Wow, muchas grax por los reviews a: Krissalis Potter Me enknto q t gusto la dedicatoria, Paulina ¡Bienvenida! Me da gusto q t este gustando el ff, Alex de Malfoy Si hay una sorpresa..., Yole ¡Bienvenida tmb! Pronto se resolveran las preguntas Este capítulo es dedikdo a: Alex de Malfoy y a Darkred-sun por estar siempre ahí.


Capítulo 26: Una farsa descubierta

-¡No deben de temer, solo estamos para divertirnos!-dijo la voz de una mujer cruel.

Y antes de que alguno de los profesores pudiera reaccionar o entender, una persona se puso al frente de todos y dijo:

-Estamos aquí, para arreglar cuentas con un chico, que no nos ha actuado como debe.

-¿Se puede saber que quieren exactamente?-preguntó una voz fría, proveniente de un chico.

-Draco, creo que lo sabes perfectamente-dijo Macnair, que se acercaba con la varita en alto.

Tendríamos que regresar en el tiempo, a varios momentos si quisiéramos recordar todo lo sucedido para que Macnair dijera esas palabras, el caso, es que una Gryffindor si recordó.

Excluidios!-dijo una potente voz, haciendo que todos desaparecieran, y solo quedaran ellos, los últimos mortifagos, junto con Draco Malfoy para arreglar cuentas, bueno, casi solos, porque una castaña había reconocido el potente hechizo y había logrado protegerse de el.

-¿Y bien?-preguntó el Slytherin paseándose ante ellos.

-Has sido infiel a tu palabra Draco, eso es lo que sucede-dijo una voz que sorprendió a todos, incluyendo a los mortifagos, pues no esperaban contar con su presencia.

-Señor Malfoy, un honor verle-dijo Macnair haciendo una reverencia ante el hombre que había aparecido en medio de ellos.

-Cállate, tengo unas cuentas que atender-dijo con una furia y desprecio que nadie se movió.

-Pero Lucius¿no se supone que…?-empezó a decir la mujer.

-Ahora no Bellatrix, esto es muy importante, esto es entre Draco y yo nada mas-finalizo el señor Malfoy mirando a todos los mortifagos con una mirada glacial.

"¿Y ahora que querrá?" se preguntaba el chico, caminando hacia su padre, dispuesto a enfrentarlo si era preciso.

-No me obedeciste-dijo con un enojo potente a su hijo.

-¿En que?-preguntó, esperando que alguno de los mortifagos contestara y pudiera terminar su pequeña confusión.

-No mientas, tu bien sabes lo que te advertí en la carta que te mande hace meses-le contestó su padre con un odio que se notaba.

-He hecho lo que tu me has pedido-volvió a responder el joven de los Malfoy, mirando a su padre a los ojos.

-¡No mientas!-gritó su padre, haciendo que algunos mortifagos murmuraran.

-A ver¿quieres que recordemos?-le preguntó Draco a su padre con la voz que se utiliza con un pequeño para explicarle que 2+2 daba 4.

-No uses ese tono conmigo, no quieras pasarte de listo-le dijo en un susurro.

-Hice lo que tu me ordenaste¿o hice algo malo?-preguntó fingiendo inocencia.

-¡NO MIENTAS!-le gritó su padre con lo que mas daba su voz-.Te ordene que te alejaras de esa sangre-sucia y parece que tú me entiendes lo contrario.

-¿Qué sangre-sucia?-preguntó Draco, sabiendo que tendría que actuar con cautela.

-Esa Gryffindor, no creas que no se que tenias algo con ella, ya me lo habían dicho antes de que te mandara la carta.

-¿Qué quieres decir?-preguntó preocupadamente el rubio, sabiendo que estaba perdiendo terreno.

-Me dijeron que te vieron besándote con esa sabelotodo sangre-sucia, y de unas fuentes fidedignas.

-¿Quién o quienes?

-Una muy leal servidora, que no voy a decir su nombre, pero ella me lo dijo.

Draco podía sentir hervir la sangre en sus venas al oír las palabras de su padre, pues sabia perfectamente quien lo había delatado.

-Tu bien sabes, que no puedes estar con esa gente y ya sabes las razones-le recordó su padre.

-Aja

-Bueno, pues yo les hice creer a los mortifagos que te eliminaría si no cambiabas tu conducta e…

-Hiciste que me vigilaran, pero con una mentira-contestó Draco a su padre con un enojo, que era difícil decidir quien de los dos era el más molesto.

-Exacto Draco, muy bien, y luego te mande la carta, advirtiéndote…

-¿Esto significa que nos usaste?-lo interrumpió Macnair.

-Luego arreglo eso con ustedes-le dijo indiferente el señor Malfoy.-Como te decía, eso hice, pero, me dijeron que indirectamente seguías viendo a esa muchacha…

Cada palabra que oía el Slytherin, hacia que la furia creciera mas en el, nunca en su vida se había sentido tan enojado y humillado.

-Así que, luego de una noche en la torre de astronomía, decidí tomar cartas en el asunto personalmente y prepare este encuentro con los mortifagos, claro que ellos no contaban con mi presencia-dijo viéndolos a cada uno de ellos, con una perversa sonrisa.

-No lo sabíamos, sino hubiéramos-empezó a decir Bellatrix, pero fue interrumpida.

-Calma Bellatrix, no tiene importancia, solo quiero que quede claro a mi hijo, que todo esto sucedió con una ayuda excelente dentro de Hogwarts.

Todos miraron al señor Malfoy asombrados y con cara de no haber entendido perfectamente lo que acababa de decir.

-¿Qué quieres decir?-preguntó otro mortifago.

-Unos estudiantes de séptimo año de Slytherin me ayudaron en este encuentro que tuvimos todos nosotros, arreglaron todo para que yo y Draco nos viéramos en la fiesta.

-¿Pero no se suponía que…?-volvía a preguntar Bellatrix, pero de nuevo fue interrumpida.

-Si, de que iban a atacar a todos sí, pero antes yo necesitaba hablar con Draco.

-¿Y ahora que?-preguntó el antes nombrado a su padre con amargura.

-Con esto, quiero que sepas, que ya tengo a la candidata a ser tu futura novia y esposa elegida, y nada cambiara mi decisión.

-Perfecto, solo quiero que sepas que yo jamás he tenido ni tendré, nada con una asquerosa e inmunda sangre sucia.

-Ya te dije que…

-Cree lo que quieras, solo te digo que jamás me fijaría en un ser horrendo como es ella.

-Ya no te creo Draco-fue lo que dijo su padre con completa calma y tranquilidad-.Haz lo que quieras, sin perder el honor de nuestra familia y tomando en cuenta con quien te casaras¿entendido?

-Si-respondió algo incomodo el rubio.

-Luego de unos meses después, que acabes la escuela, te casaras ¿entendiste?

-Sí-contestó haciendo que Lucius Malfoy sonriera de una manera tan perversa y maligna, que cualquiera que lo hubiera visto, habría mostrado de inmediato un gran respeto.

-Muy bien, veo que por fin nos vamos entendiendo-dijo suspirando-.Ahora debemos de encargarnos de otra cosilla.

-¿Ahora si intervenimos?-preguntó Macnair, ansioso por alguna pequeña batalla que se pudiera librar.

-Si, ahora si, porque nos vamos a ocupar de una persona que ha sido quien nos ha causado los problemas.

Todos los mortifagos rieron, porque sabían de quien se trataba, menos Draco.

-¿De quien?-preguntó tratando que su respuesta no fuera la que el había pensado.

-Pero como me lo preguntas Draco-dijo fingiendo sorpresa su padre-. Tu la conoces ¿no es así?

-No entiendo a quien te refieres-fue lo último que dijo el chico, alejándose del grupo de mortifagos.

-¡No me des la espalda!-le volvió a gritar su padre-.No me hagas castigarte duramente.

-A mi no me amenazas.

-¡Cállate! Te lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir, no me hables así, soy tu padre.

A este punto, Draco se volteo con la varita levantada, pero sin blanco fijo, pues estaba inseguro sobre lo que tenia que hacer.

"Maldita sea¿Por qué las decisiones son tan difíciles de tomar?" se preguntaba, a la vez que caminaba alrededor de los mortifagos bajo la mirada glacial de su padre.

-Bien, fue suficiente, ahora vayan a buscarla- ordenó Lucius Malfoy dirigiéndose a los mortifagos.

-Pero ya sabe como es ella, nos puede evadir y tiene a sus amigos.

-En eso te equivocas Macnair, esta completamente sola-finalizó el cruel mortifago alejándose de ellos, dirigiéndose al bosque prohibido.

Pasaron unos breves momentos en los que todos los mortifagos que estaban presentes, hablaran sobre lo sucedido hace momentos, pero basto una pequeña llama de fuego que aterrizo en sus pies para que se dieran prisa para cumplir su objetivo.

-¿Listos? Ya saben que cuando pronuncie el contra hechizo es como si nada hubiera pasado desde las luces verdes-dijo Bellatrix levantando su varita.

Todos asintieron con la cabeza, y en menos tiempo de lo imaginable, Bellatrix pronunció el contra hechizo y todos volvieron a donde antes habían estado, con la multitud asombrada de las luces verdes, y tratando de encontrar a sus creadores.

-He de avisar, que cuando encuentre a los alumnos que hicieron esto, tendrán una grave consecuencia-fue lo primero que dijo McGonagall, sin imaginar que podía tratarse de una situación mas seria.

Todos los alumnos, se quedaron callados, sumidos en un profundo silencio, que dejaba oír los débiles sonidos provenientes del bosque prohibido.

El rubio Slytherin salió caminando de donde se encontraba la fiesta, tratando de no verse implicado en lo que estaría a punto de suceder.

Abrió las puertas del castillo, pensando que la noche había sido un gran fracaso, y que ni siquiera había podido ver a Hermione por lo menos un segundo.

Subió las escaleras, hacia su sala común, molesto por todo lo que le había dicho su padre y como no tuvo el valor suficiente para enfrentarlo como se debía.

Pronunció la contraseña, y entró a su solitaria sala común, donde se sentó en un sillón frente a la chimenea, tratando de olvidar lo sucedido esa noche.

-Si fuera tu, estaría ahora mismo en la fiesta-le dijo una voz que de inmediato reconoció como la de Pansy.

-¡Tu!-le gritó con toda la cólera que tenia-¡Tú le dijiste a mi padre sobre lo que viste ese día en el lago!

Estaba tan furioso, que verdaderamente, no podía controlarse, era demasiado lo que había hecho Pansy.

-Draco, tranquilízate, no es tan malo como parece, yo…

-¡Cállate! Todo el tiempo me mentiste, y mira lo que has hecho, se acabo nuestra amistad y es enserio.

-Déjame explicarte…-trataba de decir la chica, conteniendo las lagrimas que estaban apareciendo en sus ojos.

-No, ya tuve suficiente de ti.

-Bueno, al menos deberías de saber que alguien va a sufrir mucho esta noche-fue lo que dijo la Slytherin, empezando a subir los escalones a su dormitorio.

-¿Qué quieres decir? Para tu información, yo ya estoy sufriendo.

-No hablo de ti, sino de tu amiga, o como la quieras ver-finalizó la chica.