Capítulo 2

Maldito encuentro

Hermione Granger caminaba velozmente por las calles desiertas de Londres. Llevaba encima una túnica negra, para protegerse de la lluvia. No quería distraerse, ni entretenerse en nada, pero eso no impedía, que su mente recordara la última vez que habia visto a sus padres.

(Flash Back)

-Madre, padre, se que no les gustará lo que escucharán, pero.. tendré que dejarlos, no se cuánto tiempo. Pero necesito que me entiendan-decía Hermione con lágrimas en los ojos, mientras sus padres la veían asustados-No quiero que les suceda nada, así que quiero que se muden a otro lado.. Mantendré contacto con ustedes, pero necesitan escucharme

-Hermione, mi amor..-decía su madre entre sollozos-Se que nos quieres, pero es difícil para nosotros que nos pidas algo as..

-Mamá, se lo que hago, yo solo quiero mantenerte con vida

-Querida, necesitas escuchar a tu única hija-dijo el padre de Hermione con voz temblorosa-Nos ama, la amamos, ella seguira con nosotros en nuestro corazón, como nosotros en el de ella-Hermione se acerco a ellos y los abrazo. Los tres lloraron por mucho tiempo, es doloroso como ver cuando una familia se separa, pero por su propio bien. Nada de esto debería pasar, si todo estuviera en paz. Sin embargo, no sería la última vez, que ella los veria..

-Les he dejado todo sobre el escritorio. Se que todo saldrá bien-dijo Hermione con voz agripada-No olviden que los amo demasiado

-Nosotros igual, mi amor-dijo su madre-Esperamos verte muy pronto

-Cuídate, hija. Te esperaremos. Y nos cuidaremos-su padre se levantó de su silla y ayudó a su hija con su equipaje hasta la puerta. Su madre los siguió. Se pararon al frente de la puerta principal, para abrazarme una vez más. Hermione se separo lentamente de ellos, hizo un movimiento de su varita y su equipaje desapareció. Su madre sollozó,

-Los vere pronto-diciendo esto, desapareció.

(Fin Flash Back)

No pudo evitar derramar una lágrima, no sabía cuanto tiempo pasaría para volverlos a ver. Llegó a la estación, donde vendían pasajes para el barco que tomarían. Se acerco a una ventanilla, donde una mujer amable la atendió.

Draco Malfoy entro a la estación, al mismo tiempo que una chica castaña delgada salia de la ventanilla libre. Se vieron a los ojos profundamente, hasta que ella rompió el contacto visual, y camino lejos del rubio. El no pudo contenerse, ella estaba sola, ya era tarde, y habia lluvia allá afuera.. No estaría mal hacer algo que hace mucho tiempo, un basilisco debio haber hecho.

"¡Demonios¿Como se me ocurre venir sola¡Debí imaginarlo!" pensó Hermione desesperada, un asqueroso mortífago la acaba de encontrar, y ella sabía que su mano no temblaría para poderla matar. De pronto sintió un tirón de su cabello en medio de la lluvia, y la hicieron entrar a un callejón donde la lluvia, no podía caer, por el pequeño techo que se podia ver. Sabía perfectamente quién era el autor de aquel tirón, y de haberla arrojado al suelo, manchando su ropa, por la suciedad.

Buscó su varita, pero el astuto mortífago ya tenía la de él apuntandola

-Vaya, vaya, pero si el la sangre sucia de Granger-dijo Malfoy mirandola con asco-¿Qué haces aquí sola Granger¿Estabas cobrando el dinero que usas para prostituirte? Según me he enterado, viajas para América ¿Quieres huir del pasado? Porque yo te puedo ayudar a olvidar, claro, tu sabes la manera. Un pequeño Avada Kedavra no sera tan doloroso como tu crees..

-¡No te acerques a mí, Malfoy!-gritó Hermione con miedo

-¿Y por qué no?-comenzo a caminar hasta estar cerca de Hermione-Levantaté-le ordenó

Hermione no le hizo caso, no iba a humillarse de esa manera, aunque fuera la ultima vez que pudiera recibir la oportunidad de obedecer una orden

-¡He dicho que te levantes!-gritó Malfoy, mientras movia su varita y fue como si una mano invisible levantará a Hermione, ella hizo una mueca de dolor-Veo que las hormonas han hecho efecto en ti Granger-la miro de arriba a abajo, y él pudo notar, gracias a que la ropa se le habia pegado a causa de la lluvia, que se habia desarrollado de una manera "extraña". Pudo ver sus senos no tan grandes, no tan pequeños, ideales y un poco de sus piernas, que parecieran tonificadas, y excitantes. Tenía que ser una maldita impura "Asquerosa sangre sucia" pensó-Lástima que seas una perra impura-dijo morbosamente-En fin, disfrutare mucho matandote, para después, usar tu cuerpo como inferi. Verás es muy divertido cuando..

-¡No me importa lo que tengas que decirme¡Dejame ir!-Draco rió a carcajadas ante esa oración

-Eso es lo mas gracioso que he escuchado, después de ver a Dumbledore muerto-dijo sin delicadeza el chico, pero para desgracia de él, y fortuna de Hermione, mientras el reía y cerraba sus centellantes ojos grises por unos instantes, Ella habia sacado su varita y lo estaba apuntando-¿Quieres que nos enfrentemos a un duelo? Porque créeme, he mejorado demasiado y podría ganarte fácilmente en..

-¡Expelliarmus!-gritó Hermione, desarmando al chico, el trato de protegerse del hechizo, pero fue demasiado tarde-¡Petrificus Totalus!-Draco, cayó de bruces frente a Hermione, entonces ella sonrió

-¿Sabes cuál es tu problema, Malfoy? Hablas demasiado, y no haces nada. Solo alardeas. Por eso que te quedaste así. Qué mal, que a un mortífago como tu le haya ganado una sangre sucia como yo-Le dirigió una última mirada y salió campante del callejón, para a la vez, muerta de miedo. "Eso estuvo cerca". De pronto, el miedo invadió cada parte de su mente y su cuerpo. ¿Qué hubiera pasado si él no la hubiera humillado¿Si no se hubiera detenido a reírse? "Estaría muerta", intento alejar eso de sus pensamientos, debía concentrarse en el camino, ya que era tarde, y debía regresar a casa.

Draco se quedo tumbado sobre el piso unos cuantos minutos, "¡Maldita zorra asquerosa! Esa zorra lo pagará muy caro" Cuando paso el hechizo, se puso de pie, camino furioso hacia la estación de nuevo, y para su horror, fastidio y enojó, estaba cerrada. Estaba tan enojado, que le importó poco que estuviera cerrado, abrió la puerta con su varita, y camino hacia donde, media hora antes, estaba la mujer de los pasajes. Brincó por la ventanilla y abrió la caja donde se guardaban los boletos, tomó los 6 pasajes que necesitaba y salio de ahí. No se molestó en dejar todo como estaba antes. Iba a vengarse de Granger, iba a torturarla demasiado antes de matarla, iba sufrir com nadie lo habia hecho, la humillaría. Nadie se burlaba de él, nadie le hería su orgullo y salía triunfante.

Hermione entro a Grimmauld Place, Ron la esperaba en el recibidor.

-¿Por qué has tardado tanto?-le preguntó con voz enojada

-Lo siento, venía demasiado lento-mintió Hermione. No era tan estúpida para decirle lo de Malfoy, sino, la encadenaría de por vida a él

-Esta bien-se acerco a ella y la tomo por la cintura-¿quieres subir?

Hermione y Ron se empezaron a besar, el paseo su mano por uno de los muslos de Hermione, ella intensifico el beso. Ella no sabía porque, pero desde hacia un tiempo acá, habia dejado de disfrutar los besos y las caricias de Ron. No sabía si era porque no tenían tiempo para compartir a solas, no sabía si era porque simplemente habia dejado de quererle. ¿Cuando habia sucedido eso? Se suponía que deberían estar juntos en tiempos como estos. Pero no, no quería engañarlo a él, menos a ella misma

-Ron, he estado pensando.. y creo que no deberiamos seguir juntos-dijo, mientras Ron le besaba el cuello

-¿De que estas hablando?-dijo Ron sorprendido volteandola a ver

-No es que no te quiera, pero no te quiero de la forma que yo creía, aun así quiero conversar tu amistad, siempre me has demostrado que me quieres-Ella sonrió dulcemente, Ron la la contempló y supo que no se equivocaba. Él la sentia diferente, muy diferente. Ya no era la misma de antes. El aún la queria, pero la queria demasiado, que lo que ella le pidiera, tal vez lo haría. Pero¿dejarla? No, no estaba listo para eso. ¿O sí?

-Creo que debes meditar sobre eso-la soltó y se alejo de ella-Buenas noches

El se dio media vuelta y subio por las escaleras, Hermione pudo ver que iba muy mal. Tan mal, que mientras soltaba injurios y palabrotas, la señora Black comenzó a gritar. Ella se quedo ahi parada escuchando a la señora Black. No queria romperle el corazón al chico, pero no iba a vivir con algo que, realmente, no sentía.

-¡Estúpido Ron¡Deja de estar de gritando!-gritó una pelirroja, que fue a cerrar las cortinas de la señora Black. Llevaba en sus manos ropa limpia y una toalla. Paso por el cuarto de Harry primero, tocó la puerta y nadie respondió. Siguio caminando y entonces alguien la llamó

-¡Ginny!-gritó Harry

-¿Donde estabas? Fui a tu habitación-le pregunto Ginny

-Fui a comer algo a la cocina, tenía un poco de hambre-comenzaron a caminar por el pasillo-Y ahi estaban Tonks y Lupin, así que por eso regresé. No me apetecía quedarme ahí-al llegar a la puerta del baño Harry tomo a Ginny por la cintura, la pegó a él y la comenzó a besar. El chico abrió la puerta y los dos se metieron al baño. Ginny entrelazo sus manos en el cabello de Harry, mientras él le besaba el cuello, succionando en algunas partes. El comenzó a quitarle la blusa, pero ella lo detuvo

-No, Harry. No quiero que sea así-le dijo Ginny, soltandolo

-Yo esperaré Ginny-dijo Harry-Pero deberías confiar un poco más en mí

Harry dejo de tocarla y salió del baño. Estaba algo disgustado. Ella debía de saber que él la amaba y no haría nada para lastimarla. Si ella quería esperar, el iba a esperar.