Hola, pues aqui ando poniendoles un capitulo despues d cierto tiempo, se q no es muy largo, pero estoy tratando que los proximos lo sean mas, gracias por sus reviews.

Capítulo 15: Las primeras preocupaciones

Un Sábado muy lluvioso, despertó Hermione llorando, preocupada, había tenido un sueño horrible, una pesadilla que no tenía comparación a las que había tenido.

"Es peligroso lo que puede suceder, con mi dolor, después del mes tendré que evitarlo" pensó desesperada mientras entraba al baño.

Y si, las consecuencias podían ser dolorosas, pero para que pensara eso totalmente Hermione tuvo que soñar algo muy feo, un sueño que la congelo.

Había soñado, que estaba paseando con Draco en el lago, viéndose los dos y sonriéndose, entonces, con la rapidez en la que cae un rayo, se nublo el hermoso día y empezó a llover.

Por extraña razón, decidieron caminar cerca del bosque prohibido, donde ocurrió lo peor.

Se empezaron a oír ruidos extraños en los árboles, voces siniestras que susurraban, y para su sorpresa, salían cientos de mortífagos, rodeándolos.

Con un rápido Expelliarmus les quitaron sus varitas, y ellos quedaron indefensos, en ese momento, Hermione le había preguntado a Draco:

-¿Qué hacemos?

-No te muevas, yo tratare de arreglar la situación-le había dicho con la voz que la ponía nerviosa.

Draco empezó a tratar de dialogar con los mortífagos, pero ellos no se mostraron tan fáciles, y su nuevo líder había dicho:

-Draco, sabemos que eres un traidor, y vas a pagar caro.

-Hagan lo que quieran, pero no conseguirán nada-había respondido este con valor.

En menos de un segundo, un Avada Kedavra había sido lanzado por su líder hacia Hermione, pero Draco actuando rápidamente se ponía enfrente de ella, protegiéndola, haciendo que el rayo fuera hacia el.

En ese momento, la Gryffindor gritaba, pues veía caer a Draco con rostro inexpresivo en el húmedo pasto, y alcanzaba a oír a la voz fría del líder:

-Yo confiaba en ti, pero me decepcionaste, he aquí tu merecido por traicionarnos con sangres sucias y otras cosas.

"Y ahí termino la pesadilla, como termino mi idea de que nada le podía pasar" recordaba Hermione, ya en el dormitorio, cepillándose el cabello.

Bajo las escaleras silenciosamente y con la mirada baja, sentía que su mundo, cambiaba, que todo que alguna vez tenía vida y alegría, se volvía sin color, opaco y triste.

-Hermione¿qué te pasa?-le preguntó Ginny, acercándose con cara preocupada.

-Nada, es solo que no dormí-mintiendo, esperaba que le funcionara, pues cada vez que mentía, siempre la descubrían. Para su sorpresa, Ginny se creyó su mentira diciendo:

-¡Ah!, no fuiste la única, creo que las niñas de segundo estaban haciendo una fiesta, porqué se oía mucho ruido.

-Exacto.

Bajaron Harry y Ron del dormitorio de chicos, y pronto se unieron a Hermione y a Ginny.

Se saludaron y todo, pero Ron y Hermione pudieron notar, que cuando Harry y Ginny se saludaron, sus miradas fueron a parar a otro lado, más no a los ojos de quien saludaban.

Ron y Hermione se encogieron de hombros, y seguidos por Harry y Ginny, que estaban más silenciosos de lo normal.

Llegaron al Gran Comedor, que como siempre estaba lleno y ruidoso.

Ron y Hermione, hablaron normalmente, pero ni Ginny ni Harry pronunciaron una sola palabra, hasta que Ron les pregunto:

-¿Les sucede algo?

A lo que ellos contestaron con rapidez:

-No, nada.

Hermione en cambio, estaba sumida en sus pensamientos y en el recuerdo de la horrible pesadilla.

En una mesa lejana a la de los leones, un chico miraba con atención el periódico, no había nada interesante, hasta que vio un artículo que lo helo.

Mortífagos activos vistos cerca del colegio Hogwarts

Hoy, la Sra. Rosmerta, propietaria de la taberna "Las tres escobas" dijo haber visto actuar a ciertas personas extrañamente en la mañana, hasta que se dio cuenta que eran mortífagos.

-Saque a mi gato a la azotea, como cada mañana, cuando vi a cinco individuos actuar extrañamente, pues se escondían y trataban de no llamar la atención.

A la hora de cerrar su taberna, vio como dos individuos desconocidos, estaban forzando la reja de entrada para Hogwarts.

La Sra. Rosmerta, trato de distinguir a los individuos, pero lo que realmente le confirmo, que eran mortífagos, era que alcanzo a ver un resplandor, en el brazo izquierdo de uno de ellos.

-Vi que tenía algo que brillaba en el brazo izquierdo, hasta que el reflejo dio con la luz, y pude distinguir la marca tenebrosa.

La historia con un solo testimonio, no es muy fácil de creer, pero vecinos en Hogsmeade, reportaron haber escuchado cerca de las 9:00 p.m., ruidos metálicos además que parecían forcejeos de abrir una reja.

Después de que nuestro héroe Harry Potter, destruyo al Señor Tenebroso, el ministerio ha iniciado una búsqueda de los últimos mortífagos activos.

Después de leer el breve artículo, la respiración, se le volvió agitada, y empezó a ponerse nervioso.

Si lo que decía el artículo era real, y lo más seguro era que lo fuera, tendría que tener mucho cuidado a partir del próximo mes.

Ese Sábado, planeaba poder reunirse con Hermione para empezar a trabajar en el proyecto de transformaciones, pero si los estarían vigilando, podría ser peligroso.

"Pero tengo la excusa del trabajo" pensó preocupado mientras se dirigía a su sala común, solo para descubrir algo.

En su cama, había una nota, y decía así:

Draco:

Tenemos que advertirte, que sabemos que tienes una relación con una sangre sucia, y que sobretodo, eres un traidor.

Te estaremos vigilando, pues estamos en todo Hogwarts, sin que se nos pueda ver.

Podrás sentirte tranquilo, pero recuerda, que te estaremos vigilando, nos sentirás, pero cuando voltees a ver ya no estaremos, pero seguiremos observándote.

Pagaras por ser un traidor, al menos que demuestres lo contrario.

Att: Los Mortífagos

"Así que ya me están vigilando, perfecto" pensó Draco con rencor mientras doblaba la nota.

"Pero debo de mostrar valor, no me van a derrotar tan fácilmente como creen" pensaba mientras se dirigía al campo de Quidditch a volar un rato, para aligerar la tensión.

Sabía que estaba lloviendo, pero necesitaba desesperadamente relajarse.

En la biblioteca, Hermione estaba leyendo, pero, lo que en realidad hacía, era en pensar en Draco.

"Está en un grave peligro, y no quiero que lo este más por mi culpa" pensaba con tristeza.

"Bueno, pues es cierta la excusa del trabajo de McGonagall, pero ¿y después del mes?, no quiero ni pensar".

Sabiendo, que no iba a poder realizar nada de tarea con esos pensamientos, salio de la biblioteca con aire preocupado y de tristeza a la vez.

Estaba muy preocupada, pues podía pasar algo alarmante, y que ella tuviera la culpa.

"Basta, estoy muy estresada" pensaba mientras caminaba por los solitarios pasillos.