Final MiX!

19/ABR/09


OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh! Cuatro Opening)

Capitulo 13: Nuevas Keyblades, Viaje entre mundos

-Spellian Hegcian-

Música de fondo: - 032-The Mako City-- (Soundtrack: Crisis Core; Final Fantasy VII)

Ha pasado ya un día y dos horas desde que el grupo entró a la habitación del tiempo. Sabiendo que ya era hora, Raphael se encontraba frente a la puerta de una de las habitaciones donde los chicos habían entrenado. Ya casi era hora de que salieran y, aunque se pasaron ya unas horas, debía ser para bien.

De pronto, la puerta comenzó a abrirse lentamente, dejando ver el mundo vacío del otro lado, con el grupo saliendo de la habitación. La primera que salió fue Kristal, quien tenía su ropa algo maltratada, aunque no como la primera vez que entró; no tenía su chaleco, parte de su camisa blanca algo maltratada, así como sus pantalones. El segundo fue Alan, quien tenía agujeros en toda su ropa, pero aún tenia su gorra. Luego, salieron Raichu e Impmon, quienes tenían varios golpes visibles. Por último, Tai, Ash y Takato salieron, con sus ropas también algo maltratadas. El hechicero los vio con gusto.

"Veo que el entrenamiento fue todo un éxito." Expresó Raphael con sorpresa.

"Si supiera." Respondió Alan, apretando su puño derecho frente a su rostro, sonriendo. "Ellos tienen grandes cualidades y mejoraron mucho en el poco tiempo. Yo tuve que entrenar más tiempo para alcanzar su nivel."

"Eso es porque ellos son originarios de esta galaxia, así que tienen una ventaja sobre ti, Alan. ¿Cómo se sienten?"

"Excelente." dijo Ash, llevándose ambas manos a la nuca. "Ahora podemos controlar nuestros poderes. Nunca me había sentido con tanta energía."

"Es cierto." Continuó Takato, viendo sus manos. "Me siento como una persona nueva."

"interesante… pero eso quiero verlo." dijo Raphael con seriedad. "eleven sus auras y muéstrenme sus poderes. Supongo que pueden controlar sus auras, ¿No?"

"Claro que si." Respondió Tai. "Podemos usar nuestra aura como lo hacen Kristal y Alan."

"Muéstrenmelo."

Casi de inmediato y sin mucho esfuerzo, los tres humanos encendieron sus auras; amarilla para Ash, anaranjada para Tai, y carmesí para Takato. Raphael sintió las presencias de los tres y sonrió con agrado.

"Buen trabajo, guerreros, veo con orgullo que son dignos N-Warriors … al menos por ahora." Expresó Raphael.

"¿Al menos por ahora?" cuestionó Ash.

"Si. Aunque sus poderes sean sorprendentes, todavía son de un nivel muy bajo comparándolos con un N-Warrior maduro, un Keyblade Master."

"¿Keyblade Master?"

"Si, un Keyblader cuyo poder es capaz de destruir mundos enteros de un golpe, de moverse a velocidades impresionantes y con un aura que puede sentirse en varios lugares de la galaxia… y, sobre todo, cuyo Nova Crystal puede brillar tan intensamente como una Súper Nova."

"Eso descalifica a Kristal y a Alan, ¿No es así?" preguntó el Tamer.

"Si. Incluso ellos no tienen el poder de un N-Warrior maduro; por ahora son Keyblade Weilders."

"Pero, nosotros ni siquiera tenemos estas Keyblades." Comentó Tai con curiosidad. "¿Cómo obtenemos una?"

"Tu no eliges tu Keyblade, ella te elige a ti. Si sus corazones son lo suficientemente fuertes como para llamar la atención de ellas, serán capaces de obtener sus poderes. Sólo así lograrán convertirse en verdaderos N-Warriors."

"¿Qué podemos hacer entonces?" preguntó Takato.

"Síganme, los llevaré al salón de las Keyblades; The Field of Memoria."

"Es la primera vez que mencionas el nombre del salón de las Keyblades." Dijo Alan con curiosidad.

"Casi no se usa ese nombre, pero es el que se le dio desde hace millones de años desde su creación." Dijo Raphael, caminando hacia las escaleras. "Ahora, síganme."

Música de fondo: - 041-Garden of God-- (Soundtrack: Chrono Cross)

El grupo sigue a Raphael por el castillo hasta llegar al salón de las Keyblades, con la enorme puerta frente a ellos. El hechicero comenzó a abrirla, dejando que los recién llegados vean con asombro el salón "infinito" lleno de Keyblades.

"¡Wow!¿Todas esas son Keyblades?" preguntó Takato con asombro.

"Así es; todas y cada una de las llaves que ven aquí son Keyblades, pertenecientes a antiguos N-Warriors, que lucharon por proteger esta galaxia. Ahora, luego de que sus maestros murieron, regresaron aquí para esperar a otro portador digno de ellas. Cada vez que eligen a un nuevo portador, la Keyblade cambia de forma, ajustándose a la de su dueño. También, aquí nacen nuevas Keyblades… observen."

Raphael señala hacia un lado en especial. El grupo ve como un destello color verde comienza a brillar con más intensidad. Al mirar con detenimiento, se pueden dar cuenta de que es en realidad una Keyblade… o bueno, incompleta, ya que sólo están formados los dientes de la llave y la hoja de la misma, aún le faltaban el mango y el Keychain.

"Esa Keyblade está naciendo." Expresó Raphael. "El corazón de un humano de esta galaxia está formando una Keyblade sin que él se de cuenta. Dependiendo de la fuerza del corazón de la persona, será el tiempo que tarde de formarse."

"¿Y que hay de nosotros?" cuestionó Ash.

"Sus Keyblades ya deben de estar formadas ahora que sus Nova Crystals están despiertas."

"¡Bien!" Exclamó Takato con emoción… antes de ver a Raphael con confusión. "... ¿y ahora que?"

"Concéntrense. Cada una de estas Keyblades emite una energía diferente. Sus corazones están unidos a las energías de sus Keyblades y, si se concentran, lograrán sentir una energía muy familiar."

"Así que concentrándonos." Dijo Tai, pensando un momento, antes de mirar hacia el frente con decisión. "Muy bien, hagámoslo."

Los tres jóvenes humanos cerraron sus ojos y se concentraron, pudiendo casi de inmediato sentir las energías de cada Keyblade. La cantidad de presencias era abrumadora y se dieron cuenta que parecían estar vivas, porque el aura que emitían parecían de seres vivos. Siguieron buscando sus Keyblades, no teniendo éxito durante unos momentos.

Entonces, Tai encontró una energía que le resultaba conocida, así que comenzó a caminar hacia el frente, antes de salirse del camino y entrando a la "Selva de Keyblades". Más tarde Ash y Takato también encontraron un aura conocida y fueron en su búsqueda.


El Digidestined del Valor caminó entre las llaves por varios cientos de metros, quizás un kilómetro, hasta que, de entre todas las llaves, encontró una que le pareció conocida; Era una Keyblade grande, de un largo rango de ataque, el mango de la Keyblade era rojo mientras que la hoja era gris. La observó bien y se dio cuenta de que al frente, donde termina la hoja, había una figura con la forma de la cabeza de Wargreymon, mientras que el llavero que lleva colgado por detrás de la Keyblade era el emblema del valor. A simple vista, parecía muy pesada, pero cuando la tomó con una sola mano y la levantó, se dio cuenta de que era muy ligera.

Justo cuando la tocó, Tai sintió que comenzaba caer, como si el suelo hubiera desaparecido. También se dio cuenta de que el aire comenzaba a volverse un líquido. Cuando abrió los ojos, notó que descendía de cabeza, como si se hubiera sumergido en agua, aunque esta no le molestaba sus ojos. Todo estaba oscuro, no entendía que era lo que pasaba. De pronto, sintió que su cuerpo comenzó a moverse solo, logrando, al final, tocar un suelo invisible con sus pies. No podía ver nada a su alrededor, ya que todo era oscuridad.

Entonces, al dar un paso, el suelo se iluminó de repente, cegándolo por unos segundos. Al abrirlos, pudo ver que el piso ahora tenía una imagen circular bastante grande, aunque él lo podía reconocer; era una imagen donde estaba él, mirando hacia el frente, con Agumon a su lado. Alrededor de su imagen estaban varios círculos, algunos con las imágenes de sus compañeros los Digidestineds, así como en otros estaban sus emblemas.

Una luz anaranjada iluminó un poco el lugar, llamando la atención de Tai. Al mirar al frente, pudo ver la Keyblade que había sujetado, clavada en el suelo, justo en medio de ese lugar. Caminó hacia ella y la tomó nuevamente, sacándola del suelo. Lo siguiente que supo era que había vuelto al salón de las Keyblades. Confundido, miró en todas direcciones, no entendiendo lo que pasaba. Miró la llave en sus manos, intentando descubrir algunas respuestas. Entonces, unas palabras se formaron en la hoja de la llave, mismas que Tai leyó de inmediato. Estas letras revelaban el nombre de la Keyblade; la Courage Crest Keyblade.


Takato Matsuki siguió el camino durante un rato para después adentrarse en la selva de Keyblades en búsqueda de la suya. Caminó por un rato, mirando todas las llaves que estaban en el lugar, hasta que la vio; una Keyblade delgada, de bajo rango de ataque, con el mango color rojo mientras que la hoja era de tres colores; rojo al principio, amarillo un poco, y un gris claro el resto. Al ver la hoja, le pareció muy parecida a la lanza que utiliza cuando el y Guilmon se fusionan para formar a Gallantmon. Tanto la figura al final de la hoja como el llavero tenían la forma de la figura que aparece en el pecho de Gallantmon; El Digital Hazzard.

Tomó la Keyblade con una mano, y ocurrió lo mismo que con Tai; comenzó a caer en la oscuridad, hasta que tocó un suelo invisible y una imagen se formó en el, una parecida a la de Tai, sólo que con él y sus compañeros. Frente a él, apareció la Keyblade que había sujetado. Caminó hacia ella y la volvió a sacar del suelo, regresando al salón de las Keyblades. El Tamer miró el nombre de su nueva arma; la Crimson Gallant Keyblade


Ash también se adentró a la selva de Keyblades desde el principio y caminó durante un rato, mirando aquellas extrañas armas que nunca había visto en su vida, ya que por su "carrera" de entrenador Pokemon, no ha podido ver mucho la televisión o jugar videojuegos. Siguió caminando hasta que vio una llave muy peculiar; una Keyblade delgada, de rango medio de ataque, era de 2 colores, morado y blanco, el mango era blanco al igual que la hoja, con algunas figuras moradas que salían de un lado de la hoja. Lo que le llamó la atención era la figura al final de la hoja que hace que una Keyblade parezca una llave, tenia forma de una cabeza de un Lugia, de hecho, la cabeza del Lugia estaba fusionada con la hoja. También miró el llavero que colgaba de la Keyblade; tenía la forma de un ala plateada.

Como ocurrió con Tai y Takato, Ash sacó la Keyblade, fue enviado a un mundo de oscuridad, para luego encontrarse en un suelo con una imagen de él y varios de sus amigos. Luego de sujetar la Keyblade que estaba en el centro y regresar a la realidad, el joven miró la llave, viendo su nombre; Lugia Keyblade


Música de fondo: - 065-Hunter Base-Wickedness-- (Soundtrack: Megaman X8)

Luego de algunas horas, había decidido comenzar el ataque a la Hunter Base, en esa ciudad avanzada. Pensé que sería fácil de destruir, gracias a toda la información que reuní durante el día que estuve en este mundo, pero los Reploids demostrarían ser fuertes oponentes.

Era el momento de atacar, así que entré en la base. Justo al entrar al perímetro exterior, dos Reploids intentaron hablar conmigo para que me retirara, cosa que solucioné destruyéndolos en pedazos… pero no antes de que dieran la alarma. Casi de inmediato, su sistema de defensa se activó, haciendo que varios cañones de rayos láser salieran del suelo y comenzaran a dispararme. Logré evitarlos fácilmente e incluso reflejé algunos de los láseres para que destruyeran varios cañones. Una vez destruidos, me acerqué a la base.

Del edificio principal, varios Reploids salieron a intentar detenerme; algunos con cañones en sus manos, otros con sables de luz, otros con escudos, lanzas y demás armas comunes y corrientes, pero con adelantos tecnológicos. Los Reploids eran mucho más resistentes que los humanos, así que me fue un poco más difícil destruirlos. Aún así, era muy fácil para mí destruirlos, incluso aquellos que estaban sobre grandes maquinas de combate, o Ride Armors, como ellos les llamaban. Después de eliminar como a más de cien de esas maquinas, pude sentir algo. No era aura, pero si era una energía extraña. Miré nuevamente a la Hunter Base y los vi.

Dos hombres, o mejor dicho dos Reploids, se venían acercando. A uno de ellos lo reconocí; era el Reploid con armadura color anaranjado oscuro, de cabello rubio y largo hasta casi sus rodillas, aquel del que hablaban los habitantes de la ciudad, uno de los héroes del planeta. Sus ojos azules mostraban una mirada fría y calculadora, un guerrero que no mostraba piedad ante nadie. Si, era el tal Zero, el Reploid frió.

Pero el otro no lo reconocía. No era el Reploid de azul conocido como Megaman X, era alguien más. Un chico con una armadura negra, con algunas líneas rojas. Al parecer su arma principal eran dos pistolas que tenía en las manos. Su cabello, si es que se le puede decir así, era anaranjado. Sus ojos mostraban algo de inmadurez, pero sin duda era un formidable oponente... podía saberlo con sólo mirarlo.

Los dos Reploids se acercaban caminando hacia el campo de batalla, justo fuera de la Hunter Base. Pero algo me era extraño. Se supone que había dos Reploids legendarios en la historia de este mundo; X y Zero. Zero estaba frente a mi, listo para la batalla, pero ¿Dónde estaba el otro Reploid, X?

Inmediatamente, escuché a lo lejos el sonido de una maquina voladora que se venia acercando. Miré hacia arriba y pude ver una nave como a un kilómetro de altura. Parecía que sólo pasaba por ahí… pero me equivoqué.

La nave abrió un compartimiento en la parte exterior, podía verlo gracias a mis ojos que, después del entrenamiento de un N-Warrior, no eran como los de un humano normal. Justo cuando estaba sobre mi, algo se lanzó desde esa nave y comenzó a caer en picada hacia el suelo. Miré más detenidamente al objeto; tenía forma humana y, al parecer, vestía una armadura azul. Era un Reploid el que venía en picada. El Reploid, como a una altura de unos quinientos metros, convirtió su mano derecha en un cañón y me apuntó, acumulando una extraña energía, antes de liberarla, convirtiéndose en una pequeña, pero a la vez poderosa, disparo de plasma.

Antes de que me diera, decidí que era mejor saltar y evitarla a intentar regresarla o desviarla. Mi decisión fue sabia, ya que la esfera de plasma, al chocar contra el suelo, creó una gran explosión y un cráter de unos diez metros de diámetro por uno de profundidad. Sabía que ese no era todo el poder de ese cañón, así que me puse en alerta. Miré al frente justo a tiempo para ver como el Reploid azul caía al suelo sobre sus pies sin sufrir daño alguno. Lo reconocí.

Al fin había llegado el otro Reploid legendario, X, quien me miraba con unos ojos normalmente compasivos, pero mostrando ahora un gran deseo de justicia.

Tres Reploids, al parecer de los mejores que este mundo puede ofrecer. Esto será grande… y por ello, debo usar mis poderes al máximo desde el inicio. Una poderosa aura morada me rodeó e inmediatamente los tres se colocaron en posición de batalla. Esta batalla promete ser interesante.


-Spellian Hegcian-

Música de fondo: - 005-Traverse Town- (Soundtrack: Kingdom Hearts)

Habían pasado varios minutos desde que los tres jóvenes fueron a buscar sus Keyblades, y durante ese rato, tanto Impmon como Raichu estaban algo molestos. ¿Por qué? Bueno…

"¿Por qué están tan molestos?" preguntó Kristal con confusión.

"¡¿Y todavía preguntas?!" cuestionó Impmon con enfado. "¿Qué hay de nosotros?¡Nosotros también queremos usar esas extrañas armas que están clavadas en el suelo!"

"Son Keyblades." dijo Alan con indiferencia.

"¡Como sea!"

"El caso es que queremos usarlas." expresó Raichu.

"Si bueno..." comenzó Raphael, con una mano en la nuca. "Verán, sólo los humanos son capaces de usar las Keyblades… lo siento."

"¿Que?¡Eso es injusto!" exclamó el Pokemon roedor con enfado.

"Lo siento, pero esas son las reglas… habrá otras maneras de hacerse mas fuertes sin usar las Keyblades."

"¡Bah!"

Las dos criaturas seguían enfadadas, hasta que todos pudieron ver a los tres jóvenes, quienes regresaban caminando luego de su búsqueda, cada uno con una Keyblade en la mano. El hechicero anciano sonrió al verlos regresar.

"Veo que tuvieron éxito" dijo Raphael con alegría.

"Si, y debo decir que es increíble esta Keyblade." Expresó el Digidestined, sujetando su llave. "Exacto. Puedo sentir una energía muy tranquila proveniente de ella." dijo Takato.

"Solo tengo una duda." expresó Ash. "¿Por qué tengo la Keyblade de Lugia? Pensé que tendría una de Pikachu."

"Tiene que ver con tu estado de El Elegido, Ash." Respondió el Dark Sage, sorprendiendo al joven.

"¿Cómo es que…?"

"Tengo mis medios, jovencito, no te preocupes por eso. Bueno, como eres el elegido de la leyenda de Lugia, por consiguiente ahora fuiste nuevamente elegido por él. La Keyblade que sostienes ahora posee parte de la esencia del mismo Lugia que conociste en aquella aventura."

"¿Es el mismo? entiendo..."

"Además…" Continuó el hechicero. "…de que no existen Keyblades de Pokemons comunes, sólo de los Legendary Pokemons."

"Ya veo…"

"Disculpe, señor Raphael." Interrumpió Takato. "Ahora que tenemos las Keyblades, ¿Qué hacemos?"

"Para activar el verdadero poder de esas Keyblades, deberán concentrarse y unir las esencias de ustedes y las de sus compañeros, que ahora residen dentro de ustedes, con las Keyblades. Sólo así podrán usar el máximo de sus poderes."

"Bueno, ahora a pensar en como rayos lucho con esta arma." dijo Ash con cierta frustración.

"¿Qué?" preguntó el Tamer. "¿Nunca jugaste Kingdom Hearts?"

"No, nunca."

"¿Cómo es posible?"

"Oye, mi profesión de Pokemon Trainer me mantiene siempre caminando, nunca me quedo en una ciudad mas de dos días, por consiguiente no puedo terminarme un juego."

"Oh…"

"Tengo ese problema resuelto." dijo Alan. "Entremos una vez mas a la Habitación del tiempo."

"¿Uh?¿Por qué?" preguntó Tai con confusión.

"Porque ahí podemos jugar los Kingdom Hearts en un día tiempo de aquí."

"Momento, ¿Hay un PlayStation en la habitación del tiempo?" preguntó el Tamer de googles.

"De hecho, están todas las consolas, juegos, anime, manga y películas existentes en MI mundo desde hoy hasta el año 2020."

"¡¿Por qué no nos lo dijiste?!" preguntó Tai.

"Nunca preguntaron." Respondió el joven de gorra gris, haciendo que los tres muchachos se dieran de espaldas contra el suelo. "¿Qué?"

"Creo que lo que tienen planeado tendrá que esperar." dijo Raphael, interrumpiéndolos. "Mientras ustedes estaban entrenando, Exus atacó dos mundos y se ha ido a un tercero." "¡Entonces, vayamos por él!" exclamó Impmon, ansioso de volver a luchar contra Exus.

"Lamentablemente, no he descubierto la ubicación del tercer mundo, por lo que su misión es ir a los primeros dos mundos y ver que fue lo que hizo. Ayuden a quien sea que hayan sido lastimados y, si pueden, busquen aliados."

"Ya veo. ¿Qué mundos son?" preguntó Alan con curiosidad.

"Pondré los mundos en tu mente. Una vez que sepas que mundos son, usa la Keyblade para abrir el Portón de Espejo para ir a ellos."

"Muy bien."

Raphael tocó la frente de Alan, haciendo que este viera los mundos que Exus atacó en su mente. Rápidamente los reconoce, sorprendiéndose de ellos.

"¿Está atacando esos lugares?¡Que maldito!"

"Si. Alan, ustedes deben ir de inmediato."

"¡Claro que iremos!¿o no?" preguntó mirando a sus compañeros, quienes estaban listos para el combate.

"¡Si!" exclamaron los demás.

"Antes de que se vayan, debo entregarles esto a ellos tres." dijo Raphael, haciendo aparecer tres relojes bastante curiosos.

"¿Qué es eso?" Preguntó Ash.

"Estos son N-Mods, se colocan en la muñeca como si fueran relojes, pero tienen diferentes funciones y una de ellas es el de detectar la cantidad de aura que emiten los seres vivos. Quizás les ayude."

"Oh, ya veo, gracias." comentó Tai.

"Bueno, tenemos que irnos." Dijo Alan, caminando hacia el frente y extendiendo su Keyblade al frente. "¡PORTON DE ESPEJO!¡ABRETE!"

Inmediatamente, un portal circular aparece frente a ellos, mostrando un túnel de espejos. Los siete héroes saltaron al portón, viajando a un nuevo mundo.


Música de fondo: - 003-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

En las afueras del castillo de Hyrule, el portón de espejo se abrió, y los siete cayeron al suelo, uno sobre el otro… eso se estaba volviendo común.

"Ow, ¿no debemos acostumbrarnos a esto?" preguntó Takato con algo de ironía.

"Si, deberíamos aprender a caer de pie." expresó Tai.

"¡Ah!" gritó Kristal, sorprendiendo a todos. "¡Raichu!¡Quita tus manos de mis pechos!"

"No soy yo." Respondió el roedor, quien estaba debajo de Ash, lejos de Kristal.

"¿Uh?¿Entonces quien es?"

"Lo siento, creo que soy yo..." respondió el otro monstruo.

"Impmon..."

"¿Dime?"

"¡Quita tus manos!"

"Oh, lo siento..."

"Oigan." Empezó Alan… quien estaba debajo de toda la montaña de gente. "Siento interrumpirlos pero... ¿¡Podrían bajarse!?"

Todos se levantaron, liberando a Alan de su prisión humana. Luego de ponerse de pie, todos miraron hacia el frente, pudiendo ver un reino en ruinas; Hyrule, después de la llegada de Exus.

"Exus estuvo aquí, lo que significa que el anillo debió estar aquí." Dijo Alan con seriedad. "Probablemente haya alguien atrapado… debemos de ir."

Todos comenzaron a correr hacia el reino en ruinas. Takato se dio cuenta de que Impmon se quedó quieto, mirando sus manos, que las abría y cerraba.

"¿Te pasa algo?" preguntó el Tamer con curiosidad.

"No sabia... que la piel de una mujer humana fuera tan… suave." dijo Impmon mirando sus manos. Raichu apareció por detrás de él y rodeó con uno de sus brazos alrededor de su cuello.

"Amigo, aún no sabes nada." Dijo el Pokemon con aires de superioridad. "Ven, te explicaré las maravillas del cuerpo de una mujer… empezando por sus pechos." Expresó el roedor, llevándose a Impmon, explicándole varias cosas, dejando a Takato algo confundido… y apenado.

Momentos después, el grupo entró en el pueblo que rodeaba al castillo; no estaba tan destruido como el castillo más adelante, ya que solo unas cuantas casas no tenían techo o paredes. La gente andaba como loca, ayudando a los heridos salir de los escombros. Cuando vieron al grupo, la gente se alejó de ellos, teniéndoles miedo.

El grupo salió del pueblo y llegaron al castillo que estaba completamente destruido. Varios bloques de piedra yacían regados por todo el límite del castillo y algunos habían llegado al pueblo gracias a la explosión que Exus provocó hace unas horas. Al ver la escena, muchos de los presentes sentían impotencia.

"Que terrible." Dijo Takato con tristeza.

"Ese Exus se esta pasando." expresó Ash con enfado, apretando sus puños con fuerza. "¿Cuánta gente murió aquí?"

Todos sabían que ya no se podía hacer nada, ninguno podría haberse salvado de esa explosión. Entonces, Kristal se quedó callada, pensativa, algo que Alan notó.

"¿Qué pasa Kristal?" preguntó el joven de gorra gris con confusión.

"Aún hay gente viva. Está enterrada en los escombros." Respondió la hechicera, sorprendiendo a los jóvenes.

"¿En este lugar?" preguntó Impmon. "¿Cómo es que humanos pueden sobrevivir esto?"

"Eso no importa ahora." Dijo Tai. "Si hay gente abajo, hay que encontrarlos."

"Pero, ¿Cómo los encontramos?" cuestionó Ash, algo que Kristal respondió.

"Usen el rastreador de los N-Mods, así encontraran la presencia de la gente enterrada."

El grupo se propuso a buscar sobrevivientes. Kristal y Alan usan sus propias auras para encontrar a la gente y así sacarlas, Tai, Ash y Takato usan el rastreador de sus N-Mods para encontrarlos, mientras que Raichu e Impmon usan sus instintos para localizarlos. En unos minutos, los siete lograron encontrar a los que seguían vivos y sacarlos de sus tumbas. Sin embargo, cuando los sacaron, las personas enterradas miraron a sus rescatadores y huyeron de miedo.

"¿Qué les pasa?¿Por qué huyen de nosotros?" preguntó Ash con enfado.

"Quizás sea por Raichu e Impmon." dijo Tai.

"¡Hey!" Exclamaron los dos monstruos con enfado.

"No sé porque, pero creo que tiene que ver con Exus." dijo Alan seriamente. "Bueno, tendremos que…"

"¡Esperen!" Exclamó la joven hechicera, llamando la atención de todos.

"¿Qué pasa?"

"Puedo sentir a dos seres con gran poder y vienen acercándose. ¡Ya están en el pueblo!"

Música de fondo: - 021-Enemy Assault- (Soundtrack: Final Fantasy X)

El grupo dirigen sus miradas hacia el pueblo, intentado ver quien se acerca. El joven de la Chaos Keyblade, al poder sentir las auras de los demás, puede detectar a los que se aproximaban.

"Es cierto, puedo sentir a dos seres con gran poder." expresó Alan con seriedad. Mientras, Ash utilizó el rastreador de su N-Mod y determinar sus poderes. El Pokemon Trainer mira los números de su reloj con cierta sorpresa.

"Uno de ellos tiene un poder de 1800 mientras que el otro tiene un poder de 2300." Dijo el joven de gorra roja y negra.

"¡Ahí están!" exclamó el Pokemon, habiéndolos divisado.

El grupo logra mirar a las dos personas que se acercaban, saliendo del pueblo, montados sobre un caballo mientras se acercaban a ellos a gran velocidad. El caballo se detiene frente a ellos, dejando que los héroes pudieran verlos mientras desmontaban del corcel. Tai y Alan los reconocen casi de inmediato.

"Oigan, ¿No son esos Link y Zelda?" cuestionó el joven de gorra gris.

"Si, son ellos." Afirmó el Digidestined. "El Hero of Time y la Princess of Destiny."

La joven, la princesa Zelda, se colocó a lado del joven de ropas verdes, Link, y miró a los siete forasteros con curiosidad y desconfianza.

"Mira Link, las ropas de esos cinco son muy extrañas, además de esas dos criaturas que nunca había visto." Expresó la princesa del destruido reino. "Quizás sean amigos de ese hechicero que nos atacó."

"Es cierto, podrían ser compañeros." dijo Link, sorprendiendo a Tai y a Alan.

"¡¿Puede hablar?!" cuestionaron los dos jóvenes, mientras los demás los miraban con confusión.

"Así que vienen a terminar lo que su amigo empezó, ¿verdad?" cuestionó el espadachín, sacando su Master Sword y su Hylian Shield. "¡Pues no los dejaré!"

"¿Por qué nos dijo amigos de Exus?" preguntó Ash a sus compañeros.

"Ni idea." respondió Alan.

"¿Podemos hablar con él?" cuestionó Kristal.

"Parece que esta decidido." Comentó el joven de gorra gris, mirando a sus amigos. "Pelearé con él para tranquilizarlo, luego hablaremos más tranquilamente."

Alan caminó hacia Link e invocó su Keyblade. Tenía pensado pelear un poco para tranquilizar al espadachín y así poder conversar. Ambos se miraron con seriedad, listos para pelear.

Fin del Capitulo 13


Música de fondo: - 008-The Biggest Dreamer (Jikai Yokoku)- (Soundtrack: Digimon Tamers)

En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. Link y los hermanos Mario, tres grandes aliados. Con la amenaza de Exus, varios nos hemos juntado para pelear por el bien de nuestros mundos, y saldremos victoriosos. No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Zodiacal Rings Chapter: Alianzas.

Parece que esto va bien.

ENDING THEME: 054-Innocent (soundtrack: Digimon Frontier, Ending 1)