Capítulo 8: La reconciliación
Draco despertó un Domingo, sintiéndose culpable.
Culpable de que Hermione estuviera triste, que ya no le hablara, y lo que mas le dolía, que no lo miraba.
-Hey, entrenamiento de Quidditch-le dijo Zabini, ya abriendo la puerta del dormitorio.
-Bajo en un momento-le contestó de mala gana.
Se baño rápido, y bajo a la sala común, donde para su desgracia, estaba Pansy.
-¿Estás mejor?-le preguntó con una voz muy dulce para su sorpresa.
-Sí, pero aún así no me preguntes nada-mintió Draco.
Se sentía peor que el día anterior, y no tenía ganas de que Pansy lo empezara a interrogar por su comportamiento.
Pero se dio cuenta, que su respuesta, no la contento para nada, y al contrario puso su cara, que Draco llamaba en secreto "Me meto en tus asuntos, porqué los complico mas".
"Genial, otra preocupación mas" pensó Draco, sabía que Pansy, se pondría enseguida a averiguar de cualquier forma, lo que le pasaba.
2 horas después.
-Bueno el entrenamiento¿no?-le preguntó Zabini a Draco, saliendo del estadio, rumbo a las duchas.
-Sí como digas-le contestó Draco, sin darle importancia.
-¿Te sucede algo?
-No¡me adelanto!, después tengo cosas que hacer.
-Como digas-dijo Zabini sonriendo, sabía perfectamente que algo lo molestaba, sin embargo, no se metía nunca en sus asuntos.
Hermione estaba en la biblioteca acabando sus deberes, aparte de tratar de encontrar la forma de volver a hablar con Malfoy.
Después de salir del baño, Draco se fue a la biblioteca a acabar sus deberes.
El día anterior no los había acabado por estar observando a Hermione, además que le afecto mucho que ella se fuera de la biblioteca tan repentinamente.
"Bueno, la redacción ya está" pensó Hermione después de haber acabado el pergamino de dos metros de largo para McGonagall.
Volteo a una estantería que estaba cerca de la entrada, y su mirada se le petrifico al ver a un chico rubio entrar, que también se fijo en ella.
"Otra vez ella" pensó Draco al verla, no rompió el contacto visual con ella hasta que se sentó en una mesa, cerca de ella.
"Es él¿qué hago?" pensó Hermione muy angustiada al verlo sentarse cerca de donde ella estaba.
"No la tengo que mirar" pensó Draco, aún no se sentía listo para volver a conversar con Hermione.
Ambos, decidieron no voltear a mirar al otro, pero apenas podían controlarse, era la primera vez que ambos estaban en la biblioteca cerca uno del otro, y estaban concientes.
Draco siguió con su redacción de Herbología, mientras que Hermione, empezaba a practicar movimientos con la varita, aunque a veces se le iba la mirada a un chico rubio muy guapo, que estaba cerca de ella.
Cuando Draco volteó y se encontró con la mirada a Hermione, se quedo petrificado, pero Hermione fue la primera en reaccionar y se volteó a sus libros, tratando de parecer concentrada.
"¿Porqué lo volteó a ver?, puede pensar cosas que no son ciertas" pensaba Hermione desesperadamente, no se podía concentrar para nada en los movimientos.
Cuando Hermione bajaba la mirada, era cuando Draco la volteaba a ver.
"Se ve muy linda" pensaba, pues ella iba vestida, en forma, que a Draco le atraían mas las mujeres.
Hermione iba vestida con una falda arriba de la rodilla de mezclilla, llevaba una blusa sin mangas, tela de algodón, rosa, con un discreto escote, y algo, que le encantaba a Draco, sus pies, en unas sandalias planas, color medio dorado y plateado.
Ese fue el toque, que hizo que el, volteara mas a verla, mas de lo que la había visto ese día.
"¿Porqué no deja de mirarme?" se preguntó Hermione angustiada. Pensaba que quizás, ella iba vestida de manera inadecuada, que estaba manchada de algo ("Si lo estoy, que no sea comida"), se veía mal, o simplemente iba a volver a molestarla.
"Basta, tengo que dejar de mirarla" pensó Draco, llevaba solo la mitad de su pergamino, y ya había pasado una media hora, tiempo, que si no hubiera mirado a cierta castaña, el ya habría acabado su redacción.
Entonces, de improvisto, se apago la luz.
"¿Ahora qué?" pensó Hermione desesperada. Decidió irse a su sala común, donde con suerte, tendría luz.
Se levanto, pero con tanta oscuridad, no vio un libro, con el que tropezó y calló al suelo.
"Perfecto, lo que me faltaba" pensó Draco al irse la luz, pero se sobresalto, al oír que algo caía al suelo.
-Lumos-susurró y de su varita, se prendió una lucecita y se dirigió al lugar donde se produjo el ruido.
Cual fue su sorpresa, al encontrar a Hermione tirada en el suelo, que se empezaba a levantar.
Hermione no se dio cuenta del individuo que le ofrecía la mano, y la acepto, pero para su suerte, se resbalo, y se llevó también a la persona, que la estaba tratando de ayudar.
Hermione quedo debajo de su ayudante muy pegada a el, y el a ella.
Justo cuando hubieran preferido que las luces todavía siguieran apagadas, estas se prendieron.
La sorpresa de Hermione no tenía límites, su corazón estaba a mil por hora, Draco lo podía sentir palpitando, era obvio que esperaba que fuera otra persona quien la estaba ayudando, y no Draco Malfoy.
Se levantaron, aunque tardaron un poco, parecía que sus cuerpos no querían separarse.
-Gracias-le dijo Hemione tímidamente a Draco, no podía creer lo sucedido.
-De nada-le contestó Draco con una voz baja.
En ese momento, parecía que los dos iban a estallar, pues ambos querían explicar lo sucedido tiempo atrás.
-Malfoy, escucha se que no te explique nada pero…
-No, escúchame tú, yo fui…
-Pero Malfoy, tengo que explicarte lo que viste…
-Mas bien, yo soy el que te debe una explicación…
-Pero…
-Mira¿porqué no nos sentamos en algún lado y hablamos?-preguntó Malfoy, que a Hermione le sorprendió, pacientemente.
-Está bien-aceptó Hermione tranquila-¿en que lugar?
-Donde quieras.
-No, donde tú quieras, no me importa.
- OK¿te parece cerca del lago?-le preguntó con una sonrisa, sabía que ese lugar, era donde habían pasado lindos recuerdos. "Bueno, no todos" pensó Draco recordando lo que había visto.
-Sí-contestó Hermione, mientras tomaba sus cosas y se dirigía a la entrada.
Estando ya los dos, sentados, en un árbol, que a ambos les recordaba algo, empezaron a hablar.
-Mira Malfoy, lo que viste no…
-Espera un momento, antes quiero pedirte que me llames por mi nombre.
-Está bien, lo que viste no fue lo que pensabas, fue solo amistad-le explicó Hermione.
-Bien, lo entiendo, y te pido una disculpa-le contestó Draco, pensando "Ella y Ron han sido amigos desde que se conocen, que tonto".
Mientras que Hermione se sorprendía al escuchar a Draco. ¿Draco Malfoy le había pedido una disculpa a ella?, era imposible, pero sabía perfectamente que era cierto.
-Ahora yo te explico, que me sentía mal por haber visto eso, y por eso me comportaba así contigo.
-Creo que también fue mi culpa, nunca trate de comprenderte¿me disculpas también tú?
-No tengo razones para decirte que no-le contestó Malfoy, mientras se acercaba a ella, la pegaba hacía el, la abrazaba y, algo que ya no aguantaba la tentación, la beso.
El beso fue algo que Hermione aceptó muy bien, y siguieron besándose, hasta que su respiración de ambos, se volvió demasiado agitada.
-Ya lo extrañaba-le dijo Malfoy a Hermione.
-¿Crees que yo no?-le preguntó Hermione mientras le daba un beso.
Se quedaron abrazados un rato, pero recordaron que tenían deberes, y se fueron a la biblioteca a acabarlos.
Ambos estaban felices, felices de volver estar juntos, pues lo que más extrañaban, era su mutua compañía.
No tenían idea, que desde lejos, una Slytherin, los miraba con odio.
"Van a ver, van a ver" pensaba Pansy con amargura. Draco estaba correcto en su pensamiento, ella iba a complicar sus problemas.
