El amor es un riesgo.
Un riesgo
que vale
la pena correr.
Capitulo 18: Los primeros recuerdos.
Sentía que la cabeza le iba a estallar. Abrió los ojos y noto como unos molestos rayos de sol se colaban por la ventana de su cuarto. Lentamente su puso de pie y recordó donde estaba y por que se sentía así de mal
La noche anterior había vuelto a pensar en Riza y había bebido más de la cuenta. Recordaba que Maes había ido a hacerle una visita y llevarle algo de comida, para terminar luego prácticamente obligándolo a acostarse. Todo parecía tan irreal.
Con desgana se dirigió al cuarto de baño para darse una ducha. Esperaba que el agua fría lograra despejar un poco mas su cabeza, no podía estar así en el trabajo. Necesitaba contar con su mayor atención para revisar los papeles que Maes había logrado conseguir.
Cuando estuvo ya vestido pensó en tomar algo de café pero de solo imaginárselo sentía que se le revolvía el estomago. Observo la fecha en el calendario que le estaba resultando como una sentencia a su muerte.
Un día más. Solo un día más y la habría perdido para siempre.
Se sentía tan impotente por todo lo que había ocurrido. Junto a Maes había hecho una búsqueda frenética de toda la informaron que pudieran reunir para culpar a Bradley de algo sin meter a Riza ni a Grumman de por medio.
La pista que ella le había dado, Basque Grand había resultado de gran ayuda en el sentido que sabían que el y Bradley había sido amigos por mucho tiempo y que habían estado casi siempre asignados al mismo cuartel, exceptuando el periodo después de la desaparición de Riza y la aparición de la hija de Bradley.
Sin embargo Grand estaba muerto y nos les serviría para acusar a Bradley de nada. Por otro lado Maes había logrado descubrir ciertos informes no muy claros sobre traspaso de información confidencial del ejército a países vecinos. El caso se había sobreseído por falta de pruebas, pero misteriosamente los responsables de la investigación habían sido Bradley y Grand, eso significaba que había un motivo para juzgarlo si el había cometido aquel crimen, pero no tenían pruebas suficientes para incriminarlo en el asunto. Además aun no sabía que pasaría con Riza.
Riza…
Solo de pensar en ella Roy sentía que se la partía el corazón.
Desde que terminaron solo se habían encontrado en un par de ocasiones, a veces en compañía de su madre y otras en la de Archer que se sentía muy ufano por haber conseguido salirse con la suya. Y ahora solo faltaba un día para que así fuera.
Estaba pálida y había perdido peso en un mes. Tanto que a Roy le había sorprendido cuando se encontró con ella la semana pasada saliendo del cuartel. Noto como ella se sonrojaba al verlo y que rápidamente Archer la sacaba de allí y parecía haberle estado reclamando algo.
Odiaba que tuviera que estar pasando por algo así, pero ella tampoco le estaba dando demasiadas posibilidades para poder ayudarla.
Salio rumbo al cuartel. Necesitaba encontrar algo urgentemente. Algo que consiguiera cambiar las cosas. Algo tan grande que no permitiera que Riza se casara con Archer.
-------------------------------------------------0-------------------------------------------------------
Riza paseaba desesperada por su habitación. Miro el desayudo que no había probado y nuevamente miro al arma que tenía sobre la cama.
¿Podría hacerlo?
No, no seria capas de terminar con su vida o la de Bradley. Tampoco conseguiría grandes beneficios de ninguna de las dos alternativas.
Tomo el arma entre sus manos y decidió guardarla entre su ropa. No quería que Bradley la viera y sospechara de sus intenciones. Pensó nuevamente en como iría la investigación de Maes y Roy. Sabia por una nota de Gracia que habían encontrado algunas cosas que inculpaban a Bradley pero aun le faltaban algunas pruebas.
Durante un par de días había rondado por su cabeza la idea de contarle a Roy su conversación con Lust y advertirle del peligro en el que estaba su abuelo, pero la constante vigilancia de Bradley y de Frank no la dejaban ni respirar. Lo había visto en unas cuantas ocasiones pero había sido necesario mantener las distancias, pero estaba decidida, esa noche tomaría una decisión.
Lust se asomo sonriendo y cerró la puerta tras ella.
-¿Lista para el gran día?- le dijo con una sonrisa triste. Riza asintió y se sentó en la cama.
-Lo odio- dijo con amargura.
-Lo se. Y yo odio verte así, y el saber que es su culpa me hace odiarlo también.
Riza sonrió ante el cometario, pero volvió a sentirse abatida.
-Frank esta tan seguro de que ya me consiguió que me resulta intolerable. A veces me dan ganas de mandar todo al infierno.
-Pero King se enfadaría…
-Y Roy correría peligro.- termino la frase Riza.
-Aun tienes tiempo de huir, Riza- dijo Lust-. Si quisieras hacerlo te ayudaria en lo que estuviera en mis manos.
-Pero no conseguiría llegar muy lejos antes de que Bradley me encontrara o corrieran peligro las personas a las que quiero.
-Es verdad- afirmo Lust con voz apagada-. Por cierto ¿ha averiguado algo Roy?
-Creo que aun no lo suficiente, pero lo hará, estoy segura.
Lastima que al parecer lo conseguiría tan tarde. Frank ya le había confirmado que en cuanto estuvieran legalmente casados la sacaría de esa ciudad y se la llevaría lo mas lejos posible donde Roy no pudiera encontrarla.
Y realmente sentía que era mejor si, no podría soportar volver a verlo sabiendo que todas sus esperanzas se habían roto.
Una llama de esperanza se prendió en el corazón de Riza. Miro a Lust sopesando las posibilidades. Era el ahora o nunca.
-Mama… - dijo Riza sorprendiendo a la mujer, no la había llamado así desde el día en que Lust le había contado la verdad sobre su autentico origen- necesito que esta vez me ayudes. Eres la única esperanza que tengo para poder logra lo que necesito hacer.
---------------------------------------------------0---------------------------------------------------
-No puedo creer que al fin lo hayas conseguido, Frank. Mañana al fin nos desharemos de esa tonta- dijo Clare radiante.
Durante las cuatro semanas pasadas había estado completamente tomada de los nervios esperando que en cualquier momento Riza decidiera que no se casaba con Frank. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos Roy no la había dejado acercarse a el, la culpaba del alejamiento de Riza, pero ahora lejos de ella, el tiempo lograría curar sus heridas y seguramente conseguiría conquistarlo nuevamente.
-Tu de desharás de ella, Clare- dijo Frank con una sonrisa-. Yo la tendré por el tiempo que me sea necesario.
-¿Y cuanto será eso?
-Quien sabes. Quizás semanas, meses, años,…
Clare lo miro ceñuda. Estaba segura de que Frank ocultaba algo.
-¿Que es lo que me ocultas, Frank?- dijo en tono seductor-. Se que no eres de los tipos que se quedan con los brazos cruzados viendo como su esposa muere por otro. Estoy segura de que si por ti fuera dejarías a esa niñita de una vez por todas, pero algo realmente importante tiene que estar ocurriendo para que a pesar de todos sus desprecios la soportes.
- Siempre he admirado a las personas listas, querida, así que creo que eso merece un premio- dijo acariciándole la mano- Se el secreto de Bradley y me esta pagando muy bien por ello, incluso con su hija.
Clare lo miro sin poder creérselo, no podía entender como no se lo había dicho antes.
-¿Sabes por que Riza es la hija de Bradley?
-Claro- dijo sonriendo- No te negare que me fue difícil sacarle la información, en un principio estaba obstinado en afirmar que Riza era hija suya, pero unas cuantas amenazas hacen maravillas.
-¿Qué fue lo que hizo?
-Secuestro a la niña en lugar de matarla como debería haber hecho. Un error que le va a costar muy caro, te lo aseguro, cuando Riza sea mi esposa acusare a Bradley de secuestro y dudo que Riza quiera ayudarlo desmintiéndolo.
-Nadie sabe para quien trabaja- Clare se puso de pie para marcharse- También deberías cuidarte las espaldas, Frank, no eres el mas listo y cualquiera puede traicionarte.
Frank la vio marchar sonriendo. Aquella tonta no tenía ni la menor idea de que ella seria una de las primeras que desaparecería.
----------------------------------------------------0--------------------------------------------
Maes entro en la oficina de Roy y lo vio concentrado leyendo unos informes. No podía negar que el aspecto de su amigo era terrible, estaba sufriendo muchísimo.
Cuando eran niños siempre había deseado que Riza se alejara del lado de Roy. No era una chica mala, pero si le robaba la atención de su amigo. Unos años después, cuando Riza realmente desapareció durante mucho tiempo el se sintió culpable, y ahora que ella estaba nuevamente junto a ellos la alegría de Roy había llevado a pensar en lo egoísta que había sido antes, ahora sin embargo ella lo estaba haciendo sufrir de nuevo, pero no era el mismo sufrimiento de cuando eran mas jóvenes en el que su amigo se encerraba en casa y se negaba a salir, ahora el sufrimiento lograba que el daño que Roy se hacia fuera mucho mas peligroso para el.
-Bueno días, coronel Mustang- dijo Maes para llamar su atención. Roy levanto la vista de los papeles y le sonrió.
-Sabes perfectamente que no son tan buenos.
-¿Por qué ella se casa mañana?- preguntó el militar con una sonrisa.
Roy se limito a asentir. Maes tomo asiento frente a el y le tendió una hoja de papel prolijamente doblada.
-Quizás sea capas de arreglarte el día- le dijo Maes con una sonrisa- Su madre trajo esto de parte de ella, me pidió que te lo entregara urgentemente.
Roy recibió la nota con manos temblorosas. Contuvo la respiración mientras leía su contenido por lo menos dos veces mas para asegurarse de que no estaba soñando. Era la caligrafía de Riza.
-Me pide una cita esta noche en mi casa- dijo apenas.
-Supongo que acudirás a la cita. No soportaría verte otra noche muriendo de amor por ella.
Roy asintió y se guardó la nota en el bolsillo. Claro que iría a la cita, tenia que convencer a Riza de que todo eso era un error.
---------------------------------------------------0-----------------------------------------------
Riza estaba realmente nerviosa, a pesar de que el no le había prometido nada estaba segura de que iría esa noche a visitarlo. Lo había hecho años tras año desde que ella había llegado a vivir con su abuelo y este año no seria la excepción.
Observo como Roy deslizó suavemente la mano y comprobó que la ventana estaba abierta como siempre, luego entro con cuidado y sonrió al ver que ella lo miraba sonriendo.
-Has venido- le dijo en un susurro mientras daba pequeños saltitos de alegría- Pensé que ya no llegarías.
-Deberías recordar que cuando prometo algo, lo cumplo- le dijo el chico en tono serio, para luego dedicarle una sonrisa- Además, solo ahora estas de cumpleaños.
Le tendió un pequeño paquete que la chica miro sorprendida.
-Espero que te guste, no es algo tan valioso pero…- la muchacha desenvolvió el paquete y observo su contenido, levanto la mirada brillante y se lanzó a los brazos del joven.
-Es hermoso, muchas gracias Roy, es lo mas lindo que me han obsequiado
-No hay de que, hoy cumples trece años, y bueno, ya no eres una niña- le dijo encogiéndose de hombros y apartándose un poco de ella par mirarla a la cara.
-¿Eso pensabas de mí?- le pregunto algo ceñuda la muchacha.
-Bueno, es lo que dice Maes, yo nunca te he considerado eso.- le respondió Roy algo turbado.
-"Olvida y sonríe"- leyó ella las palabras grabadas en el pequeño colgante- ¿Esto es para que perdone a Maes?- le pregunto riendo.
-No, es para que apartes todo lo que te perturba, solo quiero que seas feliz- le dijo el chico mientras le acariciaba una mejilla- Te prometo que jamás te haré daño.
-Te creo, Roy. Te creo.
Noto que Roy parecía extrañamente nervioso, seguía de pie frente a ella sin saber muy bien que hacer o que decir. Riza sentía que en aquel momento algo importante iba a cambiar entre ellos pero no sabía explicar muy bien que seria.
-Riza… -dijo el chico en apenas un susurro-. Hay algo que tengo que decirte… y no es tan fácil- esta vez una leve sonrisa se dibujo en sus labios, a Riza le encantaba cuando Roy sonreía.
-¿Ocurre algo malo? - pregunto inquieta la muchachita.
-Claro que no, solo que… me gustas.
Las palabras le pillaron completamente de sorpresa. Era algo que había deseado oír por tanto tiempo y ahora que el se lo decía parecía que su mente estuviera completamente en blanco.
Lentamente sintió como Roy se acercaba hasta sus labios. Podía sentir su respiración calida y notaba como el corazón le latía con fuerza en el pecho. El roce fue leve, al comienzo con timidez y luego un poco mas de confianza.
Riza contuvo la respiración y olvido que estaban en su cuarto y que su abuelo podía entra en cualquier momento, solo quería estar con Roy. Ese había sido su mejor regalo de cumpleaños.
Al fin Roy se separó de ella, por la oscuridad de la habitación no podía ver bien su rostro pero supuso que estaría tan o mas nervioso que ella.
-Debo irme- dijo con la voz entrecortada-. Recuerda que mañana tenemos que salir temprano. Sabes donde tienes que esperarme. Prometo pasar a recogerte temprano.
Sin mas explicaciones Roy salio de la habitación dejándola sola y totalmente confundida.
Riza observo nuevamente la ventana de la casa. Tenía tantas cosas que decirle y el tiempo era tan poco. Con cierta tristeza pensó en aquella ironía, ahora que tenia a Roy lejos de ella, miles de recuerdos mezclados con sueños habían empezado a invadirla constantemente. Lust le había dicho que se debían a su estado de ansiedad que podía presionar a su inconsciente para tratar de evadirse de la realidad recurriendo a sus recuerdos.
Fuera como fuera, los recuerdo de Roy y ella de niños le servía en parte de consuelo, como aquel recuerdo de su cumpleaños numero trece que si había traído tantos cambios a su vida.
Con algo de dificultad logro alcanzar la ventana de la habitación de Roy, espero a que fueran las doce en punto y metió la mano y noto como el seguro cedía. Si el chico no se andaba con cuidado cualquiera podría entra a robar. Empujo despacio hasta lograr introducir el cuerpo y se llevo una impresión al sentir sus ojos negros clavados en ella.
-Has venido- le dijo el con una sonrisa- Pensé que ya no llegarías.
-Deberías recordar que cuando prometo algo, lo cumplo- Riza se acerco hasta el-. Y solo ahora esta de cumpleaños.
-¿Lo recordaste?- le preguntó Roy con una sonrisa. Riza asintió sin atreverse a estar mas cerca de el- Me alegra.
-Feliz cumpleaños, Roy- le dijo Riza tendiéndole una cajita que el alquimista tomo y abrió lentamente.
La cadenita brillo a la luz de la luna y una sonrisa triste asomo a sus labios.
-"Olvida y sonríe"- murmuro- Que apropiado.
-Ya no hay nada mas que podamos hacer- Riza se acerco hasta quedar frente a el-. Quiero que olvides toda esta pesadilla, y que intentes ser feliz, es todo lo que pido para tu vida.
-No puedo ser feliz si no te tengo a mi lado- Riza noto la intensidad de la mirada de Roy, le enmarco el rostro con las manos y lo miro con ternura.
-Lo se, amor, porque yo tampoco podré ser feliz si no estoy contigo.
-Entonces no te cases- suplico el alquimista abrasándola desesperado- No te cases Riza, no podría soportarlo. Estas semanas me he estado volviendo loco.
-Sabes que no tengo otra opción- dijo conteniendo las lagrimas. Apoyo la mejilla en su pecho, le agradaba oír como latía su corazón- pero no quiero que olvides jamás esta noche, Roy, jamás.
Acerco sus labios a los del alquimista besándole despacio, invitándolo a que el fuera quien profundizara la cariaría. Roy no ese hizo de rogar y atrajo a Riza aun mas hacia si para besarla con la pasión refrenada en tantos días de separación. La deseaba con locura, no quería que se alejara jamás de su lado.
-Riza… -susurró contra su cuello con desesperación.
-Esta noche olvidémoslo de todo, solo seremos tu y yo. Sin problemas ni familla. Soy tuya Roy, y lo seré siempre.
Roy sabia que no tenia derecho a exigirle mas, solo tenia que aprovechar esa noche, una noche antes de que ella o dejara para siempre. Volvió a besarla mientras la tumbaba despacio en la cama, acariciándola, besándola para poder grabar en su mente cada uno de esos pequeños detalles, para recordar aquella noche que seria lo único que nadie pudiera robarle.
Había sido como si dos almas ansiosas se encontraran de nuevo después de haber estado pedidas en el limbo, agarrandose la una a la otra. Dos almas, que por segunda vez, se reunías fundiéndose en una sola.
----------------------------------------------0--------------------------------------
Ya chicas, espero les haya gustado el chap y falta lo ultimo, dos chap mas para dar fin a esta historia. Gracias a todas las que leen y por supuesto a las que dejan su opinión, así que:
Meylokita: En los próximos chap se sabrá mas de Basque Grand, y como ves falta poco para que este termine. Muchas gracias por tu apoyo, espero te haya gustado el chap y nos leemos la próxima semana, ciao.
Tsuki-one-chan: Como ves aun no encuentran todo lo que necesitan, pero Riza volvió a ver a Roy, muchas gracias por tu apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.
Taiji-ya Hawkeye: Si, la verdad es que todo esta bastante complicado, pero la investigación ha ido avanzando de apoco. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.
