Agradezco mucho sus reviews, y les pido una disculpa por no poder haberles actualizado con un capítulo, pero no puedo subir documentos a la página, y cuando trato de entrar a la pagina de ayuda, me marca q ya no existe, afortunadamente consegui la manera de poder traerles este capítulo, perdon por el retraso, pero no encontraba la manera.
Capítulo 19: La desaparición de Ron y extrañas actitudes
Hermione despertó un Viernes, preocupada, aunque ya era normal que despertara así, últimamente, había tenido unas pesadillas espantosas, que la despertaban en la noche, haciendo que fuera difícil volver a conciliar el sueño.
Se baño y vistió rápidamente, y bajo a su sala común, que estaba vacía.
"Es comprensible, porque es muy temprano" se dijo mientras se sentaba en un sillón, a esperar que alguno de sus amigos bajara.
Después de quince minutos, empezaron a bajar los leones, pero ninguno era Ginny, Harry o Ron.
Siguió esperando, y distinguió entre tanto alumnado, a una cabellera pelirroja que salía por el retrato de la Dama Gorda.
Decidió seguirla y alcanzarla para desayunar juntas, pero Ginny caminaba muy rápido, parecía que corría, y ella, con tantos libros, no podía moverse tan rápido.
-¡Ginny!-la llamó finalmente cuando se canso de seguirla.
La llamada, se detuvo, más no se volteo, cosa que sorprendió a la castaña.
Se le acerco, y le dijo:
-¿Te sucede algo?
-¡Basta! No más-le respondió con lágrimas en los ojos volteándola a ver y tapándose los oídos.
Hermione al ver su reacción, se asusto y preocupo más de lo que estaba y le pregunto nerviosa.
-Ginny¿qué pasa?
-No más-le contestó débilmente con un sollozo-.Ya no soporto más Hermione.
-¿Qué Ginny?
-Qué intenten controlar mi vida-dijo sollozando-.No dejan que tome mis decisiones, y si me ven extraña, no se pueden contener, y empiezan a interrogarme y a preguntarme cosas.
-Pero, si lo hacemos es por tu bien.
-No, no entiendes, yo quiero resolver las cosas por mi sola, y si necesito ayuda, la pido.
-Pero…
-¡BASTA¡DEJAME EN PAZ!-explotó Ginny y se alejo llorando.
Hermione no la siguió, sabía que su amiga necesitaba estar sola, y cuando tomaba la dirección para el Gran Comedor, pudo divisar unos ojos verdes con lentes.
"Harry" pensó al instante, pero cuando trato de encontrar esos ojos, estos ya habían desaparecido.
Siguió caminando, y cuando se sentó en la mesa de los Gryffindors, no vio a ninguno de sus amigos.
"Todos se están comportando muy raro" pensaba mientras comía su cereal.
En las clases, para su extrañeza, no vio para nada a Ron, cosa que se le hizo preocupante, pues el no faltaba a las clases solo por algo extremo.
Harry si estaba, pero distante, como si no supiera que Hermione estaba sentada sola unas bancas atrás de él.
La castaña suspiro, y siguió escribiendo el resumen de Encantamientos, no se daba cuenta, que desde lejos, la observaba Draco.
"Y pensar que ahora estoy en peligro" pensaba mientras estaba atento a cada movimiento de su chica predilecta.
¿Por qué se comporta así la vida con nosotros?
Es una pregunta, que nos hacemos todos alguna vez, pues no siempre estamos contentos, con nuestra situación, y a veces, la respuesta nos viene a nosotros de una forma que no nos imaginamos.
Sonó la campana que anunciaba el fin de las clases de ese día, y Draco Malfoy se dirigió a su sala común, meditando sobre los peligros que habría en ese mes.
Encontró para su desgracia, una nota en su cama, y ya sabía lo que eso significaba.
"¿Y ahora que quieren los mortífagos?" pensó con enojo mientras se sentaba en su cama, y desdoblaba la nota.
Con esta nota, podemos mostrar, como a veces nuestras intuiciones son incorrectas, y quizás demasiado.
Draco:
Te espero en la entrada principal del castillo, debemos de hablar sobre algo muy importante que nos concierne a ti y a mí.
Por favor, no faltes, es urgente.
Att: Pansy
"Primero me hace la vida imposible, y luego me busca, no la entiendo" pensaba mientras salía de su dormitorio.
No tenía nada de ganas de estar con ella de nuevo, e incluso pensaba que podía tratarse de una trampa para que el y Hermione de nuevo se pelearan, pero por el sentido de la carta, algo le decía que debía de ir.
Ya era de noche, y el castillo estaba muy oscuro y con pocos alumnos caminando hacia sus dormitorios.
Luego de unos quince minutos, llegó a la entrada principal, pero no había nadie.
"Perfecto, otra de sus tonterías" pensó con enojo mientras se daba vuelta, para regresarse a su sala común.
Pero en ese momento, la poca luz que había quedo eliminada por una oscuridad tan profunda, que no se podía quitar con ningún hechizo.
"Maldita sea, es ese polvo peruano" recordó tratando de salir de esa inquietante oscuridad.
Sintió como una mano, le tomaba la suya y lo empujaba hacia la gran puerta, abriéndose está y saliendo al exterior.
-Listo, ya estamos seguros-dijo una voz que reconoció al instante, era Pansy.
-¿Por qué hiciste eso?-le pregunto muy enojado.
-Para que nadie nos viera salir, hay mucho de que hablar.
-Lo que digas, movámonos.
Ambos se dirigieron a un roble que estaba a una corta distancia, ese siempre había sido su lugar preferido cuando ellos eran novios.
-Lo extraño ¿sabes?
-¿Qué?
-Nuestra relación, cuando fuimos novios, tu eras una persona diferente conmigo, y me respetabas.
-Lo se-contestó Draco molesto con el tema.
-En cambio, otros solo me usan-suspiro y continuo-.Pero bueno, ese no es el tema, el punto es que sabes que te están vigilando ¿no?
-Sí, lo se desde el mes pasado.
-Pues bien, creo que…
-¿Qué?-preguntó el rubio con interés al ver como la Slytherin empezaba a ponerse incomoda.
-Creo que te debo una disculpa, se que hice mal al comportarme así contigo y con Granger, y si realice eso, creo que fue por celos, que ahora ya no tengo, pero, quiero que vuelvas a ser mi amigo, solo eso-dijo Pansy algo sonrojada aunque con la oscuridad de la noche no se le notaba.
"No puede ser cierto" pensaba el chico mientras trataba de asimilar lo que le había dicho.
¿Pansy Parkinson pidiendo una disculpa? Era una cosa que si era rara e inusual.
La amistad, es algo de lo que todos necesitamos siempre, y más cuando solo teníamos a una persona como amigo¿Qué sucedería si lo perdiéramos? Sería nuestro fin, no aguantaríamos estar solos tanto tiempo.
-Bien, volvemos a ser amigos-dijo finalmente.
Si quisiéramos saber porqué acepto volver a ser amigo de Pansy, tendríamos que retroceder al final del 6° año que tuvieron en Hogwarts.
Flash Back
Draco Malfoy estaba en el callejón Knockturn sentado en una banca, a las once de la noche.
Estaba frustrado, asustado y sentía que su vida iba de mal en peor.
"Lo asesino, no puedo creerlo" pensaba con terror al recordar como su profesor predilecto, Snape, había asesinado a un director que aunque le caía mal, le había dado varias oportunidades.
"Mi vida es un desastre" pensaba mientras se cubría la cara con las manos, podía recordar perfectamente su vida.
Tenía seis años, y podía escuchar una plática de sus padres, en la que discutían sobre su futura esposa y boda.
Tenía once años, su padre y madre estaban orgullosos de que hubiera entrado a Slytherin.
Tenía 14, podía escuchar como su padre planeaba su entrada a los mortífagos, y su madre, le rogaba que escogiera otro destino para su hijo, menos ese.
Y por último, tenía 16 años, y veía como Dumbledore salía volando por causa de Snape.
"No resistiré más" se decía a la vez que se le caía la temblorosa varita de la mano.
-Draco¿qué te sucede?-le preguntó una voz que conocía.
-Fuera Pansy, no ahora-le contestó de mala gana.
-Te conozco Draco, y se que algo te pasa, y no vengo a molestarte-le contestó con una inusual voz tranquila.
El rubio la volteo a ver, sin dar crédito a lo que oía.
¿Desde cuando Pansy Parkinson no molesta y se mete en los problemas?
-¡Por favor! Mi vida va de mal en peor, y no quiero más problemas.
-Pero Draco…
-Mira, si no he podido disfrutar mi vida, al menos déjame disfrutar la angustia¡déjame disfrutar de algo!
Vio como la chica respiraba profundamente, y decía con una voz calmada, como si no hubiera recibido nunca una mala contestación:
-Draco, entiende que tu disfrutas tu vida como quieras, y nadie más que ¡tu! Decides tu destino.
-Óyeme, yo no me dejo manipular por nadie
-Excepto por tu padre.
Esa fue la realidad, a la que por primera vez, cayo el Slytherin, una verdad, que el nunca había visto de esa forma, y que su amiga le había hecho ver.
Pero¿por qué la consideraba amiga? Bueno, porque eran tiempos diferentes, lugares distintos, y por mucho que tratara de negarlo, lo conocía bastante bien.
-Ven Draco, vamonos a comer algo-le decía mientras le tomaba la mano, y se dirigían a un restaurante.
Fin Flash Back
-Bueno, te lo agradezco-le dijo la chica después de un rato silencioso.
-¿Qué era lo que me querías decir?
-Ah, si, que te están vigilando, y…
-¿Y qué?-preguntó nervioso.
-Que empiezan a sospechar que tienes algo con Granger-le contestó rápidamente.
El rostro del Slytherin, empezó a endurecerse, con las palabras que ella decía.
-Pansy¿¡qué hiciste?!-le preguntó furioso.
-Te juro que nada, desde el día que los separe, no he vuelto ni he dicho nada sobre ti y la sangre sucia.
-No la llames así.
-Perdón, pero créeme que te digo la verdad.
-Pansy…
-Es la verdad, y lo único que te puedo decir, es que tengas cuidado, puede que te estén vigilando detalladamente, y si yo fuera tu, le diría a Granger que al menos se mantuviera alejada por un buen rato-finalizó alejándose del chico, y corriendo hacia el castillo.
El Slytherin no la siguió, sabía que algo conocía ella que no le podía revelar, pero al menos, ya tenía el conocimiento, que lo estaban observando más de lo que el creía.
"Siempre toman unas actitudes muy extrañas" pensaba mientras volvía al castillo.
Lejos, en la sala común de los leones, unos chicos estaban preocupados por su amigo.
-¿Pero dónde está Ron?-preguntó Hermione con inquietud a Harry.
-Hermione, te juro que no lo he visto en todo el día.
-Pues que casualidad que nadie lo ha visto.
-Algo le debió de haber pasado, y ¿sabes desde cuando?
-¿Cuándo?-preguntó histérica.
-Desde su vuelo por la noche.
Al fin habían dado con el hecho, al fin se acordaban, que el pelirrojo nunca volvió de su vuelo.
¿Dónde estaba?
Era una pregunta, que no podían contestar, pero sabían, que por la curiosidad de su amigo, que siempre estaba fresca y viva, no podría estar en un buen lugar.
