Hola a todas! Este drabble es para el tema de "primer vals" y espero que participe por el drabble más largo ya que de verdad esta algo largo pero espero que a todas les guste.
UN TANGO CON SABOR A CIRUELA
Ahí se encontraba él, esperando verla nuevamente mientras su tutora Kaho Mizuki lo reprendía por no poner la debida atención. En el centro del estudio de danza, él, un famoso millonario se quedaba por primera vez ido, sin nada más que ver hacia fuera.
"Señor Eriol, el día de hoy está más distraído que nunca, sí es que hubo alguna otra vez…" decía con seriedad la profesora de baile más reconocida en el mundo.
"Disculpe maestra, es que he tenido serios problemas en la oficina", mintió con la profesionalidad de un actor.
"Mmmm, aquí usted se supone que finge lo que no es ¿o no? Debería tomar en cuenta que pronto llegará la compañía y usted ensayará con los mejores¿acaso se da cuenta que si no manejara Hiragizawa Co., usted podría haberse convertido en uno de mis mejores bailarines?", comentó Kaho con propósito de esperar que el hombre reaccionará.
"Lo sé, lo siento mucho pero tengo un deber que cumplir y espero que usted me guarde el secreto de quién soy, por lo que le pago para mantener la compañía de danza de Japón" dijo ahora muy serio, si su maestra supiera que sólo era su mejor aprendiz para poder bailar con ella y que mantenía la compañía con el único propósito de que ella no se fuera del país… porque Eriol Hiragizawa, el magnate más importante de todo Japón escondía un secreto…desde aquella vez que fue a ver a la compañía y ver a la primera bailarina en escena, se enamoró perdidamente de ella, ni siquiera supo explicarlo para él mismo, tal vez era el destino… todo lo que sabía era que al día siguiente se inscribió como alumno y una vez que su maestra lo descubrió le propuso un trato que no pudo resistir, a veces no sabía de donde sacaba tiempo para estar allí, pero gracias a sus excelentes ejecutivos podía tener casi todas las tardes libres.
"Buenas tardes, maestra", la dulce voz de la chica inundó la habitación como un rico sonido musical.
"Buenas tardes señorita Daidouji¿a llegado toda la compañía?"
"Sí así es, pero Yue dijo que hoy no podría venir pues su hermano está en la ciudad."
"Bueno, hoy esperamos a los alumnos de la clase de tango, usted será con el señor Eriol nuevamente y le encargó que den una buena impresión porque hoy llega el señor Touya junto con su cuñado a hacer una inspección."
"¿Touya Kinomoto?" preguntó Eriol con toda curiosidad.
"Sí, el mismo". Eriol frunció el entrecejo, ya podía oír toda la clase de abucheos que le esperaban de parte de Touya y aún peor de su cuñado Shaoran ahora recordaba toda la risa que le causó que Shaoran persiguiera a la testaruda Sakura y él y Touya siempre se reían de él diciéndole que si conseguía el sí de Sakura obraría un milagro… y lo logró. Ahora le tocaba que Touya y Shaoran se rieran de él, ahora sabían que hacía todas las tardes que desaparecía cuando ellos le llamaban para salir a algún lado y él no se encontraba o cuando se tenía que presentar a una junta.
"¿Le molesta algo señor Eriol?" Y ahí estaba la chica que hacía peligrar su larga soltería y de justos es decir que había habido muchas que lo habían intentado.
"No para nada, señorita Tomoyo, sólo que hoy parece que estoy muy distraído, pero eso no es para ponernos nerviosos ¿no?" y le dedicó una de esas sonrisas que hacía que Tomoyo se sonrojara hasta los pies.
"No claro que no". Ahora en la mente de Tomoyo se encontraba un nudo mental, tendría que bailar con Eriol, eso siempre la ponía nerviosa aún cuando tenía toda una carrera de experiencia y él sólo unos 6 meses, sólo que Eriol la podía poner a temblar cuando le dedicaba esas sonrisas misteriosas, ni siquiera Yue y eso que Yue era muy guapo pero cómo Yue sólo tenía ojos para Rubymoon, ella jamás lo vio cómo algo más y Yue se comportaba con ella como un hermano y siempre que bailaban era con mucho profesionalismo… profesionalismo que se desvanecía con Eriol, que ni siquiera sabía como rayos se apellidaba ya que la maestra Kaho jamás lo nombraba, ella creía reconocerlo de otra parte pues sólo el cielo sabía que debido a la compañía de su madre conocía a cientos de personas... no dudaba que algún día su madre la dejaría a cargo de todo, pero siempre le dijo que podía ser bailarina si ella quería… y estaba segura que conocía a Eriol, aunque no sabía de donde, cuando le preguntó, dijo que él sólo tenía una cara común… ¿Común¡Por Dios, había que estar ciego para no reconocer a la estatua griega que ella tenía enfrente! Sus ojos eran lo que más le gustaba profundos, azules, sabía que esos ojos eran letales, y había que estar deberás drogada o algo así para no darse cuenta del espectacular cuerpo que poseía, sí todas las chicas de la compañía le decían que le tenían envidia porque ella siempre bailaba con él, pero no era su culpa, la maestra Kaho siempre lo ponía a bailar con ella y ahora ¡Dios todopoderoso, iba a bailar tangos con él! Ahora sí que su cordura mental se iba a ir por el drenaje.
"Ahora parece que usted es la que está molesta" ¡Dios bendito, sí hasta su voz parecía incitarla!
"Yo…no…es sólo que me preocupa lo que dirá el señor Touya y el señor Shaoran". E internamente agradecía a Dios el haberle dado inteligencia para saber mentir con naturalidad.
"No creo que digan algo malo, relájese, los nervios sólo la harán ponerse mal y no me gustaría verla así" Y sí a Touya o a Shaoran se les ocurría decir algo impropio les iría muy mal…
Lentamente se llenó el estudio de hombre y mujeres dispuestos a recibir su instrucción del día en su clase de Tango, y Eriol estaba más que dispuesto a recibir su clase en brazos de Tomoyo. Se formaron las parejas y por la puerta aparecían Touya y Shaoran y al reconocer a Eriol se quedaron pasmados ¿Qué hacía Eriol ahí? Luego una mirada de advertencia por parte de Eriol les hizo comprender que después se aclararía el asunto.
Eriol al fondo con Tomoyo resaltaban bailando con elegancia "Perfume de mujer" de Astor Piazzola, un tango muy incitante para algunos y demasiado suave para otros. Pero lo que más se notaba era la profundidad con que esos dos se miraban algo que no pasó desapercibido para ciertos ejecutivos que los estaba viendo…
Shaoran y Touya se voltearon a verse entre sí con una mirada que delataba el porqué Eriol ponía tanto empeño en patrocinar a una compañía de danza cuando el rubro de Hiragizawa Co. era totalmente diferente y las ganancias de esta inversión eran mínimas… una mujer era la causa de que el soltero más codiciado de Japón estuviera faltando a sus juntas por la tarde o incluso la comida con diversos accionistas, después de Eriol estaba Shaoran con el que formaban una sociedad con Li Inc. Y aunque ya estaba casado con Sakura era el segundo más perseguido y detrás de él su cuñado Touya y ahora después de todas las bromas que hacía Eriol diciendo que jamás pensaba atarse a nadie, ahora lo encontraban bailando con una señorita por la que Eriol desembolsaba mensualmente 1 millón de dólares.
Después de hacer las presentaciones de rigor se dirigieron a la que era la "pareja principal" y una sonrisa pícara se dibujaba en la cara de sus socios.
"Me ha gustado mucho su baile señorita…" dijo Touya con mucha galantería con tal de provocar a Eriol.
"Tomoyo…Tomoyo Daidouji, muchas gracias señor Touya" dijo con mucha educación y formalidad.
"¡Ah! Señorita Daidouji es un gusto conocerla, creo que su madre es la dueña de juguetes Daidouji ¿no es cierto?"
"¿Usted conoce a mi madre?" Preguntó Tomoyo con franca curiosidad y animosidad en su bello rostro.
Eriol sabía que Touya lo estaba provocando así que se las arregló para permanecer tranquilo y sereno en frente de la conversación que se desarrollaba.
"Por supuesto, es una fiera para los negocios, con el permiso de usted claro".
"Descuide sé que mamá no es precisamente un ángel cuando se trata de negocios, eso siempre dice negocios son negocios".
"Ya veo y si me disculpa el atrevimiento ¿Qué hace una señorita de su categoría bailando para una compañía de danza?" Ahí Eriol comenzó a prestar atención, quería saber las razones de Tomoyo para estar ahí, si tenía todo el dinero para gastar en lo que quisiera.
"¡Oh! lo que pasa, es que me estoy pagando la carrera de finanzas y la de administración, y cómo le dije a mi madre que no quería que ella me las pagará, bailó porque me relaja y me pagan muy bien" dijo con sonrisa triunfal que le daba un resplandor celestial.
¡Dios, Eriol no sabía de donde sacaba fuerzas para no besarla ahí mismo! Bonita, inteligente y no la típica cabeza hueca, que se daba sus grandes aires de princesa cómo conocía a varias¡sí hasta pagaba su dos carreras con su esfuerzo! Eriol quería salir corriendo a comprar inmediatamente el anillo de compromiso…
"¿De verás? Eso es muy interesante, me gustaría quedarme a conversar más pero me temo que algunos de nosotros no nos mandamos, y mientras nuestro jefe esta fuera disfrutando de la vida, nosotros tenemos que trabajar por él" dijo Touya con toda la intención para que Eriol supiera que se estaba burlando de él.
"Fue un gusto verla, señorita Daidouji¿nos presenta a su pareja de baile?" Dijo Shaoran, que se había mantenido al margen de la conversación para observar a Eriol y ahora era su turno.
"Por supuesto, señor Shaoran, Señor Touya les presentó al Señor Eriol" Ahí los apretones de mano fueron más fuertes que los normales, porque Eriol los veía con cara de pocos amigos a los dos sonrientes socios que traían cara de ¿no que no?
"Bueno, supongo que la volveremos a ver en la fiesta de la presentación de la nueva línea de los juguetes, de su madre ¿Va a ir no?" Dijo Shaoran para que Eriol se enterara de donde más podría verla.
"Claro, supongo que sería mal visto no aparecer".
"Nada peor supongo, bueno la veremos esa noche con todos ahí."
"¿Todos?"
"¿Conoce usted a su patrocinador?" Preguntó Shaoran para saber sí se daba cuenta de quien era Eriol.
"Temo que no conozco al señor Hiragizawa personalmente, pero me gustaría agradecerle por toda la ayuda que le a brindado a la compañía, siempre traté de que mamá al menos fuera una benefactora, pero ella no es apasionada de la danza".
"¡OH! Me encargare de que conozca al señor Hiragizawa personalmente, estoy seguro que apreciará todo el agradecimiento que usted, pueda darle". Dijo Shaoran malvadamente y con doble sentido. "Hasta entonces" Y se retiraron del lugar mirando muy sonrientes a Eriol que sudaba frío porque ahora no sabía cómo iba a salir de aquel embrollo.
"¿En serio vas a conocer a Hiragizawa?" Preguntaba una castaña.
"Sí aunque debo reconocer que debe ser un señor tremendamente serio". Decía Tomoyo
"¿Acaso no conoces a Eriol Hiragizawa, Tommy?" Decía incrédula la castaña.
"Repite eso Sakura", Tomoyo empezaba a relacionar datos.
"Pues debiste de conocerlo en mi boda Tommy, es un chico guapísimo, aunque no tanto como mi Shaoran pero es famosísimo, porque aparte de ser multimillonario, es asediado por muchísimas mujeres que van desde supermodelos, secretarias, azafatas, camareras..."
"¡Sakura! Por si no lo recuerdas no pude asistir a tu boda por luxarme un pie".
"Deja y busco una fotografía de mi boda y te lo presento, fue el padrino de Shaoran".
Mientras Sakura buscaba a Tomoyo se le hacía una maraña las ideas y los presentimientos, no pueden existir dos señores Eriol en la misma ciudad ¿o sí?
"Aquí está"
"¡Sí, es él!" Gritó Tomoyo, el chico que la hacía ponerse sumamente nerviosa en clases y que rogaba que Yue no tuviera algo que hacer para no quedarse con él porque su mirada y su sonrisa le hacían perder su autocontrol, era nada más y nada menos que Eriol Hiragizawa su patrocinador, por eso las miradas de sorpresa de el señor Shaoran y el señor Touya...a Touya no lo recordaba, aún cuando era hermano de Sakura pero cuando ella la visitaba, su hermano estaba estudiando en la universidad, y Shaoran era el esposo de Sakura, pero no conocía a ninguno de ellos, y debido al poco tiempo libre que tuvo en los últimos diez años, distanció a las amigas y sólo hasta la boda de la castaña fue que se volvieron a ver, bueno realmente hasta que le llegó la invitación, porque no pudo asistir.
Salio de la mansión con algo más que decepción, al fin y al cabo ¿a ella que le importaba lo que Eriol Hiragizawa hacía con su vida? Ella tampoco preguntó por su apellido, la maestra Kaho sólo se lo presentó como "El señor Eriol" y debido a su discreción característica en ella, no hizo más preguntas, pero ¿porque le dolía? Tal vez porque admiraba su gran capacidad de no rendirse nunca pues en sólo seis meses se volvió un experto, tal vez ya estuviera enamorada de él... momento¿cómo era eso posible? Las personas sensatas no se enamoran de aquellas que no conocen, suspiró, bueno quizá, también le gustaba bailar como a ella y quería pasar desapercibido y ayudaba a la compañía para redituarle el quitarse el estrés, sí, esa era una buena explicación. Más reconfortante llegó a su mansión y ahí esperaba informarse más con su mamá.
La biografía que su mamá le dio acerca de él la dejo boquiabierta, se hizo cargo de la empresa de su padre a su 18 años completamente graduado de la universidad, y actualmente a su 25 años había expandido la compañía hasta convertirla en una transnacional, Tomoyo recordaba que cuando Eriol ya se hacía cargo de la compañía ella apenas salía de tercero de secundaria a la edad de 15 años y vivía despreocupadamente y ahora solo se preocupaba de sacar adelante sus estudios¡Dios este hombre era admirable!
Bueno mañana saciaría su curiosidad completamente al verlo en clase.
"Señor Hiragizawa¿porqué se mantiene anónimo?" Preguntó Tomoyo después de un rato de estar practicando y no podía concentrarse en nada más.
"¿Cómo?" Eriol se quedó pasmado cuando la oyó nombrarlo por su apellido. Instantes después se recuperó y trató de darle la mentira formal y más lógica posible. "Bueno bailar me quita el estrés de todo el día y pues esta compañía me ha guardado el secreto¿acaso la maestra le dijo quién era?"
"No, temo que no fue la maestra, me enteré por mi amiga Sakura pues usted fue el padrino de bodas de su esposo".
"Ya veo" Ahora sentía un nudo en la garganta y un vacío en el estomago.
"Me da gusto conocerlo señor Eriol Hiragizawa", dijo Tomoyo muy sonriente "y le agradezco lo que hace por la escuela".
"No es nada, de verdad". Ya comenzaba a ponerse rojo al recordar toda la sarta de cosas que tuvo que aguantar de Shaoran: Así que por ella gastas un millón al mes ¿no Eriol? O de Touya: quién lo diría el soltero más cotizado de Japón ¿enamorado¿Acaso oigo campanas de boda? Lo recordaba y le daban escalofríos.
"Además déjeme decirle que lo admiro bastante señor Eriol"
"Por favor solo dígame Eriol y ¿porqué me admira?"
"Bueno sé lo difícil que es ponerse a cargo de una empresa como la que usted tiene, si mamá me hubiera dejado a los 18 a cargo de todo, le aseguro que se hubiera vuelto un desastre", dijo Tomoyo al recordar toda la clase de cosas que hacía su mamá y tembló.
Eriol al ver que ese tipo de cosas la abrumaba le recordaba a sí mismo, cuando a los 18 asumió esa responsabilidad fue tan duro perder a su padre... pero al verla tan indefensa y que realmente se sentía sin capacidad para eso, sonrió y se contuvo para no abrazarla ahí mismo.
"Sabe, una vez que le agarra el gusto y la maña comienza a ser fácil", ahora recordaba que era más fácil dirigir una transnacional que conquistar a una mujer como la que tenía enfrente.
Eriol no sabía cómo pero tenía que hacer algo más que sólo bailar con ella para entrar en su vida, así que le pidió una cita para cenar esa noche, a lo que asombrosamente Tomoyo contestó que sí pero le pedía que ella decidiera el lugar, Eriol dijo que sí y esa noche cenaron en un corredor de comida china que no era para nada lo que Eriol tenía en mente con una cena romántica pero Tomoyo le aseguró que era su lugar favorito después de clases, por lo que Eriol se dejó llevar.
Después de dos semanas de citas algo locas y divertidas después de clases, Eriol se sentía con valor para despedirse de la soltería, pues en todas ellas Tomoyo le mostraba diferentes lugares que iban desde comer pasta italiana con los dedos, hasta comer arroz frito en un acuario, cosa que demostraba la sencillez y personalidad que poseía la bailarina.
Llegaba el miércoles, día esperado por Eriol, porque tocaba clase de tangos y había arreglado todo con su profesora para poder bailar con Tomoyo.
Se habían arreglado las parejas, Tomoyo estaba nerviosa, el contacto de ella con el increíble cuerpo de Eriol... bueno era para perder la cordura ¿no? Kaho había puesto un tango poco tradicional pero quería ver a este par, ejecutándolo después de todo ellos dos eran muy buenos.
La canción era de Ingrid precisamente llamada "Tango" al inicio algo lenta Eriol tomó a Tomoyo de la cintura y la hizo dar una vuelta y la llevó por la pista elegantemente, los alumnos sólo esperaban a verlos danzar pues eran muy buenos y fuente de inspiración para muchos, y mientras Eriol no despegaba sus ojos de los de Tomoyo después de unas vueltas impresionantes, la última vuelta la espalda de Tomoyo queda justo en su torso y para aniquilar la paz mental de Tomoyo, la toma de los hombros, la hace descender por todo su cuerpo y esto provoca que Tomoyo sude frío pues reconoce que ya muchas quisieran tocar lo que su espalda recorre, lo que para ella son minutos eternos, en realidad son segundos pues cuando ella termina en el suelo, Eriol pasa hacia delante, la toma de la mano y la alza como si no pesara nada, la vuelve a tomar en la posición tradicional y nuevamente la lleva por la pista, todos los alumnos están fascinados por la mezcla de ternura y pasión que tenían, al finalizar la pieza, Tomoyo se deja llevar y coloca un pie alrededor de la cintura de Eriol y deja que el otro recorra todo el pie extendido que Eriol le ofrece y siente que deja caer su cuerpo hasta la mitad para encontrarse al final en una posición muy provocativa que hace que ambos exhalen el poco aire a su alrededor.
"¡Magnifico!" Gritó la maestra Kaho y junto con los demás alumnos empezaron a aplaudir que hicieron que los dos reaccionaran ya que en tremenda posición la mente de Eriol ya imaginaba otras cosas poco decentes. Y Tomoyo tampoco podía quitarse de la mente que sería besar a un hombre con tremendo atractivo, de seguro sería delicioso... el poder resbalar sus dedos por el cuello por el que ahora corría una gota de sudor y se perdía en la camisa y ella quería ser aquella gota para perderse ahí adentro...
"¿Tomoyo estás bien?", la sensual voz de aquel hombre que hacía que tuviera pensamientos poco aptos en ella, la hicieron regresar a la dura realidad y de pronto sus oídos ensordecían con el estrechar de palmas que los vitoreaban.
"Sí...si claro... yo... yo... sólo quede algo mareada, es todo", Tomoyo bajo prácticamente de la cintura de Eriol, cosa que el agradecía porque empezaba a ponerse en una situación... bochornosa por así decirlo. Pero él no era el único, el tartamudeo de Tomoyo junto con la mentira final cubrían muy mal la mirada llena de deseo que descubrió en ella cuando la vio recorrer lentamente su pecho hasta la parte abierta de su camisa, en esos momentos agradecía las tres horas diarias que le dedicaba al gimnasio, ahora sonreía disimuladamente para darle a entender que no había visto nada.
El salón, dos horas más tarde, se encontraba vacío y Eriol sólo esperaba a que saliera Tomoyo pues habían quedado de volver a cenar en algún lado que se les ocurriera, esta vez era en un ferry que hacía un recorrido por la pequeña costa que va desde Tokio hasta Osaka.
"¿Lista?" La vio venir con una pequeña bolsa, Tomoyo se tardó más de lo normal porque se había pasado 5 minutos en el baño tranquilizándose de aquellos pensamientos ¿de donde habían salido? Ella no tenía experiencia suficiente cómo para saber que era lo que estaba deseando ¡Oh sí, bueno era mujer y cualquier mujer con dos dedos de frente no iba a permitirse pensamientos racionales enfrente de semejante hombre! Pero con dos novios en su pasado, no sabía mucho porque aquel hombre la dejaba sin aliento o sin su querido y admirado autocontrol, y ya habían quedado en salir aquella noche y echarse para atrás era cobardía, así que exhalo y aspiro todo lo que pudo para calmarse, y se dijo que era una tonta, ella y Eriol eran amigos pues las dos últimas semanas había disfrutado mucho cenando con él, dejándose llevar por cenar en lugares extraños... todo en realidad había sido una delicia.
Suspiró nuevamente, no tenía caso hacerse ilusiones con un hombre que sólo tenía que chasquear sus dedos y podía tener cualquier mujer a su disposición y ella que era una chica que apenas asistía a la universidad y con una apagada vida sentimental no tenía mucho que ofrecer...
Abordaron el ferry, Eriol se sentía bastante nervioso, llevaba en uno de los bolsillos de su saco el anillo de compromiso, ahora sólo había que esperar...
Estuvieron platicando animadamente cómo lo habían hecho siempre, Eriol con sus ocurrencias hacía reír a Tomoyo, la cena se había desarrollado bastante bien y Tomoyo se sentía en las nubes ¿Qué se sentiría besar esos labios? Sin querer se mojo el labio inferior pensando en su sabor y cerrando los ojos, lo que para Eriol fue una sutil invitación, aún si no podía contenerse, se sentó al lado de ella y la besó quisiera o no, y fue para ambos tocar el cielo, adictivo y sumamente delicioso, ella tenía sabor a ciruela en la boca.
Cuando finalmente tomaron aire, ambos se miraban a los ojos.
"Tomoyo se que lo que te voy a pedir es demasiado rápido, sin mucha coherencia mental, absurdo y probablemente ilógico, pero sé dentro de mí que es lo mejor ¿te casas conmigo?"
Tomoyo atónita y sin podérselo creer, lo miró a los ojos y muy en el fondo sabía que también sentía que era lo mejor, y aún la dejó más sorprendida su propia contestación.
"Sí Eriol, sí quiero".
Cuando ella llegó a su habitación apenas podía creer lo que había hecho, se había casado con Eriol en Osaka una vez que bajaron del ferry, había sido una noche de muchos impulsos... Eriol usando sus influencias consiguió una licencia de matrimonio en menos de 1 hora, ella sólo había tenido tiempo de arreglarse un poco porque a las 10 de la noche y con un juez sacado de su casa decía que sí y se convertía en la señora Hiragizawa.
Ella le pidió que sólo por esa noche la dejara en su casa para poder decirle a su madre que se había casado, Eriol accedió sólo por respeto a ella.
Cuando llegó a su casa pasada la medianoche y en una limosina que los había traído desde Osaka a Tokio nuevamente, Eriol se despidió muy a regañadientes prometiéndole que vendría por ella al día siguiente.
Su madre había visto la limosina, y al hombre que acompañaba a su hija, cuando la vio llegar al corredor y una sonrisa radiante en su rostro pensó que era una buena noticia saber que su hija había encontrado a un buen novio, pero en cuanto Tomoyo vio a su mama corrió para abrazarla y darle la noticia lo más suave posible.
Sonomi Daidouji apenas podía creer que su tranquila y muy concienzuda hija se hubiera ¡casado y con nada menos que Eriol Hiragizawa! Casi le da un infarto ahí mismo si no hubiera sido por la cara de felicidad de Tomoyo, le dio sus más sinceras felicitaciones y la dejó irse a dormir, mientras ella se dirigía a su habitación planeando mentalmente el discurso que diría en la fiesta al día siguiente para que se conocieran los dos eventos: la nueva línea de juguetes y la boda de su hija, cuando iba a cerrar su puerta le gritó a Tomoyo:
"¡Pero quiero nietos pronto!" Tomoyo sólo pudo estar agradecida de que lo haya aceptado tan bien.
Al día siguiente Eriol había estado ocupado buscando una "casa" apropiada porque no quería que él y Tomoyo vivieran en el lujoso apartamento y lo único que pudo hacer fue llamarla en toda la mañana. Al finalizar la tarde dio con una preciosa mansión que estaba flanqueada por un monte y un bosquecillo, nada menos.
Tomoyo por igual tenía su día lleno, la fiesta de la compañía era hoy y ella sólo había terminado la mitad de los preparativos, para la mitad de la tarde estaba todo listo, ahora tenía que empacar su maleta y tenía escasas cuatro horas para saber que iba a ponerse para la fiesta.
Shaoran y Touya comenzaron el día haciéndole un sin fin de bromas a Eriol el cual ahora sólo sonreía ya que muchas de estas ahora podía decir que eran ciertas y él también pensaba jugarles una grande en cuanto se enterarán que ya se había casado ya que se iba a anunciar su boda en la fiesta de esta noche en la que sus amigos planeaban "presentarle" a Tomoyo a su patrocinador.
Los invitados poco a poco iban llegando, Tomoyo los recibía alegremente y les indicaba sus mesas, después de un rato llegaron Shaoran con Sakura, Touya y Eriol que este último había llamado en el último momento para advertirle lo que pretendían hacer sus amigos, Tomoyo dijo que iba a ser una de sus mejores actuaciones para impresionarse.
"Señorita Daidouji, permítame presentarle a Eriol Hiragizawa, su patrocinador", dijo Touya con malicia.
"¡Oh señor Eriol es usted!", dijo Tomoyo en lo que consideraba una de las mejores actuaciones de su vida.
"Señorita Daidouji, mucho gusto". Dijo Eriol muy cortésmente mirando lo arrebatadora que lucía Tomoyo y su vestido color vino con cuello tipo halter, escotado en la espalda, sumamente pegado y largo, que favorecía todas las bellas curvas de su ahora esposa.
"Me temo que va a usted a platicar mucho con su patrocinador ¿no es cierto?" dijo Shaoran al ver la mirada perdida de Eriol sobre aquella chica.
"Sí así es", dijo Tomoyo con hilo de voz pues Eriol, olía a gloria con su fragancia masculina, se veía arrebatador con su traje frac completamente negro la única nota de color era la faja y moño color vino que destacaba del conjunto, Tomoyo se había quedado sin aliento cuando la había saludo.
Después de lograr escapar de las miradas de aquel trío de curiosos, ambos esposos pudieron escapar a besarse en un rincón oscuro y mientras duraba el sermón de Sonomi ambos habían oído que se les convocaba a la pista para que Tomoyo Daidouji y su esposo bailaran su primer vals oficial, dado que la banda contratada no supo que hacer en el ultimo minuto, Eriol solo les dijo que tocaran un tango.
"Después de todo, bailar tangos es más interesante que bailar vals ¿no crees?" Dijo Eriol con picardía a su esposa.
"Infinitamente mejor", contestó Tomoyo.
Y Shaoran y Touya se quedaron sorprendidos porque Eriol les había jugado una mejor broma que la que ellos pudieron hacerle, su mejor amigo se había casado sin ni siquiera decirles, con una mujer que simplemente lo había vuelto loco.
Al día siguiente en periódicos, noticieros televisivos y radiofónicos se contaba la gran noticia:
"El codiciado soltero de Japón, el magnate Eriol Hiragizawa, se ha casado con la distinguida primera bailarina de danza de Japón, también heredera de una gran fortuna, Tomoyo Daidouji".
La maestra Kaho Mizuki que veía el noticiero mientras pasaban imágenes de ellos bailando tango, con una sonrisa en los labios sólo pudo decir "Lo sabía."
