Final MiX!
19/ABR/09
OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!, Cuatro Opening)
Capitulo 18: Un Viaje al Japón Antiguo.
Música de fondo: - 06-Dive into the Heart -Destati-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
En la habitación de Hades, el demonio oscuro había estado estudiado un extraño libro que estaba buscando desde que Exus regresó del mundo de los Hunters. Después de unas cuantas horas de estudiarlo, logró encontrar ciertos hechizos que ayudarían en su misión. Uno de ellos llamó su atención, uno que le permitiría invocar a un ser poderoso.
"Si, este servirá." Comentó el demonio con malicia.
"¿Qué planeas ahora, Hades?"
Hades, quien era considerado como un ser frió y sin miedo, se asustó un poco al escuchar esa voz, pues sabía de quien era. Al mirar hacia atrás, vio que era Exus, recargado en el marco de la puerta.
"Oh, señor Exus, no lo esperaba por aquí. ¿Esta usted bien?" cuestionó el demonio.
"Si, sólo necesito descansar un poco mas." Respondió el hechicero. "He gastado todas mis energías en la búsqueda de esos anillos y, al final, lograron arrebatarme uno." Dijo con enfado.
"Lo sé señor, es por eso que me vi en la necesidad de buscar algo."
"¿Ah si?¿Y que es?"
"Es esto…"
Hades le muestra el libro que había estado estudiando a Exus. A simple vista era un libro cualquiera, un libro negro, con portada y todo. Pero, eso no era lo que le llamaba la atención del hechicero, sino el símbolo que estaba grabado en la portada del libro…
El símbolo de los Heartless.
"Oh, interesante, ¿Dónde lo encontraste?" preguntó Exus.
"Antes de dejar Shadow Realm, me infiltré en la Royal Magical Library, que se encontraba en ese mundo. Logré tomar varios libros sin ser detectado, libros que hablan de antiguas razas habitantes de esta galaxia, así como sus armas y hechizos. Este libro estaba con ellos y, hasta ahora, es muy interesante lo que he descubierto."
"Y ¿Qué es lo que haz descubierto?"
"Es acerca de los Heartless: los que controlamos ahora, son unos llamados Shadows, la forma más común de ellos, que se forman cuando un Heartless roba el corazón de una persona. Dicho corazón cae en la oscuridad, formando un nuevo Heartless y dependiendo de la fuerza del corazón tomado es la fuerza y forma que tiene el nuevo Heartless. Hasta ahora, he encontrado un tipo de Shadow mas fuerte llamado Neo Shadow, que quizás nos sirva en nuestras invasiones."
"Interesante… ¿Qué mas?"
"Muchas cosas. También supe que hace mucho tiempo, unos científicos de un planeta desconocido, experimentaron con los Heartless, creando varios de diversos tamaños, formas y utilidades. Lamentablemente esos tipos de Heartless han desaparecido, pero podemos usar a los Neo Shadows y así no tener que buscar el anillo."
"Pero los mundos son muy grandes. ¿Cómo lo encontraran?"
"No es necesario buscar en el planeta. Simplemente dejaremos que los Heartless hagan lo que siempre hacen: destruir el planeta."
Exus estaba algo confundido. ¿Cómo destruir un planeta le ayudaría a encontrar el anillo?¿Qué acaso no se destruiría también?
"Explícate Hades." Expresó el hechicero con seriedad.
"Por supuesto." Respondió el demonio. "Los Heartless sólo se dedican a robar corazones, ya sea de personas, animales o cosas. Pero siempre están en busca del corazón más grande de todos: el corazón del planeta. Los mundos tienen corazones, es lo que los hace mantener la vida en su superficie… es en si la esencia del planeta. Cuando los Heartless toman ese corazón y lo convierten en oscuridad, el planeta colapsa, llevándose a todo sobre el a la oscuridad. Todo, menos los poderes sagrados."
"Entonces, dices que si destruimos el planeta por medio de los Heartless, ¿Lo único que quedara será el anillo?"
"Exactamente, y de paso, podemos ver como los seres inferiores de esos mundos caen en la oscuridad, para poder convertirse en Heartless y así acrecentar su ejercito, mi señor."
Exus se puso a pensar durante un momento las posibilidades que tendría lo que Hades le acaba de decir. Ciertamente era excelente, ¿pero valdrá la pena? No pensó mucho tiempo hasta que comenzó a reír.
"¡Brillante, Hades!¡Es la mejor idea que he escuchado! No por nada eres el único comandante que ha sobrevivido de mi ejercito."
"Sólo vivo para servirle, señor Exus."
"Y serás recompensado por eso. Cuando domine esta galaxia, te daré ciertos sistemas solares abundantes de vida para que hagas con ellos lo que te plazca."
"Estaré eternamente agradecido, señor."
"Muy bien, invoca mas de esos Heartless. ¿Alguno en especial?"
"Invocaré a varios, ya que también quiero ver al Heartless que sólo aparece cuando un mundo esta siendo destruido, uno que se llama Dark Side, que sólo aparece cuando el corazón de un mundo cae en la oscuridad. Quiero ver a ese magnifico Heartless."
"Y así será. Vamos Hades, invócalos para poder mandarlos a los mundos con los anillos."
Y así, Hades invocó a una gran cantidad de Heartless, mientras que Exus abrió tres puertas a tres mundos diferentes. Los Heartless entraron a las tres puertas, ingresando al mundo visto en la puerta. Exus y Hades reían mientras los Heartless empezaban a causar caos en los tres mundos.
-Planeta: Shadow Realm-
-Spellian Hegcian-
Música de fondo: - 005-Traverse Town-- (Soundtrack: Kingdom Hearts)
La mañana siguiente llegó, y todo el grupo que venia de otros mundos se había despertado. Raphael, el Dark Sage, los llamó al salón principal, donde se llevaría a cabo una junta de emergencia. Minutos más tarde, Ya todos estaban reunidos, esperando a que Raphael hablara.
"Muy bien." Empezó el hechicero mayor. "Como ya sabrán, Exus esta buscando los doce anillos para poder liberar a Void, un ser que es capaz de devorar la energía vital de los mundos. Afortunadamente, tenemos dos anillos en nuestro poder; el mío, que es el anillo de Escorpio, y el de Sagittarius, que encontramos en el mundo de los Hunters. Muy bien, como ayer comentó Link, hay que buscar los demás para forzar a Exus a que nos ataque y así poder atraparlo."
"Pero, ¿Dónde están los anillos?" preguntó Mario con curiosidad.
"Desde ayer, algunos hechiceros que están familiarizados con el poder de los anillos, han estado buscando por toda la galaxia la energía emitida por ellos."
"¡Un momento!" exclamó Alan, haciendo que todos voltearan a verlo.
"¿Si?" preguntó Raphael.
"¿Dices que hechiceros familiarizados con los anillos están buscándolos? Pero, si ningún hechicero aquí puede sentir el poder de los anillos. ¿Quiénes son los que lo están buscando?" preguntó el joven de la Chaos Keyblade con curiosidad.
"Creo que hablan de mi…"
Todos los presentes voltearon a ver a la puerta principal, donde se encontraba un hombre anciano, vistiendo con una ropa color blanco, parecida a una tunica de hechicero. El hombre, quien tenía una barba blanca y portaba lentes, medía aproximadamente un metro y setenta, y tenía un báculo en su mano derecha. Al verlo, los dos jóvenes, Kristal y Alan, lo reconocen de inmediato.
"¡David!" ambos exclamaron, con sorpresa y alegría.
"¿Lo conocen?" preguntó Tai.
"Si, es el hechicero que se encontraba en la Royal Magical Library, aquel que nos enseñó varias cosas de historia de la galaxia y que me ayudó a descubrir mis poderes de hielo." Respondió Alan.
"Cuanto tiempo sin vernos." comentó David con alegría. "Veo que se han vuelto muy fuertes."
"¡Por supuesto!" exclamó Kristal, llamando la atención del hechicero.
"Nunca pensé que tu fueras la elegida para usar la Balance Keyblade. De haberlo sabido, te habría entrenado mejor."
"Mas bien, me habrías entrenado, porque tuve que aprender sola."
"Cierto, y por eso me disculpo…"
"No hay cuidado, entiendo que Alan tenía que aprender más cosas. No era muy fuerte que digamos."
"¡Oye!" Exclamó el joven ofendido, causando risas en el grupo.
Luego de que el grupo riera, Raphael miró a todos con seriedad.
"Bueno, David será el que les ayude a encontrar los anillos… de hecho, el ya encontró uno de ellos." Dijo Raphael.
"¡Muy bien!" exclamó Alan. "Entonces vayamos a ese mundo."
"Antes de que se vayan, debo recomendarles que el grupo se divida en tres."
"¿En tres grupos? Pero ¿Por qué?"
"El hecho de que sepamos el mundo donde esté el anillo, no significa que lo encontremos tan fácilmente. Mientras buscamos, Exus puede ir a otro mundo y reclamar otro anillo, volviéndose mas fuerte." Respondió el hechicero con seriedad. "El hecho de separarse servirá para que, mientras un grupo busca en un mundo, el otro este listo para buscar otro en caso de encontrarlo. ¿No creen?"
"Bueno." Empezó Axl. "En cierto modo, tiene sentido."
"Si, podremos encontrar los anillos mas rápido si nos separamos." dijo Mario.
"Pero, ¿Por qué solo tres grupos?" preguntó Impmon con curiosidad.
"Porque Kristal y Alan son los únicos con Keyblades capaces de abrir el Portón de Espejo. Tai, Ash y Takato aún no tienen esa habilidad." respondió Raphael.
"Ya veo, entonces no hay tiempo que perder…" empezó Zero. "Hay que decidir quien ira con quien."
"Muy bien, hagámoslo." dijo Link. "Decidamos como."
El grupo comenzó a pensar en como separarse. Después de un rato, todos decidieron la forma en domo ir a varios mundos y los grupos quedaron: Equipo 1- Kristal, Tai, Raichu, Zero y Mario. Equipo 2- Alan, Ash, Link, X e Impmon. Equipo 3- Takato, Luigi, Axl. Los grupos confundieron a unos.
"Oh si, ¡tengo suerte!" exclamó Raichu con alegría.
"¿Por qué lo dices?" preguntó Axl.
"Porque estoy en el mismo grupo que Kristal… así podré verla mas de cerca." Comentó el roedor eléctrico, mirando a cierta parte superior del cuerpo de Kristal, cosa que ella notó.
'Oh cielos, otro Steve.' pensó ella con enfado, cruzándose de brazos para que Raichu dejara de verla. Si él seguía así, tendría que tratarlo como si fuera Steve.
"Tengo una duda." empezó Ash. "¿Por qué somos tres grupos si se supone que Kristal y Alan son los únicos que pueden abrir puertas a otros mundos?"
"La razón es simple, joven entrenador." Respondió Raphael. "El tercer equipo, el de Takato, Axl y Luigi, son los que se quedarán si los dos equipos salen al mismo tiempo. Si uno de los equipos regresa cansado y se sabe de la localización de otro anillo, el tercer equipo lo reemplazara para ir por el anillo, llevando ya sea a Kristal o a Alan para abrir la puerta."
"No sé porque, pero por un momento me sentí en un juego y Raphael el entrenador." comentó Tai en voz baja a Ash y a Takato, quienes asienten ante lo dicho por el Digidestined
"Muy bien, entonces vayan." Dijo el hechicero, dándoles los anillos a Kristal y a Alan; el de Sagittarius para Kristal y el de Escorpio para Alan. "Cuando estén en el mundo a donde van, un rayo de luz saldrá del anillo que usan en dirección al anillo que se encuentra en el planeta. Exus también lo usa para encontrarlos, pero de manera diferente."
"De acuerdo." dijo Alan, antes de voltear a ver a su grupo. "¡Equipo, vámonos!"
"¡No tan rápido, Alan!" Exclamó Kristal, haciendo que todos la miraran.
"¿Qué pasa, Kristal?" preguntó el joven con confusión.
"No puedo permitir que actúes como el héroe cada rato." Empezó la hechicera. "Tu haz hecho muchas cosas estos últimos días; Luchaste solo contra Exus, también haz abierto todas las puertas a los mundos a los que hemos visitado, usaste toda tu energía para salvar a todos en el pueblo en el mundo de Ash, también cuando nos salvaste en el mundo de Tai y luchaste contra Link. Aunque no lo parezcas, debes estar cansado, a pesar de que descansamos un día al llegar aquí."
"¿Qué insinúas?"
"Digo que deberías quedarte a descansar un poco y así recuperar fuerzas. Yo estoy mas descansada que tu, así que es justo de que yo también ponga de mi parte."
"Pero…"
"No acepto ningún pero. Iremos nosotros y no podrás convencerme."
Música de fondo: - 006-Shizuka's Feeling-- (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!)
Alan sólo pudo suspirar al saber que no había forma de convencer a Kristal de cambiar de opinión. Él sabía por lo que llevaban en conocerse, ocho meses más o menos, que su compañera no cambiaría tan fácilmente. Además, tenía razón; estaba un poco cansado a pesar de dormir bien, y es que su energía aún no se había recuperado. Entonces, sabiendo que no podría ganarle, volvió a suspirar.
"Está bien, sólo ten cuidado ¿Ok?" comentó el joven, derrotado.
Kristal mostró una dulce sonrisa en su cara, con sus ojos entre cerrados y se acercó a él.
"Por supuesto… porque, sabré que me estas esperando con ansias mi regreso, y también quiero volver, para poder hacer esto más seguido."
"¿'Esto más seguido'?" empezó el joven. "¿De que estás habl…?"
Pero no terminó de decir lo que tenía en mente, ya que Kristal colocó ambas manos en sus mejillas y acercó su cara a la de él. Alan no tuvo tiempo de reaccionar antes de que los suaves labios de la hechicera se colocaran sobre los de él, sellándolos a ambos en un beso. Si el grupo estaba sorprendido por la acción de Kristal, imagínense a Alan, quien era él más sorprendido de todos. Sus ojos crecieron un poco por la sorpresa, pero después de un rato los cerró y, colocando sus manos alrededor de la cintura de la joven, se dejó llevar por las emociones que estaban en su interior. Aunque para ellos pasaron varias horas, sólo fueron unos cuantos segundos, casi un minuto antes de que la necesidad de respirar los obligara a separarse. Después, ambos se miraron a los ojos durante un rato, sin decir ni una sola palabra…
"K-Kristal…" comentó el joven con sorpresa.
"Tu me gustas mucho, Alan." Respondió Kristal con una mirada soñadora. "Durante este tiempo que hemos pasado en estas aventuras, me empecé a sentir atraída a ti. No sé porqué, quizás por tu forma de ser, o por tu pasado… no sé, lo único que entiendo es que te tengo mucho cariño… me gustas…"
"V-vaya… no sé que decir…" respondió el joven, ya que él, por lo nervioso que estaba, no pensaba las cosas claramente.
"No digas nada, sólo espérame a que regrese y hablaremos de esto."
"Por supuesto."
Los dos se separan, la hechicera apartándose un poco del humano, sonriéndole dulcemente. Luego, ella invoca su Keyblade, apuntando a una pared.
"¡PORTÓN DE ESPEJO, ABRETE!"
Una vez más, el portón de espejo se abrió frente a todos. Kristal miró a su grupo, quien supo lo que se tenía que hacer. Así, Tai, Zero, Mario y Raichu, saltaron al Portón. Kristal, antes de entrar, vuelve a ver a Alan.
"Nos veremos pronto." Comentó ella.
"Que así sea…" respondió el joven, aún no creyendo lo que había pasado.
Y así, Kristal entra al Portón de Espejo, este cerrándose detrás de ella, partiendo a otro mundo.
"Bueno." dijo Raphael, interrumpiendo el silencio que se había formado. "Mientras encontramos otro anillo, ustedes vayan a descansar, su misión será dura."
El grupo comenzó a regresar a sus habitaciones a descansar un poco. Mientras caminaban, Ash y Takato se acercaron a Alan.
"Vaya, no sabia que tu y Kristal fueran novios." Comentó Ash, mirando al joven de gorra gris, quien sólo mira hacia delante y con una sonrisa en su rostro.
"Ni yo…" comentó Alan, sonriendo con alegría.
Detrás de ellos, el Hunter X los miraba con detenimiento, con una duda en su mente.
'¿Qué es este amor que ellos demuestran?' pensó el Hunter. '¿Seré capaz de sentirlo alguna vez?'
-Planeta: Tierra 024, Shirok-
Música de fondo: - 016-Find your way-- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
Eran las tres de la tarde cuando, en un edificio abandonado, el Portón de Espejo se abrió una vez más, para dejar salir a cuatro personas y a un Pokemon; era el grupo de Kristal, quienes habían llegado al nuevo mundo. Los miembros del equipo miraron a todos lados para ver si podían reconocer el lugar.
"¿Dónde estamos?" preguntó Mario.
"No lo sé." Respondió Zero, al ver que estaban dentro de un edificio abandonado. "Por la arquitectura, pare ser un edificio del siglo veinte."
"Pero no sabemos si este edificio ha estado por pocos años o por cientos." Comentó Tai.
"Entonces, vayamos al piso más alto para ver mejor el lugar."
Los cinco se encaminaron al techo para poder descubrir el lugar donde se encontraban. Al llegar al techo, pudieron ver una ciudad humana enorme, de varios kilómetros de ancho y largo, tanto que no se podía ver el fin de dicha ciudad. Era una ciudad humana común, una de a finales del siglo veinte e iniciando el siglo veintiuno, con las calles llenas de personas que caminaban tranquilamente y siguiendo sus labores diarias.
Kristal estaba más que sorprendida, ya que nunca había visto una ciudad humana en su vida. Las únicas veces que ha visto una construcción humana había sido durante su viaje al mundo de Ash y al de los Hunters, pero nunca había visto una ciudad. La de las máquinas no contaba ya que, si bien era sumamente avanzada, no era tan grande como la ciudad que veía.
"¡Wow!" exclamó con emoción. "Así que esta es una ciudad humana. Es muy parecida a la ciudad que Alan describió hace tiempo. Es mucho más grande que Spellian Hegcian."
"Claro que es más grande." dijo Raichu. "Las ciudades humanas normalmente son grandes… aunque debo decir que es la primera vez que veo una de semejante tamaño."
"No tenemos tiempo de andar admirando las diferencias de otro mundo." empezó Zero. "Hay que buscar el anillo antes de que Exus lo encuentre."
"Eso lo sabemos." Respondió Mario. "Pero no todos los días viajas a un mundo desconocido donde viven humanos."
"No importa, la misión es primero."
"Vaya que eres frió." Comentó el Pokemon, mirando a Zero con apatía, aunque el Hunter no le prestaba atención.
Mientras estaban hablando, Kristal notó que Tai había estado callado ese tiempo, admirando la ciudad con cierta duda y sorpresa.
"¿Tai?¿Sucede algo?" preguntó la hechicera con confusión.
"No sé porqué, pero esta ciudad se me hace… familiar…" respondió el Digidestined.
"¿Familiar?" preguntó Mario. "¿En que sentido?"
"No sé, siento que he estado… ¡¿Pero que?!"
"¿Qué sucede Tai?" preguntó Kristal, algo extrañada por el comportamiento del joven.
"E-Esa estructura…"
Todos voltean a ver en dirección a donde había apuntado, viendo una torre de acero, pintado de color rojo y blanco, una que se elevaba por sobre algunos edificios.
"¿Qué hay con esa torre?" preguntó Raichu.
"Esa es la torre de Tokio." Respondió Tai. "Es un símbolo en mi mundo, una construcción que prácticamente simboliza la ciudad donde vivo. ¿Qué hace aquí?"
"Entonces ¿estamos en el mundo de Tai?" preguntó Kristal.
"No lo creo." comentó Zero. "Según nos dijo Raphael, la cultura en los mundos humanos son parecidas entre si, por lo que la similitud entre mundos y estructuras debe ser muy parecida."
"¿Quieres decir que pueden existir mas Torres de Tokio en otros mundos?" preguntó el portador del Valor.
"Exacto, pero no necesariamente tendría ese nombre, puede tener otros. Pero basta de todo esto, debemos buscar el anillo."
"Cierto." Respondió Kristal, viendo el anillo que tenía en su mano. "Vamos, ayúdame a encontrar el que está en este mundo…" Dijo ella mientras levanta el anillo que tenía hacia el cielo.
Una luz dorada salió del anillo de Kristal y se dirigió al cielo, para luego comenzar a moverse en una dirección, al norte de donde estaban. La luz quedo señalando a esa dirección, sin moverse, indicando que era hacia allá donde estaba el objeto.
Sabiendo su nuevo rumbo, los cinco integrantes comenzaron a saltar de edificio en edificio, siguiendo la luz, captando la atención de unas cuantas personas que lograron verlos por unos instantes. Mientras seguían saltando sobre los edificios, Tai se dio cuenta de algo más.
"Este lugar… si, no me puedo equivocar." Comentó el Digidestined.
"¿Qué sucede?" preguntó Kristal.
"Este lugar es Hokaido… o muy parecido a el."
"¿Un lugar de tu mundo?" preguntó Mario.
"Si, muy parecido."
"¡Miren, la luz esta apuntando a algo!" Exclamó Kristal, señalando hacia el frente.
Todos miraron a esa dirección, dejando de saltar sobre los tejados y cayendo sobre la calle. Enfrente a ellos, se encontraban varias escaleras que daban a un templo japonés.
"Es una especie de templo." Comentó Mario.
"Templo Higurashi para ser mas precisos." Expresó Tai.
"¿Cómo lo sabes?" preguntó Raichu.
"Lo dice el letrero."
"Bueno, entremos al templo entonces." dijo Kristal, subiendo las escaleras.
El grupo siguió a la hechicera, adentrándose en el territorio del templo. Para poder llegar hasta el fondo, tuvieron que evitar ser detectados por un anciano, una mujer y un chico, aunque, claro, el gato de la familia los encontró, pero no era problema.
Los cinco siguieron el rayo de luz, mismo que señalaba hacia una pequeña choza. Dudaron en entrar, pero sabían que no había otra forma de encontrar el anillo, a pesar de que se podía detectar una especie de energía salir de ahí. Adentro de la choza, se encontraba un pozo de agua vació, justo a donde el rayo de luz señalaba. Los cinco se asomaron para ver que había, descubriendo que… estaba vacío.
"¿Crees que el anillo se haya equivocado?" preguntó Tai con cierta ironía.
"No creo." Respondió Kristal. "Digo, es un poder místico que ha existido desde la creación de los N-Warriors hace muchos milenios, no creo que se equivoque ahora."
"Hay que bajar a investigar." comentó Zero.
"¿Todos?" preguntó Tai.
"Todos."
Los cinco bajaron por el pozo y llegaron hasta el fondo del mismo, donde descubrieron dos cosas; 1-estaba vació y 2- no era muy amplio que digamos.
"Bueno, no hay nada." comentó Raichu con cierto enfado. "Regresemos para decirle a Raphael que regrese este anillo, que parece de segunda mano."
"Un momento." dijo Kristal. "Hay algo extraño en este pozo."
"¿Extraño en que sentido?" preguntó Tai.
"Extraño en que… parece mas bien…"
"¿Un portal?" terminó Zero por ella, asombrándola.
"¡Exacto!¿Cómo sabes?"
"Estoy recibiendo lecturas que indican una extraña energía de este lugar, algo parecida al Portón de Espejo, aunque diferente a el."
"Bueno." Empezó Mario. "Si es un portal, entonces usa la Keyblade."
"Pero no sabremos a donde nos llevaría." Comentó Kristal. "¿Y si llegamos a un lugar peligroso?"
"No hay opción." Empezó Zero. "Al parecer, el anillo está del otro lado del portal. Sólo tenemos una oportunidad ya que, si t abres el portal y vas sola, no podremos acompañarte, así que iremos todos de una vez."
"Muy bien, lo intentaré…"
La Balance Keyblade apareció en las manos de ella, quien la encaja en el suelo. Al hacer esto, una extraña luz los envuelve, modificando sus alrededores, pareciendo como si estuvieran viajando a través de un espacio vació. Cuando la luz se desvanece, los cinco se encuentran en el mismo pozo, confundidos por lo que había pasado.
"Creo que no funcionó, estamos en el mismo pozo." Expresó Raichu.
"¿Tu crees?" preguntó Tai, mientras jalaba una enredadera de la pared. "Según recuerdo el pozo no tenia enredaderas en las paredes."
"Ni tampoco se veía la luz del sol." comentó Mario, mirando hacia arriba.
"Salgamos a ver que pasó." dijo Zero, dando un gran salto para salir del fondo del pozo.
Los demás siguieron la acción del Hunter, saliendo del lugar. Al salir, no estaban preparados para lo que vieron.
"Ok…" empezó Raichu. "Corríjanme si me equivoco pero ¿Qué no había una ciudad aquí?"
"Ciertamente, mi pequeño amigo." Respondió Mario.
Música de fondo: - 013-Secret of the Forest-- (Soundtrack: Chrono Trigger)
Al ver el exterior, el grupo se dio cuenta de que ya no estaban en el templo, sino que ahora estaban en medio de un espeso bosque, algo muy diferente al lugar de donde venían.
"¿Alguien me quiere decir que pasó aquí?" preguntó Tai con confusión.
"Creo que el pozo nos transportó a otro lugar." respondió Kristal con incredulidad. "No estoy segura."
"Muy bien, ¿y ahora a donde vamos?" preguntó Raichu.
Kristal miraba el anillo, viendo que este estaba brillando, reaccionando con el anillo que estaba ahí, pero no emitía un rayo de luz que señalara el lugar.
"Es extraño, el anillo funciona, pero no nos indica donde esta el otro." Comentó a sus compañeros.
"¿Qué haremos ahora?" preguntó Tai.
"Lo mejor será buscar algún lugar o pueblo donde haya personas en el, para preguntar si han visto el anillo… y para saber donde estamos." Comentó Zero, mirando hacia el frente. "Detecto algunas lecturas de varias personas habitando cerca de aquí. Vayamos a ese lugar."
"Por mi esta bien." dijo Kristal.
"Benditos sean los escáneres de los Reploids." Expresó Raichu con alivio.
Así, los cinco integrantes comenzaron a correr y saltar para salir del bosque, en dirección a donde Zero les había dicho. Unos minutos después, el grupo llegó a las afueras de una aldea pequeña y sencilla. Comenzaron a caminar hacia el pueblo, llamando la atención de varios aldeanos quienes, al verlos, corrieron espantados.
"¿Qué les pasa?¿Por qué huyen?" preguntó Kristal.
"Quizás estén asustados de la rata naranja." dijo Tai, señalando al Pokemon.
"¡Oh cállate!" Exclamó Raichu. "Quizás sea la extraña armadura de Zero."
"Mejor cállense, hay que buscar ese anillo a toda costa." Dijo el Hunter con algo de enfado, caminando más hacia el pueblo.
Pero antes de irse más lejos, Zero inmediatamente giró para atrapar con su mano derecha algo que iba a gran velocidad hacia su cabeza. Al inspeccionarla más de cerca, pudo percatarse de lo que era; una flecha.
"¡Cuidado!" Exclamó el Reploid, poniéndose en guardia.
Inmediatamente después de que todos se pusieran en guardia tras el grito de Zero, varias flechas son disparadas de distintas direcciones; callejones, árboles, matorrales e incluso de casas, todos hacia los viajeros. Al ver esto, los cinco tuvieron que defenderse de las flechas según sus habilidades.
Kristal realizó algunos hechizos de defensa para protegerse. Tai invocó su Keyblade y empezó a detener las flechas con ella. Raichu usó sus ataques eléctricos para destruir las flechas que iban hacia él, mientras que Mario las quemaba con sus flamas. Zero desenvainó su sable de luz y empezó a esquivar las flechas, a veces partiendo algunas de punta a cola con su maestría sobre la espada. La lluvia de flechas cesó, por lo que los cinco héroes se colocaron hombro con hombro formando un círculo pequeño para defenderse de todas direcciones.
"¿Quien esta ahí?" preguntó Tai, sujetando la Courage Crest Keyblade con ambas manos.
"Sabemos que están escondidos, ¡Muéstrense!" exclamó Zero, sujetando con una mano su sable de luz.
De varios lugares, varios aldeanos salieron de sus escondites, algunos llevaban arcos, otros machetes, otros tridentes y uno que otro con palos y piedras. Los aldeanos rodearon a los viajeros, impidiéndoles escapar.
"¡Lo sabia!" exclamó un aldeano. "¡Ellos son unos monstruos!"
"¿Monstruos?" preguntaba Tai. "¿De que están hablando?¿Por qué nos llaman monstruos?"
"¡No nos engañaran!" exclamó otro aldeano. "Los humanos no pueden hacer los movimientos y hechizos que ustedes hicieron, sólo los monstruos son capaces de hacer eso."
"Nosotros no somos monstruos." expresó Kristal, intentando con vencerlos.
"¡Cierto!" exclamó Raichu, asustando a los aldeanos.
"¿Lo oyeron? La rata naranja habló." Comentó uno de ellos.
"¿A quien le dices rata naranja?¡Ya veraz!" exclamó el roedor con enfado.
"No estás ayudándonos, Raichu." dijo Mario en voz baja.
"Además." dijo Tai. "Técnicamente, tu eres un monstruo."
"¡Oh cállate!" respondió el Pokemon, cruzándose de brazos.
"¡No dejen a los monstruos con vida!" exclamó un aldeano, mientras otros se preparaban para atacar con flechas. Los cinco se colocaron en guardia al ver las amenazas de las personas.
La situación era apretada, si los aldeanos los seguían presionando, los cinco se verían en la necesidad de defenderse, y al final los aldeanos saldrían perjudicados. Zero en especial no podía atacar humanos, las reglas de la robótica se lo impedía. Si él mataba a un humano, aunque sea por error, sería considerado Maverick y sus amigos en su mundo se verían en la necesidad de eliminarlo. Los otros tampoco querían atacar humanos inocentes, primero querían razonar con ellos, pero debido a que estos aldeanos no les dejaban muchas opciones, poco se podía hacer.
"¡Ataquen!"
"¡Esperen!"
Música de fondo: - 003-Magical Mystery-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Todos los aldeanos se detuvieron al escuchar esa voz, sabiendo quien era. La multitud abrió el paso para que una mujer anciana caminara para encarar a los cinco viajeros.
"Señora Kaede." dijo un aldeano, al ver que la sacerdotisa caminaba hacia el grupo.
"¿Quiénes son ustedes?" preguntó la anciana, cuyo nombre parecía ser Kaede, la sacerdotisa del lugar. "¿De donde vienen?"
Al ver por fin a una persona, al parecer la líder, que no quería atacarla, los héroes decidieron responder su pregunta con la verdad.
"Oh si, mucho gusto, me llamo Kristal, soy de Spellian Hegcian."
"Mario de Mushroom Kingdom."
"Raichu de Celadon City."
"Zero de MetroCity."
"Tai Kamiya de Odiaba, Japón."
La anciana no reconocía los lugares que decían cuatro de los cinco viajeros… pero, al escuchar el último, se sorprendió.
"Muchacho, ¿Acaso dijiste Japón?" preguntó la sacerdotisa a Tai.
"Si, vengo de Japón." Respondió el Digidestined.
"Entonces, eso significa que ¿ustedes vienen del pozo?"
"¿Del pozo que está en el bosque? Si, de ahí salimos." Contestó Mario, haciendo que ella se sorprendiera más.
"Que interesante. Necesito que vengan conmigo, vamos a mi casa a conversar."
"Nos encantaría." expresó Kristal con alegría.
Así, la anciana guía a los cinco viajeros por el pueblo, mientras los aldeanos les abrían el paso.
Mientras tanto, a varios Kilómetros alejados del pueblo, varios Heartless caminaban por un bosque, buscando algo, cuando de repente, una gran espada los cortó a todos a la vez. Una figura cayó de los árboles sobre sus pies, un hombre, de cabello plateado y ojos amarillos, que vestía una túnica roja, pantalones rojos y no llevaba zapatos. El detalle más característico de este hombre eran las dos orejas de perro que tenía en la cabeza en lugar de orejas normales. Dicho hombre era el portador de la espada que cortó a los Heartless fácilmente. El joven miró el lugar donde estaban los Heartless antes, inmerso en sus pensamientos.
'Esas extrañas criaturas de nuevo.' pensó el joven. 'Nunca las había visto y ahora parecen como ratas por todas partes. Además, no huelen como los otros monstruos que he conocido ¿Qué serán?'
"¡InuYasha!"
El joven de cabello plateado volteó hacia atrás en dirección a la voz, viendo venir a un joven de más o menos la misma edad y estatura que él, de cabello corto color negro, pero suficientemente largo para tener una especie de coleta. Vestía un traje de monje, con dos tonos de color morado, y sujetaba un báculo dorado de casi su mismo tamaño. Este joven se acercó al otro de cabello plateado.
"Oh, Miroku." Dijo él joven de cabellos plateados, conocido como InuYasha.
"¿Otra vez esas criaturas?" preguntó el monje llamado Miroku.
"Si, últimamente han estado apareciendo muy seguido y ni siquiera sé de donde vengan, su olor está en todas partes."
"¿Que crees que sean?"
"No lo sé, nunca los había visto. Tampoco había visto la forma en que esas criaturas eliminan a los humanos; simplemente les tocan el pecho y las personas desaparecen."
"Tampoco lo sé, pero puedo sentir mucha energía negativa emanando de ellos. Son de cuidado."
"Yo también lo siento, pero no podemos hacer nada más que eliminar a los que veamos… pero cada día aparecen más y más. Rayos, me está frustrando."
"Si tan solo la señorita Aome y Sango estuvieran con nosotros, quizás ya hubiéramos hallado el origen de estas criaturas."
"Feh, no digas tonterías, Miroku. Recuerda que ellas y ese tonto de Shippou decidieron dejarnos hace ya varios meses. Con nosotros es más que suficiente para hallar el lugar de donde salen estas criaturas y eliminarlas. No las necesitamos."
"Espero que tengas razón, InuYasha."
"Puedo oler más en esa dirección. ¡Vamos!"
El hombre mitad bestia comienza a saltar hacia los árboles, usando las ramas para incrementar su paso, mientras que su compañero primero suspira y mira hacia el cielo.
"No sé porque, pero tengo un mal presentimiento de todo esto… espero que no sea nada." Dicho esto, Miroku se va siguiendo a InuYasha, corriendo por el bosque.
Fin del Capitulo 18
Música de fondo: - 008-The Biggest Dreamer (Jikai Yokoku)- (Soundtrack: Digimon Tamers)
En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. El grupo de Kristal habla con Kaede acerca de la localización del anillo, y parece que ella los puede ayudar. Un momento… ¡cuidado amigos!, un hombre con traje de mandril se acerca. No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Zodiacal Rings Chapter: Enemigos del Japón Antiguo.
Momento… ¿El monte de las Almas aún existe?
ENDING THEME: 054-Innocent (soundtrack: Digimon Frontier, Ending 1)
