Final MiX!
16/MAYO/09
Galaxia, Nintenverse.
Información del Planeta Tierra 396 (Weyard)
Música de fondo: - 079-Golden Sun Rises-- (Soundtrack: Golden Sun)
Hace muchas generaciones atrás, Weyard era un planeta normal, pacifico, cuyos habitantes gozaban de algo que otros mundos no tenían; La Alquimia. A diferencia de la Alquimia de otros mundos, la de Weyard era capas de hacer lo imposible; convertir arena en oro y la habilidad de evitar la muerte, sin tener que pedir algo a cambio. Este gran poder era lo que mantenía a este mundo prospero.
Gracias a la Alquimia, muchas civilizaciones humanas desarrollaron grandes avances en tecnología con mucha facilidad. Sin embargo, también las ambiciones de muchos hombres sedientos de poder crecieron, lo cual llevó a una gran guerra mundial por el control de la Alquimia.
El mundo pudo haber sido destruido de no ser por un grupo de hombres sabios quienes sellaron este misterioso poder en la Stone of Sages, que fue escondida en las profundidades de un monte llamado Mt. Aleph, lugar del templo del Sol y la Luna.
El mundo fue salvado del abuso de la Alquimia, pero también fue privado de su inmensa fuerza vital. Durante siglos el mundo permaneció así, privado de su energía.
Años después, un pueblo llamado Vale se irguió a los pies del Mt. Aleph, sus habitantes, estando tan cerca de la fuerte de la Alquimia, son capaces de usar estos poderes en sus vidas diarias, algo diferente a los demás pueblos, que eran muy pocos lo que podían hacerlo. Estos poderes son conocidos como Psyenergy, el arte de usar el poder de los cuatro elementos: Venus-Tierra, Marte-Fuego, Júpiter-Viento y Electricidad, y Mercurio-Agua y Hielo, en sus vidas diarias. Estos habitantes se volvieron los protectores de la Alquimia.
Durante muchos años, el pueblo vivió en paz, hasta que un evento desafortunado ocurrió; alguien intentó entrar al templo para activar la Alquimia, aunque no pudieron hacerlo, ya que se activó una trampa la cual provocó que una tormenta se hiciera presente en ese pueblo, que hizo que una gran roca cayera en el pueblo, matando a mucha gente.
Tres años después, un grupo de jóvenes llamados, Isaac, un Venus Adept, Garet y Jenna, Mars Adepts, los tres quince años, junto con un anciano llamado Kraden, entraron al templo para saber más de la Alquimia, sin saber que eran seguidos muy de cerca por otras personas. Al llegar al salón principal del templo y descubrir una cámara secreta, los invasores que seguían al grupo se revelaron ante ellos; Saturos y Menardi, dos miembros de pueblo de Prox, una raza que habitaba en la parte norte de Weyard y miembros del clan de Marte. Con ellos también estaba Félix, hermano mayor de Jenna y un Venus Adept, quien, junto con los padres de Jenna y el padre de Isaac, se creyó muerto tres años antes por la gigantesca roca que azotó Vale.
Los dos Mars Adepts, Saturos y Menardi, deseaban las Elemental Stars, piedras necesarias para encender los cuatro grandes faros del mundo que, una vez encendidos, liberarían el poder de la Alquimia una vez más sobre el planeta. Isaac y Garet tomaron tres de las cuatro Elemental Stars y se las dieron a los Proxeans, pero al tomar la última, un gran temblor sacudió la montaña. Saturos y Menardi tomaron a Jenna y a Kraden como rehenes para que Isaac y Garet les entregaran la última estrella. Antes de que la montaña colapsara, Isaac y Garet fueron salvados por un misterioso ser en forma de un gran ojo conocido como The Wise One, quien les encomendó la misión de evitar que los cuatro faros fueran encendidos, ya que el poder de la Alquimia debe permanecer sellado para evitar una guerra como la de antes. Así es como comenzó la aventura de Isaac y Garet por evitar que los cuatro faros elementales fueran encendidos y rescatar a Jenna y Kraden.
Durante su viaje, ambos jóvenes se encontraron con otros dos Adepts; Ivan, de trece años y un Jupiter Adept, y Mia, de quince años y Mercury Adept. Los cuatro intentaron evitar que encendieran el Mercury Lighthouse, pero fue inútil, ya que un hombre llamado Alex, también un Mercury Adept y conocido de Mia, ayudó a Saturos y Menardi a encenderlo.
Después de muchas aventuras, el equipo de cuatro llegó a otro faro, el de Venus, donde se enfrentaron a Saturos y Menardi en una batalla épica que resultó en la victoria de los jóvenes. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, un segundo faro fue encendido, por lo que, para continuar su aventura, tuvieron que usar un barco para viajar por el océano, buscando los otros dos faros.
Mientras tanto, debido a la muerte de Saturos y Menardi, Félix tomo la misión de encender los otros dos faros restantes. Junto con Jenna, Kraden y Sheba, de trece años y una Jupiter Adept muy especial, se embarcaron en una aventura por su cuenta para encender los otros dos faros restantes. Durante su trayecto, encontraron a un joven llamado Piers, un Mercury Adept, procedente de un lugar secreto en el medio del mar llamado Lemuria, donde sus habitantes tenían largas vidas.
Cuando el grupo llegó a Lemuria, se descubrió la verdadera necesidad de la Alquimia; sin esta, el mundo se ha empezado a encoger, despareciendo grandes cantidades de tierra debajo del mar. Pero lo peor era el saber que el planeta había perdido su forma redonda y se había convertido en un planeta plano, donde los grandes océanos caían por el borde hacia el abismo. Con el paso del tiempo, el planeta se iría haciendo más y más pequeño, hasta que las orillas lleguen hasta el continente principal y toda la humanidad perezca. Para evitar este destino, los cuatro faros deberán encenderse y la Alquimia restaurada, ya que esta era la sangre del planeta. Con esto en mente, el grupo de Félix se dirigió hacia el faro de Júpiter.
Ahí encontraron al grupo de Isaac luchando contra otros dos miembros del clan de Marte; Karst y Agatio, quienes querían vengarse del grupo de Isaac por matar a Saturos y Menardi. El grupo de Félix intervino y salvaron al grupo de Isaac, encendiendo el faro de Júpiter en el proceso. Félix le explicó a Isaac y compañía acerca del destino del mundo si la Alquimia no era restaurada, por lo que ahora ambos grupos se unieron para encender el último, el de Marte.
Al llegar a la parte norte del mundo, encuentran el pueblo de Prox, de donde Saturos y Menardi venían. El pueblo estaba amenazado, ya que estaba peligrosamente cerca del borde del mundo, unos cuantos años más y el pueblo caería en el olvido. El grupo entendía el porque Saturos y Menardi deseaban encender los faros, para salvar a su pueblo de la destrucción. Los ocho héroes Kraden entraron en el faro de Marte y llegaron a la cima, donde los recibió The Wise One, preguntando el porqué Isaac y Garet desobedecieron sus órdenes de evitar que los faros fueran encendidos.
Tras una larga batalla, el grupo logró encender el último faro y la Alquimia fue restaurada. Pero el Mt. Aleph y el pueblo de Vale fueron destruidos al liberarse ese poder, no sin antes de que los habitantes escaparan de dicho evento. Al terminar esta misión, Isaac tenía dieciséis años. Los Djinns, seres que controlan los elementos y que se habían unido al grupo de Isaac para acompañarlo en su viaje, desaparecieron, regresando a dormir en las ruinas del Mt. Aleph.
Ahora, un año después, en el nuevo pueblo de Vale, situado al sur de la antigua villa, viven tranquilamente, sin saber que pronto Isaac sería llamado nuevamente para salvar, no sólo su mundo, si no toda la galaxia.
Fin del Archivo.
OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!, Cuatro Opening)
Capitulo 31: El Mundo con el Sol Dorado
-Planeta: Tierra 369; Weyard-
-Nueva Vale-
Música de fondo: - 080-Vale And Vault-- (Soundtrack: Golden Sun)
Gracias a la misma Alquimia que cubre Weyard como un escudo protector, sólo se puede entrar a este mundo con una Keyblade, por lo que ni Exus ni los Heartless pueden acceder a el, lo cual lo hace un santuario para todos aquellos que han perdido sus mundos… si es que pudieran llegar a el.
A un año de que Isaac y compañía regresaran de su viaje para salvar el mundo, las cosas han estado muy tranquilas. Ahora, la mayoría de las personas han podido aprender a usar la Alquimia a ciertos niveles, haciendo la vida más fácil para muchos.
A pesar de estar unidos por tanto tiempo, el grupo de Adepts que salvaron el planeta se tuvo que separar para continuar su camino; Sheba e Ivan partieron para buscar más información acerca de sus orígenes, de la antigua civilización de Anemos, una tribu que controlaba muy bien los poderes del aire a tal grado que se habían convertido en una de las civilizaciones más poderosas del Weyard antiguo. Sheba e Ivan iban a descubrir estos secretos… aunque muchos pensaron que partían para estar más "solos", cosa que ellos respondieron negativamente.
Aun así, el sonrojo de ellos cuando partieron dijo otra cosa.
Félix y Piers partieron en búsqueda de aventuras, ya que habían decidido que estar en Vale era algo aburrido, a pesar de que el Venus Adept no había pasado tanto tiempo con su familia. Se había acostumbrado a la aventura. Ambos partieron, quizás de regreso a Lemuria, para ver si Piers podía regresar con los de su misma tribu, ya que fue exiliado por dejarla en primer lugar.
Por ultimo, Mia volvió a su pueblo natal, Imil, para continuar con su labor de ayudar a su gente. Extrañamente, Garet la siguió, diciendo sólo lo hacía para que no le pasara algo en el camino, aunque Isaac sabe que en realidad a Garet le gusta Mia, pero no había tenido el valor de decírselo… y no sabe si lo ha hecho hasta ahora.
Por lo que esto deja a Isaac y a Jenna en Nueva Vale, viviendo tranquilamente sus vidas después de salvar al mundo.
Desde niños, Isaac, Jenna y Garet han sido muy amigos, casi hermanos para muchos. Sin embargo, la joven Mars Adept sentía algo especial por el Venus Adept, pero nunca ha podido decírselo y decidió esperar a que se armase de valor para hacerlo. Cuando Saturos y Menardi la secuestraron, pensó en que no volvería a verlo. No podría soportar que otro ser querido se haya ido, después de lo que le pasó a sus padres. Sin embargo, al ver que Isaac luchaba para rescatarla, se llenó de esperanzas de poder decirle lo que sentía a él. Ahora, casi un año desde que esa aventura terminó, aún no ha podido decírselo… pero quizás esté por cambiar.
Los dos jóvenes, Jenna e Isaac, caminaron por una pradera cercana a un bosque, que estaba algo cerca del pueblo, disfrutando el paseo para relajarse de la vida diaria de su hogar. Aunque no hacían mucho en el pueblo, querían alejarse un poco de los demás, de aquellas reglas que los padres imponen, de aquellos deberes como cuidar el ganado, reparar el techo, limpiar la habitación y cosas así. A pesar de ser héroes, no pueden escaparse de la vida normal.
Los dos jóvenes se recostaron sobre el pasto, debajo de un árbol para cubrirse de los rayos del sol del medio día. Ambos miraban al árbol, las hojas de este dejando pasar un poco de luz.
"Es hermoso." comentó Jenna de pronto.
"Si, es cierto…" respondió Isaac, continuando viendo hacia arriba.
"Hace mucho tiempo que no pasábamos un rato así."
"Si, me recuerda cuando éramos más jóvenes."
"Muchas cosas han pasado desde entonces…"
"Y a pesar de eso, seguimos juntos…"
Jenna se sonrojó un poco al escuchar eso. Sabía que Isaac se refería a ser sólo amigos, pero ella no pudo evitar pensar otra cosa. Quizás… sólo quizás…
"Me alegro…" continuó el joven. "Que al final todo haya salido bien…"
"¿Hablas de lo que pasó hace un año?" cuestionó la pelirroja.
"Si… fue una gran aventura…"
"Conocimos muchos lugares y a muchas personas."
"Me pregunto; ¿Qué estarán haciendo ellos en este momento?"
"No sé, quizás Ivan y Sheba por fin se hayan dado cuenta lo mucho que se quieren." Comentó la joven con algo de burla.
"Probablemente… y quizás Garet le haya dicho lo que siente a Mia…"
"No pensé que alguien como él se enamorara tan rápido, en especial de Mia."
"Es que…" dijo Isaac, cerrando los ojos. "Mia es una chica muy especial: es linda, es atenta, siempre se preocupa por todos… ¿Quién no se enamoraría de ella?"
Al escuchar esto, Jenna sintió que su corazón se rompía en pedazos. ¿Acaso a Isaac le gustaba su amiga Mia? Ahora que lo pensaba, no sería raro, puesto que estuvieron juntos durante su viaje para evitar que los faros fueran encendidos. Quizás durante ese tiempo, Isaac desarrolló algo especial por la Mercury Adept. Este pensamiento la perturbaba y la deprimía.
"¿Te pasa algo?" preguntó el joven, al ver a su amiga deprimida. Jenna salió del trance, miró a Isaac y agitó sus manos, tratando de no darle importancia a eso.
"N-no, para nada, n-no es nada…" dijo Jenna nerviosa.
"Bueno, si tu lo dices…" expresó Isaac, no muy convencido por la respuesta de su amiga, pero no queriendo presionar más el asunto.
Los dos permanecieron callados durante un rato, sin decir una palabra. Isaac veía a Jenna deprimida y quería hacer algo para animarla ¿Pero que? Justo en ese momento, la chica a lado de él comenzó a hablar.
"O-oye Isaac…"
"¿Qué pasa?" cuestionó el joven confundido.
"D-dime…" empezó Jenna, mordiéndose el labio inferior antes de preguntar. "¿A ti te gusta Mia?"
"¿Por qué preguntas?" pregunto el chico, mirándola con extrañes.
"Por nada…" dijo ella, mirando al suelo para que Isaac no viera sus mejillas sonrojadas y ojos llorosos.
"Bueno…" pensó por un momento. "Como te dije, ella es linda, atenta, y se preocupa por todos… "
Jenna sintió deseos de llorar en ese mismo momento, pero sabía que no podía hacerlo frente de Isaac, ya que lo preocuparía, así que optó por retirarse, y estaba por hacerlo cuando...
"Pero no es mi tipo…" terminó de decir el joven, haciendo que ella volteara a verlo con confusión.
"¿Eh?"
"No es mi tipo… es linda y todo, pero hay algo que no me convence, y no sé que sea…" dijo Isaac. Jenna sintiendo como su corazón volvía a la vida.
'Vamos Jenna, este es tu oportunidad' pensaba ella. 'No la desperdicies…' "O-oye Isaac…"
"¿Dime?"
"Yo…yo quiero…" la joven Adepta de Marte intentaba no mirarlo a los ojos, sabía que su rostro estaba totalmente rojo, pero tenia que decírselo. Ahora. "Yo… he querido decirte, algo muy especial, desde hace mucho tiempo…"
"¿Ah si?" preguntó Isaac, Jenna había captado su atención. "¿Qué es?"
"Bueno…" el rostro de la chica era más rojo ahora, más intenso que las mismas flamas que podía manipular. "Isaac… tu me g…gus…"
"¡Grrrr!"
De pronto, un sonido del bosque llamó la atención de ambos jóvenes. Al mirar hacia el, pudieron ver como varios lobos, insectos, y demás animales de forma extraña, los miraban de mala manera, además de algunos orcos. Ambos se levantaron de inmediato, confundidos por esto.
Música de fondo: - 081-Enemy Battle-- (Soundtrack: Golden Sun)
"¿Monstruos?" preguntó Jenna con asombro. "Pero creí que ya habían desaparecido después de que la Alquimia regresó."'¡Maldición!¡Y justo cuando iba a declarármele!'
"Al parecer no todos." expresó Isaac, tomando la espada de su espalda, la Sol Blade, el arma más poderosa de su mundo.
'Mal momento para interrumpirme.' Pensó ella, con una vena en la frente y una mirada asesina, mientras sujetaba su báculo, el Atropos' Rod, con fuerza.
De pronto, los monstruos atacaron a los dos jóvenes sin razón aparente, sólo cegados por la sed de sangre y el combate. Sin embargo, ambos jóvenes estaban más que preparados para enfrentarse a estos monstruos… con sus poderes de fuego y tierra, claro.
"¡EARTHQUAKE!"
"¡BEAM!"
Isaac golpeó el suelo, haciendo temblar la tierra frente a él, ocasionando que los monstruos caigan al perder el balance, cosa que Jenna aprovechó para lanzar un rayo de calor de su báculo, mismo que calcinó a las criaturas. Sin embargo, más y más monstruos siguen saliendo del bosque, con intenciones de atacar el pueblo cercano. Eran tantos que, aún peleando los dos juntos, no podrían contra ellos. Luego de algunos segundos de lucha, ambos jóvenes son rodeados, espalda con espalda, miando a los monstruos con cautela.
"¿De donde salen tantos?" preguntó Jenna con confusión.
"No lo sé, pero si no hacemos algo, nos van a matar aquí." dijo Isaac, sujetando su espada con fuerza. "Ataquemos con todo lo que tengamos."
"¡De acuerdo!¡Me las pagarán por haberme interrumpido!"
"¿Interrumpido?¿Que te interrumpieron?"
"¡Ah!¡N-Nada!" Expresó ella, sonrojándose un poco.
"Como sea… ¡Ataquemos!"
Unas auras rodean a los dos jóvenes; un amarillo brillante a Isaac y un rojo intenso para Jenna, indicando que ambos iban a usar todo su poder en el siguiente ataque, reuniendo toda su fuerza como Adeptos de Venus y Marte respectivamente.
"¿Lista, Jenna?" cuestionó Isaac.
"Claro Isaac, mostrémosles de que estamos…"
"¡KAZE NO KIZU!"
"¡DARK MAGIC ATTACK!"
Sin embargo, antes de que ellos pudieran hacer algo, una ráfaga de energía amarilla viajando por el suelo, junto a una esfera de energía oscura, emergieron del bosque, pasando a lado de ellos, llevándose a varios monstruos a su paso. Al mirar al bosque, pudieron ver como un joven de cabello blanco, ojeras de perro y un traje rojo con una gran espada estaba parado a lado de un hombre alto, de unos veinticinco años de edad, cabello morado, ojos del mismo color y un traje de hechicero púrpura puesto.
"¿Quiénes son ellos?" preguntó Jenna con confusión.
"No tengo idea." respondió Isaac.
Las criaturas vieron a los nuevos atacantes y decidieron atacarlos en venganza, pero antes de que pudieran hacer algo, otros cinco ataques salieron del bosque; una nube de aire congelado, lo que parecía ser una lanza de energía azul, una esfera de rayos, varias balas de plasma y una onda psíquica, cada ataque eliminando a varios monstruos a la vez. Después de esto, ambos Adepts notaron que más gente extraña salir del bosque, misma que no habían visto en su vida.
Estos siete nuevos héroes, los viajeros de mundos, fueron rodeados por las criaturas de ese planeta.
"Parece que tienen problemas." comentó Takato.
"Bueno, llegamos justo a tiempo para salvarlos." expresó Duncan.
"Feh, como sea, solo quiero una buena batalla." dijo InuYasha con desgano.
"N-no creo que sea una buena idea atacarlos de frente." comentó Luigi, nervioso.
"Calma, somos más fuertes que esos monstruos." dijo Mewtwo con seriedad.
"¡Entonces es hora de patear algunos traseros!" exclamó Axl, girando sus pistolas con sus dedos.
"Eso parece." dijo Alan, antes de darse cuenta de las identidades de los jóvenes. "Hey, ¿No son ellos Isaac y Jenna de Golden Sun?"
"Oye, es cierto." expresó Takato. "Aunque los conozco como Hans y Nadia…"
"¿En tu mundo también lo jugaste?"
"No, vi el anime."
"¿En tu mundo es anime y no videojuego?" preguntó Alan con asombro.
"¡No importa!" exclamó InuYasha. "¡Hay que atacar a esas criaturas!"
"Ok, ok…" dijo el joven de gorra gris, para luego voltear a ver a los dos jóvenes. "¿Necesitan ayuda?"
Jenna e Isaac se miraron unos a otros, antes de ver a los monstruos que los rodeaban y superaban en número fácilmente.
"¡Nos encantaría!" exclamó el Adept de Venus.
Justo en ese momento, todos los monstruos comienzan a atacarlos de frente, provocando que los héroes se colocaran en guardia.
"¡Menos charla y más acción!" exclamó Axl, disparándole a un monstruo en la cabeza.
"¡Hablas mi idioma, mocoso!" expresó InuYasha, saltando de frente a las criaturas, atacando a los monstruos de frente.
Música de fondo: - 030-Prairie - Evening-- (Soundtrack: .Hack//G.U.)
Luego de algunos minutos de pelear, las fuerzas combinadas de los nueve héroes lograron eliminar la mayoría de los monstruos mientras que otros escapaban de ese destino.
"Al parecer ya se fueron." comentó Duncan, mirando a su alrededor.
"No eran buenos oponentes." Expresó InuYasha con algo de pereza.
"Te vi tener problemas con dos orcos." dijo Axl.
"Cállate, tu también cuando esos lobos te mordieron en el brazo."
"¡Porque tu…!"
"¡Cálmense!" exclamó Mewtwo. "No es momento de pelear."
"¡Bah!" exclamaron ambos, para luego mirar a otra dirección. Los demás los veían con una gota de sudor, puesto que esto ya se había tornado común entre ellos.
Mientras ellos discutían, Alan caminó hacia Isaac y Jenna para ver si no tenían problemas.
"¿Están bien?" preguntó el joven de la Keyblade.
"Si estamos bien, gracias por la ayuda." expresó Isaac.
"No hay de que…"
"No son de por aquí, ¿no?"
"No, somos de… muy lejos…"
"Bueno… ¿No quieren ir al pueblo con nosotros?" preguntó Jenna. "Ya va a ser hora de comer y podemos ofrecerles algo. Es lo menos que podemos hacer por ayudarnos."
"Si me disculpan…"
Alan regresó con su grupo llamándolos para reunirse y ver que hacer.
"¿Qué pasa?" preguntó Takato.
"Nos invitaron a comer en su pueblo, quizás debamos aceptar." expresó Alan.
"Pero perderíamos tiempo, debemos buscar el anillo." dijo Axl.
"¿Qué dice tu anillo, Alan?" cuestionó Duncan.
El joven mencionado miró el anillo detenidamente, viendo como emite una pequeña pero notable luz hacia donde se supone queda el pueblo de Isaac y Jenna.
"Parece que está cerca…" dijo Alan. "Aceptaré su oferta para comer y seguir buscando. Hemos estado casi dos días aquí."
"Dímelo a mi, cuando llegamos casi me caigo por la orilla del mundo." comentó Luigi con algo de miedo, recordando esa experiencia que, de no ser por el Pokemon Psíquico, quizás ahorita él estaría cayendo al vacío.
"Quien iba a pensar que este era un planeta plano." Comentó el Tamer con confusión.
"No nos hubiéramos tardado tanto en llegar hasta aquí si no hubiéramos llegado a esas islas en el fin del mundo al este de aquí." Comentó InuYasha con algo de enfado-
"¡Hey, no controlo donde llegamos!" expresó Alan. "Bueno, iremos con Isaac y Jenna a su pueblo y continuaremos la búsqueda del anillo después de eso. Sirve que también conocemos los alrededores, puesto que parece que el anillo está cerca."
Después de la reunión y de aceptar la invitación, el grupo de héroes comenzaron a caminar, siendo guiados al pueblo de Nueva Vale.
-Planeta: Tierra 109; Shadow Realm-
-Spellian Hegcian-
Música de fondo: - 003-Magical Mystery-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Casi al mismo tiempo en que el grupo de Alan se encontró con los Adepts, el grupo principal se encontraba dentro del castillo, planeando que harían después, ahora que ya no tenían anillos que buscar.
"¿Qué sigue ahora?" preguntó Mario.
"Han pasado dos días desde que el grupo de Alan partió a ese mundo." dijo X con seriedad.
"¿Por qué tardaran tanto?" cuestionó Tai.
"Quizás les ocurrió algo." inquirió Maya.
"No…" negó Kristal. "Estoy segura que algo los retrasó. Quizás aun no encuentran el anillo."
"Probablemente aparecieron muy lejos de donde está el anillo, y por eso están tardando tanto tiempo." expresó Raphael.
"Solo podemos esperar…" dijo Vash, sabiendo que no podían hacer mucho en esos momentos.
Mientras tanto, lejos del castillo, en las montañas que rodean la ciudad, Sesshomaru se encontraba observando el mar. No quería asociarse con la gente con la que su medio-hermano InuYasha se había aliado, sólo quería derrotar al sujeto que infestó su mundo de Heartless, quienes eliminaron a sus compañeros de viaje. Lo demás no le importaba.
En ese momento, se encontraba meditando, cuando notó la presencia de alguien cerca de él.
"¿Qué quieres?" cuestionó fríamente.
"Así que pudiste detectarme… que interesante."
Sesshomaru volteó atrás para ver de quien se trataba, el Maverick Hunter Zero.
"¿En que piensas?" cuestionó el Reploid.
"No te incumbe…" respondió secamente, mirando nuevamente al mar.
"Quizás, pero decidí alejarme del grupo un rato." comentó Zero, caminando a lado de Sesshomaru, pero marcando una buena distancia de cuatro metros entre ellos. "Me gusta estar solo para pensar…" comentó, viendo que el demonio no quería hablar. "Veo que no te agrada la compañía… me imagino que sólo nos seguiste para vengarte del tal Exus, ¿no es así?"
"Tienes razón; sólo vine a este mundo para vengarme, pero se están tardando mucho tiempo en atacarlos. Me irrita."
"Lo sé, pero no podemos hacer mucho… parece ser que en el mundo donde él se esconde habitan millones de esos Heartless. Ninguno de nosotros podría contra tales cantidades."
"No me interesa, mi objetivo es la cabeza de ese sujeto… ya me las arreglaré para llegar a él."
"Entiendo tu punto, yo haría lo mismo, creo, pero no pienso que sea…"
Música de fondo: - 034-Evil Reborn-- (Soundtrack: Soul Calibur)
De pronto, ambos sintieron algo extraño, una extraña sensación recorrió sus cuerpos. Algo se aproximaba.
De regreso al castillo, todos sintieron lo mismo que el Reploid y el Youkai.
"¿Qué fue eso?" preguntó Ash.
"No lo sé." respondió Miroku.
"¡Miren afuera!" exclamó Raichu, mirando por una ventana del salón.
Todos salieron al balcón principal, tratando de averiguar de qué se trataba todo. En las afueras de la ciudad, justo fuera de la entrada al valle, un enorme Portón de Espejo se abría, con una altura de casi cine metros, y del cual se podía sentir una poderosa energía oscura salir de el.
"¿Acaso son…?" preguntó Sapphire con asombro.
"Si…" respondió Raphael seriamente. "Son Heartless…"
Dicho esto, miles de Heartless, de todas formas y tamaños, salieron del portal, en dirección a la ciudad, con la intención de devorar los corazones de todos sus habitantes.
"¡Son más que los que nos atacaron hace una semana!" exclamó Steve con asombro.
"Pero ahora tenemos poderosos aliados." Comentó el Dark Sage. "Al fin, Exus decidió atacarnos, debemos defendernos."
"Entonces hay que contraatacar." dijo Kristal "¡Vamos!"
En las montañas, Zero y Sesshomaru, quienes estaban más cerca que nadie, vieron a los Heartless subir la montaña.
"Veo que ya no tendremos que esperar tanto." Comentó el Reploid, sacando su espada de luz.
"Al fin." Expresó el Youkai. "Ese cobarde por fin decidió atacar."
"Eliminemos a cuantos Heartless se pongan en nuestro camino, así haremos salir al muy maldito de su escondite."
"Por primera vez estoy de acuerdo."
Y así, Spellian Hegcian era, una vez más, atacada por Heartless, la ciudad está aún debilitada por el último ataque. Sólo los guerreros de otros mundos podrán salvarla.
¿Podrán lograrlo?
Fin del Capitulo 31
Música de fondo: - 008-The Biggest Dreamer (Jikai Yokoku)- (Soundtrack: Digimon Tamers)
En el próximo Capitulo: Hola, soy Alan. Al fin encontramos el lugar donde está el anillo y al parecer no tendremos problemas para conseguirlo… y fue cierto… pero al volver, nos esperaba una horrible sorpresa. No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Zodiacal Rings Chapter: Regresando para el Apocalipsis.
¡Kristal!¡¿Dónde estas?!
ENDING THEME: 054-Innocent (soundtrack: Digimon Frontier, Ending 1)
