Capitulo III: Cuatro Amigos, Tres Fronteras, dos Videntes, una Hada
¿Chester que te ocurre? – pregunto AJ.
Bbbrrrrrrr – aun siento escalofríos.
AJ rodó los ojos – Chester solo fuimos a la biblioteca.
¡Por eso es que tengo escalofríos! – chillo el chico – no había necesitado ir a la biblioteca en 2 años.
Pero tu mismo insististe en ir… - dijo AJ suavemente.
Lo se, lo se, no necesitas hacerme acordar – Chester suspiro – me perdí un hermoso sábado de sueño y para nada…
Ninguna búsqueda es en vano, quizás debamos volver más tarde u otro día – le sugirió AJ.
¡QUE! Ni loco, no vuelvo – afirmo Chester, con vehemencia.
Pero… - AJ vacilo, al decir lo siguiente – es para buscar a tu madre…
Chester, lo miro con sorpresa y luego siguió caminando cabizbajo.
Era una fría mañana de Diciembre, todavía no había nevado, pero el suelo ya amanecía escarchado y el vapor salía de la boca de los transeúntes. La gente iba muy arropada y las tiendas, ya estaban adornadas con motivos navideños. Aun así, todavía faltaba una semana para navidad y la vorágine de compras no había alcanzado su pick.
Debería aprender a no hacer caso de la gente – dijo finalmente Chester, como si hubiese estado pensando mucho – debería aprender a no escuchar, las cosas horribles que dicen…
¿Chester? – lo miro dubitativo AJ.
Las últimas semanas no habían sido buenas para el rubio. Últimamente el grupo de los populares lo había tenido de blanco y las burlas siempre tenían por motivo a su padre.
Que ridícula bolsa que usa
Al menos tiene la decencia de esconderse
Es el perdedor más grande de Dimsdale
Es por eso que su madre los abandono, nadie decente querría vivir con ellos…
Lo peor era que, en esta época del año, se empezaba a sentir melancólico, no recordaba mucho de su madre, no había fotografía alguna de ella y su padre respondía con evasivas cualquier intento de hablar acerca de ella. Las burlas habían colmado el vaso a tal punto… que había ido a la biblioteca a averiguar algo, lo que sea.
¡Chester, vamos! – trato de animarlo AJ, sacudiéndolo – ya veras que encontraremos algo.
¿AJ? – pregunto un hombre vestido con ropas oscuras.
Si – dijo AJ mirando al hombre.
Le necesitan – el hombre, por debajo de sus lentes oscuros, miro, de reojo a Chester – es… un asunto de seguridad, expediente GC3.
AH, muy bien voy enseguida – dijo AJ.
Chester me tengo que ir, pero trata de… no pensar mucho – murmuro inseguro.
Generalmente, no pienso mucho – respondió el rubio.
Por lo mismo, no escuches a esos patanes – le dio unas fraternales palmadas en la espalda – voy aprovechar de buscar en los archivos del gobierno – susurro.
Le dio unas últimas miradas de apoyo, antes de subirse a un auto, junto a un grupo de agentes.
Chester vio alejarse el vehículo a toda prisa y doblar una curva. El rubio suspiro, metió las manos en sus bolsillos y empezó a caminar sin un rumbo fijo.
Dos cuadras mas adelante, encontró a Tootie. La chica, que al igual que todos ellos, había crecido sus centímetros, aun usaba sus coletas y lentes, pero no sus frenillos y en ese minuto, estaba peleando con una maquina que vende cafés.
Maldita cosa – decía, mientras la golpeaba – no basta con que Vicky se robe mi dinero, si no que también tiene que hacerlo esta maquina endemoniada.
Chester dudo si cercarse o no, las chicas le daban alergia y Tootie… bueno, la chica era algo espeluznante. Aunque se había calmado algo, el crecer ayudo, la fijación por su mejor amigo, se mantenía firme y en ocasiones tenia serias recaídas.
Finalmente decidió ayudarla. Con un golpe seco, las monedas cayeron y Tootie, pudo elegir lo que quería.
Gracias – le dijo sonriendo.
Chester se encogió de hombros y se disponía a seguir su camino, cuando Tootie lo detuvo.
¿No vas a querer algo?
No tengo… no – dijo confundido Chester.
La chica sonrió y metió otras monedas a la maquina. Antes de que Chester pudiera detenerla, tenía un café con leche en sus manos.
Gracias – dijo el chico muy avergonzado – no debiste gastar tu dinero…
Tootie rió y empezó a caminar – es mi mesada, por mi cumpleaños, no me dan regalos por que mí, dulce hermana, los destruye, pero tengo que gastármela antes de que vuelva de la universidad.
O te quitara el dinero – completo Chester.
Exacto y la mejor forma de gastarlo, es comprándome las cosa que me gustan comer, Vicky no puede destruir eso.
Tootie, tomo un largo sorbo de su café y suspiro - es una suerte que estudie en otra parte, debo ser la única persona en el mundo, que no quiere que empiece las vacaciones, por las fiestas.
Chester la observo con pena, Tootie lucia mas cansada de lo habitual, cosa extraña tomando en cuenta que su hermana estaba en la universidad y ya no podía atormentarla tan a menudo.
Entonces… - empezó el chico – ¿hoy es tu cumpleaños?
No es mañana, - respondió - pero no me importa, de todos modos, nunca puedo hacer una fiesta decente.
Hubo un silencio pesado entre ellos, se acercaron al parque y se sentaron en una banca, finalmente, Tootie se animo a preguntar¿Crees que yo soy tan maligna, como mi hermana?
A Chester la pregunta lo pillo desprevenido. ¿Qué… que¿De que me estas hablando? – balbuceo.
Tootie lo miro, ansiosa por una respuesta.
Bueno… - comenzó Chester inseguro – eres… estas obsesionada con mi mejor amigo, al punto de asustar un poco, pero no eres mala, bajo ningún sentido. Chester miro su café con leche – de hecho, creo que eres muy amable.
Tootie sonrió, lucia mas tranquila.
¿Y esa pregunta tan rara? - pidió Chester.
La chica suspiro y miro al suelo – anoche tuve una pesadilla… otra vez y… cuando sueño, me siento… diferente, más inteligente, más poderosa, mas malvada.
Miro a Chester, los ojos violetas relucían, debajo de sus cristales.
¿Cómo es ese sueño? – pregunto intrigado el chico.
Hay un bosque, pero no le gusto, me hace daño, al punto de odiarlo, entonces es cuando mas ira siento, algo se acerca y lo ataco.
Tootie miro a Chester y se rió, - creo que suena a locura.
El chico iba a responder, cuando vio que su mejor amigo se acercaba.
¡Hey Timmy! – grito.
Timmy dudo si acerarse o no, con Tootie cerca, él no estaba seguro.
La chica, sin embargo, lucia tranquila, así que decidió ir donde su amigo. Con paso de gato, se acerco y se sentó entre Chester y Tootie.
Al ver que la Tootie no se abalanzó, lanzo un suspiro, aun así no pudo evitar sentir que había algo raro en todo eso.
Miro con atención a la chica, de cabellos oscuros y se dio cuenta de que lucia cansada, casi tanto como el.
¿Mala noche? – pregunto por cortesía.
No tienes ni idea – respondió la muchacha.
Timmy sonrió frente a la ironía de esto, o si, tenia una idea muy cercana de lo que era pasar una mala noche.
¿Bueno, estoy loca o no? – le pregunto a Chester.
Chester rió - en este pueblo están todos locos, tu hermana es malvada, hay un tipo que se jura gato, mi padre usa una bolsa en la cabeza, tenemos un profesor que se dedica a cazar hadas y tú estas obsesionada con mi mejor amigo… Dudo que soñar cosas así sea locura… aquí, como que es normal.
Esto hizo que Tootie se calmara por completo y empezó a sentir, esa profunda alegría, que le producía estar cerca de Timmy.
Vaya, como que eso me tranquiliza a mí también – comento Timmy.
¿Pesadillas? – preguntaron al unísono, Chester y Tootie.
Aja y algo mas… - Timmy miro con atención a una paloma verde, que se paseaba junto con otras, de colores menos extravagantes. No se veía ninguna paloma rosada.
Que tal si les dijera que, pienso que mi hermanita es una vidente.
Tootie, sacudió la cabeza y no respondió. La verdad era que no tenía ganas de pensar, se sentía, tan bien estando cerca de Timmy, tan segura, era tan calido, que no sentía frió, tenía tantas ganas de darle un fuerte abrazo, pero se sentía tan cansada…
Chester, lo miro con una mueca burlona – eso se agregaría a, nuestra lista de rarezas cotidianas de Dimsdale.
Timmy no dijo nada y siguió observando con atención a su padrino, pensando en lo que le había dicho Wanda esa mañana y en donde estarían ella y su hermana.
"FLASHBACK"
Lo que sucede es que tu hermana nació diferente – dijo Wanda atropelladamente.
Bien – susurro Timmy, muerto de sueño – y por que no esperaste hasta más tarde para contarme, son las 8 de la mañana.
Quiero llevar a tu hermana a un lugar, para que aprenda, yo no se mucho del tema, pero quería supervisar, claro que no tendré tiempo… en todo caso, ya hice todos los contactos…
Mmmfff – murmuro Timmy arropándose, para seguir durmiendo, hasta que, finalmente la información le llego a su cerebro.
¡QUE¡De que rayos me estas hablando! – se levanto de improviso.
¡Silencio! – le urgió Wanda – no quiero que Cosmo despierte.
¿Como que nació diferente¿Como que la vas a llevar a un lugar? y ¿Por que no quieres que Cosmo sepa? – explícate, dijo en un susurro molesto.
Wanda se mordió los labios, esta era la parte difícil, por mas que Timmy había compartido con seres místicos, por muy locas que sean sus aventuras, seguía siendo un humano… y los humanos siguen ciertos patrones, que mantienen la realidad inalterable, o sea, no hay humanos con magia y menos las hermanitas menores.
El hada pensó que era mejor soltar todo de sopetón.
Tu hermana es una vidente y esta sufriendo a causa de eso – fue la respuesta de Wanda.
Timmy abrió los ojos como platos, no había entendido, ni jota de lo que le dijo Wanda.
¿Vidente…? – murmuro - ¿Cómo… como fue¿Estas segura?
Wanda asintió.
Mira - dijo - a veces ocurre, que un humano nazca con cierta magia, no es del todo raro. Esta en sus orígenes… solo que la mayoría lo ha olvidado. Antes, cuando vivían en armonía con la naturaleza y la mayoría de los seres místicos aún habitaban la tierra, era de lo más común.
La magia humana se empezó a extinguir, cuando las criaturas místicas se auto exiliaron y eso ocurrió, cuando los humanos se volvieron mas tecnológicos… menos respetuoso con su tierra. A causa de eso, los dones de "mamá naturaleza" les fueron quitados, casi en su totalidad.
¿Las hadas, vivían en la tierra? – fue lo único que atino a preguntar Timmy.
Eso ahora, carece de importancia – se apresuro a decir Wanda – tu hermana nació con un don, que debe aprender a controlar, o se le volverá en su contra. Yo me encargare de eso, la llevare a un lugar donde pueda aprender.
Timmy miro con gravedad a Wanda. Estas hablando en serio ¿verdad?
Su madrina asintió.
¿Y… no quieres que Cosmo sepa por…? - pregunto el chico, con voz de circunstancia.
Como dije – respondió Wanda – no es del todo raro que nazcan humanos con magia, pero, si no se potencia el don dentro de su niñez, este se atrofia y muere. Cosmo es de la opinión, de que el don de Miriel es desagradable y que lo mejor es que no lo desarrolle, pero yo sé, que el don de tu hermana, no morirá y que la atormentara toda su vida, sin posibilidad de controlarlo.
Yo no permitiré algo así – dijo con voz firme el hada – aunque Cosmo se enoje, no voy a permitir que tu hermana sufra.
La voz del hada sonó tan grave, que Timmy se sorprendió.
Bueno - dijo medio en broma, medio en serio – si Miriel sufre, puede que consiga, padrinos mágicos.
Wanda lo observo muy seria.
Los seres humanos con cierta cantidad de poder, no pueden tener padrinos mágicos – dijo tajante.
Ahijado y madrina se observaron.
Creo que entiendo… creo – murmuro Timmy, inusualmente serio – si no tomas cuidado de mi hermana, ahora. Un día partirán…
Y ya no habrá vuelta atrás – dijo con firmeza Wanda.
La hada beso la frente de Timmy – me voy, tu hermana esta algo cansada por los juegos de anoche, pero es ahora o nunca, no tengo deseos de pelear con Cosmo.
Timmy, anonadado y muy confundido asintió.
Su madrina levanto su varita y con un suave "poof" desapareció.
Un rato después, escucho a su madre emocionada, de que ese seria el primer día de su "pequeña" la academia "Las tres fronteras"
Escucho que, levanto y vistió a Miriel, le dio de desayunar y después, sonó el timbre.
"Esa debe ser Wanda" – pensó Timmy.
La puerta de calle se cerró y Timmy se quedo solo con sus pensamientos.
Al rato, apareció Cosmo, con el ceño fruncido, una carta de Wanda y un pote de pudín.
Esto es el colmo – dijo enojado – mi esposa cree que con un pudín puede evitar que me enoje…
…Y lo peor es que tiene razón, esta tan suave y esponjadito – continuo el hada, con voz melosa – ¡Pero que débil soy! Debería estar furioso por llevarse a Miriel a las tres fronteras.
Timmy miro a su padrino confundido.
¿Qué son las tres fronteras? – pregunto el chico intrigadísimo.
Eeeehhhh bueno – dijo Cosmo, como queriendo rehuir la pregunta - ¡Qué pudín tan rico!
En ese minuto, Timmy supo que no habría forma de sacarle información a Cosmo.
"FIN DEL FLASHBACK"
Timmy estaba tan perdido en sus pensamientos, que no noto la mirada burlona de Chester.
¿Que pasa? – pregunto Timmy, como despertando de un sueño.
Le basto seguir la mirada de su amigo, para saber lo que había ocurrido. Tootie, cansada por la mala noche y sintiéndose tan a gusto al lado de Timmy, se quedo profundamente dormida, apoyada en el chico, mientras este cavilaba.
Timmy se espanto y estuvo a punto de apartarla con brusquedad de su lado, pero se contuvo. En parte, por lastima y en parte por que en ese minuto una paloma verde, huía a todo lo que podía de un montón de otras palomas.
Timmy se dio una palmada mental, que rayos podría haber hecho Cosmo, para que las aves se mostraran tan furiosas. De todos los seres de la creación, solo Cosmo debe tener la habilidad para enojar a un grupo de palomas…
Chester se reía de buena gana, del espectáculo – ¡pero, mira como la persiguen, parece una turba furiosa, solo les faltan las antorchas!
Timmy solo lanzo un profundo suspiro. "¿Dónde estarán las chicas?"
La niebla dorada se arremolinaba alrededor de un hada y una pequeña humana. Apenas se veía nada, pero Wanda parecía conocer la ruta.
Tenia tomada firmemente a Miriel y en la otra mano, llevaba un ramo, de pequeñas flores blancas. La varita colgaba de su cintura y solo la había usado para adoptar su forma humana y convocar la niebla.
La expresión de Wanda era insondable, como si estuviera yendo a un lugar que no le agradara del todo.
Finalmente se animo a hablar – yo, no estoy muy segura de estar haciendo lo correcto, si tu no quieres aprender, solo dímelo.
Miriel negó con la cabeza – lo que mas deseo es dejar de ver imágenes.
Wanda asintió.
Caminaron en silencio otro trecho, de cuando en cuando la niebla se apartaba y dejaba ver lo que había detrás, suave hierva, mojada por el roció y grandes cristales tornasoles, toscamente tallados, como si fuesen ruinas de una antigua civilización.
Y luego, la niebla lo envolvía todo, dejando solo las sombras.
Wanda volvió a romper el silencio. ¿Sabes a donde vamos?
Miriel asintió – a las tres fronteras.
El hada miro a la niña, como esperando que explicara mas.
Es el territorio, en donde se unen tres mundos y estos tres mundos, en realidad son puertas.
Muy bien – asintió Wanda – son puertas, a tres, de los cinco universos o espacios¿Y cuales son esos tres mundos?
Miriel miro al hada como dudando si responder o no. Wanda le hizo un gesto para que continuara.
La chiquilla se detuvo, justo la niebla se abrió y descubrió un enorme cristal. ¿Por qué ella era capaz de saberlo¿Como era posible que tuviera un conocimiento que les fue velado a los seres humanos, cuando las criaturas místicas partieron? ¿Por qué se sentía tan vieja?
Wanda esperaba paciente por una repuesta.
Uno de los mundos es el de ustedes – finalmente respondió la chiquilla – el otro, es el mundo de las hadas oscuras.
Los anti-padrinos – murmuro Wanda.
El otro lugar es… - Miriel miro dubitativa al hada y tardo en responder – el cementerio de las hadas.
El cementerio de las hadas – susurro Wanda comenzando a caminar – a ninguna hada le gusta estar ahí, veras somos inmortales, pero no invulnerables… Es muy triste, cuando un hada muere. Wanda movió la cabeza, le dolía tanto pensar en…
Estos mundos conducen a… - siguió Miriel.
Silencio – la interrumpió Wanda – pocas hadas y pocas anti-hadas, saben que su propio mundo, son en realidad puertas. Nunca le dirás a nadie ese conocimiento, a menos que sea por algo vital.
Lo prometes – dijo con voz más suave.
Miriel sonrió – lo prometo.
Muy bien, eso para mi es suficiente – dijo una voz, suave y clara, que se escucho por entre la niebla, que comenzaba a dispersarse.
Apareció una especie de ruinas megalíticas, muy parecidas a Stonehenge, de cristal tornasol y sentado sobre una de las grandes rocas, estaba un hada. De la niebla dorada solo quedaban jirones, que se arremolinaban alrededor de las rocas.
Estaban sobre una colina y desde ese lugar, podían ver las diferentes direcciones, en la que se ubicaban, los tres mundos. La niebla se volvía de un hermoso dorado brillante, en dirección a mundo mágico; era de un dorado más suave, en la dirección del cementerio de las hadas y se oscurecía en la dirección del anti-mundo. Además en la dirección del anti-mundo, había una barrera mágica, que impedía entrar o salir. Aunque últimamente, esa barrera se estaba debilitando.
Estrato – saludo Wanda, con una voz colmada de amor.
El hada bajo de su sitial, estaba vestido con ropas negras y grises, era delgado, con el cabello negro, muy desordenado, parecido al de Cosmo, el color de sus ojos eran de un rosado fuerte y tenia las mismas facciones de Wanda.
A Miriel la verdad la golpeo como una roca.
¿El es…? – empezó a preguntar.
Hola mamá – dijo el hada, dándole un abrazo y un beso en la mejilla a Wanda.
Miriel empezó a reír, era obvio que después, de casi 10.000 años de matrimonio, Cosmo y Wanda tuvieran hijos.
¿Ella es la pequeña? – pregunto Estrato, con una suave sonrisa.
Así es – respondió Wanda - y me da la impresión de que tenias razón… sabe demasiado.
Me llamo Estrato – se presento – ¿y tú eres?
Miriel – susurro la chiquilla.
Bonito nombre, creo que me recuerda a algo. El hada se quedo pensativo, mirando a un cristal. Luego volvió a mirar a Wanda.
¿Esas flores, son para Ópalo?
Así es – respondió Wanda, tendiéndole el ramo a su hijo
¿Por que nunca nos contaste que tú y Cosmo tienen hijos? – pregunto Miriel.
Da Rules – respondieron las hadas al unísono.
Wanda explico. Sucede que las hadas, que nos dedicamos a apadrinar seres humanos, nos dedicamos un cien por ciento a eso. No es conveniente que un ahijado sepa que sus padrinos tienen hijos. Los celos, la inseguridad, son cosas que se quieren evitar con esta regla.
Miriel asintió.
Wanda miro a su hijo - si vas a enseñar a Miriel, ten presente de que es humana. Enséñale e instrúyele, pero no mas de lo necesario.
Miriel se sonrió. Wanda, Wanda, siempre tan preocupada por los demás.
Quédate tranquila mamá – sonrió Estrato.
Estrato miro a Miriel – Yo también poseo el don que tú tienes, solo que ya tengo control sobre el, así que te enseñare como utilizarlo, sin que te vuelvas loca. Mamá esta nerviosa de que me vaya de lengua contigo, por que trabajo en la biblioteca de mundo mágico y se muchas cosas.
Me extraña que no nos vayas a vigilar – se rió el hada.
Era mi intención pero… Jorgen – Wanda frunció el ceño – me dio nuevas responsabilidades.
Te aseguro, que van a ser de lo más interesante – afirmo Estrato – pero vas a tener que tener paciencia. Ahora, creo que lo mejor es que, Miriel y yo nos vayamos.
Estrato – tomo la mano de la pequeña.
Miriel, no le digas ni una palabra a nadie, acerca de las tres fronteras, ni de Estrato, ni de nada y tengan cuidado con Jorgen – dijo Wanda muy seria.
Miriel es una humana callada – afirmo Estrato – sabe que no debe decir nada.
Wanda lucia muy insegura, hacia varios años que un hada no instruía a un humano…
Finalmente, se despidió de Miriel y Estrato y se empezó a alejar.
Estrato miro a Miriel - ¿No hay nada que quieras decirle a mi madre?
Miriel, le devolvió la mirada al hada y comprendió.
¡Wanda, espera! – grito – el hada se volteo.
Wanda, vas a perder tú tiempo si vas a buscar a Morfeo e Hipnos, para que te expliquen lo que ocurre con Timmy – explico Miriel – los sueños que mi hermano tiene… en realidad son recuerdos.
Tootie despierta – la sacudió Timmy.
La chica empezó a abrir los ojos y ¡OH! felicidad.
¡TIMMY! – se abalanzó sobre el muchacho, besándolo y abrazándolo.
Quitate – la empujo el chico.
Tootie mas despierta, se controlo. Sonrió culpable, pero no estaba arrepentida en lo mas mínimo.
Chester rió de buena gana. Creo que es hora de que me vaya – nos vemos después tortolitos.
¡No somos tortolitos! – grito Timmy.
A mi me gustaría que lo fuéramos – susurro soñadora Tootie.
Yo también me voy – se apresuro a decir Timmy al notar que Tootie, volvía a ser la de siempre.
Raudo, salio de la banca, tomo a una paloma verde, media inconsciente y desapareció de la vista.
Tootie se quedo sola, sonriendo muy complacida.
Chester, mas tranquilo, llego al parque de remolques en donde vivía.
¡Hola papá, ya estoy en casa! – grito al entrar a su sencillo hogar.
Hijo, fui al zoológico a buscar nuestro almuerzos, cariños papá – leyó Chester la nota que estaba pegada en el refrigerador.
Chester dio un tremendo bostezo y pensó que no seria mala idea, dormir un ratito.
Abrió la puerta de su pieza, dispuesto a abalanzarse a su cama.
Solo que, ya había alguien en su cama….
Descaradamente sentada, estaba un hada, de cabellos blancos y ojos rosados fuertes.
3...2…1
¡HAY UNA CHICA EN MI CAMA!
Jejejeje, pensé que me iba a demorar más, pero… si no me sentaba a escribir esta cosa, tampoco hacia mi informe (ja!) Fin de año, me tiene con los nervios de punta, pareciera que todos, se ponen de acuerdo para darte un montón de trabajos y todos son para el mismo día (o semana, si tienes suerte) Bueno, aquí los dejo con un capitulo, que son como 3 en 1, ojalá les haya gustado (y los haya dejado con mas preguntas…)
AJcosmo: Gracias por el rewie y los ánimos, pero te vas a tener que aguantar un tiempo, para saber en la totalidad lo que sueña Timmy (¡pobre! Es que no habrá nadie, que no sufra en esta historia…)
PD: Me fui a dar una vuelta por el deviantart y felicito a los artistas (AJcosmo y Tamy) ¡lindos trabajos!
Bueno, si no actualizo antes del 25 (culpa de los profes, eh), les deseo, una muy ¡Feliz Navidad! Y nos vemos en la próxima ocasión (ojalá no sea el otro año…)
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