¡Hola!
¡Los personajes de HP no me pertenecen!
Les dejo con el fic.
Había una fiesta. Ella estaba sentada alrededor de la fogata viendo a su madre bailar con los demás de la pequeña aldea a la que estaban visitando en aquel verano. Miraba prácticamente a la nada cuando notó que el chaman local la miraba fijamente. Él se levantó y por una extraña corazonada Emely lo siguió. Fueron a un lugar apartado y ella sabía que nadie se había dado cuenta de su partida. Cuando alcanzó al viejo hombre lo encontró sentado frente a otra fogata, más pequeña y con las llamas moradas.
Ella se sentó de frente a él del otro lado del fuego. Él comenzó a hablar y ella sabía que él estaba por hacer una predicción. Tal vez por su vida al estilo gitano, tal vez por otras razones, pero ella creía en el destino y por eso presto mucha atención. El humo morado en el aire y la voz profunda y misteriosa del viejo brujo le daban la sensación de que algo importante pasaría.
- "Cuando la marca de la muerte flote en la oscuridad de la noche, la muerte verde se llevara el alma de la serpiente"
- Las formas en el aire.
- No.
- "La muerte verde se llevara el alma de la serpiente cuya sangre tu compartes"
Emely no supo cuando ni cómo se paro de allí y comenzó a correr, ni cuanto llevaba o que tan lejos había ido. Nadie sabía donde estaba. Se detuvo. En sus ojos no cabían mas lagrimas. "No" era lo único en que pensaba, "No ahora, no de ese modo". Duró un tiempo estuvo llorando en silencio. Levantó su cabeza al una nube descubrir la mitad de la luna en el firmamento. Estaba al borde de un pequeño lago, un pozo para abreviar la sed en medio del bosque, cuando oyó pasos.
Miró hacia arriba de nuevo y la sombra de una criatura tapaba su vista. Ella no necesitaba saber en que lengua hablaba para entenderlo.
- Dime algo, dime que no será así. Dime que es un error – suplicó
- Lo dicho, dicho esta – dijo el enorme centauro gris
- ¿No hay nada más que decir? – lloró ella. La solemne criatura miró hacia el ahora despejado firmamento.
- Tal vez
- ¿Tal vez? ¿Tal vez qué?
- A veces existen dos caminos y sólo la persona envuelta decide su rumbo.
- Ahora mismo hay alguien en una encrucijada, tu te camino llevara a él y por mas tonta que parezca no debes dejar de pasar ninguna oportunidad.
- (Snif) Pero...
- Si el camino que tomas es el correcto, puede haber esperanza.
- ¿El de la encrucijada soy yo u otro?
- ... – Emely suspiró. Sabía que no conseguiría una respuesta directa
- Entonces debo seguir mi camino porque yo elegiré al final ¿No?
- Todo se sabrá a su tiempo. Cuídate de la tentación de obtener algo tan grande que pueda acabar contigo – Y el centauro desapareció.
Emely regreso a la aldea. Anne todavía no se había dado cuenta de su partida. Regresó con una idea bien clara en su mente: viajar a Inglaterra.
Todo pasó en cuestión de segundos frente a sus ojos.
- ¡PAPÁ! – gritó Emely viendo como Lucius comenzaba a decir las mortales palabras. Todo lo que le habían predicho cruzó como rayo por su mente y así de rápido su mano se alzo hasta su oreja y lanzo el "arete" que tenía atravesado de lado a lado de su oreja a una velocidad que no sabía que podía lograr.
En realidad no era un arete común. Se lo habían regalado como adorno, pero tenía varias funciones y una de ella era que podía ser una mortal arma. Antes de que Lucius dijera la última silaba el dardo-arete se insertó en su cuello liberando un mortal veneno. Lucius no pudo terminar las palabras. Cayó casi al instante, muerto.
- ¡Papá! – Emely corrió a donde estaba tirado Snape. Él estaba vivo todavía pero casi inconsciente. Emely estaba hecha lagrimas. Tanto había estado preocupada que no había notado lo que pasaba mas arriba en la colina.
Lord Voldemort estaba harto de las dos mocosas que le impedían el paso, se desharía de ellas una buena vez por todas.
- Avada Kedavra - y un rayo verde salió de su varita.
Emely levantó la cabeza y justo en ese momento vio un rayo de luz ir directo a donde una de las chicas. Se oyó un ¡NOOOOOOOOOOOOOOOO! de Harry y entre más lagrimas, Emely vio caer a Serenity perdiendo el extraño brillo que había alrededor de ella.
Emely estaba tan consternada que no notó al mortífago que la acechaba y no podía reaccionar ya, pero el mago no llegó a conjurar nada. Un par de patas y cascos se lo impidieron.
- ¿Pegaso? – dijo Emely segura de que estaba soñando. El animal mitad unicornio, mitad caballo alado se le acercó – ¿Viniste a ayudarme? – y dejando el cuerpo de su padre le montó.
Harry estaba pasmado. Pero eso no le duro mucho. Su cuerpo y mente se llenaron de ira.
- ¡Maldito! – dijo lanzándole un hechizo a Voldemort
- Nunca me vencerás Potter – dijo Voldemort esquivando el ataque mientras hacía caer a la otra chica
Lamentablemente para Harry su fatal Oclumencia no le ayudaba para nada y mucho menos la ira que le invadía. Todo esto lo único que sirvió fue para que Lord Voldemort lo atrapara. Harry no podía librarse del conjuro que lo tenía atado.
- Tú serás el primero en probar mi nuevo poder – dijo Lord Voldemort caminando el escaso trecho que le separaba del Ojo del Dragón.
La preciosa perla estaba en un pedestal y detrás de este un abismo. Cuando Voldemort alcanzó la cima y justo antes de tocar el Ojo, subiendo por el abismo, en el lomo de Pegaso apareció Emely, varita en mano. El conjuro inventado que salió de sus labios recorrieron el cuerno del hibrido ganando potencia y el rayo de luz dio de lleno en el Ojo.
Una luz cegadora, causada por la ruptura de la perla y su destrucción iluminó todo. Lord Voldemort desapareció del lugar, originando así la retirada de su ejército. La Orden capturó a algunos cuantos más mortífagos antes que desaparecieran.
Encontraron a Harry al lado del cuerpo de Serenity en estado de shock y a Emely desmayada casi sin vida. Muchos fueron a la enfermería aquella noche, algunos salieron poco después y otros como Emely, su padre, Nahiony, Madam Maxim le permitió quedarse hasta encontrarse en condiciones de ser trasladada y Draco tuvieron una estancia más prolongada.
Pasaron lentamente los días entre los exámenes y el fin del curso. El saber que había otro alumno muerto había puesto de luto al castillo. Draco fue el primero en recuperarse y se alegró al saber que su padre había sido asesinado. Por otra parte su madre estaba en San mungo bajo un estado de shock. "Se va a recuperar" fue lo que le dijo a Ginny cuando lo fue a visitar. Ron por cierto se había enterado de las andanzas de su hermana con Draco y por supuesto no estaba muy feliz.
Nahiony fue trasladada tan pronto se recuperó para la felicidad de Draco. El saber que su recién descubierta hermana ya estaba metida en problemas con Voldemort le molestaba. Los que más tardaron fueron los Snape. Emely había usado todas sus energías en conjurar lo que sea que hizo para destruir el Ojo del Dragón. Y no solo ella había sufrido las consecuencias. También Pegaso se hallaba en el castillo bajo el cuidado de Hagrid, aunque no tan maltrecho como su dueña.
Anne había ido al castillo expresamente para ayudar a cuidar a su hija. "Sabía que pisar Inglaterra era un suicidio" fueron las palabras con las que recibió la bienvenida de Dumbledore, además de "Maldito, mal padre" dirigidas a Snape y "Mal hermano" a Sean.
Había estado dormida tan profundamente que le costó abrir los ojos. Después de un rato se dio cuenta de que estaba en la enfermería de Hogwarts. Tenía miedo de voltear la cabeza y de dejar de mirar al techo, pero lo hizo. Unas corinas tapaban a alguien unas camas más allá. ¿Sería el? No había nadie en el lugar. Se alegró por eso. Con gran trabajo logro arrastrase a la otra cama. Su padre. Todavía estaba vivo, "maldita profecía" pensó.
Mientras se arrastraba a su cama vio por la ventana a Pegaso, su fiel amigo. Al parecer él sintió su mirada porque voló justo a la ventana. Emely le acarició y deseo poder volar. Con algo de esfuerzo montó sobre él y se fue, justo en el momento para oír a Anne gritando por la ventana "¡Emely regresa!".
Harry estaba sentado bajo un árbol. El mismo árbol en que hacía muchos años atrás estuvo su padre y sus amigos sentados, bajo el cual él mismo se había sentado con sus amigos y con ella. Pero ahora ella era solo una más de las muertes que Harry llevaba bajo sus hombros. Vio una sombra. Levanto la cabeza. Emely ya se había recuperado y Anne le gritaba cosas desde la ventana de la enfermería. Algunas cosas jamás cambiaban, pensó.
La fiesta de fin de año llegó. Había luto general. Snape no se había recuperado del todo y a Emely se le permitió ir por lo menos al banquete. El ambiente no era totalmente fúnebre pero era muy silencioso. El discurso de Dumbledore llamaba a que tuvieran cuidado en sus casas y demás, pero Harry se sentía vacío.
- ¿Qué harás ahora en vacaciones? - preguntó Charles a Harry mientras subían a los dormitorios
- Pues primero tengo que pasar un tiempo con los Dursley
- ¿Qué te parece si te paso a recoger? – preguntó Charles de nuevo – y vamos a un lugar, para después ir a la casa de Emely, porque ella quiere que vayamos allá – dijo al ver la cara de su amigo.
- Bueno, no puedo negarme a tu oferta pero, ¿Y Hermione y Ron?
- Creo que también están invitados a la casa de Emely pero lo de nuestra aventura quiero que sea entre los dos ¿Te parece?
- Bien
- Genial – y se fue.
En otro lado del castillo.
- ¿A dónde iras en las vacaciones? – le preguntó Emely a Draco echando de menos a su amiga.
- Primero tengo que ver como esta madre. Quedó muy impactada con la muerte de él. Esta ahora en San Mungo, pero veré si la convexo de ir conmigo a donde Nahiony.
- Hum, tengo que estar confinada a descanso durante casi todo el verano. Invité a unos cuantos amigos para celebrar una pequeña fiesta en mi casa
- Pues iré entonces
- Mañana nos vamos, vaya fin de año escolar.
Al otro día el expreso de Hogwarts los regresó con sus familiares, Emely no fue en el tren, cada cual con sus respectivas dudas sobre el futuro inmediato en sus cabezas.
¿Y bien? bueno, malo o fatal, ¡Please Review!
Gracias a: SFB, Meilin Snape por sus review.
