Holas!! n.n ¡Aquí les traigo otro cap de …esta…cosa XD!

Dialirvi: jajaj n.nUUU siento haber maltratado a Link u.ú. Y siento maltratarlo aquí de nuevo…pero no te preocupes¡Que aquí si todo acaba bien! Y luego veremos que pasó con Zelda S ( si es que yo misma lo averiguo o.o!)

miss Zelda: yo también creo que estuvo bastante grosero u.ú. Pero es que cuando escribí el cap. yo estaba enojada con el mundo y bueno…es lo que salió n.nUUU

Karu-Ck: que bueno que te haya gustado. jaja n.n Y espera un poco que Midna ya se va a aparecer por aquí n.n (no puede faltar! xD)

Cap. 4 : Un encuentro con la muerte

La serpiente se sumergió y nadó hacia el interior del lago, arrastrando a Link consigo. El jóven intentó liberarse, pero la serpiente lo llevaba bien sujeto y no pudo desatarse. Link comenzó a golpear a la serpiente con los puños, pero como es obvio, el animal a penas si lo notó. Cuando estuvieron en lo más profundo del lago, la serpiente salió a la superficie enseñando su presa a la demás gente. Llevaba a Link sujeto en su cola, bien apretado, casi asfixiándolo. Ahora no lo llevaba solo del pie, si no que lo tenía totalmente envuelto. La serpiente volvió a sumergirse y se dirigió a unos pequeños puntitos amarillos en el fondo del lago. Link miró como esos puntitos se le acercaban, para luego comprobar que también eran serpientes. Lo asechaban hambriento. Link no podía moverse y apenas tenía los brazos libres. Las pequeñas serpientes comenzaron a atacarlo, la mayoría falló, hasta que llegó una que le mordió el brazo con fuerza. Link vió como brotaba sangre de la mordedura…eso le dio una idea. Antes de que la serpiente que acababa de morderlo pudiera irse, la sujetó, abrió su boca y le enterró los colmillos a la serpiente grande, haciendo que esta se estremeciera y lo dejara libre. Subió a la superficie lo más rápido que pudo para tomar aire. Respiro profundo al sacar su cabeza del agua. Debía pensar en algo rápido. Si nadaba hasta la orilla la serpiente de seguro lo alcanzaría. Tenía que esquivarla y matarla de algún modo, pero para su desgracia no llevaba su espada en esos momentos.

- Buen día que elegí para no traerla – se regañó Link

Pronto sintió como se agitaba el agua bajo sus pies.

- Aquí viene de nuevo

Se hundió y se alejó del lugar, siendo alcanzado rápidamente por la bestia que lo perseguía furiosa. Intentaba enrollarlo con movimientos rápidos, pero Link los esquivaba. Link miró a su alrededor para buscar algo que le sirviera y lo encontró : cerca de una roca había un pedazo de madera filoso. Se acercó rápidamente, evitando los constantes ataques de la serpiente. Cuando lo alcanzó, se volteó y se lo enterró en el cuello, causándole una herida profunda de la que brotaba bastante sangre. La serpiente daba vueltas seguramente para aliviar el dolor, dándole tiempo a Link para salir a respirar. Ahora era su oportunidad, debía nadar rápido a la orilla.


- ¡Ahí está! – gritó Ilia señalando a Link que acababa de salir del agua y se acercaba a la orilla

- ¡Apresúrate, Link!! – le gritó Glenn

El jóven nadaba rápido y ya le quedaban solo unos diez metros para llegar a tierra. El agua detrás de el comenzó a agitarse y una mancha amarilla venía tras el.

- ¡¡¡AHÍ VIENE DE NUEVOO¡DATE PRISAAAAA!!! – le gritaba Ilia desesperada


Link sintió que lo rodeaban por atrás. Se quedó quieto, sabía que era la serpiente que se había recuperado del golpe. De un momento a otro la bestia lo sumergió arrastrándolo con su cola, pero lo soltó de inmediato y en cambio se acercó rápido y le mordió con fuerza el brazo, alejándose rápidamente de el. Link salió a la superficie y notó que de su herida salía una gran cantidad de sangre.

- ¡Maldición!

De los dos puntitos que habían dejado como marca los gigantescos colmillos salía un líquido morado, de seguro era el veneno.

- ¿Por qué no viene a terminar su trabajo? – se preguntó Link al notar que la serpiente ya no estaba cerca suyo

Sintió como el veneno fluía por sus venas inundando cada rincón de su cuerpo. Pronto su brazo quedo paralizado por el dolor que lo acechó en un instante, al igual que su cuerpo. Quedó flotando en el agua, sin poder mover ni siquiera un dedo. Sabía que el veneno era mortal y que si pasaba mucho tiempo sin que nadie lo atendiera moriría sin más remedio.

- Supongo que es mi destino…

Link observaba el agua, la gente…a Zelda… Pronto notó que algo serpenteaba bajo el agua en dirección a la orilla. Obviamente era la serpiente que no había quedado satisfecha con solo eliminar a una persona. Desgraciadamente, la gente no la había divisado y no se movían del lugar.

- ¡Váyanse! – intentó gritar Link, pero nadie lo escuchó

Zelda se comenzó a introducir al agua para ayudar a Link, soltándose de Glenn que la mantenía sujeta para que se quedara quieta.

- No…Zelda…vete…la serpiente… - murmuraba Link

Desgraciadamente, la serpiente ya había notado la presencia de la jóven en el agua y se acercaba hacía ella.

- ¡No¡Nooo!

Link se hundió y comenzó a nadar hacia Zelda. Cada movimiento que daba era como si se le derritiera un hueso, pero a pesar del insoportable dolor siguió nadando.

- ¡Link! – le gritó Zelda al verlo acercarse

- ¡Zeldaa¡SAL DEL AGUA!! – le gritó lo más fuerte que pudo - ¡¡LA SERPIENTE!!

Al parecer la princesa no lo escuchó, ya que siguió nadando hacia el pronunciando su nombre. La serpiente ya estaba a escasos cuatro metros de ella. Cuando estuvo a centímetros de ella, se alzó tal como lo hizo con Link, dispuesta a llevársela. Pero se lanzó contra la princesa, la que no se podía mover debido a la sorpresa, Link se lanzó contra su cabeza y la sujetó.

- ¡Link!

- ¡Vete, Zelda! – le dijo conteniendo a la serpiente

- Pero…tu…

- ¡QUE TE VAYAS!

Zelda no respondió y salió rápidamente del agua. Cuando lo hizo, Link soltó a la serpiente y de un salto subió a su cabeza. La bestia comenzó a agitar su cabeza en el aire para botar a Link, pero no pudo ya que esta iba bien sujeto. La serpiente comenzó a dar vueltas, Link sabía que tarde o temprano lo iba a botar y esta vez no lo dejaría vivo. Miró a su alrededor, no encontraba nada que le sirviera. De pronto, se le ocurrió una idea. Se lanzó al agua y se dirigió a la orilla, en donde estaba en tronco por el que había saltado anteriormente, el cual terminaba en afiladas puntas. Se subió rápidamente y comenzó a llamar a la serpiente, la cual se alzó frente a el mostrando sus dientes. El animal se lanzó hacia Link para atacarlo, pero este saltó del tronco, haciendo que este se incrustara en la boca de la serpiente, atravesando su garganta. La bestia dió un "grito" de dolor y volvió al agua, dejando un rastro de sangre tras ella. Antes de que pudiera hundirse por completo, se desvaneció sin dejar rastro.

- Se… ¿deshizo? – se preguntó a si mismo Link, quien estaba botado en el agua

La gente aplaudió feliz por que la serpiente ya no volvería a aparecer. Link, por otro lado, salía del agua presionando la herida que tenía en el brazo con la otra mano. Al estar en tierra, cayó inconsciente al piso, siendo rodeado inmediatamente por la gente.

- ¡Link! – gritó Zelda arrodillándose junto a el

- ¡A un lado¡Soy enfermera! – una mujer se intentaba hacer paso por entre la gente - ¡Veamos! – dijo la mujer cuando llegó junto a Link - ¿Qué tiene ahí? – la enfermera sacó la mano que tenía Link sobre la herida - ¡Oh, no¡Esa bestia lo ha mordido!

- ¿Estará bien? – preguntó Zelda acariciando el rostro del chico

- ¡No lo sé, princesa! El veneno de esa especie de serpiente, como bien dijo el alcalde Bo (N/A "Bo" es el nombre del alcalde), es letal si no se trata con tiempo. Pero ahora estamos hablando del veneno de una serpiente unas quinientas veces más grande de lo común. Su veneno debe ser más mortal que el de una común.

- ¿Qué podemos hacer? – preguntó Ilia

- ¡Sacarlo de aquí de inmediato¡Cada segundo que pasa es crucial para que este chico conserve su vida¡Mi hija y yo intentaremos hacer antídoto haber si resiste!

- ¡Bien¡Glenn¿Podrías cargar a Link a su casa? – preguntó Ilia al muchacho que estaba a su lado

- Claro – agachándose y recogiendo a Link - ¡Vámonos de aquí¡Uf¡Pesa bastante! – dijo poniéndose de pie como pudo

- ¡Yo te ayudo, Glenn! – gritó alguien acercándose

- Gracias, Fado (N/A "Fado" es el nombre del dueño de las cabras de Ordon). Tu tómalo por los pies y yo por los brazos.

- Está bien.

- ¡Procuren no moverlo mucho si no quieren que sufra! – les advirtió la hija de la enfermera que al parecer llevaba el mismo oficio que su madre

- Como diga, Srta. – contestó Fado

Los dos hombres cargaron a Link y bajaron la montaña rápidamente, seguidos por una multitud de gente. Cuando por fin llegaron a la casa de Link, lo tendieron en la cama y rápidamente las enfermeras se acercaron, al igual que mucha gente que los seguía.

- ¡Por favor¡El jóven necesita aire¡Salgan todos de la casa! – gritó la enfermera

- ¡Déjeme quedarme, por favor! – le pidió Ilia

- ¿Lo conoces?

- Prácticamente es mi hermano, Sra.

- Entonces puedes quedarte, pero no hagas ruido.

- Muchas gracias.

- ¿Puedo quedarme también yo? – preguntó Zelda

- ¿Usted, princesa¿Qué tanto conoce al chico?

- Prácticamente es mi… - Ilia la miró con una cara…rara – mi…no sé. Lo conozco desde hace mucho tiempo.

- Bueno, usted también quédese.

- ¡Nosotros también quedemos quedarnos! – pidió Talo en nombre de los niños

- ¡Ah, no¡Ustedes no¡Nadie mas!

- ¡Pero queremos cuidar de Link!

- ¡Con nosotras basta!

- Vayan afuera, por favor niños – les pidió amablemente la hija de la enfermera

- Está bieeeeeen … - los niños salieron de la casa.

La hija de la enfermera intentaba sacar a todas las personas que se acercaban a Link mientras su madre acomodaba al chico bajo las sábanas. Algunas personas pasaron a despedirse de Link y desearle que se recuperara, ya que no podían quedarse la noche allí. Los más cercanos, como los habitantes de la aldea, Glenn y otras personas de otras aldeas que conocían más a Link se quedaron esperando fuera de la casa para recibir cualquier noticia a cerca del estado de Link.

- ¡Listo¡Ya nadie más viene a despedirse! – dijo la hija de la enfermera cerrando la puerta aliviada

- ¡Qué bien¡Ahora ven a ayudarme aquí! – le dijo su madre

- ¡Ya voy! – acercándose – Madre¿no deberíamos revisar primero si lo mordieron en alguna otra parte?

- Tienes razón. Ayúdame a sacarle la ropa.

- Está bien

Las dos enfermeras comenzaron a quitarle la ropa a Link, primero el gorro, luego los guantes, el cinturón y cuando iban a comenzar a quitarle todo lo demás, se detuvieron un minuto y la madre se volteó.

- Srta. Ilia, Princesa Zelda. ¿Podrían voltearse un minuto?

- ¿Qué?

- Vamos a sacarle la ropa al jóven Link.

- ¡Ah! Está bien u///u – dijeron ambas volteándose

- Gracias. Les avisaremos cuando ya sea visible.

Y así comenzaron su labor las enfermeras, desvistieron por completo a Link en busca de una segunda herida, que por suerte no encontraron. Luego, volvieron a vestirlo, pero solo de la cintura para abajo, ya que si no, no podrían ver la herida.

- Ya se puede ver – les dijo la hija de la enfermera a las otras dos chicas

- Bien – dijeron ambas volteándose

- ¡Um! – mirando como sudaba Link – Espero que no tenga … - poniendo su mano sobre la frente del muchacho - ¡Como me lo temí¡Está ardiendo! Esto solo complicara las cosas – terminó la enfermera

- ¡Entonces debemos bajarle la fiebre! – dijo Zelda

- No se puede bajar la fiebre mientras el veneno corra en sus venas. Lo único que podemos hacer es evitar que siga subiendo. ¡Hija¡Trae un paño y una cubeta con agua! Y de paso, si es que encuentras, algunas sillas.

- ¡De inmediato! – dijo la chica caminando hacia la cocina

- Dígame, princesa Zelda. ¿Este muchacho es también su protector? – preguntó la enfermera

- Sí…

- Pues, déjeme decirle que usted tiene a un excelente protector. ¡Arriesgo su propia vida para salvarla¡Eso no lo hace cualquiera!

- Sí…lo sé…

- ¡Aquí traje la cubeta, el paño y las sillas! – interrumpió la hija

- Bien, deja las sillas aquí y pásame la cubeta y el paño

- Toma – le pasa lo que le pidió

- Debemos hacer antídoto cuanto antes si no queremos que el jóven Link nos abandone – dijo la enfermera humedeciendo el paño – El veneno se introduce rápidamente por las venas y se propaga por todo el cuerpo, causándole al afectado un gran dolor al más mínimo movimiento –colocando el paño en la frente de Link – Así la serpiente tiene tiempo para comerse a su presa.

- Link no va a morir. Madre¿tienes antídoto aquí? – preguntó la hija

- Por desgracia, no. Pero tengo ingredientes para prepararlo. Están en el canasto.

- Bien, iré a buscarlos y prepararé el antídoto.

- Apresúrate.

La chica se puso de pie, sacó una gran cantidad de hierbas del canasto y fue a la cocina en busca de un posillo de greda y un palo grueso. Se sentó en una de las sillas que había dejado junto a la cama, le agregó una pequeña cantidad de agua al posillo junto con las hierbas y comenzó a molerlas con el palo.

- Yo y mi hija le debemos mucho a este muchacho. Bueno, en realidad toda la gente de Hyrule le debería estar agradecida por salvarnos hace siete años. Pero este chico salvó a mi hija de un monstruo. Coraje no le falta – dijo la enfermera

- "Vaya…todos parecen conocer a Link" – pensó Zelda

- Es verdad, es muy…valiente – agregó Ilia

- Por eso haremos lo posible para que resista – dijo la hija de la enfermera mientras molía hierbas.

- Princesa¿es verdad que el jóven Link vivió junto a usted en el castillo por un largo tiempo – preguntó la enfermera

- Sí. Desde hace siete años que pasa la mayoría del tiempo conmigo en el castillo. Nos hicimos buenos amigos durante este tiempo y hace un año mas menos se convirtió en mi protector.

- Ya veo. Con razón el jóven Link habla tanto de usted.

- ¿Habla de mí?

- Todo el tiempo.

- Ah…

- ¡Ya está listo! – dijo alegre la hija de la enfermera

- ¡Que bien! Ahora debemos untarle esto en la herida, para que asi recorra sus venas eliminando el antídoto – tomando el posillo – Hija, tu le sujetarás el otro brazo. Ilia¿podría ayudar a sujetarlo también? De seguro tiene mucha fuerza.

- ¿Sujetarlo¿Y para qué? – preguntó extrañada Ilia

- Verá…El antídoto que le voy a aplicar le dolerá unas cinco veces más de lo que le dolería mover su cuerpo por completo. Es obvio que va a intentar impedir que se lo unte.

- ¡Pero eso es inhumano! – dijo Zelda

- ¡Pero es el único modo que tiene para salvarse! – la contradijo Ilia

- La Srta. Ilia tiene razón, princesa. Aunque existen algunos riesgos.

- ¿Riesgos? – preguntaron Ilia y Zelda a coro

- Sí…verá. Hay algunas personas que no resisten el dolor y bueno…se van. Yo sé que el jóven Link resistiría si fuera una mordedura de una serpiente pequeña, pero desgraciadamente no es el caso.

- ¿Está diciendo que no resistirá?

- No lo estoy asegurando, sólo digo que es una posibilidad.

- ¡No podemos arriesgarlo así! – protestó Zelda

- Princesa Zelda. Si no nos arriesgamos va a morir. Solo tenemos que esperar lo mejor.

- Pero…

- Escuche. Yo estoy tan preocupada como usted, porque lo quiero tanto o más que usted. Pero no hay otra manera.

- Está bien…háganlo.

- ¡Muy bien¡No hay tiempo que perder¡Hija, trae un paño limpio!

- ¡Ya voy! – corriendo hacia la cocina

- Bien, Srta. Ilia. Usted sujete la cabeza y su torso, con la mayor fuerza que pueda. No debe moverse. Yo sujetare el brazo en que está la herida.

- ¡Aquí lo traje! – dijo la chica con un paño en la mano

- Bien, sujeta con fuerza el brazo del jóven Link.

- Listo – sujetando el brazo de Link

- Entonces, si todos están listos. Prepárense – untando el paño en el líquido que era espesísimo y de un color verde oscuro – Que las Diosas nos ayuden – dijo finalmente retirando el paño de la mezcla.

- Yo no puedo ver esto – dijo Zelda cerrando los ojos

La enfermera se aseguró de que las dos chicas tuvieran bien sujeto a Link y luego ella tomó el brazo herido y de un movimiento rápido apretó el paño con fuerza en la herida. En el acto, Link abrió los ojos y comenzó a gritar de dolor. Intentaba liberarse pero las mujeres lo tenían bien sujeto, por lo que no conseguía moverse. Agitaba sus piernas con desesperación, sin dejar de gritar como si lo estuvieran matando.

- ¡¡¡¡¡SUÉLTENMEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!!!!!!!!! – gritaba con fuerza Link

Zelda cerró con fuerza los ojos, no soportaba ver a Link sufrir de esa manera. Nunca lo había escuchado gritar de tal forma y le dolía en el alma no poder hacer nada para evitarlo. Una lágrima silenciosa se deslizó por su delicado rostro, dejando marcado su recorrido. Link gritaba cada vez con más fuerza. La enfermera retiró el paño de la herida, sin que eso significara que el jóven dejara de aullar de dolor. Esta vez, la enfermera introdujo por un tiempo el paño para que no quedara ni una gota de antídoto. Debía acabar con esto rápido. Al igual que antes, con un movimiento rápido apretó esta vez con más fuerte el paño contra la herida, haciendo que Link diera gritos espantosos. Cuando la enfermera comprobó que ya no quedaba más antídoto en el paño lo retiró suavemente. Link gritó unos segundos, pero luego se quedó totalmente callado.

- Terminó – dijo aliviada la enfermera

- ¿Ya está bien? – preguntó Zelda abriendo los ojos

- Eso creo Ahora solo necesita reposar esta noche y ya estará como nuevo. – respondió la enfermera

- ¡Un momento! – interrumpió alarmada la hija de la enfermera - ¡No está respirando!

- ¿Qué? – la enfermera se acercó para comprobar si esto era cierto - ¡Es verdad¡Su corazón tampoco late¡Rápido, debemos hacer algo!


- ¡Uf¡Ya dejó de gritar como demonio! – se alivió Glenn que estaba afuera de la casa

- Link es fuerte, era obvio que iba a resistir – comentó Fado

- Claro, al muchacho todavía le queda mucho por vivir – rió Bo

De pronto, salió la hija de la enfermera con una cara no muy alentadora.

- ¡Bueno¡Dénos las buenas noticias, señorita! – pidió alegre Bo

La muchacha solo se limitó a bajar la mirada y a negar con la cabeza.

- ¿Qué¿Qué significa eso? – preguntó ya preocupado Fado

- No resistió… – dijo triste la chica – El…ya no está con nosotros

- ¡¿QUEE??!! – preguntaron todos los que estaban fuera de la casa


- ¡NO¡LINK! – lloraba Zelda arrodillada a su lado - ¡No nos dejes!

- Por favor, Diosas. No nos quiten a Link ahora – lloraba en silencio Ilia

- ¡LINK¡¡NO ME ABANDONES¡¡NO AHORA, PORFAVOR!! – lloraba desconsolada Zelda – Yo…te necesito…

Una lágrima se resbaló por el las mejillas de Zelda, cayendo del mentón de esta a el rostro de Link. Pasaron unos instantes…nada. El jóven no daba señales de vida.

- Por favor…Link…-sollozó Zelda apoyada en el pecho de este

Zelda comenzó a escuchar un pequeño ruido, el corazón del chico volvía a latir.

- ¿Link? – levantándose

- Zelda… - murmuró Link abriendo los ojos

- ¡¡¡¡LINK!!!!!! – gritó Zelda alegre abrazándose del cuello del chico

- Ah…cuidado…

- ¿Link? Estás…vivo…-suspiró aliviada Ilia – Pensé que te habíamos perdido…

- ¿Pero que es esto? – se sorprendió la enfermera - ¡Esto es un milagro¡¡El…el jóven Link ha regresado de la muerte!!

- No…yo nunca estuve muerto…Casi, pero no – sonrió Link

- Las Diosas escucharon mi pedido – dijo Ilia acercándose a Link


- No puede ser… - repetía una y otra vez Glenn

- ¡No puede ser porque no lo es! – dijo la enfermera que acababa de salir

- ¿Qué?

- ¡Link ya no está muerto¡Es un milagro!

- O.O...¿Lo dice en serio, enfermera?

- ¡Sí! Ahora, si eso no lo mató, ya nada lo puede hacer – dijo sonriendo la mujer

- ¡Eso es genial! – rió Glenn – ¡El susto que nos hizo pasar ese tarado!

- Ahora pueden ir a dormir si lo desean. Ya está fuera de peligro.

La enfermera entró nuevamente a la casa junto con su hija. La gente que había afuera comenzó a despedirse y la mayoría se fue a sus aldeas, menos Glenn, que decidió pasar la noche en casa de Bo.


- Se quedó dormido. El dolor lo debe haber dejado exhausto. – murmuró la hija de la enfermera

- Así es. Ahora, si no les molesta, nosotras debemos regresar a nuestra aldea. Puede que tenga alucinaciones y fiebre, pero no es nada serio. Mañana ya podrá levantarse nuevamente, pero les aconsejo que le venden la herida. Dejé algunas vendas en la cocina.

- Está bien y muchas gracias, enfermera. – se despidió Ilia

La enfermera y su hija salieron de la casa, cerrando la puerta silenciosamente.

- No se cuantas vidas tendrá este chico – rió Ilia sentándose en una de las sillas

- Las Diosas se apiadaron de su alma.

- De seguro – sacando el paño de la frente de Link y humedeciéndolo nuevamente – Princesa, ahora puede marcharse a dormir si quiere. Yo me quedaré cuidando a Link – colocando el paño húmedo en la frente del muchacho

- Primero, no me llames princesa, solo dime Zelda. Segundo, yo no me iré, también quiero quedarme cuidándolo.

- Está bien, Zelda. ¿Pero su futuro esposo no se pondrá celoso? – preguntó naturalmente

- ¡¿MI QUÉ?!

- Su futuro esposo, el que le pidió su mano hace unas horas.

- ¿De qué estás hablando? A mi nadie me ha pedido la mano.

- ¿Ah no?

- ¡Claro que no¿De donde sacaste semejante mentira?

- ¡Ups! Bueno…solo era mi imaginación, nada más U

- Ilia…dime la verdad ¬¬

- ¡Bueno¡Ya! Link me dijo que había visto que un jóven te estaba pidiendo matrimonio.

- ¿Link te dijo eso¿Y cuando ocurrió esta supuesta proposición?

- Luego de la primera comida. Link me dijo que te había seguido hasta detrás de una casa y te había visto con un muchacho.

- Mmm..¡Ah¡Isaac! Pero el no me estaba proponiendo matrimonio…

FLASH BACK

- ¡Claro que sí! – dijo Zelda acariciando el cabello del muchacho que tenía delante

- ¿Lo dice en serio? – preguntó alegre

- Sí.

- ¡Uf¡Usted es muy buena¡Hace mucho tiempo pensaba en preguntarle esto¡Pero jamás pensé que iba a decirme que sí!

- Es un deber del reino. Además la situación de tu familia es crítica: tus padres ya ancianos y enfermos, tus hermanos pequeños con hambre y tu intentado trabajar para llevar comida a la casa. Lo mínimo que podemos hacer es proveer con alimentos y medicina para tus padres.

- ¡Muchísimas gracias¡Es usted una persona muy buena, princesa Zelda! – dijo el jóven besando la mano de Zelda

- Gracias, a penas llegue al castillo daré la orden para que envíen lo necesario.

- Gracias de nuevo, princesa. Ahora si no le molesta, debo ir a ayudar con la comida.

- Adiós.

FLASH BACK END

- Eso fue lo que pasó realmente

- O.O…No puede ser…

- ¡Además¡Yo no conocía a Isaac desde antes¿Cómo me iba a casar con alguien que ni siquiera conozco?

- Pues…Link no sabía que no lo conocías.

- Amm…Ilia…hablando de Link¿tú sabes por qué esta enfadado conmigo, verdad?

- Si lo sé. Pero no puedo decírtelo.

- Por favor, Ilia. Nunca me he enfadado con Link y quiero saber cual es la razón de la primera vez.

- Pero…Link confíó en mi. No se si deba…

- El no lo sabrá.

- ¿Segura?

- Segura

- Bien, el se enfadó porque…- suspirando – Por lo del supuesto matrimonio.

- ¿Por eso? Pero, aunque el matrimonio hubiera sido real ¿por qué ha de enfadarse?

- Eso es algo que el debe decirte, no yo.

- Si tú lo dices…

Quedaron varios minutos en silencio. Ilia humedecía el paño de vez en cuando. Link a menudo daba gemidos de dolor a causa de la fiebre que no bajaba. Zelda lo miraba con tristeza, no le gustaba verlo en este estado, y menos si ella había tenido la culpa.

- Princesa, ahora podemos regresar a nuestras casas. No tenemos nada más que hacer aquí – dijo Ilia cortando el silencio

- No, yo me quedaré.

- Pero, Zelda. Debemos descansar.

- Puedes irte, no te preocupes. Yo…quiero quedarme con el… - dijo mirando a Link

- ¿Estás segura?

- Sí…

- Bien. Entonces…nos vemos mañana. n.n (N/A que mala amiga que es Ilia u.ú!!!)

- Buenas noches – se despidió Zelda

Ilia salió de la casa cerrando la puerta cuidadosamente para no despertar a Link. La casa quedó en silencio, solo se escuchaba la pesada respiración del jóven a causa de la fiebre. Zelda retiró unos mechones de cabello que cubrían el rostro de Link, para ver completa su cara. Tenía una expresión de dolor y su frente estaba perlada de sudor.

- Lo siento…Link – dijo mirándolo tristemente – Todo esto es mi culpa.

Muchas veces Zelda sentía que al estar cerca de Link lo único que le hacía era hacerlo correr riesgos y dolor.

- Si no fuera por mí… - murmulló bajando la mirada y apretando con fuerza los puños – No estarías sufriendo… - terminó mientras una lágrima recorría sus mejillas

- E-el…sufrimiento…se convierte…en nada…si…un ángel…te acompaña… murmulló débil Link sin abrir los ojos – el ángel…de mis sueños…

- ¿Link? – lo llamó Zelda alzando la mirada - ¿Estás despierto?

Link no contestó. Seguía con los ojos cerrados y sin dar indicio alguno de estar despierto. Zelda luego reaccionó y se percató de lo que Link le acababa de decir.

- Alucinaciones 9///9

- Z-zelda… - la llamó Link – no…te vayas…

- ¿Eh? No, Link. No te voy a dejar.

- Yo… - haciendo un gran esfuerzo para que sus palabras fueran audibles – también te necesito… - terminó extendiéndole una mano débilmente

La princesa tomó la mano del chico y este la atrajo hacia sí. Zelda se dejó llevar y se acostó a un lado de Link. Dejó reposar una de sus manos en su pecho y se relajó. Inmediatamente Link abrazó con fuerza a Zelda, terminando con toda distancia entre ellos. La verdad Zelda no sabía si Link actuaba de esa manera concientemente o eran alucinaciones. Eso no le importaba mucho en estos momentos, hace mucho tiempo que deseaba estar así con el hombre que le había robado el corazón. Deseaba sentirlo cerca, deseaba saber que el sentía lo mismo que ella.

- Gracias… - murmulló Link

Lentamente Zelda fue vencida por el sueño.

Continuará…

¡Bueno¡Ahí está¡Quedó feo! Pero bueno…es lo que hay 9.9

En el prox. Cap…

¿Qué demonios le pasó a Link que "pudo volver de la muerte"?

Emm…gracias a todos por los reviews. Y si…ya falta poco para que se inicie la aventura n.n

¡Nos leemos! (dejen reviews…)