Capítulo 2:"Nuevas Actitudes y amistades"

Se acercaba la semana en la que se celebraba Halloween, y era una semana en la que a los estudiantes les permitían estar con ropa informal.

Hermione decidió hacerse un gran cambio, para empezar, se alació el cabello, luego se puso una falda arriba de la rodilla muy coqueta y de arriba una blusa con mangas cortas muy pegada, que le hacía lucir su bello cuerpo, que nunca lucía con el uniforme.

Lavender al ver, que Hermione se veía mejor que ella comento-una prefecta vestida así, seria tachada como alguien que quiere seducir a los hombres.

Hermione, sabiendo que había logrado un mejor resultado que ella, sonrió mientras se aplicaba un poco de blush en sus mejillas y se ponía brillo en sus labios.

Al bajar a la sala común, donde encontró a Ginny, a Harry y a Ron que últimamente estaban muy puntuales, se sintió otra persona.

"Como si no fuera yo, que extraño" pensó.

Ron se quedo con la boca abierta, mientras que Ginny y Harry se reían de la expresión de su amigo.

-Te ves muy bien Hermione-le comentó Ginny mientras iban al Gran Comedor.

-Gracias-le agradeció Hermione muy feliz.

Al cruzar la entrada, muchos chicos volvieron la cabeza para admirar a Ginny y a Hermione.

Hermione que no estaba acostumbrada a esas miradas, tomo la actitud de indiferente, pero entre las miradas que recibía, había una con la que había cruzado, la semana pasada, era la de Malfoy.

"Qué guapo se ve así" pensó, pues el lucia una camisa negra, con unos botones desabrochados, y unos jeans algo rotos.

Se quedaron mirando un instante, instante en el que cuando se voltearon a ver se ruborizaron.

"Que tontería estoy diciendo¿Malfoy guapo?" pensó Hermione, aunque tenía que admitirlo.

Mientras, en la mesa de Slytherin, una persona tenía casi los mismos pensamientos.

"Se ve muy bien Granger así" pensó Malfoy, que a la vez se sorprendió por lo que estaba pensando.

Recordaba muy bien lo de la semana pasada, y no entendía porque había dejado de criticarla, además que cuando ella cayo sobre el sintió una sensación muy extraña, que no había sentido con ninguna chica y menos con Hermione hasta ese momento.

"¿Qué me está pasando?" pensó Malfoy confundido, "¿Por qué no puedo de dejar de mirar a la Granger?", era la verdad, casi todo el desayuno se habían quedado mirando, haciendo que se ruborizaran.

Después del desayuno, tenían una hora libre, pero para los estudiantes que eran prefectos estaban obligados a hacer una ronda por todo el colegio, pues Filch sospechaba que en esas épocas se producía una afición por invocar criaturas mágicas.

"Tiene un desagüe y por eso anda así" comentó Ron, pues estaba muy molesto, el quería en ese tiempo, entretener a la joven profesora, que atraía muchas miradas, pues ese día, escogió un vestido morado, arriba de la rodilla con tirantes, y unas sandalias muy lindas.

-Tendrá que ser otro día, que mala suerte-dijo Ron cuando el y Hermione iban a la oficina de Filch a ver con que prefecto tenían que hacer la ronda.

-Es más grande que tu Ron, jamás se fijaría en ti-comentó Hermione preocupad por la salud mental de su amigo.

-Sí, pero, tuviste que ver ayer, me explico muy linda las maldiciones, es tan linda y bella-comentó Ron con aire soñador.

-Como tú digas, solo te advierto-le dijo Hermione con voz muy preocupada.

Llegaron al despacho de Filch, donde solo estaban los prefectos de Hufflepuff, mirando la lista.

Hermione al mirar la lista, creía que se iba a desmayar¡le había tocado con Malfoy!, sintió ganas de echarse a correr, y justo cuando ya estaba a punto de darse la vuelta, llegó Filch.

-Bueno, bueno, ya vieron la lista ¡a vigilar!-dijo con esa voz odiosa para los estudiantes.

En el pasillo que iba hacia el despacho de Filch, estaba Malfoy caminando con Pansy Parkinson.

"Ojala se callara" pensó Malfoy, pues ella no dejaba de comentar que a Hermione Granger no le iba nada bien su nuevo estilo.

Llegaron al pasillo, donde estaban los prefectos, viendo las listas, Malfoy se acercó y vio con sorpresa que le había tocado con Hermione Granger.

No podía creerlo, simplemente no, no quería estar con ella, pero un sentimiento en su interior le dijo que si tenía que estar con ella, eso, lo animó a acercársele.

-¿Nos vamos?-le pregunto Malfoy a Hermione con una voz muy dulce, cosa que el no entendía porque.

-Claro-contestó Hermione ruborizada, sintiendo otra vez esa sensación de simpatía hacia Malfoy, que no sabía de donde venía.

A ellos les había tocado, el lago y los jardines, que para ellos trajeron recuerdos de la semana pasada.

-¿Te acuerdas de lo de la semana pasada?-preguntó Malfoy con voz un poco burlona.

-Sí, y todavía lo siento-contestó Hermione con voz y mirada baja.

-A mi me gusto-dijo Malfoy sin querer. "¿Qué diablos dije?" pensó Malfoy angustiado, pues había empezado a sentir una pequeña simpatía por Hermione.

-Malfoy¿Por qué estás siendo tan amable conmigo?-preguntó Hermione de una vez por todas.

- Porque me di cuenta muy tarde, de que eras una persona diferente a la que yo creía-contestó Malfoy con palabras sinceras.

Era la verdad, desde que llegaron a Hogwarts ese año, había empezado a ver a Hermione de una manera diferente, incluso había pensado que era guapa.

Hermione se ruborizo y se quedo callada, sin saber que contestar después de oír una respuesta así, jamás había esperado una respuesta así, y menos de Malfoy.

"Se ve que está siendo sincero conmigo, que lindo" pensó ella, sin reparar en el lindo que le había dedicado a Malfoy.

Después de un pequeño silencio, Malfoy lo rompió.

-Oye, quisiera ser tu amigo, me gustaría que empezáramos nuestra relación de nuevo.

Hermione sintió una mayor simpatía por Malfoy, que dijo muy sonriente:

-Claro que sí.

Ese era el inició de una amistad, que sin saber ellos dos, acabaría de manera muy diferente.