Final MiX!
19/ABR/09
OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!, Cuatro Opening)
Capitulo 21: Batalla de Titanes Pt 2:
Kristal vs InuYasha
Música de fondo: - 70-Hanyou inu yasha-- (Soundtrack: InuYasha)
El sonido de dos metales chocando continuamente uno contra el otro se escucha en las profundidades del bosque, los animales cercanos huían del ruido, porque sabían que era cuestión de tiempo para que su hogar desapareciera. Así estaban acostumbrados los animales de esta era Sengoku, la era de las guerras civiles del Japón Antiguo.
El ruido continúo un rato en el bosque, cuando de repente, dos enormes árboles cayeron al suelo, siendo cortados por objetos de metal. Justo cuando los dos árboles cayeron al suelo, dos figuras salieron de lados opuestos y chocaron en el centro, sobre los dos árboles caídos. Ambas figuras se miraban fijamente, mientras sus armas estaban unidas por las fuerzas que sus mismos dueños forzaban en ellas. Una era una espada con forma de llave azul, mientras la otra era una espada grande con forma de colmillo. Sin moverse un centímetro, ambas figuras se miraban fijamente a los ojos, decisión mostrándose en sus ojos.
"Eres mejor de lo que pensé." dijo InuYasha. "Creí que por ser mujer no serías tan fuerte."
"Tu también lo eres." respondió Kristal. "A pesar de usar un arma así, la mueves con mucha facilidad."
"¿Tu crees? Porque aún no he usado todo mi poder."
"Yo tampoco, ya que lo mío son los hechizos, no tanto el combate cuerpo a cuerpo. Y yo que pensaba que esto era todo lo que podías ofrecer"
"¿Bromeas?¡La pelea apenas ha comenzado!"
Ambos contrincantes saltaron hacia atrás, alejándose uno del otro, pero no por mucho tiempo. Al momento de tocar suelo, InuYasha se impulsó a gran velocidad contra Kristal, quien en lugar de hacer lo mismo, decidió mantener su posición. Moviendo la gran espada a una gran velocidad, el Hanyou atacó a la hechicera con un veloz y fuerte sablazo diagonal proveniente de su derecha., uno que ella bloqueó al sujetar su Keyblade con ambas manos, una en el mango de la llave y otra en la hoja, usando su poder mágico para emplear más fuerza en la llave.
Justo cuando Tessaiga, la espada de InuYasha, golpeó con la Keyblade de Kristal, esta última levantó un poco el brazo que sostenía el mango de la Keyblade, haciendo que esta se inclinara más de lo debido. Debido a esta inclinación, Tessaiga siguió la orilla de la Keyblade de Kristal, haciendo que chocara contra el suelo, dejando algo vulnerable a InuYasha.
Kristal vio la oportunidad y extendió su brazo izquierdo, reuniendo una esfera de aire congelado en ella. InuYasha se dio cuenta de lo ocurrido y, a pesar de dicha vulnerabilidad, dio un salto hacia atrás para evitar el Blizzara de la hechicera, no sin antes ver que parte de su manga izquierda había sido congelada.
InuYasha tocó el suelo y volteó a ver a Kristal, sólo para darse cuenta de que ella había lanzado varios Blizzaras, el hechizo de hielo del segundo nivel. Él joven mitad bestia, usando su enorme espada, bloqueó uno de los hechizos que venían hacia él, mientras evitaba los demás, notando que su espada se congelaba por el intenso frío del hechizo. Viendo que no tenía otra cosa que hacer más que atacarla de frente, se dirigió hacia ella a gran velocidad, mientras ella invocaba varios Thundaras para interceptarlo.
Kristal miraba con sorpresa a su adversario, mientras veía como él usaba su velocidad para evitar todas las descargas eléctricas que le lanzaba. Entonces, InuYasha estuvo frente a ella, con su enorme espada en alto, por lo que tuvo que defenderse físicamente con su Keyblade, bloqueando así el corte de su oponente.
Otro bloqueo de espadas tomó el momento, mientras ambos continuaban empleando fuerza para ganarle al otro. Pero ahora, InuYasha actuó diferente; dejó de emplear fuerza para que Kristal, quien no esperaba este movimiento, perdiera el balance por un momento, uno que el joven aprovechó InuYasha para darle un fuerte rodillazo en el estómago. La hechicera se arqueó de dolor, aunque pudo ver lo que InuYasha quería hacer después; el demonio tomó su espada con ambas manos y dio un fuerte sablazo horizontal. Kristal sujetó de nuevo la Keyblade con ambas manos y bloqueó el ataque, mismo que hizo retumbar todo su cuerpo.
A pesar de eso, la fuerza del golpe de InuYasha lanzó a Kristal a volar al ras del suelo varios metros de ahí, antes de poder tomar el control de su vuelo y volver a tocar tierra, teniendo que apoyarse con sus piernas y su mano izquierda para detenerse. Al fijar la vista en InuYasha, vio que la espada de este emitía un viento extraño que la rodeaba, uno que parecía formarse de la nada. Kristal no sabía que iba a pasar, pero si sabía que debía ser una de las técnicas especiales de InuYasha, por lo que se puso en guardia.
"¡KAZE NO KIZU!"
InuYasha golpeó su espada contra el suelo, lanzando una ráfaga de energía y aire en dirección a Kristal. Los árboles que se encontraban en el camino fueron arrasados por completo, cosa que le sucedería a la joven hechicera si no hacía algo al respecto. Elevó su aura y levantó su Keyblade por encima de ella antes de decir unas palabras.
"¡REFLEGA!"
Kristal clavó la Keyblade en el suelo debajo de ella, aún sujetándola con ambas manos, generando un campo mágico semi esférico de unos dos metros de radio formado por varios hexágonos. El Kaze no Kizu de InuYasha chocó con el escudo de Kristal con gran fuerza, tratando de quebrarlo, pero, luego de algunos segundos, el escudo rechazó la energía del ataque, mandándolo en varias direcciones sin causarle daño a la hechicera. Al finalizar el ataque, Kristal estaba sin ningún rasguño, mientras que InuYasha estaba algo sorprendido, misma que casi de inmediato se convirtió en enfado.
"Bah, la chica también puede usar un campo de energía. ¿Por qué todos los oponentes poderosos tiene uno?" cuestionó al viento con enfado.
Mientras, Kristal miraba a su alrededor para ver si no tenia alguna herida, suspirando al ver que no la había. A pesar de que su escudo era bastante fuerte, ese ataque de InuYasha pudo por poco romperlo.
"Eso estuvo cerca." Comentó ella. "Si no levanto mi escudo, quizás estaría en el suelo."
"¡Oye!" Exclamó InuYasha, llamando su atención. "¿Vas a descansar?¡Vamos, te demostraré cual es tu lugar, mujer!"
"¡Que mal educado!" respondió con enfado. "Yo te bajaré ese ego tan grande que tienes."
"¡Quiero verlo!"
Dicho esto, él joven mitad bestia volvió a lanzarse contra la hechicera, quien tenía ya en mano un hechizo de gravedad, dispuesta a continuar el combate.
Música de fondo: - 013-Secret of the Forest-- (Soundtrack: Chrono Trigger)
Mientras tanto, en la profundidad de un bosque cercano, la sacerdotisa Kaede y el grupo de aldeanos que venían acompañando a los viajeros estaban escondidos de los Heartless, habiendo dejado a los tres viajeros que estaban con ellos.
"Señora Kaede, ¿esta segura de dejar a esos forasteros solos?" preguntó un aldeano que venía con ellos.
"Si." respondió ella. "Esos sujetos tienen poderes extraños, pueden defenderse fácilmente de los monstruos y demonios de este mundo."
"¿Y que hay de las criaturas negras?" preguntó otro aldeano.
"Ellos tienen más experiencia en esto, hay que dejarlos en paz."
"¡Oigan!"
Los aldeanos miraron a un lado para ver el origen del sonido, descubriendo que se trataba de Raichu, el Pokemon eléctrico, quien se acercaba a ellos. Unos aldeanos, que aún no confiaban en los héroes, levantaron sus armas para defenderse por si acaso Raichu les hacia algo, la anciana Kaede sólo suspiro al ver la desconfianza de sus aldeanos, pero no podía culparlos, después de todo, esta era de luchas podía quitarle la confianza a muchos a los monstruos y demonios.
"¿Qué sucede?¿Está todo bien?" preguntó ella con algo de preocupación.
"Si, sólo quería ver si estaban ustedes bien… y avisarles que se escondieran durante un rato más." Respondió el Pokemon.
"¿Por que?"
"Lo que pasa es que llegó otro ser poderoso al lugar de la pelea y no queremos arriesgarnos."
"¿Otro ser poderoso?"
"Si, un hombre de ropas rojas, cabello blanco y ojos amarillos… ah y tenia una gran espada… y al parecer orejas de perro blancas." Comentó el Pokemon, haciendo que la anciana se sorprendiera.
"Espera, ¿Sabes el nombre de ese ser poderoso?"
"¿El nombre?.... bueno, creo que ese monje lo llamó InuYasha, aunque no lo escuché bien…"
"¡InuYasha!" expresó la sacerdotisa con sorpresa.
"¿Lo conoce?" preguntó Raichu.
"¡Claro que si, el es amigo nuestro!"
"¡¿Su amigo?!¡Entonces debo detenerlos, su amigo está peleando con los míos!"
"¡Oh no!¡Debemos detenerlos!" dijo Kaede, volteando a sus aldeanos. "¡Vamos todos!"
Así, Raichu, la sacerdotisa Kaede y los aldeanos regresaron al lugar donde se separaron, esperando llegar a tiempo.
"Ya veo, eso fue lo que sucedió…"
En el claro donde se habían encontrado a los Heartless, se encontraban Miroku y Tai, quienes, a diferencia de sus compañeros de equipo, se encontraban platicando, al ver que en realidad no había razón alguna para pelear entre si. Al contrario, el monje preguntó que eran las criaturas negras de ojos amarillos que habían encontrado por toda la región, y Tai le contó todo lo que Alan y Raphael les habían contado hace unas horas… o al menos lo que entendía.
"Si, eso es lo que pasó." Comentó el Digidestined, habiéndole explicado todo lo que sabía. "Entonces, la razón por la que estos Heartless están aquí es por ordenes de su enemigo Exus." Inquirió Miroku.
"No estamos seguros, pero es lo mas probable. Los Heartless sólo siguen a quien tienen un corazón fuerte, y al parecer Exus tiene uno."
"Entonces eso será un gran problema."
"Por eso buscamos los Zodiacal Rings, para que Exus no pueda acceder al poder de Void. Si eso ocurre, nuestros mundos serán destruidos."
"Lo entiendo… y por eso me uniré a ustedes."
"¿De verdad?¿Por qué?"
"Aún tengo muchas cosas que hacer en este mundo, y una de ellas es eliminar a cierto demonio para poder quitarme una maldición que tengo."
"¿Y?"
"Otra es que quiero casarme con una linda chica y tener uno o dos hijos con ella."
"Que directo…" expresó el Digidestined con una gota de sudor en su nuca.
-¡KABOOM!-
Tai y Miroku miraron al bosque para ver la razón de la explosión, viendo como varios árboles caían al suelo al haber sido cortados sus troncos. De pronto, una figura azul salió del bosque, seguida muy de cerca de otra de color rojo. Se trataban de Kristal e InuYasha, quienes aún continuaban su batalla. Al verlos, el monje intentó detenerlos, ya que no tenía sentido el pelear.
"¡InuYasha, espera!¡Hay que hablar!" exclamó el monje.
"¡No interfieras Miroku!" respondió InuYasha. "Hace mucho tiempo que no me emocionaba tanto en una pelea. No pensé que una mujer fuera la que me hiciera volver a sentir esto."
"¡Espera InuYasha!¡Ellos no son nuestros enemigos!"
"¿Qué?"
"Así es. Este joven llamado Tai me platicó todo; que ellos no son la razón por la que esas criaturas negras aparecieron y que, al contrario, se encargan de exterminarlas."
Él joven mitad bestia lo pensó un momento, sabiendo que en una situación así, su compañero no le mentiría. Con algo de desconfianza, volteó a ver a la hechicera que estaba frente a él, bajando un poco su arma.
"¿Es eso cierto?" preguntó él, no bajando la guardia.
"Bueno, en cierto sentido, si." contestó Kristal, quien también bajó su Keyblade. "Disculpa, pero tendremos que dejar este combate para después. Tengo una misión muy importante que cumplir."
"Feh, lo que sea, puede esperar." dijo InuYasha, mientras levantaba su arma.
"¡Espera!"
Música de fondo: - 055-Hirogaru Fuan-- (Soundtrack: Digimon Adventure)
El grupo volteó a un lado, viendo a la sacerdotisa Kaede y a varios aldeanos salir del bosque cercano, Raichu junto con ellos.
"Miroku, InuYasha, que bueno verlos de nuevo." Comentó la sacerdotisa, llegando con los dos mencionados.
"Señora Kaede ¿Qué hace usted aquí?" preguntó Miroku con confusión.
"Estaba guiando a estos jóvenes al Monte de las Almas. Parece que un articulo de ellos está en ese lugar."
"¿El Monte de las Almas?¿Qué no fue destruido hace meses?"
"Si, pero parece que ese artículo aún puede extra ahí."
"Ya veo, entonces los llevaremos nosotros a ese lugar."
"¿Qué?¿Por qué debemos llevarlos?" preguntó InuYasha molesto.
"Te lo explicaré luego InuYasha, por ahora debemos llevarlos."
"Feh, como sea…"
"¡Oigan!"
Nuevamente, el grupo voltea a ver de quienes se tratan, siendo esta vez Zero y Mario los que venían a gran velocidad al grupo. Debido a que InuYasha y Miroku no los conocían, se colocaron en guardia, pero la sacerdotisa les comentó que ellos eran amigos de los viajeros.
"Se tardaron mucho." comentó Raichu.
"Ese demonio nos dio más trabajo de lo que pensamos." respondió Mario, suspirando de alivio al encontrarse con sus compañeros.
"¿Demonio?" preguntó InuYasha.
"Uno que se hacía llamar Naraku." respondió Zero sin darle mucha importancia, aunque el nombre del demonio sorprendió al monje y al Hanyou.
"¿¡Naraku!?" Preguntaron los dos con asombro.
"Si, tuvimos unos problemas pero logramos derrotarlo." Respondió el héroe del Mushroom Kingdom.
"No es verdad." comentó Miroku. "Si lo hubieran matado, mi maldición se hubiera acabado. Pero aún la tengo, significa que está vivo."
"¿Maldición?¿De que hablas?" Preguntó Kristal con confusión.
Sin embargo, antes de que Miroku pudiera responder, varios Heartless aparecieron frente a ellos, dispuesto a atacarlos, haciendo que todos se pusieran en guardia.
"¡¿Otra vez?!" preguntó la hechicera.
"Clama, yo me haré cargo de ellos." Comentó el monje. 'y de pasada impresionaré a esa chica.'
"¿Tu solo?" preguntó Tai. "No podrás contra tantos…"
"Mírame." dijo Miroku, mientras se quitaba el rosario y la tela que tenía amarrado en su mano derecha. "¡KAZAANA!"
El joven dejó ver lo que tenia en la palma de la mano derecha; una especie de agujero negro. Al momento de colocarlo en posición a donde estaban los Heartless, el extraño agujero negro empezó a absorberlos a todos con una fuerza tan grande, que incluso unos árboles cercanos se estremecían ante tal potencia. Los Heartless no podían hacer nada contra semejante poder de atracción y fueron succionados todos por el agujero negro de Miroku quien, al ver que los Heartless habían sido absorbidos, volvió a colorar nuevamente la tela y el rosario para evitar que siga absorbiendo. Kristal, Mario, Zero, Tai y Raichu se quedaron impresionados ante tal espectáculo, incluso el Hunter no tenía una explicación racional.
"¿Que rayos fue eso?" preguntó Mario con asombro.
"Eso, fue el Kazaana." respondió Miroku. "La maldición que Naraku le colocó en la mano a mi abuelo y que fue pasado hacia mi."
"Wow que buena arma." dijo Raichu.
"Cierto, pero tam… ¡Arrg!"
Música de fondo: - 058-Panic-- (Soundtrack: Digimon Tamers)
De pronto, Miroku sintió un dolor punzante en su mano derecha, en especial en la zona donde estaba el Kazaana. Los demás notaron que el joven se estaba quejando de dolor, preguntándose que era lo que le estaba pasando.
"¿Estas bien?" preguntó la anciana Kaede al ver al joven sufrir.
"¿Miroku?" cuestionó InuYasha con confusión.
"¿Q-que me esta pasando?" se preguntó el monje, confundido por lo que le pasaba. Entonces, descubrió que era lo que le estaba pasando. "No… ¡No puede ser!"
Sus miedos se volvieron realidad, cuando el rosario de su mano derecha se rompió, destruyendo así el sello que mantenía el poder del Kazaana a raya, comenzando a absorber todo lo que estaba cerca. Miroku sabía que la maldición puesta por Naraku algún día lo mataría, pero no creía que fuera tan pronto. Antes de que el Kazaana desplegara todo su poder, el monje levantó su mano al cielo, para evitar dañar a alguien justo cuando el agujero negro accionó su máximo poder y comenzó a absorber a todo lo que estaba cerca de él. Los demás se sorprendieron al ver esto, confundidos por lo que le estaba pasando.
"¿Qué esta pasando?" preguntó Raichu.
"¡No puede ser!" exclamó la sacerdotisa Kaede. "Miroku ya no puede controlar el Kazaana."
"¿Qué?" preguntó InuYasha con incredulidad. "¿Tan rápido?"
"¿Qué quiere decir?" preguntó Tai.
"El Kazaana es una maldición puesta por Naraku al abuelo de Miroku. Conforme pase el tiempo, el agujero irá creciendo más y más, hasta que el portador ya no pueda controlarlo y al final sea absorbido por el agujero negro."
"¿Qué? Quiere decir que, ¿Ese joven va a morir?" preguntó Kristal con confusión.
"Si, me temo que él morirá al ser absorbido…" respondió la anciana, sintiendo una profunda tristeza al saber que no podía hacer nada.
"Maldición… ¡Miroku!" exclamó InuYasha. "¡No te dejes vencer!¡Juraste que no morirías hasta haber matado a Naraku!¿Lo olvidas?" Exclamó con todas sus fuerzas, pero el monje sólo volteó a verlo, sonriendo débilmente.
"L-lo siento InuYasha, p-pero ya no puedo c-contener mas el Kazaana." Le respondió con una voz que demostraba una profunda desesperación y tristeza por no poder cumplir con sus objetivos.
Los viajeros miraron la escena con incredulidad, muchos de ellos no queriendo que ese sujeto, que no llevaban más de una hora conociéndolo, muriera de esa forma. Tai volteó a ver a Kaede con desesperación.
"¿No podemos hacer algo?" preguntó el Digidestined con frustración.
"No podemos hacer nada…" respondió la anciana. "El Kazaana es como un portal que absorbe toda energía, ya sea sagrada o demoníaca. No podemos hacer nada."
"No puede ser…"
Kristal miraba la situación con impotencia. Quería hacer algo, pero sabía que era imposible, ya que no conocía hechizos para sellar maldiciones. Si el Kazaana era un portal que absorbe todo tipo de energía, entonces como… en ese momento, algo hizo clic en su cabeza.
'Un momento… el Kazaana es como… un portal… que absorbe todo… ¡ESO ES!'
"¡Kristal!" Exclamó Zero, quien al parecer pensó en lo mismo. "Creo que…"
"¡Si, ya lo sé!"
"E-este es mi fin." dijo Miroku con resignación, sintiendo como el agujero negro lo empezaba a absorber.
"¡Aún no!"
Música de fondo: - 014-Glide! Pegasus-- (Soundtrack: Saint Seiya)
Miroku miró a Kristal, quien saltó para alejarse del grupo. Estando ella sola, invocó su Keyblade y se colocó firme en el suelo con ambas piernas, congelándolas con un Blizzara para tener mayor resistencia.
"¡No lo puedo permitir!" exclamó la hechicera. "¡Miroku!¡Apúntame con tu Kazaana!" Exclamó, sorprendiendo al monje, quien casi de inmediato se negó de forma amable.
"Lo siento, pero no puedo llevarme a alguien tan linda como tu al abismo. Si me voy, me iré sólo." Respondió con resignación.
"¿Quién dijo que me dejare absorber?" preguntó la joven con confianza. "¡Yo cerraré ese agujero!"
"¿Qué?¿Como?"
"Confía en mi…"
Miroku pensó por un momento la propuesta de la joven. Era muy arriesgado, no podía poner en peligro la vida de una mujer, nunca se lo perdonaría. Normalmente no lo haría, pero había algo en esa chica que era diferente, algo que lo hacía creer… ¿Pero que era? Luego de pensarlo unos segundos, sintiendo como era absorbido, tomó una decisión.
"¡Está bien!¡Haré lo que dices!" exclamó con seguridad. "¿Estás lista?"
"¡Claro!" Expresó ella, sujetando la Balance Keyblade con ambas manos. "¡Cuando quieras!"
"¡Aquí voy!"
Empleando mucha de su fuerza, Miroku bajó el brazo derecho para apuntar a Kristal, quien estaba firmemente anclada al suelo con el hielo que cubría todo hasta sus rodillas. Cuando estaba a nivel de suelo, la hechicera sintió todo el poder del Kazaana que intentaba absorberla y de pronto no estuvo tan segura del plan. Sin embargo, no podía hacerse para atrás.
Elevó su aura con todas sus fuerzas, misma que estaba también siendo absorbida por el agujero negro. Se concentró completamente en el frente, intentando ver la palma de la mano de Miroku, hasta que logró hacerlo; pudo ver el agujero en la mano de Miroku, que iba creciendo poco a poco, pero a gran velocidad. Sabía que no tenía tiempo, ya que en unos segundos más el agujero sería tan grande como para absorberlo. Ella elevó su aura al máximo apuntando con la Keyblade al frente, mientras el hielo de sus piernas era absorbido por completo por el agujero.
De pronto, un símbolo apareció justo frente a la punta de la llave; una especie de figuras triangulares, cuatro de ellos, con sus puntas señalando al exterior mientras se unían en el centro, formando una especie de pirámide. Era el hechizo de la Keyblade…
"¡BALANCE SEALING SPELL!"
Un pequeño pero brillante rayo de luz salió de la punta de la Keyblade hacia el Kazaana de Miroku, impactando con este, creando una luz tan intensa que dejó ciegos a todos los presentes por algunos segundos.
Música de fondo: - 060-Prelude-menu- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)
Unos segundos después, el monje se estaba despertando, sintiendo un fuerte dolor de cabeza. Inconcientemente se levantó y colocó una mano en su cara, recordando lo que había pasado hace unos momentos antes. ¿Qué pasó? Los Heartless, InuYasha, el Kazaana… Al recordar su maldición, sudó frió, ya que la mano que tenía contra su cara era la mano donde estaba el Kazaana. Pero, para su sorpresa, no lo había absorbido, por lo que alejó su mano de su rostro para ver el porque no lo había hecho. Al ver su mano, se quedo sorprendido de lo que veía… o bueno, lo que no veía.
Su mano derecha parecía ahora una mano normal, exactamente igual que su mano izquierda, que no sufría de la maldición. No veía el Kazaana por ningún lado, ni siquiera un indicio o cicatriz que indicara que alguna vez estuvo ahí una maldición... simple y sencillamente, había desaparecido.
"Cielos, estuvo cerca…" comentó Kristal, acercándose a Miroku con algo de cansancio.
"¿Q-que fue eso?" cuestionó el monje sumamente confundido. "¿D-donde está el Kazaana?¿Y por qué no fui absorbido?"
"Lo sellé." Respondió ella secamente.
"¿Qué?"
"¿Cómo que lo sellaste?" preguntó la anciana Kaede, acercándose a ellos.
"Usted me dio la idea. El Kazaana o lo que fuera que tenía ahí, era en realidad un portal que conecta con otro mundo donde los seres vivos no pueden vivir. Lo único que hice fue usar mi Keyblade, que puede abrir y cerrar cualquier cosa, en especial portales a otros mundos."
"Ya veo."
"Que poderes tan extraños tiene esta chica." comentó InuYasha con cierta confusión.
"E-eso quiere decir que…" dijo Miroku mientras se levantaba.
"Que ese agujero ya no te podrá absorber nunca más." Respondió la hechicera con una tierna sonrisa.
Miroku no sabía que hacer; estaba apunto de morir al igual que su padre y abuelo antes que él, no podría terminar de hacer todo lo que tenía planeado, se había resignado a la vida y sólo esperaba la oscuridad del abismo. Pero fue salvado en el borde del abismo, se le había permitido una segunda oportunidad de seguir viviendo, de completar sus deberes y cumplir la promesa que le hizo a su padre de derrotar a Naraku. Y todo eso fue gracias a la chica Kristal que estaba frente a él. La miró y, no pudiendo contenerse más, la abrazó lo más fuerte que pudo.
"¡Gracias!¡Muchas gracias!" exclamó con suma felicidad. "¡Habría muerto de no ser por ti!¡Gracias!"
Kristal se sentía algo apenada, sabiendo que su rostro se estaba poniendo rojo. Era cierto que le había salvado la vida a ese joven, y esperaba algún agradecimiento, pero ella no se había esperado una reacción así.
"N-no hay de q-que… sólo h-hice lo que me pareció c-correcto." Comentó ella con algo de nervios.
"Aún así, te lo agradezco." Dijo Miroku, mientras que, discretamente, una de sus manos comenzó a bajar.
"N-no hay de… ¡EEEKK!"
Kristal gritó debido a algo que no le pasaba en un buen rato. Sintió una mano en su parte posterior, debajo de la espalda, frotando su trasero. Tardó unos segundos en darse cuenta de lo que estaba pasando; Miroku estaba frotando su mano contra su trasero. A la joven hechicera sólo le vino un nombre a la mente… Steve…
"D-d… ¡DEJAMEEEEE!"
Acto seguido, podemos ver a Miroku en el suelo frente a Kristal, con un chichón del tamaño de una pelota de baseball en su cabeza, mientras la joven tenía su mano derecha mano en posición de golpe, con una mirada de furia y una vena a punto de reventar en su cabeza. Todos los demás veían la escena con una gota de sudor en la cabeza.
"Ese Miroku no aprende." comentó InuYasha con una mano sobre su rostro.
"Es uno de los míos." Expresó Raichu.
"Mejor lo hubiera dejado morir." dijo Kristal con enfado.
"No me arrepiento…" mencionó Miroku, viendo pájaros girar sobre su cabeza.
Música de fondo: - 012-Crono's theme- (Soundtrack: Chrono Trigger)
Después de haberse recuperado, Miroku le contó a InuYasha parte de lo que Tai le había contado.
"¿Quieres que crea que ellos son de otros mundos? Feh, estas loco." Comentó él joven mitad bestia con algo de enfado.
"Pero InuYasha, ellos decían la verdad." dijo el monje, quien tenía un parche donde antes estaba el chichón.
"No lo creo…"
"No creíste que Aome era del futuro…"
"¡Esa era otra situación!"
"Y aún así es igual a esta. Vamos InuYasha, ¿no ves las ropas que traen puestas?"
"Bueno, admito que es extraño, pero eso no quiere decir que sean de otro mundo."
"Que terco eres…
"Oye…" dijo Kristal. "No importa si no nos crees, pero ¿al menos puedes llevarnos al Monte de las Almas?"
"… muy bien, pero con una condición." Expresó el Hanyou. "Cuando recuperen ese objeto, tu y yo terminaremos la pelea que teníamos pendiente, ¿De acuerdo?"
"… bueno, está bien…"
Miroku voltea a ver a la sacerdotisa Kaede.
"De ahora en adelante InuYasha y yo nos encargaremos, ustedes regresen a la aldea." Comentó el monje pervertido.
"De acuerdo." Respondió la anciana. "Cuídense mucho, siento que algo malo sucederá."
"Si, tendremos cuidado."
Dicho esto, Kaede y los aldeanos se alejaron del grupo, regresando a su aldea, dejando a los viajeros con los dos locales.
"Muy bien." expresó InuYasha. "No se vayan a quedar atrás, no voy tan lento como esa anciana."
"¡Claro que no!" exclamó Kristal. "No corremos así siempre."
"A nuestra velocidad tardaremos unas cuatro horas en llegar a donde estaba el Monte de las Almas." dijo Miroku con seriedad.
"¡Vamos de una vez!" exclamó Zero.
Con eso, los siete, Kristal, InuYasha, Miroku, Zero, Mario, Tai y Raichu, se lanzaron a correr hacia el Monte de las Almas, saltando entre el bosque, de árbol en árbol.
Fin del Capitulo 21
Música de fondo: - 008-The Biggest Dreamer (Jikai Yokoku)- (Soundtrack: Digimon Tamers)
En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. De vuelta en Shadow Realm, nuestro grupo se prepara para ir a otro mundo. ¿Qué esperamos?¿Uh?¿Quién quiere regresar con nosotros? No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Zodiacal Rings Chapter: Mas aliados, el grupo de Alan a otro mundo.
ENDING THEME: 054-Innocent (soundtrack: Digimon Frontier, Ending 1)
