Bueno, finalmente esta el final, espero q sea de su agrado, este capítulo lo escribi varias veces para q qdara lo mejor posible, espero sus reviews como siempre.
Cap 32: Un ultimo intento
La escuela ya había acabado hace semanas, y ahora los estudiantes de Hogwarts disfrutaban de sus vacaciones mientras que otros iban viendo las ofertas de empleo que tenían.
Hermione Granger estaba en el Ministerio de Magia, esperando al director del Departamento de Cooperación Mágica Internacional, había sido muy amable de su parte, darle una cita.
-Srita.Granger ¿Cómo esta?-la fuerte voz de un hombre no mayor a los 40 años, la saco de su examinación de la sala donde se encontraba.
Era una sala circular de espera, en el centro, estaba el escritorio de la recepcionista, que todavía no había llegado por lo que parecía.
-Bien gracias-contestó estrechándole la mano.
-Pase a mi oficina por favor, al parecer Lucy no ha llegado-le dijo, señalándole una puerta estrecha de color negro.
-Gracias.
Entraron en la oficina, que estaba repleta de archiveros, cajones, una chimenea y un pequeño estante donde estaba una bandeja de pastelitos, seguramente como un aperitivo.
-Bien, he echado un vistazo a su expediente escolar y me ha sorprendido-empezó a decir, sacando un fólder con unas hojas de pergamino.
Ella no dijo nada, por lo que siguió hablando.
-Estamos buscando a alguien que nos pueda servir como representante, y usted cumple los requisitos.
-Gracias ¿Cómo seria el trabajo?-contestó ella sonrojándose un poco.
-Bueno, viajara mucho usted eso si, cada mes la enviaremos a un destino diferente y…-antes de que pudiera continuar, apareció una cabeza en medio de las llamas del fuego.
Era la de una mujer, algo rechoncha, que estaba maquillada y lucia un elaborado collar junto a unos aretes largos.
-Edward¡Vas a llegar tarde!-empezó a exclamar la señora con una pizca de mal disimulado enojo.
-Aun tengo tiempo, estoy en una entrevista muy importante-le replico el señor.
-¡Es la boda de tu hija¿Acaso no piensas ir?
-Claro que si Catherine, déjame terminar la entrevista.
-Esta Lizette esta muy nerviosa, harías bien en decirle unas palabras.
-¿No estaba con Linette?
-En este momento esta con Narcisa, le esta poniendo los últimos detalles a su vestido.
-¿Y como esta Lucius?-preguntó Edward, al parecer olvidando por completo la entrevista.
Hermione solo escuchaba la conversación, pero como no quería parecer interesada en ella, empezó a observar con atención la oficina. Delante de ella, estaba una plaquita metálica que decía: "Sr. Monclus Director del Departamento de Cooperación Mágica Internacional".
El apellido se le hacia familiar, y entonces recordó, que tenia una compañera de Ravenclaw llamada Lizette Monclus, seguramente con el que se estaba entrevistando era su padre.
Se preguntaba, que hacia Draco en esos momentos, después de lo ocurrido en el Bosque Prohibido, ya no se habían vuelto a hablar ni ver.
"Seguramente esta planeando su boda" pensó con tristeza, mientras seguía recorriendo con la mirada la oficina.
Como le hubiera gustado estar junto a el en esos momentos, pero ella ya quería olvidarlo, sacarlo de su cabeza, sabia que su historia se había terminado, era algo del ayer.
Levanto la mirada, y vio que el Sr.Monclus seguía hablando con su esposa, que parecía estar cada vez mas enojada, así que decidió escuchar, pero con disimulo.
-Narcisa ya termino de arreglar a Lizette, y Lucius pronto estará con el chico.
-Tranquilízate Catherine, todo saldrá bien.
-Claro, sobre todo por que tu hija se niega a casarse con el heredero de los Malfoy.
Con solo escuchar eso, Hermione puso más atención a la conversación¿Así que Lizette Monclus se casaría con Draco Malfoy? Finalmente, conocía a la prometida.
-¡Yo ya hable con ella, y no puede negarse!-exclamó furioso el Sr.Monclus, poniéndose de pie y acercándose a la chimenea.
-Yo también ya lo hice, pero ella no entiende.
-¿Qué no entiende¿No sabe que es un buen matrimonio el de ella con los Malfoy¿No piensa en los beneficios que nos traerá?-gritaba acaloradamente.
-Esta diciendo que tu la engañaste.
-¡NO ES CIERTO¿Es estúpida o que? Sabe que su obligación es la de casarse con un mago de sangre pura, y quien mejor que Draco Malfoy-gritaba el mago, sin importarle ya nada.
-Dice que ella pudo elegir, pero tú se lo negaste.
-¡Basta, si se refiere a esa rata de apellido Zabini esta muy equivocada!
-Es de sangre pura también.
-Lo se, pero su madre tiene una reputación muy rara, ya sabes por las muertes y todo eso.
-¡Vas a llegar tarde!-volvió a decirle la señora.
-En un momento me voy ¡Y dile a esa niña, que se casara por que es su deber!
-Quiere hablar contigo.
-Muy bien, solo cinco minutos-aceptó el mago.
"Pequeño mundo es este ¿Quién imaginaria que esta Lizette quería estar con Zabini?" pensaba la castaña, que decidió buscar en su bolso su lápiz labial.
-¡No me casare con el padre!-exclamó una voz.
-Cállate Lizette, te casaras con el porque es tu deber-respondió su padre igual de furioso que ella.
-Escapare si es necesario ¡Te lo advierto!
-No lo harás¡No puedes quitar el honor de la familia Monclus solo porque no quieres casarte!
-Voy a escapar.
-Tu madre ni nadie te dejara huir ¿No lo entiendes? Desde el principio, debiste saber que acabarías casándote con quien nosotros quisiéramos-finalizó el mago, esperando la respuesta de su hija, que fue un llanto.
"Pobrecilla, a mi tampoco me gustaría" pensaba Hermione, que seguía buscando su lápiz labial, en ese momento, se encontró con un pedazo de pergamino arrugado.
"Seguramente era de mi mochila, y cuando la vacié debió de haber caído en mi bolsa" pensó, mientras tomaba el papel y trataba de leerlo. Estaba escrito con dos caligrafías diferentes, que ella conocía, era la letra de Ginny y Luna.
Querida Hermione:
Nunca te rindas, sabemos que te quieres olvidar de Draco y no quieres hacerte mas ilusiones con el. Nosotras no te diremos que su amor termino, debes de hacer un último intento, y como te queremos tanto y no deseamos que sufras de una bella traición, te conseguimos esto:
Jardines del Arroyo Mágico
Londres, # 17
A las 15:00 p.m.
Sí, lo hemos conseguido, más bien fue Luna¿Recuerdas la noche de la fiesta de navidad? Escuche lo que decían dos chicas de mi casa, Ravenclaw, una se llama Linette y la otra Lizette, creo que la ultima mencionada se va a casar con Draco.
Tienes la dirección y la hora amiga¡Debes de intentar algo! O su historia será una canción del ayer.
Con deseos de buena suerte
Luna y Ginny, tus amigas por siempre
Ahora entendía, cuando encontró que su mochila estaba abierta antes de irse a clase de Aritmancia, fue seguramente en el momento en que Luna le metió el papelito, pues ella estaba platicando con Ginny.
-Bien Srita. Granger, retomando nuestra entrevista, como le decía…
Pero la voz del Sr.Manclus le parecía lejana, recordaba lo que le habían dicho sus amigas, obviamente refiriéndose a su papelito.
Flash Back
-Hermione ¡Basta! No te quedes ahí sentada, levántate-le dijo después de un rato Luna.
-Pero que…
-Tú vas a salir libre de todo esto-le decía con voz firme-. Y debes de aprovechar la mínima oportunidad para actuar.
-Ya no puedo hacer nada, estoy vencida.
-¡No es cierto! Hermione, tu puedes lograr algo y lo harás, porque ya tienes los medios, solo debes de darte cuenta.
-¿De que?
-Mira a tu alrededor, en tus cosas¡En cualquier lugar! Y encontraras la respuesta-intervino la pelirroja, secándole las lagrimas con un pañuelo.
-Estas enferma de amor Mione-le decía tiernamente Luna.
Fin Flash Back
-Discúlpeme, pero tengo un compromiso-dijo de repente, sorprendiendo al Sr.Manclus.
-Lamento nuestro retraso en la entrevista ¿Qué día…
-El día que desee estará bien para mi, hasta luego-se despidió ella, saliendo de su oficina.
En otro lado, mas precisos, en la Mansión Malfoy.
-¿Listo Draco?-le preguntó su padre, sonriéndole perversamente, sabia que el no quería casarse y eso le divertía.
-Casi-contestó el chico, mientras se arreglaba la túnica-.Francamente padre, esta tradición es un asco.
"Me causa tanta gracia su cara de sorprendido" pensaba Draco, viendo como su padre trataba de controlar la rabia que le producían sus palabras.
-Es mejor a que estés con esa sangre-sucia.
-¡No le digas así!-grito, apuntándolo con la varita-.¡Nunca la vuelvas a llamar así!
-Como te lo dije hace meses, no puedes hacer nada-finalizó Lucius Malfoy, saliendo de la habitación de su hijo.
Draco volteo a ver al espejo, y por un segundo, le pareció haber visto la cara de su adorada Hermione, sonriéndole y guiñándole el ojo, como si tuviera un truco bajo la manga.
"Ojala fuera cierto" pensaba con cierta tristeza, como le había dolido tener que terminar con ella la vez que ambos se enfrentaron a las Damas Negras, pero todo era en vano.
Debería de intentar algo, pero ese recuerdo, le decía claramente que nada podía hacer.
Flash Back
-¿Por qué tienes siempre que hacer lo que dice?-preguntó Hermione molesta.
-Las consecuencias…
-Que importan las consecuencias, si es tu destino tú…
-Hermione, yo ya no puedo…
-¿Por qué te rindes Draco?
-Yo no me rindo-reclamó, subiendo el tono de voz.
-¿Por qué no tienes valor?
-Tengo mucho valor Hermione…
-Sabes, creo que Harry tiene razón, por mucho que me duela.
-¿Qué quieres decir?-empezó a preguntar ya muy rabioso el chico.
-¡No tienes valor para elegir y mucho menos te queda dignidad!-exclamó histérica la Gryffindor, tirando al suelo sus libros que tenía en sus manos.
-Hermione ¿Qué rayos…
-Ya estoy cansada de que las cosas sean así, y sabes que, no puedo creer que hagas cada cosa que tus padres te dicen.
-Si te refieres a la boda, es una tradición en las familias de sangre pura.
Flash Back
"Malditas tradiciones" pensaba con enojo, mientras se sentaba en su cama, tratando de controlar su enojo, que casi siempre le resultaba imposible.
-¡Maldita sea!-gritaba, a la vez que pateaba baúles, mesas, sillas, todo lo que estuviera cerca de el.
Lejos, en las oficinas del Ministerio de Magia.
No perdió tiempo, y se apareció en la entrada del Ministerio, preguntó la dirección que le habían proporcionado, y en menos de un minuto, estaba ya en Jardines del Arroyo Mágico # 17.
Era un enorme y bello jardín, decorado con rosas y tulipanes, con mesas circulares y lámparas que dentro tenían luciérnagas.
-¿Sabes donde esta Lizette?-le preguntó a una chica de cabello negro, que traía unas flores en sus manos.
-Sí, esta acabando de arreglarse ¿Quién eres?
-Soy una amiga suya lejana-mintió ella-.¿Podría verla? Ha de estar muy nerviosa.
-Esta bien-aceptó la chica, guiándola por unos pasillos cubiertos de azulejos.
Llegaron a una puerta que tenía como adorno una corona de flores, toco y luego abrió la puerta.
Dentro, estaba una chica rubia de ojos verdes, vestida con un magnifico vestido blanco de novia, cubierta con un velo.
-Lizette, tienes una visita-dijo la chica, cerrando la puerta y dejando a Hermione con la futura esposa de Draco.
-Tu me eres familiar, pero no recuerdo haberte invitado-dijo la muchacha, acercándose a ella.
-Fui una compañera tuya, pero fui de Gryffindor.
-Hermione Granger ¿no?-atino ella a decir, examinándola con sus ojos, en busca de algo que le delatara la razón de su visita.
-Sí, se que no quieres casarte con Draco, por lo que…
-¿También vas a decirme como los demás que es mi obligación casarme con el?-preguntó ella con una mezcla de frialdad y enojo.
-No, yo quiero ayudarte, porque yo tampoco quiero que el se case contigo.
-¿Por qué…
-Mira, yo tengo razones personales y no tengo tiempo de explicártelas, pero tengo un plan.
-¿Qué plan?
-Yo se que tu quieres estar junto a Zabini.
-¿Y a que viene el con esto?
-¿No crees que el puede ayudarnos?
-Bueno, si le puedo avisar que venga, pero dime el plan.
Hermione se acerco a ella y le susurro su plan, pudo ver como la cara de Lizette Monclus cambiaba a una de felicidad.
-¡Sí¡Claro que si hacemos eso!-exclamó ella con una sonrisa y lagrimas en sus ojos, después de todo, conseguiría su tan ansiada libertad.
2 horas después….
En un jardín, lleno de flores y hermosas luces, avanzaba una novia, con paso seguro, hacia la mesa donde estaba el juez que la casaría.
Se escuchaban los murmullos de las señoras, hablando del vestido que llevaba la novia.
"Y ahí viene Lizette" pensaba Draco, que estaba ya parado en frente de la mesa del juez.
-Solo tú me puedes salvar Draco-le dijo una voz suave.
-¿Qué dijiste?-le preguntó disimuladamente.
-Estamos aquí reunidos, para unir a dos jóvenes en matrimonio, Draco Malfoy y Lizette Monclus-anuncio el juez, vestido de negro y con su varita.
Malfoy se dio cuenta de lo que planeaba Hermione, por lo que aceleró mas, no quería perderla de vista, necesitaba saber lo que le ocurría.
No pudo evitar reprimir una débil sonrisa, ese recuerdo era uno de los mejores pero también de los peores a la vez.
Ambos, decidieron no voltear a mirar al otro, pero apenas podían controlarse, era la primera vez que ambos estaban en la biblioteca cerca uno del otro, y estaban concientes.
"Como si fuéramos unos niños inexpertos" pensaba con ironía Draco, al recordar ese día en la biblioteca.
Vio a Pansy que estaba muy cerca de el, y sin preámbulos, Pansy lo beso.
Su beso fue fingido, pero Draco recordaba lo que había vivido con ella, que siguió besándola, pero luego, también recordó que le fue infiel, e interrumpió su beso.
"Como si la hubiera traicionado" pensó el chico, no sin algo de dolor. "Y ahora sucederá lo mismo, la traicionare casándome con otra".
Todos aplaudieron, y finalmente, Draco tomo la mano de la novia y se puso enfrente del juez.
-Porque hago todo esto por ti-dijo ella, haciendo un movimiento con la mano, como una seña.
En ese momento, aparecieron unas nubes en el cielo, junto a unos fuertes truenos y empezó a llover a cantaros, tomando a todos desprevenidos.
-¡Corre!-le dijo su prometida, tomando fuertemente su mano y corriendo hacia la salida.
Los invitados estaban confusos por lo sucedido, las mujeres gritaban porque sus delicados y finos vestidos se estaban mojando, y los hombres no dejaban de maldecir por las condiciones en las que estaban. Todo había sucedido tan rápido, que nadie noto como los novios se alejaban corriendo.
Mientras corrían, pudo ver que a su novia, se le iba cayendo el velo, hasta que se le cayo por completo, y delante de el, estaba….¡Hermione Granger!
Salieron del jardín, mojados y no se detuvieron hasta que llegaron a un parque cercano.
-¿Cómo lo hiciste?-fue lo primero que le preguntó, sonriendo.
-Con ayuda y suerte-contestó ella, agitadamente.
-¿Quién te ayudo?
-Nosotros la ayudamos-dijo una voz de mujer.
Draco volteo la cabeza, y se encontró con una chica rubia de ojos verdes que no conocía y acompañada de Blaise Zabini.
-¿Quién eres tu?-preguntó confundido.
-Soy Lizette Monclus, iba a ser tu prometida.
-Pero tu novia nos hizo una oferta-le dijo Blaise, sonriendo.
-Sí, una oferta que no podíamos rechazar.
-¿Qué les…-empezó a preguntar, pero fue interrumpido.
-Yo usaría el vestido de Lizette y luego, con una lluvia creada por ella y Zabini escaparíamos y aquí estamos-le dijo sonriente, quitándose lo que quedaba del desecho velo.
-¿Por qué lo hiciste? Pudo haber sido muy peligroso si mi padre…-le preguntó dejando notar angustia en su voz.
-No iba a dejar que dieras una traición-contestó ella inteligentemente.
-Pero…
-Porque en verdad te amo Draco y lo sabes, cada vez que te veía, me sentía afortunada y cuando no, me sentía perdida-le dijo Hermione sonriéndole dulcemente.
Lo que le dijo, fue suficiente para que se acercara a ella y la besara, después de tanto tiempo, tantas trampas, estaban por fin juntos y ya nada los separaría, lo afrontarían a como diera lugar.
"Vaya que eres asombrosa Hermione, mi deseo se cumplió" pensaba el rubio mientras la besaba apasionadamente.
"Después de todo, este ultimo intento valió la pena" se decía Hermione, que correspondía al beso con amor.
-No es por interrumpirlos, pero nosotros nos vamos-les dijo Lizette, guiñándoles un ojo.
-Gracias-dijeron al unísono Hermione y Draco, abrazados, sin importarles la lluvia que caía y los mojaba.
Ellos asintieron con la cabeza, y en menos de un segundo, desaparecieron.
-Gracias a ti también-le dijo en un susurro Draco a Hermione, antes de volver a besarla.
Luego, se tomaron de las manos y también desaparecieron. A donde fueron, ya es cosa de ellos.
Después de lo sucedido, muy pocos los volvieron a ver. Los padres de los novios no dejaban de estar sorprendidos, y aunque intentaron por todos los medios encontrarlos, nunca lo lograron.
Un año después….
-¿Entonces que Blaise? Me debes 2000 galeones-decía un rubio a su compañero con el que jugaba Quidditch.
-Pero tú también me debes 1000-le replico el, tomando la Quaffle.
-Lo arreglamos con 1000 cada uno-finalizó el chico, pues una castaña le llamaba, así que aterrizo su escoba y se acerco a ella.
-¿Qué paso Mione?
-Solo quería recordarte nuestro aniversario-dijo ella con una sonrisa.
-Pero, se supone que es mucho tiempo después-replico el chico, sin entenderla.
-El día que nos volvimos a conocer, esa tarde cuando tropecé contigo y me ayudaste. ¿Lo recuerdas?
-Si, tienes razón-coincidió el chico, tomando su mano y entrando en su enorme casa, en la que vivían.
Lo que ellos habían tenido, había sido una amistad, que termino en un amor inusual pero dulce.
FIN
Agradecimientos a: GFMalfoy, Lucy Cullen, asterisco, Ariadna-Andrea, floh black, JaviH,oromalfoy,Alex de Malfoy,Krissalis Potter, Darkred-sun,Karenzita,harrymaniatica,paulina,Yole,XXX,paulina tanamachi malfoy por mandar reviews y estar siempre ahí, muchas grax.
