¡Los personajes de HP no me pertenecen!

Sorry por no publicar más temprano pero estoy de vacas, so les dejo con el chap y gracias a Tgirl y Meilin Snape por su apoyo.


En los días en que Sean estuvo en cuarentena le llegó una carta. Era de la jefa de la logia. Contenía un mensaje que decía que tenía información acerca de lo que buscaba. Así que fue lo más pronto posible a la isla del Grecorromano.

- Tardaste – le dijo la Jefa como saludo cuando entró a su oficina

- Tuve un problema con una alumna

- Ah. Trajiste lo que te pedí

- Sí, aunque no le veo la utilidad – le dijo Sean

- Bien. Verás, cuando aceptaste ir conmigo al baile del Alto mando, me ofrecí a buscar información sobre el Ojo del Dragón y su llave, esperando que nada de eso estuviera relacionado con los Dragones.

- ¿Y conseguiste algo?

- Sígueme –le indicó ella. Fueron por un oscuro pasadizo hasta una pequeña apertura que estaba muy tupida de árboles y llena de hadas – verás, mientras averiguaba, encontré la otra parte de la llave del ojo del Dragón - salieron del lugar por otra apertura angosta y húmeda

- ¿En donde se encuentra?

- Pues aquí en estas catacumbas

- Vaya, qué conveniente

- Si, al parecer la antigua logia consiguió dicha parte hace mucho y fue olvidada entre los pasadizos y otros tesoros de la isla. – habían llegado a otro salón, también con arcos y un canal en el medio muy parecido a los sueños de Nahiony.

- Vaya

- Si, es un antiguo lugar de reuniones importantes del Alto mando

- Poseidón - dijo Sean al ver al final del lugar en la pared una enorme e imponente estatua del dios griego

- Justo allí esta

- ¿Donde?

- Ves esta escultura – una mujer con un tarro de donde salía agua – allí, en el tarro esta.

- ¿Y cómo lo sabes?

- En los libros de historia – Sean sólo arqueo un ceja. Ella no llevaba puesta la máscara ni la capucha que solía llevar – Si me permites la esfera - Sean le pasó el objeto. Ella lo colocó en otra estatua que estaba frente a la mujer del tarro - Es un dispositivo antirrobo.

- Qué ingeniosos, ya veo por qué no la pudieron sacar

- Bueno, no todo es perfecto – la esfera comenzó a brillar y del tarro salió el bastón con cabeza de dragón.

- Vaya, es bonito – dijo él tocándolo

- Toma tu esfera

- ¿No te gustaría tener el Ojo?

- No, sería traer mala suerte a este lugar

- Muy juicioso de tu parte

- También mantén tu juicio y estas dos piezas separadas, las cosas no están para dejarle fácil el camino al tal señor oscuro

- Muy cierto.

Ambos caminaron de regreso por el mismo camino en silencio, ambos pensando cada uno en sus cosas. Sean le agradeció el favor y ella le repuso que no había problemas. Cuando regresó a Hogwarts Emely lo estaba esperando.

- Te he tenido que cubrir

- Se supone que estoy en cuarentena y no deben venir alumnos por estos lados

- Hermione

- ¿Eh?

- Al parecer le gustó la mordida

- Cállate

- ¿Qué traes?

- El bastón que nos faltaba. Ahora sólo debemos descubrir el código que encierra

- Parece una de esas películas de aventura.

- Ni lo digas. Quédate con la esfera y averigua que lengua usa, para eso no creo que tengas problemas, yo cuidaré del bastón

- ¿Y qué haremos después? – dijo ella

- No lo sé, ya veremos luego – dijo él y Emely se retiró a su casa común.

Lord Voldemort, que también estaba tras el prometedor Ojo de poder, seguía las pistas de Emely y su madre, pues, a diferencia de la última, él sabía en qué idioma estaba el secreto y sólo ellas dos se lo podrían descifrar. Lamentablemente Anne sabía esconderse tan bien como hablar cualquier idioma, pero Emely estaba bajo las alas de Dumbledore y por tanto junto con él, el cayo más grande del mundo: Potter.

El plan era más que perfecto. Con el se desharía de 4 pájaros de un tiro, y quién sabe si más. Solo tenía que esperar y ser paciente, pues una de las cualidades del Ojo era crear curiosidad y deseos de buscarlo y eso mismo le llevaría a él. Harry y Serenity comenzaron a salir en serio a finales de marzo. Hermione, ahora más que nunca, se sentía muy, pero muy atraída hacia el sexy profesor Murray. Sean no le hacia mucho caso, aunque en su subconsciente a él también le comenzaba a gustar. A veces ella se ponía tan, excitada, que él tenía que alejarse para no caer en la tentación de morderla.

Ron estaba saliendo con Lavander y Ginny con Draco, pero a escondidas de Ron, porque si los encontraba sabía que sería la tercera guerra mundial. El tiempo se escurría como agua en las manos. Llegó el muy tedioso mes de Junio y los exámenes. Emely por fin había dado con el clavo y Voldemort también se había enterado. El plan se puso en marcha.

Era de noche y faltaban pocos días para que las clases terminaran. Emely y Sean estaban juntos en el despacho de este último.

- Por fin lo he logrado

- ¿Uh?

- No me estás oyendo

- Eh, no

- ¡Lo logré!

- ¿En serio?

- Ahora si me estas poniendo atención. Si, lo hice. Logré descifrar el código que describe el camino a seguir para encontrar el Ojo

- ¿Lo has usado?

- No, tengo miedo a que pase algo… malo.

- Entiendo

- ¿Y?

- Bueno, no lo uses hasta que te avise que es seguro

- Hecho. Me voy tengo que hacer

- Si

Sean por fin estaba libre de Emely. Había citado a Granger a su despacho para resolver un tema que le carcomía los sesos desde hacia unas semanas.

Flash back

Sean estaba caminando tranquilamente hacia su despacho. En el camino encontró a Hermione, cargada de libros y a punto de caerse por las escaleras. Él la sostuvo por la cintura. Los libros cayeron. La respiración y el pulso de Hermione se aceleraron violentamente mientras ella miraba a los ojos de Sean que estaba paralizado.

Todo fue muy rápido. El sintió sus labios tiernos junto a los suyos. Ella temblaba. Esto no debía ser así. Y tan pronto como comenzó termino y él en unos segundos se hallaba medio castillo de distancia. La había evitado y tratado de no ver durante unos días. Hasta Severus se daba cuanta de que algo no estaba bien en él. Un día en su oficina…

- Sean, ¿Qué es lo que tienes?

- ¿Eh?

- A eso me refiero

- Hice algo… una chica…

- Ah, eso. ¿Quién?

- Es… no te lo puedo decir… es bonita, a su modo, hija de muggles, estudiosa y besa como…

- Ya eso no me interesa. Si te gusta ¿Por qué no?

- ¿Eh?

- Yo no fui nunca tan popular como tú, estas desperdiciando tu tiempo.

- Jeje arreglaré ese asunto. ¿Crees que valga la pena?

- Si no fuera por Emely y la maldita de Anne Frank yo estaría casado

- Y seis pies bajo tierra también

Fin del Flash back

Le había enviado una nota a Hermione y hoy ella llegaría. Como siempre llego puntual. Ella esta asustada pero no tanto, esperaba algo malo. Sean jamás la había citado a su oficina y ella sólo había ido allí aquella vez con las dos locas de Lavander y Parvati. Pero lo que encontró le gustó y mucho.

Unas horas después. En las afueras del castillo. Atravesando el Bosque un grupo de mortífagos entran en el terreno de Hogwarts mientras otro grupo lo hace por la entrada principal. Dirigidos por Lucius, quien trataba de ganarse algo de confianza de su señor, y Bella.

Harry los vio en el mapa mientras buscaba a Serenity. Llamó a sus amigos y envió un mensaje a Dumbledore. Emely, Draco y Serenity se unieron al grupo que se enfrentaba en la afueras. Sean estaba allí también, pero a Dumbledore aquello le parecía una trampa. Algo tramaba Voldemort y no era atacar a Harry ni mucho menos. Los mortífagos dieron orden de retirada. Harry y su grupo cantaban victoria pero a Dumbledore aquel ataque le olía mal. Serenity parecía agitada. Le murmuró algo a Draco quien también se puso a buscar y al final decidieron decirlo en voz alta:

- ¿Dónde está Emely?


Y? ponpon pon... ¡Esperen al next chap! ¡Dejen Reviews!