Hola, Gracias por leer, me alegra que les gustase la fiesta y espero que este chap les guste. Los personajes de HP no me pertenecen sino a JKR.
Era un hermoso amanecer en las montañas heladas del Himalaya. Los rayos del sol se escapaban entre las nubes creando un bello efecto sobre las aguas heladas de los riachuelos. El joven pastor de yaks estaba caminando cerca de uno de esos congelados arroyitos cuando un rayo de luz golpeó a un objeto brillante. Se acercó. Sólo se veía una parte de algo esférico que brillaba. Lo sacó de la tierra. Era una esfera color naranja traslucido que cabía en la palma de la mano, que no se cerraba completamente. Parecía una simple esfera, pero el chico sintió que de ella provenía una extraña fuerza.
Regresó a la aldea donde habitaba. Lamentablemente, el monje del pueblo había ido hacia otro monasterio para algo importante y no podía confiar en nadie más. Nadie que fuera del pueblo, pero se le ocurrió que una amiga sabría que era eso. La envolvió cuidadosamente. Buscó un águila y la envió junto a una nota.
Era el día siguiente a Halloween. Todos estaban en el gran comedor desayunando y recogiendo sus cartas. Una impresionable bandada de aves llegaba como de costumbre a la mesa de Slytherin, entre ella había un hermoso fénix que se paseo por la mesa dejando caer dos sobres. Uno fue a manos de Emely y otro a manos de Draco, quien se retiró al acto. Aquel día llegaban las cartas de Asia central para Emely. Tomó todas sus cartas y se las llevó consigo. Ya habría tiempo para leerlas. Era sábado y al día siguiente tendría su primer partido de Quidditch en Hogwarts.
El partido sería Slytherin contra Hufflepuff. Así que ella no estaba muy preocupada. Se fue a la sala común y se puso a leer sus cartas. Media hora después llegó a un paquete de forma extraña. Tomó la nota en sus manos y la abrió. No tenía palabras escritas. Emely estaba acostumbrada a aquellos tipos de mensajes, pero ese tampoco era un mensaje oral o algún pensamiento impreso. ¿Qué seria? Miró de nuevo la textura del paquete. Le daba la ligera impresión de que era del Himalaya. Se recordó de sus amigos monjes y de los chicos de una aldea que había visitado. Creía ahora saber de quien era el mensaje.
Abrió una parte del paquete y vio en sus manos parte de una brillante esfera. Durante un segundo ella se quedó viéndola atónita. Nunca había visto un objeto así. Debía ser mágico, pues sentía una extraña energía dentro de la esfera. La tapó con la misma envoltura pues por alguna extraña razón supo que la debía mantener oculta. Una buena decisión porque en ese momento llegó Draco con la cara de perro apaleando y los ojos rojos.
Serenity, que no estaba muy lejos de Emely, también lo vio llegar. Él, al verlas viéndolo, se marchó inmediatamente por donde había llegado y a paso rápido. Las amigas se miraron mutuamente y salieron detrás de él. Emely antes entró el precioso paquete dentro de su inseparable heavyless.
Lo encontraron en un pasillo muy solitario en el ala oeste. Estaba pegándose en la cabeza mientras se lamentaba llorando por algo que no entendía. Las dos se quedaron boquiabiertas cuando lo encontraron en ese estado tan alterado.
- ¿Draco? – llamo Serenity
- ¿Estás bien? – le pregunto Emely
- No… - dijo entre hipos – yo… si… pero…
- ¿Pero? – dijo Serenity que en sus 6 años en Hogwarts había visto al güero en ese estado
- Fátima - y se rajó a llorar de nuevo
- ¿Fátima? – dijo con asombro Serenity - ¿Y esa quién es?
- Es la media hermana de mi mejor amiga – dijo Emely ya recuperándose del asombro
- Ah, pero ¿Qué pasa con ella?
- Si, dinos - dijo Emely pasándole un pañuelo para que se calmara
- Ella… se ha comprometido con otro… - dijo hundiendo su cabeza en las manos. Emely sabía que ambos se carteaban, pues se habían hecho muy buenos amigas, pero de que a Draco le gustaba ni le pasó por la mente.
- Bueno - dijo mirando a su amiga, quien no salía de su asombro – puedes consolarte de que ella era muggle y no te convenía
- Espera, espera, ¿Draco llora por una muggle? – dijo Serenity sin creérselo todavía
- Es tan bonita – dijo Malfoy entre sollozos
- Creo que nuestro amigo ha tenido un crush demasiado fuerte - dijo Emely
- Si - dijo viendo al rubio – bueno Draco, mas te vale que conserves la cordura. No querrás que un Gryffindor te vea en ese estado
- No, no quiero
- Pues ya basta de lloriqueos – dijeron ambas mientras lo paraban, pues se había sentado en una escalera
- Cierto, yo soy Draco Malfoy y no lloro por ninguna mujer
- Eso esta mejor – dijo Serenity
- Pero no te pases – le dijo Emely y el trío se fue a su casa común para animar a Draco
Con todo lo que paso con Draco a Emely se le olvidó que llevaba la esfera en la mochila, es mas, pasó el domingo y Slytherin ganó el partido de Quidditch, llegó la semana con los habituales ajetreos de clases, pues como Emely había elegido ser medimago tenia que tomar muchas clases, además ella ayudaba a Neville con las suyas. No fue hasta el viernes siguiente cuando ella buscando una pluma en la mochila dio con el redondeado paquete.
Al principio no lo reconoció, pero luego se acordó de lo que había su interior y decidió verlo con mas calma. Era tarde en la noche. La mayoría de estudiantes estaban durmiendo y ella estaba despierta escribiendo correspondencia que enviaría el otro día. Se aseguró de que no había nadie despierto, una chica que aún rondaba la que hechizó y tiró en una habitación.
Nadie estaba ya despierto. Tomo el paquete y lo abrió totalmente. La esfera naranja traslucida brilló en su mano. Primero sintió una leve ondulación pero luego fue incrementando. Ella estaba algo asustada y se había puesto de pie. La esfera vibró más. Emely, sin querer movió la mano hacia su habitación y la vibración de verdad que comenzó a aumentar. A medida de que ella avanzaba a su habitación las vibraciones había incrementado tanto que habían generado un leve sismo.
El experimento estuvo bajo control hasta que ella entro a la habitación. Serenity estaba agitándose en su cama mientras murmuraba algo sin sentido, el sismo aumentó violentamente y Emely asustada cubrió la esfera con la envoltura y todo paró, supuso que su amigo envolvió el paquete con alguna tela bendita.
Serenity todavía se agitaba. Las demás chicas de la habitación estaban despertándose y Pansy se movía desde el suelo. Tenía que resolver el asunto pronto. Durmió a las demás con un hechizo, y a muchos de los que se movían por ahí, pues fueron pocos los que despertaron y volvió al lado de su amiga que despertó repentinamente.
Parecía sonámbula.
- ¿Serenity? – Dijo Emely viendo los ojos sin brillo de su amiga - ¿Me podrías contar lo que soñabas? – dijo mientras sacaba una vieja grabadora mágica de su mochila y para su sorpresa Serenity comenzó a hablar. Emely grabó todo y después mandó con un hechizo a su amiga a dormir.
- Salió corriendo y cuando llegaba a la oficina de Sean este ya la esperaba. La agarró por la túnica y la arrastró hacia adentro.
- Sé que tienes que ver con lo que paso hace un rato – dijo muy alterado
- Si lo sé, ¿Crees que se dieron cuenta los demás profesores?
- Tal vez sólo Dumbledore, pero no quiero responder por tus acciones. ¿Qué fue lo que hiciste?
- Yo… bueno, recibí un paquete que contenía una extraña esfera y cuando me puse a observándola detenidamente esta noche comenzó a vibrar. Yo note que se ponía más intenso el movimiento cuando la orientaba hacia mi habitación y cuando entre, todo se salió de control. Serenity precia muy agitada, como si la esfera la provocara eso. Grabé lo que me dijo de su sueño tan pronto despertó, por si se le olvidaba.- y al acto sacó la grabadora. Sean oyó todo ensimismado. - ¿Crees que tenga que ver con lo que te conté?
- Posiblemente - iba a decir algo más, pero en eso sonó su móvil. - ¿Nahiony? Calma - Su cara tomó una expresión de angustia – ya voy – dijo y cerró el moderno móvil con tecnología vampírica – Nahiony tuvo un sueño, o mas bien un pesadilla. Le pareció muy extraña y le dejó un mal presentimiento. No inventes nada. Averigua que rayos es eso, estaré fuera esta noche.
Sean se puso una túnica y se marchó hacia Francia mientras Emely agotada se marchó a dormir.
En Francia. Sean llegó unos pocos minutos después a Francia al desaparecer y aparecer desde Hogsmade a Beuxbatons. Su amiga lo esperaba espantada en su habitación. El entró por la ventana abierta al estilo vampírico. Nahiony se levantó de su cama y corrió a sus brazos.
- ¡Sean! - dijo casi entre lágrimas mientras él la consolaba
- Dime, ¿Qué pasó? – le preguntó con un suave tono de voz francés
- Estaba durmiendo placidamente hasta que sentí una horrible aprehensión en el pecho y todo comenzó a temblar y el sueño fue tan extraño e inquietante, pero creo que ya no lo recuerdo – dijo ella lamentándose todavía con la cabeza hundida en el confortante pecho de su amigo
- No hay problemas. Si aceptas, yo podría hurgar en tus recuerdos más recientes y ver que fue lo que soñaste y de seguro que nosotros resolvemos esto.
- ¿Nosotros?
- Emely y yo, creo que esto que te pasó tuvo que ver con un experimento de ella
- Pues está bien - dijo ella mientras se separaba y se sentaba en su cama – bien, estoy lista
Sean tomó una silla que había en la habitación y se sentó frente a ella con su linda mirada vampiresa. Para su suerte los vampiros eran legimency naturales y con un poco de la ayuda de su padre él dominaba completamente la materia, sin contar el hecho de que los ojos de un vampiro son hipnotizantes.
Mientras él hurgaba los recuerdos de la aterrada Nahiony, encontró lo que buscaba en su subconsciente. Para que todo quedara grabado hechizó a una pluma para que dibujara todo lo que él "viera" en los pensamientos de su amiga. Se quedo bien sorprendido más por el hecho de que el sueño de ella era prácticamente idéntico al de Serenity. Después de la sesión, le consiguió una poción calmante y se fue dejando dormida a la chica. Tendría mucho que discutir con su hermana al día siguiente.
Sólo espero sus reviews.
