Final MiX!

16/MAYO/09


OPENING THEME: 061-Warriors (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!, Cuatro Opening)

Epilogo: Despedidas y Alianzas. Una amenaza en el cielo.

-Planeta: Tierra 109 (Shadow Realm)-

-Spellian Hegcian-

Música de fondo: - 022-Twilight Princess - Midna's Theme-- (Soundtrack: Super Smash Bros Brawl)

Han pasado unas horas desde la batalla final en el Kingdom Hearts y Transverse City. Al regresar de su aventura, los héroes fueron recibidos con ovaciones y agradecimientos por todo lo que habían hecho, por jugarse la vida en esa batalla tan era de noche en Spellian Hegcian y todos celebraban la "derrota" de Exus y Void, habiéndose librado de esa amenaza. Como conmemorando la victoria, una lluvia de estrellas se vio en el cielo, una extraña, ya que algunas se detenían en un punto y se quedaban estáticas, como si una estrella aparesiece.

El grupo salio al balcón a ver las estrellas y las veían con felicidad. Sin embargo, Miroku e InuYasha se veían algo tristes.

"¿Qué les pasa?" preguntó Mario.

"¿Acaso lo olvidaste?" cuestionó InuYasha. "Nuestro mundo desapareció."

"No tenemos lugar a donde regresar." dijo Miroku.

El comentario hizo que muchos de los héroes se sintieran tristes. Era cierto, el mundo de InuYasha ya no existía, sus habitantes habían caído en la oscuridad y se habían convertido en Heartless. En el techo, Sesshomaru escuchaba los que decían, con cierta tristeza en su mente, pero no lo demostraba físicamente. Sin embargo, Raphael sonrió, sabiendo algo que los demás no.

"No se preocupen por eso." Comentó el hechicero, mirando hacia arriba. "Mira la lluvia de estrellas, no es normal que algo así pase. Ese es un indicio de que su mundo se ha reconstruido."

"¿Cómo?" cuestionó InuYasha con algo de asombro.

"Todos los mundos y personas absorbidas por los Heartless eran absorbidos por Void, y al momento de mandarlo lejos, esas energías regresaron al Kingdom Hearts, que escuchó nuestros deseos de reconstruir esos mundos destruidos…"

"Plot device." dijo Alan. "Buena forma de regresar a la normalidad."

"¿No sería Deus Ex Machina?" preguntó Tai.

"No, eso es para cuando algo ocurre que salva al héroe cuando este está punto de morir… de hecho, la aparición de las demás bestias y las doce Zodiacal Keyblades serían un ejemplo de eso."

"En lugar de Plot Device, ¿no sería otra cosa, como Reset Button?" cuestionó Takato.

"Quien sabe, no estoy acostumbrado a esas palabras."

"Lo que si es cierto." empezó Raphael. "Es que los mundos absorbidos por los Heartless mandados por Exus han vuelto a la normalidad."

"Si eso es cierto, entonces hay que regresar." dijo InuYasha. "Pero primero… ¡Mujer!¡Quiero terminar nuestro combate!" exclamó, señalando a Kristal, quien sólo reía nerviosamente.

"Eh, claro…" expresó ella.


La noche pasó tranquila, sin ninguna preocupación, hasta que el grupo se fue a dormir. Todos descansaban luego de tan intensa pelea ya que estaban tan cansados que uno se pregunta como rayos le hicieron para estar en una fiesta. Bueno, el punto era que la mayoría dormía, a excepción de Alan y Raphael, quienes conversaban en el salón principal.

"Raphael, ¿Cómo puedo regresar a Transverse City?" preguntó el joven, haciendo que el hechicero lo viera con curiosidad.

"¿Por qué quieres regresar a ese lugar?" preguntó Raphael.

"Quiero regresar por algunas personas."

"¿Qué personas?"

"Unas chicas que vi ahí antes de regresar forzadamente."

"Explícate."

"Verá; ahí encontré a May, Sora y Rika, las chicas de las que Ash, Tai y Takato se habían enamorado y que rechazaron a mis amigos."

"Si es así, ¿Por qué quieres ir por ellas?"

"Por sus miradas; al verlas, sabía que querían venir conmigo a cualquier costo. No sé para que, quizás sean por algo más, pero tengo curiosidad por saber como rayos llegaron ahí."

"No podría responderte a porque ellas están ahí, pero de algo estoy seguro; no podrás regresar a ese lugar."

"¿Por qué?" preguntó Alan, con sorpresa y enfado por saber porque no podría regresar. El hechicero suspiró un poco, antes de responderle.

"Eternal Core es una zona impenetrable para cualquiera; cualquier nave que se acerque será succionado por el agujero negro. No es posible llegar ahí."

"¿Y como es que entramos ahí en primer lugar?"

"El sello de los doce anillos mantenía un camino accesible pero bloqueado a la vez, hacia esa zona. Lamentablemente, ahora que el sello se ha roto, el Eternal Core volvió a rehacerse en esa parte, bloqueando la entrada. A menos que seas un Guardián, no podrás abrirla. Eres la reencarnación de Chaos y Kristal la de Balance, pero a menos que despierten ese poder escondido dentro de ustedes, no podrán abrirlo. Y eso es si los Guardianes quieren que las dejen salir."

"Ya veo…" comentó el joven, mirando con tristeza al suelo.

"Estoy seguro que el destino hará que se vuelvan a reencontrar, no te preocupes por ello." expresó Raphael. "Ve a dormir. Cuando todos regresen a sus mundos, te entrenaré para que tu y Kristal controlen a la perfección el poder de un Súper N-Warrior."

"¡Genial! Entonces estaré esperando."

Con esto dicho, el joven se levantó de la silla donde estaba conversando y se fue a su habitación para poder dormir para el día siguiente. En su camino, encontró a alguien más despierto, mirando por la ventana.

"¿Kristal?" preguntó el joven, viendo como la chica volteaba a verlo con extrañes al ver que estaba despierto.

"Oh, Alan, ¿No puedes dormir?" preguntó ella.

"No, sólo fui a preguntarle algo a Raphael." Respondió el humano, sentándose en un sillón cercano que era para dos personas, Kristal sentándose a su lado.

"¿Y que era?" cuestionó ella.

"Nada importante, no te preocupes…"

"Si tu lo dices…" expresó la hechicera, mirándolo de malagana, sabiendo que estaba mintiendo.

Ambos permanecieron callados por un momento, viendo la lluvia de estrellas que llevaba ya algunas horas ocurriendo. ¿Tantos mundos fueron absorbidos durante la guerra contra Exus?

"Sabes Kristal, discúlpame por haberte preocupado mientras estaba en otros mundos, no fue mi intención." Expresó el joven de gorra gris con remordimiento.

"Lo sé, yo también hice lo mismo." Respondió la rubia de la misma forma.

"Ya sé… pero yo permanecí dos días fuera, debiste haberte preocupado."

"Si, y mas cuando los Heartless atacaron, y pensé que te habían hecho algo."

"Afortunadamente, todo salio bien al final."

"Cierto, y me alegro por eso…"

Música de fondo: - 089-Why (CCFFVII Mix)- (Soundtrack: Crisis Core, Final Fantasy VII)

Alan miró la hora en su reloj… bueno, en su N-Mod que Raphael le había dado antes de combatir contra Exus la primera vez.

"Bueno, creo que es hora de dormir… hasta maña-" pero no logró terminar la frase, ya que Kristal lo abrazó, recostándose ella sobre su pecho.

"¿Te importaría si dormimos aquí?" preguntó ella, sonrojándose un poco.

"Claro." Respondió él sin pensarlo dos veces, rodeándola con sus brazos.

Permanecieron así durante un rato, escuchando la respiración el uno del otro, hasta que Kristal habló nuevamente.

"Sabes, me alegro el haberte conocido… eres la persona más importante para mi…"

"¿Hablas enserio?" cuestionó el joven con incredulidad, ya que no creía que alguien lo mirara así. "N-no sé que decir."

"No tienes que decir nada… sólo quedémonos así un rato más."

"De acuerdo…"

Con una sonrisa en sus labios, ambos cerraron sus ojos y cayeron en el mundo de los sueños, juntos. Ninguno se dio cuenta de un objeto salir disparado hacia el cielo desde una de las montañas cercanas.


Ya en la mañana, el grupo se reunió en el muelle, donde seria su despedida, regresando los héroes a cada uno de sus mundos. Claro, hubo varias sorpresas.

"¿Cómo que quieren quedarse?" preguntó Alan con confusión, ya que ciertas personas se opusieron a regresar a sus mundos y ya no vivir tranquilamente; entre ellos estaban Ash, Tai, Takato, Raichu, Latias, X y Zero, estos últimos extrañando a todos.

"Si, nos quedaremos…" expresó el Tamer.

"¿Por qué?"

"Diferentes razones." Respondió el Pokemon Trainer. "Tai, Takato y yo lo hemos hablado y creemos que, si nos quedamos con ustedes, podremos encontrar a las chicas más rápidamente."

"Sabemos que no están en nuestros propios planetas." Expresó el Digidestined. "También entendemos que puede ser que hayan regresado a la normalidad, por lo que nos gustaría verlas de nuevo."

"Pero recuerden esto." Comentó Alan. "Aunque hayan regresado a la normalidad, lo que les dijeron a ustedes, o al menos algunas cosas, son lo que ellas piensan realmente. Esa oscuridad, según Raphael me explicó, incrementa los pensamientos negativos de las personas, haciendo que expresen lo malo que sienten a los demás."

"Cada persona tiene esos sentimientos, Alan." Respondió Tai. "No es de extrañarse de que ellas pensaran algo así de nosotros. El hecho es que esos sentimientos, al menos a ese nivel como el que nos mostraron, no son de ellas, lo cual indica que, probablemente, no hayan sido a propósito."

"Eso es especular mucho, pero lo entiendo." Expresó Alan. 'Sólo espero que no sepan que sé donde están las chicas… no quiero arrebatarles la esperanza de volver a verlas. Quizás sea inhumano… pero yo creo que es lo correcto.' Pensó el joven, antes de ver a Latias. "¿Y tu porqué te quedas?¡No! déjame adivinar… Ash, ¿no?"

"C-claro." Respondió la Pokemon con forma humana, abrazando al entrenador que estaba a lado, causando que este se sonrojara un poco.

"Y yo... bueno…" empezó Raichu. "No quiero tener que escapar del Team Rocket por siempre, por lo que mejor me quedo en otro mundo para que ya no me busquen. Además, siento que debo quedarme con ustedes."

"Entiendo." Expresó Alan.

"¿Y ustedes?" preguntó Kristal, señalando a X y Zero.

"Sigma se ha escapado a otros mundos y es nuestro deber detenerlo." Expresó el Hunter carmesí. "Por eso queremos estar con ustedes, quienes pueden viajar a otros planetas."

"Detendremos a Sigma y a sus compañeros." dijo X seriamente. "No podemos permitir que ellos amenacen otros mundos."

"Bueno, si se quieren quedar, no hay problema." dijo Alan.

"Axl regresará a la Hunter Base y estará en contacto con ellos por nosotros."

"¡No hay problema, jefe!" respondió el joven Hunter.

"Muy bien." Comentó Alan, antes de ver a todos. "Ha sido un placer trabajar con ustedes, quienes fueron mis héroes de la infancia, héroes que siempre me dijeron que no existían, pero aquí están, frente a mi… gracias por todo."

"No hay de que." comentó Vash.

"También fue un placer trabajar contigo." dijo Mario.

"Quizás en el futuro nos volvamos a ver." expresó Isaac.

"Después de todo, la galaxia es muy chica." Comentó Axl.

"Hasta el día en que volvamos a vernos." dijo Miroku.

Alan abrió un Portón de Espejo para cada uno de los mundos de los héroes, grandes para el de los Legendary Pokemons y los Digital Sovereings, ya que los Egyptian Gods volaron a sus mundos en forma de cartas. Cada portal era para uno de los mundos que habían visitado… a excepción del de Vash.

"¿Seguro que no quieres regresar a tu mundo?" preguntó el joven de gorra gris.

"Seguro." Respondió el pistolero. "Hay un precio por mi cabeza, y estoy seguro que nunca se quitará… quiero tener una vida pacifica."

"¿A dónde quieres ir?"

"No lo sé…"

"Eres bienvenido en nuestro mundo." expresó Link. "Es muy tranquilo en épocas de paz… como la que está pasando ahora."

"Muchas gracias, aceptaré tu ofrecimiento." dijo Vash. "Pero, ¿hay donas?"

"Creo que si… yo no las pruebo."

"¡Entonces vamos!"

"Bueno Vash, iras al mundo de Link. Buena suerte a todos." dijo Alan.

"¡Hasta pronto!"

Así, todos entraron a los portales y regresaron a sus mundos.

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En la Tierra 027, Pokearth, Mewtwo se elevaba al cielo mientras veía como los demás pokemons regresaban a sus regiones, para luego el empezar a ayudar en la reconstrucción de las ciudades humanas.

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En el Digital World South, los cuatro Digital Soverings regresaron a sus zonas, no sin antes regresar a Impmon con sus Tamers, quienes estaban muy felices de volver a verlo.

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En la Tierra 075, Trizen, Link y Vash regresaron a Hyrule Castle, donde todos celebraron el regreso de su héroe, quien expresó que habían derrotado a las fuerzas del mal. Vash comenzó a adaptarse a la vida aquí.

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En la Tierra 060, Ninten, Mario y Luigi regresaron a Mushroom Kingdom donde fueron recibidos como los héroes que son.

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En la Tierra 100, Replira, Axl regresó a la Hunter Base para reportar lo que pasó en otros mundos a sus superiores y el porqué X y Zero no estaban. Al salir de ahí, Cinnamon lo esperaba y ambos comenzaron a hablar.

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En la Tierra 024, Shirok, InuYasha, Miroku y Sesshomaru regresaron a su mundo, pero en la época moderna, sin darse cuenta de que la separación de ambas épocas había provocado que la época moderna y la antigua se separaran, formando dos mundos girando alrededor del mismo sol; Shirok, el mundo humano moderno, y Shirak, el mundo de la época antigua, quinientos años en el pasado. Ambos mundos ahora estaban separados, ni siquiera las ataduras de tiempo estaban presentes. Shirak ahora tenía un futuro incierto, pudiéndose transformar en otro diferente al de su hermano mayor. Una nueva historia empezará a reescribirse.

Los tres guerreros entraron al pozo en Shirok, siendo transportados a Shirak, regresando a su era, donde Sesshomaru inmediatamente se alejó para buscar a sus otros compañeros de viaje. Tres días después, los encontró en un rio y nuevamente continuaron con su viaje. Miroku e InuYasha regresaron a la aldea de Kaede, donde le comentaron lo ocurrido.

-

Finalmente, en la Tierra 396, Weyard, Isaac y Jenna caminaban tomados de la mano de regreso a Nueva Vale, donde comenzó su aventura.

-

De vuelta en Spellian Hegcian, el grupo vio a los portales cerrarse. De ahora en delante, ellos se volverían una familia y lucharían para defender el Nintenverse de próximas amenazas.


-Fuera de la Galaxia-

Música de fondo: - 090-Curse of Vile- (Soundtrack: Megaman Zero 3)

Una pequeña nave espacial, de unos cinco metros de largo por dos de ancho, volaba a gran velocidad por el espacio, saliendo rápidamente del Nintenverse, para luego entrar en un Wormhole, uno de esos túneles que te permiten viajar por el universo más rápido. Al salir del túnel, la pequeña nave se acercó a un planeta, donde se veían constantes explosiones en su superficie. Sobre su superficie, cientos de naves de batalla, de al menos unos dos kilómetros de largo, flotaban.

Entonces, cerca de la luna de ese planeta, del mismo tamaño que la que tiene nuestra Tierra, una gigantesca nave de combate flotaba en el espacio a lado de la luna. Esta gigantesca nave tenia forma de un rectángulo, con una enorme figura en forma de cuadrado en la parte superior y tenia unos cientos de kilómetros de ancho y largo, casi de la mitad del tamaño de la Luna que estaba orbitando. La pequeña nave iba hacia ella.

Un compartimiento se abrió en un costado de la inmensa nave y la nave mas pequeña se introdujo, aterrizando dentro de esta. Un hombre, de al menos uno ochenta de alto, salía de la nave, portando una armadura cibernética, que cubría todo su cuerpo y sólo dejaba ver sus ojos, que eran color amarillo. El hombre se encaminó hacia la puerta, no importando que la puerta del hangar de aterrizaje aún no se cerrara, indicando que el hombre no necesitaba respirar en absoluto.

Este sujeto caminó por varios pasillos, cruzando varias puertas de energía que se abrían al acercarse, no prestándole atención a los pequeños robots que hacían mantenimiento pasaron a su lado, ya que eso era normal. Luego de unos minutos, el hombre se acercó a una gran puerta metálica, de unos cinco metros de alto y con un símbolo dorado y azul en esta. Este símbolo o emblema era una estrella de cuatro picos, dorada, con dos letras azules pegadas; una "M" y una "E". Ese sujetó entró al salón detrás de la puerta, que estaba oscuro, aunque sus ojos podían ver perfectamente en la oscuridad. Se acercó al centro de la habitación, mientras una luz se encendía, iluminándolo solo a él y dejando ver las figuras de otros seis sujetos, sentados en plataformas a sus lados. Él se hincó en señal de respeto ante estas figuras.

"Fifth General, Vilen, reportando." dijo el hombre.

"Infórmame." Expresó una de las seis figuras, el más grande de todos.

"He venido de mi misión en el Nintenverse. El nivel de tecnología de la mayoría de los mundos es muy primitivo, sin embargo, hay una gran cantidad de humanos habitando esos planetas… serán perfectos esclavos."

"¿Qué hay de los planetas en si?"

"Los mundos del Nintenverse son abundantes en cuanto a recursos naturales. Podremos usar todos los recursos de esos mundos para nuestro beneficio… y hacer que los humanos nos los den."

"¿Alguna resistencia?"

"No mi señor, su tecnología es muy primitiva para representar una amenaza contra nosotros, a pesar de ser excelentes estrategas al momento de luchar, pero en si, los humanos son muy débiles."

"Excelente…"

"Sin embargo, hay algo que me llamó la atención." Expresó el hombre llamado Vilen con intriga. "En un mundo sumamente primitivo, existían seres humanos y criaturas con poderes asombrosos para ser humanos."

"¿Esos humanos son una amenaza?"

"No mi señor, el poder de esos humanos no supera las 8000 unidades de pelea. Nuestros soldados de nivel medio-alto son capaces de manejarlos."

"Excelente."

"Mi lord, ¿Cuáles son sus ordenes?" Cuestionó otra de las figuras con curiosidad.

"Simple; iremos a esa galaxia, esclavizaremos a esos humanos y nos apoderaremos de sus recursos para poder aumentar el poder del imperio. A los humanos con esos poderes los capturaremos y crearemos maquinas a sus imágenes que nos obedecerán."

"Pero señor." Expresó otra voz más aguda. "Esa galaxia es hogar de los N-Warriors, seres de un nivel de poder supremo, hay que tener cuidado."

"¿Qué importa?" cuestionó una mujer "No serán nada contra nosotros."

"Además." Expresó otra voz masculina. "El poder de los N-Warriors aún no ha despertado, debemos aprovechar y tomar la galaxia para nosotros."

"¿Sus ordenes mi lord?" cuestionó Vilen con curiosidad.

Todos voltearon a ver al líder, un sujeto de unos diez metros de alto, quien sólo sonrió, a pesar de que su armadura no permitiera que los demás lo vieran sonriendo.

"Entonces, iremos a invadirlos. El Nintenverse está listo para ser añadido a nuestro imperio. ¡Que esa galaxia tiemble, pues el Imperio Mecron, el imperio de maquinas mas poderoso de esta parte del universo, se dirigirá hacia allá!¡En marcha!"

Varias sirenas sonaron por toda la nave, y todos se prepararon para el viaje. Todos, y digo todos eran maquinas, de todas formas y tamaños.

Así, la gran nave base del Imperio y todas las otras más pequeñas se empezaron a alejar del planeta con superficie explosiva, no sin antes que la enorme nave le lanzara una esfera de energía, de varios kilómetros de diámetro, que impactó en la superficie. La gran nave abrió un Wormhole para ir al Nintenverse, justo cuando el planeta detrás explotó.

Una nueva amenaza se acerca al Nintenverse.

The N-Warriors Ep2:

Zodiacal Rings Chapter

Una nueva Guerra… empezara


Música de fondo: - 088-Frey - Hero of Love and Justice - (Soundtrack: Saint Seiya)

Mientras tanto, en un planeta alejado y oscuro, un portal se abrió, dejando caer a un hombre. Ese hombre, era Exus, aún con la energía de Void rodeándolo. El hechicero volteó a ver a todos lados, intentando reconocer el lugar.

"¡Maldición!" Exclamó Void con enfado. "¡Pero regresaré!… yo pronto…"

De pronto, una extraña energía se acerco a él, colocándolo en guardia. Una sombra apareció frente a él, con al apariencia de un hombre, pero no se podía ver su rostro por el simple hecho de que… no tenía rostro.

"Al fin apareces ante mi, mi vasija… lamentablemente, esa energía débil viene contigo."

"¿Quién eres?" cuestionó Void.

"Te libraré de ese ser de la oscuridad…"

La sombra alzó su mano derecha y emitió una extraña aura. Void dentro de Exus se estremecía, el poder de esa sombra lo estaba sacando del cuerpo del hechicero con mucha fuerza. Sin poner mucha resistencia, Void salió del cuerpo de Exus, tomando la forma del gran lobo de energía oscura. La sombra humana lo miró.

"Me fallaste… pero no podía esperar menos de ti… sólo eres un Heartless mas grande…"

"Señor…"

"¡Desaparece!"

El sujeto emitió un aura extremadamente poderosa, lanzándola en forma de una pequeña esfera de energía roja al pecho de Void. No ocurrió nada por unos momentos, pero luego, el lobo oscuro se retorció de dolor, para luego desaparecer… Void había muerto.

Exus, quien había visto todo, miró a la sombra con un temor enorme.

"No te preocupes, no tendrás el mismo destino que Void." dijo la sombra, respondiendo a la pregunta que tenía el hechicero.

"¿Quién eres tu?" preguntó Exus con curiosidad.

"Soy el señor de esta galaxia, el portador de la muerte, el único sobreviviente de los Helios."

Un enorme terremoto sacudió el suelo con violencia, mientras que, a lo lejos, Exus podía ver como un gran palacio egipcio emergía de la tierra, derrumbando las montañas de su alrededor. El palacio tenia forma de pirámide, de un kilómetro de largo por quinientos metros de alto, mientras, junto con ese palacio, una ciudad humana sumamente avanzada emergía a su alrededor, rodeando a la pirámide. Exus miró a la gran ciudad, antes de voltear a ver la sombra, mientras otros quince sujetos, vistiendo armaduras doradas, aparecieron para rodearlo.

"¿Quién eres?"

La sombra oscura sólo sonrió.

"Yo soy… Anubis…"

FIN DEL EPISODIO 2.