El mal es una cosa que viene,

pero nunca sabrás cuando se puede ir.

Es como un fantasma,

sabes que está ahí

pero no hasta cuando.

Capitulo 15: Una difícil decisión.

Riza corrió lo más que sus piernas le permitían, tropezó con la raíz saliente de un árbol y cayó al suelo. Trato de calmarse un poco pero sentía que el corazón estaba punto de salírsele del pecho.

-Dios mío, por favor, que alguien me ayude- cerro los ojos y enterró el rostro entre sus brazos, necesitaba pensar, pensar…

El sonido de pasos que se aproximaban lograron alertarla, se puso de pie con cierta dificultad y comprobó con horror que el tobillo le dolía, lo mas probable es que se lo hubiera lesionado con la caída.

Pensó desesperadamente en Roy, ¿estaría preocupado por ella? ¿Por qué no había acudido a la hora acorada?

Nuevamente el miedo se apodero de ella y dejando de lado el dolor echo nuevamente acorrer. No tenia ni la menor idea de en donde se encontraba y tampoco se veía a alguien que pudiera ayudarla.

Corrió desesperadamente, corrió hasta que sintió que las fuerzas ya no le era suficientes y hasta que el hinchado tobillo ya no soportaba más. Se sentó ocultándose lo mejor posible entre unos matorrales. Cerró los ojos y se llevó las rodillas hacia el pecho para poder abrasárselas.

Los minutos pasaban lentamente. Comenzó a notar como el frió se iba apoderando de ella y como el tobillos le dolía cada ves mas; tenia hambre y la claridad del día iba desapareciendo poco a poco.

Era lejos el peor cumpleaños que había tenido en su vida.

Sin poder evitarlo rompió a llorar amargamente. Seguramente su abuelo estaría preocupado; todos los que ella conocía estarían preocupados por su extraña desaparición. El sonido a sus espaldas la hizo darse cuenta del estupido error que había cometido, su llanto había llamado la atención de aquel hombre.

Se puso de pie contendido el grito de dolor que estuvo a punto de escapar de sus labios y camino nuevamente para alejarse de allí antes de que la viera. Si oscurecía podría evitarlo más fácilmente, pero tampoco quería pasar la noche sola en aquel lugar.

Sin darle tiempo a reaccionar una mano le cubrió la boca para evitar que gritara mientras con la otra la sujetaba cruelmente del brazo.

-Se ha terminado el juego, niña- le dijo con vos dura.

Presa de la desesperación. Riza le mordió la palma de la mano con todas sus fuerzas. El hombre la soltó en acto reflejo que la niña aprovechó para salir huyendo.

-¡Maldita mocosa! ¡Ven acá!- Riza corrió sin detenerse, oía que aquel hombre seguía gritando a sus espaldas, tenia que huir, tenia que huir, tenia que huir…

El grito en la noche logro despertarla sobresaltada. Riza se sentó en la cama y noto el frió de la noche contra su piel levemente sudada; una luna demasiado clara se mostraba imponente en el cielo oscuro, el silencio de una cuidad sumida en el sueño daba la impresión del tiempo detenido. Noto como las cortinas de su cuarto bailaban mecidas por el viento frió de los primeros meses del invierno. Aquello parecía completamente irreal, una atmósfera onírica y espectral que unida con su desasosiego lograba alterarla aun mas.

Riza encendió la luz de su mesita de noche y sintió como parte del calor que había perdido volvía a su cuerpo. Rápidamente su puso de pie para cerrar la ventan abierta de par en par.

Roy no vendría a visitarla aquella noche.

No mientras estuviera en cama y siguiera herido, se dijo con una triste sonrisa en los labios. Maes estaría cuidándolo por las noches hasta que mejorara, rogaba por que fuera luego.

Recordó con cierta inquietud que alguien había gritado. Una niña… solo había sido una pesadilla. Todo parecía extremadamente difuso, pero aquella sensación de miedo y desesperación seguía invadiéndola.

¿Seria acaso aquello unos de sus recuerdos? ¿Cómo saberlo? Trató de recordar lo más posible. Un bosque, una niña corriendo, el dolor insoportable en una de sus piernas… un hombre.

Se dirigió a buscar un papel donde poder anotar aquello, se lo contaría a Roy.

La nota destacaba sobre su tocador. Noto como el miedo la envolvía nuevamente al tomarla entre sus manos. Pensándolo mejor, ella si había dejado cerrada la ventana antes de acostarse a dormir.

Desdoble el papel con dedos temblorosos y lo dejo nuevamente antes de sentarse frente al espejo.

"Te espero mañana a la media noche"

Riza se observo un momento en el espejo, odiándose por lo que era. Esta ves no podía dejar pasar aquella llamada, ella también necesitaba respuestas a algunas de sus preguntas.

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-Me alegro de que te encuentres mejor, Maes dice que dentro de unos días volverá a casa y de verdad espero que sea así ya que me siento bastante sola- Gracia le tendió a Roy una bandeja con comida mientras buscaba una silla para sentarse a su lado.

-¿Has visto a Riza?- le pregunto Roy con preocupación- Prometió venir temprano, pero aun no ha llegado.

Gracia lo observo preocupada durante un momento antes de contestar.

-Hoy en la mañana me encontré con ella y me pidió que te cuidara hasta que ella llegara… y la verdad es que no se veía del todo bien. Creo que toda lo que ha ocurrido la afectado un poco- dijo Gracia- Ella ha tenido muchos problemas últimamente y… bueno, esto no ayuda.

-Lo se, y te juro que daría lo que fuera por que no tuviera que pasar por esto, Gracia. Pero no se que mas hacer.

-¿Quieres un consejo, Roy?- le pregunto la mujer- Llevatela de aquí. Pide un traslado a donde sea, pero sacala de esta ciudad. Alejada de Archer y sobre todo aléjala de Bradley.

Las palabras de su amiga parecían tener sentido. Riza necesitaba cambiar de vida, y si el la llevaba lejos quizás ella pudiera vivir al fin tranquila, pero…

-¿Y Grumman? Es su abuelo, no puedo devolverle a su nieta y llevármela luego lejos. No me lo permitiría.

- Es verdad, no de te dejaría jamás que tomaras a Riza y te la llevaras así nada mas. Por eso Roy, creo que tendrás que casarte con ella.

Por la sorpresa de las palabras de Gracia, el alquimista dejo caer la bandeja al piso esparciendo todo su contenido.

-¿Casarme con Riza?- le pregunto incrédulo- ¿Lo dices en serio?

Gracia soltó una carcajada.

-Claro que si, chico guapo. No pretenderás que mi amiga se vaya contigo sin algo serio de por medio. Yo misma no te lo permitiría. Primero pones un anillo en su dedo y luego te la llevas. ¿No crees que es un buen plan?

Casarse.

Roy no podía negar que muchas veces había pensado en lo afortunado que era Maes por tener a Gracia a su lado y en lo mucho que lo había envidiado por eso. El amaba a Riza mas que a nada en el mundo, y no quería separase de ella jamás; por otro lado si ella fuera su esposan ni Archer ni Bradley tendrían poder sobre ella y juntos podían comenzar a pensar en formar una familia. Y en un futuro juntos.

-Vamos, Roy. Cambia esa cara de tonto y dime que te parece mi idea.

Roy sonrió satisfecho.

-Tú ganas Gracia. Le pediré hoy mismo a Riza que se case conmigo.- le dijo el chico mas seguro de su decisión- gracias por aclararme las ideas.

-De nada, Roy. Solo exprese en palabras lo que anhelaba ardientemente tu corazón.

Roy solo sonrió, sabia que su amiga tenia mucha razón.

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-Eres despreciable, Frank- Clare se aparto de su lado antes de bajar del coche- No se como me dejo convencer por ti tan fácilmente.

-Eso es fácil, querida- le dijo el militar acariciándole la barbilla- Por que tu eres tan despreciable como yo. Y por que sabes que a los dos esto nos conviene, por nuestro propio bien.

El coche aparco cerca de un parque, Clare suspiró molesta y puso su mejor cara antes de bajar y comenzar con el plan.

-Sabes perfectamente lo que tiene que hacer, querida. Confió en ti.

Clare asintió y bajo lentamente del coche. Camino segura por la calle hasta donde se encontraba su objetivo. Si alguien estaba en la casa se metería en verdaderos problemas. Apretó con desesperación la llave que tenia en la mano antes de seguir su camino. Ya era relativamente tarde así que no era fácil que la reconocieran, además nadie por ahí la conocía a menos que fuera Riza o Maes.

Introdujo la llave en la cerradura y sintió con alivio como esta cedía sin hacer mayores esfuerzos. Debía felicitar a Frank por lo bien que hizo el trabajo al robarle la llave a Hughes. La casa parecía sumida en total silencio. Subió despacio las escalares rogando para no hicieran ruido, solo respiró aliviada cuando ya estuvo en el piso superior.

Observo detenidamente la casa. Parecía antigua pero era hermosa. Seguramente por eso a Roy le gustaba tanto. Odiaba a Riza por haberle quitado el derecho de haber disfrutado de aquello con el.

Primer cuarto a la derecha, le había dicho Frank. Parecía que nadie estaba dentro, giro el pomo despacio y entro sin hacer ruido. La habitación estaba algo oscura, solo la poca claridad que entraba del exterior dejaba contemplar la figura del hombre que reposaba tranquilamente en la cama.

Una sonrisa asomo a los labios de Clare. Era tan adorable.

Se acerco despacio a su lado y le quito unos mechones de cabello que le caían sobre el rostro, estaba profundamente dormido. Se inclino para besarlo en los labios, Roy se movió inquieto pero afortunadamente para Clare no se despertó.

No tenia tiempo que perder, si algo salía mal Frank la mataría. Dejo sus cosas a un lado antes de comenzar a desvestirse.

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-¿Dónde demonios has estado metida todo el día?- Gracia esta molesta pero Riza apenas parecía prestarle atención, entro en la casa seguida de su amiga .

-Tenia que pensar, Gracia- le dijo la muchacha más taciturna de lo normal en ella- No estoy de humor para soportar tus regaños. Ni siquiera mi madre…

Riza sintió una punzada de dolor al recordar a Lust, fuera como fuera, ella siempre había sido buena con ella y sin embargo durante este ultimo tiempo apenas se habían visto un par de veces y siempre enfrentadas por su padre.

-Ya, lo se- le dijo Gracia sonriéndole para animarla un poco- Roy a preguntado por ti todo el día, ¿sabes?

Riza sintió como se le oprimía el corazón. Dejar a Roy solo había sido lo mas difícil de todo el día, pero no estaba en condiciones de hablar con el aun. Recordó la cita de aquella noche, no tenia mas opción que ir y enfrentarse a lo que aconteciera. Solamente no quería que Roy se enterara y si hubiera estado todo el día junto a el, no habría podido ocultarle su desasosiego y el hubiera logrado sacarle la verdad sobre lo que le ocurría.

-¿Cómo esta?- pregunto Riza en tono angustiado.

-Bien, aunque un poco desconcertado por tu comportamiento, pero a el también le ha servido para tomar algunas decisiones importantes- dijo Gracia con una sonrisa en los labios mientras miraba a su amiga- ahora esta durmiendo, así que vine a ver su estabas en casa y decidí esperarte un momento.

Riza recordó nuevamente el sueño que había tenido y sintió la necesidad de ser sincera con Gracia. Estaba segura de que ella la entendería y sabría que hacer o a que se podía deber pero la sensación de una absurda lealtad hacia Roy no le permitió abrir la boca, cuando levanto la vista del piso se encontró con su amiga que la observaba detenidamente.

-Bien, Riza. Cuéntame que te ocurre.

La muchacha se paso la lengua por los labios, mientras encontraba las palabras mas precisas para expresar lo que le ocurría. No quería herir a Gracia mintiéndole, pero tampoco se sentía capas de decirle la verdad por el momento.

-Ha sido un día difícil- le dijo mientras observaba por la ventana- Tengo la sensación de que algo malo va a ocurrir. Siento que mi pasado esta cada ves mas cerca y yo no se… todo es tan confuso.

Gracia se aproximo hasta ella y le apretó ligeramente la mano como muestra de apoyo. Riza suspiro y cerro lo ojos con tristeza.

¿Crees que todo esto termine algún día, Gracia? ¿Crees que llegará el momento en que no tengamos que preocuparnos mas por lo que ocurrirá?

-Claro que si, Riza. Nada es para siempre, solo que a ustedes les ha tocado luchar por lo que desean un poco mas que al resto, pero eso solo servirá para que lo que sienten el uno por el otro sea aun mas fuerte.

-A Roy casi lo mataron por mi culpa.

-No digas tonterías, Riza- recrimino Gracia a su amiga- Eso fue un accidente, nadie pudo haberlo planificado…

-¿Y si te dijera que no fue así? Se que alguien trato de matarlo, y que esta solo fue la primara advertencia.

-Riza, por favor…

-Tengo que irme. Ya es tarde y tengo que cambiarle los vendajes a Roy- dijo Riza mientras le sonreía algo triste- Nos vemos luego, Gracia.

Camino despacio hasta la casa, solo quería retrasar lo más posible aquel temido momento. No quería mentirle a Roy pero tampoco podía decirle la verdad.

"Ningún problema puede ser tan grande que no podamos resolverlo juntos"

Pero ahora el no estaría a su lado. Riza abrió en la casa que estaba casi en penumbras. Encendió algunas cuantas luces mientras iba de camino al cuarto de su novio. Si ya se había despertado, estaría molesto con ella por la preocupación de día, pero lo compensaría por eso.

Recogió algunas cosas que necesitaba para poder cambiarle los vendajes antes de prepararle la cena. Su abuelo no cenaría en casa esa noche así que podría quedarse hasta tarde con Roy, Maes había prometido no interrumpirlos hasta pasada las diez de la noche, eso le daba tiempo suficiente para poder llegar a su cita.

Oyó ruido en el cuarto. No era posible que Maes hubiera llegado antes que ella; pensó en llamar a la puerta pero la curiosidad fue mas fuerte, abrió despacio la puerta y le llevo un momento acostumbrarse nuevamente a la penumbra; alguien reía y dejo de hacerlo rápidamente, busco a tientas el interruptor, pero al prender la luz se arrepintió inmediatamente de haberlo echo.

Roy estaba metido en la cama con una chica desnuda: con Clare que lo besaba apasionadamente.

El sonido de las cosas al caer al piso fue seguido por el de una carcajada y por alguien que la llamaba por su nombre. Riza no quiso oír nada mas, simplemente tomo su abrigo y corrió fuera de la casa. Tenia el corazón destrozado , y lo peor de todo era que sentía que se lo merecía.

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Las campanadas resonaron en la oscuridad de la noche. Riza respiro profundo y continuo caminando con paso seguro. Después de horas y horas vagando de un lado otro se sentía más tranquila y relajada, por lo menos había dejado de llorar.

No podía evitar que la imagen de lo que había visto se viniera una y otra aves a su cabeza, tenia que haber alguna explicación lógica para eso. No era posible que Roy dejara de quererla de la noche a la mañana, aunque se lo mereciera. Intento no pensar en que ella aun estuviera con el

Observo detenidamente el lugar en el que estaba, no podía creer que hubiera aceptado ir hasta allí. Todavía estaba a tiempo de salir corriendo pero temía que Roy volviera a correr peligro por su culpa.

Oyó los pasos que se acercaban hacia ella. La presencia de aquel hombre era suficiente para atemorizar a cualquiera, pero ella ya no dejaría que eso ocurriera.

-Me alegra de que esta ves hayas venido, Elizabeth. Temía que intentaras jugar nuevamente con mi paciencia.

-Dime que es lo que quieres y terminemos de una ves por todas con esto.

-Vaya, vaya. Así que mi pequeña princesa si tiene agallas después de todo- le dijo mientras soltaba una carcajada cruel- Sabes perfectamente lo que deseo de ti, querida.

Riza lo miro con profundo odio, aquel hombre era el que le había arruinado para siempre la vida.

-¿A cambio de que?- pregunto Riza lo mas tranquila que le fue posible.

¿Cómo que a cambio de que? Lo harás por que es lo que debes hacer- rugió el hombre.

-No. No lo haré por que ya no recibo tus ordenes, ¿recuerdas?- los ojos del hombre la miraron con furia y Riza logro ponerse rápidamente lejos de el antes de que la sujetara por el brazo.

-¿Así que la pequeña Elizabeth quiere un trato?- pregunto- Perfecto. Di lo que deseas y veré si esta en mis manso dártelo o no.

Riza apretó los puños y sintió como las uñas se le clavaban en las palmas de las manos. Dolor. Era a lo que estaba destinada el resto de su vida.

-Roy Mustang fue herido gravemente aseé unos días. Por una afortunada intervención no murió como muchos esperaban pero te aseguro que le falto poco- dijo la chica mirándolo atentamente- ¿Fuiste tu quien le disparó?

La pregunta quedó unos segundos flotando en el aire hasta que decidió responderla.

-Sabes que yo no lo hice, querida.

-Eso no quita que no lo hayas mandado a hacer.

Esta ves la carcajada del hombre si logro alterarle los nervios.

-Me conoces muy bien, Elizabeth. ¿Ése es tu trato? ¿Saber la verdad a cambio de que cumplas con tu parte del plan?

-Quero saber la verdad, pero sabes que eso no será suficiente.

-Esta bien. Si, yo mande a que mataran a ese estupido pero creo que no salio del todo bien. Pero te aseguro que ya me encargare de ese pequeño inconveniente. Y todo esto, querida, es culpa tuya, si tu noviecito no hubiera intentado hacerse el héroe no tendría necesidad de sacarlo del camino.

-Quiero que elimines esa orden- dijo Riza en tono frió- Deja a Roy fuera de esto y cumpliré con mi parte.

-¿Lo prometes, Elizabeth?

Riza sintió como se le encogía el corazón al darse cuenta de lo que estaba haciendo. Recordó a Roy junto a Clare y deseo desesperadamente mandar todo al infierno.

"Te amo Elizabeth Hawkeye. Ame lo que fuiste hace doce años y amare lo que seas en el futuro".

Apretó contra su cuerpo el arma que había llevado. No seria capas de disparar contra ese hombre. No aun.

-Lo prometo.- dijo con esfuerzo.

-Entonces Mustang no tendrá que sufrir ningún daño, querida. Será mejor que hables pronto con el. Recuerda que hemos hecho un trato.

Le tendió la mano y Riza dudo un momento en apretarla levemente.

-Bienvenida nuevamente a casa, hija mía.- Riza miro con odia a Bradley y se puso en camino de regreso a casa de su abuelo, se sentía frustrada, rabiosa y profundamente triste. Ya no podía echase atrás.

Cuando Bradley comprobó que Riza ya estaba demasiado lejos para oírlo se acerco hasta donde otro hombre le observaba oculto entre las sombras.

-Ya lo has oído, Frank. Mustang queda fuera de nuestros planes… por el momento- dijo Bradley con una sonrisa desagradable- Después de la boda, yo mismo me daré el gusto de meterle un tiro en la cabeza.

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Hola chicas, espero les haya gustado el chap aunque se que estuvo terrible. Ya no falta mucho, no más de 5 o 4 chaps así que espero no se estresen mucho. Como siempre agradezco a las que leen y por supuesto a las que dejan su opinión, así que:

Sleath: Como ves ya se sabe mas acerca de lo que ocurrió y siento mucho que el chap haya estado tan denso, pero te aseguro que ya falta poco, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

Meylokita: Si, fue Bradley pero no esta solo, ya lo veras, sobre lo que Riza y Roy, bueno, no todo es lo que parece, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

Xris: Amiga, las cosas se aclaran y se complican a la ves, pero ya veras que nada es lo que parece. Bradley es el responsable del ataque a Roy pero aun falta lo peor, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

Taiji-ya Hawkeye: Ya se supo quien mando a que dispararan a Roy y sobre Riza aun falta un poco pero ya esta algo as claro, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.