Los personajes no me pertenecen.

Aqui estoy de nuevo preocupada por nimiedades, les dejo con el fic.


El mes de enero pasó volando y llegó febrero y con él San Valentín. Todos estaban ansiosos por ir a Hogsmade acompañados por ese alguien especial. Todos sin excepción. Charles y Ginny habían terminado mutuamente porque cada uno estaba interesado en alguien más. La pareja de Charles era obvia: Emely. Y ella le alentaba a sabiendas de que Snape, si los encontraba juntos, le bajaría hasta -150 los puntos de Gryffindor. La pareja de Ginny era bastante desconocida. Es más, solo Charles sabía que ella estaba interesada en otro.

Inclusive el chico Potter estaba sufriendo de amoritis ciegamente por una Slytherin: Serenity. Desde el día que la vio por primera vez quedó prendado de ella y estaba tratando de sacar valor para invitarla a salir. Ron por su parte estaba persiguiendo a unas chicas de Ravenclaw, y como estaba teniendo mucho éxito en Quidditch se le facilitaba el asunto. Hermione seguía enamorada de los libros y eso no tenia remedio.

Unos pocos días antes de San Valentín Sean llamó a su hermana a la oficina.

- ¿Pasa algo? – le preguntó ella al verlo medio agitado en su escritorio

- Si, si pasa. Me siento algo… descontrolado.

- ¿Descontrolado? ¡Ah! Ya. ¿Qué tanta sed tienes?

- Mucha y estoy muy ansioso – dijo el tratando de serenarse

- ¿Por qué crees que te este pasando esto? Hace mucho que no te pasaba algo así

- Es el aire

- ¿El aire? – dijo intrigada su hermana

- Si, trae el olor a sangre desde lejos, hasta Richard lo percibe. Me está volviendo loco.

- ¿Quieres alguna poción? Algo de belladona te haría bien.

- No me gusta esa planta - dijo agitado Sean

- Está bien, le diré a papá

- ¡No! – dijo Sean

- Eh – lo miro su hermana preocupada – Sean, él te puede ayudar.

- Ya tiene suficientes problemas, tomare la porquería de Belladona, pero no lo molestes.

- Bien. Mantente lejos de las personas lo más que puedas, sí – dijo ella saliendo de la oficina muy preocupada.

A pesar de que Lord Voldemort no había hecho grandes movimientos últimamente, sus seguidores estaban causando estragos en la población inglesa. Entre las cosas que más le preocupaban a Emely era que su madre estaba desaparecida porque los mortífagos la estaban persiguiendo y ahora estaba muy escondida. La otra era un peso que ella cagaba desde el verano pasado, algo que ella solo lo había compartido con su hermano.

Sean aceptó tomarse la poción, pero aun así sentía cómo perdía el control sobre su lado malvado, lado que quería algo que él no se explicaba. Llegó el muy esperado San Valentín y muy temprano en la mañana…

- Ginny ¿A dónde vas tan arreglada? – preguntó Ron

- Pues a una cita – contesto ella agresivamente

- ¿Con Charles?

- No menso, es una cita a ciegas, además Charles esta saliendo con Emely

- Mal gusto que tiene – dijo Ron

- Hay que admitir que es bonita – dijo Seamus

- Es cierto – agregó Harry arreglándose esmeradamente

- ¿Y tú también tienes una cita? – preguntó Ron

- Pues sí. Lo logré, la invité

- ¿A la rubia amiga de Snape?

- Si y aceptó, aunque no sé si es para burlarse de mi o si de verdad le agrado

- ¡Ay por dios! – dijo Hermione algo amargada

- Bueno yo también tengo una cita – dijo Ron orgulloso

- ¿Tú? – dijo Hermione incrédulo

- Sí, logre convencer a una chica de Ravenclaw para que saliera conmigo.

- ¿Con qué la habrás comprado? - dijo ella entre dientes

- ¿Qué dijiste?

- Nada

Flash back

Harry estaba muy nervioso, lo había ensayado varias veces, hasta le había pedido consejos a Charles, que sólo se burlo de él, pero estaba decidido era ahora o nunca. Emely y Draco habían dejado sola a Serenity y era el momento oportuno. El se acercó como si estuviera caminando por ahí normalmente. Ella ni se fijó en él.

- Disculpa – llamo él su atención

- ¿Qué quieres Potter? – dijo ella

- Eh… te… eh…

- ¿Qué?

- Si quieres ser mi Valentín – todo salió muy rápido y sus orejas estaban muy rojas. Serenity se quedó viéndolo fijamente. Tenía que analizar el asunto bien, pues, después de todo Harry era un buen partido

- Esta bien, pero no llegues tarde. No me gustan los impuntuales – y se marchó dejándolo solo. Lo había conseguido. ¡Tenia una cita! Pero, ¿Qué ropa se pondría?

Fin del flash back

Todos se dirigieron a la salida del castillo. Harry se encontró con Serenity que estaba con Emely quien esperaba a Charles que iba detrás de Harry. Ginny se fue sola a Hogsmade donde se encontraría con su cita a ciegas y Hermione, ella fue allá a amargarse la vida mientras los demás estaban como caramelo. O por lo menos ese era su plan inicial.

Sean había estado muy agitado desde hacía unos días y había decidido ir a pasear para calmar sus nervios. Esta caminando cerca de la Casa de los gritos cuando un frenético impulso lo invadió. Incapaz de dominarse escondió allí hasta que se le pasara.

Ginny llegó a un lugar bastante apartado donde se suponía que encontraría su cita. Ella sospechaba quien era pero mejor no dar nada por sentado. Entonces él llegó.

- ¿Esperabas a alguien más? – dijo

- No, sabía que eras tu Draco

- ¿Cómo?

- No sé, diría que esa invitación era muy… a tu estilo

- ¿Y entones?

- Bueno ¿A dónde me piensas llevar?

- Sígueme – dijo él tomándole la mano con una sonrisa en sus labios

Harry no quiso ir a ese bar al que fue con Cho el año pasado. No, ese lugar era muy cursi y le hacía recordar malos ratos. Así que fue junto a Serenity a Las Tres Escobas y luego a pasear. Parecía que ella se aprovechaba porque le pedía la más mínima cosa, aunque no le soltaba el brazo para nada.

Para Emely y Charles las cosas iban de bueno a mejor. Comenzaron su mañana con algunas bromas pesadas a los tórtolos que se encontraban, turnadas por besos muy apasionados. Luego de que se aburrieron vieron pasar a Draco y Ginny lo cual les dio mucho que hablar durante un rato. Al cansarse de chismes y bromas decidieron pasar el rato más seriamente, pero la mayoría de las esquinas oscuras ya estaban ocupadas.

Ron ni se enteró de con quien salía su hermana 1, porque estaba muy ocupad y 2 ellos lo evitaban.

Hermione estaba sola. NADIE la había invitado a salir, ni siquiera Ron. ¿Acaso era tan aburrida? Estaba caminando cerca de la Casa de los gritos cuando vio que algo se movía por ahí. Como no pensaba dejar pasar la oportunidad de fastidiar a alguien fue a ver. Mala idea. Estaba atardeciendo y era hora de regresar al castillo cuando ella se puso a aventurarse por ahí. Sean todavía estaba dentro y el olor a carne fresca le molestaba. Ella pensó que fue solo su imaginación hasta que la sombra se colocó frente a ella.

- Profesor Murray es usted – dijo volviendo a respirar después del susto - ¿Le pasa algo? – él no le quitaba la vista de encima – ¿Sean? – Hermione comenzó a tener miedo de veras – ¿Te pasa algo? – Él se le acercaba más y más hasta que la arrinconó – Sean… -suplicó recordándose de que él era mitad vampiro, pero era muy tarde. Él la mordió. Ella sintió que se quemaba. Dolor, pero a la vez una vaga sensación de placer. Sentía desmayarse.

Sean se dio cuenta luego de un rato de lo que estaba haciendo. La sangre tibia que aplacaba su sed le despertó y al ver a Hermione en sus brazos se asustó. "No, no la he matado, por suerte" pensó ya mas tranquilo. "Mejor me aseguro de que no se vean esas marcas" y voló al castillo.

Emely se encontraba en la sala común del Slytherin.

- Con que una pelirroja ¿Eh? – molestó a Draco

- ¿Algún problema con eso?

- Yo no, pero pensé que no te agradaban los de Gryffindor.

- Evito pensar en eso

- Bueno por lo menos ella es bruja y de "sangre limpia"

- Cierto – admitió Draco – y es muy buena persona

- ¡Que lindo! Mira como la defiende

- ¿A quien? – se sumó Serenity

- A nadie – apresuró a decir Draco

- ¿No será a Pansy? – preguntó asqueada la chica

- No, que horror – dijo Emely – a su nueva novia

- No es mi novia

- ¿Y qué es?

- Eh… amiga

- Admítelo te gusta

- Ya déjenme en paz – dijo Draco y se fue a su habitación

- ¿Me dices quien es la "afortunada"? – pregunto con curiosidad Serenity

- No puedo

- Vaya, no pensé que le fueras tan leal a Draco

- Es por ella

- Ah

- ¿Y cómo te fue con Potter?

- No estaba tan mal, parece que le gusto.

- ¿Cómo no le vas a gustar? Eres muy bonita

- ¿Tú crees que le guste? – Dijo ella media ida – digo, porque eso ¿No sería un problema?

- Deja de fingir, te gusta. ¿Por qué no se hacen novios y asunto arreglado?

- ¡Pero que porquería dices! – y se fue sonrojada para otra parte

- Bueno, iré a ver a Sean. - Emely se dirigió a la oficina de su hermano y abrió la puerta sin tocar. Él parecía estar muy agitado y que ocultaba algo. - ¿Sean como estas?

- Yo, mucho mejor, ya estoy bien. ¿Qué haces aquí?

- Te visito… ¿Qué escondes?

- Nada

- No mientas. Estás muy agitado, me ocultas algo – dijo ella corriendo hacia la habitación de él. Sean trató de detenerla pero ella le amenazó con polvos de ajo

- Emely no - ella abrió la puerta y vio en la cama a Hermione

- ¡Ah, pícaro! Te estas acostando con las alumnas

- Emely – ella estaba muy cerca de la cama

- Con razón ella saca buenas notas - Emely la vio bien - ¡SEAN!

- Te puedo explicar

- ¡La has mordido!

- Bueno, no me pude controlar. Estaba en la casa…

- ¡No te pudiste controlar! Le diré a papá. Vas a tener que estar en cuarentena

- No le hice daño

- Sean, esto es serio.

- Emely – dijo el suplicante mientras ella salía de la oficina

- Nada Sean, tu sabes muy bien las consecuencias de tu acto

Severus se enojó mucho. Le administro una solución reponedora de plasma a Hermione, así como una para borrar mordeduras y le ordenó a Sean permanecer por lo menos 10 días lejos de los estudiantes. Dumbledore estuvo de acuerdo con la medida y, como Severus no podía dar las clases de Sean, Richard Lupin fue el suplente de los chicos.

Hermione no recordaba nada de lo sucedido y nadie del castillo se enteró. Ella solo tenía una vaga impresión de que algo extraño le sucedió pero nada más. El curso de la vida continuaba.


¿Y? ¡Reviews!

Gracias a Meilin Snape y Tgirlbyangel por dejarme reviews.