Uno no puede elegir su destino,

sólo puede elegir que hacer

con el tiempo que se le ha dado.

Capitulo 16: Aceptando el destino.

-¿Qué demonios estas haciendo aquí, Clare?- Roy se aparto de ella bruscamente y la miro molesto, intento ponerse de pie pero al levantarse de la cama, el dolor que le provoco aquello no le permitió permanecer de pie.

-Ten cuidado- le dijo Clare preocupada-,no debes esforzarte mas de la cuenta.

-Deberías haber pensado en eso antes- Roy se puso de pie como pudo, tenia que hablar con Riza, explicarle que nada de lo que había visto era verdad.

-Roy… de verdad no…

-Cállate, Clare- le dijo furioso- Hazme un favor, ¿quieres? Vistete y largarte.

Bajo rápidamente las escaleras, salio fuera y el frió de la noche logro que se estremeciera levemente. Riza no se veía por ninguna parte. Pensó en ir a su casa, pero si lo hacia Grumman estaría allí y no tenía ánimos de contarle todo lo ocurrido. Simplemente lo mataría por eso. Gracia, eso era, llamaría a Gracia y le pediría que intercediera para poder tener una cita con la chica.

-No contestara tu llamada- Clare bajo por la escaleras y lo miro algo asustada- Roy, déjame que te explique…

-¿Tienes idea del lió en el que me has metido? Ahora debes estar feliz.

-¡Si, lo estoy!- le grito molesta- Odio a Riza Hawkeye, ella te aparto de mi lado y haré todo lo posible por que nunca este contigo.

-Vete Clare- le dijo el alquimista intentando contener las ganas de sacarla fuera de su casa el mismo- O no me responsabilizare de mis actos.

La chica lo miro molesta, recogió sus cosas y se dispuso a salir lo mas deprisa posible, tenia que hablar con Frank.

-Frank te odia, Roy- le dijo sin volverse desde la puerta- Sabia que Riza vendría esta noche, me dijo lo que debía hacer, consiguió las llaves para que pudiera entrar en la casa. El quería a Riza fuera de tu vida, y lo mas probable es que lo consiga.

El portazo que dio la chica cuando salio no inmuto al chico, la verdad es que se lo esperaba. Tomo el teléfono y marco a casa de sus amigos. Demoro bastante que respondieran hasta que la fin la vos de Gracia le contestó desde el otro lado de la línea.

-¿Diga?

-Gracia, soy Roy- dijo el chico rápidamente- Necesito que llames a Riza a casa. Creo que… ella esta molesta conmigo.

-¿Cómo que esta molesta contigo? ¿Por lo del matrimonio?

Roy maldijo su suerte. Ni siquiera había tenido tiempo de cruzar dos palabras con ella, ¿como se suponía que iba a proponerle matrimonio?

-La verdad es que no, Gracia. El problema esta relacionado con… Clare.

-Llamare enseguida- le dijo la chica mas seria de lo normal mientras le cortaba la llamada.

La respuesta no se hizo esperar. Riza no estaba en casa, Grumman comenzó a preocuparse, Gracia llego al cabo de unos minutos furiosa con Roy. Maes llego casi al mismo tiempo que Gracia y parecía no entender nada de lo que estaba pasando.

Roy explico rápidamente lo ocurrido. Gracia estaba dispuesta a ir a casa de Clare para decirle unas cuantas cosas, pero Maes la contuvo argumentado que lo mas importante en ese momento era el bienestar de Riza. Grumman solo lo miro serio sin decirle nada. Eso fue lo que mas le dolió, sabia que estaba decepcionado de el.

Eran cerca de la una de la madrugada cuando el sonido de una puerta que se abría llamo la atención de todos. Riza cruzo el umbral de la puerta de la casa de Roy, algo pálida pero al parecer serena y dueña de si misma.

Miro asombrada a todos los ocupantes del salón y les dedico una leve sonrisa.

-Lamento haberlos preocupado- dijo sinceramente- Ahora me gustaría que me dejaran a solas un minuto con Roy, tenemos muchas cosas de que hablar.

-Riza, no creo que sea el mejor momento, si quieres puedo acompañarte…- Gracia se interrumpió al ver que su amiga negaba con la cabeza.

-Tengo que hablar con Roy ahora. Por favor.

De mala gana abandonaron el salón en dirección a la casa de Grumman. Roy seguía sentado en el sofá pero no miraba a Riza que permanecía de pie junto a la puerta. Cuando todos se hubieron marchado ella camino hasta sentarse frente a el.

-Creo- dijo con vos calmada pero fría- que merezco una explicación.

Roy levanto los ojos fijándose en lo cansada que precia la muchacha, pensó en acercarse para abrasarla, pero estaba seguro de que ella lo rechazaría.

-Riza… se que lo que viste… ¡Oh Dios!- dijo el alquimista apretando los puños con desesperación- No fue lo que parecía. Clare entro cuando yo dormía y te juro que no me di cuenta de nada hasta que tu llegaste y ella comenzó besarme- la miro suplicante- ¡Por favor creeme! Yo no siento nada por ella, esto fue una trampa que Clare y Archer nos tendieron para separarnos. Yo te amo a ti, Riza. Solo a ti.

Durante unos minutos que al chico le parecieron eternos, Riza se mantuvo en silencio, con la vista clavada en el piso. Roy sabia que no creería tan fácil en lo que le estaba diciendo, pero era la verdad…

-Supongo que tienes razón, Frank y Clare no nos quieren ver juntos- dijo ella y Roy sintió como le regresaba el alma al cuerpo- pero otras personas tampoco lo desean.

Riza levantó el rostro y le sintió con tristeza. En ese minuto Roy supo de inmediato que algo no marchaba bien. Riza tenía algo mas que la estaba haciendo sufrir.

-Al parecer el hecho de que yo regresara a tu vida no ha triado mas que problemas- le dijo con una sonrisa- Desde que te conocí he querido creer que existía la posibilidad de que las cosas mejorara, de que yo valía mas de lo que valgo- se callo un momento mientras pensaba en como continuar- Tu accidente no lo fue- le dijo mientras hacia un gesto para que el militar guardara silencio- Ambos lo sabemos perfectamente, y aunque no lo quiera admitir, se que ha sido por mi culpa. Me revele contra lo que no debía y me atacaron por donde mas podía dolerme, y eso eres tu.

-Riza, ¿que quieres decirme realmente?- le pregunteo el chico intranquilo.

-Esta noche me reuní con mi padre. Y hemos negociado… un trato.

Roy la observó temiéndose lo peor. Bradley no tendría escrúpulos en hacer lo que fuera por recuperar a Riza.

-Te dije que no lo vieras. El tratara de asustarte para que regreses a su lado.

-Lo se, pero ya no le temo. No por mi, pero si lo hago por ti- Riza hizo un gran esfuerzo por contener las lagrimas que querían escapar de sus ojos y respiro profundamente-. Mi padre ha prometido dejarte fuera de todo esto.

-¡Deja de decir tonterías!- le dijo el alquimista molesto- ¡Te esta manipulado Riza! ¿Acaso no te das cuenta!

Riza sonrió con tristeza y se acerco hasta el abrasándolo.

-Se mejor que tu lo que esta haciendo, Roy, te lo aseguro. Pero como lo conozco mejor, se que no durara en sacarte de su camino sin le estorbas. Si algo te llegar pasar yo no sabría…

-Riza, escúchame- le dijo Roy sujetándola de la barbilla para que lo mirara a los ojos- Ningún problema puede ser tan grande que no podamos resolverlo juntos, ¿lo recuerdas?

-Claro que lo hago- Riza no pudo contener mas las lagrimas que empezaron acorrer por sus mejillas- Pero esta ves no es así.

-Casate conmigo- Roy la tomo de las manos para acercarla hasta el- Casate conmigo, Riza, vamonos lejos, donde tu quieras. Olvidémonos de esta pesadilla y empecemos una vida juntos.

Esta ves no pudo contenerse, Riza rompió a llorar desconsoladamente. Parecía una broma cruel de la vida, Roy le estaba proponiendo matrimonio justo en el momento que pensaba dejarlo para casarse con otro. Sintió como sus brazos la rodeaban y dejo por unos momentos que el calor y la protección que le trasmitían se apoderaran de ella. Lo amaba tanto. Luego de unos minutos, cuando estaba más tranquila se aparto de su lado.

-No puedo hacerlo- le dijo reuniendo todas su fuerzas. -Te juro que es lo que mas deseo en el mundo, pero no puedo casarme contigo.

-¿Por que? ¿Temes que si tu padre se entera vendrá a pegarme un tiro en plena ceremonia?

-No puedo hacerlo por que me casare con Frank-le dijo la chica.

El silencio se volvió incomodo. Roy no apartaba los ojos de ella y Riza avergonzada y herida volvió asentarse. Las piernas no la sostenían.

-Dime que eso no es verdad- le suplico el chico arrodillándose ante ella para que lo mirara- Dime que lo que acabas de decir es una mentira. No puedes casarte con Archer, no lo quieres.

-Pero a ti te amo más que a nada en el mundo- le dijo desafiante- y haré lo que sea necesario por protegerte. Me casare con Archer por que es lo que mi padre espera de mi, acatare lo que me diga. Solo me basta con saber que tu estas bien.

Riza acaricio el rostro del chico. Lo beso despacio en los labios, en las mejillas mientras el seguía en silencio.

-Debe existir otra solución- dijo Roy en un murmullo-. Esto no puede terminar así.

-Me gustaría tanto creer que es así- le dijo Riza mientras le levantaba le rostro- pero no la hay. Mi vida estaba decidida desde antes que yo viniera a esta ciudad. Maldije mil veces a mi padre por obligarme a hacer este viaje, todo hubiera sido mucho mas fácil en ciudad Central, pero en cuanto llegué, me encontré con un muchacho que insistía en que me conocía, y por primera ves me sentí querida, y por primera vez desea amar tan profundamente que nada ni nadie me pudiera apartar de su lado. Ahora se que en parte mi deseo se cumplió, porque nadie te apartara de aquí, Roy- le dijo mientras tomaba la mano del chico y la depositaba sobre su corazón- pase lo que pase, nadie te borrara de aquí.

-Riza, por favor no lo hagas- le dijo Roy abrasándola con fuerza.

-Lo haré. Por que es lo que debo hacer- sonrió un poco- Lo único que te pido es que te cuides, ¿esta bien? No importa el tiempo que pase, ni las cosas que sucedan, jamás dejare de quererte como te quiero.

Riza se separo de el para marcharse. Pero el chico la sujeto antes de que alcanzara la puerta. Sus labios tomaron los suyos con desesperación. Riza se dejo llevar por lo que sentía, en aquellos momentos, el estar cerca de Roy era como un bálsamo que la ayudaba a aliviar su gran dolor. Le paso los brazos por el cuello para poder acercarlo mas a ella, y respondió con la misma pasión con que el la besaba. Por un momento el tiempo se detuvo para ellos, los problemas dejaron de existir para dar paso solo a la necesidad de entregarse el uno al otro por entero. Estaban unidos por un pasado y un presente, pero desgraciadamente ambos sabían que ya no tendrían un futuro.

Cuando Roy separo sus labios de los de ella, Riza lo miro con los ojos llenos de lagrimas, volvió a besarlo suavemente en los labios y se aparto de su abraso.

-Ame lo que fuiste, amo lo que eres y te juro que amare lo que seas- le dijo Riza mientras las lagrimas corrían por sus mejillas-. Nunca olvidare esas palabras que me dijiste, y creeré en ellas el resto de mis días. Y haga lo que haga, no me juzgues, sabes que no esta en mis manos decidir, no podría soportar que tu me odiaras- lo miro a los ojos y le sonrió-.Te amo.

Riza corrió fuera de la casa dejando a Roy solo. Por primera vez un dolor insoportable se apodero de el. Nunca había sentido que perdía a Riza para siempre, ni siquiera tras años de ausencia, pero en ese momento sabia que ella lo estaba dejando para no volver jamás a su lado. Lloro desconsoladamente, no podía entender como a pesar de haber hecho todo lo posible por mantenerla a su lado la vida se encargaba de quitársela nuevamente.

Recordó las largas noches en vela cuando ella desapareció. Muchas de ellas había salido de casa para recorrer los sitios donde acostumbraban a pasear juntos. No podía se cierto. El destino no era algo que estuviera escrito, y el se encargaría de cambiar el de ambos.

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Riza se recostó en la cama de la casa de lo Bradley y dejo que las lagrimas que había tratado de contener cuando hablo con su abuelo fluyeran al fin con libertad. En una noche había perdido todo lo que amaba.

Pensó en Roy y en lo infeliz que parecía. ¿Estaría sufriendo tanto como ella? Era lo más probable. Recordó la ves que se habían visto en la estación de trenes, cuando el se acerco y la abraso llamándola por su nombre. El jamás dudo sobre quien era ella realmente y sin embargo ella aun no era capas de recordar nada importante. Nuevamente se le vino a la mente aquel sueño que tanto la había alterado, en ese momento Bradley abrió la puerta del cuarto y ella inconcientemente se cobijo con las mantas de su cama. Sentía la misma sensación de terror que en su sueño.

-No tengas miedo, Elizabeth- le dijo mientras se sentaba junto a ella- No te haré nada, eres muy importante para lo que deseo- acaricio la mejilla de la joven que lo miraba con los ojos llenos de rencor- Siempre me has gustado mucho, ¿sabes? Tienes un carácter difícil, pero puedes compensarlo con otras cosas.

El sonido de pasos que se acercaban llamo la atención del militar que rápidamente se puso de pie para salir del cuarto, justo en ese momento Lust entraba con un bandeja con algo de comida. Lo miro desconfiada, pero luego al girarse hacia Riza le dedico una sonrisa.

Cuando al fin estuvieron solas en el cuarto, Lust se sentó a su lado mientras le acariciaba el cabello.

-Vamos, Riza. Come por lo menos algo de lo que te prepare.

-No tengo apetito- le dijo con un hilo de voz- la mujer la miro triste mientras le acercaba un plato con sopa.

-Ese muchacho… Roy- le dijo con delicadeza- Me agradaba para ti.

Riza levanto la mirada sorprendida. Su madre jamás se oponía ni criticaba lo que Bradley hiciera, sin embargo en ese momento parecía decidida a hacer lo contrario.

-No tienes por que casarte con Frank si no lo amas. El matrimonio es para que ambos sean felices, no quiero que pases tu vida al lado de un hombre al que no amas, cariño.

-Pero mi padre…

-No le prestes atención esta vez. Deja que tu corazón sea el que decida, no podría soportar verte tan infeliz como lo he sido yo todos estos años.

Riza abrasó a la mujer. Lust jamás se quejaba por nada, pero al ver la tristeza que afectaba a Riza no había podido contener por mas tiempo el dolor que sentía, no quería que ella cometiera el mismo error.

-Tengo que hacerlo- dijo Riza- Me amenazó con matar a Roy si no me alejaba de el y me casaba con Frank. Se que no seré feliz con el, pero si Roy esta bien no me importara nada mas.

Al verla tan abatida sintió que algo se removía dentro de ella, Riza sujeto su mano y la apretó levemente.

Abrió lentamente los ojos, le dolía un poco la cabeza y sentía la boca amarga. Recorrió la habitación con la mirada, todo parecía tan extraño, tan limpio. Noto con desagrado como tenia un brazo inmovilizado al igual que uno de sus tobillos. Se fijo luego en la figura que estaba sentada junto a ella y dormitaba en ese momento.

Era una mujer guapa, su cabello oscuro enmarcaba su rostro algo pálido, parecía cansada. Se removió inquieta en la silla y se despertó. Miro hacia donde ella esta acostada y noto la sorpresa en sus ojos al darse cuenta de que estaba despierta.

-¡Dios mío!- exclamo acercándose a su lado- ¿Cómo te sientes, cariño?- pregunto con dulzura.

Trato desesperadamente de recordad por que estaba allí y quien era aquella mujer. Con angustia se dio cuenta de que ni siquiera recordaba como se llamaba. Un miedo terrible se cernió sobre ella. ¿Quién era?

-Elizabeth, ¿estas bien?- volvió a preguntar la mujer mientras le sujetaba la mano.

-No, no me siento bien- trato de sentarse en al cama pero las fuerzas le faltaban- No recuerdo nada…

El miedo se reflejo en los ojos de la mujer pero le sonrió para tranquilizarla.

-Tranquila, es normal. Después del accidente aun debes estar un poco confundida. Llamare al medico.

Luego de un exhaustivo examen al final medico la dejo en paz. Su memoria seguía tan mal pero por lo menos el dolor de cabeza estaba cediendo. Nuevamente la mujer entró en la habitación del hospital. Le sonrió y ella decidió que podía confiar en ella y también le dedico una sonrisa. Un hombre de semblante serio entro tras ella.

-El medico dice que debes estar tranquila, cariño- la beso en la frente y la arropo en la cama- Ahora, intenta dormir un poco, ¿esta bien?

Asintió sin mucho ánimo, pero seguramente debería obedecer.

-¿Quiénes son ustedes?- pregunto inocentemente.

-Somos tus padres- respondió aquel hombre, la mujer lo observo sorprendida, abrió la boca como para decir algo pero se callo al momento ante la mirada de advertencia que le dedicaba su esposo.

-Si, cariño. Somos tus padres- repitió la mujer con una sonrisa algo turbada.

-Cierra los ojos y duerme, Elizabeth.- la observo detenidamente por unos instantes- Mientras mas rápido te recuperes, antes volveremos a casa.

Obedeció sin protestar, pero aunque cerró los ojos el sueño parecía no querer ayudarla.

-¿Qué pasara si lo recuerda todo?- murmuro la mujer asustada.

-Me encargara de que no sea así. Querías un hijo, y lo tienes. Ahora déjame en paz.

Sintió como los pasos se alejaban. Sentía aun la presencia de aquella mujer en la habitación, al cabo de unos minutos se aproximó hasta ella y la beso en la frente, derramando sin querer algunas lagrimas sobre ella.

Riza levantó la vista de golpe. El corazón le latía con fuerza en el pecho y Lust la miro asustada.

Era cierto. Ella no era hija de los Bradley. "Querías un hijo, y lo tienes". Esas fueron las palabras de King Bradley, miro a Lust intentando contener las lágrimas.

-¿Que ocurre, cariño? ¿Te sientes mal?

-Esta ha sido la peor noche de mi vida. Perdí a Roy y a las personas que quería para atarme a un hombre que detesto y ser la marioneta que esperan que sea para cumplir sus metas. Solo tu me has querido realmente.

-Cariño, no digas eso- le dijo Lust mientras la abrasaba pero Riza se soltó y la miro seria.

-Si el cariño que dices sentir por mi es real, solo te pido una cosa. La cosa más importante que me podrías decir en la vida.

Los ojos de Lust se ensombrecieron como presintiendo lo que ella preguntaría, Riza contuvo un momento la respiración dándose cuenta del gran paso que estaba dando.

- Se que no soy hija de ustedes, pero necesito que me lo confirmes- Lust la miro y dejo escapar un sollozo- Por favor, dime la verdad. Necesito saber la verdad.

Apretó la mano de Riza y la miro directamente a los ojos. No había momentos para arrepentimientos.

-No, Riza. Tú no eres nuestra hija.

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Ya chicas, fin del chap, espero les hay gustado aunque esta bastante triste (incluso yo me sentí mal al releerlo), como siempre agradezco a las que leen y por supuesto las que dejan su opinión, así que:

Meylokita: Riza no creyó lo que Clare hizo, pero las cosas están mal, aun falta saber que es lo que realmente desea conseguir Bradley y que hará Roy al respecto, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.

Taiji-ya Hawkeye: Si, son bastantes los que generan problemas pero ya se irán solucionado de apoco, como ves ya todo parece irse aclarando, falta poquito así que los chaps serán un poquito mas largos y algo mas densos, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.