Final MiX!

19/ABR/09


OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!, Cuatro Opening)

Capitulo 9: El Despertar, Tai

Música de fondo: - 016-Find your way-- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

Todo ocurrió muy rápido. Lo último que supo era que Alan estaba frente a ellos y, al siguiente segundo, tenía un fuerte dolor de cabeza. Tai Kamiya comenzó a abrir los ojos lentamente, sintiéndolos muy pesados al inicio, antes de empezar a sobrase la cabeza, que le dolía mucho.

'Al menos no es la agonía de esos rayos rojos.' Pensó el Digidestined irónicamente. "Cielos, ¿Qué me pasó?"

Tai comenzó a levantarse, algo tambaleante debido a que sentía el cuerpo bastante dormido. Luego de ponerse en pie, volteó hacia todos lados, tratando de descifrar el lugar en donde estaba. El joven notó que estaba en un pasillo largo, muy largo, ya que no podía ver el final en ninguna de las dos direcciones. Observó que había muchas puertas en las paredes del pasillo, algunas de un color blanco y otras de negro. También logró observar la intensa neblina negra que estaba en el piso, que se concentraba más en las orillas.

"¿Dónde estoy?" preguntó Tai, mirando confundido hacia todos lados. "Nunca había visto este lugar."

"Es el pasillo de tus recuerdos, The Memory Road."

El joven, colocándose en guardia, se voltea para encarar al recién llegado. Pero, cuando se dio cuenta de que se trataba de Alan, bajó la guardia.

"Eres tu..." dijo el Digidestined.

"Si, soy yo..." respondió Alan. "Veo que estás mejor que Ash."

"¿De que hablas?"

"No me hagas caso."

"Oh, bueno… ¿Dónde dijiste que estábamos?" preguntó el joven, mirando a todos lados.

"En el pasillo de los recuerdos, dentro de tu cerebro. Este lugar se le conoce como The Memory Road."

"¿El pasillo de los recuerdos dentro de mi cerebro?"

"Como sabrás, espero, toda función cerebral se produce cuando impulsos eléctricos pasan por las neuronas. Hay una parte donde están los recuerdos en tu cerebro. Este pasillo es la forma en la que tu subconsciente proyecta esa parte de tu cerebro." Explicó Alan seriamente.

"¿Quieres decir que eres un impulso eléctrico?"

"Bueno, si así lo quieres ver..."

"¿Y esas puertas que son?" señaló Tai a las puertas a los lados. "¿Por qué unas son blancas y otras negras."

"Esas puertas simbolizan tus recuerdos. Todo evento que hayas vivido está aquí y cada puerta es la entrada a ese recuerdo. El color significa el tipo de recuerdo que hay detrás de el; si fue uno triste es negro, si fue uno alegre es blanco. Es fácil..."

"Entiendo." Expresó Tai, mirando al suelo. "¿Y la neblina?"

"Es la oscuridad que rodea a tu corazón, que se produjo debido a un hecho lamentable."

"¿Uh hecho lamentable?"

"Si, un hecho que haya lastimado tu corazón." Comentó Alan, mirándolo con cierta confusión. "Dime Tai, acaso Sora no te había dicho..."

"Sora..." dijo Tai, deprimiéndose

Alan se dio cuenta de que, cuando dijo "Sora", Tai miró al suelo, algo triste.

"Eh, ¿Pasa algo?" cuestionó el joven de gorra gris.

"No, nada..." respondió Tai, saliéndose un poco de la depresión. "¿Qué me ibas a preguntar?"

"Te pregunto si Sora no te había dicho lo que pasó cuando ella fue atrapada por la oscuridad."

"¿Atrapada por la oscuridad?"

"Durante la pelea contra los Dark Masters, cuando buscaba a los demás como tu le habías pedido. Ella cayó en la desesperación y al final la oscuridad la invadió. Matt y Joe la salvaron de esa oscuridad y pudieron reunirse contigo."

"No, no me dijo nada."

"Que raro..."

"Entonces, fue por eso que eligió a Matt y no a mi..." El joven líder de los Digidestineds agachó la cabeza nuevamente. Alan lo miró detenidamente, confundido por la reacción del joven.

"Te pasó algo con Sora, ¿verdad?" preguntó Alan.

"Podría decirse...."

"¿Será lo mismo que Ash?" se preguntó en voz baja, intentando que Tai no lo escuchara, pero no lo suficiente.

"¿De que hablas?"

"Acabo de venir de la cabeza de Ash. Parece que también la persona que él ama lo rechazó, pero no sé por que, no tenia sentido."

"¿No tenía sentido?"

"La chica, May, actuó de una forma muy rara, como si odiara el hecho de que Ash estuviera con ella, algo raro porque los dos habían estado juntos por meses y se llevaban bien."

"Que casualidad…"

"Bueno, no importa, vayamos a buscar ese recuerdo."

"¿Para qué?" cuestionó Tai.

"Debe ser la razón por la que esta neblina está aquí. Si la encontramos, quizás podamos hacerla desaparecer."

"¿Qué es lo que hace esta niebla?"

"¿Puedes verlo?¿Ves como la niebla entra por las puertas? Esta neblina lo que hace es que transforma todos tus buenos recuerdos en malos y te hace miserable. Ahorita quizás no te afecte, pero en unos años, empezarás a distanciarte de todos, inclusive de Agumon, y perderás la fe en todo lo demás. ¿Quieres vivir así?"

"Claro que no."

"Entonces sígueme, y encontremos esa puerta oscura."

Música de fondo: - 057-Digital Field-- (Soundtrack: Digimon Tamers)

Alan y Tai comienzan a caminar por el pasillo de los recuerdos, para buscar el recuerdo que Tai tenía que le provocaba malestar. Después de caminar por unos momentos, Alan encuentra una puerta blanca brillante.

"Veamos que tiene esta puerta..." dijo seriamente.

"¿Es ese el recuerdo?" Preguntó Tai con curiosidad.

"No, esta es blanca, así que no ha de tener un recuerdo malo..."

"¿Y porqué quieres verla?"

"Curiosidad…veamos..."

"¡Oye!"

Alan abre la puerta rápidamente, entrando en la habitación, seguido por un enfadado Tai. La imagen que se formó era la de una especie de un bosque, con plantas que no pertenecían a la Tierra.

"¿Dónde estamos?" preguntó Alan.

"Creo que es el Digital World..." respondió Tai. "Recuerdo estas plantas…"

"Eso parece... y creo que ese eras tu..."

Frente a ellos, se encontraba un Tai más joven, de unos diez años de edad, desmayado en el suelo.

"¿Qué pasó aquí?" preguntó Alan.

"Creo que se que va a pasar." dijo Tai seriamente.

"Mira, es Koromon."

Un Koromon, futuro Agumon, compañero de Tai, se acerca al joven y se sube a su estómago. Entonces, el Tai joven comenzó a despertarse, abriendo sus ojos y siendo Koromon lo primero que y ve. Se quedó así por unos segundos, hasta que…

"¡AAAAHH!" Exclamó el niño Tai, poniéndose de pie y alejándose un poco.

"¡Ya has desperado!" exclamó Koromon, comenzando a saltar de emoción. "¡Que bueno!¡Que bueno!¡Que bueno!"

"¿Me esta hablando?" preguntó el asustado chico, mirando a la criatura con sorpresa.

"Te he estado esperando Tai."

"¿Se puede saber quien eres tu?"

"Soy Koromon. Tai, te he estado esperando."

"¿Eres Koromon? Y ¿Me estabas esperando?"

De pronto, todo se volvió negro, indicando el final de ese recuerdo.

"Ya veo, fue el primer día que llegaste al Digital World, lo primero que viste fue a Koromon." dijo Alan al ver terminar ese recuerdo.

"Cierto." dijo Tai con melancolía. "Hace tiempo que no recordaba eso."

"Busquemos otro mas..."

"¿Debes seguir viendo las cosas de los demás?"

"Debo saber la verdad…"

"Oh, bueno…"

Alan y Tai siguieron caminando por el pasillo por varios minutos, buscando la puerta, cuando vieron una de color negro que emitía cierto destello.

"Negra. ¿Qué recuerdo será?" preguntó Alan con curiosidad.

"¿Será esta?" preguntó Tai.

"No creo, no está emanando esa niebla negra. Pero tengo curiosidad por saber que es…"

"Creo que debería detenerte. No me gusta que estés viendo dentro de mi mente."

Ignorando las palabras de Tai, Alan abre la puerta y entra al recuerdo. Ahora, los dos estaban en una pirámide, en uno de sus pasillos. A lo lejos, se podían escuchar varias explosiones y podían sentir como las paredes retumbaban.

"¿Ahora donde estamos?" preguntó el joven de la Chaos Keyblade.

"Algo aquí me resulta familiar." respondió el elegido del Valor, mirando a todos lados.

"Vamos Tai, por aquí."

Tai y Alan voltean hacia donde proviene la voz y ven que, apareciendo de entre los muros, tres niños corrían velozmente. Se trataban del joven Tai y sus dos compañeros Joe e Izzy, los tres cuando eran jóvenes.

"¿Por donde Izzy?" se preguntó el joven Tai con ansiedad.

"Es por aquí." dijo Izzy, dando una vuelta en una esquina, antes de detenerse. "Oh no…"

Los tres ven que, frente a ellos, se encontraba una maya de metal electrificada, impidiéndoles el paso.

"¿Qué hacemos?" preguntó Joe con nerviosismo.

"¡No importa!" exclamó el pequeño Tai, decidido a seguir. "¡Sora está en peligro, vamos!"

"¡Espera Tai! debo buscar nuevamente donde esta la entrada." expresó Izzy, tratando de detener a su compañero, quien sólo se volteó a verlo.

"No hay problema, después de todo somos una base de datos. Si fallamos lo intentaremos de nuevo." dijo el chico de googles, acercándose a la maya.

"¡Detenlo por favor, Joe!"

"¡Claro!" exclamó el joven aspirante a doctor, sujetando a Tai por detrás.

"¡Suéltame!¡Sora está en peligro!" exclamó Tai con enfado. Izzy se le quedó mirando seriamente.

"¿No me digas que tratas de portarte como un héroe ahora que sabes que eres una base de datos?" "¿Qué, no lo somos?" preguntó, deteniendo su lucha con Joe.

"Para nada." expresó Izzy seriamente. "Lo que ocurre aquí, le ocurrirá a nuestros cuerpos... Si nos morimos aquí, será real."

"No puede ser..." dijo el joven Tai, sorprendido, mirando a la maya electrificada. "No puede ser..."

"¡Tai!" se pudo escuchar la voz de Sora, proveniente desde el otro lado de la maya electrificada. Izzy, presionado algunas teclas de su laptop, intentó descubrir el lugar donde está la maya.

"Ya lo encontré." Dijo con orgullo. "Se encuentra a un metro a la derecha."

Sin embargo, Tai estaba ya bastante asustado. La idea de morir lo aterraba, y el hecho de que antes se había aventurado de forma imprudente, creyendo que no le pasaría nada, lo asustaba más.

"Yo..." dijo Tai, temblando un poco por la idea de morir.

"¡Vamos, Tai!" Exclamó Joe, viendo como su compañero no se movía.

"Yo..."

Pero antes de que pudiera hacer algo más, una explosión los sacudió. Se trataba de Etemon, quien había derrotado a los Digimons de los niños. Después de eso, todo se oscureció.

El verdadero Tai miraba al suelo, recordando ese hecho tan triste para él.

"Ese fue el día que cambio todo." Comentó Alan seriamente. "El día el cual el valor desapareció..."

"No pude hacer nada en ese momento." Expresó Tai. "El miedo de morir me invadió como nunca antes. No podía hacer nada." Esperó un momento, antes de alzar la vista de nuevo. "Pero todo cambio después. Encontré el valor para pasar por la maya y rescatar a Sora. Nunca lo olvidaré."

"Ese es el valor que necesitas para superar aquel recuerdo que te trae miseria, sea cual sea. Vamos Tai, creo que estamos cerca."

"De acuerdo, vamos."

Los dos continuaron caminando por el pasillo, buscando la puerta oscura por lo que parecían varias horas. De pronto, Alan logró verla; una puerta oscura, más grande que una puerta normal, se encontraba frente a ellos. De las orillas emanaba esa neblina oscura, indicando que esa era la que buscaban.

"Cielos, casi como la de Ash." comentó Alan con cierto asombro.

"¿Es aquí?" preguntó Tai.

"Si es esta. ¿Alguna pequeña reseña de lo que pasó?"

"Mejor mírala por ti mismo."

"Tu también vas a entrar."

"¿Yo?"

"Si, tienes que entrar, de lo contrario, esta oscuridad no se desaparecerá. Vamos Tai, demuestra el porque te llaman el Digidestined del Valor."

El joven de cabello alborotado se quedó pensando un rato, intentando zafarse de esa "responsabilidad". Pero, al saber que no había ni otra forma. Tai se resignó.

"Está bien."

"¡Genial! Entremos entonces."

Alan abrió la puerta oscura, revelando lo que tenía detrás. Los dos jóvenes entran, sin darse cuenta de que la niebla oscura comenzó a desvanecerse.


Música de fondo: - 032-The Mako City-- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)

Hace un año y dos meses, MaloMyotismon, un Digimon malvado que intentó controlar el mundo humano, el Digital World y un tercer mundo, fue derrotado gracias a todos los Digidestineds del mundo. Luego de ese evento, nada sobrenatural ocurrió. La paz y la tranquilidad reinaban en todos los habitantes de la Tierra y en el Digital World

A excepción de uno…

Tai Kamiya, de dieciséis años, el ex líder de la primera generación de Digidestineds, se encontraba en la escuela, en medio de un trabajo especial que se le había asignado para una materia. Llevaba ahí todo el día y no había descansado ni un momento.

Alan miró esto con confusión.

"¿Tu recuerdo más horrible fue el estar en la escuela trabajando?" preguntó Alan.

"Calla y sigue mirando." Le respondió el verdadero Tai, mientras los dos, en forma de fantasmas, veían los eventos que se desarrollaban.

El trabajo no era individual, sino en equipos de dos, y la pareja de Tai era ni mas ni menos que su mejor amiga y la chica que le robó el corazón; Sora Takenouchi. Desde hace mucho tiempo que Tai estaba enamorado de ella, pero nunca lo supo expresar. Desafortunadamente para Tai, Sora ya había hecho su elección y decidió irse con Matt Ishida, mejor amigo de Tai, antes de que el elegido del valor pudiera confesarle sus sentimientos. Fue doloroso, pero con el tiempo, Tai logró aceptar los hechos y dejar que Sora hiciera su vida. Decidiendo ser el mejor amigo de Sora, el joven de cabellos castaños se sintió en calma. Si Matt fallaba en algo, él estaría a su lado.

Durante un tiempo estuvo bien, pero últimamente estaba pasando algo. En los últimos días, Sora comenzó a evitarlo, evadirlo cada que tenía la oportunidad. No importa que hiciera Tai, Sora siempre se escapaba de él, lo cual le extraño. Cuando recibieron la asignación del trabajo en equipo, él pensó que seria una buena oportunidad para hablar con ella acerca de lo que pasa.

Pero Sora nunca se ha presentado a las citas de trabajo. Ha intentado hablarle en cualquier lugar que se la topaba y por cualquier medio; en la escuela, e-mail y por teléfono, pero no respondía. Ha intentado ir a su casa, pero la madre de su mejor amiga le confesó que ella no quería hablar con él. Ha intentado hablar incluso con Matt, pero él no sabia la razón... o no quería que Tai la supiera.

Lo cual nos deja en este momento, otro día que Tai no lograba hablar con Sora y la fecha de entrega del trabajo era mañana. Tai se recargó a la silla, su mente divagando en varias cosas.

'¿Qué estará pasando con Sora?' pensó para si mismo. 'No me contesta, no me llama y no me quiere hablar. ¿Habré hecho algo para hacerla enojar? Pero si ni le he hecho nada... ¿Olvidé su cumpleaños? No, es en unos meses, ¿Entonces?'

Justo en ese momento, su teléfono celular comenzó a sonar. Tai no tenia ganas de contestar, pero algo le dijo que lo hiciera. Con toda la flojera del mundo, el joven sacó su celular y contestó.

"Tai Kamiya al teléfono. Ando algo ocupado haciendo un trabajo, favor de hablar más tar..."

"Tai..."

"¿Sora?"

El joven rápidamente se acomodó en su asiento, poniendo atención al teléfono. Por primera vez en varios días escuchaba la voz de su amiga.

"¿Sora?¿Eres tu?" preguntó de nuevo Tai, no creyendo que fuera real. "Hace tiempo que no hablamos."

"Tai yo... necesito hablar contigo."

"¿Hablar?¿De qué?"

"No por teléfono, mejor en persona."

"Muy bien. ¿Dónde?"

"En el parque, donde nos conocimos."

"Entendido, voy para allá..."

Tai colgó rápidamente, recogió todas sus cosas y salió disparado hacia el parque. Ya no le importaba el trabajo, esto era más importante.

Varios minutos después, llegó al parque donde, hace mucho tiempo, Tai y Sora se conocieron cuando eran muy niños. Observó todo; las bancas, los juegos, el campo de soccer, el árbol... Entonces, notó que en el árbol había alguien debajo de el. Al acercarse, vio que se trataba de Sora.

"Sora..." dijo Tai, su voz mostrando una combinación de alegría y tristeza. La pelirroja alzó la vista, sonriéndole tristemente.

"H-hola Tai."

"Que bueno que estas bien, pensé que te habías enfermado."

"Si, estoy bien..."

Tai se sentó a lado de Sora, intentando hablar con ella. Pero algo se le hacía raro, ya que la joven sólo sonreía con tristeza.

"Sora, ¿Qué ha pasado?" preguntó Tai con preocupación, aunque Sora sólo se quedó callada. "Quiero saber porqué me evitas ¿Te hice algo?"

"No Tai, no hiciste nada malo." Respondió la chica, mirando hacia otro lado. "Es sólo que..."

"¿Qué pasa Sora?"

"Soy yo..."

"¿Uh?" se preguntó con confusión. "¿De que hablas?"

"Tai, debo decirte algo; mi relación con Matt esta decayendo..."

"¿Puedo hacer algo por ti?"

"Si... quiero que te vayas..."

"¿Qué?"

A lo lejos, los dos jóvenes miraban lo ocurrido.

"¿Qué?¿Habla enserio?" preguntó Alan, mirando con confusión la escena.

"Sigue mirando..." respondió Tai.

"¿Qué dijiste?" volvió a preguntar Tai, su mente no razonando lo que había escuchado.

"Ya... ya no quiero que seamos amigos." reveló Sora, mirando hacia abajo. Tai sólo se le quedó mirando con tristeza.

"Pero, ¿Por qué?"

"Sé lo que sientes por mi, y sé que mientras estés como mi amigo, te harás mas daño. Por eso..."

"¿Por eso?"

"Por eso quiero que dejemos de ser amigos... lo hago por tu bien Tai."

Ante estas palabras, Tai se levantó de golpe, mirando con enfado a la que era su amiga de la infancia.

"¡¿Por mi bien?!" Gritó el joven, el enfado notándose en su voz. "¡¿Por qué dices que es por mi bien?!"

"Tai yo..."

"Si sabes lo que siento por ti, ¡¿Por qué me haces esto?!"

"Porque yo..."

"¡Sora!"

"¡PORQUE TE ODIO, TAI!"

Música de fondo: - 040-Ruined World-- (Soundtrack: Chrono Trigger)

De pronto, el joven dejó de hablar, quedándose paralizado. ¿Acaso Sora dijo lo que él cree que dijo? No podía comprender lo que había escuchado.

"¡YA ME HAZ CANSADO!¡NUNCA ME DEJAS SOLA!¡CUANDO QUIERO ESTAR CON MATT, TU APARECES!" Exclamó Sora, perdiendo la calma en pocos segundos.

"Pero, esas veces es porque iba pasando por ahí y..." intentó explicarlo, pero ella lo volvió a interrumpir.

"¡NO ME MIENTAS!¡SÉ LO QUE SIENTES POR MI Y ES POR ESO QUE ME SIGUES!"

"Pero..."

"¡NADA! ¡NO QUIERO VOLVER A VERTE TAI!"

Sora se dio la media vuelta y se alejó corriendo, con lágrimas en sus ojos. Tai quería detenerla, pero sabía que no iba a mejorar la situación, por lo que se quedó en el mismo lugar, en shock.

"¿Ya ves?" dijo el verdadero Tai a Alan. " Eso fue lo que me paso... ¿Me escuchas?"

El joven volteó a ver a Alan, pero este estaba mirando a la Sora que se aleja rápidamente.

'Otra vez.' Pensó el joven de gorra gris. 'Otra vez esa oscuridad, la misma que sentí en el recuerdo de Ash cuando May se peleó con él. ¿Pero porqué?¿Qué significa esta aura oscura?' "Oye..." Tai sacó a Alan del trance en el que estaba. "¿Qué pasa?" preguntó el Digidestined con curiosidad. "No es nada." responde el joven nerviosamente. "¿Aún falta más?" "Si, lo último, lo que pasó cuando regresé." "Veamos."

Continuando con el recuerdo, Tai miró a Sora irse. Él estaba destrozado, la chica que amaba no sólo salía con su mejor amigo, sino que ahora ella le había dicho que dejara de ser su amigo y aparte le había dicho que lo odiaba, todo en un mismo paquete. Viendo que no tenía caso quedarse en el mismo lugar, Tai comenzó a caminar hacia su casa lentamente, pensando en lo que pasó y olvidándose del trabajo por completo. Tenía mayores cosas en mente.

Luego de algunos momentos de caminata, llegó a su casa. Notó que las luces estaban encendidas, lo que lo confundió. Entró a la casa y vio a su hermana, Kari Kamiya, sentada en la sala viendo el televisor.

"¿Dónde están mamá y papá?" preguntó Tai en un tono algo bajo, pero suficientemente fuerte para que Kari lo escuchara.

"No están." dijo en un tono muy serio y frió, pero aún así se preocupó por su hermano. "¿Qué pasó?"

"Problemas con Sora..."

"Oh, ¿Al fin te habló?"

"Si, y no con muy buenas noticias que digamos..." dijo tristemente "¿Y a ti?¿Por qué andas de ese genio?" preguntó al ver la forma de hablar de su hermana. No estaba preparado lo que venia.

"¡ESE MALDITO DE TK!"

"¿Qué?"

"¿Qué?" preguntó Alan con asombro. "¿Acaso dijo 'ese maldito de Tk'?"

"Si, lo dijo." Respondió Tai.

"¿Estamos hablando del mismo Tk?¿Tk Takaishi?¿Amigo de la infancia de Kari?¿Digidestined de la Esperanza?¿Rubio de ojos azules?"

"Ese mismo..."

"¡¿Qué acaso el mundo se volvió loco?!" exclamó el joven, sujetándose el cabello.

"Ni idea... pero aun sigue..."

"¿Qué paso?" preguntó Tai a su hermana con cierta inseguridad.

"Tk aún no está de acuerdo de que yo y Davis salgamos. Y ahora acaba de inventarme la escusa de que él me está engañando con alguien de mi escuela... nunca se lo perdonaré, pensé que Tk era mi mejor amigo y me sale con eso. Creí que iba a apoyarme."

"Oh, bueno... me voy a mi cuarto."

"¿Davis y Kari son novios? El mundo si que se volvió loco..." comentó Alan. "Creí que lo odiaba."

"Yo también me sorprendí. Cuando esto ocurrió, Kari y Davis ya tenían unos dos meses de noviazgo." Dijo Tai.

"¿Y que hay de Tk?¿Por qué se pelearon?"

"A Tk le gusta Kari, no se si siga igual, pero en ese entonces la amaba con toda el alma. Kari nunca se dio cuenta. Si hubiera sabido que Davis si la estaba engañando..."

"Vaya, y pensar que Davis andaba por Kari por mucho tiempo..." dijo Alan. "Oh bueno, vayamos al cuarto."

Alan y Tai siguen al Tai del recuerdo a la habitación. Pero, cuando están por entrar al cuarto, Alan percibió algo y volteó rápidamente a ver a Kari. Al concentrarse más, pudo ver lo que era.

'Ok, una cosa es que es May, entrenadora Pokemon, lo tenga, otra es que Sora, destinada del Amor, lo tenga.' Pensó Alan seriamente. 'Pero ¡¿Cómo rayos Kari, la Destinada de la Luz, tiene esa misma oscuridad rodeándola?!'

Y era cierto. Rodeando a Kari estaba un aura oscura, parecida a la de May y Sora. Podía sentir el odio de esa extraña aura.

'Ahora Kari tiene esa misma oscuridad que May y Sora al momento de desahogarse con Ash y Tai. ¿Será acaso que Kari hizo lo mismo con Tk?¿Pero que significa esta aura oscura?'

"¿Pasa algo?" preguntó Tai al ver que no venía con él.

"¿Uh? No nada, es que Kari siempre me agradó... cuando tenía la edad de cuando lucharon contra los DarkMasters..."

"¿Cómo es que…?"

"Te lo diré luego, entremos a ver que pasó…"

Dentro de su cuarto, Tai se encontraba recostado en su cama, mirando hacia el techo, pensando en lo que había pasado.

"¿Por qué?" se preguntó. "¿Por qué tuvo que pasar esto?¿Qué hice para merecer esto?"

Las respuestas no le llegaban y no lo harían pronto. La mente del joven estaba destrozada, pero sabía que tenía que salir adelante si quería seguir viviendo. ¿Sora ya no quería verlo? Entonces cumpliría su deseo.

Entonces, la pantalla de su computadora se encendió sin razón aparente. Curioso, Tai se levantó y miró el monitor, esperando que algo pasara. Pudo distinguir una figura; un hombre joven, alto, algo moreno, de cabello castaño oscuro peinado hacia arriba y con una coleta de caballo. Tenía un traje blanco con gris. Al verlo, Tai lo reconoció de inmediato.

"¿Gennai?" preguntó con cierta sorpresa.

"Saludos, Destinado del Valor, he venido a pedir tu ayuda." Expresó el hombre en el monitor.

"¿Mi ayuda?"

"Si. Necesito que vengas al Digital World de inmediato... sólo."

"¿Sólo?¿Por qué?¿Qué pasa con los demás?"

"Te necesito a ti, a Tk, Izzy, Joe y a Ken. Es urgente. Ya me comuniqué con ellos. Sólo faltas tu."

"¿Qué hay de los demás?" preguntó con curiosidad.

"Sólo les incumbe a ustedes cinco. Ven rápido, la puerta sólo permanecerá abierta unos minutos más. Agumon está esperándote aquí."

"Ok, voy para allá."

Tai sacó su Digivice de un gabinete. Se cambió de ropa, poniéndose la de siempre: una camisa amarilla con azul, una gabardina azul, pantalones negros, tenis azules con blancos y, no podía faltar, su banda azul y sus googles, nuevos porque los antiguos se los dio a Davis hace mucho tiempo. Ya listo, se colocó frente a la pantalla, alzó su Digivice hacia la pantalla y esperó.

Digital World, ahí voy!"

Un destello iluminó todo el cuarto, uno que cuando desapareció, Tai también lo había hecho. La puerta al Digital World se había cerrado y, en ese momento, el recuerdo se terminó, dejando a Alan y Tai solos en la oscuridad.

Música de fondo: - 023-Friends in My Heart-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

"¿Por qué te quería Gennai en el Digital World?" pregunto Alan a su compañero.

"Gennai nos mostró un templo, uno que se encontraba en un plano astral diferente. Azulongmon fue el que logró abrir la puerta a ese templo y nos mostró que había adentro; una caja que contenía un anillo extraño... el mismo que buscó ese sujeto Exus."

"Leo Zodiacal Ring." dijo Alan, entendiendo varias cosas.

"Si. Azulongmon se dio cuenta del poder del anillo y nos dijo que lo protegiéramos porque, según en las escrituras antiguas, alguien iba a robarlo y el Digital World desaparecería. Nos dijo que lo debíamos proteger, pero teníamos que hacernos más fuertes, tanto humanos como Digimons, así que nos separamos para entrenar en diversas regiones del mundo. Cada dos meses nos turnábamos en proteger el templo, siendo Izzy el primero, Joe el segundo, Ken el tercero, Tk el cuarto y yo el ultimo. Apenas había empezado mi ronda cuando ese Exus apareció."

"¿Por qué sólo ustedes cinco?¿Por qué no los demás?"

"No lo sé, pero casi todos pasamos por lo mismo..."

"¿Lo mismo?"

"Sora, Kari, Mimi y Yolei, todas actuaron muy extrañas y nos peleamos con ellas..."

"Momento, ellas son cuatro, ustedes son cinco. ¿Quién sobra?"

"Joe. Yo pensé que estábamos juntos porque a los cinco nos pasó lo mismo, pero a Joe no le pasó nada de eso. Gennai nunca nos dijo porqué sólo a nosotros cinco y a los demás no..."

"Quizás haya algo que ustedes cinco tienen en común..."

"Quizás..."

"Déjame preguntarte una cosa; ¿Odias a Sora por lo que te hizo?¿Porque ella te gritó y dejó de ser tu amiga sin razón aparente?¿Porque, a pesar de saber tus sentimientos por ella, simplemente te hirió mas?¿La odias?"

El joven de googles se quedó pensando un momento. Si bien ella le había causado mucho dolor, ¿Sería capaz de odiarla?

"He, mentiría si dijera que si..." expresó luego de pensarlo unos segundos.

"No te escuché."

"Dices que me viste cuando éramos niños, entonces te diré lo mismo que le dije a Agumon cuando Sora fue raptada por Datamon."

"¿Qué es?"

"Sora es uno de mis seres queridos. Yo daría todo lo que tengo por mantenerla a salvo a toda costa."

"Entonces tu..."

"Así es; no la odio... aún la amo... y lo haré por siempre…"

La oscuridad desapareció de inmediato y fue reemplazada por un brillo dorado que cegó a ambos jóvenes. El brillo disminuyó lo suficiente para que ambos pudieran ver un cristal dorado en forma de rombo, del tamaño de un puño, flotando en el aire.

"¿Qué es esto?" preguntó Tai con curiosidad.

"Es tu semilla dorada."

"¿Mi semilla dorada?"

"Así es. Lograste superar la oscuridad de tu corazón y ahora la semilla puede brillar con toda su intensidad. Vamos Tai, toma la semilla en tus manos y renace."

"Muy bien, lo haré."

Tai caminó hacia la semilla dorada y la tomó con ambas manos. Al instante, un brillo dorado lo envolvió por completo. Luego, todo se volvió blanco…

Fin del Capitulo 9


Música de fondo: - 008-The Biggest Dreamer (Jikai Yokoku)- (Soundtrack: Digimon Tamers)

En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. Ya son dos, sólo falta Takato. ¿Qué le habrá pasado? ¿Acaso lo mismo que Tai y Ash?¿Pero quien fue?¿Juri? o a lo mejor fue... ¡No lo creo! No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Zodiacal Rings Chapter: El Despertar, Takato.

Larga vida a la Reina Digimon... ¿Los Digimon tienen Reina?

ENDING THEME: 054-Innocent (soundtrack: Digimon Frontier, Ending 1)