Capitulo VI:

(1 era parte)

El Señor de las Pesadillas

Los habitantes de la casa, no se percataron cuando el reloj marco las 12:00 de la noche.

Tootie completaba el ciclo anual, en que se terminaba un año más a partir de la fecha en que nació. Ya iban 13 ciclos a partir de esa vez. Estaba de cumpleaños.

Lo cual para ella vendría a ser casi lo mismo y tomando en cuenta la forma en que su hermana la torturaba, era mejor no estar de cumpleaños…

Pero ahora Vicky no estaba, no la despertaría a la media noche, para hacerle la "mojada ritual por el cumpleaños" (que se repetía a lo largo del día) y ella podría seguir durmiendo, tranquila, abrigada y a salvo en su cama. O casi a salvo… cuando el minutero se movió y quedo junto con el horario apuntando hacia el cielo, la profunda nada que era su sueño en ese minuto, empezó a adquirir color y forma. Empezó a soñar.

Era un sueño muy vivido y Tootie pensó que seria su pesadilla habitual.

No por favor, por favor que el bosque no cobre vida, que no me enfurezca, que no lo ataque…

Pero no llego al bosque de sus sueños, ni cambio su forma de sentirse. De hecho era la misma Tootie, en un paisaje diferente…

Si, había árboles, pero el lugar no era tan espeso, ni los árboles tan imponentes, como para llamarlo un bosque. De hecho, todos los árboles estaban floridos y más bien parecía un gran parque.

Son cerezos, conozco esa flor rosada, pero esta ligeramente… ¿mas oscura?

Comenzó a caminar, a su izquierda vio un lago de aguas doradas, ligeramente oscurecidas, el color que toma el agua a la hora del crepúsculo. De hecho, todo parecía estar hecho de sombras, sus pies descalzos, se deslizaban suavemente por un pasto de color azul, del cual no se sabía donde terminaba exactamente, por que se perdía en la negrura. Era culpa de esa media luz, similar al de la hora del atardecer, que teñía todo de rojo, naranja, rosado y sombras.

Tootie finalmente salio de entre los árboles y se dio cuenta que estaba sobre una colina, pudo ver, como se extendía hasta el horizonte el pasto azul, oscureciéndose a medida que la vista se perdía. En medio de la planicie, creyó ver un gran puente de piedra, construido sobre un río negro que se dirigía raudamente al lago. Mas lejos pensó que lograba distinguir una ciudad y al fondo de todo, unas lejanas montañas

A su derecha, el paisaje del parque se perdía muy lejos en el horizonte y no vio nada más.

Más al fondo están los acantilados de fuego – dijo una voz grave y profunda, que venia de su izquierda.

Tootie se sobresalto y rápidamente viro hacia el lugar de donde la voz había salido.

¡Feliz cumpleaños! – exclamaron muchas voces, a la vez que una lluvia de papel picado negro con brillos, caía sobre su cabeza.

Por entre esta, pudo ver a gente vestida con trajes de fiesta, pero de colores acordes al lugar, como si fuese una fiesta de gala para Halloween. Todos, además iban, con mascaras y empezaron a tocar música, pero a medida que el papel caía, vio mejor a estas "personas" y se dio cuenta de que no eran humanos. Una serie de detalles los delataban, los diferentes tonos de piel (rojos, negros, azul oscuro), cuernos, alas, colas…

¿Que… quienes son ustedes¿Qué son ustedes? – pregunto, sintiéndose muy asustada, no pudiendo evitar retroceder.

Las mascaras de los músicos, pusieron muecas tristes.

¿No te gusta? – pregunto la voz grave, que sonaba sumamente entristecida.

Tootie levanto la mirada y vio, finalmente al dueño de la voz.

Era altísimo, por lo menos media dos metros y medio, pero su contextura era armoniosa, proporcionada y musculosa.

Vestía una larga camisa negra sin mangas, anudada con varias tiras plateadas a la altura del pecho. Sus pantalones, también negros, estaban hechos de un cuero muy flexible, tanto que no parecían de cuero, calzaba unas gruesas botas. En cima de todo, llevaba una capa, de cuello alto, que parecía y lucia como un trozo de cielo nocturno estrellado.

Además tenia dos gruesos brazaletes, de un metal plomizo y un collar, hecho de algo que parecía plata liquida, en el que colgaba una media luna, con sus puntas hacia arriba. El cinturón tenía el mismo emblema plateado.

Su piel lucia como los seres humanos, pero era muy blanca, su cabello negro y liso, estaba tomado en una cola de caballo. Tenía cuernos, estos eran gruesos y negros, nacían en la parte superior de la cabeza y se parecían al de las gacelas, pero lisos. También, tenia garras.

Era el único que no llevaba mascara, su rostro era bello, sin arrugas, manchas o marcas, a excepción de las que tenia bajo y al lado de sus ojos. Parecían sombras negras, como tatuajes. Era difícil saber su edad, ya que parecía joven, pero a la vez muy viejo.

Tootie capto estos detalles de forma rápida, pero lo que más le llamo la atención y lo que menos le gusto fue el color de los ojos.

Eran ojos color violeta.

Y bajo las mascaras de los músicos, se podía ver que la mayoría tenia ojos violetas.

Ojos como los de ella.

Se estremeció y no pudo evitar sentir, que este detalle la relacionaba con estos seres.

¿No te gusto? – repitió, con la voz cargada de una profunda amargura.

Tootie, volvió a mirarlo a los ojos y fue capaz de ver la gran pena de este ser.

Es solo - trato de buscar las palabras adecuadas – si me gusto, pero…

¿Hay algún problema? – pregunto, algo mas esperanzado.

¿Quién… quien es usted? – pregunto Tootie.

Si vienes conmigo, te lo diré – respondió suavemente, tratando de animarla.

Tootie, contuvo el aliento.

(Da miedo, pero esta siendo gentil, parece un buen ser¡no, no lo es y lo sabes bien! Pero esta tan triste, me haría daño…los sueños pueden ser desagradables, pero no hacen daño…no puede pasarme nada…)

Miro directamente los ojos al ser. Seguían tristes, pero brillaban con una chispa de esperanza.

(No puede pasarme nada).

Asintió y suavemente dijo – esta bien iré con usted.

La mascara de los músicos volvieron a sonreír y se empezó a escuchar una alegre melodía.

Pero tendrás que vestirte para la fiesta, no puedes ir en pijamas – le dijo sonriendo. Hizo un ademán y varias chicas, con brillantes y sonrientes mascaras negras la rodearon.

Tootie solo apenas tubo conciencia de que la estaban arreglando.

Cuando las chicas se apartaron (le dio la impresión que se habían demorado segundos) estaba elegantemente vestida y ligeramente maquillada.

Llevaba puesto un largo vestido negro sin mangas, ajustado de los hombros hasta la caderas y con varios vuelos de la cadera hasta los pies, con un escote en V (para su vergüenza) que llegaba hasta el ombligo (lo que mas le avergonzaba, era que le gustaba…) Estaba hecho de una tela que no pudo descifrar, era liviana y suave al tacto, como agua, pero parecía un trozo de oscuridad. Además calzaba unas suaves sandalias, anudadas en varias tiras.

Le habían puesto en su muñeca izquierda, un complicado brazalete plateado, una serpiente que se enroscaba en esta y tenia una esclava en su brazo derecho. Además le habían puesto alrededor de su cabeza (cuyo cabello había sido peinado en un complicado moño) un pequeño cintillo plateado, hecho del mismo material del collar del ser y que tenia la misma media luna, cayendo graciosamente sobre su frente.

Me siento como una princesa gótica o algo por estilo (que sueño mas extraño)

Hoy es tu cumpleaños y mereces ser una princesa – le dijo el ser ofreciéndole un brazo.

¿Quién es usted? – pregunto, aceptando el brazo.

Vamos a dar una vuelta en barco y te lo diré. La llevo hasta un pequeño muelle del lago y Tootie vio que de la nada aparecía un navío, que tenia hermosos tallados y su proa terminaba en una orgullosa cabeza de dragón.

El "Beyond this Life" - murmuro.

Es hermoso, pero también es… misterioso – comento Tootie.

¿O ligeramente tenebroso? – pregunto el ser, mirándola directamente, mientras subían al barco, seguidos por el sequito de músicos.

Se sintió temblar ligeramente, hasta cierto punto aquel sueño le gustaba… pero también la asustaba.

No debes sentir miedo, en realidad este barco fue un regalo… claro que pensaron en mi – susurro suavemente su anfitrión – mientras la sentaba en unos cojines de seda, ubicados en estribor, al final del barco.

¿Eres alguien bueno? – pregunto Tootie, observando sus cuernos.

¿Parezco algo bueno y virtuoso? – respondió él.

Tootie, se quedo en silencio y no pudo evitar morderse los labios. No, no parecía algo bueno…

Pues no lo soy – respondió escuetamente - pero tú, eres una de los pocos que no deben sentir temor de mí. Además de que, supongo estarás acostumbrada a lidiar con alguien malvado¿o acaso me equivoco?

Tootie frunció el ceño. Mi hermana mayor, es… el demonio.

¿El demonio? – dijo con sorpresa el ser. Repentinamente soltó una profunda carcajada – ¡El demonio! Por favor… esa Rael… será un demonio, pero no EL demonio. Querida niña, no confundas las cosas.

Tootie se quedo bastante sorprendida, no se esperaba esa reacción.

Vamos, músicos, malabaristas, pasteleros¿esto es una fiesta o que? Entretengan a nuestra princesa.

Inmediatamente la música empezó a sonar, mientras que empezó a caer confeti (quizás de donde) y unos tipos vestidos de rojo se dedicaban a hacer peligrosas acrobacias con fuego.

Ellos son los mejores, los únicos que se atreven a saltar de las fosas de fuego y desafiar a los peligros de las montañas tormentosas.

¿Las que? – pregunto Tootie confundida.

Las montañas que están a tu izquierda, mas allá del lago, detrás de estas se encuentra el reino de mi hermano. El Señor de la Ira.

Ese nombre no le agrado a la chica. Tomo un pastelillo que le estaban ofreciendo. ¿Quién era su anfitrión?

¿Y tú eres…? – pregunto insistente.

El, se rió y movió la cabeza. Quería evitar decírtelo, hasta el final de nuestro viaje. Mi verdadero nombre… por ahora prefiero no revelarlo, pero todos me conocen como el Señor de las Pesadillas y soy rey de todo este lugar, el reino de las sombras.

(Este es definitivamente el sueño más raro que nunca he tenido).

Entonces tu eres el que me hace soñar esas cosas terribles – afirmo Tootie.

No, aunque trato de calmarte después de que sueñas… - afirmo el.

¿Entonces? – pregunto Tootie, tomando otro pastelillo (están realmente deliciosos)

Son recuerdos – le respondió – recuerdos de una vida pasada, hace muchos, muchos años atrás. Y no tengo control sobre cosas que no he creado, son tuyos y vienen de lo mas profundo de tu ser.

Pero soy algo completamente distinto… ni siquiera me siento como… como yo.

Es por que eras algo distinto y ese algo estaba dormido en lo profundo de tu alma. Pero comienza a despertar – explico el rey – tendrás que aceptar tu verdadera naturaleza.

Se estremeció, en el fondo no podía sentir que era verdad lo que el le decía, siempre lo había sabido.

No se si me gusta escuchar eso, en mis sueños suelo ser malvada, al menos al principio – dijo – ¿tu sabes quien era yo?

Vio como una ligera mascara de tristeza pasaba por su cara.

No puedo responder a eso, pero por que no disfrutamos, ven – la tomo de la mano – vamos a bailar.

Tootie no pudo preguntar nada más, por que el Señor de las Pesadillas, la guió en una vertiginosa danza. Ella no podía parar de reír y lo extraño era, que parecía conocer todos los pasos. (Pero esto es un sueño¿verdad?)

Cuando termino, todos aplaudieron y Tootie se acerco a la borda. Vio que se acercaban a la ciudad.

Esa es la ciudad de la media noche – explico el rey – dime una cosa ¿Te gusta la vida que llevas?

Tootie lo observo confundida. El la observaba con simpatía.

Bueno, hay cosas que no me agradan, por ejemplo ya sabes, mi hermana, que mis padres sean tan timoratos con ella, las escuela, mas que nada por los populares y los abusadores… también que la persona que me gusta, no le interese ni por error.

El gruño, se veía feroz con el ceño fruncido. Por lo que dices, tu vida no es muy buena… eso no me gusta.

Ella suspiro y observo la ciudad que se acercaba.

No, no es así – afirmo - también hay cosa buenas, han mejorado bastantes desde que Vicky se fue a la universidad, mis padres están mas tranquilos y por ende mas cariñosos y preocupados por mi, falta poco para terminar la primaria y en secundaria tal vez las cosas cambien y por Timmy… bueno, supongo que algún día me dejara de gustar y podré por fin dedicarme un cien por ciento a pintar. Amo el arte.

Ese Timmy me parece un total idiota, pero me alegro que tus padres sean buenos contigo – dijo el rey.

Son muy buenos – afirmo Tootie contenta.

Eso me alegra – afirmo él.

Pero Tootie no pudo evitar notar la mueca de tristeza.

Y también que te guste el arte – prosiguió – estoy seguro que te ira muy bien.

Mí lord, ya es hora – interrumpió uno de los sirvientes, que se había acercado sigilosamente.

Por supuesto, ven conmigo pequeña.

¿Ya es hora, de que? – pregunto Tootie confundida

De tu torta, de que otra cosa mas iba a ser – respondió él, ligeramente divertido.

Tootie se sonrojo ligeramente al ver una gran torta de cumpleaños, que tenia que ser llevada entre dos. (Más parece una torta de novios)

Es muy hermosa – dijo, casi sin habla.

Y le garantizo, que también es deliciosa – afirmo uno de los seres.

(Debe ser el cocinero)

Los músicos empezaron a tocar la música de cumpleaños y todos le cantaron. Estaba ligeramente avergonzada, pero muy feliz. Cuando terminaron, hubo aplausos, serpentinas y más confeti.

Vamos – le animo el Señor de las Pesadillas – sopla tus velas y pide un deseo.

Ella sonrió (se lo que quiero, deseo…) y soplo sus velas.

Mas aplausos y le sirvieron un gran trozo de torta.

¡Esta deliciosa! – dijo complacida.

Sabia que a mi lady, le iba a gustar – dijo el mismo ser.

Por supuesto que si – dijo el Señor de las Pesadillas, sonriendo complaciente – no tienes para que pavonearte, Seth.

Ahora – prosiguió – es tiempo que te de tú regalo. Le paso un paquete mediano, envuelto en suave papel azul.

Ábrelo - le apremio.

Tootie con delicadeza abrió su regalo. Era un estuche y al abrirlo vio dentro de el un hermoso collar. Tenia cuentas negras y al final una gran piedra en forma de una brillante lagrima, también negra.

Es muy hermoso – susurro, sintiéndose muy agradecida.

Las cuentas son perlas negras y la piedra en forma de lagrima, un diamante negro – le explico él, mientras le ponía el collar.

(Lastima que solo sea un sueño, me gusta este collar más que las botas)

El, la dio vuelta y la observo atentamente. Satisfecho, sonrió con el resultado, pero lucio triste. Me temo que ya debes irte.

Pero ¿Por qué? – Pregunto sintiéndose apenada – me estaba divirtiendo mucho.

Me alegra oír eso, pero me temo que no cambia nada. El sueño debe terminar, para los dos.

Tootie sintió una brisa helada y se froto los brazos. Él atentamente, le paso su amplia capa.

La música había cesado, la mueca de las mascaras volvía a ser triste y el barco atraco en un muelle frente a una amplia calle de la ciudad. Bajaron la pasarela.

Duro muy poco – se quejo la chica.

Pero por lo menos tuviste una fiesta… y te pude ver, eso tendrá que conformarnos a ambos – afirmo suavemente él – por lo menos, por ahora…

Tootie asintió y se estaba dirigiendo a la rampa, cuando repentinamente le dio un abrazo, al Señor de las Pesadillas. Gracias por todo, es el mejor sueño que he tenido… - dijo con voz ahogada – lastima que no pudo durar mas.

El no atino a nada más que darle unas suaves palmaditas en la cabeza. Mas adelante…- pero se contuvo. Ello lo iba averiguar.

Lo soltó y les dirigió una sonrisa a todas las criaturas que estaban atrás de ellas. Adiós – susurro.

Empezó a bajar, ya había tocado el suelo del muelle, cuando escucho la voz del rey.

No le tengas miedo a tu hermana, tú siempre has sido y serás más poderosa que ella.

Se volteo confundida y con la mirada interrogo al Señor de las Pesadillas.

El poder de ella reside en la violencia, es externo. El tuyo en tu mente, es interno. Eres algo mucho más complicado que tu simple hermana. Y por lo mismo más poderosa – respondió a la muda pregunta de ella.

Solo dos cosas antes de irte. Una, y ten presente esto cuando despiertes, aunque olvides todo lo demás. No vayas a sentir miedo de lo que encuentres al despertar.

Tootie frunció el ceño confundida – dudo que olvide… - pero fue interrumpida.

Dos¿Qué estudia tu hermana, ella también se supone que es algo importante para mi… pero tú siempre fuiste mi favorita.

Estudia veterinaria… pobres animales… - respondió la chica.

El Señor de las Pesadillas, no pudo contener una carcajada. Esa Ra... Vicky, no tiene remedio.

Tootie asintió empezó a caminar, se arropo en la capa del Señor de las Pesadillas, por que estaba helando. Los colores empezaron a diluirse, paulatinamente todo volvió a ser negro y Tootie entre en la profunda nada, que era dormir sin sueños.

El reloj de la casa, marco la una.

(2da Parte)

La Hiper-Mega-Fiesta de Cumpleaños

Ves amigo - se ufano Chester - todo salio estupendamente bien.

Si claro, como no fuiste tú la que se la tuvo que llevar al centro comercial… - gruño Timmy.

Estaban en la casa de Tootie, con un montón de gente, un montón de música, un montón de comida… en fin en una fiesta que prometía (según Chester una hiper-mega-fiesta de cumpleaños, auspiciada por Arien, la que para variar, hizo algo bien)

Sabes que esa chiflada se dio cuenta de que estábamos debajo del muerdago y casi me besa – siguió reclamando Timmy – si no me llamas…

Tomate una coca – cola y no reclames mas – le corto Chester – si quieres irte halla tú, pero acuérdate que Trixie esta por ahí y aprovecha de destruir la casa de Vicky.

Oye, todavía no me dices como lograste organizar una fiesta tan rápido – le grito Timmy.

Chester ya no lo escuchaba, se había marchado decido a comer hasta enfermar.

Estoy seguro de que consiguió un hada – dijo para si el chico.

Buuueeennnooo – se miraron nerviosos Cosmo y Wanda, que estaban trasformados en gatos.

Ya lo averiguare – afirmo decido el castaño, sonriendo soñador al vislumbrara a Trixie – esta fiesta no esta mal del todo.

(No entiendo, acaso esta mañana no estaba celoso por Tootie) – pregunto Cosmo

(Así es, solo que no se da cuenta…de que sus sentimientos están cambiando… o no quiere admitirlo) – respondió Wanda.

En la mañana…

Estaba comenzando su desayuno, cuando el teléfono sonó, era Chester, pero Timmy solo capto que era su amigo, cuando su madre se lo dijo por segunda vez. Chester en vacaciones y en domingo, jamás se despertaba antes del medio día.

Amigo por que tardaste – le dijo la voz de Chester por el teléfono.

Por que sé que eres un impostor, son las 10:30 y Chester, el verdadero Chester, no se despierta sino hasta por lo menos dos horas mas – respondió Timmy soñoliento.

Vaya, esa voz me suena a trasnoche por videojuegos, no importa amigo, necesito tú ayuda – lo apremio el rubio.

¿Para que? – pregunto, poco interesado.

Para organizar una fiesta de cumpleaños sorpresa a Tootie – respondió Chester.

¿Qué? – Dijo Timmy sintiéndose mas despierto – ¿para que le quieres organizar una fiesta a ella?

¿Por que no? – Respondió el rubio – me gustan las fiestas.

Si de acuerdo – gruño Timmy, sintiendo una punzada de rabia, aunque no entendía por que – ¿Por que alguien querría celebrar a Tootie¿Por que a ti se te ocurrió? y ¿Cómo rayos supiste que era su cumpleaños?

Bueno si quieres saber, ayer fue gentil conmigo y yo… - intento explicar Chester.

¡Como que fue gentil contigo! – Grito Timmy molesto – ¿que fue lo que hizo?

Hubo una pausa, hasta que Chester pregunto suavemente¿Estas celoso?

POR SUPUESTO QUE NO – rugió.

Esta celoso, escucho que otra voz susurraba junto con Chester.

¿Quién esta contigo? – pregunto Timmy, muy molesto.

Eh… bueno… veras… no importa – respondió el rubio nervioso - el caso es que quiero hacer una fiesta y tú conoces a mucha gente. Tus amigos los vikingos son geniales. Necesito que me digas como ubicarlos, así…

¿Por qué Tootie? – corto Timmy.

Chester suspiro con resignación. Mira amigo, sabes de sobra que a mi las chicas no interesan, desde aquella vez que tú Trixie me obligo a salir con ella, supe que las mujeres no daban mas que problemas. Además de que, Tootie esta loquita por ti, tienes el campo libre…

No estoy celoso – volvió a interrumpir Timmy, hablando entre dientes.

AJ no esta de cumpleaños hasta Enero, Sanjay esta en Abril, Elmer en Junio. Tú estuviste en Octubre y yo no pretendo esperar hasta Febrero, para celebrar. Quiero una fiesta, con comida, dulces, con música y con mis amigos. Además de que te guste o no, siento que le debo una – explico apresurado Chester.

Timmy se dio vueltas molesto – de acuerdo, te ayudare, pero que quede claro, yo no tuve nada que ver.

¡Seguro amigo! iré a tu casa, apenas solucione un pequeño inconveniente, adiós.

El rubio cortó y Timmy hizo lo mismo, solo que con más violencia, se sentía molesto.

¿Qué diablos tenia Chester en la cabeza? Organizarle una fiesta… a ella. Si fuese Trixie, ahí si, pero Tootie. Que tenía que ver con Tootie. Levanto la mirada, flotando frete a él,

Estaban sus padrinos.

¿Desde cuando están ahí? – pregunto irritado.

Lo suficiente – respondieron al unísono.

De vuelta en la fiesta...

Hola Trixie saludo Timmy.

Hola – respondió esta con el ceño ligeramente fruncido, observando algo envidiosa la montaña de regalos.

Puedes creer esto, ni yo recibo tantos regalos – gruño Trixie – pero de seguro son de peor calidad.

Si claro – coincidió Timmy, solo por cortesía – de seguro la mayoría de los regalos te quedarían mejor a ti.

¿Y tú que le trajiste? – pregunto la asiática.

Solo una baratija – respondió nervioso, ya que no estaba seguro que era lo que Wanda había aparecido.

Por supuesto, no tienes dinero para nada fabuloso – se dijo a si misma Trixie.

Bueno a ti yo… - trato de decir Timmy.

Vaya una fiesta de perdedores, ni siquiera se por que vine – gruño la asiática. Acto seguido dejo hablando solo a Timmy.

Te he dicho que tienes bajísimas probabilidades de salir con ella – se acerco AJ.

Lo se, pero no puedo evitarlo – murmuro abatido – me atrae muchísimo.

A ti y a un montón de chicos – se rió AJ, ofreciéndole un vaso de bebida – pero trata de ser racional. A mi también me atrae, pero me doy cuenta de que es frívola, no vale la pena.

Timmy tomo la gaseosa en silencio, le importaba poquísimo que la chica tuviese sus "caprichos", solo quería saber a que olía su cabello y como era al tacto, solo un beso de ella y sabia que estaría en la gloria.

Voy a buscar pizza – murmuro algo abatido.


En otro lugar de la fiesta...

(La buscamos) - propuso Wanda a su marido.

(¿A quien?) – respondió este distraído.

(Vamos cariño)

Arien, transformada en rata blanca, bailaba debajo de la mesa, protegida por los manteles y comiendo las sobras que caían al piso. Esta vez si se había lucido y la estaba pasando regio. Hasta que…

Bonita fiesta – comento una voz femenina.

Arien se llevo un susto tremendo, sobre todo al ver que eran un par de gatos, hasta que su cerebro fue capaz de decirle que los gatos no hablaban.

¿Hadas? – pregunto insegura.

Tus tutores… o al menos eso dice mi esposa – respondió el gato verde – yo no se muy bien lo que debo hacer.

De ti aprenderá lo que no debe hacer – sonrió Wanda.

Arien no estaba muy segura de nada, de repente sentía que toda la diversión se le había ido por el caño.

¿Y ustedes son…? – pregunto el hada mas joven.

Cosmo y Wanda y somos tus tutores mágicos – dijeron al mismo tiempo.

(Definitivamente las hadas estamos locas…) – pensó Arien.

Este… yo soy Arien, hada de 34 años – se presento algo insegura – a punto de terminar los estudios de la universita.

Huuuy, que chica – se burlo Cosmo – me siento viejo y sabio.

No le hagas caso – sonrió Wanda – pero hasta el minuto, lo que yo me he estado preguntando, es ¿Qué clase de travesura hiciste, para que te mandaran un año antes a la tierra?

Créeme – respondió el hada mas joven – no quieres saberlo…


Tootie bailaba y bromeaba con uno de los enormes vikingos, estaba tan feliz que había olvidado por completo el susto de la mañana, no así el beso que Timmy le debía. La chica había recibido como regalo de ellos, un enorme espadón vikingo y estaba dispuesta a usarlo si era necesario.

Gran parte de la tarde paso, Timmy perseguía a Trixie, Chester se había peleado, reconciliado y vuelto a pelear con Mark, Tootie perseguía a Timmy y una banda salida de Dios sabe donde (un gato verde se adjudicaba la culpa) tocaba a todo ritmo. En resumen, todos se la estaban pasando de maravilla. Hasta que alguien (quizás aburrido de tanta pizza) decidió que ya era tiempo de la torta.

¡Torta, torta, torta! – gritaban todos. Un gran suspiro de admiración por parte de todos los invitados, acompaño a la salida triunfal de la torta. Era enorme y debía ser llevada por dos musculosos vikingos.

Parece una torta de novios – le comento Timmy a Chester – me pregunto¿Cómo fuiste capaz de conseguirla y organizar semejante fiesta? Timmy miro directamente a su amigo.

Este… - murmuro el rubio nervioso.

¿Usaste ya el recurso del internet…? – pregunto Timmy, no queriendo ser muy obvio.

A Chester la comprensión le llego como un rayo. Tú también… ¡por supuesto era lógico!

Timmy sonrió cómplice – en buena hora amigo, harto que te hacia falta – vio como ponían la gran torta delante de Tootie.

Es una de las mejores cosas que ha hecho mi hada – susurro confidencial el rubio – a diferencia del ejercito de muñecos de nieve.

¿Los que vi hoy día? – Pregunto Timmy – más bien parecía un cementerio…

Si todo iba de maravilla – contó Chester de mala gana – todos marchando a destruir la escuela, pero tenían un defecto… empezaron a sacar, no se de donde, termos y cosas con agua caliente… todos resultaron ser muñecos de nieve suicidas…

Timmy no alcanzo a preguntar nada mas, por que todos se concentraron en cantarle a Tootie, que mas que feliz, tenia cara de ligero espanto y no paraba de murmurar "esa torta... esa torta…" y repentinamente, la chica se acordó de lo que encontró en la mañana, sobre las cubiertas de la cama…


Tootie despertó y se desperezo como un gato, tenia la agradable sensación de haber dormido muy bien, se volteo y empalideció.

Sobre ella, estaba la capa del Señor de las Pesadillas…

Al principio le causo un susto de muerte, que rayos hacia sobre su cama aquella cosa. Luego pensó que seguía soñando y la embutió en lo más profundo de su closet.

La teoría actual, era que su hermana se las había ingeniado para darle alguna cosa, que la hizo soñar y que le había dejado la capa, como una mala broma. Esa teoría estaba llena de vacíos, como por ejemplo¿como sabia lo que ella soñaría exactamente¿como supo la textura de la capa? y ¿donde se había metido Vicky? Además del hecho, que a esa altura, ya la habría torturado a causa de su cumpleaños.

La teoría de que seguía soñando, se había reafirmado con la visita de Timmy. Era algo que jamás había pasado, así que todo lo que estaba ocurriendo, era parte de otro sueño¿verdad?

Se dejo de hacer preguntas que tal vez no tuvieran respuesta y tomo su abrigo. Estaba decidida, si no olvidar, al menos a postergar el asunto de la capa y disfrutar con Timmy...


Se aplaudió y animaron a la chica a que soplara las velas y pidiera un deseo. Tootie a regañadientes lo hizo.

AJ y otros chicos del club matemático (para que nadie discutiera la equidad de los trozos de torta) se dedicaron a cortarla y algunos chicos animaron a Tootie a que abriera los regalos restantes.

Tootie descubrió, colonias, velas aromáticas, chocolates y un largo etc.

Este es de Chester – comento la celebrada. Mientras el rubio, rogaba por que su hada haya hecho aparecer algo que estuviera completo.

Vaya un anillo – rió Tootie, algo nerviosa. (Es solo un anillo, tiene una media luna y es de plata. Pero no es de la plata liquida que soñaste… te tienes que calmar)

Gracias Chester, es muy bonito – dijo en voz alta.

Ahorre para comprar algo decente - se ufano el rubio.

Mentiroso – se rió Arien, bajo la mesa.

El ultimo es de Timmy – sonrió soñadora, mientras muchos ya no le prestaban atención y se dedicaban a comer la torta.

Con cuidado que le merecía el regalo de Timmy, lo desenvolvió y descubrió un estuche. Las manos de la chica empezaron a temblar. Cerrando los ojos y rogando por que no estuviese dentro, lo que ella sabia que estaría, abrió el estuche. Ligeramente abrió los ojos y lo vio. Ahogo un grito y dejo caer el regalo.

¿Qué paso? – pregunto extrañado Timmy, que tenia plena confianza en las habilidades de sus padrinos, al menos de Wanda. ¿No te gusto? – pregunto algo dolido.

El chico al no recibir respuesta y al ver la palidez de la chica, levanto el regalo y lo abrió. Dentro vio algo digno de un escaparate, de una cara joyería. Busco a Wanda con la mirada y el gato rosado le devolvió la misma mirada perpleja, sabia de sobra que ella jamás robaría, pero y ¿esto?

El chico lentamente saco el collar y se escucho un murmullo. Era bellísimo y ligeramente intimidante.

Dios mío – murmuro Trixie – pero si son perlas negras. De haber sabido que podías darte esos lujos Timmy, te habría invitado hacia tiempo a mis cumpleaños.

No solo es eso – agrego AJ - la piedra en forma de lagrima es…

Un diamante negro – completo Tootie mirando directamente a Timmy.

Yo más bien diría que el diamante negro de ella, es su ahijado – comento Arien.

Cosmo y Wanda se miraron sin entender.

¿De donde lo sacaste? – pregunto la chica, que aun lucia muy pálida.

Heee… este… - empezó a balbucear muy confundido.

De internet – se adelanto Chester – los dos comparamos esas joyas que te dimos en una subasta electrónica.

¿Y cual es el sitio? – Pregunto AJ, suspicaz – me encantaría regalarle algo así a mi madre.

Bueno… - ahora balbuceando el rubio.

A quien rayos le importa – grito Mark – dicen que es tradición de cumpleaños, golpear un objeto hueco relleno con dulces. A mi los dulces no interesan, por que son letales, pero el gusto de golpear, no me lo pierdo.

Y (para el alivio de ambos chicos) todos empezaron a gritar ¡piñata, piñata, piñata!

Opppss, me olvide de la piñata – desesperada Arien.

No te preocupes – dijo Cosmo, moviendo su varita y desapareciendo a la rata.

¿Y nuestra aprendiz? – pregunto Wanda.

¿Querían una piñata o no? – respondió algo enojado el peliverde.

¡Cosmo!

Todos los presentes se calmaron el ver una piñata aparecida de la nada, tenia unos ojos rosados fuertes, muy expresivos y lucían asustados, como si buscaran a alguien.

¡Mi hada! – grito Chester.

Cállate gruño Timmy, mirando a los gatos, el rosado apunto al verde y el verde se encogió de hombros.

De la nada, los invitados y la banda, sacaron palos de béisbol y se empeñaron en darle con fuerza a la pobre piñata.

Deseo que desaparezca y caigan dulces – dijo Timmy a sus padrinos, mientras que sujetaba con fuerza al desesperado Chester.

La piñata desapareció (cosa que a nadie le importo) y una lluvia de dulces empezó a caer (Mark en ese minuto salio corriendo)

¿Y Arien? – pregunto un preocupado Chester.

Fuera, bajo la ventana – respondió Wanda - es un placer poder hablarte, quédate aquí y nosotros la iremos a ver.

Los padrinos de Timmy desaparecieron y justo en ese minuto, ocurrió lo impensable.

La puerta de calle se abrió con violencia, se hizo silencio, todos los invitados dejaron de recoger dulces y se quedaron helados. Una alta pelirroja hizo su destructiva entrada.

¿QUE ESTA OCURRIENDO AQUÍ? – rugió, mientras llevaba a Elmer a la rastra.

Hola Tootie ¡Feliz cumpleaños, te traje un regalo – murmuro miserable él.

¡Cállate! – Grito Vicky – ¡y todos ustedes pagaran por la osadía de celebrar a mi estúpida hermanita!

¡ES VICKY, TODO EL MUNDO CORRA! – grito Chester.

En solo segundos, se armo el caos total, todos gritaban, corriendo como locos tratando de huir de la terrible ira de Vicky y no importaba por donde había que salir. Llámese puerta trasera, ventanas o chimenea. (El único que lucia feliz era Mark)

Chester, AJ y Timmy – saltaron por una de las ventanas y corrieron sin parar hasta la casa de Timmy.

Tootie solo atino a tomar las cuatro esquinas del mantel, de donde habían quedado sus regalos y subió a toda maquina a su habitación, dispuesta a encerrarse hasta después de año nuevo. No le importaba el abrupto final de la fiesta, ya que estaba algo asustada y necesitaba pensar… claro que con los gritos que se escuchaban era más bien difícil.

Y en cuanto a Cosmo y Wanda, se llevaron lo más lejos de la casa a la inconsciente Arien.

(Cosmo idiota, mira como esta)

Cosmo detecto el enfado de su esposa (pero... si necesitaban una piñata)

Wanda se dio cuenta de que no lo había hecho con mala intención (para la próxima, aparécela o transforma otra cosa, un objeto inanimado y sin valor estaría bien…)

(Mira esta despertando)

¿Estas bien? – pregunto preocupada Wanda, acostándola en el suelo.

"…el Da Rules, es uno de los tres legados de los reyes de mundo mágico…" – recito Arien.

Creo que esta muy mal – sollozo Cosmo - mírala ¡tiene orejas puntiagudas!

No, no – sonrió Wanda – esta bien.

Arien se toco la cabeza. Auch, me duele todo – reclamo.

Eso te pasa por ser una piñata – la sermoneo Cosmo.

¡Eso fue culpa tuya! – gruño la chica, tratando de enfocarlo, cosa que era mas bien difícil.

Se apoyo en el piso y cerro los ojos, tratando de calmarse. Paso un rato hasta que volvió abrirlos. Cosmo y Wanda flotaban sobre ella.

Así, que así eres en realidad Cosmo – murmuro Arien, estudiando al peliverde.

¿Naciste con esas orejas puntiagudas? – pregunto confundido él.

Y tú… - continuo dirigiéndose a la pelirosada, pero el hada joven, enmudeció y empalideció hasta los labios.

Wanda, así es como normalmente me veo – dijo confundida al ver la reacción de ella.

Yo…yo… debo irme… Chester – murmuro, tratando de excusarse a duras penas y levantándose rápidamente – no puedo... creerlo... pero si es igual a…

Espera – dijo Wanda.

Arien levanto su varita y desapareció rauda.

Creo que la asustaste – dijo en voz alta Cosmo.

Wanda no dijo nada, por una vez Cosmo parecía tener razón.

A lo mejor pensó que la ibas a sermonear.

Wanda se rió con cierta amargura. No era eso lo que había espantado a joven hada. Ahí había gato encerrado.


Al fin termine este capitulo, es el ultimo que pretendo escribir así de largo... en fin chicos no me queda nada mas que darles las gracias y desearles suerte en cualquier cosa loca que hagan... y las no tan locas también

AJcosmo: Te encuentro toda la razón, me fui con mucho bla-bla, creo que el tiempo que deje de escribir me afecto y agradezco que me lo digas.

Kain Darkheart: Espero que el largo de este te guste... XD, honestamente ya quiero empezar a develar ciertos misterios, como que me esta dando lata tanta icógnita.