Capítulo 16: La primera farsa

"Está vez si no puedo volar, está demasiada fuerte la lluvia" pensaba Draco con enojo mientras se dirigía al Gran Comedor a comer, había tratado de montarse en su escoba, pero el clima estaba muy malo.

Después de haber comido rápidamente, de mala gana fue a la biblioteca, tenía que empezar el trabajo de McGonagall.

"¿Dónde estará Hermione?" pensaba mientras sacaba unos libros de la estantería de Transformaciones.

Hermione estaba, en su habitación, viendo el triste clima, que por alguna extraña razón, la sentía hacer mal.

"¿Por qué me afecta tanto el clima?" pensaba mientras se sentaba en su cama, a seguir observándolo.

Desde pequeña, siempre se había comportado como el clima, si había sol, ella estaba muy feliz, si estaba enojada, había unos rayos y truenos horribles, y si lloraba, llovía.

"Creo que tengo que ver lo del trabajo de transformaciones" pensaba mientras salía de su sala común.

Necesitaba a alguien con quien hablar, alguien que la escuchara sin interrumpir, y en menos de un segundo encontró la respuesta: Luna.

"Pero será después, tengo que pensar en lo de McGonagall"

Camino hacia la biblioteca, hasta que escucho algo que la hizo detenerse.

-Al parecer mortífagos cerca y…-decía un estudiante de Hufflepuff de 4° año.

-Perdón, pero ¿qué decías?-le pregunto una preocupada Hermione.

-Que salio en el periódico sobre unos mortífagos vistos cerca de Hogwarts…

Lo único que escucho fue eso, porque en su mente apareció otra vez la horrible pesadilla, que fue muy nítida.

Siguió caminando, pero con una sensación de vacío, un vacío, que con cada paso que daba, se volvía más pesado.

Llego a la biblioteca, y fue inmediatamente a la estantería de transformaciones, tomo el primer libro que encontró, se sentó y se puso a leer.

Leer no era la palabra adecuada, pues estaba llorando, eran lagrimas de miedo y preocupación, lagrimas, que vio un Slytherin.

"Y ahora que le pasa" pensaba con preocupación Draco, esperaba que no se enterara del anuncio del periódico, pero siempre acababan extendiéndose las noticias.

Le escribió una nota en un papel, y se lo paso disimuladamente.

"Perfecto, lo que me faltaba" pensó Hermione al recibir la nota de Draco.

La nota decía así:

Hermione:

No se las razones de tu llanto, pero espero no ser yo una de ellas. Para nuestra mala fortuna, ya me están vigilando, recuerda que en esté mes, estamos justificados, pero cuando empiece Diciembre, no se que pasara.

Solo te pido que recuerdes, que aunque estemos separados, yo te seguiré amando.

Además, tengo que hablar contigo sobre un asunto que yo he dejado pendiente.

Por cierto¿Empezamos el trabajo?

Att: Draco Malfoy

Por extraña coincidencia, cuando acabo de leer la nota, se le había quitado el llanto, y se sentía más calmada, pero aun preocupada.

Le respondió a su nota, con está pequeña anotación:

Draco:

No eres por ti por quien lloro, estoy muy estresada y preocupada por lo que puede llegar a pasar.

Empecemos el trabajo, únicamente una pregunta¿Cómo me debo comportar contigo?

Att: Hermione G.

"Buena pregunta¿cómo te debes comportar?" se pregunto Draco al acabar de leer la breve nota.

No quería tener problemas con los mortíos, pero a la vez, no quería herir a la castaña.

Le volvió a mandar una nota, diciéndole a su pesar, que se comportara como si lo odiara.

"Algún día dejaremos de tener problemas" pensó con melancolía Hermione al recibir el papel.

"Bueno, como si estuviéramos en el año pasado".

-Empecemos a trabajar Malfoy-le dijo con una voz no muy convincente.

Draco se le quedo mirando, tendría que afinar como actor, pero debía intentarlo.

-Nunca haré lo que me dices sangre sucia, solo lo hago por mi calificación.

-Claro¿cómo lo vamos a planear?

-Granger, decide tú, yo haré después algo, y tú el resto.

-Bien, me sentare a pensar, y tu haz lo mismo por favor.

-Aja.

Se sentó junto a Draco, y no pudo evitar mirarlo, era triste tener que fingir, pero era capaz de todo por él.

Estuvieron leyendo más de dos horas, sin dirigirse la palabra, era una tortura para ambos, pero debían de hacerlo por su bien.

-¿Ya tienes una idea?-le preguntó Draco fríamente.

"Qué pésimo actor soy" pensó con enojo.

-Pues, pensé en una serie de ejemplos, una secuencia.

-¿Y qué más?

-Con carteles, escribir el objetivo de cada año de transformaciones, y, aparte hechizos.

-OK, está bien, eso haremos.

-Tú no decides nada, lo decidimos entre los dos.

-No te atrevas a hablarme así Granger, te lo advierto.

-Mira como tiemblo Malfoy-dijo, pero no pudo evitar sonreír.

-Suficiente por hoy, te espero mañana a la misma hora, mismo lugar, para empezar con los carteles-y sin decir más, se fue.

"Así por un mes no voy a aguantar" pensaba mientras entraba a su sala común.

-Draco-lo llamó una voz que conocía.

-¿Qué quieres Zabini?

-¿Está desocupada Pansy?

-Qué poco respeto te tienes, si está libre desde hace mucho.

-Bien, hoy estaré ocupado, así que no me molestes-le dijo marchándose.

Eso, fue suficiente para Draco, lo alcanzo y le dijo:

-Mide tus palabras Blaise, si no quieres problemas.

-Bueno, perdóname-le contesto cuando entraba Pansy.

-Ah! Aquí estás amor-le dijo a Pansy.

-¿Qué quieres Blaise?

-Oh! Tú sabrás…

-¿Dónde?

-En mi habitación si no te importa.

-Bien.

Ambos se dirigieron al dormitorio de Zabini, donde cerraron la puerta.

"Se ve que nunca se van a respetar" pensaba Draco mientras entraba a su habitación.

Caía la noche, una noche fría, en la que se podían ver y contar las estrellas.