N del A: No me pertenece Sailor Moon, pero si este fanfic.
Capitulo 12: Cada cosa en su lugar
Guerrero Marte despertó entre un montón de ruinas. Su traje de guerrero estaba hecho jirones aunque no dejaba al descubierto mucha mas piel que de costumbre. A pesar de sus magulladuras se levantó y miró a su alrededor. El sol brillaba en un cielo azul salpicado de esponjosas nubes. Piedras y vigas estaban esparcidas por doquier. Cojeando, se acerco al epicentro del lugar. Pudo ver como sus tres compañeras se dirigían al mismo lugar y se alegró de que estuviesen a salvo. Así encontraron a Guerrero Luna, intentando levantarse y en un estado similar. Un cristal de corazón puro flotaba a su lado.
"Guerrero Luna¿Estás bien?" Le pregunto Guerrero Venus mientras se agarraba el brazo izquierdo. Por el modo en que colgaba, Marte sospechó de un hombro dislocado
"Creo que si… ¡Agh! Mi costado…" Ella se agarró el lado derecho con dificultad.
"Podrías tener una costilla rota, no te muevas." Le dijo Mercurio. Ella y Júpiter no parecían en tan mal estado. De hecho, Júpiter le estaba colocando el hombro en su sitio a Venus. Fue algo doloroso, aunque necesario.
"Parece que todo a acabado… ¿Ganamos?"
"Creo que si¿Y Andrea?"
"No habrá…"
"¡No!" La interrumpió Guerrero Luna. "Está viva… en alguna parte. Urano y Neptuno se la llevaron… junto con su padre. Él… no tenía buen aspecto. Espero que esté bien…"
"¿Urano y Neptuno están vivas?"
"Si… Pero se han ido. Creo que al final lo entendieron."
"¡Me alegro! Por cierto… ¿Y este corazón puro¿Es el de Chibiusa?"
Entonces Guerrero Luna recordó aquel asunto y se levantó ignorando su dolor.
"¡Debemos apresurarnos! Ese es el corazón puro de Cris¡Morirá si no se lo ponemos pronto!"
Con gran prisa entraron en el apartamento de Armando. Allí les esperaban Armando con cara triste y Chibiusa que lloraba abrazada a él. Bunny temió lo peor.
"No…"
Y corrió hasta la habitación donde se encontraba tendido sobre la cama el cuerpo sin vida de Cris. Intento colocar el cristal en su cuerpo pero no funcionaba.
"¡Maldita sea¿Por qué no entra?"
"Bunny… ya es tarde."
"¡No! Aunque poco, su cristal aun brilla, debe haber un modo."
"Si todavía brilla, mi mamá puede que pueda…" Sugirió Chibiusa limpiándose las lágrimas y aferrándose a la última esperanza.
"Entonces debes volver al futuro con él antes de que el brillo desaparezca." Afirmo Amy.
"Os echaré de menos." Se lamentó la niña. "Sin vosotras estaré muy sola."
"Bueno, ahora le tendrás a él." Dijo Patricia, haciendo que se sonrojara la niña.
"Nosotras estaremos allí, solo que un poco mas mayores" afirmó Carola haciendo una mueca de viejecita que hizo reír a la niña, a pesar de lo triste del adiós.
"Aunque algunas no madurarán nunca…" Comento Ray mordazmente mirando a Bunny.
"¡Cállate Ray!" Y se sacaron la lengua.
"Nos veremos pronto." Le aseguró Armando.
"¡Hasta la vista!"
Entonces sacó un colgante de su cuello, lo alzó y tanto Cris, como su cristal y Chibiusa desaparecieron. Bunny se desplomó en el suelo por el cansancio y las heridas y Armando la cogió.
"¡Bunny, creo que debería llevarte al hospital!" Le apremió Armando sujetándola en sus brazos. Ella bajo la mirada y se sonrojó.
"Si, pero antes…" Bunny lo miró tímidamente acercando la boca.
"¿Si?" Sus labios se acercaron más…
Todas desviaron la mirada, todas coloradas hasta los pies.
"¿Tienes algo para comer¡Me muero de hambre!"
"¡¡¡Bunny!!!"
Cris abrió los ojos. Estaba tumbado en una cama enorme con dosel y finas sabanas de seda. A su lado la observaba sonriente una niña pelirrosa que conocía. Sin embargo iba vestida con un vestido largo hasta los pies, gemas brillantes en el pelo y la misma media luna dorada en el centro de su frente.
"Ya era hora de que despertaras…"
"¿Chibiusa¿Estás bien¿Qué paso al final?"
"¡Tranquilo! Todo arreglado en el pasado. Y en el presente también. Mi mamá pudo purificarte y devolver tu corazón puro a su lugar. Bueno… ¡Bienvenido al Palacio de Cristal-Tokio!"
"¿Has dicho Cristal-Tokio? Entonces estamos de vuelta. Gracias…"
"Gracias a ti. Tu me salvaste la vida." Tras decir esto le dio un beso en la mejilla. Sonrojada, dio media vuelta y desde la puerta le avisó "No tardes, vístete y ven a la sala del trono. Te esperamos allí."
Colorado hasta las orejas sin saber porque (…) asintió. Luego se dio cuenta de que no sabía donde estaba dicha sala. (¬ ¬). Sin moverse aun miró a su izquierda donde había un gran ventanal con balcón. Se levantó para ver y la vista le dejó maravillado. Frente a él se extendía el jardín más grande que había visto. Multitud de gente paseaba por allí como si fuese un enorme parque. Incluso podía oír la risa de los niños que jugaban por doquier. Al de un rato volvió en si y se dirigió hacia el armario. Allí encontró ropa de su talla muy elegante. Tras deambular por anchos pasillos, amplias estancias y gigantescas escaleras decidió preguntarle a una mujer que pasaba por allí donde estaba la sala del trono. Tras seguir sus indicaciones llegó a una gran sala muy iluminada con bastante gente. Al acercarse pudo reconocer a algunas, las que estaban cerca del trono. Pero no llevaban trajes de Guerrero ninguna de ellas. Entonces, la reina tomó la palabra.
"Bienvenido, Cris. Como seguramente intuyes, esto no solo es una ceremonia de bienvenida. Es ademas, una fiesta de acogida. Por mi poder como Neo Reina Serenity¡Te nombro miembro honorario de la familia real!"
La gente rompió en aplausos. Él se quedó atónito.
¿Fiesta¿Ceremonia?
Miró a Chibiusa confundido y le levantó una ceja. Ésta le sacó la lengua sonriendo.
"¡Sorpresa!"
Sonriendo también él, se acercó a su nueva familia preguntándose que nuevas sorpresas le aguradaban en aquel nuevo y maravilloso lugar.
FIN.
¡Pues eso es todo amigos! Espero que les haya gastado. Reconozco que cuando empezé no me esperaba que continuase asi, ni mucho menos acabar así. Supongo que al final las historias se acaban escribiendo solas. ¡Hasta otra!
