PREPARATIVOS PARA EL BAILE

Sirius Black se tambaleó levemente cuando James le zarandeó por el brazo por quinta vez consecutiva.

-James¿te quieres estar quieto?

-¿Y si me dice que no, eh¿Y si me dice…?

-Para qué iba a decirte que no si está coladita por ti¿eh?

-¿Y tu como sabes que Lily está tan co-la-di-ta por mi?

-Mira Corna, no quiero discutir¿eh? Vas a tenerla de pareja para el baile y punto. Y ahora suéltame, que me haces daño…

James soltó a Sirius del brazo y éste aprovechó para alejarse de él en dirección a los baños.

-¿Y a ese qué le pasa? –le preguntó James a un risueño Remus

-No sé… -contestó Lunático -¿Tu crees que Sarah llevará falda para el baile o preferirá los pantalones?

-Es que es más imbécil… -murmuró Surius mientras miraba el suelo como si de verdad contuviera algún secreto –"¿Y si me dice que no?" –preguntó Sirius imitando a James –"¿Te imaginas que me quedo sin pareja?". Seria increíble, seguro… James Potter sin pareja para el baile¡menuda sorpresa! Las chicas dejarían sus parejas para ir con él… era tan, tan…

-¡¡¡Guapo!!! –estalló en carcajadas un grupo de chicas de quinto año

-¡Estoy locamente enamorada! –suspiró una que llevaba coletas

-¡Yo lo estoy más! –suspiró otra mientras movía la túnica arriba y abajo como ensayando un baile y sonreía exageradamente.

-Perdonad chicas –las avisó una tercera con un tono bastante mandón –Pero yo vi a Potter primero.

"Pero yo vi a Potter primero", la imitó de nuevo Sirius mientras se dirigía al aula de encantamientos.

-¡Eh, Black! –lo avisó Rachel al oído -¿Has visto a Lily?

Estaban en el aula de encantamientos, los alumnos iban llegando y colocándose a sus puestos.

-Pues no, no la he visto –refunfuñó Sirius –Estará con Potter

-¿Y ese tonito, Black¿Es que acaso estás celoso?

-¡No!

-¿Te gusta Lily, no es cierto?

-¡No!

-Pues claro que si, te gusta, te gusta, te gus-

-¡¡¡NO!!! –gritó Sirius –Déjame en paz, Hennings¡déjame!

Todos en la clase se lo quedaron mirando, Sirius no acostumbraba a gritar nunca. Snape esbozó una sonrisa maliciosa.

-Hola Lily… -la saludó al entrar en la sala común. Lily estaba sola, leyendo un libro y recostada en un sillón de terciopelo rojo.

-¡Ah, hola James! –se sorprendió Lily, quién cerró el libro de golpe y lo escondió entre el respaldo del sillón y su espalda

-¿Qué leías? –preguntó James curioso

-Eh… nada

-¿Nada? –eso empezaba a divertirle¡Lily mintiendo! Debía de ser algo importante

-Si, nada –respondió Lily sin seguridad

-Venga ya, Lily… Vamos, enséñamelo

-¡No!

-Vamos…

-¡Que te dije que no, James!

-Va…

James se acercó a Lily rápidamente y ésta no tuvo tiempo de escapar. James empezó a hacerle cosquillas en el vientre. Lily comenzó a reírse y James, animado por las carcajadas y la dulce sonrisa de la chica, siguió moviendo dedos, alegrándola con cada caricia. Llegó detrás de la espalda de la chica y cogió el libro. Lily soltó un chillido.

-¡Potter, devuélveme eso!

-¿Pero qué es? –preguntó riéndose James

-¡Nada que te importe! –gritó Lily -¡Devuélvemelo!

-¡No!

James abrió el libro, muy grueso por cierto y redactado por la letra de Lily, por la mitad y leyó en voz alta:

-Capítulo 23: El baile de Navidad

"A pesar del sinfín de deberes que les habían puesto a los de cuarto en Navidad, a Harry no le apetecía ponerse a trabajar al final del trimestre, y se pasó la primera semana de vacaciones disfrutando todo lo posible con sus compañeros. La torre de Gryffindor seguía casi tan llena como durante el trimestre, y parecía más pequeña, porque sus ocupantes armaban mucho más jaleo aquellos días. Fred y George habían cosechado un gran éxito con sus galletas de canarios, y…"

-¡Basta! –gritó Lily con la cara muy roja

-¿Pero qué es? –preguntó James medio asustado medio divertido

-¡Nada!

-¿Cómo que nada?

James miró la portada del libro y leyó: "Harry Potter y el cáliz de fuego", por Lily Evans.

-¿Escribes?

-No –mintió Lily de forma notable

-No mientas… -le sonrió James –Y no te avergüences, parece que lo haces bien. ¿De qué va? –preguntó interesado. El hecho de que Lily escribiera le había sorprendido muchísimo.

-Va de un chico maldecido y otras cosas…

-¿Y se llama Harry¿Harry… Potter¿Por qué lleva mi apellido?

-Pensé que… resultaba interesante. Y quedaba bien.

-Si, queda bien… Si…

-¿Si?

-Si tu y yo… Bueno, salimos y esas cosas… Bueno, sé que es un poco pronto pero… Si nos llegamos a casar… Nuestro… si es niño, le podemos poner Harry… ¿no?

-Bueno, para eso habrá que empezar a salir de novios¿no? –insinuó Lily con una sonrisa

-Pues si, habrá… -respondió James con otra sonrisa

Y se unieron en un beso muy dulce.

-¡James, es precioso! –exclamó Lily observando el conjunto de pendientes y collar completamente admirada. Seguían en la sala común, recostados en el diván, solos.

-¿Te gusta?

-¡Pues claro!

-También… -dudó James –También te compré esto…

-¿Un libro? –dijo Lily extrañada mirando el regalo que James le tendía

-Si, es muggle. Se titula "Como agua para chocolate", suena bien.

-Mmm… si, suena bien…

-Esto… ¿Y eso de escribir¿De dónde te viene?

-Pues… No sé, se me ocurrió, un día, sin pensarlo. La historia de Harry y sus amigos, Ron y Hermione, no sé, me pareció interesante…

-¿Y también es mago, como nosotros?

-Si… Bueno, para hacer historias de muggles ya tengo material de sobras, en cambio aquí… es distinto, puedo inventar más¡hay tantas cosas mágicas!

-Como nosotros…

-Si, como… -dudó Lily –James, no te pongas romanticón¿vale?

-Está bien, lo siento…

-¡Helen! –gritó Sirius por el pasillo –Helen, esto… ¿tienes pareja para el baile?

-¿Eh? Ay, no, lo siento Sirius, pensé… pensé que irías con otra… Ya… ya me comprometí con Marcus… Lo…, lo siento…

-¡Bah, no importa, seguro que encontraré a alguien! –dijo Sirius con una sonrisa fingida.

-¡Seguro que sí, chiao! –se despidió la joven con un guiño de ojo.

-A… ¡adiós¡oh, mierda!

Sirius se quedó quieto recostado en la pared blanca. Por allí pasaban estudiantes de todas las edades, algunos emparejados y cogidos de la mano, como Molly y Arthur. Y él, sin pareja… Bueno, pasaba de ir a clase de Defensa contra las Artes Oscuras… ¿Dónde estaba James cuando lo necesitaba de verdad?

-¡Eh, Sirius! –lo sacó Remus de sus pensamientos -¿Sabes qué? Sarah me dijo que iría al baile conmigo… -dijo Remus emocionado

-Me alegro por ti, Lunático…

-¿Y tu¿Con quién vas a ir?

-Buf… -suspiró Sirius –Pues con alguna iré, tengo tantas para elegir que…

-Que todas han encontrado a alguien mejor para que las acompañe¿verdad? –terminó la frase Remus

-¿Cómo lo sabes? –preguntó Sirius sorprendido

-Podrías preguntarle a Hennings… Rachel está muy bien.

-¿A esa¡Ni loco¿Sabes que te digo? Antes muerto que salir con esa pava…