Gracias por el review Krissalis Potter, este capítulo esta dedicado para ti, a mis otras lectoras, espero q sea de su agrado. Muy pronto encontraran una respuesta a lo que ha sucedido desde cierto evento especial que cambio el panorama a nuestros protagonistas.
Capítulo 24: Una navidad con sorpresas
-¿Y que decides?-le preguntó la pelirroja al día siguiente, en el Gran Comedor mientras desayunaban.
Quedaban ya pocos estudiantes, pues la mayoría se regresaba con sus familias a pasar las fiestas.
-Me voy con mis padres, hace mucho que no los veo-contestó Hermione tranquilamente.
-Muy bien, que tengas unas lindas fiestas, me saludas a tus padres, yo me voy-se despidió de ella Ginny amablemente mientras se dirigía a la torre de Gryffindor a acabar su equipaje.
-Igualmente-le despidió la castaña.
En todo el día, no vio a alguien con quien pudiera estar, la mayoría estaba en sus dormitorios haciendo equipaje y los otros ya estaban en su casa.
Eran realmente pocos los alumnos que se iban a quedar, y para su suerte, de los que sabía que se quedaban, ninguno era conocido para ella.
"No me gusto mentirle a Ginny, pero era para no herir sus sentimientos" pensaba mientras observaba los terrenos del colegio desde una ventana.
-¡Felices fiestas Hermione!-le dijo una voz a su espalda, que ella reconoció como la de Harry.
-Creí que ya te habías ido con Ron-le dijo volteándose sonriente.
-Estaba a punto, pero no iba a ser como el y olvidarme de desearte una feliz navidad.
-Muchas gracias Harry, yo también te deseo una feliz navidad-le deseo sinceramente.
Se despidieron, y luego cada quien se fue a donde debía ir, Harry con los Weasley y Hermione a la sala común.
Se sentía tranquila, al menos iba a pasar una navidad relajada, sin tener que estar fingiendo que estaba feliz o algo por el estilo.
Solo había un problema, que tenía nombre, y era: Draco Malfoy
Había escuchado que planeaba quedarse en el castillo, con sus amigos, pues como iba a estar muy solitario, no iba a ver nadie que los molestara.
Llego el atardecer, y como no había comido nada, bajo al Gran Comedor despacio, sin que tuviera prisa, eso era lo que le gustaba de las vacaciones, que no tenía que competir con el tiempo.
-Que sorpresa que estés aquí-le dijo una voz que le era conocida, pero no podía recordar quien era.
-Hola Luna-la saludo sonrojándose un poco por no haberla reconocido antes.
-Pensé que te ibas con Ron en las vacaciones.
-Pues hubo un cambio de planes, y decidí quedarme aquí.
-¿Vas con tus padres?-le preguntó muy interesada en la respuesta.
-No.
-Ginny me dijo que te ibas con ellos ¿acaso le mentiste?
La chica comenzaba a ponerse incomoda, y mas con el tono que estaba usando Luna, haciendo que su conciencia empezara a molestarla.
-Si, pero hubo una razón.
-¿Cuál es?
-Mira, estoy peleada con Ron, y no lo quiero ver, además que no me siento con entusiasmo.
-Comprendo, y ¿Qué mas?
-Pues, hace poco tuve un encuentro con….
-Draco-dijo susurrando, volteando a ver a todos lados para asegurarse que no las escucharan.
-Si-respondió feliz la Gryffindor y le contó lo sucedido esa noche especial en la Torre de Astronomía.
-¡Wow! Tienes mucha suerte ¿sabes?-le dijo la Ravenclaw mientras se sentaban en la orilla del lago.
Habían caminado hacia los jardines platicando sobre lo sucedido, que ni les importo a donde se dirigían.
-¿Crees tu que tengo suerte?-preguntó asombrada la castaña.
-Sí.
Hermione no podía creerlo, era como si la locura de Luna estuviera más fuerte que nunca al decir algo así.
-Perdona que lo diga, pero estas equivocada, tengo la peor suerte.
-Ay Hermione ¿no entiendes?-le preguntó la chica mirándola con cara de un poco de lastima.
-No¿Qué quieres decir?
-Que a pesar de todo, han seguido juntos, y aunque no se ven tan seguido como les gustaría, los momentos que pasan juntos son para ustedes los más importantes y lindos.
-Pero son tan cortos…
-Cortos, cierto, pero como los disfrutan.
Se quedaron reflexionando ambas sobre el amor y la relación de la Gryffindor con el Slytherin.
-Nos vemos mañana¿te parece? Tengo que regresar a mi sala común-decía Luna a la vez que se levantaba.
-Por supuesto, y gracias por todo-le contestó sonriéndole.
-Cuando quieras, siempre me tendrás como amiga.
"Vaya, al menos no estaré sola" pensaba cuando entro a su dormitorio, que se distinguía por estar solo, a excepción de ella.
Pero le aguardaba una sorpresa, que no pudo ser capaz de imaginar, algo que pensaba ella, nunca llegaría a pasar en esos momentos, mas sin embargo, era lo opuesto.
"¿Qué hace ese sobre en mi cama?" se pregunto observándolo desde su puerta, era de un color azul claro, y estaba escrito con una letra elegante.
Era nada menos que una carta de la directora, que decía:
Estimada Señorita Granger:
Aunque haya pocos alumnos en Hogwarts, se decidió que se realizara una fiesta por los festejos navideños, que será el 24 de Diciembre a la media noche, para darle un toque especial.
Espero que nos honre con su presencia, va a ser una celebración muy especial.
Att. Minerva McGonagall
"¿Y quien aceptara ir?" pensaba con curiosidad. "Ya mañana lo sabré" se respondió acomodándose en su cama, y cayendo profundamente dormida.
A la mañana siguiente, despertó tranquila, y como si pareciera un cuento de hadas muggle, con el canto de los pájaros.
"¡Madre mía, es tardísimo!" pensó con desesperación al ver el reloj, eran las doce de la tarde, y para ella, apenas comenzaba el día.
"Tranquilízate, si son vacaciones" se recordó así misma, relajándose un poco.
Después de bañarse y arreglarse un poco, bajo a almorzar al Gran Comedor, donde había pocos estudiantes, pero todos muy animados en su plática.
Desayuno en su mesa, donde pudo notar más la ausencia de los estudiantes de su casa.
"Creo que los Gryffindors son los mas ausentes" pensó al recorrer todo el lugar con la vista, pues las demás mesas no estaban tan vaciadas como la suya.
-¿Ya terminaste?-le preguntó su risueña amiga que se había acercado a ella.
-Sí Luna¿Por qué?
-Pues para enseñarte algo-respondió la rubia muy sonriente.
-Bien¿Qué cosa es?
-Creo que tú también la recibiste.
La castaña se dio cuenta de que era de lo que hablaba la chica, por lo que respondió:
-Sí, la carta azul.
La cara que puso su amiga, hizo que ella pusiera una cara de confusión, por lo que pregunto:
-¿Sucede algo Luna?
-¿Es que acaso no sabes la tradición?-fue como respondió la chica.
-¿Qué tradición?
-Oh¡Hermione!
-¿Qué Luna?
-¿Me andas mintiendo? No entiendo como es posible que no sepas de esta festividad.
-No, explícame.
-Vamos a los jardines, y te explico.
-Está bien.
Salieron del Gran Comedor, y se dirigieron a los helados jardines, por suerte, ambas estaban bien abrigadas y no sentían el frió.
-Veras, dar un sobre azul es una invitación-empezó a explicar la Ravenclaw.
-No es por ofender, pero cuando la leí me di cuenta.
Luna sonrió, y siguió con su explicación.
-Si lo se, pero es para un festejo que se realiza a media noche.
-Eso también lo decía la carta-contestó la castaña, empezando a impacientarse.
-Lo se, pero aquí viene lo especial.
-Continua.
-La fiesta es totalmente mágica, quiero decir, que la magia esta presente en todo momento.
-Aja.
-Y lo interesante y tradicional de esta fiesta es…….
-¿Qué cosa?
-Es que siempre ocurre un hecho asombroso.
-¿Qué quieres decir?
-Quiero decir, que es en el clímax de la fiesta, cuando se da a conocer una noticia importante, cuando se da un espectáculo, una sorpresa.
-¿Y que se va a hacer en este caso?-preguntó no muy entusiasmada, la verdad no entendía lo especial del evento.
-Oh, eso solo lo saben los anfitriones.
-¿Y por que solo ellos?-preguntó algo desafiante.
-Granger, entiende que tú no eres tan importante como para que te cuenten lo que será-dijo una voz que arrastraba las palabras y se acercaba caminando a donde estaban ellas.
"¿Malfoy?"Se preguntó Hermione, no entendía como podía cambiar de actitud tan rápido con ella.
Prefirió no contestar y estaba a punto de seguir con su plática cuando vio un papel en el suelo, cerca de donde estaba parado Draco.
-Hasta luego sangre-sucia-se despidió groseramente de ella, pero pudo ver como le dedicaba una sonrisa misteriosa que ella supo interpretar.
-Hermione, la verdad a veces me cuesta creer lo que me platicas de el-fue lo primero que dijo Luna.
-Lo se, pero es cierto.
-¿Hasta cuando vas a ver lo que te escribió?-le preguntó divertida su amiga con una amplia sonrisa.
-No se, porque estoy confundida.
-¿Por lo que acaba de suceder?
-No, porque después de tantos meses, puede pasar cualquier cosa.
-Vamos adentro a leerlo-le propuso Luna.
-Esta bien, vamos-acepto la castaña encaminándose al castillo.
Ya, en la Sala de Trofeos, cerca de una vitrina donde sobresalían varios nombres, abrió el papel que estaba doblado con delicadeza.
Era un pequeño mensaje, que hizo que Hermione se sintiera emocionada y que Luna esbozara una sonrisa.
Mione:
¿Iras a la fiesta? Espero que si, pues quiero darte un detalle especial, que adquirí hace poco.
No sabes cuanto extraño estar contigo, espero que pronto nos dejen un trabajo en equipo, y me toque estar contigo.
No me decepciones, te espero en la fiesta a medianoche, te lo daré de forma indirecta.
Hasta entonces
Draco Malfoy
-Y dices no tener suerte Hermione¿Quién te comprende?-le dijo Luna el día anterior a la fiesta.
Ambas se estaban pasando muy bien las vacaciones, habían patinado en el lago, hecho una guerra de bolas de nieve entre ellas dos y construir un muñeco de nieve, entre algunas cosas.
-Bueno, uno nunca sabe lo que el destino le tiene preparado-contestó quitándose la bufanda delante del Gran Comedor, el lugar donde había una mejor temperatura en el castillo.
Estaba magníficamente decorado como todos los años, pero a diferencia de los demás, las esferas eran de un color azul plateado muy hermoso, que eran el tema de conversación de la mayoría.
-Son por el sobre azul-decían algunos.
-Han de estar relacionadas con la sorpresa de la fiesta-decían otros.
-Quisieron ser diferentes este año-comentaban pocos estudiantes.
Cada una se fue a su mesa, donde desayunaron rápidamente, para volver a estar juntas y seguir platicando.
Un chico de una mesa lejana, observaba como las chicas salían del Gran Comedor hablando animadas.
Sonrió para sus adentros, estaba ansioso por el día siguiente en la noche, esperaba con entusiasmo ese día, sabia que iba a ser especial.
-Entonces Draco ¿vamos ir mañana a la fiesta?-le preguntó Zabini sentándose enfrente de el.
-Si-contestó sin rodeos-asistiremos al espectáculo que prepararon.
-Perfecto-fue lo ultimo que dijo el chico.
Se dirigió a su sala común pensativo, ya había pasado mucho tiempo desde que recibiera la carta de su padre, cosa que cambio todo radicalmente.
"Bueno, no era de sorprenderse, siempre me tiene una sorpresita cuando menos la quiero" pensó con amargura.
Pronuncio la contraseña y entro, donde encontró a sus compañeros hablando de la fiesta del día siguiente, todos esperaban que fuera un éxito.
-¿Vas a ir con tu novia a la fiesta?-le preguntó acercándose a el Pansy.
-Muy graciosa-le contestó de mala gana.
-¿Qué no es tu novia?-preguntó tontamente.
-La verdad, ni se-fue lo ultimo que le contestó, subiendo a su dormitorio, callado.
En el, fue directamente a la ventana, a observar el lago, el lugar donde al parecer se iban a realizar los festejos.
"Y pensar que en ese lugar han sucedido tantas cosas" recordaba sin poder encontrar un sentimiento con el cual expresarse.
Todos los alumnos que se habían quedado en el castillo, estaban ansiosos y emocionados por el espectáculo del día siguiente a media noche, lo esperaban con mucho ánimo.
Rápidamente, llego la noche, pues todo el día se quedo en su dormitorio observando el exterior por su ventana, disfrutando de la vista.
Sin querer bajar a probar bocado, se quedo en la penumbra, viendo como aparecían las estrellas, imaginando el día siguiente.
