Disclaimer: Ninguno de estos me personajes me pertenece, todos son de J.K Rowling, bla, bla, bla... mejor lo pongo que así me curo en salud...

CAPITULO 3: ¿Por qué? Porque estoy loco por ti…

Ron:

¡VETE A LA MIERDA!

Hermione

Un tembloroso y furioso Ron sostenía la carta en sus manos al tiempo que se giraba, se la mostraba a sus amigos y exclamaba:

-¿Vosotros lo veis normal?

- –dijeron sus tres amigos a la vez sin dudar un ápice.

-¿Cómo?-preguntó Ron con la cara desencajada y sin dar crédito a lo que sus oídos habían captado.

-Ron… te has pasado mucho… -dijo Ginny levantando la ceja izquierda y sin llegar a creerse del todo que su hermano hubiese sido capaz de enviarle tal carta- ¡La has amenazado!

-¡Yo solo quería que reaccionase!- alegó Ron en una patética autodefensa.

-¿Sabes que en el mundo muggle pueden prohibirte que te acerques a una persona por hacer algo así?- dijo Harry con el ceño fruncido.

-¿En serio?- preguntó Luna interesada.

-Así es –respondió Harry-se llama "Orden de alejamiento".

-¿Y eso que tiene que ver conmigo?-preguntó Ron desconcertado.

-Pues que estás obsesionado con Hermione –le espetó Ginny-siempre querías saber donde y con quien se encontraba, sin olvidarnos por su puesto de lo que estaba haciendo cada momento…

-Yo te tengo visto en la biblioteca… -dijo Luna con gesto distraído- te escondías detrás de las estanterías y cuando se le acercaba alguien ponías cara de perro.

-Yo no hago tales cosas –dijo Ron a pesar de que sabía que las chicas tenían razón- estáis exagerando las cosas…

Todos salieron de la habitación sin decir absolutamente nada, estaba visto que hablar con Ron era tan fructífero como hablar con la primera pared que encontrasen en su camino.

-O-O-

-¿Te apetece ir mañana a Hogsmade? –le preguntó a Malfoy a Hermione intentando que la pregunta sonase desinteresada.

-Es una buena idea… -dijo Hermione- salir de aquí y andar un poco seguramente te vendrá bien.

-Yo no me refería a eso… -dijo Malfoy al notar que la chica no se daba cuenta de sus intenciones- yo me refiero a… salir los dos… una cita…

-¿Una cita?- preguntó Hermione enrojeciendo- si… claro… si que quiero…

Acto seguido, Hermione se levantó de su sillón favorito en la sala común de Gryffindor y se acercó a la chimenea, momentos después, su cabeza aparecía en el fuego de la casa de Harry. La chica pudo observar que su amigo estaba muy ocupado con Ginny como para notar su presencia en ese momento, así que no pudo hacer otra cosa que carraspear.

-¡Hermione! – exclamo Harry separando sus labios de los de Ginny y levantándose totalmente ruborizado.

-Ya es la segunda vez que os veo así… -dijo Hermione- ¿Es que intentáis matarme de asco o algo?

Ginny rió ante el comentario de la chica y le preguntó con una sonrisa:

-¿En donde estás?

-Eso no es lo puedo decir… -dijo Hermione con una mueca de disgusto.

-Bueno… pues… ¿Con quién estás?-preguntó Harry.

-Esa tampoco es una respuesta que podáis conocer aún… -respondió la aludida con una mueca aún más pronunciada.

-¿Entonces que es lo que nos puedes decir? –preguntó Ginny quien no sabía si reír o encogerse de hombros.

-Pues que mañana pasado al mediodía os espero en el caldero chorreante. ¿Podréis? –preguntó Hermione con una sonrisa-tendréis todas las respuestas que vosotros queráis…

-Allí estaremos –respondió Harry con una sonrisa.

-Hermione… solo una cosa… -dijo Ginny.

-Dime… -respondió la chica reprimiendo una risa a sabiendas de lo que le iba a preguntar.

-¿Estás con un chico?-preguntó Ginny con un deje misterioso.

-Hasta pasado mañana chicos… -respondió Hermione con un tono cantarín y desapareciendo de la chimenea.

-Está con un chico-afirmó Ginny para después agarrar a Harry de la camiseta y acercarlo a sus labios.

Hermione por su parte le relató a Draco la "profunda" conversación mantenida con sus dos amigos y este no pudo hacer otra cosa que reír.

-O-O-

No estés nerviosa se decía Hermione mentalmente Solo es una cita, además… él ya te a besado… ¿Qué más puede pasar? Relájate, relájate…

Unos nudillos llamaron a su puerta y Hermione tuvo que salir de su desastrosa auto relajación a causa del brinco dado por el susto. Tras recomponerse abrió la puerta y se quedó totalmente paralizada a causa de lo que veía.

Malfoy iba vestido con ropa muggle, unas botas negras, un vaquero ajustado y una camisa blanca medio abierta que le daba un aspecto entre descuidado y elegante. Pero lo mejor era su pelo, lo llevaba suelto y le caía sobre los hombros de una manera totalmente sexy.

Malfoy miró a Hermione y su respiración se cortó. La chica se había ondulado el pelo, llevaba el maquillaje justo (raya de ojos negra, sombra de ojos rosa y un brillo de labios transparente) en sus orejas brillaban alegremente dos aros de plata y en sus manos las cuales separaban en ese momento el pelo detrás de las orejas había diversos anillos. Llevaba una camiseta rosa, que era un triangulo formado por diversas placas de metal unidas, una falda gris de tablas con una hebilla delante y unos zapatos blancos con tacón discreto pero fino que eran descalzos por detrás, terminados en punto y con unas largas tiras blancas que se anudaban a los tobillos. También llevaba un bolso blanco que parecía pequeño pero realmente estaba encantado con magia y era muy grande.

-Uau… -dijeron los dos a la vez sin poder contenerse.

Malfoy sonrió y le ofreció el brazo de una manera muy caballerosa, ella se sujetó a él con los nervios a flor de piel y emprendieron el camino a Hogsmade, el cual ambos conocían muy bien.

Cuando llegaron al pueblo, estuvieron paseando durante largo rato hasta que decidieron ir a tomar algo en un local nuevo llamado "la jugada perfecta" en honor al quidditch (en las tres escobas podría reconocerlos demasiada gente)

-Yo hubiese querido ser auror… o inefable… solo que esto último no sé si lo lograría porque es más difícil… -decía Hermione.

-Cuando todo esto pase… -dijo Malfoy cogiéndole la mano-ambos nos convertiremos en inefables…

El corazón de Hermione parecía que se iba a salir del pecho cuando Malfoy comenzó a aproximar su rostro al suyo. Estaban a escasos milímetros cuando el sonido de una explosión los hizo separarse de golpe y girar sus caras para mirar al exterior, la marca tenebrosa se elevaba en el cielo de una manera totalmente terrorífica.

-No… -susurró Hermione tapándose la boca con una mano.

-¡Vamos! – dijo Draco levantándose y cogiéndole de la mano- ponte la capa de invisibilidad, sé que la llevas en el bolso.

-¿Y qué harás tú…?-preguntó Hermione-¿Ir a luchar? Te pueden atrapar, o te pueden matar… nosotros solos no conseguiremos nada… por favor Draco… no vayas…

El chico la miró, unas silenciosas lágrimas salían de los ojos de Hermione y su rostro expresaba total preocupación, por todo esto y porque lo había llamado por su nombre, Draco no pudo hacer otra cosa que abrazarla y aparecerse junto al caldero chorreante.

Hermione lo miró con una sonrisa y ambos entraron, aunque Draco bajo la capa de invisibilidad a causa de que allí lo reconocerían fácilmente. Hermione pidió una habitación y ambos subieron.

-Es mejor que no nos separemos… -dijo Hermione conjurando algo de ropa.

-Gracias… Hermione… -dijo Draco.

La chica se dio la vuelta saboreando el sonido de su nombre pronunciado por él.

-No me las tienes que dar… -respondió ella- lo hago porque quiero…

-Pero te estás arriesgando mucho… y tú lo sabes… -dijo Draco- lo sabes todos… sabes la razón por la que volví a bailar contigo, porque te busqué a ti cuando necesité ayuda, porque te invité a Hogsmade y la razón por la que no me quiero separa de ti…

-Pues no la sé… -alegó Hermione mirándole –así que tendrás que decírmela tú.

-Porque estoy loco por ti… -respondió él para luego besarla.

-O-O-

La luz de la luna se filtraba a través de la ventana iluminando levemente la habitación. Hermione se encontraba apoyada en la pared al tiempo que Draco la besaba y las últimas prendas de ambos caían al suelo. Tenían las mejillas encendidas y el cuerpo de Draco denotaba que lo que tenía delante era maravilloso.

Se desplazaron entre besos hasta la cama y allí Hermione tomó el control de la situación, Draco estaba a su merced… lo llenó de caricias, besos y mordiscos cariñosos, hasta que él se canso de ser el protagonista y decidió mostrarle a Hermione el encanto Malfoy.

Draco brindó a Hermione con todas las atenciones que ella le había proporcionado, más cuando la cabeza del rubio se deslizó entre las piernas de Hermione la chica dio un pequeño brinco de sobresalto. Draco sonrió ante la reacción, pero no por mucho tiempo, ya que Hermione con el entrecejo fruncido a causa de la molestia de que él hubiese cesado las caricias, rápidamente le puso la mano detrás de la cabeza y lo acercó de nuevo a ella para que continuase con aquello que había comenzado. Se sentía en otro mundo, no era capaz de respirar con normalidad y lo que sentía era sencillamente maravilloso. La sonrisa de Draco fue totalmente plena cuando vio a la chica arquear la espalda y suspirar de un modo que denotaba claramente que había conseguido hacerla llegar a un orgasmo.

Tras varios minutos de juegos, besos y caricias llegó el momento de la verdad, Hermione tardó un rato en acostumbrarse al hecho de sentir a Draco en su interior, pero una vez descubierta esa sensación, supo que nunca más sería capaz de desprenderse del lado de draco, el chico y esa noche quedarían marcadas en su corazón a fuego por siempre.

-O-O-

El sol de la mañana se filtraba por las ventanas golpeando a una somnolienta Hermione en pleno rostro. La chica se removió un poco y a medida que iba notando un brazo que la rodeaba los acontecimientos de la noche anterior fueron acudiendo a su menta formándole la mayor sonrisa jamás vista en el rostro.

-Buenos días preciosa… - dijo de pronto el chico mirándola-¿Dormiste bien?

-¡Perfectamente!-respondió la chica estirándose con una total jovialidad- ¿Y como durmió el señor Draco Malfoy?

-Nunca había dormido mejor… -respondió el chico rodeándola con sus brazos- ya no tengo la marca tenebrosa y además de eso tengo a la chica más preciosa y maravillosa del mundo a mi lado… no hay nada mejor que estar locamente enamorado Hermione, ahora lo sé…

A la chica se le formó una sonrisa tonta en el rostro y le besó.

-Me encantaría repetir lo de anoche… -dijo ella con una cara que denotaba claramente la más profunda lástima- pero he quedado con Harry… aún así… cuando vuelvas… no te escapas…

Hermione se levantó y se arregló bajo la atenta y en algunos momentos lasciva y provocativa mirada de Draco. Cuando salía por la puerta se giró hacía Draco y le dijo:

-Y por favor… si sales de aquí ponte la capa de invisibilidad… no quiero que te vea ningún miembro de la orden mientras no aclaremos este asunto…

Y lanzándole un beso y un te quiero, salió de la habitación y cerró la puerta dejando a su "amigo" tan solo tapado con una sábana.

-O-O-

Hermione! – dijo Harry abrazando a su amiga con una sonrisa- tienes que contarme todo, pero primero lamento decirte que tenemos una reunión con la orden ya.

-Bueno vale… -respondió la chica pensando en Draco- pero quiero estar de vuelta pronto…

Los dos amigos se aparecieron enfrente del cuartel general de la Orden del Fénix, se dirigieron directamente a la sala de las reuniones y allí estaban todos: Minerva Mcgonagall, Remus Lupín, Tonks, Fleur, Hill, Ginny, y un largo etcétera…

-Bien… -comenzó Arthur Weasley- esta noche ha ocurrido otro asesinato… en este caso han matado a Dolores Umbridge, la que un día se autodenominó "Suma Inquisidora de Hogwarts".

-Han matado a mucha gente a lo largo de este tiempo… -dijo Moody- ¿Qué tiene este asesinato de especial para que nos hayas hecho reunir?

-Lo que tiene de especial es que esta vez han identificado al asesino… -dijo Arthur Weasley – y es un viejo conocido de todos.

-¿Y quien es?-preguntó Lupín en nombre de todos.

-Draco Malfoy… -respondió Arthur Weasley

-¡Él no fue!-dijo Hermione sin pensarlo siquiera-es inocente.

Rápidamente se dio cuenta de lo que acababa de decir y agachó un poco el rostro para levantarlo momentos después con un gesto que se podría considerar amenazador cuando todas la miradas de centraron en ella.

-¿Por qué dices eso?-preguntó Ron extrañado y aún molesto por la escapada de Hermione.

-Draco Malfoy pasó la noche en el caldero chorreante… -dijo Hermione- yo estaba allí y le vi…

-Pero cariño… -dijo Molly Weasley con una sonrisa-él pudo salir de su habitación a cometer el asesinato mientras tú te encontrabas en la tuya…

Perdonadme… pensó Hermione con angustia.

-Yo sé que no se movió de su habitación en toda la noche –dijo la chica haciendo frente a todo el mundo con una mirada- y la razón por la que la sé… es que yo estaba con él…

-O-O-

FIN DE CAPÍTULO

-O-O-

Bueno… Nadie acertó la pregunta hecha, desde luego… que pena… pero bueno…

Este capítulo es cortito… ya lo sé… pero es que este final me parecía más impactante… jeje.

Por cierto, respecto a lo de actualizar antes… lo siento, pero es que acaban de llegar mi novio y mis amigas/os de la universidad y paso mucho tiempo con ellos/as de modo que casi no me queda para mí…

¡Y sí! Por petición popular… aquí va….

EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO:

-Te han acusado del asesinato de Dolores Umbridge…

-Por favor, señor Malfoy… enséñenos el antebrazo izquierdo…

-Hoy no está Ron, y nosotros no se vamos a decir nada…

-Ron, lamentarse por los errores pasados no tiene sentido.

HASTA LA PRÓXIMA!

MzDaRkGirL