- ¿Cómo que te vas, Ginny¿Adónde pretendes irte?
- Con Harry, en busca de Voldermort.
- Pero si eres una niña.
- Una niña que perdió su infancia cuando fue poseída por el diario de Tom Riddle, una niña que se ha enfrentado en dos ocasiones con los mortífagos.
En ese momento entraron Ron y Hermione, ambos rojos y con el pelo descolocado, cogidos de la mano.
- Hey, hasta que por fin llegáis – Dijo Harry para tratar de cambiar de tema.
- Ronald de verdad, me das asco. – Dijo Fred.
- Fred, cuidado, no vaya a besarte.- Le reprochó George.
- Lo retiro, no me das asco. Si digo que te deseo no te acercarás a mí¿no? Mejor vamos a dejarlo, manténte lejos de mí, hermanito, y estarás bien.
- Es la forma más sutil que he visto en mi vida de decir que has visto algo que no deberías haber visto (N.A: Tan sutil como un elefante en una cristalería).
- Salió como un energúmeno de la habitación.- Dijeron los Weasley al unísono.
- Me lo imagino.
- Y bueno, Herms¿también yo te doy asco? Primero flirteas con Fred, luego ese beso a Ron y yo me pregunto, preciosa¿cuándo me toca a mí?
- Cuando los sapos críen pelo.
Todos se quedaron mirándola con cara rara excepto Harry.
- ¿Qué dije?
- Herms, los sapos mágicos pueden llegar a tener pelo cuando se hacen viejos.- Harry estalló en carcajadas.
- Era una expresión muggle, significa que nunca.
- Sólo lo diré una vez, el que vuelva a tontear con mi Hermsva a estar escupiendo babosas por una semana.
- Mi Herms, eh, cuidadito. Bueno, antes de que llegárais les estaba proponiendo que siguierais con el juego.
- De acuerdo, sigo yo. Ron¿desde cuándo sabes que te gusto?
- Hazme esa pregunta en otro momento, a solas.
- No pasa nada porque contestes¿ni siquiera eso puedes decir?
- Desde segundo. Es verdad que nadie se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde. Pensé que te había perdido.
- Ronnie-Pooh se ha vuelto muy tierno.- Se burló Fred.
- Chicos, estoy empezando a encontrarme un poco mal.- Dijo Ginny.
- Gin¿estás bien?- Preguntó Harry.
- Estoy algo mareada.
- ¿Llamo a mamá¿a un sanador?- Dijo Ron
- No, no es nada.
- ¿Cómo que no es nada?
- Tan sólo es hiperglucemia.
- ¿Hiperqué?- Dijeron los gemelos.
- Hiperglucemia, un subidón de azúcar por culpa de Ron.
- Me da igual lo que os parezca, yo quiero a Hermione, estoy enamorado de ella y si os parezco cursi, un calzonazos o lo que sea, me da igual. ¿Y a mí qué si estáis tan amargados? Yo encontré a la persona más especial de mi vida y ahora que lo sabe tengo el derecho de decirle tantos piropos, cursilerías y te quiero como quiera (N.H.A: Guau¡vaya discurso! Se le ha pegado algo de Hermy¿no?).
- Ron, sólo era una broma. Además así conseguí que me dijeras que me quieres, lo que no está mal.
- Bueno, me toca a mí hacer una pregunta- estaba todavía rojo- Hermione ¿desde cuándo sabes que me quieres?
- Desde el baile, en cuarto, fui tu último recurso, hubiera sido capaz de decirle a Vicktor que fuera con otra, si me lo hubieras pedido con normalidad.
- Ya tardaba en salir Vicky en la conversación.
- Vale, contéstame Ron. ¿Cómo acabaste con tu lengua metida en la boca de esa arpía de Lavender?
- Porque a diferencia de ti, ella no creyó que mi habilidad se debiera a una pócima, porque me felicitó por mi forma de jugar, me dijo que era su rey y me besó, y porque si tú te besabas con Krum ¿porqué no iba a hacerlo yo con Lavender?
- Ron, yo no había besado a Vicktor. Pero ¿sabes? Si querías ponerme celosa lo conseguiste, seguro que Vicktor te daría las gracias.
- ¿Qué estás queriendo decir?
- Que las Navidades no fueron precisamente frías.- todos se prepararon para el gran estallido.
- No entiendo.
- Pues mira a los demás, ellos si lo entendieron. Estaba tan mal que acabé aceptando ir con Vicktor a Bulgaria, bebimos más de la cuenta y acabamos acostándonos.
-¡Serás guarra!- Gritó Ron.
-Wingardium Leviosa.- Dijo apuntando al cuenco con solución de tentáculos de Martlap.- No seas hipócrita, si tú no hiciste lo mismo fue porque Lavender no quiso.- se acercó a él atemorizando a los demás.- Pero da lo mismo,- dijo besándolo.- los que importamos somos tú y yo.
Se miraron a los ojos, durante un instante hubo ese mágico contacto visual antes de que se echaran a reir de la apariencia del otro.
- Habrá que avisar en la caja ante posibles ataques de sinceridad- Comentó George a su gemelo.
- Sólo nos queda por saber una cosa, Hermione¿cómo mentiste a la máquina?- Preguntó Fred.
- Muy sencillo, Ron tiene defectos, como todos, defectos que no me gustan, tan sólo me concentré en ellos. Es igual que si le preguntas a un muggle común si la magia existe y te dice que no, la pantalla se iluminará porque él así lo cree. Verdad o mentira. Tu verdad es relativa, a fuerza de creer cosas, las convertimos en lo que queremos. ¿qué tal si vamos a tomar un helado al Callejón Diagon?- Los demás asintieron y salieron de la habitación.
Cuando bajaba las escaleras tomada de la mano de Ron , le dijo:
- Te quiero.
- ¿Me mientes?
- Tal vez, pero yo así lo creo.
Fin
Gracias por haber sido pacientes esperando cada capitulo. Bueno, espero que os halla gustado y que me dejeis review.
Bicos, Neevy
