Las decisiones, qué curiosas pueden llegar a ser. Pueden ser buenas o malas, racionales o irracionales, tontas o sabias.
La decisión que había tomado Integra¿Cómo era? Ella, simplemente, no sabía clasificarla. A lo mejor estaba cometiendo el error más grande de su vida o no. Pero de todas formas iba a perder algo importante que amaba y apreciaba muchísimo, así que era una decisión demasiado importante como para tomarla a la ligera.

¿Alucard o Hellsing¿Amor o deber¿Irracional o Racional¿Injusta o Justa?

¡¿Por que todo era tan complicado?!
Ella paso uno de sus dedos por sus mejillas. Humedad. Solo eso.
¿Por qué lloraba? Ella llevaba años sin llorar, ya que creía que esa acción era una perdida de tiempo. Pero no era su cuerpo el que lloraba, era su corazón el que lo hacia.
"Estúpidos sentimientos" pensó irritada.
Justo en ese momento, una extraña brisa helada le traspaso el cuerpo, llegándole hasta los huesos.

- ¿Qué haces aquí? – Pregunto Integra mientras limpiaba sus lagrimas disimuladamente aunque con velocidad.

- Sentí que me llamaba –respondió Alucard.

- Yo no te he llamado, ni siquiera quiero verte en estos momentos - Dijo furiosa. No estaba de más decir que Alucard la irritaba hasta sus límites de la cordura.

- ¿Llorando? – Susurro en tono burlón- Si usted no llora desde la muerte de su queridísimo padre.

- No estaba llorando, y ahora lárgate antes de que me enfade de verdad - Su voz amenazante daba miedo.

- Vaya no sabía que su coraza de hielo se estuviera derritiendo… ¿Qué ha ocurrido? – Pregunto con una dulce curiosidad, mientras la ametrallaba con la mirada.

- ¿Dónde estabas esta mañana?- Esquivo la pregunta del vampiro.

- Por ahí-

- ¿Dónde es por ahí?-

- Callejuelas-

- ¿Y que hacías en unas callejuelas?-

- Rastreaba-

- ¿El que?-

- Al freak-

- ¿El que ataco a Seras?-

- El mismo -

- Te había dejado claro que sería Walter el que lo rastreara – Se puso un poco celosa, solo un poco.

¿¡Solo un poco?!

- Como usted diga, Amo – Dijo mientras sonreía y hacia ademán de marcharse.

- ¿Tanto te has encariñado con la oficial? – La pregunta fue tan fugaz como la respuesta.

- ¿Tanto le interesa?-

- Curiosidad -

Se produjo un largo silencio. Sus miradas fijas en las del otro.

La coraza de hielo se fundía lentamente.

- Vete -

- Como quiera, Amo -

Alucard desapareció en la oscuridad del despacho de Integra.La soledad una vez más, se sumía sobre ella y el tiempo no se detenía ni siquiera para la heredera de Hellsing.

10, 15, 17, 23, 24, 25, 26 minutos.Este pasaba tan rápido para Integra y sin embargo para Alucard, lo que para ella eran años para él eran meses incluso, semanas.El sonido de una puerta abrirse la saco de sus cavilaciones.

- Integra-sama - La saludo Walter. Sonrió haciendo que se le embarcaran las arrugas de la edad.

Ella se alegró por una vez en este día, pero lo disimulo bastante bien. Walter era la base que Integra necesitaba siempre, sin él hubiese sido casi imposible que ella sacara a Hellsing adelante.

- Pasa Walter -

- Integra-sama tengo la información – Digo suavemente mientras le enseñaba unos cuantos papeles.

Eran unas palabras demasiado simples para el que no tuviera idea de lo que tramaba Integra. Para ella, aquellas palabras sonaban a gloria.Ella le dejo la palabra a Walter.

- Sí, parecer ser que es originario de Italia y como usted sospechaba es puro -

El humo de uno de los cigarrillos de Integra flotaba denso en el aire.

- ¿Sabes donde esta ahora? -

- Se mueve por toda Inglaterra, es demasiado escurridizo -

La mirada de la Heredera de Hellsing se perdió detrás de sus gafas, que brillaban intensamente.

- Dime su nombre - Tenía que saberlo. Su nombre sería como la llave a la libertad o a la perdición.

- No estoy seguro acerca de su nombre real, pero se hace llamar Crimson -

Una sonrisa traviesa atravesó el rostro de Integra. Y otra más diabólica, curso el rostro de Alucard, que se mantenía al amparo de su amiga la oscuridad.Integra y Walter tendrían sus secretos, pero Alucard, estando en su propia habitación, había descubierto lo que planeaban y sonreía, porque él les llevaba demasiada ventaja.

- ¿Con que Crimson, eh? Esto si que será divertido – Sus ojos carmín brillaron intensamente.

Observo su copa de sangre con deseo mientras imaginaba al tal Crimsom morir en sus manos.
Ya había jurado que lo mataría por haber atacado a la chica policía, y también había jurado que bebería hasta la última gota de sangre de su putrefacto una sonrisa divertida en el rostro, bebió la sangre de la copa, pero esa expresión se fue mutando en otra de intenso interés y concentración.
Venganza.


La noche se sumía sobre la tierra, oscureciendo cada rincón, y haciendo que la poca luz que había (eléctrica, por supuesto) fuera insignificante para atravesar aquel manto opaco.

A Seras le daba igual, ya que siendo un vampiro, tenía una excelente visión nocturna por tanto no necesitaba nada de luz para poder pasear por aquellas calles de Londres.

Últimamente se sentía demasiado independiente, no necesitaba de nada que para un ser humano hubiera sido imprescindible y eso le fastidiaba. A veces no estaba mal depender de algo…o alguien…

Pero debía ser realista, aun dependía de muchas cosas, como la sangre (médica o no), de Hellsing y de Alucard. De este último dependía casi totalmente.

Y sin embargo, él parecía distante…como si estuviera en otro mundo. Ni siquiera le prestaba atención a Integra (que era su Amo) ¿Qué le pasaba?
Hasta estaba distante con ella, provocando un dolor agudo en su pecho, como un peso extraño o un peso inexistente, era como una antítesis. Alucard era el dueño de su corazón, y si Alucard no estaba con ella, su corazón tampoco lo estaba.

Si aun seguía en aquella organización era por él. Ya nada la ataba al mundo vivo que no fuese su Amo.

Ya no podía hablar con Integra, porque Seras sabía que Integra sentía algo por Alucard y aunque aun no estuviese segura qué, era sumamente importante. Empezaba a sentirse demasiado sola, abandonada…Walter también estaba ocupado…

Y ella ¿Qué podía hacer? El amor era incluso más complicado que intentar adaptarse a su nueva naturaleza. Su amor a su Maestro…su Amo…su Alucard.

¿Tendría el valor de decirle cuanto le importaba¿Cuánto le necesitaba en aquellos momentos¿Qué quería su corazón de vuelta?

Era fácil enfrentarse a ghouls, incluso a freaks, pero enfrentarse a Alucard era incluso más complicado que enfrentarse a todos los demonios del mismísimo infierno.

Suspiro frustrada mientras se sentaba en un columpio de un parque. Cuanto había llegado a alejarse de Hellsing. De Integra. De Walter. De todos.

A veces las soluciones no eran tan fáciles.

Fue mientras se mecía lentamente en el columpio, cuando le vio.

Caminaba como si nada, sus movimientos eran demasiado elegantes como para compararlo con un bailarín. Lo único que faltaba era su característica sonrisa.

¿Habría leído sus pensamientos?

No espera, la verdadera pregunta era ¿Qué hacia allí?

-¿A-mo? – Dijo casi como si fuese un suspiro.

- Tsk, quien va a ser sino – Respondió con un gruñido.

¿Estaba enfadado? Era raro ver a Alucard enfadado.

- ¿Qué hace aquí? –

- Eso debería preguntártelo yo a ti -

- Quería dar un paseo…-

Se limito a sentarse en un banco que había al lado de un árbol. Más bien se tiro sobre él y se quedo observando el cielo, que estaba nublado. Aquel cielo tenía un extraño color gris muerto.

- Amo… ¿se encuentra usted bien?- Seras se acerco hasta sentarse a su lado, en el suelo.

No contesto. Se quedo allí observando la nada.

Era evidente que Seras comenzaba a preocuparse, aunque también era normal en Alucard no responder a casi todas las preguntas que ella le hacia.

Victoria suspiro frustrada y le observo, interrogándole con la mirada.

- Esta noche, no se ve la luna, ni siquiera las estrellas…- Susurro Alucard enigmáticamente.

¿A que se refería? Ella sabía que Alucard tenía una extraña fascinación por la luna; ella nunca le había preguntado por qué. Pero la pregunta…le resultaba extrañamente familiar…

- Eso es porque las nubes la ocultan – Respondió Seras. Tal vez hablando de la luna lograra verdaderamente acercarse a su Amo.

- ¿Ocultan¿Y por qué lo hacen? –

Victoria se quedo de piedra. Que Alucard hiciera aquellas preguntas era realmente extraño.

- No lo sé, tal vez lo hacen para que los demás no puedan ver el cielo…-

- ¿Y si fuera la luna la que se oculta de los demás? – Dijo Alucard como quien no quiere la cosa.

- Yo…eso no sabría decirle, Maestro…-

La chica policía estaba realmente sorprendida y confusa. Y Alucard lo sabía.

Intuía lo que sentía y leía sus pensamientos sin que ella pudiese impedírselo. Era casi un libro abierto.

Casi.

Alucard sabía que la rubia ocultaba algo, por eso utilizo la metáfora de la luna. Gruño algo molesto. No podía leer aquel pensamiento porque estaba demasiado escondido en la mente de su subordinada.

Pero sabía que era importante, demasiado importante. La curiosidad le carcomía.

- Amo…- Susurro Seras mientras se acercaba lentamente a él y apoyaba la cabeza en una de sus piernas.

- ¿Qué sucede? – Dijo él. Se sorprendió un poco por el acto de la chica, así que se limito a acariciarle el pelo. Tenía un tacto sedoso.

- Estoy preocupada por usted…le noto ansioso…- Dijo mientras se abrazaba a él.

Alucard se sorprendió demasiado por la actitud de la chica. ¿Estaba loca¿O drogada?

Bueno lo último estaba descartado, ya que hubiera tenido mas lógica si ella siguiese viva.

El rey de los no muertos ideo un plan a la velocidad de la luz. Tal vez así averiguaría lo que ocultaba la chica policía.

- Chica policía, háblame sobre tu vida antes de morir –

- ¿¡Qué?! A usted nunca le había interesado mi vida – Grito por así decirlo, aunque más bien ladro. Alucard comenzaba a tomarla demasiado desprevenida.

- Bah no digas tonterías…yo me intereso por los demás…- ¿Lo dijo en plan irónico o de verdad?

- ¡¡¡Mentira cochina!!! Usted no se preocupa por nadie solo quiere que Integra le deje utilizar todo su poder para matar – Dijo enfadada. ¿Cómo osaba su Amo a decir semejantes idioteces?

- No te enfades tonta, si tú ya me conoces –

- Eso no es cierto, apenas se de usted…-

- Bueno, cuéntame de tu vida…- Pasando olímpicamente de su subordinada.

- ¿Y que quiere que le cuente? – Seras intentaba que Alucard concretase. Ya era demasiado extraño que le pidiera que hablase de ella, así que mejor estar preparada para lo que sea.

- No sé… ¿Alguna vez te has enamorado? –

Victoria enrojeció hasta lo inimaginable. Y eso que estaba muerta. Lo mejor hubiese sido no concretar.

- ¿Qué pasa¿Si o no? – Alucard tan directo como siempre. No daba tregua ni siquiera en esas cuestiones.

- Bueno…yo…esto…- No sabia que contestar. Ella le amaba a él, era la única verdad.

Pero ¿Qué era estar enamorado de verdad?

Era sentirte feliz con tan solo ver a aquella persona. Sentir hormigueos en el estomago. Sonreír como idiota al observarle. Sonrojarte. Preocuparte por esa persona hasta la demencia. No parar de hablar sobre él/ella. Amarle con locura. Suspirar al oír su nombre.

¿Era todo eso? Demasiado complicado, incomprensible, extraño.

Seras nunca había sentido todo lo que sentía por Alucard. Tal vez porque les unía algo más que la organización. Les unía un lazo de sangre. De raza.

Pero ¿solo eso? No podía unirles un lazo de… ¿amor?

Comenzaba a hacerse demasiado repetitivo el tema del amor. El amor era inútil, solo bastaba amar un poco para descentrarte, olvidar las reglas, amar hasta la muerte. Y Victoria ya estaba muerta.

¿Podría seguir amando¿Estaba capacitada para amar?

La rubia observo a su maestro sin pronunciar palabra. Él esperaba como un necio una respuesta inexistente. Ni siquiera con el tiempo se atrevía a cambiar.

- Yo nunca he amado – Dijo al fin.

La expresión del rostro de Alucard cambio rápidamente. De lo indiferente paso a la calamidad. Su rostro mostraba crispación.

- Déjame discrepar – Susurro el no-muerto.

- ¿Discrepar? – Pregunto la chica policía.

El Conde Alucard ya había esperado bastante desde la muerte de la única persona a la que había amado alguna vez en su no-vida. ¿Debería volver a intentarlo?

¿Cuántos años habían pasado desde aquella vez¿¡Años!? Siglos más bien.

Nunca había amado como la había amado a ella. Una mortal como otra cualquiera, viviendo en una ciudad como otra, tal vez con la fatalidad de vivir en la misma donde vivía él.

Aquel año, 18..., ya no recordaba más, la conoció. Percibía su delicioso olor. Sentía los latidos de su joven corazón, la sangre fluía libre por sus venas y arterias. Era una chica saludable, vivaz, cariñosa. Su sangre seria indudablemente placentera de beber.

Pero la verdad es que nunca había llegado a probarla.

Otra "cosa" se coló entre sus ganas de "comérsela" y matarla. El Amor, maldito sentimiento. Se enamoro como un adolescente alocado, de aquella joven que solo le sonreía a él. Solo se sonrojaba en su presencia.

La única vez en toda su efímera existencia que lloro, fue cuando la perdió. Condenándola al salvaje y austero infierno por ser la amante del mismísimo demonio, siendo él incapaz de salvarla de aquel desastroso fin.

Seras observaba a su Amo, que parecía estar revolviendo su propia memoria. Instintivamente le acaricio la mejilla, que estaba fría como un témpano de hielo, pero suave como la seda. Su Maestro no tardo en reaccionar, apresando la mano de su subordinada entre las suyas. Ella no se asusto, sabia como era, le conocía siendo él un desconocido.Él también la conocía pero no era una desconocida, sino más bien alguien a quien recordaba con necesidad.

Sus miradas se entrecruzaban. Observándose, tal vez hasta comiéndose con la mirada. Un carmín con otro carmín. Como debería ser…

El cielo antaño gris, se despejaba, empezando a dejar ver a la luna, que brillaba llena de luz, iluminando a dos vampiros. Ciegos a un sentimiento mutuo. Hambrientos por los labios del otro. O tal vez de más.
Alucard acerco a Victoria con delicadeza. Ella se dejo llevar, mientras abrazaba a su Amo. Podían sentir el aliento del otro en sus rostros. Gélido y agradable, hasta se podían sentir débiles cosquillas en la cara. Seras podía sentir algo extraño en su pecho, como si estuviera a punto de explotar ¿Era su corazón?
El Conde sonrió maliciosamente mientras rozaba sus labios con los de la chica policía. Sintió con placer como ella temblaba. Tan infantil como siempre.

- No seas niña y deja de temblar –

- ¡No sea así conmigo Amo! Nunca había besado a nadie… – Dijo avergonzada.

- No es tan difícil, es solo practicar…– susurro sensualmente mientras besaba a su subordinada, moviendo sus labios con lentitud aunque con destreza, para que ella se acostumbrase poco a poco.Las manos de Victoria acariciaban el pelo de su Maestro, jugando como una niña con su preciado juguete.Los colmillos de Alucard mordisqueaban los labios de la chica policía provocando pequeños gemidos de la novata.

- Maestro…-

- ¿Si? –

- Puedo llamarte… ¿Alucard? –

- Si quieres…- Era una clara invitación.

Unos minutos después.

- Alucard…-

- ¿Si? – Le agrado oír su nombre en boca de la chica policía.

- ¿Qué es…lo que somos ahora? – Se sonrojo un poco.

Alucard no pudo evitar reírse sin tapujos delante de Victoria, que estuvo a punto de pegarle un puñetazo.
¿Que qué son ahora?

Amantes.


Hey aqui Kira reportandose. Me vais a matar por haber tardado tanto lo se xD asi que vengo preparada con un discurso para que me perdoneis.
Para empezar tenia examenes xD. Y la inspiracion no tocaba mi puerta...
Ya esta xD se acabo el discurso, tampoco voy a agobiaros con mi vida xD.
Os ha gustado?? DECIDMELOOOO que necesito nuevas ideas, criticas lo que sea xD.
ahora voy con los agradecimientos

girl-uchiha: gracias por el comentario o y si, ha sido un sueño hentai de victoria... jooooo Bueno aparte de eso xD no llores que aqui tengo la continuacion ;) espero que te guste tanto como las anteriores!!! Sayou

Arashi8: jejeje tranqui aqui esta la contianuacion :) seguro que desde aqui se empieza a liar la historia (porque soy una cabrona xD) pero Alucard y Seras seran siempre nuestra pareja de Hellsing favorita siiiii

Mireya Humbolt: Si, ahora habra que ver que pasa entre Alucard e Integra jujuju. Espero que te guste este capi :) y gracias por el comentariooo!!

Living-In-Shadows-Alone: xDDD tranqui, que ya tengo el 4º capi o espero sea de tu agrado :) y gracias por el comentario. Ya me voy xDDD

Kirara Hell: me alegra que leas mi historia aunque no te guste la apreja de Alucard y Seras n.n en verdad me sorprende que la leas O.O pero de todas formas te doy las gracias por el comentario Sayou

-ivekag-: LOS IENTOOOOOOO NO TENIA NI IDEA DE QUE FUERA TU CUMPLE T-TU perdoname perdoname, oye este capi te lo dedico a ti, ok?? besos y cuidate y espero que te guste
Feliz cumple xD