-
¿Sabes qué...
- Harry por favor- dijo Ginny alzando
la voz para que Harry no le dijera nada malo a Dean. Amaba a Harry,
pero Dean era su amigo y la necesitaba.
- Bien Ginny... si es así
como quieres arreglar las cosas yo creo que no vamos a llegar a
ningún lado- expresó Harry muy molesto, subiendo las
escaleras que llevaba al cuarto de los chicos.
- Harry- gimoteó
Ginny.
- Ginny, lo siento- se disculpó Dean- yo no quise
traerte más problemas.
- No Dean, no me traes problemas. La
cosas con Harry no están bien... y... bueno, olvídalo.
¿Querías decirme algo?.
- Bueno sí- dijo
lentamente Dean, sorprendido del rápido cambio de tema-
esteeee... ya sé que tengo que hacer para entrar a la Orden.
-
¿Sí?- se sorprendió Ginny.
- Sí, pero
tienes que acompañarme... tenemos que huir.
- ¡¿Qué?!
-
Debemos escapar Ginny !!!
- ¿Te has vuelto loco Dean? -le
pregunto Ginny extrañada- No podemos huir, es decir, no puedo
huir, ¿de qué serviría?
- No, Ginny, no estoy
loco, es lo que siento... -dijo Dean apenado.
- Disculpame Dean,
pero no puedo irme contigo, yo tengo que estar... tengo que quedarme
con...
- Si lo se, ¿con Harry verdad? -la interrumpió
Dean.
- Perdoname Dean, pero yo necesito estar a su lado -dijo
Ginny sin mirar a Dean. Se sentía muy triste por él,
pero ella tenía que quedarse para estar con su verdadero amor,
sabía que su misión era acompañarlo hasta el
final, incluso si el final era la muerte. Ella lo había
decidido y así lo haría... si era necesario iría
hasta el fin del mundo por ayudar a Harry.
- No te preocupes
Ginny, te entiendo -contestó Dean, saludó a Ginny y
enseguida, se fue de la Sala Común.
Ginny se quedó
sola, tenía demasiado en que pensar, debía que
convencer a Harry a como de lugar.
Harry
subió a su habitación bastante molesto, estaba a punto
de besar a Ginny y al idiota de Dean se le ocurre interrumpir, pateo
su baúl - Maldición- dijo en voz alta - No debes hacer
eso- dijo una voz desde la puerta. Ginny estaba recargada en la
entrada - se te hinchara- Harry la miro molesto - no tenias que
hablar con Dean-
Ginny le dirigio una mirada fulminante - Ya hablé
con él- fue su respuesta -ahora me toca hablar contigo-
-
Yo no quiero hablar- repuso Harry.
- Pues bien, entonces hablare
yo- Ginny se acerco a Harry - quiero ir contigo, quiero
ayudarte...-
- Pero no puedes- Harry la cortó - Que no
entiendes, te hará daño, me hará daño a
mi... él te mataría... si tu mueres aunque lo derrote
él habrá ganado-
Ginny dio un suspiro - Te
comprendo... Harry, pero no me puedes proteger y en el fondo tú
lo sabes y Voldemort también-
Harry tomó la mano de
Ginny y se acercó a ella hablandole casi en un susurro -
Quiero que estes a salvo- le dijo acercandose a sus labios.
Ginny
iba a replicar algo, pero los labios de Harry se lo impidieron, la
estaba besando, al principio era un beso suave, pero después
se torno más urgente, era como si quisieran transmitir todo lo
que sentian en ese beso, Harry la tomo por la cintura y la acerco más
a él, Ginny se abrazó a su cuello.
El mundo había
dejado de existir y sólo estaban ellos dos, sin Mortifagos,
sin Voldemort, sin nada que les impidiera estar juntos.
Harry se
dejaba llevar por sus sentimientos y por las sensaciones que Ginny
despertaba en él, cuando la besaba se sentía vivo,
sentía que era capaz de todo, era tan dificil alejarla, no
queria hacerlo, queria estar con ella... siempre.
Ginny acariciaba
el cuello de Harry, nunca se habia sentido asi, sólo era Harry
el que lograba despertar esos sentimientos en ella.
Harry habia
conducido a Ginny hasta su cama, se dejaron caer sin parar de
besarse. Ginny acariciaba la espalda de Harry y el se perdia en la
cintura de ella, su piel era tan suave y calida; depronto su cicatriz
le empezó a doler, harry se separao inmediatamente de Ginny y
pensó en lo peor - y si él lo había visto
todo...-
