Gracias por los reviews, no saben lo importante que son para mi, y aqui les dejo este capítulo, espero sus reviews como siempre, grax.
Capítulo 17: Trabajo y desesperaciones
El mes de Noviembre, se presento como debía ser, frío y con inicios de pequeñas nevadas.
Draco y Hermione, se volvieron a reunir, para empezar a elaborar los carteles.
Todos los alumnos de 7° año que estudiaban transformaciones, estaban atareados con el trabajo que les había dejado McGonagall.
Nadie estaba contento con la pareja que le había tocado, en especial los Gryffindors.
-¡YA BASTA!-gritó Ron una tarde, en la que estaban planeando el trabajo.
-Sr.Weasley, venga de inmediato-lo llamó la profesora McGonagall.
"La tercera vez en la semana" recordó Hermione, Ron no soportaba para nada a Pansy.
Flash Back
Estaban en la primera clase de la semana de transformaciones, la mayoría de los alumnos ya tenían planeados sus trabajos, excepto unos cuantos.
Pansy y Ron se sentaron al final del aula para empezar a planear su trabajo, pero ninguno se mostraba muy cooperativo.
-Y bien-dijo el pelirrojo.
-¡Ay! No se…-dijo descaradamente la Slytherin, suficiente para que Ron perdiera la paciencia y fuera llamado por la profesora.
En la segunda clase, Ron había tratado de mostrarse más paciente, pero Pansy era experta en que las personas perdieran la paciencia, y empezó a hablar de su vida, cosa que no solo lo aburrió, también lo desespero.
-Caso perdido-les había comentado a Harry y Hermione al final de la clase.
Fin del Flash Back
-¿Se puede saber que le sucede?-le preguntó la profesora con una voz severa.
-Mire, el problema es ella, no yo, no coopera nada, ni expone ideas¡nada de nada!
-Bueno, voy a hablar con Parkinson, y usted por favor, no grite más en clase, o lo tendré que sacar.
-Sí profesora.
En las siguientes semanas, todos se mostraban más nerviosos, pues pronto llegaría Diciembre, y tendrían que exponer su trabajo a McGonagall.
Finalmente, llego la última semana de Noviembre, y ya todos los alumnos tenían preparado su material.
-Ese fue el último ¿no?-pregunto Draco de malhumor en la última clase de transformaciones del mes.
-Sí-contesto Hermione cansada.
Volteó a ver los demás trabajos, y tuvo que admitir que había unos demasiado buenos y otros malísimos.
"Como el de Ron" pensaba mientras veía su espantoso trabajo.
Al pobre, se le había ocurrido, colgar en un árbol, ejemplos de todas las transformaciones posibles, además de pegarles una etiqueta con su descripción.
Pansy solo había hecho las etiquetas, lo demás lo había hecho él, por lo que aún así, era un esfuerzo considerable.
Harry y Zabini, habían hecho una maqueta gigante con los ejemplos de los más sencillos a los más complejos, era creativo el trabajo, y había costado bastante esfuerzo realizarla.
-Van a sacar la mejor calificación-decían los estudiantes, admirando la gigantesca maqueta.
-Y ellos sacaran la peor-comentaban los estudiantes viendo el trabajo de Ron y Pansy.
-Acabo la clase-anunció la profesora McGonagall-A la siguiente clase, iniciaran las exposiciones.
Todos salieron del aula, comentando sobre los trabajos que habían realizado, y cual sería el mejor.
-El mío está horrible-decía un desanimado Ron.
-Creo que sacare una buena calificación-dijo muy animado Harry.
-¿Y tú?-le preguntaron a Hermione.
-Bueno, considero que realice un buen trabajo, por lo que espero mínimo, un Supera las expectativas.
En eso, se les acerco Ginny, muy contenta.
-Hola¿Qué cuentan?-los saludo.
-Sobre los trabajos de McGonagall-le respondió Harry.
-Ah! Cuando pase por el aula, observe una maqueta gigante muy padre¿de quién es?
-Mía y de Zabini-volvió a responder Harry.
-Vaya, pues creo que sacaras una excelente calificación.
-¿Tú crees?-preguntó aún más animado.
-Pues claro, tanto trabajo y esfuerzo merece recompensa ¿no?-contestó sonriente Ginny, y sin esperar respuesta, se alejo.
-¿Vamos a Hogsmeade el próximo fin de semana?-preguntó contenta Hermione.
-Lo siento Herms, pero tengo práctica de Quidditch ese día con el equipo-dijo Harry.
-Me encantaría, pero tengo que decirle a esa tonta lo que tiene que decir.
-Bueno, son cosas que pasan-y se alejo casi corriendo de ellos.
"Estoy en plena desesperación, necesito a Luna" pensaba mientras entraba al castillo.
Decidió ir rápido a la biblioteca, a regresar un libro que ya había acabado de leer.
"Pero si es Luna" pensaba cuando logro distinguir una rubia cabellera, que se alejaba.
-¡Hey Luna!-la llamó cuando ya dejaba el libro y la seguía.
Luna volteo, y se encontró con Hermione, pero pudo advertir, que algo estaba mal, pues tenía cara de preocupación.
-Hermione¿qué te pasa?-le preguntó con preocupación.
En ese momento, en la mente de la castaña, aparecieron imágenes y recuerdos, algunos eran lindos, otros era mejor olvidarlos.
No soportaba más, fue demasiado para ella, que estalló en lagrimas, no siempre se pueden esconder los sentimientos, a veces es mejor sacarlos.
-Pero¿qué te pasa?
-No puedo más Luna, no más.
"Mejor me la llevo de aquí" pensaba la rubia mientras trataba de que Hermione caminara para dirigirse a otro lugar donde pudieran hablar con calma.
"En el baño, ya que" se resigno mientras iban a los sanitarios más próximos.
Entraron, y Hermione, se sujeto de un lavabo, y siguió llorando.
-Luna, estoy desesperada.
-¿Por qué?
-Bueno, a ti te confíe mi secreto de Draco y yo.
-Sí, y lo sigo guardando.
-Han pasado muchas cosas, tantas, que ya no puedo más.
-A ver explícame-dijo con paciencia.
-Nuestras preocupaciones iniciaron, cuando un día, el recibió una carta de su padre y…-empezó Hermione, tratando de tranquilizarse.
Cuando acabo de oír la historia, no sabía que decir, ambos se encontraban en una situación peligrosa, y cuando llegara Diciembre, todas sus esperanzas, se desvanecerían.
-¿Y tus amigos?
-¡Ellos están siempre ocupados Luna! Harry con prácticas de Quidditch y me imagino que con problemas amorosos que no quiere contar, y Ron, tiene que estar con la tonta de Pansy, además, que una tarde escuche, que pensaba ligar a una chica.
Saber que el pelirrojo trataba de ligar, le dolía, pues las cicatrices que tenía de su breve y tormentosa relación, eran muy frágiles, y se abrían en el momento menos esperado.
-¿Y Ginny?-le preguntó Luna después de un breve silencio.
-Ha estado muy rara últimamente, la noto callada y triste, no es como siempre.
-Bueno, únicamente recuerda Herms, que el te seguirá amando a pesar de lo que suceda, no pierdas la esperanza, veras que todo se arreglara.
-Pero¿y esté mes que viene?, ya no vamos a estar en ningún momento juntos.
-Hermione¿por qué estás tan preocupada?
-Por lo que le puede pasar a él.
Luna respiro hondo, sin tener palabras con las que continuar, era confusa la historia de su amiga, y a la vez, triste, el amor que tenía con Draco, era inusual.
-Ten valor, es lo único que necesitas, con ello, afrontaras todo.
-Pero, Draco…
-El ya tomo su decisión, y piensa tener valor, por eso estás en Gryffindor, recuérdalo.
En ese momento, Hermione, entendió a fondo, una frase célebre de Dumbledore: Lo que nos hace diferentes, son nuestras elecciones.
"Pues bien, he tomado mi decisión" pensó mientras se secaba las lagrimas, iba a afrontar con valor los riesgos.
A partir del próximo mes, empezaría en Hogwarts, la etapa de las intrigas, misterios y decepciones.
