Y aquí vamos con la continuacion de mi fic. Pero antes: los personajes no son míos, o por lo menos no los de los libros.
Gracias por sus reviews a: Meilin Snape y Platudo.
Y el duelo comenzó.
Hermione no estaba segura si ella ganaría o no, pues poco conocía de las formas de duelo de Emely, pero no le hizo gracia que Charles apostara a la otra. Le preocupaba que por haber ido por el mundo, Emely supiera demasiadas maldiciones. Emely por su parte no estaba muy segura también del éxito. Había oído mucho sobre las habilidades de Granger, pero ella quería esa escoba.
Estaban paradas una frente a otra. Todos estaban expectantes. Un chico que comía algo se le cayó. Ambas empezaron a lanzar hechizos. Emely era rápida, pero Hermione tenía ya mucha experiencia, los hechizo rebotaban, los espectadores gritan, las apuestas aumentaban.
- ¿Acaso crees que me vas a ganar?
- Expelliarmus – le lanzó Hermione tomado la varita de Emely
- Que molesta eres
- Te ganaré
- Si claro, calvicius
- ¡Qué! – dijo Hermione con horror al ver todo su cabello cayendo al piso. Todos comenzaron a reírse. Hermione estaba calva - ¿Qué has hecho? – dijo Hermione entre el dolor y la furia
- Pues te ves mejor con el pajón, je je
- Me las vas a pagar – dijo Hermione y comenzó a lanzar un montón de hechizos. Para su mala suerte Emely ya había convocado el Tarjus protejo y sabía unos cuantos hechizos sin tener que usar su varita.
- ¿Acaso no me puedes alcanzar? – dijo Emely con la típica mirada Snape. Hasta ese momento los hermanos Snape a Harry le habían parecido a todo menos a su padre, pero en ese momento él pudo ver en ambos esa sonrisa media retorcida del gozo por enojar y molestar a otras personas.
Los hechizos siguieron, pero ambas eran demasiadas buenas. Emely logró recuperar su varita y el duelo continuó. El tiempo se agotaba y si Hermione no lograba romper el escudo de Emely ella perdería. No, eso no. Jamás se lo perdonaría. Ella no podía perder. Se le ocurrió convocar la maldición más fuerte que le llegara a la cabeza. Lanzó una bastante potente y logró romper el hechizo protector.
Las consecuencias de romper un escudo era que debilitaba al que se estaba protegiendo. Emely había caído en el suelo. Este era su momento. Si Hermione no le ganaba ahora no lo lograría. Se le ocurrió enviar el pirus máximus. Por una extraña razón se sentía muy vengativa.
Emely estaba tirada en el suelo cuando hermione alzaba su varita para lanzar el hechizo, sus compañeros vociferaban y ella lo vio venir. Vio como una gran llamarada de fuego blanco salía de la punta de la varita de Hermione directo hacia ella. No se le ocurría nada para protegerse. Lo único que se ocurrió fue poner se brazo derecho frente su cara. Todavía sujetaba su varita.
La gran llamarada sorprendió a todo el público. Esta cubrió a Emely por completo. Hermione estaba segura de la victoria pero, se oyó un suspiro por parte de los espectadores. El fuego que chocaba con la varita era desviado, evitando que Emely fuera muy afectada. Cuando la llamarada se apagó la ropa de Emely estaba toda chamuscada y en trizas, apenas la cubría, pero su cuerpo estaba intacto. Hermione tenía en su cara una expresión muy graciosa de desconcierto, al igual que la mayoría de los presentes. Emely miraba fijamente a su varita. Estaba roja pero no quemada.
¿Qué significaba eso? De repente se acordó. Su madre había mandado a hacer esa varita con una madera de un extraño árbol africano. Sonrió. El duelo aun no terminaba. Se puso de pie en actitud de combate. Hermione hizo lo mismo. Siguieron luchando. Emely tenía que hacer algo. Granger parecía no rendirse tan fácil y ella no quería perder. Se le ocurrió usar un extraño hechizo que había aprendido en Egipto, solo que si lo hacía mal podría matarla, pero que va.
- Momus corpus – dijo y un rayo gris cruzó la tarima directo hacia Hermione. Ella había convocado el tarjus protejo pero el hechizo lo cruzó. Le dio en el pecho y al momento Hermione se quedó petrificada, o mas bien, algo momificada.
- ¿Qué demonios? - dijo en un tono bajo Sean – Eh, la ganadora es la señorita Snape – toda la casa de Slytherin gritó y vociferó.
Madam Ponfrey se llevó a Hermione a la enfermería mientras que sus amigos la miraban medio tristes.
- Ahora sabemos por qué ella está en Slytherin
- Pero no creas – dijo Charles viendo a Hermione – ese hechizo esta modificado. El verdadero mata.
- ¡La quería matar! – dijo enojado Ron
- No, hubiese perdido y sido expulsada.
- Cierto
- Se recuperara, no te preocupes – le dijo tratando de consolarlos – por lo menos ganamos 50 puntos y buenas calificaciones en casi todas las materias.
- Cierto, con esto no tendré que preocuparme hasta enero por mis calificaciones – dijo Neville
En Slytherin.
- Eso estuvo de pelos – dijo Malfoy con un inusual tono de excitación en su voz
- Fue un duelo espectacular – agregó Serenity
- Y lo mejor es que obtendré mi escoba – dijo Emely
- Bah, ¿Hiciste todo por una escoba? – dijo algo decepcionado Draco
- No exactamente, después de comenzar simplemente le quería ganar a la mejor estudiante de Hogwarts
- Ex mejor estudiante – dijo Serenity con una malvada sonrisa
- Cierto – dijo Draco – creo que ese titulo ahora te pertenece
- Gracias chicos pero, tenemos una fiesta que hacer. ¿Ya repartieron las invitaciones?
- Si la semana pasada
- Y tenemos el permiso del profesor Murray - dijo Serenity
- Bien. ¡Qué esperamos! A disfrutar nuestro Halloween. – dijo Emely
Las invitaciones a la fiesta había sido un tema muy hablado la semana antes de Halloween, pero fue opacado con el duelo. Los invitados habían sido cuidadosamente seleccionados por Draco y Serenity. De los que menos había eran de Gryffindor. Charles y Ginny fueron invitados sin dudar, así como algunos del séptimo año y ninguno de 4to para abajo. Las invitaciones para el trío fueron muy discutidas. Emely estaba de acuerdo con invitar a Harry y ganó, Ron fue descartado de inmediato y Hermione, la invitaron por compasión.
Ron había estado muy enojado con esto, pues sus amigos habían sido invitados a una fiesta muy prometedora y él no. ¿Por qué? Se preguntaba. Está bien, él no era tan cool como los gemelos o Ginny, pero no era para tanto. La fiesta era de disfraces y seria en el ala oeste del 3er piso. La entrada estaba custodiada por dos gorilas con cabezas de calabazas, o sea, Crabbe y Goyle disfrazados con lo que en verdad eran. No se permitía la entrada sin invitación ni disfraz decente.
Chales, típico en él, fue disfrazado de la muerte y Ginny de oso de felpa gigante, tipo vestuario Sakura Card Captor. Luna Lovegood, que estaba invitada también, estaba disfrazada de algún ser imaginario, Sean de vampiro y Emely de dementor, con esencia y todo. Neville que estaba allí no por casualidad, sino porque era amigo de Emely estaba disfrazado de Snape mezclado con ropa de su abuela. Serenity estaba disfrazada de ángel y Draco de diablo. Harry fue disfrazado de hombre lobo y Hermione llevaba una túnica por encima de su disfraz, así que él no sabia de que rayos estaba ella disfrazada.
Ron estaba solo en la casa común, con los hermanos Creavy y un montón de mocosos, sumido en la más profunda depre mezclada con celos.
La fiesta comenzó. Las luces y la música, mezcladas con las bebidas eran un ambiente perfecto para el relax después de tanto estrés por lo de los duelos y las clases. En lo primero que se fijó Harry al entrar en la improvisada "disco" fue en el hermoso ángel de Slytherin. Sorpresivamente ella miró en su dirección y le sonrió. Él ya se las arreglaría para baila con ella. Hermione, cuando estuvo segura de que nadie que la conociera la miraba se quitó la túnica y quedó en su disfraz de conejita de play boy.
- Oye Emely – le dijo Sean un rato después a su hermana que estaba espantando a unos cuantos con su fría esencia de dementor – ¿Por qué no invitaste al pelirrojo hermano de Ginny?
- Eh… - dijo Emely – pues porque ese no tiene sentido del gusto ni tacto con nadie. Sus hermanos son lo máximo pero el es un asco
- Bien, pero no creo que eso estuvo bien. De seguro en la casa común solo están los que en verdad son gente insípida y bichos raros. Debe estar muy aburrido
- ¿Me estas tratando de persuadir de que lo invite?
- Si
- Pues no lo haré, no me cae bien.
- Entonces lo haré yo
- ¿Cuál es tu interés en esto?
- Pues, si invitaran a Charles a una fiesta y a mí no, entonces me encargaría de arruinarle la vida a todos los culpables
- Eso lo harías tú
- Pero es incomodo ser amigo de alguien llamativo y que a ti ni te den bola
- Bien, has lo que quieras, pero si lo veo, no te aseguro nada
Así Sean fue fuera del lugar, envió una invitación y volvió a la fiesta. Ron ya se iba a dormir cuando una carta le llegó. La miró con mucho interés. No podía créelo, por lo menos lo invitaron. Sentía un enorme alivio, pero ¿De qué se iba a disfrazar?
La muerte bailaba con un dementor, un ángel con un diablo y un vampiro con un oso de felpa. En la barra una conejita se tomaba unos tragos de bubblepink champán acompañada por caperucita roja y un hombre lobo. En eso llegó un dragón con mechones de cabello rojo a la fiesta.
Cerca de la media noche el tío Sam con sus barras y estrellas izo aparición en la fiesta. Emely estaba muy segura de que ese viejo era Dumbledore, pero al parecer nadie más lo notaba. Miró a su alrededor para ver si todos disfrutaban la fiesta. Draco medio borracho bailaba ahora con Ginny de una manera que si estuviera sobrio no lo haría. Su hermano, que ese día cumplía 19 años, bailaba con una conejita, que no sabía quién era. Su amiga bailaba con Potter. "Linda pareja" pensó.
Severus estaba en su oficina. Acababa de llegar de una rápida misión y se había encontrado con un extraño zumbido en el colegio. Se equivocaba demasiado si aquello no tenía que ver con su hija. Sabía de sobra que su madre la había acostumbrado a ir a raves desde los 11 y estaba seguro que había armado una fiesta en el castillo. Mejor asegurarse que fuera eso y no algo peor.
Encontró rápido el lugar. Los gori-calabazos estaban medio dormidos pero aun así les prohibieron la entrada sin un disfraz.
- Lo siento profesor – dijo lentamente Goyle
- Si, es que no puede entrar
- Necesita un disfraz
- Si
- Les bajare punto si no me dejan pasar
- Es que no puede
- Hay un hechizo protector
Snape se retiró enojado. Pero consiguió un rápido disfraz hecho con un hechizo desilusionador y una capa por encima y ya era el hombre invisible. Y cómo era invisible, le pasó al lado de los gorilas y ni se dieron cuenta. "Cabezas de calabas" se dijo pensando en lo bien que les venía el disfraz. Se sorprendió mucho al entrar. Las bebidas estaban siendo controladas, aunque nadie lo sabía, por el tío Sam, que saludó a Severus al verlo.
- ¡Qué bien que hayas venido! Te hacía falta un poco de entretenimiento
- Profesor Dumbledore, ¿Qué hace aquí?
- Pues voto el golpe, deberías seguirme ejemplo. ¡Ah! Me pasas esa botella, creo que es cold Vodka. ¿Un trago? Estos pilluelos beben demasiado alcohol - dijo tomando un trago – si me disculpas voy a la pista.
Severus tomo un trago mientras veía como el viejo bailaba música rap en la pista. De verdad, a veces Dumbledore simplemente parecía un simple viejo loco. La fiesta acabó cerca de las 3 y media de la madrugada cuando el tío Sam los mando a dormir en medio de la sorpresa del publico en general. Los estudiantes jamás habían asistido a una fiesta de disfraces tan genial como esa. Lamentablemente muchos amanecerían con la peor resaca de sus cortas vidas y otros con la sensación de haber estado en el paraíso por unas pocas horas para bajar de nuevo al infierno cotidiano.
De aquí en adelante es que está el jugo del asunto. Pero espero sus reviews y díganme si la fiesta les gustó.
