Capítulo 7: Después de la persecución

Malfoy despertó una mañana, muy desanimado, el día anterior había sufrido un dolor muy grande, además que el clima, que estaba muy triste, lo ayudaba a sentirse peor.

Se baño, se vistió rápidamente y salió de su sala común al Gran Comedor.

Como era ya el fin de semana, se podía vestir como quisiera.

Para ese día, escogió una camisa azul claro y unos pantalones negros.

Bajo a su sala común, para hacer tarea que tenía que entregar el Lunes, pero no la había hecho antes, por andar pensando en otras personas y asuntos.

-Hola Draco- lo saludó Pansy, como siempre, con su voz de tonta.

-Hola-le contestó Draco, sin mucho ánimo.

-¿Qué te pasa?-le preguntó con una curiosa mezcla de curiosidad y tristeza.

-Nada.

-Vamos, se que te pasa algo, te conozco.

-Pansy, si así fuera, son mis asuntos, y no quiero que te metas-dijo Draco, muy enojado y abandonó la sala común con sus libros.

Estaba muy enojado, no quería ver ni hablar con nadie, estaba todavía molesto por lo del Miércoles pasado (cuando Hermione huyo de él), todavía no creía que su amistad con ella se hubiera acabado tan rápido como la iniciaron.

Hermione mientras tanto, estaba en la biblioteca haciendo sus deberes, que por culpa de unos pensamientos dolorosos no había podido hacer.

Esa semana, había sido muy dura.

Después de la persecución, ella y Malfoy, no se habían vuelto a ver, ni hablar.

El Jueves había sido horrible para ella, pues ese día ignoró a Malfoy que la buscaba con la mirada, además que en la clase de Defensa contra las Artes Oscuras, había logrado que Ron se pusiera en el lado en el que estaba Malfoy.

Estaba tan concentrada en sus pensamientos, que no se dio cuenta, que un chico rubio había entrado en la biblioteca.

Sin embargo, Malfoy, si se dio cuenta y decidió alejarse lo mas posible de ella. "Tenía que elegir precisamente hoy para hacer mis deberes" pensó con amargura, mientras se sentaba en una mesa, y esparcía sus libros.

Hermione, seguía pensando en Malfoy y todo lo que había pasado esa semana, que se puso a llorar.

"Ahora¿qué niño estará llorando?" pensó Malfoy, molesto por no estar en completo silencio.

Se acercó al lugar de donde provenían los ruidos, y se quedo sorprendido, al comprobar, que era Hermione la que estaba llorando. En ese momento, se debatía en correr a ella y abrazarla, y a la vez echarse a correr de ahí.

Decidió quedarse cerca de ella y observar lo que hacía, así que movió sus libros y pergaminos.

"Tengo que dejar de llorar por una tontería" pensó Hermione, tratando de contener el llanto.

No lo logro, pero ahora lloraba en silencio, no quería que la sacaran de la biblioteca, además que había escrito apenas cinco renglones de la composición que McGonagall les había dejado.

Malfoy se sorprendió del dominio que ella había logrado, por lo que siguió con sus deberes, aunque no podía evitar voltear a ver a cierta castaña, que seguía llorando en silencio.

"Tengo que remediar esto" pensó desesperado, en el fondo, sentía que todo era su culpa.

Hermione, no podía concentrarse para acabar el pergamino, que tomo sus cosas, y se fue de la biblioteca.

"¿Me habrá visto?" se pregunto Malfoy, tratando de no contestarse la pregunta.

Hermione, salió de la biblioteca llorando todavía, no había logrado concentrarse, por lo que decidió cambiar de ambiente.

"Quizás en los jardines" pensó mientras se secaba las lágrimas, estaba demasiado herida y triste.

Se sentó en un árbol, que estaba cerca del lago.

Pero cuando se dio cuenta, en donde estaba, rompió a llorar más. Ese lugar le traía muchos recuerdos. La mayoría muy lindos, tanto, que no podía creer que su amistad con Malfoy estuviera ya en el pasado.

-Hermione ¿porqué lloras?-le preguntó Ginny, que estaba en ese momento en el lago.

-No es nada Ginny-contestó sin querer revelar el motivo.

-¿Cómo que nada?, mira que si reconozco a una amiga llorando-le dijo Ginny, tratando de no desesperarse.

-Bueno, lo que pasa, es que una amistad que tenía se acabo, y eso me afecto mucho-dijo Hermione sin revelar a la persona.

-¿Pero que paso?

-Pues, esa persona vio algo que lo molesto mucho.

¿Qué vio?-preguntó Ginny, a punto de perder la paciencia.

Hermione siempre había sido una de sus mejores amigas, y siempre le había contado todo, por lo que nunca había esperado de ella, que no quisiera contar lo ocurrido.

-Algo que lo molesto mucho.

-¿¡QUÉ?!-preguntó Ginny perdiendo por completo la paciencia.

Hermione se sorprendió por la reacción de su amiga, por lo que decidió contar todo, sin revelar a la persona.

-Tranquila Ginny, ahorita te cuento todo, veras….

Ginny se calmó bastante al escuchar la historia de Hermione, que hasta le dio tristeza su historia.

-¿Y quién es esa persona Herms?

-Perdona Ginny, pero no la quiero revelar.

-Pero…-empezó Ginny, dispuesta a protestar lo que quedaba del día para que su amiga le revelara el nombre.

-Es una persona, que antes me molestaba mucho, pero ahora se comporta muy diferente-la interrumpió Hermione.

-¿No crees que deberías explicarle todo?-le preguntó a Hermione, tratando de usar el sentido común.

-Sí, pero no lo quiero volver a ver.

-¿Cómo?, pero si lo besaste, yo volvería a hablar con el.

-¿Tu crees?-le preguntó Hermione, muy confundida.

-Sí, es lo correcto, porqué si no hablas con el, romperás lo poco común que tienes con el.

-Gracias Ginny-le dijo Hermione, secándose las lagrimas con la mano.

-De nada-le contestó Ginny abrazándola, pensando "Quizás algún día me cuente".