? – aquella frase se le salio sin siquiera pensarlo.

- Pues si tú quieres – dijo Charles como si aquellas cosas le sucedieran a menudo. Le dio un papel que tenía el numero 114

- ¿Qué es esto?

- Pues eres la numero 114 en la lista de espera

- Ni lo sueñes - Hermione parecía indignada – no seré tu novia 114 – y se fue a su habitación

- Y a esta que le dio – dijo Ron algo celoso

- ¿Puedo ser la numero 114? – dijo Ginny de repente

- Claro

- ¡Ginny! – dijo Ron

- ¿Qué? Después de Charles el más guapo en el colegio es el nuevo profesor, yo no voy a desperdiciar esta oportunidad.

En ese momento Charles estaba tratando de hablar con la actual novia mediante un celular bastante extraño, pues además de tener una curiosa forma, funcionaba además dentro de Hogwarts. Viéndolo bien, era igual a los de los hermanos Snape. Al parecer la actual novia de Charles no estaba muy conforme con la situación porque se la oía gritando al otro lado del teléfono. Charles sacó una lista.

- Bien – dijo después de colgar creo que eres la numero uno en la lista Ginny, pues creo que tengo que cancelar mi lista internacional

- ¡Yupi!

- ¡Qué! – dijo Ron, pero eso no impidió nada.

Aquella noche Harry se fue a dormir con una impresión de Charles bastante parecida a la que tenía de Sirius versión joven. Al otro día hubo una conmoción en la mesa de Slytherin, pues el habitual correo de Emely había llegado tan puntual como siempre, es decir, que toda esa variedad de aves habían depositado la enorme correspondencia que siempre le llegaba. Charles también había recibido correspondencia del extranjero. Varias cartas de su club de fans, de amigos y amigas y una de su media hermana, que era un vociferador en italiano. Él no quiso decirle a nadie de que se trataba.

A medida que asistían a clases, Harry estaba seguro de algo: Charles era similar a Sirius no solo físicamente, sino también en su actitud, pues la profesora McGonagall lo había obligado a sentarse lejos de él, el profesor Flickwick se dio un espanto y así los demás. Snape por su parte le bajaba puntos a diestra y siniestra cada vez que se lo encontraba en los pasillos.

Emely estaba algo aburrida, pues el trato con solo Slytherins no le caía bien. Serenity había estado planeando hacer una fiesta para que ella y su guapo amigo pudieran conocer mas personas. Ella y Draco. Draco no era ni siquiera su amigo pero por primera vez se estaban llevando bien, quien sabe si era por la influencia de Emely o por la de Charles, pues Draco y Charles se llevaban algo.

En fin, la fiesta estaba planeada y la llevaron a cabo el primer sábado desde su llegada al colegio. El supuesto tema era el fin del verano y del buen tiempo. Serenity y Draco se había encargado de invitar a las personas que asistirían. Sería a orillas del lago. No invitaron al trío, pero si a Ginny. Ron y Harry ni siquiera se habían enterado, pero al parecer Hermione sí y estaba algo enojada. Estaba diciendo algo sobre decirle a la profesora. Harry, cuando se enteró se puso a brechar desde la torre. Parecía que la estaban pasando bien. Y lo estaban haciendo.

Emely y los demás estaban pasando un buen rato con música de artistas del mundo mágico, cerveza de mantequilla y amena charla. A ella no le importó que los chicos no fueran pues ya los conocía, pero Charles no parecía muy feliz. Al caer la noche Hermione pareció haberse cansado y le fue a decir a alguien. Se lo dijo a Sean, pero él dijo que le había dado permiso para hacer la fiesta, así que se le aguó el plan a Hermione.

Charles y Ginny llegaron algo tarde. Ron hacía un buen papel de hermano celoso. Charles había obtenido una buena cantidad de nombres y edades. Emely por su parte estaba más conforme con su estadía en el colegio, pero comenzaba a sospechar que algo iba a suceder.


¿Y bien? Espero sus reviews.