2- NO ME LLAMES LILIANA
Espero que os guste. CRÍTICAS, POR FAVOR!!!
Lo primero que vio Sirius fueron los ojos color miel de James Potter. Luego intentó levantarse pero su cuerpo extrañamente cansado se lo impidió.
—¿Qué ha pasado? —le preguntó Sirius a su amigo
—Evans te lanzó un hechizo aturdidor...
—¿Qué?
—Te lo advertí, Canuto... —le recordó James —Puede que tu sepas mucho de magia, pero Evans no se queda corta...
—¿Y dónde está ahora esa estúpida?
—Hablando con el profesor Dumbledore. Sus amigas la han acompañado para contar su versión
—¿Su versión¿Qué quieres decir con eso de "su versión"? Está muy claro lo que ocurrió¡ella me atacó!
—Si, pero tu la provocaste...
—Oye¿de qué lado estás? —le preguntó Sirius enfadado. Su amigo siempre estaba de su parte en todo, tuviera o no la razón.
—¿Yo...? Pues del tuyo, evidentemente... —dudó James
—Más te vale —dijo Sirius malhumorado —Y el otro par¿dónde está?
—Te refieres a Lunático y Cola-
—Si, a esos —le cortó Sirius
—Oye, si tienes que ser tan simpático conmigo, mejor me voy, que yo no tengo por qué aguantarte.
—¡Pues vete!
—¡Pues vale, me voy!
—¡Pues adiós!
—¡Adiós!
James cerró dando un portazo. Genial, pensó Sirius. ¿Y ahora cómo se las apañaba para salir de ahí? Y los otros¿dónde estaban?
—Señorita Evans...
—Si, profesor.
—Usted sabe perfectamente que no debe utilizar la magia para dañar a otros compañeros¿verdad?
—Si, profesor.
—Y entonces¿por qué...?
—Fue Black, profesor, él me provocó... —se defendió Lily
—Dice la verdad, profesor, nosotras lo vimos... ¿A qué si? —dijo Rachel y miró a Lupin y a Pettigrew en señal de advertencia.
—Si... Ya lo sé, señorita Hennings... Uno de los entretenimientos favoritos del señor Black es provocar a los demás, sobretodo si se trata de chicas que él considera atractivas...
Lily se sonrojó. ¿Encontrarla atractiva Black¡Venga ya!
—Sin embargo... —continuó el profesor —Eso no le da derecho a aturdirle, señorita Evans...
—Ya lo sé —asintió Lily.
—Así que no tendré más remedio que descontarle veinte puntos a su casa.
—¡Pero profesor...!
—Si, lo sé... Sirius también tiene parte de culpa en todo esto... Por lo tanto, por ser el primer día y porque son los dos de la misma casa, les repartiré los puntos, diez para cada uno... ¿Está bien así, Lily? —le preguntó el profesor, llamándola por su nombre de pila y sonriéndole.
—Si, profesor —asintió Lily y le devolvió la sonrisa.
—Bien entonces. Ahora, id a vuestros respectivos asientos. Pronto llegaremos a Hogwarts.
Lily Evans... Francamente era un nombre horrible, aunque sabiendo que su hermana pequeña (la de Lily), se llamaba Petunia, Lily aún había tenido suerte... Lily...
—¡Eh! —alguien le golpeó en la espalda —¿Qué te pasa, James?
Sirius le sonreía. Ya no estaba enfadado. Algún día tendrían que plantearse su metodología amistosa, porque eso de enfadarse y desenfadarse así como así no era muy normal y además les daba muchos problemas.
—No me pasa nada —mintió James
—¡Venga ya! Es Evans¿eh? Esa chica te trae por el camino de la amargura...
—¿Eh? No...
—¿Cómo que no¿Vas a engañarme a mi? Venga, James, que soy tu mejor amigo... Y hace ya unos cuantos años de esto, ya va siendo hora de que me lo cuentes¿no crees?
—Me gusta Lily Evans... —admitió James sin demasiados ánimos.
—¡Vaya! A mí también me gustan los macarrones, pero me da la impresión de que no es lo mismo... Venga¡alegra esa cara, Cornamenta!
—¿Cómo quieres que esté? Pasa de mí... No¿qué digo¡Me odia!
—¡Va... Eso no es verdad! También dijo que odiaba su nombre ¡y eso es imposible!
—¿Ah si? —preguntó James esbozando una ligera sonrisa.
—¡Pues claro¡A mí me gusta el mío! Aunque no haga del todo honor a mi carácter...
James se rió, Sirius cada vez le salía con respuestas más surrealistas.
—Tío, tú eres tonto de verdad¿eh? —le dijo James sorprendido
—Si bueno —sonrió Sirius —Pero no te vas a preocupar ahora por lo que ya no tiene arreglo... Por cierto¿y esa Sofia de la que me hablaste en tus cartas?
-¡Ah, si! La conconcí una vez, en un sueño...
