Final MiX!

19/ABR/09


OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!, Cuatro Opening)

Capitulo 19: Enemigos del Japón Antiguo

La Localización del anillo de Taurus

-Planeta: Tierra 024, Shirok-

-Quinientos años en el pasado-

Música de fondo: - 005-Traverse Town-- (Soundtrack: Kingdom Hearts)

Luego del problema que tuvieron al llegar, el grupo de Kristal fue escoltado a una pequeña choza, que parecía ser la casa de la sacerdotisa Kaede. Ahí, su dueña comenzó explicarles unas cosas a los viajeros, cosas que los sorprendieron bastante.

"¿Qué?¿Estamos en el pasado?" preguntó Tai

"Así es." respondió la sacerdotisa. "El pozo de agua que se encuentra en el bosque es en realidad un túnel que conecta el futuro con nuestra época. De ahí es de donde vino una mujer conocida como Aome, quien tenia un gran poder oculto."

"Oh, ya veo."

"Aunque, se me hace raro. El portal que conectaba ambos tiempos se había cerrado hace varios meses. ¿Cómo es que lograron entrar?"

"Oh, eso fue gracias a la Keyblade." Respondió Mario.

"¿Keyblade?"

"Si, es esto." dijo Kristal, invocando la Balance Keyblade en su mano derecha. Kaede se sorprendió mucho al ver tan extraño objeto aparecer de la nada.

"¿Qué cosa es eso?¿Que tipo de magia usan ustedes? Parece magia de invocación."

"Es algo parecido. Esta es una Keyblade, un arma mística creada hace muchos milenios, y que sirve como espada, además de tener la habilidad de abrir o cerrar casi toda cerradura o sello. Puede abrir puertas que conectan diferentes mundos o, como en nuestro caso, diferentes épocas, además de amplificar la fuerza de los hechizos."

"Ya veo, así que esa es una Keyblade." dijo Kaede de forma pensativa. "Nunca creí ver una en mi vida."

"¿Usted sabia de ellas?" preguntó Tai con confusión.

"No mucho la verdad. Hace unos veinte años, un grupo de aldeanos y yo nos encontramos con una extraña cueva, algo retirada de aquí. Dicha cueva tenia una entrada secreta, que pudimos abrir con dificultad. Adentro, las paredes estaban cubiertas de extrañas figuras y letras que nunca pudimos descifrar, aunque lo único que pudimos leer eran dos palabras: Anillo y Keyblade."

"¿Acaso dijo anillo?" pregunto Mario con algo de asombro.

"Si, así es, eso es lo único que pudimos descifrar de la cueva, eso y la palabra Keyblade, aunque no sabíamos que era."

"Ya entiendo…" dijo Zero. "Señora, necesitamos que nos lleve a esa cueva."

"¿Para que quieren verla?"

"Lo que pasa es que estamos en búsqueda de un anillo sagrado y esa es la primera pista que hemos escuchado desde que llegamos a este mundo." comentó Kristal de forma amable.

"¿Y para que quieren ese anillo?" preguntó Kaede con algo de desconfianza.

"Por favor, el destino de este mundo y de muchos otros está en peligro si es que nuestros enemigos encuentran ese anillo primero."

"¿Pero de que están hablando?"

"Se lo explicaremos luego." dijo Mario. "Sólo llévenos a ese lugar."

La sacerdotisa Kaede tenía algo de desconfianza, la forma en que los forasteros habían pedido que los llevara a ese lugar era extraña. Pero, por alguna razón, creyó que se podía confiar en ellos, a pesar de haberlos conocido por poco tiempo.

"No sé porqué, pero siento que puedo confiar en ustedes." Comentó la sacerdotisa, mirando al grupo con detenimiento. "Muy bien, los llevaré a ese lugar."

"Muchas gracias." Expresó Kristal con alegría, mientras los demás héroes, salvo Zero, sonreían de la misma manera.

Y así, después de prepararse, los viajeros, la sacerdotisa Kaede y algunos aldeanos comenzaron a caminar hacia la extraña cueva, a unos kilómetros de distancia.

Mientras tanto, una figura oscura estaba cerca de la aldea al momento de llegar el grupo de viajeros. Interesado, los había seguido hasta la cabaña de la anciana Kaede y había oído su conversación. Mas interesado aún, el hombre escuchó atentamente cada detalle de la historia de los cinco héroes y acerca de la extraña cueva. Cuando el grupo salió en busca de la cueva, el misterioso hombre los miraba desde la punta de un árbol cercano, viendo como se dirigían a su destino. Debajo de su traje de mandril blanco, el hombre sonrió.


Música de fondo: - 020-Cave-- (Soundtrack: .Hack//G.U.)

Varias horas después, el grupo se encontraba caminando hacia la cueva, contándole a Kaede y a los aldeanos acerca de su misión. Cabía demás decir que ellos andaban asombrados.

"¿Cada uno de ustedes es de un mundo diferente?" preguntó la sacerdotisa con asombro.

"Exactamente." dijo Zero. "En realidad, existen distintos mundos allá afuera. Cuando uno ve las estrellas en la noche, algunas de esas estrellas tienen mundos como este, ya que esas estrellas son como el sol que está en este sistema."

"Ya veo, entonces fue bueno el haberlos traído a la cueva."

"Es de gran ayuda. ¿Cuánto falta?" preguntó Mario.

"Ya llegamos."

El grupo miró hacia delante, viendo una gran pared de roca, que tenia una cueva poco profunda en un costado. Entraron en ella, aunque no vieron algo que les sorprendiera.

"Yo la veo como una cueva normal." comentó Raichu.

"Cierto." respondió Zero. "Pero mi escáner térmico detecta una cantidad de energía emanando detrás de la pared."

"Esta cueva tiene un extraño hechizo para abrirse." dijo Kaede, llamando la atención de los héroes. "Sólo con presionar esta roca…" comentó ella, presionando una de las rocas que estaba en la pared, haciendo que la pared del fondo de la cueva comenzara a moverse a un lado, como su fuera una puerta corrediza. "… la puerta se abre."

"Bueno, no es un hechizo, sino un mecanismo." Comentó Tai. "Pero bueno, vamos a ver que hay."

El grupo inspeccionó el interior, dándose cuenta que, detrás de la pared falsa, se encontraba una cámara secreta, cuyas paredes estaban plasmadas varios dibujos y figuras. El grupo comenzó a verlas, tratando de descifrar lo que decían.

"¿Estas son las letras que decía?" preguntó Mario.

"Si, son estas, y nunca pudimos descifrarlas." dijo la anciana Kaede.

"¿Alguna idea, Zero?" preguntó Tai al Reploid.

"Ninguna." Respondió el Hunter. "No reconozco estos dibujos. Jamás los había visto…"

"Esto es…"

Todos miraron a Kristal, quien veía las letras con confusión y… ¿entendimiento?

"¿Qué sucede?" preguntó Zero.

"Estas letras… puedo leerlas." Respondió la hechicera.

"¿Qué?¿Hablas enserio?" preguntó Mario.

"Si… están escritas en lenguaje Maginec, el antiguo lenguaje de los hechiceros. Se dejó de hablar hace cuatro mil años."

"¿Y como sabes leerlo entonces?"

"Mis maestros Duncan y Raphael siempre nos daban lecciones. Fueron muy duras pero parece que valdrán la pena."

"¿Y que dice?" preguntó Raichu.

La joven hechicera se coloca frente a la pared, colocando sus manos en ella para guiarla a no perderse en las letras. Luego de unos minutos de ver las figuras, llegó a una conclusión.

"Parece ser un diario gigante…" comentó ella.

"¿Un diario?" preguntó Raichu. "¿Qué no conocían el papel?"

"Ni idea, pero aquí vienen cosas interesantes…"

"¿Cómo?"

"Veamos…" empezó Kristal, leyendo el texto. "Año 8 después del inicio de las Galaxian Wars de esta época (DGWE), logramos derrotar y encerrar a Void, pero sabemos que pronto alguien intentará revivirlo… por eso se me dio la misión de esconder el anillo de Taurus en este planeta. El anillo de Taurus es en realidad el Keychain de la Keyblade de Taurus, sólo así se lograría sacar su verdadero poder, pero sólo el merecedor podrá tomarlo. Espero poder encontrar un lugar en este planeta donde pueda esconderlo…" terminó de leer esa sección. "Parece que el Golden N-Warrior de Taurus estuvo aquí y escribió esto."

"¿Es todo?" preguntó Tai.

"Aun hay mas" dijo ella, leyendo una vez más. "Año 9 DGWE, los humanos de este mundo me han mostrado un excelente lugar para esconder el anillo: una montaña sagrada a varios kilómetros al este. Dicha montaña pose una extraña aura que evita que varios de los demonios y algunos humanos logren acceder, aunque afortunadamente mi aura me protege. Espero que sea suficiente para mantener a raya a los que quieran el poder del anillo. Los habitantes llaman a esta montaña el Monte de las Almas…"

"¡¿El Monte de las Almas?!¡No es posible!" exclamó Kaede con asombro.

"¿Sabe donde queda o que es?" preguntó el Digidestined.

"Por supuesto que lo sé, era una antigua montaña rodeada de un aura sagrada. Pero hace mas de cien años misteriosamente dejo de emitir esa aura, hasta que un antiguo monje, guiado por las ideas de Naraku, un demonio muy poderoso, volvió a levantar dicha barrera."

"Entonces, ¿Sabe donde esta? Llévenos ahí, por favor."

"Desafortunadamente la montaña colapsó hace ya varios meses, cuando aquel monje se fue al cielo, llevándose el aura con él."

"Entonces…" empezó Raichu. "¿El monte ya no está?"

"Exactamente."

"Significa que el anillo puede estar en cualquier parte."

"Esperen, aún hay más escrito." interrumpió Kristal. "… a pesar de que el aura sagrada que rodea la montaña es muy poderosa, mis estudios indican que finalmente colapsará dentro de unos miles de años. Lamentablemente no podré vivir ese tiempo y este lugar es el más seguro que he encontrado en varios mundos hasta ahora. Por eso, escondí el anillo a varios kilómetros bajo tierra, donde el aura sagrada aún logra llegar. Estoy seguro que, a pesar de que la barrera caiga, el anillo no será encontrado… espero que así sea. Sólo puedo esperar que los próximos N-Warriors logren encontrarlo, para si mantener la paz en este planeta…" terminó de leer la joven, mirando al grupo. "El anillo aún está ahí, hay que ir a buscarlo."

"¿Segura?" preguntó Mario con curiosidad, ella afirmando.

"Entonces no perdamos más tiempo." Dijo Zero. "Señora, muéstrenos el lugar donde estaba ese monte."

"Claro que los llevaré." Respondió la sacerdotisa.

El grupo comenzó a salir de la cueva para empezar a dirigirse al Monte de las Almas, cuando, de pronto, los cinco héroes se detuvieron en seco, cosa que extrañó a Kaede y a los aldeanos que iban con ellos.

"¿Sucede algo?" preguntó la sacerdotisa con confusión.

"Hay alguien aquí." respondió Kristal con seriedad.

"Hay alguien además de nosotros que esta aquí." dijo Mario.

"Intenta esconder su energía, pero aún se puede percibir un poco."

"¿Enserio? Deja ver…" Kaede comenzó a concentrarse para poder sentir la energía que estaba escondida. Al principio, no podía detectarla, pero finalmente logró hallarla y, al detectarla, entró en pánico. "¡No!¡No es posible!"

Zero se encontraba inspeccionando el lugar con sus scanners internos, que detectaban más fácilmente la presencia del sujeto que las habilidades de los guerreros. Luego de unos segundos, de ver los alrededores, logró encontrarlo, pero no lo miró de frente para no levantar sospechas. En cambio, miró al que estaba a su lado, Raichu, y le habló en voz baja.

"Raichu, el sujeto está detrás de esos árboles, intenta sorprenderlo." Comentó el Reploid.

"De acuerdo." Respondió el Pokemon. "¡QUICK ATTACK!"

Entonces, Raichu desapareció de la vista de todos y reapareció frente a los arbustos que Zero le había señalado. En lugar de embestir, varias chispas eléctricas aparecieron en sus mejillas, preparándose para un ataque.

"¡THUNDERBOLT!"

Raichu emitió un poderoso trueno que se dirigió a los arbustos. Pero, justo antes de que chocara con ellos, una figura salió de entre los matorrales y, de un golpe lleno de energía demoníaca, golpeó el trueno de Raichu y se lo redirigió. Afortunadamente, el Pokemon estaba listo y con otro Quick Attack se alejó y regresó con el grupo, quienes miraron al sujeto con seriedad.

"No te sirvió de nada esconderte, podemos detectarte." comentó Zero.

"Oh, veo que ustedes no son seres ordinarios."

Música de fondo: - 069-Yokoshima - naraku-- (Soundtrack: InuYasha)

El grupo podía ver al sujeto ahora, aunque no mucho, ya que estaba cubierto con una piel de mandril blanca. La anciana Kaede y los demás aldeanos lo vieron y se pusieron en guardia, reconociendo la figura de aquel demonio.

"No puede ser… Naraku." dijo la sacerdotisa con algo de miedo.

"¿Naraku?" preguntó Mario. "¿El demonio poderoso que nos había contado?"

"El mismo, pero creí que había muerto."

"Los humanos y demonios inferiores no podrán matarme nunca, sólo lograron retrasar lo inevitable." respondió el demonio con seriedad.

"¿Pero que haces aquí?"

"Escuché la conversación que tuvieron ustedes en la aldea y me interesó la historia del anillo. Quizás tenga un poder similar al de la Perla Shikon y podría usarla para mis planes."

"Vaya, es raro." Dijo Tai. "Según recuerdo de la serie, tu normalmente te escondes y usas a gente inocente para llevar a cabo tus planes, pero ahora, mírate, estas frente a nosotros."

"Parece que tienen cierto conocimiento sobre mi." Comentó Naraku seriamente. "La razón es porque esto salió de improvisto. Nunca me imaginé que existiera un objeto de otro mundo y que seres que no son de aquí vinieran por él, así que me vi en la necesidad de venir personalmente a ver de que se trataba."

"¡No dejaremos que te apoderes del anillo!" exclamó Kristal, colocándose en guardia.

"No pueden detenerme." Dijo Naraku mientras que con un movimiento de su mano se quita la piel de mandril y revelaba su verdadera forma; un hombre alto, de cabello largo y negro, ojos rojos y piel blanca. Portaba una extraña armadura formada por cientos de partes de otros demonios. Una poderosa aura demoníaca lo rodeaba, tan grande que mantenía en alerta a los cinco héroes.

"¡En guardia!"

"Kristal, será mejor que te vayas." expresó Zero, llamando la atención de los demás.

"¿Qué?¿De que hablas?"

"Mario y yo nos encargaremos de detener a este sujeto, ustedes vayan a buscar ese anillo."

"¿Por qué me dices eso? Yo soy la líder de este grupo." Expresó ella con algo de enfado.

"Pero soy mejor estratega y estoy mejor entrenado para combates cuerpo a cuerpo. Además, si más adelante necesitamos la Keyblade, sólo tu puedes manejarla correctamente."

Kristal se puso a pensar un poco en lo que había dicho el Reploid, algo que tenía bastante sentido, aunque algo no podía entender.

"¿Y Mario?" cuestionó ella.

"Mario es muy hábil, además, su capa puede regresar cualquier ataque, por eso podremos detenerlo mas tiempo." Respondió el Hunter. "Ya vimos que el trueno de Raichu no surtió efecto en él, y Tai aún no está muy capacitado para pelear. Mario y yo somos los más capacitados para este trabajo."

"Entiendo sus razones. Entonces, se los encargo…cuídense lo dos."

"No te preocupes." dijo Mario. "Ya estamos acostumbrados a esto."

"Bien…Raichu, Tai, vámonos."

Así, Kristal, Raichu, Tai, la sacerdotisa Kaede y los aldeanos se van corriendo del lugar, rumbo al Monte de las Almas, dejando al Hunter y al héroe de Mushroom Kingdom con el demonio oscuro.

"¿Estas segura de dejar a tus amigos ahí con él?" preguntó la sacerdotisa Kaede con confusión.

"Confió en ellos. Sé que pueden arreglárselas solos." respondió Kristal.

"Eso espero." dijo Tai.

Zero y Mario veían como sus compañeros se retiraban, para luego ver a Naraku nuevamente.

"Al dejar que sus amigos se fueran, sólo aseguraron su muerte." dijo el demonio. "Ustedes dos solos no podrán contra mi."

"Nosotros dos somos suficientes para derrotarte." expresó Mario, colocándose en guardia.

"Eso está por verse. Tengo interés de saber cual es el poder de los seres de otros mundos. Yo, Naraku, les mostraré el terror de este mundo." dijo mientras su aura crecía aún más.

"Tiene un poder impresionante, pero no nos asuntarás" comentó Zero, sacando su sable de luz de su espalda, mirando a su compañero. "¿Listo Mario?"

"Siempre listo. Veamos que eres capas de hacer." Respondió el plomero, su puño derecho envuelto en llamas.

"Lo mismo digo… ¡VAMOS!"

Y así, Mario y Zero se lanzaron hacia Naraku, mientras él los esperaba. Dos héroes de dos mundos distintos, enfrentándose juntos a un villano de otro mundo. Una batalla de titanes estaba por comenzar…


Música de fondo: - 021-Enemy Assault-- (Soundtrack: Final Fantasy X)

Ya una hora había pasado después de que el grupo dejó a Zero y Mario luchando contra Naraku. El grupo de Kristal, Raichu, Tai, la anciana Kaede y algunos aldeanos seguían corriendo en dirección al Monte de las Almas para obtener el Taurus Zodiacal Ring. Sin embargo, debido a que los aldeanos no podían correr tan rápido, tenían que detenerse a cada rato, lo cual causaba que se retrasaran en su llegada al monte.

"¿Cuánto más falta para llegar al monte?" preguntó Tai con curiosidad.

"Aproximadamente dos días si seguimos corriendo." Respondió la anciana, sorprendiendo a todos los presentes.

"¿Dos días? Pero no tenemos tanto tiempo." expresó Kristal con ansias.

"Lo lamentamos, nosotros les quitamos mucho tiempo. Lamentablemente, como no son de estas tierras, se perderían si van a buscar el monte."

"Lo sabemos, y no podemos hacer nada más que seguir…bueno, hay que continuar caminando."

Con esto dicho, el grupo volvió a caminar, dirigiéndose hacia el monte sagrado… o lo que quedaba de el. Entonces, todos se dieron cuenta de algo; unas extrañas sombras se movían en el suelo cerca de ellos.

"¿Qué pasa?" preguntó un aldeano con temor.

"Oh no." expresó Kristal al sentir la presencia oscura de esas sombras, reconociéndolas.

Dicho esto, del suelo salían las extrañas sombras, mostrando su verdadera apariencia: Heartless.

"¡Ya me lo temía!"

"¡Son esas mismas criaturas que atacaron nuestra aldea!" exclamó un aldeano, sujetando su trinche para defenderse.

"¡Todos, aléjense de aquí!" Exclamó Tai. "Nosotros nos encargaremos de ellos."

"¿Podrán con todos?" preguntó la sacerdotisa.

"Si, ya hemos luchado contra estos antes." Comentó Kristal. "Váyanse a un lugar seguro."

"De acuerdo ¡Todos síganme!"

Dicho esto, la anciana Kaede y los aldeanos se alejaron hacia un bosque cercano, para estar a salvo de los Heartless, dejando a Kristal, Raichu y Tai a luchar contra ellos.

"¿Listos?" preguntó la hechicera.

"¡Claro!" exclamaron los dos.

"¡Entonces vamos!"

Y así, los tres atacaron a los Heartless, cada uno con su forma de pelear; Kristal usando la Keyblade para fortalecer sus hechizos, Tai usando su Keyblade como espada, y Raichu con descargas eléctricas. Varios minutos después, luego de eliminar a varias criaturas, más y más Heartless seguían saliendo del suelo, frustrando los intentos de los tres héroes por terminar el combate rápido.

"¡Rayos, son muchos!" Exclamó Tai, luego de usar un Fira para eliminar a otro Heartless. "¡Si seguimos así, nos arrebatarán el corazón!"

"Muy bien, ¡usaré mi técnica especial!" dijo Kristal. "Acabaré con todos de un ataque… espero."

"¡Muy bien!" exclamó el Digidestined, mientras él y Raichu se colocaban detrás de Kristal, quien estaba frente a todos los Heartless. La hechicera alzó su Keyblade, haciendo aparecer varias esferas pequeñas a su alrededor.

"¡CRYSTAL…!"

"¡KAZE NO KIZU!"

"¿Pero que…?" cuestionó Tai.

"¡Cuidado!¡Salten!" Exclamó el Pokemon.

De la nada, tres ráfagas de energía, rompiendo el suelo a su paso, se dirigían hacia el grupo y los Heartless. Los guerreros lograron saltar para ponerse a salvo de la extraña energía, misma que impactó a los Heartless, quienes no fueron tan afortunados, desapareciendo tan pronto como la energía los tocaba.

Los viajeros de otros mundos se posaron sobre el suelo nuevamente, mirando los tres surcos creados por la ráfaga de energía, confundidos por ella. Inmediatamente voltearon a todas partes, con tal de saber de donde salió esa energía.

"¿De donde salió eso?" preguntó Kristal con confusión.

"Ni idea…" respondió Tai, mirando a los alrededores. "¡¿Quién está ahí?!"

Música de fondo: - 053-A formidable enemy appears-- (Soundtrack: Pokemon)

Y así, de los árboles, una figura salió disparada hacia arriba, dando un gran salto, para luego caer frente al grupo, a varios metros de distancia. Se trataba del sujeto de cabello blanco, ropa roja, orejas de perro y poseedor de una gran espada; el hombre mitad bestia, InuYasha.

"¡Oye!¿Por qué nos atacas?" preguntó Tai con enfado.

"¿Uh?¿Quiénes son ustedes? Nunca los había visto…" preguntó InuYasha con desconfianza. "¿Acaso son amigos de esas criaturas?"

"¿Qué?¿Amigos de los Heartless?¡Como crees!"

"¿Heartless? Ya veo, así que así se llaman esas criaturas… entonces si son amigos de ellos."

"¡No!¡No lo somos!"

"¡No mientan! Sus ropas huelen a la esencia de esas criaturas…"

"¡InuYasha!"

Un monje salió corriendo de entre los árboles, llegando a donde estaba su compañero. Se trataba del monje Miroku.

"Llegas tarde Miroku." dijo InuYasha.

"¿Qué pasó?¿Por qué usaste tu Kaze No Kizu?" Preguntó el joven monje.

"Me encontré con un grupo de esas criaturas extrañas. También encontré a estos tres sujetos." Respondió el joven mitad bestia, señalando con su espada a los viajeros.

Cuando Miroku volteó a ver al grupo para inspeccionarlos, sus ojos se posaron inmediatamente en Kristal, examinándola con lujo de detalle.

'Oh, que señorita tan mas hermosa. Le pediré si quisiera tener un hijo conmigo.' Pensaba Miroku, pero InuYasha lo sacó de su concentración al adelantarse.

"¡Oigan ustedes!¡Más vale que me digan todo lo que saben acerca de esas criaturas, amenos que quieran que se los saque a la fuerza!" Exclamó InuYasha con enfado.

Kristal iba a responder amablemente, a pesar de que se lo habían preguntado de una forma my altanera. Sin embargo, antes de que pudiera hablar, Tai intervino.

"¿Y porque deberíamos hacerlo?" cuestionó el Digidestined. "Si quieres saberlo, primero pídenos perdón por casi habernos matado."

"Ha, como si les fuera a pedir perdón. Muy bien, entonces será por la fuerza."

"¡Espera InuYasha!" Exclamó Miroku, viendo las intenciones que su compañero tenía.

A pesar de su intento por detenerlo, no pudo hacer nada por detener a InuYasha, quien sujetó su espada con ambas manos y se lanzó contra el grupo, en especial contra Tai. A unos cuantos metros del grupo, el hombre mitad bestia dio un salto para golpear con más fuerza con su espada al portador del valor. Pero, antes de que Tai pudiera reaccionar, Kristal usó el hechizo Haste para incrementar su velocidad y así parecer frente a él. La Balance Keyblade apareció en su mano derecha y con esta, detuvo el golpe de la enorme espada, cosa que sorprendió al mismo InuYasha y a Miroku.

"¿Por qué?" preguntó Kristal. "¿Por qué siempre nos atacan sin preguntar?¡No hemos hecho nada!"

La hechicera hizo un movimiento para contraatacar a InuYasha, pero este usó su espada para defenderse del golpe de la Keyblade. Aun así, el Hanyou empleó mas fuerza de la planeada para detener por completo el golpe, cosa que le sorprendió.

'Es fuerte.' pensó InuYasha, quien dio un salto hacia atrás y colocándose de nuevo en guardia. "Vaya, y yo que pensé que eras una humana común y corriente. Se ve que no eres de por aquí, ya que tus ropas son muy extrañas."

"Y no me haz visto pelear." Respondió ella, sujetando su llave con ambas manos.

"Eso quiero verlo." dijo InuYasha.

"Si eso hace que te calmes, ¡lo haré!"

"¡Kristal!¡Yo te ayudaré!" exclamó Tai, corriendo a lado de la joven. Sin embargo, antes de llegar con ella, Miroku se puso frente a él, impidiéndole el paso.

"¡Espera, tu peleas conmigo!" expresó el monje con seriedad.

"No vi cuando te moviste para acá."

"Dos contra uno es algo injusto, así que yo también lucharé."

"No sé porque vamos a luchar, pero parece ser la única forma." dijo Tai, mientras se colocaba en posición de pelea, antes de ver al Pokemon que estaba a lado suyo. "Raichu, ve por los demás, diles que se mantengan escondidos."

"¡Claro!" respondió el Pokemon, mientras iba al bosque a buscar a la anciana Kaede y a los aldeanos.

InuYasha miró a Kristal, decidido a luchar con todas sus fuerzas.

"Muy bien, te atacaré con toda mi fuerza." Expresó el Hanyou. "No creas que te tendré consideración sólo porque eres mujer."

"Yo tampoco la tendré" dijo Kristal. "Sólo no llores después de que te gane."

"Feh, ¡como si pudieras ganar!"

"¡Ya lo veremos!"

Y así, se quedaron cuatro para poder luchar entre si. Otra lucha de titanes estaba por empezar.

Fin del Capitulo 19


Música de fondo: - 008-The Biggest Dreamer (Jikai Yokoku)- (Soundtrack: Digimon Tamers)

En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. Ahora que Naraku desea poseer el anillo, debemos detenerlo. Una batalla increíble comienza ahora. ¡No se rindan! No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Zodiacal Rings Chapter: Batalla de Titanes pt1: Zero/Mario vs Naraku

¡Demuestren el poder de otros mundos!

ENDING THEME: 054-Innocent (soundtrack: Digimon Frontier, Ending 1)